{"id":2100,"date":"2019-09-05T11:43:51","date_gmt":"2019-09-05T11:43:51","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=2100"},"modified":"2019-09-05T11:43:51","modified_gmt":"2019-09-05T11:43:51","slug":"cartografiar-la-contraofensiva-el-espectro-del-feminismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=2100","title":{"rendered":"Cartografiar la contraofensiva: el espectro del feminismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pretitulo\">Reaccion del neomachismo &amp; Feminismos<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Por Ver\u00f3nica Gago<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div id=\"CuerpoNoticia\" class=\"noticia\">\n<div class=\"entradilla\">\n<table border=\"0\" width=\"90%\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td class=\"entradilla\">Los feminismos han desafiado a los poderes establecidos y estos han desencadenado una triple contraofensiva: eclesial, econ\u00f3mica y militar, que tiene uno de sus anclajes en la denuncia de la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb. Una de las operaciones relacionadas es asociar la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb al colonialismo. Otra consiste en infantilizar el feminismo como pol\u00edtica trivial, de clase media, frente a la urgencia popular del hambre.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<div id=\"TextoNoticia\">Estamos presenciando un momento de contraofensiva: es decir, de reacci\u00f3n a la fuerza desplegada por los feminismos en la regi\u00f3n. Es importante remarcar la secuencia: la contraofensiva <i>responde<\/i> a una ofensiva, a un movimiento <i>anterior. <\/i>Esto supone ubicar la emergencia de los feminismos en relaci\u00f3n con el posterior giro a la derecha en la regi\u00f3n, incluso con tonalidades protofascistas, y a escala global. Se desprenden de aqu\u00ed dos consideraciones. En t\u00e9rminos metodol\u00f3gicos: ubicar la fuerza de los feminismos en primer lugar, como<i>\u00a0<\/i><i>fuerza<\/i><i> constituyente<\/i>. En t\u00e9rminos pol\u00edticos: afirmar que los feminismos, en su capacidad de devenir masivos y radicales, ponen en marcha una amenaza hacia los poderes establecidos y activan una din\u00e1mica de desobediencias que se intenta contener contraponi\u00e9ndole formas de represi\u00f3n, disciplinamiento y control en varias escalas. La contraofensiva es un llamado al orden y su agresividad se mide en relaci\u00f3n con la percepci\u00f3n de amenaza a la que est\u00e1 respondiendo. Por eso, la feroz contraofensiva desatada hacia los feminismos nos da una lectura a contrapelo, en reversa, de la fuerza de insubordinaci\u00f3n que se ha percibido como ya aconteciendo y a la vez con posibilidad de radicalizaci\u00f3n.Veamos las l\u00edneas de la contraofensiva para luego volver sobre los contornos de la caracterizaci\u00f3n de qu\u00e9 es lo que se delinea como \u00abamenaza\u00bb, ya que eso nos permitir\u00e1 entender por qu\u00e9 estamos presenciando la construcci\u00f3n del feminismo como nuevo \u00abenemigo interno\u00bb. O por qu\u00e9 el feminismo funciona como espectro al que distintos poderes se proponen conjurar.<\/p>\n<p><b>Uno: la contraofensiva eclesial<\/b><\/p>\n<p>Mediante el concepto de \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb se sintetiza hoy una aut\u00e9ntica cruzada encabezada por la Iglesia cat\u00f3lica contra la desestabilizaci\u00f3n feminista. \u00abLa ideolog\u00eda de g\u00e9nero es una estrategia discursiva ideada desde el Vaticano y adoptada por numerosos intelectuales y activistas cat\u00f3licos y cristianos para contraatacar la ret\u00f3rica de la igualdad de derechos para mujeres y personas lgbti\u00bb, argumenta Mara Viveros Vigoya. Eric Fassin se\u00f1ala que la embestida contra el t\u00e9rmino \u00abg\u00e9nero\u00bb empieza abiertamente a mediados de la d\u00e9cada de 1990 desde grupos cat\u00f3licos de derecha estadounidenses, en ocasi\u00f3n de la Conferencia sobre Poblaci\u00f3n y Desarrollo de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas ( onu ), realizada en El Cairo en 1994, y durante las reuniones preparatorias de la Conferencia de Beijing (1995) en Nueva York. Varias cr\u00f3nicas se\u00f1alan como la lobbista m\u00e1s activa del Vaticano a Dale O\u2019Leary, una periodista cat\u00f3lica conservadora que plasm\u00f3 esta discusi\u00f3n en el libro <i>The Gender Agenda <\/i>[La agenda de g\u00e9nero], cuyo argumento principal es que el g\u00e9nero se presentaba como <i>\u00ab<\/i>una herramienta neocolonial de una conspiraci\u00f3n feminista internacional\u00bb. Seg\u00fan Mary Anne Casey, el ataque surge primero contra leyes y pol\u00edticas y luego se concentrar\u00e1 en la teor\u00eda y se\u00f1alar\u00e1 a Judith Butler como la \u00abpapisa del g\u00e9nero\u00bb. Son campa\u00f1as impulsadas desde arriba, como argumenta Sonia Corr\u00eaa en una entrevista con Mar\u00eda Alicia Guti\u00e9rrez: \u00abno han sido gestadas en la base de nuestras sociedades, sino m\u00e1s bien en las altas esferas de las negociaciones internacionales y la elucubraci\u00f3n teol\u00f3gica\u00bb.