{"id":1520,"date":"2019-05-11T23:12:34","date_gmt":"2019-05-11T23:12:34","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520"},"modified":"2019-05-12T23:59:33","modified_gmt":"2019-05-12T23:59:33","slug":"la-moneda-entre-cinismo-y-fascismo-alt-right","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520","title":{"rendered":"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right)"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por Giuseppe Cocco<\/strong><\/em><\/p>\n<p>En este art\u00edculo pretendemos continuar los esfuerzos de reflexi\u00f3n sobre el enigma en que se torn\u00f3 la politica en el Brasil despu\u00e9s de Junio de 2013, tal como hicieran Bruno Cava (en El 18 de Brumario Brasile\u00f1o) [1] y Alexandre Mendes (en Vertigens de Junho. Os levantes de Junho de 2013 e a Insist\u00eancia de uma Outra Percep\u00e7\u00e3o [2]).<\/p>\n<p>Nada mejor que iniciar recordando el enigma de lo pol\u00edtico definido por Maurice Merleau-Ponty en su c\u00e9lebre trabajo Note sur Machiavel de 1949[3]. Por un lado, el fil\u00f3sofo afirma que la obra de Maquiavelo es la base fundamental para pensarse un verdadero humanismo y una politica radicalmente otra de aquella que funciona como \u201cexhortaci\u00f3n moral\u201d. Algo que solamente podr\u00eda acontecer por medio de la \u201cinvenci\u00f3n de formas de poder pol\u00edtico capaces de controlar el poder sin anularlo\u201d, un \u201cpoder de los sin-poder\u201d. Por el otro lado, una vez \u201cesbozadas esas formas pol\u00edticas\u201d, como parece haber sido el caso de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917, \u201cel poder revolucionario perdi\u00f3 el contacto con una fracci\u00f3n del proletariado (\u2026) y, para esconder el conflicto, comienza a mentir\u201d. Ante la Comuna de Kronstadt [4] el nuevo poder bolchevique \u201cproclama que el estado mayor de los insurrectos est\u00e1 en las manos (de la contrarrevoluci\u00f3n). De la misma manera \u2013despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n francesa\u2013 las tropas de Bonaparte tratan a Toussaint-Louverture, que lidera la lucha de los esclavos en Hait\u00ed, como agente extranjero [5]. La disidencia es maquillada como sabotaje, la oposici\u00f3n como espionaje\u201d [6]. De este modo constata Merleau-Ponty, \u201cvemos reaparecer dentro de la revoluci\u00f3n las luchas que ella deb\u00eda superar\u201d y \u201cel enigma de un humanismo real queda entero\u201d [7], sin soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Comenzamos entonces diciendo que el desaf\u00edo de lo pol\u00edtico es incluso pensar la politica como reconocimiento de ese enigma, que solo tiene soluciones provisionales, evitando la tentaci\u00f3n de, en alg\u00fan momento, fijarla definitivamente [8]. Al mismo tiempo, si el enigma del humanismo es insuperable, eso no significa que se presente siempre de la misma manera. En la inmediata postguerra, Claude Lefort unc\u00eda la propia renovaci\u00f3n del marxismo a la cr\u00edtica de la idea marxista de soluci\u00f3n [9]. Sin embargo, la salida del \u201cabsoluto\u201d de los principios morales abstractos \u2013afirmados a priori en base a la tradici\u00f3n o a posteriori en base a la revoluci\u00f3n\u2013 no es el relativismo (el maquiavelismo). La incre\u00edble par\u00e1bola de la izquierda brasile\u00f1a, en su defensa del \u201clulismo\u201d y del Partido de los Trabajadores (PT) despu\u00e9s de su muerte politica (despu\u00e9s de Junio de 2013), no podr\u00eda ser m\u00e1s emblem\u00e1tica: el relativismo (el cinismo maquiav\u00e9lico y sin principios del PT, con sus pol\u00edticas neodesarrollistas y la industrializaci\u00f3n de la corrupci\u00f3n) acaba siendo defendido en nombre de la idea absoluta de la izquierda como valor moral, como pura trascendencia (y eso tambi\u00e9n por parte de te\u00f3ricos pol\u00edticos que dec\u00edan hacer de la inmanencia su norte: entre romper con la izquierda en cuanto esencia y quedarse con su p\u00fablico editorial, no dudaron ni un segundo). Llegamos as\u00ed al paroxismo de una defensa moral de principios absolutos\u00a0 (la izquierda, la bandera, el antiimperialismo) que sirve de defensa de la m\u00e1s absoluta falta de principios (corrupci\u00f3n, triplex, los subsidios al gran capital). Un rel\u00e9 a partir del cual relativismo y absoluto se retroalimentan de manera perversa.<\/p>\n<p>La salida maquiaveliana (y marxiana) la trampa constituida por la falsa alternativa entre el absoluto relativismo se encontraba en el perspectivismo: en volverse pr\u00edncipe del pueblo minuto, en la afirmacion del punto de vista de clase, del poder obrero. Por mucho tiempo nosotros apoyamos esa salida, que pens\u00e1bamos era la \u00fanica capaz de juntar los principios y los procesos de su produccion en una nueva \u00e9tica. La radicalizaci\u00f3n de ese metodo en el an\u00e1lisis operaista italiano [10] del americanismo como una produccion de las luchas obreras continua siendo una de las propuestas m\u00e1s potentes en esa direcci\u00f3n, pero ella tambi\u00e9n es parte del enigma y eso en la medida que ese pensamiento y esa praxis caen en el mismo impasse, representado en el debate a favor o contra la autonomia de lo pol\u00edtico [11]. Hoy sabemos que esa salida tampoco lleva a ning\u00fan lugar y que necesitamos profundizar el \u00e9xodo.<\/p>\n<p>Entonces, la reflexi\u00f3n sobre el enigma tiene varias dimensiones. Dos de esas nos parecen urgentes e intentaremos esbozarlas aqu\u00ed: se trata de la cuestion del fascismo (que hoy se llama Alt Right) y de aquella de la moneda. Las dos se juntan en la medida en que implican rec\u00edprocamente las posibilidades e imposibilidades de una conversi\u00f3n (o inconvertibilidad) de la violencia en civilidad [12].<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La huelga que no existi\u00f3<\/strong><\/p>\n<p>En 1984, en medio del viraje neoliberal del gobierno de la gauche\u201d (del presidente Fran\u00e7ois Mitterand), Deleuze y Guattari escribieron un breve art\u00edculo titulado Mayo del \u201968 no aconteci\u00f3. El cual no podr\u00eda ser m\u00e1s actual, al punto que podemos f\u00e1cilmente colocar \u201cJunho de 2013\u201d en lugar de \u201cMayo \u201868\u201d y sus inflexiones funcionar\u00edan de la misma forma, casi por entero. Esto muestra la fuerza del evento y al mismo tiempo el cuanto la izquierda\u2013inclusive la que se llama o se refiere en Deleuze o en Negri\u2013 es un real y eficaz operador de destrucci\u00f3n de subjetividad. Vale la pena citar este largo p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p>\u201cEn Francia, escribir\u00e1n, despu\u00e9s del 68, los poderes convivir\u00e1n todo el tiempo con la idea de que la \u201cpolvareda bajar\u00eda\u201d. Y, como en efecto, la polvareda bajo, pero en condiciones catastr\u00f3ficas. Mayo del 68 no fue la consecuencia de una crisis, ni la reacci\u00f3n a una crisis. Fue lo contrario. Es la crisis actual, son los impasses de la crisis actual (\u2026) que resultan directamente de la incapacidad de la sociedad francesa para asimilar Mayo del 68. La sociedad francesa mostro una radical impotencia para operar, en el nivel colectivo, una reconversi\u00f3n subjetiva del tipo que el 68 exig\u00eda; de ese modo, como podr\u00eda operar actualmente una reconversi\u00f3n econ\u00f3mica en condiciones de \u201cizquierda\u201d? Ella no supo proponer nada a las personas: ni en el dominio de la escuela, ni en el del trabajo. Todo lo que era nuevo fue marginado o caricaturizado\u201d [13]<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de Junho de 2013, aconteci\u00f3 la misma cosa. Tal vez retirando el hecho de que la izquierda brasile\u00f1a ten\u00eda, si, alguna cosa que proponer: Copa del Mundo, Olimpiadas, r\u00edos de dinero para las grandes empresas y remociones de pobres. As\u00ed, una vez que toda la subjetividad fue destruida, la \u201creconversi\u00f3n\u201d econ\u00f3mica se torna la \u00fanica \u201ccosa\u201d restante: con Dilma, con Temer y, ahora, con Bolsonaro.