{"id":2319,"date":"2019-11-15T12:52:12","date_gmt":"2019-11-15T12:52:12","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=2319"},"modified":"2019-11-15T12:52:12","modified_gmt":"2019-11-15T12:52:12","slug":"el-desconcierto-boliviano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=2319","title":{"rendered":"El desconcierto boliviano"},"content":{"rendered":"<div class=\"page\" title=\"Page 1\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><em><strong>Por Oscar Vega Camacho<\/strong><\/em><\/p>\n<p>1.<\/p>\n<p>Los recientes sucesos en Bolivia vuelven a desafiar a los modos de entender y nombrar lo que ocurre en la actualidad. Como tambi\u00e9n a las formas de situarnos y orientarnos en los fluctuantes campos de batalla y en las evanescentes fronteras donde se disputan el hacer y el sentido de la pol\u00edtica. Buscando en los hilos sueltos voy a comenzar con una cita de Ren\u00e9 Zavaleta Mercado de Las masas de noviembre, publicado en 1983 donde reflexionaba acerca del golpe militar de 1980, ya casi al final, apuntaba:<\/p>\n<p>\u201cEn cualquier forma, la historia pol\u00edtica se desarroll\u00f3 rebasando de un modo largo la m\u00e1s bien modesta capacidad de an\u00e1lisis de la izquierda, enferma ahora como antes no s\u00f3lo de tristes ideas sino de un antiintelectualismo que se dir\u00eda militante. Las explicaciones, como es sabido, giraron en lo b\u00e1sico en torno a la intervenci\u00f3n argentina y la cuesti\u00f3n de la coca\u00edna. Una causa emergente (los argentinos, la coca\u00edna) habr\u00eda alterado -a su juicio- un curso de las cosas que de otra manera habr\u00eda estado a salvo. As\u00ed de ocasional ser\u00eda la historia del pa\u00eds. Los hechos ense\u00f1an m\u00e1s bien que Bolivia conten\u00eda al mismo tiempo grandes masas activas y tambi\u00e9n reflejos est\u00e1ticos profundos. Las estructuras sociales, incluso la boliviana, suelen ser m\u00e1s conservadoras de lo que parecen y hay siempre un poderoso conjunto de medios reaccionarios en cada pa\u00eds. En este caso, la propia revoluci\u00f3n democr\u00e1tica hab\u00eda ido concediendo los medios para el montaje del aparato que actu\u00f3 sin \u00e9xito con Natusch y con \u00e9xito con Garc\u00eda Meza.\u201d<\/p>\n<p>El recurso a buscar solamente en las causas emergentes y, ante todo, ocasionales como son el c\u00f3mo y el por qu\u00e9 de un golpe de Estado, termina conduciendo a una reducci\u00f3n de los hechos, generando nebulosas convicciones para encubrir y eludir un curso de las cosas, o, como el pol\u00e9mico ensayista le gusta decir: \u201cAs\u00ed de ocasional ser\u00eda la historia del pa\u00eds\u201d. Porque est\u00e1n justamente empecinados a mantenerse cegados ante la realidad y se han inmunizado ante la memoria y la historia que los constituye, desplegando sus \u201ctristes ideas\u201d como incapacidades de un m\u00ednimo sentido cr\u00edtico del orden de las cosas y mucho menos de las palabras.<\/p>\n<p>Con esta cita no vamos a pretender explicar el desconcierto boliviano, pero nos puede ayudar a advertir y a empezar a recoger algunos hilos que puedan reorientar nuestras perspectivas para poder abordar y considerar la densidad de las diferentes temporalidades hist\u00f3ricas puestas en juego. Es decir, al menos pongamos a valorar las subjetividades y los acontecimientos en sus propias dimensiones, sin tener que reducirlos a sujetos y hechos pasivos de poderosas fuerzas oscuras que pueden definir el destino y hacerlo manifiesto. Pues si, tenemos que recurrir a Ren\u00e9 Zavaleta Mercado, como un m\u00ednimo homenaje a un pensador intempestivo que, por supuesto, en su tiempo y en la actualidad, en sus diferentes intervenciones siempre incomod\u00f3 y desacomod\u00f3 a aquellas firmes tribunas con que se autodenominan de izquierda.<\/p>\n<p>Pero no solamente pudo ironizar en torno a estas argumentaciones y explicaciones sobre las astucias del golpe de Estado, sino tambi\u00e9n precis\u00f3 que no es suficiente utilizarlo como un indice de comprehension para querer oponerlo al gobierno democr\u00e1tico, porque desde la perspectiva de lo nacional-popular aquellas valorizaciones cobraban completamente otros sentidos, a partir de las acciones materiales que persiguieron y ejecutaron. Con lo cual,<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 2\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>nuevamente desordenaba el tablero y el orden hist\u00f3rico instituido por la hegemon\u00eda de clase y cultura dominante. Porque, para Zavaleta Mercado, plantearse un posicionamiento en la actualidad, es siempre en t\u00e9rminos de procesos y tendencias, que puedan poner en consideraci\u00f3n las densidades hist\u00f3ricas y las temporalidades pol\u00edticas que se juegan, con la urgencia de una perspectiva de lucha y emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.