<\/p>\n<p>Uno de los textos m\u00e1s emblem\u00e1ticos de la \u00abcruzada\u00bb es (editado originalmente en italiano por Edizioni Dehoniane de Bologna en 2003). La \u00abentrada\u00bb g\u00e9nero est\u00e1 escrita por (1952-2010), te\u00f3loga cat\u00f3lica alemana que traza las coordenadas de la discusi\u00f3n apuntando a Butler como responsable de desacoplar el sexo biol\u00f3gico de la categor\u00eda \u00abcultural<b>\u00bb <\/b>de g\u00e9nero y de habilitar su proliferaci\u00f3n indiscriminada. Como tambi\u00e9n se constata en otros tantos textos eclesi\u00e1sticos, Burggraf muestra preocupaci\u00f3n por la recepci\u00f3n de la palabra <b>\u00ab<\/b>g\u00e9nero<b>\u00bb<\/b> en organismos internacionales como la onu y la v\u00eda de recursos que estas instancias implican. Pero lo que m\u00e1s me interesa remarcar \u2013para luego seguir el hilo de esta argumentaci\u00f3n\u2013 es la afinidad que ella traza entre la ideolog\u00eda de g\u00e9nero y una <b>\u00ab<\/b>antropolog\u00eda individualista del neoliberalismo radical<b>\u00bb<\/b>.<\/p>\n<p>Antes de Butler, el linaje te\u00f3rico que se describe en estas publicaciones de pelaje variado se remonta a Friedrich Engels y Simone de Beauvoir. De manera particular, sin embargo, el \u00e9nfasis del antecedente de la <b>\u00ab<\/b>ideolog\u00eda de g\u00e9nero<b>\u00bb<\/b> se traza con las teorizaciones de la Escuela de Fr\u00e1ncfort en la d\u00e9cada de 1930 y, en particular, con el modo en que sus conceptos se diseminaron en las revueltas de los a\u00f1os 60 en los movimientos radicales. El \u00abmarxismo cultural<b>\u00bb<\/b> de la Escuela de Fr\u00e1ncfort ser\u00eda el enemigo de la cristiandad occidental. La conversi\u00f3n del vocablo <b>\u00ab<\/b>g\u00e9nero<b>\u00bb<\/b> en un anatema, una maldici\u00f3n, recrea y actualiza toda la f\u00e1bula de la amenaza a la civilizaci\u00f3n cristiana y occidental, pero con un agregado: destacando su capacidad de <b>\u00ab<\/b>transversalidad<b>\u00bb<\/b> ideol\u00f3gica y, por tanto, su fuerza de propagaci\u00f3n que ir\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la reconocible <b>\u00ab<\/b>izquierda<b>\u00bb<\/b>.<\/p>\n<p>La disputa es enorme. Seg\u00fan la Iglesia cat\u00f3lica, lo que est\u00e1 en juego es la naturaleza humana porque se est\u00e1 cuestionando el binarismo de g\u00e9nero que constituye la c\u00e9lula base de la reproducci\u00f3n heteronormada; es decir, la familia. Por eso, en la cruzada toman tambi\u00e9n progresiva relevancia las identidades y corporalidades trans y las tecnolog\u00edas dedicadas a la reproducci\u00f3n. Ambas \u00abcuestiones\u00bb son representadas como una etapa superior de la ideolog\u00eda de g\u00e9nero, la consagraci\u00f3n del desacople del sexo respecto del g\u00e9nero y, por tanto, la amenaza a la teor\u00eda antropol\u00f3gica-teol\u00f3gica cristiana de la complementariedad entre lo masculino y lo femenino. Para resumirlo en palabras de Sarah Bracke y David\u00a0Paternotte: \u00abEl Vaticano considera la noci\u00f3n anal\u00edtica de g\u00e9nero como una amenaza a la Creaci\u00f3n Divina\u00bb. La noci\u00f3n de g\u00e9nero, entonces, usurpa \u2013y por eso amenaza\u2013 el poder divino de creaci\u00f3n. Crear g\u00e9neros diversos \u2013o poner \u00abel g\u00e9nero en disputa\u00bb para usar el t\u00edtulo m\u00e1s famoso de Butler\u2013 aparece, desde la Iglesia, como una disputa directa con Dios.<\/p>\n<p>En 2017, los investigadores David Paternotte y Roman Kuhar se preguntan algo fundamental: c\u00f3mo se ha producido la traducci\u00f3n de un concepto te\u00f3rico a los discursos religiosos y, especialmente, c\u00f3mo luego esos discursos pasan a convocar movilizaciones a escala global. La hip\u00f3tesis que exploran es, en el contexto europeo, su intersecci\u00f3n con el nacionalismo y los populismos de derecha. Con la misma preocupaci\u00f3n por su articulaci\u00f3n pol\u00edtica con la derecha, Agnieszka Graff y El\u017cbieta Korolczuk subrayan \u2013a partir del an\u00e1lisis del caso polaco, pero luego extendi\u00e9ndose a Europa\u2013 que el ataque antig\u00e9nero identifica a quienes propagan la ideolog\u00eda como liberales, miembros de elite, mientras que la cruzada religiosa estar\u00eda defendiendo a las clases trabajadoras, que portar\u00edan una suerte de conservadurismo que emana de la condici\u00f3n de ser las \u00abv\u00edctimas\u00bb de la globalizaci\u00f3n: \u00ablos \u2018generistas\u2019 estar\u00edan bien financiados y conectados con las elites globales mientras que la gente com\u00fan estar\u00eda pagando el precio de la globalizaci\u00f3n\u00bb. La asociaci\u00f3n entre neoliberalismo y g\u00e9nero insiste por varias v\u00edas y prepara el terreno para argumentar \u2013como lo veremos en relaci\u00f3n con el debate argentino\u2013 que el antineoliberalismo solo puede venir de la mano de una conservaci\u00f3n de los \u00abvalores familiares\u00bb y de la disciplina del trabajo a los que estos est\u00e1n \u00edntimamente asociados.Uno de sus voceros argentinos se jacta de estar a la vanguardia de esta teorizaci\u00f3n. El abogado cat\u00f3lico cordob\u00e9s Jorge Scala public\u00f3 en 2010 el libro La ideolog\u00eda de g\u00e9nero. O el G\u00e9nero como herramienta de poder (seg\u00fan afirma el autor, con m\u00e1s de 10 ediciones en Espa\u00f1a). All\u00ed caracteriza la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb como un \u00abtotalitarismo\u00bb: \u00abLa ideolog\u00eda