<\/p>\n<p>Ya en 1945, rese\u00f1ando un libro de Daniel Gu\u00e9rin sobre el fascismo, Claude Lefort escrib\u00eda: \u201cNo es porque el fascismo es inaut\u00e9ntico que \u00e9l no es\u201d[14]. Continuar diciendo que Bolsonaro es Bolsonaro no es solo lo que \u00e9l quiere y necesita para retroalimentar su m\u00e1quina discursiva (o Twitter), sino que impide, por un lado, aprehender las responsabilidades pol\u00edticas de ese peligros\u00edsimo viraje electoral y, por el otro, analizar su composici\u00f3n y sus contradicciones. Para resistir al horror, necesitamos aprehender, antes que todo, como fue que \u00e9l pudo transformarse en \u201csoluci\u00f3n\u201d para un gran porcentaje del electorado. Esto quiere decir preguntarse c\u00f3mo fue que las alternativas pol\u00edticas y sociales fueron sistem\u00e1ticamente silenciadas por la izquierda hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p>La coalici\u00f3n que gano las elecciones es altamente diversificada y repleta de contradicciones bastante importantes. No queremos hacer aqu\u00ed un an\u00e1lisis detallado de cada una de sus componentes, pero si enfocarse sobre alguna de sus dimensiones. El fen\u00f3meno electoral est\u00e1 atravesado por lo menos por dos lineas diferentes: una primera tiene que ver con el movimiento Alt-Right (la nueva extrema derecha norteamericana)[15], que ha renovado a la extrema derecha a nivel mundial; la otra dice respecto a la interpretaci\u00f3n y representaci\u00f3n del antipetismo. Nos concentraremos en la primera l\u00ednea, aquella que genero las bases para un discurso pol\u00edtico inescrupuloso, repleto de Fake News. Dos de esas son las m\u00e1s expresivas: aquella del supuesto Kit Gay y aquella de el \u201cNazismo es una ideolog\u00eda de izquierda\u201d. En la osad\u00eda de la falsificaci\u00f3n, ellas funcionan como si fuesen dos \u201cverdades\u201d. La primera Fake News pretende transformar la incomodidad creada por el cambio cultural y social en t\u00e9rminos de libertad sexual y nuevos reg\u00edmenes discursivos en una verdadera protesta social, algo como la \u201crevuelta de los normales\u201d que ser\u00edan (sorprendentemente) oprimidos por los \u201canormales\u201d.<\/p>\n<p>Lo que el movimiento gay, las feministas, el movimiento LBGT consiguieron como brecha en los c\u00f3digos normativos e impositivos que vigorizaban (y vigorizan aun), es visto como imposici\u00f3n de una nueva norma, que ser\u00eda \u201cgay\u201d: la educaci\u00f3n sexual seria en realidad una orientaci\u00f3n sexual. Por asombrosa que sea la operaci\u00f3n, ella precisa ser encarada en esos t\u00e9rminos y son esos t\u00e9rminos lo que precisan ser deconstruidos y transformados: hacer de la pr\u00e1ctica de nuevos derechos \u2013en este caso en el campo de la libertad sexual\u2013 algo que se afirma por medio de leyes y de leyes de \u201ccriminalizaci\u00f3n\u201d abre el camino para ese tipo de equ\u00edvocos que la nueva derecha interpreta y organiza con el mismo nivel de cinismo que el PT uso para reducir los derechos a mero marketing y relativizar la corrupci\u00f3n. La situaci\u00f3n es particularmente desagradable: mientras que se inclinaban obsequiosamente a los intereses de las alianzas con los evang\u00e9licos, los gobiernos del PT no hicieron ning\u00fan avance real (como podr\u00eda haber sido las miles de mujeres que pierden la vida en los abortos clandestinos, no promoviendo ni la legalizaci\u00f3n del aborto o al menos su inserci\u00f3n formal en una pauta legislativa). Para compensar, solo invirtieron en el marketing y en la cooptaci\u00f3n de aparatos de \u201cmovimiento\u201d. De este modo, la contestaci\u00f3n de la extrema derecha que hoy est\u00e1 en Planalto no golpea conquistas reales, sino que apenas conquistas imaginarias, en el terreno mismo del marketing [16]. El resultado es que en lugar de tener alguna cosa que defender, los movimientos son doblemente acosados: necesitan defender un marketing fundamentalmente vac\u00edo sin una real din\u00e1mica de movilizaci\u00f3n, pues el PT trabajo con ah\u00ednco para desmovilizarlos.<\/p>\n<p>La segunda Fake News, como dijimos, afirma que \u201cel nazismo era de izquierda\u201d. Se trata obviamente de una narrativa funcional al anti-petismo, pero ella tiene una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda, pues ella explicita\u2013 tras de su apariencia grosera\u2013 la inspiraci\u00f3n fascista del bolsonarismo. Decir que el nazismo era de izquierda significa renovar su forma narrativa m\u00e1s sofisticada. El Nazismo, como sabemos, es la uni\u00f3n del nacionalismo con el socialismo (Nazionalsocialismus), algo que deber\u00eda haber sido imposible. Basta pensar que el socialismo era ontol\u00f3gicamente internacionalista. Mientras que esto sirvi\u00f3, en la d\u00e9cada de 1930, para capturar y manipular el malestar de segmentos de clase pauperizados por la crisis y enfurecidos con la humillaci\u00f3n nacional impuesta a Alemania por las potencias victoriosas de la Primera Guerra Mundial. Lo que debemos percibir es que el nazismo es incluso esa manipulaci\u00f3n: masacrar a la izquierda y al mismo tiempo capturar a las masas que ella deber\u00eda organizar, emplazando las reivindicaciones sociales en el terreno nacionalista. Y, para eso, dibuja como enemigo al \u201cinternacionalismo\u201d, que ser\u00eda el hecho de una plutocracia (el gobierno de los ricos) cosmopolita (global). El antisemitismo, o sea, la idea de decir que el mundo es gobernado por un complot de jud\u00edos, ricos y comunistas, no fue (y no es) un \u201cdesv\u00edo\u201d del car\u00e1cter de Hitler, sino que\u2013como lo fue la guerra \u2013una parte funcional del nazismo como Fake News.<\/p>\n<p>Como no ver, en los reg\u00edmenes discursivos de la Alt Right, esos mismos temas, reciclados hoy en la ret\u00f3rica anti-globalista y en la transformaci\u00f3n de los liberales\u2013 particularmente de los media \u2013 en \u201cpeligrosos comunistas\u201d? La persecuci\u00f3n antisemita de George Soros, financista americano de origen h\u00fangaro, por la Alt Right de aquel pa\u00eds, es la mejor y m\u00e1s inquietante representaci\u00f3n de esa renovaci\u00f3n [17].<\/p>\n<p>De la misma manera, la presencia del premier h\u00fangaro Viktor Orban entre los muy pocos l\u00edderes que prestigiaron la asunci\u00f3n del mando de Bolsonaro tambi\u00e9n es particularmente expresiva [18]. Pero, de la misma forma, como no ver tambi\u00e9n en el anti-globalismo, en el discurso contra los medios y en las teor\u00edas de los complots una buena parte del modo de ser de la izquierda realmente existente, contra el mismo Soros y el sitio que recibi\u00f3 su soporte, el Open Democracy? \u00bfC\u00f3mo no pensar en el r\u00e9gimen discursivo sobre el impeachment de Rousseff, que fue transformado en un complot (\u00abGolpe\u00bb) medi\u00e1tico-judicial y parlamentario?<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, el fascismo y el nazismo son intentos de construir una \u00abtercera v\u00eda\u00bb de tipo plebeyo y popular a partir de la uni\u00f3n de alguna innovaci\u00f3n econ\u00f3mica y de una nueva y potente narrativa: en el caso del fascismo, Mussolini la hab\u00eda tomada prestada de la mitolog\u00eda romana , y los nazis en la m\u00edstica de la raza superior. Claude Lefort recordaba:<\/p>\n<p>El fascismo, aunque a la gente no lo atrape en su forma alemana (racismo y misticismo), supone una movilizaci\u00f3n de las clases medias en torno a un ideal de grandeza nacional, una pol\u00edtica extranjera imperialista, una demagogia socialista capaz de encontrar una resonancia entre las masas [19].