<\/p>\n<p>Los tiempos han cambiando radicalmente desde aquellas fechas y tambi\u00e9n las condiciones de las luchas, pero a\u00fan se mantienen tercamente en el transcurso temporal un orden de las cosas y una repartici\u00f3n de lo cognoscible. De esta manera, se establecieron continuidades y rupturas, y s\u00e9 fueron configurando las disputas en los usos de la memoria y la historia. Esto es lo que se ha puesto en juego al tratar a la descolonizaci\u00f3n como proyecto pol\u00edtico de emancipaci\u00f3n. Y con la experiencia del proceso constituyente en Bolivia, que tuvo la fuerza y la capacidad para abrir horizontes y orientaciones a transitar. Esta es la potencia boliviana, que en su momento pudo imprimir y proyectar horizontes y sentidos a experimentar al nombrar: plurinacional, autonom\u00eda, vivir bien, pluralismo e interculturalidad. Que a\u00fan puedan ser potentes palabras vivas, que vibran y designan proyectos posibles de modos de vida y de vivir, es parte de lo que est\u00e1 en juego hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>Por lo tanto, quiero comenzar y subrayar fuertemente el profundo car\u00e1cter colectivo y deliberativo con que se fue construyendo aquel horizonte constituyente y se\u00f1alar que una vez promulgado como la nueva constituci\u00f3n, con todas las revisiones y cambios que requiri\u00f3 para su negociaci\u00f3n y pacto con los opositores, se mantendr\u00e1 presente la estructura y los componentes de transformaci\u00f3n estatal. Pero una vez promulgado en 2009 y elegido Evo Morales con una muy amplia votaci\u00f3n para su implementaci\u00f3n a partir de 2010, no se opt\u00f3 por encaminar una transformaci\u00f3n estatal sino por la continuidad y crecimiento del aparato estatal existente. Fue el momento de la encrucijada de los caminos a seguir. En consecuencia, se dio por finalizado el tiempo de deliberaci\u00f3n y participaci\u00f3n de la parte gubernamental, ya que ahora se iniciaba un tiempo para trabajar y vigorizar lo s\u00e9 tenia, de cuidar el status quo, por lo que, ahora correspond\u00eda gestionar y administrar como fieles y buenos bur\u00f3cratas el supuesto nuevo \u00e1mbito estatal. Con solo el cambio de nombres y nomenclatura la pol\u00edtica constitucional ya estaba finalmente realizada, con lo que se estaba eludiendo la profundidad y la magnitud de la crisis de la forma Estado-naci\u00f3n que heredamos y ahora sostenemos.<\/p>\n<p>Se ha ahondando en una crisis persistente que cuando se manifestaba era tratada como meras deficiencias y descoordinaciones de pol\u00edticas institucionales que pod\u00edan ser r\u00e1pidamente corregidas, aunque en efecto ten\u00edan continuamente interpelaciones sobre la ineficacia y corrupci\u00f3n como un modo at\u00e1vico de cultura institucional publica. Desde ese punto vista, el lo publico, la dimensi\u00f3n institucional y gesti\u00f3n administrativa, no se transformo, quiz\u00e1s creci\u00f3 en volumen y papeleo, y mas bien con el estatismo centralista termin\u00f3 reforzando y acentuando su papel de autoridad, y se impone como funci\u00f3n estrictamente normativa. Todos aquellos cuidados que en el proceso constituyente eran las claves para poder democratizar los espacios y las instancias publicas, sociales y culturales son barridos y silenciados en la pr\u00e1cticas institucionales y cotidianas. De esta manera, todo aquel aparato estatal deb\u00eda desmontarse para descolonizarlo persistir\u00e1 y en sus propias entra\u00f1as termina cultivando su veneno y su posibles agon\u00edas, o, como apuntaba Zavaleta Mercado, \u201cconcediendo los medios para el montaje de su aparato\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 3\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>3.