{"id":1397,"date":"2019-04-18T14:25:07","date_gmt":"2019-04-18T14:25:07","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=1397"},"modified":"2019-04-18T14:25:07","modified_gmt":"2019-04-18T14:25:07","slug":"notre-dame-la-luz-del-engano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1397","title":{"rendered":"Notre Dame: la luz del enga\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por Santiago Alba Rico<\/strong><\/em><\/p>\n<div class=\"entradilla\">\n<table border=\"0\" width=\"90%\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td class=\"entradilla\">De las tres resistencias al \u201cenga\u00f1o universal\u201d de la belleza, la conspiranoica es la m\u00e1s peligrosa porque es la m\u00e1s acorde con los tiempos, que son casi m\u00e1s antiguos que la catedral de Par\u00eds<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"TextoNoticia\">\n<p>Aguant\u00f3 nueve siglos en pie; sobrevivi\u00f3 a la guerra de los Cien A\u00f1os, a la Revoluci\u00f3n francesa, a la comuna de Par\u00eds y a dos guerras mundiales. Jam\u00e1s sufri\u00f3 un incendio, salvo en la ficci\u00f3n de Victor Hugo. Y ahora, en abril de 2019, entre algoritmos y drones, ha ardido como una cerilla en pocos minutos, \u00a1y sin motivo!<\/p>\n<p>Lo confieso: viejo y ateo, el derrumbe rojo de la aguja de Notre Dame me ha estremecido. No es nada personal. Es que era grande y decr\u00e9pita; ocupaba mucho espacio y desde hace mucho tiempo; y la hab\u00eda mirado tanta gente distinta y tantas veces que ya la hab\u00edamos visto todos antes de mirarla, investida de mucha m\u00e1s objetividad que un sonido o un \u00e1rbol; de mucha m\u00e1s objetividad que la ciudad entera.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9? \u00bfCon qu\u00e9 derecho nos estremecemos m\u00e1s viendo en llamas la aguja de la catedral de Notre Dame que las casas de Gaza o de Sana \u2013o los bombardeos de Siria o las inundaciones de Tailandia? Con el derecho que nos da la intemperie compartida. Barbarie es quemar una ciudad; civilizaci\u00f3n es el olvido trabajoso, ingenioso, muy precario, de todos los incendios. Notre Dame se ha quemado de forma tan sencilla y natural que ha desnudado de un tir\u00f3n nuestra humanidad com\u00fan y sus enrevesados trabajos sin reposo. El que no sienta m\u00e1s horror instintivo ante la destrucci\u00f3n de un templo concreto \u2013o de un ni\u00f1o concreto\u2013 que ante la destrucci\u00f3n de un pa\u00eds o un planeta es que da por perdida la salvaci\u00f3n de la humanidad \u2013y por indigna su existencia. La barbarie es verdad; la civilizaci\u00f3n es enga\u00f1o. La verdad destruye muy deprisa; el enga\u00f1o construye muy despacio. \u00bfQu\u00e9 construye? Construye cuerpos, v\u00ednculos, estrellas; construye en piedra, carne y madera la antig\u00fcedad de nuestra estirpe o, lo que es lo mismo, la antig\u00fcedad de nuestro futuro. (Hoy, digamos de paso, como quiera que nuestros enga\u00f1os son telara\u00f1as y no \u00e1bsides, im\u00e1genes solubles y no piedras, nos hemos quedado sin futuro: y que se queme el futuro ante nuestros ojos, viejo y pesado como un elefante, no puede dejar de impresionarnos: \u00a1estamos viendo arder los dinosaurios!).