{"id":1264,"date":"2019-03-23T16:00:13","date_gmt":"2019-03-23T16:00:13","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=1264"},"modified":"2019-03-23T16:03:53","modified_gmt":"2019-03-23T16:03:53","slug":"una-praxis-critica-desde-las-americas-pensando-acerca-de-los-zapatistas-en-chia-pas-con-herbert-marcuse-bolivar-echeverria-y-adolfo-sanchez-vazquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1264","title":{"rendered":"Una praxis cr\u00edtica desde las Am\u00e9ricas. Pensando acerca de los zapatistas en Chiapas con Marcuse, Echeverr\u00eda y S\u00e1nchez V\u00e1zquez"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por Stefan Glandler **<\/strong><\/em><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El presente escrito es un ensayo publicado bajo el t\u00edtulo A Critical Praxis from the Americas: Thinking about the Zapatistas in Chiapas with Herbert Marcuse, Bol\u00edvar Echeverr\u00eda, and Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez, en Lamas, A. T.; Wol-fson, T. &amp; Funke, P. N. (Eds.). (2017). The Great Refusal: Herbert Marcuse and Contemporary Social Movements (pp. 329-342). Philadelphia: Temple University Press. El autor autoriz\u00f3 gentilmente la publicaci\u00f3n en versi\u00f3n castellana por Jhoan Sebastian David Giraldo y Cristian Leandro S\u00e1nchez Mar\u00edn.<\/p>\n<p>RELIGACI\u00d3N. REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES Vol 3 \u2022 No 12 \u2022 Quito \u2022 Trimestral \u2022 Diciembre 2018<br \/>\npp. 80-90\u2022 ISSN 2477-9083<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/png;base64,iVBORw0KGgoAAAANSUhEUgAAAg4AAAADCAYAAAD7uofOAAAAAXNSR0IArs4c6QAAAAlwSFlzAAALFQAACxUBgJnYgwAAAFhJREFUWAnt1jESgCAMBMDEzzL09voBa4bXonTY8IK96ibXbZWML623KyPv2YUAAQIECBAgsAqMGE8t9Zy3Yx10AgQIECBAgMBOwOOw07ERIECAAAECP4EXeEYHBl1wLhQAAAAASUVORK5CYII=\" alt=\"page4image3540314416\" width=\"525.047000\" height=\"3.000000\" \/><img decoding=\"async\" src=\"data:image\/png;base64,iVBORw0KGgoAAAANSUhEUgAAAEkAAAABCAYAAACSeIPdAAAAAXNSR0IArs4c6QAAAAlwSFlzAAALEwAACxMBAJqcGAAAABpJREFUGBljlJCQqGdiZGxgGAVYQ+Df\/\/8NAIAABMmmv96SAAAAAElFTkSuQmCC\" alt=\"page4image3540314688\" width=\"73.000000\" height=\"1.000000\" \/><\/p>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><em>** Profesor de teor\u00eda y filosof\u00eda social en la Universidad Aut\u00f3noma de Quer\u00e9taro y la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y ha sido profesor visitante en la Goethe Universit\u00e4t Frankfurt (2001-2002), la Universidad de Califor-nia-Santa Cruz (2009-2010) y Universidad de Tulane (2015-2016).<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: center;\">&#8230;<\/p>\n<p>Los te\u00f3ricos radicales Herbert Marcuse (1) y Bol\u00edvar Echeverr\u00eda (2) tienen en com\u00fan su desaf\u00edo al marxismo ortodoxo y su trabajo a trav\u00e9s del marxismo heideggeriano para articular un marxismo m\u00e1s abierto y generador que teoriza en estrecha relaci\u00f3n con los movimientos sociales existentes y que desaf\u00eda al capitalismo y otras formas de dominaci\u00f3n. Ambos est\u00e1n buscando una alternativa poscapitalista, pensando que dentro de la realidad existente ya est\u00e1 el germen de esta otra nueva sociedad. En contraste con la marca de marxismo dogm\u00e1tico, Marcuse y Echeverr\u00eda est\u00e1n convencidos de que esta liberaci\u00f3n de la forma de reproducci\u00f3n capitalista ser\u00eda una ruptura social y civilizadora, no meramente econ\u00f3mica. Aunque Marcuse y Echeverr\u00eda entienden este rompimiento como una negaci\u00f3n concreta de las formas existentes de producci\u00f3n, consumo, comunicaci\u00f3n y convivencia, no obstante, creen que, en ciertas formas de sociabilidad y humanidad, incluso las que existen actualmente, se encuentra material que podr\u00eda, deber\u00eda y ser\u00eda la base de una sociedad poscapitalista. Marcuse encuentra tal evidencia, por ejemplo, en nuevas comprensiones y pr\u00e1cticas de feminidad y humanidad inspiradas en los movimientos feministas y antirracistas radicales de los a\u00f1os sesenta y setenta. Mientras tanto, Echeverr\u00eda encuentra apoyo en formas de convivencia, que a\u00fan existen, por ejemplo, en algunos lugares de Am\u00e9rica Latina, y que llam\u00f3 en un corto per\u00edodo de su escrito naciones naturales (3).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 5\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En ambos casos, se supera el peligro de caer en un cierto heideggerianismo ontologizante, que busca un Ser intocado por las fuerzas destructivas del capitalismo. Marcuse, cortando su relaci\u00f3n personal con Martin Heidegger debido a su pasado nazi y su falta de voluntad para hacer una clara ruptura con \u00e9l, lee a Marx, Hegel y Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs de una manera que le permite descartar la forma ahist\u00f3rica y antidial\u00e9ctica de Heidegger de comprender la sociedad humana y la historia. Los conceptos no-ontol\u00f3gicos de feminidad y humanidad que desarrollan los radicales en los movimientos feministas y antirracistas de su \u00e9poca contribuyen a\u00fan m\u00e1s a la teor\u00eda cr\u00edtica de Marcuse.<\/p>\n<p>Echeverr\u00eda tambi\u00e9n se distanci\u00f3 de la tentaci\u00f3n de buscar aut\u00e9nticas formas precapitalistas de convivencia, y su resistencia fue alimentada por dos fuentes. La primera fuente es su compromiso cr\u00edtico desde hace mucho tiempo con Marx y la teor\u00eda marxista, que comenz\u00f3 con seriedad en Luk\u00e1cs y en c\u00edrculos de conferencias semiclandestinos inspirados por Marcuse en Berl\u00edn occidental a principios de la d\u00e9cada de 1960 \u2014junto con Rudi Dutschke, Bernd Rabehl, Horst Kurnitzky y otros. Echeverr\u00eda explica:<\/p>\n<p><em>De lo que me preguntas sobre la importancia de mi estancia en Berl\u00edn&#8230; es eso: Yo comenc\u00e9 a cumplir todas las funciones \u2014podr\u00eda decirse\u2014 vitales, intelectuales, corporales en Berl\u00edn. Entonces ah\u00ed yo me conect\u00e9 mucho con Rudi Dutschke, pero en una especie de di\u00e1logo entre el Tercer Mundo y los intelectuales del centro de Europa o algo as\u00ed [se r\u00ede]. Entonces nosotros, algunos compa\u00f1eros latinoamericanos y yo, ten\u00edamos la Asociaci\u00f3n de Estudiantes Latinoamericanos en Alemania, la AELA. Yo alguna vez fui presidente de la AELA. Ten\u00edamos reuniones en donde le\u00edamos literatura, como por ejemplo Los condenados de la tierra de Frantz Fanon, u obras de Marcuse que nos presentaban Rudi Dutschke o Bernd Rabehl, que tambi\u00e9n estaba en el grupo. Entonces era una especie de seminario interno (Echeverr\u00eda, 1994b).