<\/p>\n<p>Es necesario poder distinguir los distintos tiempos en el proceso politico boliviano que se abren y visibilizan en ascenso desde el 2000 y se configuran con capacidad de poder constituyente desde 2003 con la Agenda de Octubre. El r\u00e1pido ascenso y amplio triunfo electoral de Evo Morales en 2005 es a trav\u00e9s del compromiso con est\u00e1 Agenda, como tambi\u00e9n las principales tareas gubernamentales en la primera gesti\u00f3n presidencial: instalaci\u00f3n de la Asamblea Constituyente, la denominada nacionalizaci\u00f3n de los recursos hidrocarburos, y el inicio de los juicios de responsabilidad a autoridades de gobiernos pasados. Pero a partir de la promulgaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n y las nuevas configuraciones de alianzas y pactos para encaminar las nuevas elecciones, se gesta un primer profundo cambio de correlaci\u00f3n de fuerzas y perspectivas para las tareas primordiales estatales, ahora en concordancia con aquellos n\u00facleos de poder econ\u00f3mico, territorial y empresarial, en especial agroindustrial. Este sera el nuevo rostro progresista de la nueva gesti\u00f3n y de la construcci\u00f3n de la Agenda 2025, que apuntar\u00e1 a la modernizaci\u00f3n de la sociedad y estatal, apostando al salto de la industrializaci\u00f3n de los recursos naturales y en convertir al pa\u00eds en el principal exportador de energ\u00eda de la regi\u00f3n. Toda la agenda de los movimientos indigenas campesinos originarios empieza a desplazarse y trastocarse, las distintas organizaciones se encuentran en la urgencia de reelaborar sus estrategias o empezar a enfrentarse nuevamente ante el poder estatal. En esa tendencia gubernamental los conflictos sociales cambian de escenario y protagonistas: desde las heridas del TIPNIS en 2011hasta las luchas actuales de Tariqu\u00eda en el Chaco.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 tambi\u00e9n un tiempo en el que se optar\u00e1 m\u00e1s por un aparato de la maquinaria electoral del partido, ahora con toda la fortaleza de ser un partido oficial, ante las organizaciones sociales e indigenas que planteaban pol\u00edticas constitucionales de transformaci\u00f3n. Quiz\u00e1s, en esta opci\u00f3n radica el n\u00facleo principal del esc\u00e1ndalo por corrupci\u00f3n del FONDIAC en 2015, que termin\u00f3 catapultando a toda una generaci\u00f3n de dirigentes indigenas que activaron y participaron en el proceso constituyente, dejando un camino m\u00e1s despejado e instrumental para el MAS como el partido pol\u00edtico hegem\u00f3nico. De esta manera, las organizaciones se encontraron cada vez m\u00e1s en una situaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n y funcionalidad, o sino terminaban siendo desplazadas y fragmentadas, e incluso duplicadas, y consecuentemente perdiendo cada vez la articulaci\u00f3n y la rotaci\u00f3n entre dirigentes y base.<\/p>\n<p>4.<\/p>\n<p>El escenario en la gesti\u00f3n presidencial que comenz\u00f3 en 2016 cambio radicalmente y se visibilizo con los resultados del refer\u00e9ndum para modificar la constituci\u00f3n y poder habilitar una nueva candidatura para las pr\u00f3ximas elecciones. No solamente perdi\u00f3 en el resultado del referendum sino que se encamino a una estrategia legal para poder imponer su voluntad. Y efectivamente, el panorama de la din\u00e1micas sociales y econ\u00f3micas de la ultima d\u00e9cada estaban modificando la fluidez y la trama cultural y organizativa del escenario pol\u00edtico, nuevas subjetividades y tambi\u00e9n nuevas . Es decir, el c\u00f3mo poder leer no solamente el resultado del referendum despu\u00e9s de resultados tan alentadores de las elecciones presidenciales meses antes, porque la pregunta fue tambi\u00e9n para los votantes el por qu\u00e9 tan pronto, apenas iniciada est\u00e1 nueva gesti\u00f3n presidencial, vamos a tener que decidir el rumbo de las pr\u00f3ximas elecciones de cuatro a\u00f1os m\u00e1s adelante, qu\u00e9 estamos poniendo en juego o es que no llegaremos con la robustez suficiente en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Porque, para estos votantes, no solamente se creaban mayores incertidumbres y recelos hacia la clase pol\u00edtica, la brecha entre gobernantes y gobernados, sino tambi\u00e9n la experiencia evidenciaba que las justas electorales y consultas no estaban contribuyendo a dirimir sus asuntos, ni intereses, y mucho menos horizontes pol\u00edticos, mas bien estaban siendo rehenes de las exigencias por los reacomodos y prebendalismos que suscitaban.