<\/p>\n<p>Merleau-Ponty, en un libro dedicado a las cuestiones del Sentido y del Sinsentido [20], reconoce que, en el fascismo, \u00abhab\u00eda una reacci\u00f3n saludable contra las ilusiones kantianas de la democracia\u00bb [21]. En efecto, \u00abel optimismo democr\u00e1tico supone que la violencia s\u00f3lo hace una aparici\u00f3n epis\u00f3dica en la historia humana, que las relaciones econ\u00f3micas tienden por s\u00ed solo a realizar la justicia y la armon\u00eda y, en fin, que la estructura del mundo natural y humano es racional\u00bb . Ante este optimismo liberal y el formalismo jur\u00eddico que lo complementa, contin\u00faa Merleau-Ponty, \u00abhoy sabemos que la igualdad formal de los derechos y la libertad pol\u00edtica enmascaran las relaciones de fuerza en lugar de eliminarlas\u00bb. La cuesti\u00f3n es, pues, c\u00f3mo superar la debilidad del pensamiento liberal para hacer que la democracia no se limite a una invocaci\u00f3n moral, para hacer que la igualdad y la libertad sean reales, efectivas. \u00abContra ese moralismo (del liberalismo), nosotros (debemos estar) todos vinculados al realismo, si por eso entendemos una pol\u00edtica que cuide de realizar las condiciones de existencia de los valores que ella escogi\u00f3\u00bb. Pero, esa cr\u00edtica de la \u00abmoral\u00bb del formalismo democr\u00e1tico no tiene nada que ver con el \u00abinmoralismo\u00bb fascista (de Charles Maurras en ese caso). Lo que el fascismo hace es, s\u00ed, reconocer que \u00abla igualdad y la libertad no se dan\u00bb, pero, en vez de decir que necesitan ser construidas, \u00ab\u00e9l renuncia a la igualdad y a la libertad\u00bb [22]. La innovaci\u00f3n del dispositivo fascista, (en el per\u00edodo entre las dos guerras mundiales) que se est\u00e1 actualizando hoy (por la Alt Right), es la de reconocer la hipocres\u00eda de una democracia formal, que se limita a afirmaciones morales y abstractas de una manera muy cercana de la cr\u00edtica materialista que viene del campo humanista o de la izquierda, para despu\u00e9s oponerle no la lucha material para una democracia efectiva, sino la renuncia a la propia democracia. Se trata de una operaci\u00f3n parecida a la que el bolchevismo acab\u00f3 por hacer en la URSS, denunciada con vehemencia por Rosa Luxemburgo, por los anarco-comunistas, como Alexander Berkmann y Emma Goldman, as\u00ed como por el ex bolchevique franc\u00e9s, Boris Souvarine.<\/p>\n<p>En el momento de la cr\u00edtica, el discurso fascista es muy cercano a la cr\u00edtica popular y de izquierda, pero solo para resolverla a trav\u00e9s de un decisionismo y, aunque<\/p>\n<p>En el momento de la cr\u00edtica, el discurso fascista es muy cercano al de la cr\u00edtica popular y de izquierda, pero s\u00f3lo para resolverla a trav\u00e9s de un decisionismo y, adem\u00e1s, inmoral: pues que los derechos (humanos) son s\u00f3lo formales e hip\u00f3critas, incluso destruirlos formal y materialmente; porque el monopolio estatal de las armas no es respetado ni siquiera por los aparatos de estado (las polic\u00edas que se transforman en milicias), vamos a liberar el armamento a los m\u00e1s ricos y poderosos y generalizar las milicias, etc. Porque los aparatos que se definen como representantes de las minor\u00edas buscan \u00abatajos\u00bb identitarios, vamos a hacer una pol\u00edtica identitaria, s\u00f3lo que de la mayor\u00eda. Es interesante percibir que ese dispositivo est\u00e1 organizado y funciona en determinadas condiciones hist\u00f3ricas. En el caso del fascismo italiano, uno de los determinantes fue el nacionalismo frustrado de una Italia reci\u00e9n unificada y el miedo ante la pujanza de los intentos revolucionarios que siguieron a la revoluci\u00f3n rusa y al sacud\u00f3n s\u00edsmico de la Primera Guerra Mundial en la composici\u00f3n social del pa\u00eds. En la radicalizaci\u00f3n nazi, encontramos nuevamente la frustraci\u00f3n nacional, pero esta vez, el inmoralismo se dispone en una relaci\u00f3n parad\u00f3jica con el r\u00e9gimen bolchevique: el desv\u00edo y la represi\u00f3n del movimiento obrero y socialista se organizan sobre la base de las t\u00e9cnicas de propaganda y concentraci\u00f3n inspiradas propias pol\u00edticas bolcheviques (y luego en el stalinismo). Hay una l\u00ednea de continuidad terrible entre la Administraci\u00f3n Central de los Campos de Trabajo sovi\u00e9ticos (los Gulag) y los Campos de Concentraci\u00f3n alemanes, bien representada en la escritura que a\u00fan \u00abacoge a los visitantes en la entrada del campo de trabajo y de exterminio de Auschwitz: \u00abel trabajo libera\u00bb (Arbeit Macht Frei). En Brasil, ese dispositivo tiene algunas innovaciones discursivas (el anti-globalismo de la alt right mundial), pero debe su \u00e9xito a la hegemon\u00eda petista y lulista dentro de la izquierda. Ella fue capaz, al mismo tiempo, de destruir, primero, todo tipo de movilizaci\u00f3n aut\u00f3noma y, a continuaci\u00f3n, eliminar todo tipo de alternativa electoral y, finalmente, de afirmar que el problema del pa\u00eds ser\u00eda la operaci\u00f3n judicial de lucha contra la corrupci\u00f3n (Lava Jato). El resultado es un gigantesco vac\u00edo dentro de una amplia indignaci\u00f3n que, a partir de finales de 2014, pas\u00f3 a ser ocupada por el bolsonarismo. Dos son las marcas de ese funcionamiento del dispositivo bolsonarista: la primera es la entrada del juez Sergio Moro en su gobierno, como reconocimiento de que solamente en su movimiento la lucha contra la corrupci\u00f3n encontr\u00f3 un respaldo pol\u00edtico e institucional; la segunda marca fue anterior a las elecciones, apareciendo potent\u00edsima con la huelga de los camioneros. No tenemos aqu\u00ed espacio para discutir si la entrada de Sergio Moro en el gobierno de Bolsonaro refuerza o acaba completamente con Lava Jato. Nos parece que se trata de un gran riesgo para la operaci\u00f3n, pero eso no elimina el hecho de que toda la izquierda se adhiri\u00f3 de manera inexplicable al cinismo corrupto del PT.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto a los camioneros, su organizaci\u00f3n se dio por la contestaci\u00f3n (en mayo de 2018) de la pol\u00edtica \u00abglobal\u00bb de los precios del petr\u00f3leo diesel practicada por Petrobras, siendo que muchos de ellos ped\u00edan efectivamente una \u00abintervenci\u00f3n militar\u00bb. Entender c\u00f3mo la propuesta boliviana se ha convertido en la referencia de esta gigantesca movilizaci\u00f3n aut\u00f3noma del principal sector de la log\u00edstica en Brasil ya permite explicar una buena parte del fen\u00f3meno. En primer lugar, los camioneros sab\u00edan y saben muy bien que los gobiernos del PT fueron la causa de la dif\u00edcil situaci\u00f3n en la que se encontraban Petrobras, la econom\u00eda nacional y ellos mismos: endeudamiento excesivo, baja del valor del flete y corrupci\u00f3n en Petrobras, que ha tenido y tiene como consecuencia el traspaso de la cuenta a los consumidores, en particular a ellos. A lo que los camioneros respondieron: \u00abnosotros no robamos, esa cuenta no es nuestra!