<\/em><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La segunda fuente es una constelaci\u00f3n de espacios te\u00f3ricos y activistas en M\u00e9xico, que gener\u00f3 posiciones pol\u00edticas e intelectuales cr\u00edticas al capitalismo, como el diario mexicano Cuadernos Pol\u00edticos y ciertos movimientos sociales en Am\u00e9rica Latina, especialmente los zapatistas del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional\u2014 EZLN, el cual lo ayud\u00f3 a evitar caer en una posici\u00f3n te\u00f3rica ontologizante. Las discusiones entre los miembros del comit\u00e9 editorial de Cuadernos Pol\u00edticos, a la que pertenec\u00edan muchos de los autores izquierdistas m\u00e1s importantes de M\u00e9xico \u2014incluidos autores latinoamericanos exiliados que viv\u00edan en ese momento en M\u00e9xico\u2014, fueron para Echeverr\u00eda a lo largo de los a\u00f1os el \u00fanico lugar para el an\u00e1lisis continuo de una \u201ctem\u00e1tica m\u00e1s pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica\u201d, tem\u00e1ticas sin las cuales, \u00e9l dice, \u201cyo estaba perdido&#8230; cosas de teor\u00eda pura\u201d (Echeverr\u00eda, 1996). Sobre este asunto, aqu\u00ed hay un extracto de mi entrevista de 1996 con Echeverr\u00eda (4).<\/p>\n<p><strong>GANDLER:<\/strong> <em>\u00bfPara ti era importante esta participaci\u00f3n para tu propio desarrollo pol\u00edtico-te\u00f3rico?<\/em><\/p>\n<p><strong>ECHEVERR\u00cdA:<\/strong> En Cuadernos Pol\u00edticos s\u00ed, porque era el \u00fanico lugar donde yo ten\u00eda conexi\u00f3n con discusiones m\u00e1s pol\u00edticas y todo eso. Para m\u00ed era bien importante, si no yo estaba perdido en mis cosas de pura teor\u00eda. Pero ah\u00ed [estaba] bien: discut\u00eda, le\u00eda art\u00edculos de todo tipo, porque le\u00edamos todos los art\u00edculos, discut\u00edamos art\u00edculo por art\u00edculo. Era una revista muy seria. Se repart\u00edan todos los art\u00edculos entre todos y hac\u00edamos una sesi\u00f3n de discusi\u00f3n sobre cada art\u00edculo. Era muy bueno eso. Entonces yo le\u00eda ah\u00ed de todo. Para m\u00ed fue bien importante, como que me mantuvo atado un poco a la tem\u00e1tica m\u00e1s pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica, porque yo tiendo m\u00e1s bien a ser m\u00e1s&#8230;<\/p>\n<p><strong>GANDLER:<\/strong> <em>\u00bfEntonces con esto evitaste caer en lo mismo que Heidegger? [En alusi\u00f3n a un pasaje anterior de la entrevista, en el cual Bol\u00edvar Echeverr\u00eda explica la participaci\u00f3n de Heidegger en el nacionalsocialismo, entre otras razones, con la de que aqu\u00e9l dej\u00f3 de lado en sus estudios el mundo real y su an\u00e1lisis].<\/em><\/p>\n<p><strong>ECHEVERR\u00cdA:<\/strong> El ant\u00eddoto. [se r\u00ede].<\/p>\n<p><strong>GANDLER:<\/strong> <em>\u00bfY ahora qu\u00e9 haces?<\/em><\/p>\n<p><strong>ECHEVERR\u00cdA:<\/strong> [Ri\u00e9ndose] Ahora ya est\u00e1n los zapatistas, ya hay los comunicados del Subcomandante&#8230; [Marcos] (Echeverr\u00eda, 1996; Gandler, 2007: 112).<\/p>\n<p>El 1 de enero de 1994, el d\u00eda en que entr\u00f3 en vigor el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLCAN) \u2014el trascendental acuerdo comercial neoliberal entre Canad\u00e1, Estados Unidos y M\u00e9xico\u2014 estall\u00f3 una rebeli\u00f3n ind\u00edgena armada en el estado m\u00e1s meridional de M\u00e9xico, Chiapas: en la Selva Lacandona y en la regi\u00f3n de Los Altos. El EZLN, que se hizo conocido en todo M\u00e9xico y luego en el mundo a trav\u00e9s de su praxis y sus declaraciones (5), rompi\u00f3 el muro de silencio y olvido (6) que se hab\u00eda construido en torno a los pueblos ind\u00edgenas y su pobreza \u2014generalmente extrema (7). A principios de julio de 1996, en San Crist\u00f3bal de las Casas, Chiapas, el fil\u00f3sofo mexicano y ecuatoriano Echeverr\u00eda particip\u00f3, como asesor del EZLN, en el Foro Especial sobre la Reforma del Estado convocado por los zapatistas. Dio una presentaci\u00f3n en la sesi\u00f3n titulada Transici\u00f3n a la democracia en M\u00e9xico (8).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Este foro fue, con respecto a las discusiones dom\u00e9sticas mexicanas con los zapatistas, el evento m\u00e1s importante desde la gran asamblea izquierdista convocada por el EZLN en el primer Aguascalientes9 construido junto al pueblo de Guadalupe Tepeyac, en Chiapas, en el verano de 1994 formalmente. Echeverr\u00eda fue una parte integral de las negociaciones del EZLN con el gobierno mexicano, y el resultado de las resoluciones finales fue enviado al Congreso mexicano para su debate. El gobierno mexicano mantuvo, con el apoyo no s\u00f3lo de sus propios partidarios, que la democratizaci\u00f3n del Estado estaba \u00edntimamente relacionada con la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds. Esta postura oficial ha sido confusa y requiere un escrutinio cr\u00edtico. Ciertamente sugiere una modernizaci\u00f3n en el sentido t\u00e9cnico industrial. Sin embargo, en realidad, este no ha sido el caso, ya que las pol\u00edticas neoliberales \u2014o laissez-faire\u2014 aplicadas desde la d\u00e9cada de 1980 han dado lugar a una tendencia hacia la desindustrializaci\u00f3n del pa\u00eds. La modernizaci\u00f3n, alabada por muchos, en realidad ha significado, sobre todo, la validez inquebrantable de los mecanismos capitalistas, que hasta ahora hab\u00edan coexistido con la intervenci\u00f3n estatal reguladora, practicada en parte de acuerdo con el modelo del socialismo realmente existente. La modernizaci\u00f3n, tal como la practica el Estado mexicano, ha significado, entre otras cosas, la reducci\u00f3n del Estado en ciertos aspectos. Podemos ver como parte de esta modernizaci\u00f3n realmente existente la suspensi\u00f3n de facto del Art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n mexicana, que se origin\u00f3 durante la revoluci\u00f3n y proh\u00edbe la venta de grandes porciones de tierras agr\u00edcolas arables, especialmente la de los ejidos, que son comunalmente cultivados. Grandes sectores de la poblaci\u00f3n e incluso muchos cr\u00edticos del gobierno entendieron la promesa de la modernizaci\u00f3ncomo un medio para poner fin a la corrupci\u00f3n estatal y frenar a las viejas \u00e9lites de poder, con la esperanza de que, si M\u00e9xico se parec\u00eda al Primer Mundo, la cultura pol\u00edtica moderna har\u00eda su aparici\u00f3n en M\u00e9xico, resolviendo as\u00ed viejos problemas. En el contexto de estos debates prevalecientes, uno sobre la democracia y el otro sobre la modernizaci\u00f3n, se puede ubicar la posici\u00f3n te\u00f3rica de Echeverr\u00eda.