<\/p>\n<p>Una catedral no se quema en el tiempo sino al final de los tiempos. Su incendio es en s\u00ed mismo, en efecto, el fin de los tiempos. Nos sit\u00faa en ese punto crepuscular desde el que, acabada ya la historia, la contemplamos a nuestra espalda \u2013la historia\u2013 como una sucesi\u00f3n acelerada de ruinas. El derribo de las Torres Gemelas fue apenas un tr\u00e1gico gag visual que, reactivando la cr\u00f3nica provisionalmente dormida, se encaden\u00f3 obediente a los acontecimientos del mundo; o a los del no-mundo de la civilizaci\u00f3n de Wall Street. Pero hay cosas que, si se fabrican \u2013como todas\u2013 en el tiempo, viven y perecen fuera de \u00e9l. Notre Dame tard\u00f3 107 a\u00f1os en levantarse y sobrevivi\u00f3 ocho siglos, como un filamento f\u00f3sil, a todos los cambios de Par\u00eds. \u201cTard\u00f3 en levantarse\u201d, digo, porque una catedral se levanta sola; trabajosamente, pero sola. \u00bfC\u00f3mo? \u00bfOlvidamos a los miles de escultores, orfebres, peones, herreros, canteros, que durante tres generaciones se azacanaron en su construcci\u00f3n? Va a ser que s\u00ed. Es nuestro derecho; y tambi\u00e9n el suyo, pues trabajaron a conciencia para construir algo m\u00e1s grande y m\u00e1s duradero que sus cuerpos. La belleza de Notre Dame tiene que ver precisamente con este olvido del origen (del yunque y el barro); una vez acabada la catedral, ya nadie la hizo. Por eso, como todas las obras materiales del esp\u00edritu, nos pone en contacto con un dios o al menos con un \u00e1ngel: su precariedad misma (etimol\u00f3gicamente asociada al lat\u00edn <i>prex-precis<\/i>, ruego o rezo) ya nos indica su g\u00e9nesis y su destino. Conviene mirarla as\u00ed: como miramos el cuerpo del amado o las hojas del fresno mecidas por el viento. Como si existiera de veras. De hecho casi todos nosotros, malvados y virtuosos, blancos y negros, de derechas y de izquierdas, miramos de este modo ciertos objetos: olvidando no s\u00f3lo su origen material \u2013sangre y mierda\u2013 sino tambi\u00e9n todos los datos adventicios \u2013culturales, simb\u00f3licos, tur\u00edsticos\u2013 que nuestro ojo ha interiorizado como fuente espuria del placer. Cuando miramos Notre Dame \u2013o cualquier otra catedral\u2013 ni la hizo nadie ni somos nadie. Eso es la belleza, que no puede arder. \u00bfC\u00f3mo va a arder la capa de Dios? \u00bfC\u00f3mo va arder el tiempo en sus v\u00e9rtebras? \u00bfC\u00f3mo va a arder la sobada corteza de la eternidad? \u00bfC\u00f3mo va a arder la objetividad misma y sus manzanas?<\/p>\n<p>(Los hombres comunes y gremios plebeyos \u2013orfebres, herreros y canteros\u2013 que construyeron Notre-Dame \u2013a\u00f1adamos\u2013 nos pidieron que olvid\u00e1ramos su intervenci\u00f3n, pero nos pidieron tambi\u00e9n que conserv\u00e1ramos su obra. \u00bfNo podemos imaginar su dolor, y sumarlo al nuestro, viendo c\u00f3mo la sociedad del dron y el algoritmo, capaz de cazar una prote\u00edna y contarle a una c\u00e9lula los cabellos, ha destruido en pocas horas novecientos a\u00f1os de tiempo aherrojado, cincelado, acumulado?)<\/p>\n<p>Si no recordamos el origen, se dir\u00e1, olvidamos la historia y eso es peligroso. Muy peligroso, es verdad, a condici\u00f3n de a\u00f1adir enseguida: pero si recordamos solo el origen, desaparece la obra misma y eso es tr\u00e1gico, pues los efectos que introduce precariamente (rogando de rodillas) la belleza en la historia son a\u00fan m\u00e1s serios que los que introducen el esfuerzo y el dolor, incluso el esfuerzo doloroso y necesario de desenmascarar los enga\u00f1os. El origen es mierda y sangre; su olvido puede ser injusto, pero es tambi\u00e9n un hijo, una casa, una rep\u00fablica, una catedral. Que arda ante nuestros ojos sin motivo el olvido materializado que llamamos belleza nos recuerda, de golpe, su v\u00ednculo olvidado con la general fragilidad humana y sus penosos artificios contra el tiempo. Nada m\u00e1s fr\u00e1gil que lo que dura ya nueve siglos. Nada m\u00e1s fr\u00e1gil que la eternidad sujeta entre alfileres. Por eso, si hab\u00eda algo universalmente bello en ver la catedral de pie, hay tambi\u00e9n algo bello en esta cosa imposible \u2013incre\u00edble\u2013 de verla arder. \u00a1Y sin motivo! Porque la belleza est\u00e1 anunciando siempre \u2013\u00a1del principio al final de los tiempos!