de g\u00e9nero busca imponerse de forma totalitaria, mediante el ejercicio del poder absoluto, en especial a nivel supranacional \u2013y desde all\u00ed recalar en los distintos pueblos y naciones\u2013, mediante el control de los medios de propaganda y de elaboraci\u00f3n cultural\u00bb, sintetiza en su publicidad. Dice detectar tres v\u00edas por las cuales la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb se expande: el sistema educativo formal, los medios de comunicaci\u00f3n y los derechos humanos. Lo totalitario ser\u00eda lo propio de un sistema cerrado, de un \u00ablavado de cerebro global\u00bb. En 2012, el libro fue traducido y publicado en Brasil. En marzo de 2013, ante la consagraci\u00f3n de Jorge Bergoglio como papa Francisco, Scala escribi\u00f3:<\/p>\n<p>Hay una coincidencia que me resulta particularmente significativa: el 13 de marzo de 2012 la Corte Suprema de Justicia de la Rep\u00fablica Argentina dict\u00f3 un fallo inicuo pretendiendo legalizar el aborto a petici\u00f3n en dicha Naci\u00f3n. Exactamente un a\u00f1o despu\u00e9s, el 13 de marzo de 2013, el Colegio Cardenalicio eleva a la Sede de Pedro al cardenal primado de la Argentina. Es como una caricia del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Para Mary Anne Casey, los dos papas que han encarnado \u00abla guerra del Vaticano contra la ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb son Benedicto xvi y Francisco. El hecho de que provengan de Alemania y Argentina respectivamente no pasa inadvertido:<\/p>\n<p>De maneras no previamente analizadas, Ratzinger parece haber estado reaccionando directamente a los acontecimientos recientes de entonces en Alemania, incluyendo, por un lado, la presencia de libros de feministas que subrayaban la construcci\u00f3n social de los roles de g\u00e9nero (\u2026) en las listas de best-seller locales y, por otro lado, el mandato constitucional de la legislaci\u00f3n federal alemana que garantiza a los individuos la oportunidad legal de cambiar de sexo. Los reclamos de derechos trans fueron, junto con los reclamos feministas, un componente fundacional, y no un agregado reciente, a la esfera de preocupaciones del Vaticano sobre el \u00abg\u00e9nero\u00bb y al enfocar tal preocupaci\u00f3n en el desarrollo de las leyes seculares. Tal como Ratzinger puede haber llevado con \u00e9l a Roma su memoria de los acontecimientos en Alemania, lo mismo Jorge Mario Bergoglio, quien viaj\u00f3 a Roma en 2013 para convertirse en papa Francisco, dejando atr\u00e1s una Argentina que solo un a\u00f1o antes hab\u00eda aprobado, con la oposici\u00f3n de Bergoglio pero sin ninguna oposici\u00f3n legislativa, una ley sobre identidad de g\u00e9nero que est\u00e1 entre las m\u00e1s generosas del mundo respecto a las personas que desean legalmente cambiar de sexo.Seg\u00fan la investigadora, sin embargo, lo que caracteriza a Francisco es haberle encontrado un giro t\u00e1ctico al combate: la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb pasa a ser asociada por el papa argentino con una \u00abideolog\u00eda colonizadora\u00bb, especialmente impulsada por ong y organismos internacionales. De este modo, el papa que viene del \u00abTercer Mundo\u00bb moviliza una ret\u00f3rica pseudoantiimperialista para librar la batalla contra los derechos de mujeres y lgtbi +. Un segundo logro le atribuye Casey a Francisco: haber conseguido unificar distintos credos (especialmente cat\u00f3licos, evang\u00e9licos y mormones) en la cruzada contra la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb, amalgamados por la expansi\u00f3n de la \u00abamenaza\u00bb. Fue en los \u00faltimos pocos a\u00f1os cuando la doctrina eclesial devino hashtag multiuso y herramienta de movilizaci\u00f3n que sali\u00f3 a disputar las calles: . En ella se inscriben, por ejemplo, las manifestaciones alrededor del eslogan \u00abCon mis hijos no te metas\u00bb. La \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb ser\u00eda, en este caso, el contenido de una nueva curr\u00edcula escolar que al incorporar nociones como \u00abigualdad de g\u00e9nero\u00bb e \u00abidentidad de g\u00e9nero\u00bb promover\u00eda, seg\u00fan los manifestantes en Per\u00fa, por ejemplo, \u00abla homosexualidad y el libertinaje sexual en los escolares\u00bb. En Argentina, hay que notar la ofensiva contra la ley nacional 26150 que crea el derecho a recibir Educaci\u00f3n Sexual Integral ( esi ) desde el inicio de la escolaridad; ley que fue defendida por organizaciones que popularizaron la consigna \u00abLa educaci\u00f3n es una causa feminista\u00bb, mientras monse\u00f1or H\u00e9ctor Aguer (arzobispo de La Plata) declaraba que \u00abel aumento de los femicidios tiene que ver con la desaparici\u00f3n del matrimonio\u00bb. En Colombia, la llamada \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb jug\u00f3 un papel clave en la campa\u00f1a que agit\u00f3 la \u00abamenaza del g\u00e9nero\u00bb a favor del triunfo del \u00abNo\u00bb a los Acuerdos de Paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( farc ) de 2016. Sonia Correa agrega sobre el mapa latinoamericano:<\/p>\n<p>A principios de 2017, las campa\u00f1as antig\u00e9nero estallaron en el contexto de la Reforma Constitucional del Distrito Federal en M\u00e9xico y poco despu\u00e9s