<\/p>\n<p>El concepto de revoluci\u00f3n, similarmente sometido al an\u00e1lisis cr\u00edtico general por parte de Echeverr\u00eda en su teor\u00eda, es, en la mayor\u00eda de los contextos pol\u00edticos en M\u00e9xico, mucho m\u00e1s frecuente que en el caso de Alemania. Algo similar ocurre con el concepto de naci\u00f3n, que tambi\u00e9n est\u00e1 en boca de todos y, a menudo, se refiere a la independencia nacional con respecto a los Estados Unidos. En general, la necesidad de unidad nacional se eleva as\u00ed, seg\u00fan el argumento, para mantenerse firme frente a los intentos de intervenci\u00f3n extranjera. Las diferencias internas \u2014por ejemplo, las de naturaleza ling\u00fc\u00edstica\u2014 son vistas pr\u00e1cticamente por todas las corrientes pol\u00edticas como un peligro para la unidad nacional y, como resultado, las m\u00e1s de cincuenta lenguas existentes en M\u00e9xico, aparte del espa\u00f1ol, se consideran como un mal inevitable. Y esta situaci\u00f3n no se transform\u00f3 mucho ni por la rebeli\u00f3n armada del EZLN ni por las innumerables rondas de conversaciones, asambleas, etc., con la izquierda, mayoritariamente urbana, hispanohablante, que no est\u00e1 interesada en los problemas creados al ignorar la existencia de facto de un M\u00e9xico multiling\u00fce. Hasta el presente, la mayor\u00eda de los mexicanos act\u00faan como si este fuera un problema que se resolver\u00eda por la supuesta desaparici\u00f3n gradual de los otros idiomas.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 8\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La teor\u00eda de Echeverr\u00eda es una de las pocas que emerge en M\u00e9xico y que \u2014sin redefinir la cuesti\u00f3n como si fuera etnol\u00f3gica\u2014 entra en estas contradicciones. Echeverr\u00eda defiende, entonces, un concepto de historia que no aplasta la poderosa din\u00e1mica propia de la tradici\u00f3n y que, como resultado, es consciente de la importancia de la robustez de aquellas formas de praxis cotidiana que tampoco se modifican autom\u00e1ticamente por la transformaci\u00f3n de la tradici\u00f3n, la constituci\u00f3n pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><em>Por eso es la cr\u00edtica al mito de la revoluci\u00f3n (10). El mito de la revoluci\u00f3n que es el mito de esta omnipotencia del ser humano. \u2018El ser humano puede en el momento que quiera cambiar lo que sea\u2019. Entonces, por ejemplo, respecto de su propia tradici\u00f3n, de sus propias formas culturales, el ser humano moderno cree que \u00e9stas no tienen ninguna densidad y que \u00e9l puede hacer y deshacer [sin m\u00e1s] la sustancia social, la sustancia hist\u00f3rica-social (Echeverr\u00eda, 1996).<\/em><\/p>\n<p>Pero esto no debe entenderse en el sentido de echar por la borda la idea de una transformaci\u00f3n fundamental de las relaciones sociales; m\u00e1s bien, Echeverr\u00eda significa todo lo contrario. Le interesa salvar el concepto de revoluci\u00f3n a trav\u00e9s de una cr\u00edtica radical del mito de la revoluci\u00f3n; en otras palabras, una comprensi\u00f3n totalmente equivocada de la revoluci\u00f3n que la glorifica simult\u00e1neamente11. Dar car\u00e1cter concreto al concepto de praxis requiere que pasemos por una demostraci\u00f3n de las dificultades de una posible transformaci\u00f3n revolucionaria, mientras que al mismo tiempo revela sus verdaderas posibilidades, que hasta ahora han estado ocultas. En el actual contexto sociopol\u00edtico de M\u00e9xico, la aparente sumisi\u00f3n al gobierno resulta en un contexto de rebeli\u00f3n12, que se expresa de la siguiente manera en la entrevista que hice a Echeverr\u00eda en 1996:<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 9\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>Gandler:<\/strong> <em>La cr\u00edtica, \u00bfser\u00eda la de un concepto de praxis que est\u00e1 vaciado de su contenido hist\u00f3rico?<\/em><\/p>\n<p><strong>Echeverr\u00eda:<\/strong> S\u00ed, exactamente.<\/p>\n<p><strong>Gandler:<\/strong> <em>\u00bfEntonces se podr\u00eda decir, simplificando, que mientras que [Adolfo] S\u00e1nchez V\u00e1zquez ve todo el tiempo hacia adelante, t\u00fa quieres ver tambi\u00e9n hacia atr\u00e1s?<\/em><\/p>\n<p><strong>Echeverr\u00eda:<\/strong> S\u00ed, s\u00ed, o: \u00e9l ve s\u00f3lo hacia arriba y en general, en cambio yo veo m\u00e1s hacia abajo y todo el pantano [se r\u00ede] sobre el que estamos tratando de sobrenadar.<\/p>\n<p><strong>Gandler:<\/strong> <em>\u00bfSe podr\u00eda decir entonces, que&#8230; t\u00fa eres un zapatista antes de 1994 (en el nivel te\u00f3rico)?<\/em><\/p>\n<p><strong>Echeverr\u00eda:<\/strong> S\u00ed, a m\u00ed por eso me gusta mucho lo que dicen los zapatistas, porque ellos se dan cuenta de que la problem\u00e1tica no es una problem\u00e1tica puramente de juego pol\u00edtico, es decir: \u201ccambiamos a los pol\u00edticos y ya decidimos que la historia d\u00e9 por ac\u00e1\u201d. Dice: \u201cno pues no, la cosa no est\u00e1 tan f\u00e1cil, los problemas son mucho m\u00e1s viejos, mucho m\u00e1s densos. \u00bfC\u00f3mo vamos a cambiar todo esto s\u00ed, porque s\u00ed, ya nos tomamos Los Pinos o el Palacio de Gobierno y decimos que a partir de ma\u00f1ana M\u00e9xico ya no es esto, sino que es lo otro?