\u2013 su propia destrucci\u00f3n. Porque la belleza \u2013como escrib\u00eda Rilke\u2013 \u201ces solo el comienzo de lo terrible que a\u00fan podemos soportar\u201d. Notre Dame era bella porque aguantaba el paso del tiempo; Notre Dame era bella poniendo fin al curso del tiempo.<\/p>\n<p>No nos hagamos trampas. No seamos demasiado hist\u00f3ricos. Creo sinceramente que me afectar\u00eda mucho ver arder el Taj Mahal o la mezquita Al-Aqsa. Quiz\u00e1s \u2013es cierto\u2013 menos que Notre Dame, porque yo tambi\u00e9n he sido fabricado en la historia; y mi biograf\u00eda europea cuenta en mis emociones, como el pedal de un piano en la prolongaci\u00f3n de una nota. Pero quiero creer que en el horror particular que sentir\u00eda un indio viendo arder el Taj Mahal o un musulm\u00e1n viendo en llamas la mezquita de Al-Aqsa habr\u00eda algo universal que nos obligar\u00eda a todos por igual y que traicionar\u00edamos afectando una frialdad selectiva. Porque lo particular, admit\u00e1moslo, es la indiferencia. Lo particular ser\u00eda, en efecto, mi relativa indiferencia; o el desd\u00e9n idiosincr\u00e1sico de los fan\u00e1ticos y los chovinistas.<\/p>\n<p>Desconsoladora me parece por eso, mientras arde Notre Dame, la legi\u00f3n de los que se resisten a este enga\u00f1o universal \u2013ra\u00edz del ser humano en el tiempo\u2013 y nos restriegan su peque\u00f1a e irrefutable verdad idiosincr\u00e1sica, situ\u00e1ndose al margen de la fr\u00e1gil comunidad humana universal que cristaliza en la belleza y sus incendios.<\/p>\n<p>Est\u00e1n, por ejemplo, los que consideran el horror instintivo ante las llamas de Notre Dame injusto y agravioso con los otros horrores del mundo: \u201cYa pod\u00edais dirigir vuestra empat\u00eda hacia algo m\u00e1s serio que una iglesia\u201d. He le\u00eddo este mensaje en un tuit, junto a otros parecidos, cencerros de la conciencia justiciera y ofendida. El que ve \u201cuna iglesia\u201d en Notre Dame no tiene ojos y ve tambi\u00e9n \u2013no s\u00e9\u2013 a Torquemada en una chimenea encendida; entrega adem\u00e1s al Vaticano una cosa grande y vieja que ocupa mucho espacio y dura mucho tiempo; y que integra en su recinto, por eso mismo, muchos m\u00e1s seres humanos de los que puede matar un misil o sumergir un tsunami. Por otro lado, el que no es capaz de sentir dolor por los males del mundo \u2013y combatirlos\u2013 sin banalizar el incendio de una cosa grande y vieja que dura mucho tiempo y que integra en su recinto a m\u00e1s humanos de los que caben en el mundo o puede destruir el nazismo, es que desea, m\u00e1s que el alivio de los dolores del mundo, se\u00f1alar su propia singularidad contra la banalidad com\u00fan de los sentimientos atinados. Hacen pensar en ese reproche de Juan de Mairena a los que \u2013tras haber compartido el entusiasmo de un aplauso\u2013 se levantan y silban con todas sus fuerzas: no cre\u00e1is, dice Mairena, que esos hombres silban al h\u00e9roe: silban al aplauso. Los que sugieren, s\u00ed, que el que se emociona viendo arder Notre Dame no \u201cempatiza\u201d con otras tragedias, no sienten nada en ninguna direcci\u00f3n: en realidad est\u00e1n \u201csilbando\u201d sin m\u00e1s al consenso com\u00fan.