un autob\u00fas \u00abantig\u00e9nero\u00bb comenz\u00f3 a circular por todo el pa\u00eds. Dos meses despu\u00e9s, el mismo autob\u00fas estaba viajando por Chile, justo antes de la votaci\u00f3n final de la reforma a la ley que dej\u00f3 atr\u00e1s la prohibici\u00f3n de la terminaci\u00f3n del embarazo promulgada por el r\u00e9gimen pinochetista en los 80. Llevaron a cabo tambi\u00e9n una campa\u00f1a contra la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb en el plan de estudios de la educaci\u00f3n p\u00fablica en Uruguay, un pa\u00eds conocido por su laicismo. En Ecuador, una disposici\u00f3n legal que intentaba limitar la violencia de g\u00e9nero fue atacada por grupos conservadores religiosos antig\u00e9nero. La Corte Constitucional boliviana derog\u00f3 la Ley de Identidad de G\u00e9nero recientemente aprobada, argumentando que la dignidad de la persona tiene su ra\u00edz en el binario sexual de lo humano.<\/p>\n<p>Este 2019 se abri\u00f3 con el estreno del extremista de derecha Jair Bolsonaro en Brasil, cuyo primer discurso presidencial estuvo referido al combate contra la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb. Unas semanas despu\u00e9s, el joven empresario Nayib Bukele gan\u00f3 la Presidencia de El Salvador con la misma bandera. La batalla del siglo xxi va as\u00ed tomando diversas escenas y modalidades. Pero lo que cabe resaltar es de qu\u00e9 manera se declina esta batalla como contienda pol\u00edtica en cada situaci\u00f3n local y c\u00f3mo logra justamente presentarse enhebrada a coyunturas bien diversas, construyendo un paisaje del giro conservador en la regi\u00f3n. Es imposible entender este devenir en consigna de movilizaci\u00f3n de la cruzada religiosa fundamentalista \u2013es decir, fabricarle su \u00abmovimiento social\u00bb\u2013 sin tomar en cuenta el auge de masividad y radicalidad de los feminismos que han tomado las calles en din\u00e1micas transnacionales.<\/p>\n<p>En Argentina hay un punto de quiebre: es la \u00abmarea verde\u00bb a favor de la legalizaci\u00f3n del aborto que durante 2018 inund\u00f3 las calles y difundi\u00f3 su impacto a escala mundial. La ampliaci\u00f3n del debate sobre el aborto en t\u00e9rminos de soberan\u00eda, autonom\u00eda y clase, su radicalizaci\u00f3n militante por las nuevas generaciones y la proyecci\u00f3n pol\u00edtica de sus demandas en la atm\u00f3sfera feminista desataron una virulencia nueva de la contraofensiva eclesial. Hemos visto el lanzamiento a las calles del movimiento \u00abceleste\u00bb, las frases de defensa sobre las \u00abdos vidas\u00bb y llamamientos al odio en escuelas religiosas y p\u00falpitos. Pero, sobre todo, una militancia enardecida en hospitales, en juzgados y en los medios de comunicaci\u00f3n contra el aborto. Esta campa\u00f1a lleg\u00f3 a la aberraci\u00f3n durante 2019 con los casos de una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os en Jujuy y otra de 11 en Tucum\u00e1n y la reivindicaci\u00f3n de la violaci\u00f3n y maternidad forzada de las menores por un editorial del diario La Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Espiritualidad pol\u00edtica.<b>\u00a0<\/b>Como movimiento m\u00faltiple, el feminismo pone en escena la disputa por la soberan\u00eda de los cuerpos. Y claro est\u00e1: de los cuerpos feminizados en t\u00e9rminos de su jerarqu\u00eda diferenciada. De esos cuerpos que hist\u00f3ricamente fueron declarados no soberanos. Sentenciados como no aptos para decidir por s\u00ed mismos. Es decir: de los cuerpos tutelados.<\/p>\n<p>Pero el feminismo habla de los cuerpos al mismo tiempo que pone en disputa una espiritualidad pol\u00edtica. Y que es pol\u00edtica justamente porque no separa el cuerpo del esp\u00edritu, ni la carne de las fantas\u00edas, ni la piel de las ideas. El feminismo (como movimiento m\u00faltiple) tiene una m\u00edstica. Trabaja desde los afectos y las pasiones. Abre ese campo espinoso del deseo, de las relaciones amorosas, de los enjambres er\u00f3ticos, del ritual y la fiesta y de los anhelos m\u00e1s all\u00e1 de sus bordes permitidos. El feminismo, a diferencia de otras pol\u00edticas que se consideran de izquierda, no despoja a los cuerpos de su indeterminaci\u00f3n, de su no saber, de su enso\u00f1amiento encarnado, de su potencia oscura. Y por eso trabaja en el plano pl\u00e1stico, fr\u00e1gil y a la vez movilizante de la espiritualidad.<\/p>\n<p>El feminismo no cree que haya un opio de los pueblos: cree, por el contrario, que la espiritualidad es una fuerza de sublevaci\u00f3n. Que el gesto de rebelarse es inexplicable y, a la vez, la \u00fanica racionalidad que nos libera. Y que nos libera sin volvernos sujetos puros, heroicos ni buenos.<\/p>\n<p>La Iglesia ha entendido esto desde todos los tiempos. Podemos referirnos una vez m\u00e1s a Calib\u00e1n y la bruja, de Silvia Federici, para recordar por qu\u00e9 la quema de brujas, herejes y sanadoras fue una escena predilecta para desprestigiar el saber femenino sobre los cuerpos y aterrorizar su efervescencia curadora y su fuerza de tecnolog\u00eda de amistad entre mujeres. O al a\u00fan m\u00e1s cl\u00e1sico Witches, Midwives and Nurses: A History of Women Healers [Brujas, parteras y enfermeras. Una historia de las mujeres sanadoras] de B\u00e1rbara Ehrenreich y Deirdre English, donde por ejemplo se analiza la gu\u00eda de quema de brujas del siglo xv \u2013Malleus maleficarum [El martillo de las brujas]\u2013,\u00a0que aseguraba que \u00abnada le hace m\u00e1s da\u00f1o a la Iglesia cat\u00f3lica que las parteras\u00bb, que por supuesto son tambi\u00e9n las aborteras.