\u00bb. En segundo lugar, esas reivindicaciones econ\u00f3micas de los camioneros se completaron a trav\u00e9s de la reivindicaci\u00f3n pol\u00edtica de una \u00abintervenci\u00f3n militar\u00bb. La percepci\u00f3n de la corrupci\u00f3n por lo que es, es decir, un modo de funcionamiento sist\u00e9mico que lleva a uno de los delegados de la Polic\u00eda Federal en la fuerza tarea de Lava Jato a preguntarse \u00absi hay un pa\u00eds en medio de esa corrupci\u00f3n general\u00bb, llev\u00f3 a los camioneros a ser receptivos a la propaganda en favor de una de las instituciones (el ej\u00e9rcito) que les parec\u00eda no estar involucrada con ese sistema. Y as\u00ed, dirigieron a esa instituci\u00f3n sus demandas de protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces, al mismo tiempo que estas inversiones constituyen y hacen funcionar el dispositivo discursivo de la nueva derecha, ellas constituyen su lado m\u00e1s d\u00e9bil y, por esto, m\u00e1s agresivo. La guerra no era s\u00f3lo una opci\u00f3n para el nazi-fascismo, sino una necesidad reproductiva, tanto para promover la mistificaci\u00f3n del dispositivo, como para su propia supervivencia econ\u00f3mica, con previsi\u00f3n de las conquistas materiales por la subordinaci\u00f3n de los otros pueblos. Y no es diferente con la nueva derecha, aunque esas guerras son \u00abs\u00f3lo\u00bb comercial y \/ o cultural. Sin embargo, sabemos que la guerra comercial tiene fuertes posibilidades de llevar a la guerra tout court, mientras que aquella \u00abcultural\u00bb ya alimenta un nuevo conflicto entre los tipos de fundamentalismo religioso. La necesidad fascista de hacer la guerra no es s\u00f3lo causa de sus desgracias b\u00e9licas, sino tambi\u00e9n de sus dificultades de lidiar con el pie \u00abecon\u00f3mico\u00bb de su pol\u00edtica: la promoci\u00f3n del consumo popular por los nazis -con la emblem\u00e1tica creaci\u00f3n de la Volkswagen- no pod\u00eda ser un fordismo, pues s\u00f3lo funcionaba a partir de la presi\u00f3n obrera, mientras que el nazismo movilizaba el trabajo de manera compulsiva. El ajuste neoliberal, en el caso del gobierno Bolsonaro, no tiene como evitar de chocar en la poca importancia dada por el n\u00facleo duro del bolsonarismo a la pol\u00edtica econ\u00f3mica y en el corporativismo de su tradicional base social. Esta fuga hacia adelante es inevitable, pues, sin ella, el dispositivo de inversi\u00f3n y desv\u00edo pasa a funcionar por el rev\u00e9s (es decir, de manera aut\u00f3noma) y se transforma en una creciente oposici\u00f3n social. Si las pol\u00e9micas en torno al carnaval, as\u00ed como en torno a los ministerios ideol\u00f3gicos del gobierno (el Itamaraty y la educaci\u00f3n, en particular) forman parte de la reproducci\u00f3n del juego, el episodio de la intervenci\u00f3n en Petrobras, para sostener el precio del diesel y evitar la huelga de los camioneros, es otra cosa. En el momento en que escribimos (mayo de 2019), no podemos evaluar todos sus desdoblamientos y consecuencias (si la movilizaci\u00f3n de los camioneros fue definitivamente alejada, si la intervenci\u00f3n en Petrobras cre\u00f3 fisuras en la coalici\u00f3n), pero sus significados ya son extremadamente claros: el bolsonismo busca reproducir ad infinitum el enfrentamiento sobre las cuestiones de costumbre, medio ambiente, para guardar la \u00abizquierda\u00bb en la posici\u00f3n de denunciante de lo obvio (que Bolsonaro es Bolsonaro) y mantener sus bases movilizadas y aguerridas. Pero una movilizaci\u00f3n aut\u00f3noma de esa envergadura, de una figura del trabajo al mismo tiempo estrat\u00e9gica, masificada y capaz de atravesar las l\u00edneas de polarizaci\u00f3n (promovidas por el Petismo y ocupadas por el Bolsonarismo) es insoportable, porque su impacto ser\u00eda realmente desestabilizador. La \u00abhuelga que no hubo\u00bb, aquella de los camioneros, tiene, as\u00ed, impactos importantes y de largo alcance. Independientemente de los esfuerzos que los equipos pol\u00edticos (la Casa Civil) y econ\u00f3micas (del Ministerio de Hacienda) har\u00e1n para costurar una narrativa que haga coherentes intervencionismo y neoliberalismo, la cuesti\u00f3n no es m\u00e1s interna al gobierno y ya se conecta con una sensaci\u00f3n m\u00e1s general de que la confianza tan buscada por el ajuste sin fin, pr\u00e1cticamente desde los primeros meses del segundo gobierno Dilma, no est\u00e1 ni consolid\u00e1ndose ni mostrando que un d\u00eda se va a firmar. Hay un verdadero desajuste entre econom\u00eda y sociedad, un desajuste que regres\u00f3 de una vez por todas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El enigma de la conversi\u00f3n de la violencia: nuevo horizonte de la pol\u00edtica monetaria<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>En el desajuste entre econom\u00eda y sociedad podemos ver otra cara (tal vez su verdadera cara) del enigma de la pol\u00edtica, as\u00ed como lo formulamos al inicio de esas reflexiones. Aqu\u00ed el enigma aparece como el tema de la conversi\u00f3n de la violencia, que la filosof\u00eda pol\u00edtica pone en el terreno de la construcci\u00f3n de la paz y del estado de derecho como desplazamiento de la ley de la fuerza a la fuerza de la ley [23]. En realidad, la cuesti\u00f3n de la conversi\u00f3n es incluso una cuesti\u00f3n monetaria o de ontolog\u00eda de la moneda como v\u00ednculo fiduciario [24]. Para la izquierda, la moneda, as\u00ed como el fetichismo de la mercanc\u00eda, es un tab\u00fa. Para los liberales es un dogma. Siendo menos moralista, la dogm\u00e1tica monetaria es m\u00e1s eficaz que la condena -de origen religioso- de la moneda como fetiche. Esto, adem\u00e1s, hace bastante parad\u00f3jicos los an\u00e1lisis del capitalismo en cuanto religi\u00f3n [25]. La globalizaci\u00f3n, con la ampliaci\u00f3n de los flujos de todo tipo, incluso monetarios, hizo que la cr\u00edtica del fetichismo y del capitalismo se convirtiera, por un lado, en una recuperaci\u00f3n ampliada del viejo discurso marxista sobre la separaci\u00f3n de las dos esferas econ\u00f3micas (real y monetaria por la inversi\u00f3n del ciclo MD-M1 (mercanc\u00eda-dinero y m\u00e1s mercanc\u00eda) en DM-D1 (dinero-mercanc\u00eda m\u00e1s dinero) y, por el otro, de los an\u00e1lisis en t\u00e9rminos de endeudamiento generalizado como fen\u00f3meno moral (de culpa). Esto llev\u00f3 a la b\u00fasqueda de un imposible volver a un capitalismo \u00abm\u00e1s real que el que est\u00e1 ah\u00ed\u00bb o a la utop\u00eda de una sociedad desmonetarizada [26]. Pero las grandes luchas que transformaron el movimiento obrero desde el New Deal norteamericano de la d\u00e9cada de 1930 hasta el nuevo sindicalismo del ABC paulista de finales de la d\u00e9cada de 1970 pasando por las luchas de finales de la d\u00e9cada de 1960 en Europa occidental y en aquella socialista, ten\u00edan como terreno la moneda: los aumentos salariales. M\u00e1s recientemente, en Brasil, la lucha del MPL fue por los 20 centavos y la de los camioneros por los 40 centavos. Son luchas que no ocurren contra la moneda, sino sobre el terreno de la moneda. Cuando se habla de \u00abfinanzas\u00bb y de \u00abfinanciarizaci\u00f3n\u00bb, eso deber\u00eda ser visto a partir del hecho de que hoy la moneda se ha convertido expl\u00edcitamente en el terreno inmediato -sin m\u00e1s la mediaci\u00f3n salarial- de la movilizaci\u00f3n de la sociedad, incluso de las luchas y los movimientos sociales. Es precisamente en ese terreno que el actual gobierno encuentra sus mayores dificultades y, ante ellas, algunas brechas se abren para un debate realmente innovador. En Brasil de ese primer mediado de 2019, los columnistas de econom\u00eda y pol\u00edtica empiezan a dudar sobre el futuro del gobierno y apuntan como problema la existencia de algo como un \u00abequilibrio precario entre populistas y liberales\u00bb. El pesimismo brota con cada vez m\u00e1s