\u201d Como que dice: no, no, eso no es as\u00ed, no es posible, hay un nudo de conflictos hist\u00f3ricos que est\u00e1 ah\u00ed y al que primero habr\u00eda que despertar, para que \u00e9l mismo comience a gestar sus propias soluciones\u201d y no: \u201cnosotros venimos de las monta\u00f1as de Chiapas y decimos, la soluci\u00f3n es esta\u201d.<\/p>\n<p>Son revolucionarios muy relativizantes de su propio poder, a tal punto que lo \u00fanico que dicen ellos es \u201cnosotros luchamos ni siquiera por sobrevivir porque nos est\u00e1n matando, esto es un hecho, nos estamos muriendo y lo p\u00fanico que hacemos es morir de la manera que nos parece a nosotros m\u00e1s elegante\u201d, dir\u00edamos, \u00bfno? En verdad, el mensaje m\u00e1s profundo de los zapatistas es ese. Es un mensaje muy terrible, porque no es optimista, no es luminoso como el de la Revoluci\u00f3n de Octubre: la mirada alta y el horizonte con el sol que se levanta y esas cosas, no; sino es una mirada terrible, porque dicen: \u201cnosotros somos los cad\u00e1veres, a nosotros nos est\u00e1n matando, nuestra gente est\u00e1 muri\u00e9ndose, mientras yo aqu\u00ed hablando, mi gente se est\u00e1 muriendo y yo mismo me estoy muriendo\u201d.<\/p>\n<p>Entonces: \u201cnuestro movimiento es simplemente para afirmar\u201d lo que ellos dicen: \u201cnuestra dignidad, morir con dignidad&#8230; No nos importa [Porfirio] Mu\u00f1oz Ledo o [Manuel] Camacho, si cambian a Salinas y ponen otro, no nos importa un comino. Es una maquinaria asesina que nos est\u00e1 matando\u201d \u2014y un poco en el sentido de [Max] Horkheimer y [Theodor W.] Adorno [se r\u00ede]: \u201cser\u00eda bueno que no fuera as\u00ed y ojal\u00e1 no sea as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Ah\u00ed s\u00ed hay&#8230; estas conexiones raras entre un discurso aparentemente elitista de Horkheimer y Adorno y el de los indios de Chiapas. Porque lo que dicen ellos es un poco eso. Un optimismo hist\u00f3rico no lo vas a encontrar, por el contrario, ven una m\u00e1quina y dicen: \u201cojal\u00e1 que no fuera as\u00ed\u201d (13) (Echeverr\u00eda, 1996; Gandler, 2007: 216).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 10\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Estos comentarios de Echeverr\u00eda sobre los zapatistas est\u00e1n fuertemente relacionados a su modo de entender las formas contempor\u00e1neas, m\u00faltiples y existentes de la modernidad capitalista: los cuatro ethe modernos, del ethos hist\u00f3rico contempor\u00e1neo, que Echeverr\u00eda describe como el ethos realista, el ethos rom\u00e1ntico, el ethos cl\u00e1sico y el ethos barroco (Echeverr\u00eda, 1994a: 19). Mientras Marcuse investiga formas de dominaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n y teoriza el Gran Rechazo como un rechazo pol\u00edtico y elemental de represi\u00f3n e injusticia, Echeverr\u00eda, quien se une a Marcuse en un proyecto marxista no dogm\u00e1tico de anticapitalismo, entender\u00eda el Gran Rechazo de Marcuse como vinculada a la rebeli\u00f3n contra el dominante ethos realista, el ethos que Echeverr\u00eda entiende como dominante en la modernidad capitalista del Primer Mundo. Echeverr\u00eda se enfoca menos en Europa y Estados Unidos y presta m\u00e1s atenci\u00f3n en las Am\u00e9ricas, particularmente en Am\u00e9rica Latina, donde ve el ethos dominante de la modernidad capitalista como el ethos barroco; vemos entonces que Marcuse y Echeverr\u00eda entienden sus proyectos respectivos de manera diferentes pero compatibles y algo superpuestos. Echeverr\u00eda busca sentar las bases de una teor\u00eda materialista de la cultura (Gandler, 2007: 392). Si en Am\u00e9rica Latina prevalece el ethos barroco con su \u201cparad\u00f3jica mezcolanza de sobriedad y rebeli\u00f3n\u201d (Gandler, 2007: 417), la lucha por la libertad en Am\u00e9rica Latina se formula en un terreno diferente. Para Echeverr\u00eda, uno debe preguntarse qu\u00e9 formas de subordinaci\u00f3n y qu\u00e9 formas de rebeli\u00f3n son t\u00edpicas para cada ethos hist\u00f3rico. La teor\u00eda de Echeverr\u00eda trata de comprender la combinaci\u00f3n espec\u00edfica y aparentemente absurda de conservadurismo y rebeli\u00f3n en un momento, una persona, un grupo, un movimiento: una combinaci\u00f3n que ocurre al mismo tiempoy en la misma perspectiva. Es esta extra\u00f1a combinaci\u00f3n lo que es central en su descripci\u00f3n del ethos barroco y, muy interesante, es algo que se puede encontrar en la praxis, y, de alguna manera, tambi\u00e9n en los textos, de los zapatistas. Algunos de ellos visten ropas que parecen pertenecer al pasado remoto, muchos hablan idiomas que se supone han muerto o desaparecido y utilizan formas de tomar decisiones colectivas que, seg\u00fan dicen, han estado en uso continuo durante cientos y cientos de a\u00f1os. Sin embargo, al mismo tiempo, han estimulado a muchos en todo el mundo por el uso sofisticado de los medios digitales para transmitir sus declaraciones y son uno de los pocos grupos de izquierda en el mundo que usa abiertamente las armas para avanzar sus demandas territoriales y su agenda pol\u00edtica abiertamente anticapitalista.<\/p>\n<p>La fascinaci\u00f3n por esta combinaci\u00f3n extra\u00f1a es probablemente una de las razones por las que los zapatistas se debaten con tanto entusiasmo en c\u00edrculos de izquierda y antirracistas en todo el continente americano y el mundo entero. La tensi\u00f3n captura, de una manera similar a la proclamaci\u00f3n te\u00f3rica del gran rechazo de Marcuse, una oposici\u00f3n liberadora que parece imposible y totalmente necesaria. Al mismo tiempo, la manera de los zapatistas de hacer pol\u00edtica, de teorizar, de organizarse \u2014en circunstancias diferentes a las que enfrentan los revolucionarios en el tiempo y el lugar de Marcuse\u2014 puede entenderse, con la teor\u00eda de Echeverr\u00eda del ethe m\u00faltiple y moderno, no como expresiones de una modernidad \u201cm\u00e1s o menos desarrollada\u201d, sino como expresiones de desarrollos diferentes pero paralelos de las modernidades capitalistas, as\u00ed como formas de luchar contra el capitalismo y sus l\u00f3gicas destructivas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Junto a las contribuciones de Echeverr\u00eda, el concepto del Gran Rechazo de Marcuse puede y deber\u00eda aplicarse, con gran utilidad, al an\u00e1lisis de las