<\/p>\n<p>Hoy vemos en las calles, en las casas, en las camas y en las escuelas una batalla por la espiritualidad pol\u00edtica (que, en su movimiento masivo, ti\u00f1e todo de verde, como un principio-esperanza). Y por eso, de nuevo, la Iglesia cat\u00f3lica, a trav\u00e9s de sus representantes y voceros varones, siente que tiene una misi\u00f3n que cumplir, una tarea de salvaci\u00f3n de almas que se traduce en una guerra por el monopolio del tutelaje sobre los cuerpos femeninos. Hay un punto fundamental en la actualidad de esta cruzada y es el rol del papa Francisco, especialmente por su conexi\u00f3n en Argentina con varios movimientos sociales.<\/p>\n<p>La Iglesia de los \u00abpobres\u00bb. Con particular \u00e9nfasis, esta disputa por los cuerpos se despliega cuando se trata del tutelaje de mujeres \u00abpobres\u00bb. Y sucede justo en el momento en que el feminismo se hace fuerte desde los barrios, desde las generaciones j\u00f3venes pero al mismo tiempo como nueva alianza entre madres e \u00abhijes\u00bb, y cuando hay un debate clasista sobre la diferencia de riesgos que comporta el aborto. Como lo expuso en el Congreso de la Naci\u00f3n una joven de la organizaci\u00f3n Orilleres de la Villa 21-24 y Zavaleta, en la ciudad de Buenos Aires: \u00abEn nuestros barrios intervienen instituciones como las iglesias que se encargan de moralizar nuestros cuerpos, nuestras decisiones, y que operan para que las mujeres no tengamos acceso al aborto legal. Sin derechos sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas estamos condenadas a seguir siendo vulneradas\u00bb.<\/p>\n<p>Unos d\u00edas antes, un conocido cura \u00abvillero\u00bb<b>\u00a0<\/b>hab\u00eda insistido en que el aborto no es un reclamo popular. Argument\u00f3 que \u00abel fmi [Fondo Monetario Internacional] es aborto\u00bb (t\u00edtulo con el que circul\u00f3 medi\u00e1ticamente su discurso). Con esto, la Iglesia pretende instalar que la autodeterminaci\u00f3n de las mujeres, el propio derecho a decidir sobre el cuerpo, es una cuesti\u00f3n neoliberal. Desconocen y falsean tanto las luchas hist\u00f3ricas por el aborto como la actualidad del movimiento feminista, donde esta demanda est\u00e1 asociada a un reclamo de vida digna y contra el ajuste neoliberal, y en cuya amalgama se hicieron pa\u00f1uelazos en muchos barrios y villas.<\/p>\n<p>En su pretensi\u00f3n de mostrarse como los \u00fanicos antiliberales, los voceros de la Iglesia refieren esta argumentaci\u00f3n a las \u00abmujeres pobres\u00bb: a quienes ellos consideran que deben conducir especialmente, a quienes quitan la capacidad de decisi\u00f3n en nombre de su condici\u00f3n social, a quienes visibilizan como resistentes solo si son madres. De este modo, la trampa que tienden parece reivindicarse \u00abclasista\u00bb, pero en verdad es justamente lo contrario: intentan trazar una distinci\u00f3n de clase que justificar\u00eda que a las mujeres pobres no les queda m\u00e1s alternativa que ser cat\u00f3licas y conservadoras, porque solo tienen como opci\u00f3n su maternidad. De este modo, se intenta reducir el abortar (es decir, decidir sobre el deseo, la maternidad y la propia vida) a un gesto exc\u00e9ntrico de la clase media y alta (que, claro est\u00e1, puede poner en juego recursos econ\u00f3micos diferentes). El argumento \u00abclasista\u00bb, que por supuesto existe en t\u00e9rminos de posibilidades diferenciadas para acceder a un aborto seguro, se invierte: pasa a funcionar como justificaci\u00f3n de la clandestinidad. El derecho a decidir, para la Iglesia, debe permanecer as\u00ed alejado de los barrios populares. Esta cruzada por infantilizar a las mujeres \u00abpobres\u00bb es la punta de lanza, porque si se desarma, la Iglesia misma se queda sin fieles. Lo m\u00e1s brutal es el modo en que, para sostener esto, tienen que hacer o\u00eddos sordos \u2013desconocer y negar\u2013 lo que dicen las propias mujeres de las villas y las organizaciones que trabajan en ellas. Aun cuando ellas est\u00e1n insistiendo en todos lados con la consigna \u00abdejen de hablar por nosotras\u00bb.<\/p>\n<p>Queda claro que la Iglesia, a trav\u00e9s de sus voceros varones, no quiere dejar de legislar sobre el cuerpo de las mujeres y que encuentra en el movimiento feminista una amenaza directa a su poder, edificado sobre el control de los cuerpos y las espiritualidades feminizadas. Porque es el control de la vida y de los modos de vida (toda una guerra se despliega sobre el propio vocablo \u00abvida\u00bb) lo que est\u00e1 en juego para hacer de la espiritualidad un sin\u00f3nimo de obediencia y de renovadas formas de tutelaje.<\/p>\n<p>Volvamos al argumento que se renueva y refuerza: querer asociar feminismo y neoliberalismo. El aborto como sin\u00f3nimo de \u00abcultura del descarte\u00bb que enarbola la propaganda eclesial tiene este prop\u00f3sito. Pero es justamente un feminismo anti-neoliberal lo que se ha venido fortaleciendo en los \u00faltimos a\u00f1os y lo que pone en jaque esta falaz argumentaci\u00f3n de la instituci\u00f3n que es del reino celeste.