fuerza, aunque el \u00e9nfasis sigue siendo el de las dosificaciones internas a una alianza que podr\u00eda encontrar su rumbo. Pero no hay como esconder: \u00abla hostilidad del grupo ideol\u00f3gico al libre comercio (del gobierno Bolsonaro) es notoria, lo que debe dar escalofr\u00edos en el equipo econ\u00f3mico y en el ministerio de la agricultura\u00bb [27]. Se dice que se ha manifestado en las carreteras algo como un \u00abdivorcio de bolsonaristas\u00bb [28] y se multiplican las exhortaciones: \u00abYa hemos acumulado muchos (fracasos) en los \u00faltimos a\u00f1os para continuar perdiendo tiempo en peleas in\u00fatiles\u00bb [29]. El optimismo est\u00e1 declinando. El pa\u00eds est\u00e1 entrando en el octavo a\u00f1o de estancamiento y ya se prev\u00e9 \u00abotra d\u00e9cada perdida en Brasil\u00bb [30]. La confianza est\u00e1 volviendo abiertamente desconfianza y, se dice, ella tiene un costo [31]. La preocupaci\u00f3n no se limita a Brasil: \u00absea de derecha o de izquierda, hay un momento en que el gobierno latinoamericano cree que es posible resolver todo con una ca\u00f1ada, una congelaci\u00f3n (de los precios en Argentina por el presidente Macri), o una \u00abllamada telef\u00f3nica para el presidente de la estatal (Petrobras) \u00ab[32]. Se reabre, as\u00ed, el espacio para los diagn\u00f3sticos que cuestionan las pol\u00edticas de austeridad:<\/p>\n<p>A lo largo del per\u00edodo (2014-2018), la persistente agenda de austeridad no trajo el desempe\u00f1o prometido. Las evaluaciones subjetivas sobre \u00abconfianza\u00bb del sector privado mostraron recuperaci\u00f3n en respuesta a determinados eventos pol\u00edticos y \/ o cambios institucionales y legislativos, sin que la inversi\u00f3n privada presentase la performance esperada.[33]<\/p>\n<p>Es en este contexto, de una sensaci\u00f3n general que la confianza no viene y no vendr\u00e1, que se abri\u00f3 una brecha y el economista Andr\u00e9 Lara Resende aprovech\u00f3. \u00c9l cambi\u00f3 de r\u00e9gimen discursivo, osando volver a decir la verdad sobre la moneda. Sus dos art\u00edculos publicados en la prensa son relativamente simples y afirman lo que deber\u00eda ser obvio: la econom\u00eda no es ni una ciencia exacta ni una t\u00e9cnica de contabilidad. La econom\u00eda es pol\u00edtica y la moneda es el resultado y la base de esa \u00abpol\u00edtica\u00bb. El lastre de la moneda no es material, sino fiduciario: no hay limitaci\u00f3n objetiva, material, en la creaci\u00f3n (emisi\u00f3n) de moneda y, pues, \u00abel gobierno &#8211; que emite moneda &#8211; no tiene restricci\u00f3n financiera\u00bb. La b\u00fasqueda de un \u00abpresupuesto siempre equilibrado\u00bb es, en realidad, s\u00f3lo una \u00absuperstici\u00f3n\u00bb [34]. Lara Resende opera un giro radical e important\u00edsimo de los abordajes econ\u00f3micos main stream, pero \u00e9l lo mantiene a nivel hist\u00f3rico y t\u00e9cnico, como si ese debate dependiera del tipo de concepci\u00f3n te\u00f3rica que se tiene de la moneda. Por un lado, proporciona una s\u00edntesis que asocia claridad y coherencia, movilizando la historia y hasta la antropolog\u00eda del David Graeber [35]. Por el otro, estamos lejos de resolver el enigma que el economista Paul Samuelson en estos t\u00e9rminos defini\u00f3: \u00abla creencia de que siempre habr\u00eda que equilibrar el presupuesto fiscal es una superstici\u00f3n, un mito, cuya funci\u00f3n es m\u00e1s o menos la misma de las religiones primitivas: asustar las personas para que ellas se comporten de manera compatible con la vida civilizada \u00ab[36].Entonces, Lara Resende piensa que se trata de dar un paso adelante en t\u00e9rminos de racionalidad y &#8211; reconociendo que la moneda es nuestra creaci\u00f3n fiduciaria, ex nihilo &#8211; sobrepasar los mitos, hacia un suplemento de \u00abcivilidad\u00bb. Pero, en realidad, el dogma del equilibrio fiscal es s\u00f3lo el reflejo espejeado de la otra superstici\u00f3n para la cual las cuestiones de la falta de salud, de seguridad y de educaci\u00f3n se resolver\u00edan apenas \u00abfinanci\u00e1ndolas\u00bb. La desconstrucci\u00f3n de la justificaci\u00f3n monetarista del dogma del equilibrio fiscal resuelve s\u00f3lo en parte el problema, pues en el fondo \u00e9l sigue siendo el mismo, fiduciario, es decir, de confianza. El enfrentamiento no es entre dos concepciones y, entonces, dos \u00abesencias\u00bb de la moneda, pero entre los que piensan (y necesitan) que la moneda tenga una (esencia) y los que reconocen que ella no tiene ninguna y su realidad es totalmente relacional . Pues que \u00abno tener restricci\u00f3n financiera no significa que todo est\u00e1 permitido, que la escasez de recursos exista y que el costo de oportunidad pueda ser desconsiderado\u00bb [37], c\u00f3mo se constituye realmente la confianza? \u00bfLa propia confianza, ella siempre tiene las mismas caracter\u00edsticas o puede variar? En t\u00e9rminos de pol\u00edtica econ\u00f3mica, el deshacer es reconocer lo que est\u00e1 detr\u00e1s de los reg\u00edmenes discursivos y las supersticiones. Por detr\u00e1s del dogma del equilibrio fiscal, hay la convicci\u00f3n de que es una prueba de racionalidad que permite la formaci\u00f3n de una confianza que lleve a la reanudaci\u00f3n de las inversiones del sector privado. Esta \u00abracionalidad\u00bb depende, pues, del resultado ex post, de una confianza que no tiene por qu\u00e9 ser totalmente racional. En esa visi\u00f3n, la violencia de la crisis no es convertible a no ser como violencia del ajuste y s\u00f3lo despu\u00e9s de eso habr\u00e1, como consecuencia segunda, alguna conversi\u00f3n social de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>El otro enfoque dice que es \u00abla insuficiencia de moneda lo que causa el problema, no su exceso. Desde que el poder de compra de la moneda sea preservado, no sea corro\u00eddo por la inflaci\u00f3n, la demanda por la moneda es pr\u00e1cticamente infinita\u00bb[38]. La prueba emp\u00edrica que Lara Resende moviliza es la de las pol\u00edticas de Quantitative Easing (QE) practicadas por el Banco Central Europeo y el FED a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os para contener los efectos de la crisis financiera de 2007 y 2008: El QE es la comprobaci\u00f3n pr\u00e1ctica de que el gobierno no tiene restricci\u00f3n financiera, pues puede aumentar sus gastos, en este caso para adquirir activos financieros del sector privado, simplemente acreditando reservas bancarias en nombre de los vendedores. Como al pasar el gobierno \u00abemite\u00bb reservas bancarias, no es necesario que obtenga los recursos para gastar, ni a trav\u00e9s de impuestos, ni de cualquier fuente alternativa de financiamiento. [39]<\/p>\n<p>Se abre aqu\u00ed una grieta por donde es posible pensar la conversi\u00f3n de la violencia en moneda. En el primer enfoque, la moneda es continuaci\u00f3n de una violencia que s\u00f3lo el crecimiento puede transformar. En la segunda, ella es la conversi\u00f3n de la violencia en la moneda necesaria para el desarrollo. Pero la efectividad de la conversi\u00f3n en el plano de la brecha entre civilizaci\u00f3n y barbarie queda totalmente abierta. El hecho es que, por muy importante que esas pol\u00edticas monetarias de emisi\u00f3n masiva de moneda hayan sido (incluso para la profundizaci\u00f3n del proceso de constituci\u00f3n europea), ellas fueron y son incapaces de \u00abbancar\u00bb (lato e stricto sensu) un nuevo pacto social y pol\u00edtico. La crisis de la globalizaci\u00f3n contin\u00faa profundiz\u00e1ndose, en particular con la multiplicaci\u00f3n electoral de la nueva derecha (Brexit en el Reino Unido, Trump en Estados Unidos, Salvini en Italia, etc.). Desplazar el debate de la confianza ex post (que necesita afirmar que el stock de moneda es finito) por aquel ex ante (la moneda es fiduciaria y su stock es ilimitado) es un gran paso al frente, aunque apenas porque reformula la cuestion de la confianza, sin, as\u00ed y todo, resolverla. Lo que necesitamos, en esa perspectiva, es pensar realmente el Nuevo Pacto que puede producir las equivalencias necesarias para la conversi\u00f3n de la violencia en pol\u00edtica, de la guerra en paz. La conversi\u00f3n precisa de una moneda capaz de pagar el precio de esa conversi\u00f3n, en el sentido etimol\u00f3gico de la palabra: el pago es esencial para la pacificaci\u00f3n, exactamente en la medida que \u00abpagar\u00bb viene del lat\u00edn pacare: pacificar [40].