revueltas contempor\u00e1neas en M\u00e9xico y en toda Am\u00e9rica Latina, pero, adem\u00e1s, estos recursos conceptuales nos permiten ver nuestro camino hacia la pol\u00edtica. Ese es el punto de la praxis cr\u00edtica. Estas rebeliones se vuelven comprensibles y vemos c\u00f3mo, en un nivel pol\u00edtico, podr\u00eda ser necesario y posible solidarizarse con tales rebeliones, sin presunci\u00f3n y condescendencia, sin caer en la t\u00edpica mentalidad del Primer Mundo que err\u00f3neamente malinterpreta todos los dem\u00e1s movimientos como subdesarrollados. Partiendo de este nuevo punto de partida te\u00f3rico, podr\u00eda fundarse lo que podr\u00eda llamarse una praxis cr\u00edtica de las Am\u00e9ricas, una nueva forma de solidaridad internacional; es decir, una nueva forma de organizar la lucha anticapitalista a escala mundial que prosigue sin privilegiar a los Estados Unidos, incluidas sus formas particulares de lucha popular, como una categor\u00eda anal\u00edtica y sin glorificar al Subcomandante Marcos y los zapatistas, como ambos movimientos, al final del d\u00eda, representan formas oscuras de an\u00e1lisis euroc\u00e9ntrico.<\/p>\n<p>Tales reflexiones conducen a la consideraci\u00f3n de un problema te\u00f3rico que surge al analizar a los zapatistas desde un punto de vista tradicionalmente de izquierda: \u00bfson las pol\u00edticas zapatistas reformistas o revolucionarias? Echeverr\u00eda puede ser \u00fatil aqu\u00ed, ya que \u00e9l \u2014y no s\u00f3lo en su concepto del ethos barroco\u2014 trata de desplegar una teor\u00eda social m\u00e1s all\u00e1 de esta dualidad de reforma y revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Es verdad que no hay continuidad entre la salida revolucionaria y la soluci\u00f3n reformista. Como le gustaba repetir a Rosa Luxemburg, la revoluci\u00f3n no es un c\u00famulo acelerado de reformas, ni la reforma es una revoluci\u00f3n dosificada&#8230; Sin embargo, aunque son enteramente diferentes entre s\u00ed \u2014incluso hostilmente contrapuestas\u2014, la perspectiva revolucionaria y la reformista se necesitan mutuamente\u00a0dentro del horizonte pol\u00edtico de la izquierda (Echeverr\u00eda, 1995: 36).<\/em><\/p>\n<p>En el ensayo <em>Postmodernidad y cinismo<\/em>, Echeverr\u00eda piensa acerca de d\u00f3nde se encuentra la b\u00fasqueda reformista con la b\u00fasqueda revolucionaria al reflexionar sobre la condici\u00f3n de la alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Si una teor\u00eda pol\u00edtica que parte del concepto de \u201ccosificaci\u00f3n\u201d acepta que existe la posibilidad de una pol\u00edtica dentro de la enajenaci\u00f3n, que la sociedad \u2014aun privada de su soberan\u00eda posible\u2014 no est\u00e1 desmovilizada o paralizada pol\u00edticamente ni condenada a esperar el momento mesi\u00e1nico en el que le ser\u00e1 devuelta su libertad pol\u00edtica, el problema que se le plantea consiste en establecer los puntos de contacto en lo que la b\u00fasqueda reformista de un juego democr\u00e1tico apropiado para la conversi\u00f3n de los intereses civiles en voluntad ciudadana se toca con la b\u00fasqueda revolucionaria de una ampliaci\u00f3n substancial de la escala de medida en la que la sociedad es capaz de\u00a0tomar las decisiones sobre su propia historia (Echeverr\u00eda, 1995: 54).<\/em><\/p>\n<p>Tales afirmaciones podr\u00edan parecer reformistas, pero en el contexto mexicano actual son todo lo contrario y han sido confirmadas como tales \u2014al menos por ahora\u2014 por la rebeli\u00f3n zapatista, que no est\u00e1 sufriendo la violencia militar total del ej\u00e9rcito federal mexicano, en parte por el hecho de que las fuerzas reformistas protestan y act\u00faan contra las instituciones del Estado mexicano con sus propios m\u00e9todos espec\u00edficos: reformistas (14). Esta es una raz\u00f3n m\u00e1s por la cual las reflexiones filos\u00f3ficas de Echeverr\u00eda, inspiradas por Hegel, Marx y la tradici\u00f3n de la Teor\u00eda Cr\u00edtica, pueden ser muy \u00fatiles para comprender la rebeli\u00f3n del EZLN. La rebeli\u00f3n zapatista debe entenderse sin reducirla a su impulso moral y, al mismo tiempo, sin reducirla a sus aspectos revolucionarios: lo que significa que su naturaleza radical no deber\u00eda oscurecerse por criticarlo por no ser en todo momento y en toda situaci\u00f3n completamente revolucionario.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 12\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Finalmente, tal discusi\u00f3n de Echeverr\u00eda y Marcuse no se completar\u00eda sin una consideraci\u00f3n del importante fil\u00f3sofo Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez, particularmente dada su relaci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica con los zapatistas. S\u00e1nchez V\u00e1zquez (1996) fue invitado como asesor del Foro Especial sobre la Reforma del Estado, realizado en julio de 1996 por el EZLN, y particip\u00f3 enviando una contribuci\u00f3n discutiendo la cuesti\u00f3n de los derechos humanos en M\u00e9xico, como una forma de considerar la rebeli\u00f3n zapatista y sus causas. S\u00e1nchez V\u00e1zquez, como veterano de la Guerra Civil espa\u00f1ola y marxista antidogm\u00e1tico, no se mantiene alejado de los zapatistas, sino que probablemente, sin embargo, necesitar\u00eda realizar ciertos saltos te\u00f3ricos para aproximarse conceptualmente a la praxis y doctrina zapatista. A primera vista, la combinaci\u00f3n de elementos de izquierda radicales y reformistas con ideas y tradiciones aparentemente premodernas es altamente inusual, y no s\u00f3lo, quiz\u00e1s, para S\u00e1nchez V\u00e1zquez. Sin embargo, utilizando la concepci\u00f3n te\u00f3rica de Echeverr\u00eda del ethos barroco, esta extra\u00f1a combinaci\u00f3n se hace m\u00e1s comprensible, ya que Echeverr\u00eda hace un esfuerzo por seguir las huellas de la supervivencia de las tradiciones antiguas y los conflictos que se agravan bajo la modernidad capitalista que actualmente domina en Latinoam\u00e9rica. Por lo tanto, S\u00e1nchez V\u00e1zquez, en el documento preparado para el Foro Especial sobre la Reforma del Estado, por supuesto, entra en cuestiones de democracia y derechos humanos, que son de extrema importancia para los