<\/p>\n<p><b>Dos: la contraofensiva moral\u2026 y econ\u00f3mica<\/b><\/p>\n<p>Estamos hablando de la disputa por la definici\u00f3n de neoliberalismo y, en particular, de qu\u00e9 ser\u00eda el antineoliberalismo. Y a\u00fan m\u00e1s: de qu\u00e9 pr\u00e1cticas implica lo popular en su capacidad estrat\u00e9gica de construir antineoliberalismo. Ah\u00ed est\u00e1 el coraz\u00f3n del debate. Quienes denuncian la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb proponen un combate al neoliberalismo a trav\u00e9s de un retorno a la familia, al trabajo disciplinado como \u00fanico proveedor de dignidad y a la maternidad obligatoria como reaseguro del lugar de la mujer.<\/p>\n<p>El neoliberalismo, as\u00ed, queda definido como una pol\u00edtica y un modo de subjetivaci\u00f3n de la pura disgregaci\u00f3n del orden familiar y laboral. Que ese orden sea patriarcal, por supuesto, no es problematizado, sino ratificado. Llegamos a una suerte de contradicci\u00f3n l\u00f3gica: \u00bfpuede el antineoliberalismo sustentarse en un orden patriarcal cuya estructura biologicista y colonial es indisimulable? Esto es justamente lo que han dejado claro los feminismos en su radicalizaci\u00f3n masiva: no hay capitalismo neoliberal sin orden patriarcal y colonial. La trinidad es indisimulable.El argumento que intenta instalar la doctrina de Francisco es que la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb es \u00abcolonial\u00bb y \u00abliberal\u00bb. Parece parad\u00f3jico que la instituci\u00f3n que debe sus cimientos en nuestro continente a la colonizaci\u00f3n m\u00e1s cruenta enarbole un discurso \u00abanticolonial\u00bb. Parece parad\u00f3jico que, en un momento en que la jerarqu\u00eda de la Iglesia cat\u00f3lica se ve impugnada por las denuncias de abuso sexual a menores por parte de sus integrantes, surja por arriba la bandera de un antineoliberalismo de corte miserabilista y patriarcal para se\u00f1alar al feminismo como enemigo interno. Parece parad\u00f3jico que en un momento en que el \u00abinconsciente-colonial\u00bb como lo llama Suely Rolnik o las \u00abpr\u00e1cticas descolonizadoras\u00bb de las que habla Silvia Rivera Cusicanqui tienen en los feminismos un enorme espacio de problematizaci\u00f3n y resonancia, sea la Iglesia cat\u00f3lica apost\u00f3lica romana la que quiere presentarse como anticolonial.<\/p>\n<p>Veamos c\u00f3mo se articula la contraofensiva eclesial con la contraofensiva econ\u00f3mica. El ajuste econ\u00f3mico de los \u00faltimos a\u00f1os, que en el caso de Argentina se traduce en inflaci\u00f3n y aumento de tarifas b\u00e1sicas, en despidos y en recortes de servicios p\u00fablicos, tiene especial impacto sobre las mujeres y, de modo m\u00e1s general, sobre las econom\u00edas feminizadas. Varias integrantes de organizaciones sociales cuentan que no cenan como modo de autoajuste frente a la escasez de comida y para lograr repartir mejor lo que hay entre hijos e hijas.<\/p>\n<p>T\u00e9cnicamente se llama \u00abinseguridad alimentaria\u00bb. Pol\u00edticamente, evidencia c\u00f3mo las mujeres ponen de manera diferencial el cuerpo, tambi\u00e9n as\u00ed, ante la crisis. Esto se ve reforzado por la bancarizaci\u00f3n de los alimentos mediante las tarjetas \u00abalimentarias\u00bb (parte de la bancarizaci\u00f3n compulsiva de las ayudas sociales de la \u00faltima d\u00e9cada), que se canjean solo en ciertos comercios y que est\u00e1n \u00abatadas\u00bb a la especulaci\u00f3n de algunos supermercados a la hora de fijar precios. El fantasma del saqueo a los comercios de alimentos se agita como amenaza de represi\u00f3n e incentiva la persecuci\u00f3n de las protestas en nombre de la \u00abseguridad\u00bb.<\/p>\n<p>Encierro, deuda y biolog\u00eda.<b>\u00a0<\/b>Con la contraofensiva econ\u00f3mica vemos un rasgo fundamental del neoliberalismo actual: la profundizaci\u00f3n de la crisis de reproducci\u00f3n social que es sostenida por un incremento del trabajo feminizado, que reemplaza las infraestructuras p\u00fablicas y queda implicado en din\u00e1micas de superexplotaci\u00f3n. La privatizaci\u00f3n de servicios p\u00fablicos o la restricci\u00f3n de su alcance se traducen en que esas tareas (salud, cuidado, alimentaci\u00f3n, etc.) deben ser suplidas por las mujeres y los cuerpos feminizados como tarea no remunerada y obligatoria.<\/p>\n<p>Varias autoras han destacado el aprovechamiento moralizador que se articula a esta misma crisis reproductiva. Ac\u00e1 surge una clave fundamental: las bases de convergencia entre neoliberalismo y conservadurismo. Como sostiene Melinda Cooper, necesitamos situar cu\u00e1ndo el neoliberalismo, para justificar sus pol\u00edticas de ajuste, revive la tradici\u00f3n de la responsabilidad familiar privada y lo hace en el idioma de\u2026 \u00a1la \u00abdeuda dom\u00e9stica\u00bb! Endeudar a los hogares es parte de su llamado a la responsabilizaci\u00f3n neoliberal, pero al mismo tiempo condensa el prop\u00f3sito conservador de plegar sobre los confines del hogar cisheteropatriarcal la reproducci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Encierro, deuda y biolog\u00eda: tal es la f\u00f3rmula de la alianza neoliberal-conservadora. La reinvenci\u00f3n estrat\u00e9gica de la responsabilidad familiar frente al despojo de infraestructura p\u00fablica permite esta convergencia muy profunda entre neoliberales y conservadores.