<\/p>\n<p>Est\u00e1n luego los que consideran ese horror instintivo una emoci\u00f3n ficticia, tur\u00edstica, sentimental, mercantil, \u201coccidental\u201d. Tienen raz\u00f3n. Notre Dame era tambi\u00e9n una mercanc\u00eda; la mayor parte de sus visitantes no ten\u00edan ni idea del g\u00f3tico y, los que la ten\u00edan, es porque eran ricos, blancos y occidentales (y probablemente heterosexuales). \u00a1Por no hablar de la arrogancia francesa y de su autobombo publicitario y colonial! \u00a1Y de los horrores de la Iglesia en Am\u00e9rica! Vale. \u00bfY? Incluso si fuese esa historia y s\u00f3lo \u00e9sa, la que contaba la catedral de Notre Dame, hac\u00eda falta mantenerla en pie para descifrarla y relatarla y refutarla; y justificar su destrucci\u00f3n, o hasta regocijarse con ella, umbral de no s\u00e9 qu\u00e9 loca liberaci\u00f3n, condenando a sus constructores y a sus visitantes, revela esa monstruosa tentaci\u00f3n del \u201ccero\u201d hist\u00f3rico que comparten algunos izquierdistas con el ISIS. Si no se entiende que la humanidad son tambi\u00e9n sus agarraderos en el tiempo \u2013enga\u00f1os paganos de opacidad com\u00fan y lenitiva\u2013 no se puede pretender liberarla de sus cr\u00edmenes y errores sin encadenarla a la letra vac\u00eda y la p\u00e1gina en blanco (que siempre llena alguna forma de totalitarismo). Tenemos que aprender a combatir el clericalismo, el machismo, el capitalismo y el colonialismo sin renunciar al conocimiento de los archivos de piedra \u2013ni a los hombres comunes que los construyeron y los admiran, nuestros \u201cind\u00edgenas\u201d europeos. En 1978, en <i>Transformaci\u00f3n social y creaci\u00f3n cultural<\/i>, el marxista heterodoxo Cornelius Castoriadis escrib\u00eda: \u201cSi la catedral de Notre-Dame fuera destruida por un bombardeo, nos resulta imposible no imaginar a los franceses recogiendo piadosamente los restos, tratando de llevar a cabo una restauraci\u00f3n o dejando las ruinas tal y como est\u00e1n. Y actuar\u00edan sensatamente, pues m\u00e1s vale una min\u00fascula esquirla de Notre-Dame que diez torres Pompidou\u201d.<\/p>\n<p>Y est\u00e1n por fin los que desean, por fanatismo ideol\u00f3gico o desamparo religioso, que Notre Dame haya sucumbido a un acto de maldad (preferiblemente musulm\u00e1n). No aceptan la idea, para m\u00ed terrible y tranquilizadora, de que las cosas puedan arder solas. Quieren, anhelan, necesitan encontrar un culpable, actitud tan at\u00e1vica y universal como una catedral, pero sin belleza alguna. El admirad\u00edsimo Ferlosio, en <a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20170621\/Politica\/13562\/ctxt-delibes-ferlosio-incendios-forestales-guadalajara-do%C3%B1ana.htm\">una conversaci\u00f3n sobre incendios que precisamente republic\u00f3 CTXT hace dos a\u00f1os<\/a>, dec\u00eda que \u201clos hombres prefieren que sus males procedan de alguna culpable intencionalidad humana porque lo accidental, lo azaroso, es moralmente improductivo\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda: \u201cS\u00f3lo el da\u00f1o recibido de otros hombres crea valor, porque la v\u00edctima se hace acreedora de retribuci\u00f3n y se convalida, por tanto, como \u201cde los buenos\u201d. S\u00f3lo la culpa humana produce lo que podr\u00edamos llamar \u201cv\u00edctimas morales\u201d, porque son acreedoras de venganza. La \u201cnaturaleza\u201d o la \u201cfortuna\u201d son, en cambio, moralmente improductivas; producen, ciertamente, v\u00edctimas, como los muertos de la carretera, pero no, en modo alguno, lo que podr\u00edamos llamar v\u00edctimas morales\u201d. El \u201cmalvado\u201d, dec\u00eda Ferlosio, es \u201cpopular\u201d; e incluso \u2013dir\u00eda yo\u2013 \u201cpopulista\u00bb. No es extra\u00f1o, pues, que sea la \u00f3rbita de Vox la que trata de colar esta \u201cpeque\u00f1a e irrefutable verdad idiosincr\u00e1sica\u201d, contra la realidad misma y la belleza terrible de los incendios, para alimentar el clima b\u00e9lico en el que puede recoger votos: la de una conspiraci\u00f3n anticristiana, es decir musulmana, contra las ra\u00edces religiosas de Europa.