zapatistas, pero no llega a involucrarse en el an\u00e1lisis posiblemente necesario de las diferentes formas de democracia \u2014por ejemplo, la forma parlamentaria por un lado y, por otro lado, la forma comunal que se practica en muchas partes de Chiapas bajo el control zapatista\u2014 y de diferentes entendimientos de lo que es la dignidad humana o deber\u00eda ser. Aqu\u00ed, S\u00e1nchez V\u00e1zquez permanece enmarcado, de alguna manera, dentro de los ideales occidentales cl\u00e1sicos heredados de la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/p>\n<p>Desempe\u00f1ando un papel en Latinoam\u00e9rica desde la d\u00e9cada de 1980 similar al papel que jug\u00f3 Marcuse en Estados Unidos en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, S\u00e1nchez V\u00e1zquez fue uno de los primeros marxistas en M\u00e9xico que subray\u00f3 la necesidad de abrir la teor\u00eda cr\u00edtica hacia otros sujetos rebeldes, m\u00e1s all\u00e1 de organizaciones de masas proletarias. Al hacerlo, S\u00e1nchez V\u00e1zquez prepar\u00f3 los andamiajes te\u00f3ricos en M\u00e9xico y Latinoam\u00e9rica con los que un movimiento como los zapatistas de Chiapas podr\u00eda entenderse, en c\u00edrculos marxistas y de izquierda, no s\u00f3lo intelectual, sino tambi\u00e9n pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>El amplio reconocimiento p\u00fablico en M\u00e9xico de S\u00e1nchez V\u00e1zquez como un importante intelectual otorg\u00f3 un gran significado, y no s\u00f3lo en los c\u00edrculos izquierdistas, a su abierta defensa del impulso moral de los zapatistas, particularmente bajo las condiciones imperantes en las que sectores importantes de los c\u00edrculos intelectuales mexicanos y las fuerzas pol\u00edticas izquierdistas hab\u00edan declarado durante mucho tiempo el uso revolucionario de las armas como algo completamente anacr\u00f3nico. El impacto de su defensa se sinti\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la izquierda, y la resistencia sigui\u00f3. El 25 de octubre de 2007, el libro de S\u00e1nchez V\u00e1zquez, \u00c9tica y pol\u00edtica (15), fue presentado en un evento p\u00fablico en la Librer\u00eda del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica Octavio Paz, la librer\u00eda de la casa editorial mexicana m\u00e1s importante. Uno de los cr\u00edticos del libro, Jos\u00e9 Woldenberg, el ex presidente del Instituto Federal Electoral, al que S\u00e1nchez V\u00e1zquez hab\u00eda invitado, expres\u00f3 en esa ocasi\u00f3n: \u201cpor cierto, es siguiendo la l\u00f3gica del propio maestro S\u00e1nchez V\u00e1zquez, que no acabo de comprender su condescendencia con el EZLN\u201d (Woldenberg, 2007). Woldenberg agreg\u00f3, \u201cprecisamente porque en nuestro pa\u00eds las v\u00edas de la pol\u00edtica p\u00fablica y pac\u00edfica no se encuentran&#8230; cerradas, es por lo que \u2014para m\u00ed\u2014 resultaba absolutamente injustificable&#8230; la opci\u00f3n de la v\u00eda armada\u201d (Woldenberg, 2007).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 13\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Al enmarcar su cr\u00edtica de esta manera, Woldenberg revela, probablemente sin darse cuenta, lo que hace a S\u00e1nchez V\u00e1zquez una figura tan notable: la radicalidad del fil\u00f3sofo se expresa no s\u00f3lo a trav\u00e9s de sus teor\u00edas sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de su pol\u00edtica \u2014una expresi\u00f3n que, en los homenajes p\u00fablicos pronunci\u00f3 los propios seguidores del fil\u00f3sofo, tambi\u00e9n a menudo desaparece de la vista. Recordemos s\u00f3lo algunos aspectos importantes: su membres\u00eda en el Partido Comunista Espa\u00f1ol; su cargo de director, a la joven edad de veinti\u00fan a\u00f1os, del peri\u00f3dico Ahora de las Juventudes Socialistas Unificadas espa\u00f1olas y sus m\u00e1s de doscientos mil miembros; y su servicio militar, incluida su direcci\u00f3n de la revista Acero para el V Cuerpo de Ej\u00e9rcito de Enrique L\u00edster, durante la Guerra Civil espa\u00f1ola en la lucha contra la dictadura fascista de Francisco Franco. Para S\u00e1nchez V\u00e1zquez, el compromiso con la transformaci\u00f3n radical hacia un mundo sin explotaci\u00f3n y represi\u00f3n se honr\u00f3 en la relaci\u00f3n entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica en una vida filos\u00f3fica y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Aunque S\u00e1nchez V\u00e1zquez nunca reconoce abiertamente una relaci\u00f3n directa con Marcuse, en su giro al concepto de praxis, alej\u00e1ndolo del marxismo dogm\u00e1tico (16), a los Manuscritos econ\u00f3micos y filos\u00f3ficos de 1844 de Marx \u2014para lo cual hizo la primera traducci\u00f3n al espa\u00f1ol\u2014, y al movimiento estudiantil de 1968 \u2014 se\u00f1alando tambi\u00e9n el significado de sus textos para el movimiento\u2014 es claro, no s\u00f3lo filos\u00f3fica, sino tambi\u00e9n pol\u00edticamente, que existe una importante proximidad entre las vidas y el trabajo de S\u00e1nchez V\u00e1zquez y Marcuse. Ambos buscan formas alternativas de teorizar la lucha anticapitalista m\u00e1s all\u00e1 de la reducci\u00f3n dogm\u00e1tica a la lucha de las organizaciones de masas proletarias. Marcuse encuentra esta nueva, no jer\u00e1rquica, forma de lucha en el Gran Rechazo. S\u00e1nchez V\u00e1zquez la encuentra en su concepto cr\u00edtico de praxis, como la uni\u00f3n, de cada individuo que lucha, entre la reflexi\u00f3n cr\u00edtico-te\u00f3rica y la actividad pol\u00edtica y material. La presencia pol\u00edtica y filos\u00f3fica de S\u00e1nchez V\u00e1zquez en M\u00e9xico \u2014incluyendo sus famosas clases en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, en las cuales no s\u00f3lo el Che Guevara contribuy\u00f3, sino tambi\u00e9n uno que m\u00e1s tarde se hizo famoso como el Subcomandante Marcos\u2014 ha sido, y sigue siendo, uno de los elementos que crearon la situaci\u00f3n en la que los zapatistas pudieron surgir y, de alguna manera, ganar.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>NOTAS:<\/p>\n<p>1 \u00a0Herbert Marcuse (1898-1979) ha sido considerado el primer \u2018marxista heideggeriano\u2019 (Schmidt, 1977: 59).