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Estas son las consecuencias de la despolitizaci\u00f3n organizada y promovida estatalmente, ahora repet\u00edan es un tiempo de las clases medias y las ciudades en crecimiento, como si fueran las palabras claves para poder tratar y debatir lo que sucede en Bolivia. Con el sentimiento de que como nos va tan bien en la lectura econ\u00f3mica somos la envidia de los pa\u00edses vecinos, al parecer nuestras preocupaciones y deseos finalmente se modernizaron. Estos son \u201clos tristes pensamientos\u201d con que nos ten\u00edamos que desempe\u00f1ar los siguientes a\u00f1os y esforzarnos para poder en explicar que el curso de las cosas que empezaba a desbordar al \u00e1mbito estatal y a las din\u00e1micas de la sociedad, por lo cual, no es casual que empiezan a surgir nuevas fronteras para la lucha pol\u00edtica con el ascenso de los movimientos ecol\u00f3gicos y feministas, y quiz\u00e1s m\u00e1s tibiamente con respecto a lo p\u00fablico y los servicios.<\/p>\n<p>En estas condiciones la erosi\u00f3n del sustento social de Evo Morales y de las iniciativas partidarias, que en este panorama tan agudo de despolitizaci\u00f3n ensayaran buscar una reelecci\u00f3n presidencial con unas campa\u00f1as electorales que declaraban ser los \u00fanicos garantes de la estabilidad pol\u00edtica y el crecimiento econ\u00f3mico. Cuando en el mundo globalizado se estaban desatando las furias nacionalistas y las defensas del proteccionismo econ\u00f3mico, culpabilizando el malgasto de los derechos sociales y el privilegiar a las minor\u00edas, y condenando al aislamiento y traslado de los inmigrantes. En Bolivia pod\u00edamos enorgullecernos de nuestros logros estad\u00edsticos y del reconocimiento en los organismos internacionales, dejamos de ser pobres, o, al menos, la pobreza extrema. Cuando el orden de las cosas, la dureza de la realidad nos estaba interpelando cotidianamente, de qu\u00e9 milagro boliviano pod\u00edamos aferrarnos cuando el sueldo no alcanzaba para el mes, si es que se tenia sueldo porque el mayor porcentaje del trabajo es precario y extremadamente competitivo, los servicios no dan garant\u00edas y ni beneficios sociales, pues, hab\u00eda que endeudarse. Somos finalmente con esta forzada modernizaci\u00f3n una poblaci\u00f3n mayoritariamente de precarios y de endeudados. \u00bfQu\u00e9 horizontes pueden prometer? \u00bfEstabilidad y crecimiento, acaso se les puede creer?<\/p>\n<p>Estos son algunos de los nudos donde se gesta aquella incredulidad e inconformidad en un momento electoral, tambi\u00e9n ayudara a vislumbrar la cuesti\u00f3n generacional que dar\u00e1 cuerpo a las resistencias ante el malestar del fraude electoral. Son los j\u00f3venes, como decimos para poder visibilizarlos, cuando son la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en nuestros pa\u00edses sudamericanos. Pues, si ellos pusieron el cuerpo para que la rebeli\u00f3n y protesta pac\u00edfica pudiera sostenerse durante d\u00edas, semanas. Las luces y los micr\u00f3fonos medi\u00e1ticos se enfocaban para captar las figuras de las voces pol\u00edticas, que pod\u00edan admirarse y agradecer la entrega de los j\u00f3venes pero no pasaban de all\u00ed, ya que si no son convertidos en capital votante, no quieren sus usos, ni sus practicas, y mucho menos sus solidaridades y redes. Persisten aquellas visiones de la sociedad tradicional que son \u201cj\u00f3venes\u201d, es decir, son materia d\u00f3cil que hay que enderezar con los valores instituidos, porque tambi\u00e9n son f\u00e1cilmente susceptibles de descarrilarse o abrazar ajenos idealismos. Es decir, hay que formarlos, hay que hacerlos. All\u00ed radica el desencuentro generacional, social y cultural que est\u00e1 emergiendo con diferentes facetas en Bolivia y en todo Sudam\u00e9rica, y tendremos que aprender a ver y a escuchar si queremos politizar estos mundos imposibles.