<\/p>\n<p>En vez de que la reforma de la Seguridad Social sea la condici\u00f3n de la confianza y la sostenibilidad, lo que necesitamos es otra confianza para la reforma de la Seguridad Social. En otros t\u00e9rminos, diremos que la reforma de la previsi\u00f3n s\u00f3lo es sostenible si se desplaza en esa direcci\u00f3n de poder pagar (pacificar) una protecci\u00f3n social m\u00e1s adecuada. Esto significa introducir nuevos elementos de equivalencia, particularmente por medio de la inflexi\u00f3n en los modos de aprehensi\u00f3n del trabajo: se trata de reconocer que hoy el trabajo ya no se realiza dentro de la relaci\u00f3n de empleo, sino fuera de ella, en la forma de la \u00abempleabilidad\u00bb o del trabajo aut\u00f3nomo y con el contenido de la precariedad. Por detr\u00e1s del debate sobre \u00abconfianza\u00bb y Previsi\u00f3n emerge otra divisi\u00f3n social, aquella entre una sociedad salarial definitivamente en crisis y que no logra reformar sus instituciones sin aumentar a\u00fan m\u00e1s la precariedad y la de la violencia de un trabajo sin sueldo que a\u00fan no tiene sus instituciones: ni su reconocimiento, ni su protecci\u00f3n. La confianza no est\u00e1 ni en el financiamiento del sistema actual (organizado en torno a una sociedad salarial que nunca existi\u00f3 y nunca existir\u00e1) ni en la reforma que tenga en cuenta el equilibrio contable.<\/p>\n<p>Retomemos una vez m\u00e1s la met\u00e1fora de Yann Moulier Boutang cuando describe el trabajo no asalariado en el capitalismo contempor\u00e1neo como parecido a las actividades de polinizaci\u00f3n de las abejas. Circular en la ciudad, por los territorios, es exactamente como ir de flor en flor. Un sin n\u00famero de encuentros aleatorios que fecundan la vida social y crean la riqueza. Sin embargo, es s\u00f3lo el trabajo de las abejas el que se reconoce, cuando producen excedentes de miel y cera en la colmena-f\u00e1brica, donde son abejas \u00abobreras\u00bb, asalariadas. El problema de la sociedad polen, como ya dijimos, es que casi toda la riqueza viene de la polinizaci\u00f3n, pero las abejas s\u00f3lo reciben una remuneraci\u00f3n y una protecci\u00f3n social cuando logran establecer alguna conexi\u00f3n con la colmena. La conversi\u00f3n se basa en un pago (asalariado) que s\u00f3lo pacifica segmentos minoritarios del trabajo difuso que no encuentra su precio, su paz. El nuevo pacto es aquel capaz de reconocer el trabajo de polinizaci\u00f3n y producir entonces la moneda adecuada a esas nuevas instituciones, es decir, una renta universal de remuneraci\u00f3n de las abejas polinizadoras. De repente, tambi\u00e9n tenemos la posibilidad de pensar de alguna manera el impasse de la conversi\u00f3n de la violencia en moneda, en civilidad, como dir\u00eda \u00c9tienne Balibar. La reforma de la previsi\u00f3n deber\u00eda ser el terreno de esta inflexi\u00f3n institucional y, en ese sentido, participar en la emisi\u00f3n fiduciaria de una moneda que ser\u00eda del com\u00fan. Tenemos en Brasil un punto de vista privilegiado para aprehender ese desaf\u00edo: por un lado, porque aqu\u00ed la previsi\u00f3n ya funciona &#8211; para los m\u00e1s pobres &#8211; como un sistema de renta de alguna manera separado del trabajo; por el otro, porque las primaveras \u00e1rabes aqu\u00ed se manifestaron en dos movilizaciones sociales de las abejas polinizadoras: con el MPL, en junio de 2013 y sobre la polinizaci\u00f3n metropolitana, y con los camioneros, en 2018, en el terreno de la polinizaci\u00f3n log\u00edstica continental. Aqu\u00ed encontramos tambi\u00e9n un punto de vista para pensar el casi colapso de R\u00edo de Janeiro y la tragedia de Muzema (el desmoronamiento de dos edificios construidos de manera ilegal en \u00e1rea controlada por \u00abmilicianos\u00bb). La expansi\u00f3n de las milicias, que comenz\u00f3 en la d\u00e9cada de 1990 y se extendi\u00f3 en los gobiernos de coalici\u00f3n entre PT y PMDB, y que hoy parecen no s\u00f3lo controlar amplios territorios de la metr\u00f3poli, sino promover el crecimiento inmobiliario de nuevos barrios, cambio de los flujos de trabajo y valorizaci\u00f3n. En el paso de la f\u00e1brica a la metr\u00f3poli, el control del territorio ya no es algo que es perif\u00e9rico con relaci\u00f3n al proceso de valorizaci\u00f3n, sino que se trata del propio proceso de valorizaci\u00f3n. Es de ese desplazamiento que viene la potencia econ\u00f3mica creciente de las redes mafiosas que hoy tiene asiento en la representaci\u00f3n pol\u00edtica y llegan a querer producir e incorporar lo que antes s\u00f3lo saqueaban a posteriori. No es casual que el movimiento de junio de 2013 en R\u00edo de Janeiro se haya extendido en las reivindicaciones contra las mafias de los transportes (las empresas de autob\u00fas), las mafias del poder (el gobierno y el legislativo estaduales) y en la cuesti\u00f3n de la paz (\u00bb el caso Amarildo). El movimiento de junio, en su esfuerzo constituyente, pas\u00f3 a una cr\u00edtica general del sistema mafioso que paralizaba los flujos de creaci\u00f3n del valor en la metr\u00f3poli y fue una verdadera anticipaci\u00f3n de la operaci\u00f3n Lava Jato, que llev\u00f3 una buena parte de las principales figuras de esos \u00abesquemas\u00bb a la prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la deconstrucci\u00f3n del movimiento de junio y la resiliencia de la hegemon\u00eda petista sobre la izquierda llevaron a la paradoja del \u00e9xito electoral de la otra cara del fen\u00f3meno miliciano, aquella difusa capilarmente en los territorios de la socializaci\u00f3n policial y militar. El cobarde asesinato de Marielle Franco se produjo en ese contexto y hasta ahora los ejecutores que fueron presos son exactamente parte de esa \u00abcara\u00bb difusa, promiscua con los discursos del orden y el sistema generalizado de corrupci\u00f3n y violencia de los aparatos represivos del Estado, los nuevos gobernantes siempre fueron la representaci\u00f3n corporativa. Si la investigaci\u00f3n sobre los mandantes es hacia adelante y de manera eficaz, tal vez tengamos una fotograf\u00eda que junta las dos dimensiones del fen\u00f3meno del poder y de la trampa donde el movimiento democr\u00e1tico se meti\u00f3 a partir del momento que se dej\u00f3 pautar por el PT. Estamos hoy en estas paradojas y en sus dimensiones tr\u00e1gicas, pero es s\u00f3lo saliendo de ellos que el movimiento democr\u00e1tico podr\u00e1 recuperar su din\u00e1mica y producir nuevos sentidos.