<\/p>\n<p>2 \u00a0Bol\u00edvar Echeverr\u00eda (1941-2010) comenz\u00f3 su serio desarrollo intelectual a trav\u00e9s de lecturas y discusiones en la escuela secundaria y la universidad en Quito, Ecuador. En un c\u00edrculo de lectura, junto con Ulises Estrella, Fernando Tinajero Villamar, Iv\u00e1n Carvajal, Luis Corral y ocasionalmente Agust\u00edn Cueva D\u00e1vila, habl\u00f3 sobre Miguel de Unamuno, Albert Camus y Jean-Paul Sartre. \u201cCuando empez\u00e1bamos a leer a Heidegger ve\u00edamos que s\u00ed: mucho m\u00e1s radical es el pensamiento de Heidegger que el de Sartre. Sartre nos gustaba por su conexi\u00f3n con la pol\u00edtica concreta, con la historia concreta y Heidegger porque era un gran fil\u00f3sofo\u201d (Echeverr\u00eda, 1996).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 5\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>3 Echeverr\u00eda habla en otro lugar de \u201cun ser objetivo subjetivo, provisto de una identidad his-t\u00f3rico-cultural particular&#8230; la existencia hist\u00f3rico-concreta de las fuerzas productivas y consuntivas, es decir&#8230; la sustancia de la naci\u00f3n\u201d (Echeverr\u00eda, 1986: 192). Con esta l\u00ednea de pensamiento, Echeverr\u00eda po- dr\u00eda estar hablando de los subsistemas de una sociedad en la cual, en cada caso, predominan c\u00f3digos queest\u00e1n m\u00e1s o menos unificados; sin embargo, dado que este concepto de la sustancia de la naci\u00f3n \u2014transformado en otro lugar en el de la naci\u00f3n natural\u2014 es problem\u00e1tico para nosotros, no queremos usarlo aqu\u00ed sin una introducci\u00f3n cr\u00edtica. Aqu\u00ed surge un problema que generalmente est\u00e1 presente en la teor\u00eda deEcheverr\u00eda. Por un lado, es adecuado para indicar las diferencias internas dentro de una sociedad y dentro del sistema social actual, que se organiza a nivel global, y para hacer de estos los objetos de investigaci\u00f3n. Sin embargo, podr\u00eda parecer que se mueve en la direcci\u00f3n de un retorno a conceptualizaciones altamente dudosas, como la de la sustancia de la naci\u00f3n, que no llega a una teor\u00eda cr\u00edtica de la sociedad. La naci\u00f3nes un producto de la historia, del per\u00edodo burgu\u00e9s, y a \u00e9l corresponde. Entonces, la teor\u00eda de Echeverr\u00eda es posiblemente problem\u00e1tica para nosotros siempre y cuando la naci\u00f3n natural sugiera un esencialismo ahist\u00f3rico.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>4 Los extractos de las entrevistas de 1994 y 1996 de Stefan Gandler con Bol\u00edvar Echeverr\u00eda se encuentran, y fueron tomados para este texto, del libro Marxismo cr\u00edtico en M\u00e9xico: Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez y Bol\u00edvar Echeverr\u00eda, de Gandler. Ver Gandler (2007: 112-113; 216-217). (N. de T.)<br \/>\n5 Ver, por ejemplo, el Subcomandante Marcos (2001).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>6 El, anteriormente, miembro m\u00e1s conocido del EZLN, el subcomandante Marcos, entiende su guerra como una lucha contra el olvido. \u201cLa posici\u00f3n gubernamental dice que quiere acabar con las cau-sas que nos hicieron fuerza opositora y que pasemos a ser parte del gobierno. Nosotros decimos que esoes mentira, porque no van a poder solucionar las causas ni resolver las demandas de salud, tierra, trabajo, vivienda, alimentaci\u00f3n de las comunidades porque no tienen dinero, est\u00e1n en crisis y no est\u00e1n dispuestos a invertir. Ellos s\u00f3lo meten dinero donde van a sacar m\u00e1s, con mentalidad de empresarios. Los gober- nadores dejan de gobernar y se ponen a administrar un negocio. M\u00e9xico deja de ser un pa\u00eds para ser una empresa con partes rentables y otras que no producen ganancia. Los ind\u00edgenas son los que no producen ganancia. Si usted no produce ganancia est\u00e1 despedido, pero como no los pueden despedir del pa\u00eds, hay que aniquilarlos por bala, por olvido. Simplemente empiezan a tomar decisiones como si no existieran.Ese es el origen fundamental del alzamiento zapatista. Es una guerra contra el olvido\u201d (Escarpit, 1995).<\/p>\n<p>7 V\u00e9ase Largend (1995) para informaci\u00f3n de antecedentes y detalles sobre la rebeli\u00f3n zapatista.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>8 La base de este discurso se encuentra en ensayo de Postmodernidad y cinismo de Echeverr\u00eda (1996). Ver este ensayo en Echeverr\u00eda (1995: 39-54).<br \/>\n9 Aguascalientes es lo que los zapatistas llaman los lugares de reuni\u00f3n que han establecido en varias ocasiones en la Selva Lacandona, donde se alojan miles de personas con pocos recursos. El nombrehace referencia a la capital del estado mexicano de Aguascalientes, donde se celebr\u00f3 la Convenci\u00f3n deAguascalientes durante la Revoluci\u00f3n Mexicana. Fue all\u00ed donde se sentaron los cimientos para una nueva constituci\u00f3n posrevolucionaria, con la participaci\u00f3n de los dos revolucionarios mexicanos m\u00e1s radicales, Emiliano Zapata y Pancho Villa.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 8\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>10 Cuando Echeverr\u00eda habla del mito de la revoluci\u00f3n, como regla general, no se est\u00e1 refiriendo a lasteor\u00edas de Marx.<br \/>\n11 Esta banalidad de mantener el concepto de revoluci\u00f3n en el mismo saco como el mito de la revoluci\u00f3n es algo que ciertos c\u00edrculos izquierdistas, y sobre todo los dogm\u00e1ticos, comparten con los c\u00edrculos con- servadores. Echeverr\u00eda critica esto en otro lugar sobre la base de ciertas declaraciones pol\u00edticas del intelectualorg\u00e1nico fallecido de los recientes gobiernos mexicanos, Octavio Paz. Junto a estas dos posiciones, que equipa- ran el mito con el concepto de revoluci\u00f3n para no tener que escuchar m\u00e1s sobre este \u00faltimo, a\u00fan pueden existirotras posiciones \u2014como residuos\u2014 que el mismo Echeverr\u00eda mantuvo en ciertos momentos; est\u00e1n presentes en grupos que de vez en cuando depositan una extrema confianza en sus fant\u00e1sticas imaginaciones para no des- animarse demasiado pronto y as\u00ed acercar el concepto de revoluci\u00f3n a la realizaci\u00f3n. A pesar de las similitudes con la posici\u00f3n anterior en t\u00e9rminos de la ecuaci\u00f3n del concepto de revoluci\u00f3n con el mito, no debemos olvidar que esta \u00faltima orientaci\u00f3n es diametralmente opuesta a la primera. El propio Echeverr\u00eda, en la entrevista de 1996 conmigo, estuvo de acuerdo en que es necesario cierto grado de autoestimulaci\u00f3n a trav\u00e9s de elementosfant\u00e1sticos y exagerados para soportar la carga de una acci\u00f3n revolucionaria (Echeverr\u00eda, 1996).