<\/p>\n<p>De las tres resistencias al \u201cenga\u00f1o universal\u201d de la belleza, la conspiranoica es la m\u00e1s peligrosa porque es la m\u00e1s acorde con los tiempos, que son casi m\u00e1s antiguos que la catedral de Notre Dame. En los a\u00f1os 30 del siglo pasado, el fil\u00f3sofo de la escuela de Frankfurt Franz Neumann escribi\u00f3 largamente sobre la relaci\u00f3n entre la angustia, las teor\u00edas conspiratorias y el fascismo. En esas estamos. Se expande hoy una angustia mortal \u2013causa y efecto del derrumbe civilizacional\u2013 que reclama a toda costa un enemigo nombrable y un linchamiento. Si en el siglo XX era f\u00e1cil creer que todos los males del mundo (cuando ya los bienes hab\u00edan renunciado a una autor\u00eda) eran atribuibles a alguna fuerza diab\u00f3lica, hoy es casi imperativo encontrar una. En esta sociedad capitalista de drones y algoritmos no podemos creer que las cosas ardan sin motivo; y, retrasados como estamos, prisioneros de nuestros cuerpos, tampoco podemos aceptar una responsabilidad a\u00e9rea y abstracta, de esquemas desbocados y redes autopl\u00e1sticas. Lo \u00fanico que puede tranquilizar a un \u201cind\u00edgena\u201d europeo es ponerle nombre, cara y fecha de caducidad al mal que nos golpea. Conocer no, etiquetar s\u00ed; recordar no, azotar s\u00ed; la belleza \u2013y la tragedia\u2013 com\u00fan no, la negaci\u00f3n s\u00ed.<\/p>\n<p>El derrumbe rojo de la aguja de Notre Dame nos dice dos cosas sobre la crisis de civilizaci\u00f3n que estamos viviendo. La primera es que la m\u00e1s mercantilizada y securitaria sociedad de la historia es incapaz de conservar una catedral que hab\u00eda sobrevivido a mil avatares de barbarie; y que se incendia sin motivo (se suicida) como para se\u00f1alar que su lentitud es incompatible con la velocidad de nuestras comunicaciones y nuestras finanzas. Eso nos dice: que lo que m\u00e1s se parece a un tuit, en t\u00e9rminos de memoria, es un incendio.<\/p>\n<p>En cuanto a la segunda alerta, tiene que ver con la gesti\u00f3n pol\u00edtica de nuestros ind\u00edgenas \u2013que lo somos todos\u2013 de derechas o de izquierdas. Da miedo esa parte de nuestra sociedad tan ideologizada y\/o tan tuitera que no siente dolor viendo la destrucci\u00f3n del tiempo. O que, frente a la destrucci\u00f3n, se refugia en otro incendio.<\/p>\n<p>El derrumbe rojo de la aguja de Notre Dame, vieja se\u00f1ora, es el colof\u00f3n y la negaci\u00f3n del atentado contra las Torres Gemelas, novicias postmodernas. Sin motivo y sin culpables, hito puro de civilizaci\u00f3n incivilizada, su incendio es la protesta de piedra de un mundo que se autoinmola. Estamos entrando en otra historia.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.ctxt.es\/es\/20190410\/Firmas\/25653\/Notre-Dame-incendio-belleza-humanidad-conspiracion-Alba-Rico.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.ctxt.es\/es\/20190410\/Firmas\/25653\/Notre-Dame-incendio-belleza-humanidad-conspiracion-Alba-Rico.htm<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Santiago Alba Rico De las tres resistencias al \u201cenga\u00f1o universal\u201d de la belleza, la conspiranoica es la m\u00e1s peligrosa porque es la m\u00e1s acorde con los tiempos, que son casi m\u00e1s antiguos que la catedral de Par\u00eds &nbsp; Aguant\u00f3 nueve siglos en pie; sobrevivi\u00f3 a la guerra de los Cien A\u00f1os, a la Revoluci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1399,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-1397","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.4 - 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