<\/p>\n<p>La huelga-que-no-hubo (esa de los camioneros) muestra que incluso dentro de ese tremendo estancamiento, la sociedad contin\u00faa moviliz\u00e1ndose. De la misma manera que la primavera \u00e1rabe no par\u00f3 en 2011 y no se normaliz\u00f3 por las tragedias de Siria, Yemen y Libia: en Sud\u00e1n y en Argelia, las multitudes contin\u00faan practicando la democracia, as\u00ed como los chalecos amarillos lo hacen en Francia. Es de esos movimientos que dependemos para avanzar y sobre eso que necesitamos acumular nuestras reflexiones te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas. R\u00edo de Janeiro<\/p>\n<p>1 de Mayo de 2019 \u2013 versi\u00f3n provisoria<\/p>\n<p>Reviso: 5 de mayo de 2019 \u2013 Luiz<\/p>\n<p>Traduccion del portugues: Santiago De Arcos-Halyburton<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>[1] Em Bruno Cava e M\u00e1rcio Pereira (Orgs.), A Terra Treme, leituras do Brasil de 2013 a 2016, Anna Blume, S\u00e3o Paulo, 2016.<\/p>\n<p>[2] Cole\u00e7\u00e3o \u201cM\u00e1quinas, Linhas e Territ\u00f3rios\u201d, Autografia, Rio de Janeiro, 2018.<\/p>\n<p>[3] Em Signes, Paris, 1960 (Folio essais).<\/p>\n<p>[4] La comuna de Kronstadt estaba formada por los consejos (soviets) de los obreros y de los marineros de la ciudad b\u00e1ltica de la reci\u00e9n constituida URSS. Ellos afirmaron su autonom\u00eda ante el poder centralizador bolchevique. En 1921, Lenin y Trotsky decidieron y condujeron la represi\u00f3n, matando a miles de obreros y soldados, incluso a las familias de los marineros que hab\u00edan sido tomadas rehenes. V\u00e9ase Alexander Berkman, El mito bolchevique Di\u00e1rio 1920-1922, La Malatesta, Madrid, 2013.<\/p>\n<p>[5] El \u00abextranjero\u00bb en ese caso ser\u00eda el colonialismo brit\u00e1nico. La obra de referencia es el libro cl\u00e1sico de C.L.R. James, Os Jacobinos Negros (1938). Rio de Janeiro: Boitempo, 2000.<\/p>\n<p>[6] Ibid., p. 362.<\/p>\n<p>[7] Traducimos como \u201cenigma\u201d lo que Merleau-Ponty define como \u201cproblema\u201d. Ibid. p. 363.<\/p>\n<p>[8] Merleau-Ponty finaliza su art\u00edculo inaugurando la oposici\u00f3n entre Maquiavelo y el maquiavelismo: \u00abHay una manera de traicionar a Maquiavelo que es maquiav\u00e9lica, se trata de la piadosa experiencia de los que conducen sus ojos y los nuestros hacia el cielo de los principios para desviarlos de lo que hacen. Hay una manera de actuar Maquiavelo que es totalmente contraria al maquiavelismo, pues que ella honra en su obra una contribuci\u00f3n a la claridad pol\u00edtica \u00bb (ib\u00edd., p. 364). .<\/p>\n<p>[9] Claude Lefort est\u00e1 comentando Humanisme et Terreur de Merleau-Ponty, \u201cD\u2019um doute \u00e0 l\u2019autre\u201d, Esprit, junho de 1982, em \u00c9crits, cit., p. 493.<\/p>\n<p>[10] Cf. Mario Tronti, Operai e Capitale, Einaudi: Torino, 1970. Particularmente \u201cThe Progressive Era\u201d.<\/p>\n<p>[11] Vease Mario Tronti, Il tempo dela politica, Editori Riuniti, Roma, 1980. Antonio Negri critico a Tronti en varios de sus libros y ya en 1978, en Il Dominio e il sabotaggio, Feltrinelli, Milano. Para una rese\u00f1a del debate, Dario Gentili, \u201cUna crisi italiana. Alla radice della teoria dell\u2019autonomia del politico\u201d, MigroMega, Febrero de 2013. Disponible en http:\/\/ilrasoiodioccam-micromega.blogautore.espresso.repubblica.it\/2013\/02\/27\/una-crisi-italiana-alla-radice-della-teoria-dellautonomia-del-politico\/<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[12] Otros temas urgentes son los que involucran la relaci\u00f3n entre sociedad y Estado, as\u00ed como es posible hacer a partir del debate furioso que se desarroll\u00f3 sobre Foucault, particularmente sobre sus interpretaciones del papel del Estado. V\u00e9ase Stephen W. Sawyer, \u201cFoucault and the State\u201d, The Tocqueville Review\/La revue Tocqueville, Volume 36, Number 1, 2015, pp. 135&#8211;164. \u00abEsto conduce a la discusi\u00f3n sobre la gubernamentalidad neoliberal, por ejemplo en el encuentro entre Fran\u00e7ois Ewald y Gary Becker Gary S. Becker Fran\u00e7ois Ewald Bernard E. Harcourt,\u00bb Becker on Ewald on Foucault on Becker American Neoliberalismo y Michel Foucault&#8217;s 1979 &#8216;Birth of Biopolitics&#8217; Lectures \u00ab, Coase-Sandor Working Paper Series en Derecho y Econom\u00eda, Chicago, 2012. V\u00e9ase tambi\u00e9n Giuseppe Cocco y Bruno Cava, New Neoliberalism and the Other. Biopower, Anthropophagy and Living Money, Lexington, 2018.<\/p>\n<p>[13] Revista Tr\u00e1gica: estudos de filosofia da iman\u00eancia, 1 quadrimestre 2015 \u2013 vol. 8 \u2013 n. 1. PPGF da UFRJ. Publicado originalmente em Les Nouvelles litt\u00e9raires, 3-9 de maio de 1984, pp. 75-76. Tradu\u00e7\u00e3o de Mariana de Toledo Barbosa.<\/p>\n<p>[14] \u201cL\u2019Analyse marxiste et le fascisme\u201d, Les Temps Modernes , 1945, n. 2 em Claude Lefort, \u00c9crits 1945 \u2013 2005, Belin, Paris, 2007, p. 34.<\/p>\n<p>[15] Hay otra manera de hablar del fen\u00f3meno que es usando el t\u00e9rmino &#8211; mucho m\u00e1s ambiguo &#8211; de \u00abpopulismo\u00bb o \u00abpopulismos\u00bb. Ver por ejemplo Paolo Gerbaudo, The Mask and the Flag. Populism, citizenism and global protest, Hurst &amp; Company, Londres, 2017. V\u00e9ase tambi\u00e9n la rese\u00f1a de Alexandre Mendes, \u201cO que podem as mascaras e as bandeiras\u201d, sitio Unin\u00f4made Brasil, disponible en http:\/\/uninomade.net\/tenda\/o-que-podem-as-mascaras-e-as-bandeiras\/<\/p>\n<p>[16] Como en el episodio del veto \u00abpresidencial\u00bb al clip publicitario del Banco do Brasil sobre \u00abmulticulturalismo\u00bb, en mayo de 2019.<\/p>\n<p>[17] La Central European University de Soros en Budapest tuvo que cerrar las puertas. Es interesante recordar que la izquierda a menudo hace las mismas cr\u00edticas, por ejemplo a otra fundaci\u00f3n que recibe recursos de Soros, la Open Democracy. Sobre la Universidad, v\u00e9ase: https:\/\/www.forbes.com\/sites\/susanadams\/2018\/12\/04\/why-hungary-forced-george-soros-backed-central-european-university-to-leave-the-country\/#28d403ba533e<\/p>\n<p>[18] La presencia del Primer Ministro israel\u00ed, Benjam\u00edn Netanyahu, tambi\u00e9n es emblem\u00e1tica y-sin poder aqu\u00ed desarrollar el tema- muestra c\u00f3mo los atajos nacionalistas e identitarios siempre llevan a descaminos, en este caso en la alianza entre un estado que se define como jud\u00edo y figuras pol\u00edticas que est\u00e1n renovando el antisemitismo. \u00abPor ejemplo, Charlie Werzel,\u00bb Mass Shootings han llegado a Sickening Meme: online messages de suspects in shootings en California synagogue y Nueva Zeland mosque fueron similares \u00ab, New York Times, 28 de abril de 2019, disponible en https:\/\/www.nytimes.com\/2019\/04\/28\/opinion\/poway-synagogue-shooting-meme.html.<\/p>\n<p>[19] \u201cLa situation sociale en France\u201d, Socialisme ou Barbarie n. 10, 1952. In \u00c9crits, cit. p. 87.Grifos nossos.<\/p>\n<p>[20] Maurice Merleau-Ponty, Sens et non-Sens (1966), Gallimard: Paris 1996.<\/p>\n<p>[21] Ibid. p. 124. La referencia es a Charles Maurras, poeta y pensador franc\u00e9s que fund\u00f3 la ultranacionalista Action Fran\u00e7aise y, despu\u00e9s de la ocupaci\u00f3n nazi de Francia, apoy\u00f3 con entusiasmo al gobierno colaboracionista del mariscal Petain as\u00ed como sus leyes raciales (antisemitas).<\/p>\n<p>[22] Sens et non-Sens, cit., pp. 124-5. Grifos nossos.<\/p>\n<p>[23] Ver \u00c9tienne Balibar, Violence et civilit\u00e9. Wllek Library Lectures et autres essais de philosophie politique, Galil\u00e9e, Paris, 2010.<\/p>\n<p>[24] V\u00e9ase Giuseppe Cocco e Bruno Cava, New Neoliberalism and the Other. Cit. En particular los cap\u00edtulos 5 e 6.<\/p>\n<p>[25] V\u00e9ase por ejemplo Elettra Stimilli, Il debito del vivente. Ascesi e capitalismo, Quodlibet, Macerata, 2011.<\/p>\n<p>[26] Sobre las definiciones marxianas del capital financiero como ficticio, ver Nigel Dodd, The Social Life of Money, Princeton, Princeton, 2014, p. 55 y siguientes.