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>12 Ya durante la Revoluci\u00f3n Mexicana, que comenz\u00f3 en 1910, hab\u00eda una contradicci\u00f3n peculiar en el pa\u00eds: incluso en la vida cotidiana, era s\u00f3lo una l\u00ednea invisible que separaba una calma que lindaba con la apat\u00edade formas violentas de expresi\u00f3n, con formas intermedias menos presentes que, por ejemplo, en Frankfurt en la d\u00e9cada de 1980. Bajo la dictadura de Porfirio D\u00edaz, M\u00e9xico fue considerado como uno de los pa\u00edses m\u00e1sestables de la Tierra, cuando la Revoluci\u00f3n repentinamente explot\u00f3. De manera similar, casi nadie previ\u00f3 la rebeli\u00f3n zapatista que comenz\u00f3 el 1 de enero de 1994. Adem\u00e1s, se lanz\u00f3 en una regi\u00f3n en la que el PRI, Partido Revolucionario Institucional, siempre registraba cierta victoria electoral.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 9\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>13 Tener en cuenta que poco antes de la entrevista, Echeverr\u00eda particip\u00f3 como asesor de los zapatistas\u00a0en el Foro Especial sobre Reforma del Estado organizado por los rebeldes y que incluy\u00f3 varias mesas de dis- cusi\u00f3n, cada una presidida por un representante zapatista. Las frases citadas fueron expresadas obviamente por Echeverr\u00eda al recordar lo que hab\u00edan dicho los representantes rebeldes del sureste mexicano. Tambi\u00e9n hay que tener en cuenta que, en este extracto de la entrevista, Echeverr\u00eda comenta brevemente sobre el fil\u00f3sofo mexicano nacido en Espa\u00f1a, Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez \u20141915-2011\u2014, que lleg\u00f3 a M\u00e9xico en 1939 a ra\u00edz de la derrota de la Rep\u00fablica en la Guerra Civil espa\u00f1ola. S\u00e1nchez V\u00e1zquez desarroll\u00f3 un marxismo no dogm\u00e1tico que es consistente con las tendencias en Teor\u00eda Cr\u00edtica de Marcuse. Para un contexto hist\u00f3rico adicional respecto a la entrevista de Echeverr\u00eda de 1996, ver Gandler (2007: 83-138). Porfirio Mu\u00f1oz Ledo era el l\u00edder del partido de izquierda reformista PRD, Partido de la Revoluci\u00f3n Democr\u00e1tica, el \u00fanico partido en M\u00e9xico con relevancia parlamentaria que no se situ\u00f3 del lado del gobernante PRI. Manuel Camacho Sol\u00eds fue el representante del gobierno federal mexicano durante las primeras negociaciones de paz con los zapatistas y, en ese per\u00edodo \u20141994\u2014, fue un \u00edntimo confidente del entonces presidente, Carlos Salinas de Gortari. En 1996, Camacho Sol\u00eds abandon\u00f3 el PRI y se uni\u00f3 al PCD, Partido del Centro Democr\u00e1tico, y luego al PRD a la izquierda reformista.<\/p>\n<p>15 \u00a0Ver S\u00e1nchez V\u00e1zquez, (2007).<\/p>\n<p>16 \u00a0Ver S\u00e1nchez V\u00e1zquez (1972).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 14\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Echeverr\u00eda, Bol\u00edvar. (1986). El discurso cr\u00edtico de Marx. M\u00e9xico. Ediciones Era.<\/p>\n<p>Echeverr\u00eda, Bol\u00edvar. (1994a). El ethos barroco. En Modernidad, mestizaje cultural, ethos barroco. M\u00e9xico. UNAM.<\/p>\n<p>Echeverr\u00eda, Bol\u00edvar. (1994b, abril 26). Entrevista con Stefan Gandler.<\/p>\n<p>Echeverr\u00eda, Bol\u00edvar. (1995). Las ilusiones de la modernidad: ensayos. M\u00e9xico. UNAM\/El Equilibrista.<\/p>\n<p>Echeverr\u00eda, Bol\u00edvar. (1996, julio 10). Entrevista con Stefan Gandler.<\/p>\n<p>Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (M\u00e9xico). (1994). EZLN: Documentos y comunicados (Vols. 1\u20135). M\u00e9xico. Ediciones Era.<\/p>\n<p>Escarpit, Francoise. (1995, diciembre 27). El gobierno, sin una l\u00ednea clara de negociaci\u00f3n, asegura Marcos. La Jornada.<\/p>\n<p>Gandler, Stefan. (2007). Marxismo cr\u00edtico en M\u00e9xico: Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez y Bol\u00edvar Echeverr\u00eda. M\u00e9xico. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Largend, Etienne. (1995). Was gibt die Bestie im Tausch fur das, was sie nimmt? Zum Kr\u00e4feverh\u00e4ltnis zwischen EZLN und dem mexikanischen Regime. Die Beute: Politik und Verbrechen, 6, 7-18.<\/p>\n<p>Subcomandante Marcos. (2001). Nuestra arma es nuestra palabra: escritos selectos. (J. Ponce de Le\u00f3n, Ed.). New York. Seven Stories Press.<\/p>\n<p>S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Adolfo. (1972). Filosof\u00eda de la praxis (2da ed.). M\u00e9xico. Grijalbo. S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Adolfo. (1996, agosto). Entrevista con Stefan Gandler.<\/p>\n<p>S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Adolfo. (2007). \u00c9tica y pol\u00edtica. M\u00e9xico. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Schmidt, Alfred. (1977). Herrschaf des Subjekts: \u00dcber Heideggers Marx- Interpretation. En J\u00fcrgen Busche (Ed.), Martin Heidegger: Fragen an sein Werk; Ein Symposion. Stuttgart. P. Reclam.<\/p>\n<p>Woldenberg, Jos\u00e9. (2007). \u00c9tica y pol\u00edtica. Revista de la Universidad de M\u00e9xico, 46, 92-93. Disponible en http:\/\/www.revistadelauniversidad.unam.mx\/4607\/ woldenberg\/46woldenberg.html.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 10\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 11\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 12\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Stefan Glandler ** El presente escrito es un ensayo publicado bajo el t\u00edtulo A Critical Praxis from the Americas: Thinking about the Zapatistas in Chiapas with Herbert Marcuse, Bol\u00edvar Echeverr\u00eda, and Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez, en Lamas, A. T.; Wol-fson, T. &amp; Funke, P. 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