<\/p>\n<p>Esto lo vemos claramente en c\u00f3mo la contraofensiva econ\u00f3mica es tambi\u00e9n contraofensiva moralizadora y saca su fuerza del empobrecimiento acelerado, que tiene como espacio de expansi\u00f3n la financiarizaci\u00f3n de las econom\u00edas familiares que hace que los sectores m\u00e1s pobres (y ahora ya no solo esos sectores) deban endeudarse para pagar alimentos y medicamentos y para financiar en cuotas con intereses descomunales el pago de servicios b\u00e1sicos. Si la subsistencia cotidiana por s\u00ed misma genera deuda, lo que vemos es una forma intensiva y extensiva de explotaci\u00f3n que encuentra en las econom\u00edas populares feminizadas su laboratorio.<\/p>\n<p>Pero la torsi\u00f3n conservadora es un aspecto fundamental que intenta reforzar, por un lado, la obligaci\u00f3n de contraprestaci\u00f3n de la ayuda social con exigencias familiaristas como l\u00f3gica de cuidado y responsabilidad; por otro, hace que las iglesias sean hoy canales privilegiados para la redistribuci\u00f3n de recursos. Vemos consolidarse as\u00ed una estructura de obediencia sobre el d\u00eda a d\u00eda y sobre el tiempo por venir que obliga a asumir de manera individual y privada los costes del ajuste y a recibir condicionamientos morales a cambio de los recursos escasos.<\/p>\n<p>Caracterizamos as\u00ed la contraofensiva econ\u00f3mica como terror financiero porque se despliega como \u00abcontrarrevoluci\u00f3n\u00bb cotidiana en dos sentidos: porque nos quiere hacer desear la estabilidad a cualquier costo y porque opera sobre el tejido del d\u00eda a d\u00eda, el mismo que los feminismos ponen en cuesti\u00f3n porque es all\u00ed donde se estructura micropol\u00edticamente toda forma de obediencia. No es casual entonces que militancias pol\u00edticas cercanas al Vaticano quieran construir un falso antagonismo: feminismo versus hambre. De nuevo, la operaci\u00f3n consiste en infantilizar el feminismo como pol\u00edtica trivial, de clase media, frente a la urgencia popular del hambre. M\u00e1s bien lo contrario es cierto: no hay oposici\u00f3n entre la urgencia del hambre a la que nos somete la crisis y la pol\u00edtica feminista. Es el movimiento feminista en toda su diversidad el que ha politizado de manera nueva y radical la crisis de la reproducci\u00f3n social como crisis a la vez civilizatoria y de la estructura patriarcal de la sociedad. A eso se contrapone una asistencia social focalizada (forma predilecta de la intervenci\u00f3n estatal neoliberal), que busca reforzar una jerarqu\u00eda de merecimientos en relaci\u00f3n con la obligaci\u00f3n de las mujeres seg\u00fan sus roles en la familia patriarcal: tener hijos, cuidarlos, escolarizarlos, vacunarlos.<\/p>\n<p>Lo que la contraofensiva religiosa no soporta es que enfrentando al hambre se desaf\u00ede tambi\u00e9n el mandato patriarcal de la reproducci\u00f3n de la norma familiar, del confinamiento dom\u00e9stico y de la obligaci\u00f3n de parir. Lo que la contraofensiva religiosa busca en la contraofensiva econ\u00f3mica es una oportunidad para reponer una imagen de lo popular como conservador y de lo conservador como genuino porque, de nuevo, trae una idea de lo \u00abantineoliberal\u00bb que no hace m\u00e1s que ocultar la alianza entre neoliberalismo y conservadurismo que vemos hoy en el giro neofascista regional y global.El movimiento feminista crece dentro de organizaciones diversas y por ello est\u00e1 presente en las luchas m\u00e1s desafiantes del presente, y desde ah\u00ed realiza los diagn\u00f3sticos no fascistas de la crisis de reproducci\u00f3n social. El hambre no es una definici\u00f3n biologicista. Las jefas de hogar sacan las ollas a la calle y le ponen el cuerpo a la denuncia del ajuste, la inflaci\u00f3n y la deuda. Las pibas en situaci\u00f3n de calle discuten qu\u00e9 son las violencias de las econom\u00edas ilegales. Las presas denuncian la m\u00e1quina carcelaria como lugar privilegiado de humillaci\u00f3n. Pero es necesario desconocer estos potentes lugares de enunciaci\u00f3n para poder sostener el falso antagonismo \u00abhambre versus feminismo\u00bb.<\/p>\n<p>Pero demos una vuelta m\u00e1s al v\u00ednculo actual entre neoliberalismo y conservadurismo. \u00bfPor qu\u00e9 se amalgaman en econom\u00edas de la obediencia impulsadas desde la moral religiosa y desde la moral financiera? \u00bfPor qu\u00e9 esta alianza encuentra en las econom\u00edas ilegales un flujo paralelo y a la vez explotable de armas y dinero? Podemos ir a una pregunta anterior que hemos desarrollado para hacer una lectura feminista de la deuda: \u00bfqu\u00e9 pasa cuando la moralidad de los trabajadores y las trabajadoras no se produce en la f\u00e1brica y a trav\u00e9s de sus h\u00e1bitos de disciplina adheridos a un trabajo mec\u00e1nico repetitivo? \u00bfQu\u00e9 tipo de dispositivo de moralizaci\u00f3n es la deuda en reemplazo de esa disciplina fabril? \u00bfC\u00f3mo opera la moralizaci\u00f3n sobre una fuerza de trabajo flexible, precarizada y, desde cierto punto de vista, indisciplinada? \u00bfQu\u00e9 tiene que ver la deuda como econom\u00eda de obediencia con la crisis de la familia