<\/p>\n<p>Un componente decisivo en el marco de lo que denomin\u00f3 la rebeli\u00f3n ciudadana pac\u00edfica ser\u00e1n la rearticulacion de los comit\u00e9s c\u00edvicos, como la vertiente m\u00e1s fuerte de lo anti-pol\u00edtico. Se presentan como no-politicos para poder ejercer la mayor incidencia con efectos politicos, la vena de que son ciudadanos cualquiera que lo hacen por convicci\u00f3n c\u00edvica y patri\u00f3tica, nos da los elementos b\u00e1sicos de su procedencia y su proceder en la tradici\u00f3n m\u00e1s cristalina del poder urbano y comercial, como tambi\u00e9n familiar y patriarcal. No es necesario para nuestro prop\u00f3sito deslindar m\u00e1s los asombros y peligros que conllevan, pero si se\u00f1alar un regreso rearticulado y con mucha capacidad de dirimir en pr\u00f3ximos espacios y actores de la escena pol\u00edtica. Esta es la vertiente conservadora y reaccionaria, que para muchos hab\u00edamos finalmente abandonado y superado, pero su regreso intempestivo y tan seguro estaba cobijado por la profunda<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 5\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>despolitizaci\u00f3n desplegada desde el aparato estatal y alimentado por la extensi\u00f3n que han cobrado las iglesias de todo signo como las redes m\u00e1s firmes para las multiples estrategias de sobrevivencia de una sociedad precarizada y endeudada.<\/p>\n<p>5.<\/p>\n<p>El desconcierto es generalizado en Bolivia, pero tambi\u00e9n fuera de sus fronteras. Es decir, estamos en el desconcierto globalizado, viviendo, si puede decir as\u00ed, en las ruinas del neoliberalismo -como titula su reciente libro Wendy Brown- porque no ha sido solamente el paso de aquel torbellino neoliberal con recetas de ajustes estructurales y libre comercio, sino tambi\u00e9n se ha mudado a un sutil y poderoso despliegue tecnol\u00f3gico de comportamientos y deseos para poder producir subjetividades. En ese sentido, en Sudamerica y en Bolivia nos hemos modernizado y han jugado un rol decisivo los denominados gobiernos progresistas porque nos hemos contemporanizado globalmente finalmente y han sido estos gobiernos progresistas los instrumentos m\u00e1s id\u00f3neos y sutiles para su plena implementaci\u00f3n y despliegue a trav\u00e9s de toda la sociedad. Lo que tenemos ahora son las hilachas y fragmentos sociales, un abigarramiento extendido -que qui\u00e9n sabe si Zavaleta Mercado lo preve\u00eda- en las ruinas del neoliberalismo que est\u00e1n activando y replanteando los posibles horizontes de emancipaci\u00f3n. La furia ya est\u00e1 en la calle, pero tambi\u00e9n la alegr\u00eda de estar y conversar poder para tejer los mundos y vidas por venir.<\/p>\n<p>El desconcierto boliviano no es motivo de tristeza ni desenga\u00f1o ni decepci\u00f3n, es efectivamente un tiempo de \u201ctristes ideas\u201d, con la imposici\u00f3n de c\u00edvicos, valores y biblias, y tambi\u00e9n con personajes muy cuestionables en el rol de politicos. Plantearse, que es pasajero, que es un gobierno de transici\u00f3n y que las pr\u00f3ximas elecciones son la v\u00eda institucional para poder vislumbrar y dirimir las condiciones de vida y sus modos de gestionar las decisiones que continuamente afectan a todos y a todo. No est\u00e1 en la cabeza ni el coraz\u00f3n y mucho menos en el estomago, pero nuestro voto, ya sabemos, es obligatorio, tenemos que asistir religiosamente ante la urna. Podemos ser alegres a\u00fan &#8230;<\/p>\n<p>Para poder combatir y resistir en las ruinas del neoliberalismo hay que utilizar todos los recursos que heredamos en la lucha, sin memoria y sin dignidad como nos ense\u00f1an las luchas indigenas y afroamericanas, no hay cuerpo que resista y pueda caminar, hablar, producir y crear. Para ello, tenemos que modificar nuestras escalas y perspectivas para poder producir m\u00faltiples subjetividades felices y creativas, como nos vienen ense\u00f1ando en su ascenso los movimientos feministas, la potencia y la fuerza se produce al advertir la vulnerabilidad y fragilidad del cuerpo, de la vida y lo viviente, para as\u00ed poder generar, producir y crear las disponibilidades y ductilidades en lazos, redes y comunes. Paso a paso, en la casa, barrio, comunidad, territorio, ciudad, naciones, pueblos, un otro mundo a inventar.<\/p>\n<p>El desconcierto puede ser tambi\u00e9n la oportunidad para crear los caminos por venir.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Oscar Vega Camacho 1. Los recientes sucesos en Bolivia vuelven a desafiar a los modos de entender y nombrar lo que ocurre en la actualidad. 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