<\/p>\n<p>[27] Pedro Ferreira e Renato Fragelli, \u201cPopulistas e liberais, em equil\u00edbrio prec\u00e1rio\u201d, jornal Valor, 18 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[28] Mar\u00eda Cristina Fernandes, \u201cDiv\u00f3rcio de bolsonaristas come\u00e7ou na estrada\u201d, b, 12 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[29] Fabio Giambiagi, \u201cO radicalismo e a economia\u201d, O Globo, 9 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[30] Editorial do Globo, \u00d6 risco de mais uma d\u00e9cada perdida no Brasil\u201d, O Globo, 20 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[31] Jos\u00e9 Casado, \u201cO custo da desconfian\u00e7a\u201d, O Globo, 16 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[32] M\u00edriam Leit\u00e3o, \u201cA Am\u00e9rica Latina e o populismo\u201d, O Globo, 18 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[33] Julia Braga e Fernando Lara, \u201cH\u00e1 motivos para recupera\u00e7\u00e3o dos investimentos? Corte de gastos \u00e9 recessivo e deteriora ainda mais os indicadores fiscais\u201d. Valor, 18 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[34] Andr\u00e9 Lara Resende, \u201cRaz\u00e3o e Supersti\u00e7\u00e3o\u201d, Valor, 18 de abril de 2019.<\/p>\n<p>[35] David Graeber, Debt: The first 5.000 years, Melville House, New York, 2011.<\/p>\n<p>[36] Andr\u00e9 Lara Resende, \u201cRaz\u00e3o&#8230; \u201c, Cit.<\/p>\n<p>[37] Ibid.<\/p>\n<p>[38] Ibid.<\/p>\n<p>[39] Andr\u00e9 Lara Resende, \u201cConsenso e Contrassenso: d\u00e9ficit, d\u00edvida e previd\u00eancia\u201d, Valor Econ\u00f4mico, 8 de mar\u00e7o de 2019.<\/p>\n<p>[40] Nigel Dodd, Cit., p. 24 e na nota 12.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Giuseppe Cocco En este art\u00edculo pretendemos continuar los esfuerzos de reflexi\u00f3n sobre el enigma en que se torn\u00f3 la politica en el Brasil despu\u00e9s de Junio de 2013, tal como hicieran Bruno Cava (en El 18 de Brumario Brasile\u00f1o) [1] y Alexandre Mendes (en Vertigens de Junho. Os levantes de Junho de 2013 e [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1521,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-1520","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right) - UninomadaSUR<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right) - UninomadaSUR\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Giuseppe Cocco En este art\u00edculo pretendemos continuar los esfuerzos de reflexi\u00f3n sobre el enigma en que se torn\u00f3 la politica en el Brasil despu\u00e9s de Junio de 2013, tal como hicieran Bruno Cava (en El 18 de Brumario Brasile\u00f1o) [1] y Alexandre Mendes (en Vertigens de Junho. Os levantes de Junho de 2013 e [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"UninomadaSUR\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-05-11T23:12:34+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-05-12T23:59:33+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"541\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"500\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"41 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520\"},\"author\":{\"name\":\"admin\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21\"},\"headline\":\"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right)\",\"datePublished\":\"2019-05-11T23:12:34+00:00\",\"dateModified\":\"2019-05-12T23:59:33+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520\"},\"wordCount\":8251,\"commentCount\":1,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg\",\"articleSection\":[\"Blog\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520\",\"name\":\"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right) - UninomadaSUR\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg\",\"datePublished\":\"2019-05-11T23:12:34+00:00\",\"dateModified\":\"2019-05-12T23:59:33+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg\",\"width\":541,\"height\":500},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#website\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\",\"name\":\"UninomadaSUR\",\"description\":\"UninomadaSUR\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\",\"name\":\"UninomadaSUR\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png\",\"width\":260,\"height\":94,\"caption\":\"UninomadaSUR\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21\",\"name\":\"admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin\"},\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right) - UninomadaSUR","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right) - UninomadaSUR","og_description":"Por Giuseppe Cocco En este art\u00edculo pretendemos continuar los esfuerzos de reflexi\u00f3n sobre el enigma en que se torn\u00f3 la politica en el Brasil despu\u00e9s de Junio de 2013, tal como hicieran Bruno Cava (en El 18 de Brumario Brasile\u00f1o) [1] y Alexandre Mendes (en Vertigens de Junho. Os levantes de Junho de 2013 e [&hellip;]","og_url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520","og_site_name":"UninomadaSUR","article_published_time":"2019-05-11T23:12:34+00:00","article_modified_time":"2019-05-12T23:59:33+00:00","og_image":[{"width":541,"height":500,"url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"admin","Tiempo de lectura":"41 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520"},"author":{"name":"admin","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21"},"headline":"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right)","datePublished":"2019-05-11T23:12:34+00:00","dateModified":"2019-05-12T23:59:33+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520"},"wordCount":8251,"commentCount":1,"publisher":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg","articleSection":["Blog"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520","name":"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right) - UninomadaSUR","isPartOf":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg","datePublished":"2019-05-11T23:12:34+00:00","dateModified":"2019-05-12T23:59:33+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#primaryimage","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg","contentUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg","width":541,"height":500},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=1520#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/uninomadasur.net\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La moneda entre cinismo y fascismo (Alt Right)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#website","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/","name":"UninomadaSUR","description":"UninomadaSUR","publisher":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/uninomadasur.net\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization","name":"UninomadaSUR","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png","contentUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png","width":260,"height":94,"caption":"UninomadaSUR"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21","name":"admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin"},"url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?author=1"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Bepp-COCCO.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paDeUS-ow","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1520"}],"collection":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1520"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1520\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1532,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1520\/revisions\/1532"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}