heteropatriarcal? \u00bfQu\u00e9 tipo de educaci\u00f3n moral es necesaria para una juventud endeudada y precarizada? Como lo escribimos en Una lectura feminista de la deuda:<\/p>\n<p>No nos parece casual que se quiera impulsar una educaci\u00f3n financiera en las escuelas al mismo tiempo que se rechaza la implementaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Sexual Integral ( esi ), lo cual se traduce en recortes presupuestarios, en su tercerizaci\u00f3n en ong religiosas y en su restricci\u00f3n a una normativa preventiva. La esi es limitada y redireccionada para coartar su capacidad de abrir imaginarios y legitimar pr\u00e1cticas de otros v\u00ednculos y deseos, m\u00e1s all\u00e1 de la familia heteronormativa. Combatirla en nombre del #ConMisHijosNoTeMetas es una \u00abcruzada\u00bb por la remoralizaci\u00f3n de lxs j\u00f3venes, mientras se la quiere complementar con una \u00abeducaci\u00f3n financiera\u00bb temprana.<\/p>\n<p>La respuesta eclesi\u00e1stica a la contraofensiva econ\u00f3mica es la reposici\u00f3n familiarista de la reproducci\u00f3n, el apuntalamiento de la obediencia a cambio de recursos, la despolitizaci\u00f3n de las redes feministas para enfrentar el hambre y la desestructuraci\u00f3n de las familias como norma y el intento de remoralizar el deseo. La respuesta econ\u00f3mica a la contraofensiva religiosa es unificar la moralidad deudora con la moralidad familiarista.<\/p>\n<p><b>Tres: la contraofensiva militar<\/b><\/p>\n<p>El asesinato de lideresas territoriales, la criminalizaci\u00f3n de las luchas de las comunidades ind\u00edgenas y la persecuci\u00f3n judicial, as\u00ed como formas de represi\u00f3n selectivas en las manifestaciones, se han incrementado en los \u00faltimos a\u00f1os. El asesinato de la activista lesbiana negra Marielle Franco en 2018 condensa el de muchas y en particular apunta a las mujeres negras y a las disidencias como nuevo \u00abenemigo\u00bb y enemigo \u00abprincipal\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo explicar la alianza actual entre neoliberalismo y neofascismos?<\/p>\n<p>El fascismo actual es una pol\u00edtica que construye un enemigo \u00abinterno\u00bb. Ese enemigo interno est\u00e1 encarnado por quienes hist\u00f3ricamente han sido considerados extranjeros en el \u00e1mbito \u00abp\u00fablico\u00bb de la pol\u00edtica. Hoy el enemigo interno al que apunta el fascismo es el movimiento feminista en toda su diversidad y los y las migrantes, como sujetos tambi\u00e9n feminizados. El fascismo actual lee nuestra fuerza de movimiento feminista, antirracista, antibiologicista, antineoliberal y, por tanto, antipatriarcal.<\/p>\n<p>La agresividad del fascismo actual, sin embargo, no tiene que hacernos perder de vista algo fundamental: expresa un intento de estabilizar la continua crisis de legitimidad pol\u00edtica del neoliberalismo. Tal crisis est\u00e1 siendo producida como despliegue de fuerzas por el movimiento feminista transnacional, plurinacional, que actualmente inventa una pol\u00edtica de masas radical justamente por su capacidad de tramar \u00abalianzas ins\u00f3litas\u00bb, para usar el t\u00e9rmino de Mujeres Creando, ahora en una escala in\u00e9dita. Son esas formas pr\u00e1cticas de transversalidad las que materializan el car\u00e1cter anticapitalista, anticolonial y antipatriarcal del movimiento. Las alianzas, como tejido pol\u00edtico construido pacientemente en temporalidades y espacios que no suelen ser reconocidos como estrat\u00e9gicos, formulan una nueva estrategia de insurrecci\u00f3n entre los hist\u00f3ricamente considerados no ciudadanos del mundo.<\/p>\n<p>Quisiera terminar con una pregunta recientemente lanzada por Butler, porque nos permite situar a\u00fan m\u00e1s precisamente la investigaci\u00f3n que nos queda por delante: \u00abEntonces podemos preguntarnos ahora si el movimiento de la ideolog\u00eda antig\u00e9nero es parte del fascismo, o si podemos decir que comparte algunos atributos, que contribuye a los fascismos emergentes, o que es en alg\u00fan sentido sintom\u00e1tico del nuevo fascismo\u00bb.<\/p>\n<div align=\"center\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.rebelion.org\/imagenes\/260164_1.jpg\" \/><\/div>\n<p><strong><u>Nota<\/u><\/strong>: este art\u00edculo es un adelanto del libro <em><a href=\"http:\/\/www.tintalimon.com.ar\/libro\/La-potencia-feminista\">La potencia feminista. O sobre el deseo de cambiarlo todo<\/a><\/em> (Tinta Lim\u00f3n, Buenos Aires, en prensa).<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/cartografiar-la-contraofensiva-el-espectro-del-feminismo\/?utm_source=email&amp;utm_medium=email\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/nuso.org\/articulo\/cartografiar-la-contraofensiva-el-espectro-del-feminismo\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reaccion del neomachismo &amp; Feminismos Por Ver\u00f3nica Gago Los feminismos han desafiado a los poderes establecidos y estos han desencadenado una triple contraofensiva: eclesial, econ\u00f3mica y militar, que tiene uno de sus anclajes en la denuncia de la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb. Una de las operaciones relacionadas es asociar la \u00abideolog\u00eda de g\u00e9nero\u00bb al colonialismo. 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