{"id":2435,"date":"2020-01-04T16:34:43","date_gmt":"2020-01-04T16:34:43","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=2435"},"modified":"2020-01-04T16:34:43","modified_gmt":"2020-01-04T16:34:43","slug":"golpe-y-horda-apuntes-sociologicos-sobre-los-conflictos-post-electorales-en-bolivia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=2435","title":{"rendered":"Golpe y horda: Apuntes sociol\u00f3gicos sobre los conflictos post-electorales en Bolivia"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por Juan Pablo Neri Pereyra<\/strong><\/em><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 1\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Se vienen tiempos dif\u00edciles en Bolivia. Aunque pareciera que hemos retornado a una normalidad, es una normalidad ambigua, que no termina de acomodarse. Lo que prevalece es, en todo caso, una sensaci\u00f3n de incertidumbre. Esto es porque todav\u00eda no caemos en cuenta sobre la magnitud, en t\u00e9rminos simb\u00f3licos, de la ca\u00edda de nuestro otrora \u201cpeque\u00f1o gran Otro\u201d. Tampoco caemos en cuenta sobre los problemas por venir, sobre todo en lo que respecta a la econom\u00eda. Y, a lo largo de esta coyuntura un tema que gener\u00f3 una sensaci\u00f3n de angustia a m\u00e1s de uno es \u00bfQu\u00e9 posici\u00f3n tomar? No s\u00f3lo por el impulso espont\u00e1neo por hacerlo, sino por la presi\u00f3n social que provino desde distintos lugares (familia, pares, colegas, desconocidos). El espectro se redujo, penosamente, a dos parcialidades: 1.- Estar afavor de la \u201cdefensa de la democracia y en contra del \u201cvandalismo\u201d y del \u201cnarcoterrorismomasista\u201d; 2.- Estar en contra del \u201cgolpe de Estado\u201d, ya sea que se estuviera a favor o en\u00a0contra del MAS.<\/p>\n<p>Ambos relatos, dig\u00e1mosles a modo de provocar fant\u00e1sticos, son un problema. Porque simplifican, hacen maniqueo el an\u00e1lisis y se alejan de la discusi\u00f3n sobre las problem\u00e1ticas reales. Con una finalidad did\u00e1ctica, a esta discusi\u00f3n la caracterizar\u00e9 como la oposici\u00f3n entre el relato del Golpe y el de la Horda. Dos historias de terror que contin\u00faan atemorizando y que empujaron a la inmensa mayor\u00eda al razonamiento simplificado, caracter\u00edstico de la manipulaci\u00f3n y del p\u00e1nico del que somos presas en los momentos de crisis. Entonces, \u00bfCu\u00e1l es el relato verdadero? La respuesta que propongo y que me parece la m\u00e1s radical: ninguno. \u00bfPor qu\u00e9? Precisamente, para evitar la continuidad de temores infundados, la satanizaci\u00f3n del \u201cotro\u201d y el an\u00e1lisis circunstancial.<\/p>\n<p>Para evitar reactivar una discusi\u00f3n, en el fondo f\u00fatil, el primer se\u00f1alamiento que me interesa realizar es que, visto en retrospectiva, la afirmaci\u00f3n de si hubo o no golpe debe entenderse como un ejercicio pol\u00edtico coyuntural de toma de postura. Y, como se\u00f1ala OscarVega: \u201cEl recurso a buscar solamente en las causas emergentes y, ante todo, ocasionalescomo son el c\u00f3mo y el porqu\u00e9 de un golpe de Estado, termina conduciendo a una reducci\u00f3n de los hechos, generando nebulosas convicciones para encubrir y eludir un curso de lascosas, o, como el pol\u00e9mico ensayista le gusta decir: \u2018As\u00ed de ocasional ser\u00eda la historia del pa\u00eds\u2019\u201d (2019:1). Mi propuesta es entonces, salir de la reflexi\u00f3n ocasional, de la que fuimos presas y, en todo caso, intentar revisar sociol\u00f3gicamente ambos relatos, con miras a situar la lucha de clases, que no tuvo lugar, en cada uno. Es decir, comprender la composici\u00f3n social, as\u00ed como el contenido discursivo predominante, de las parcialidades o bloques que se movilizaron en los conflictos post-electorales de 2019.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 2\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Desde luego, este es un ejercicio de an\u00e1lisis que deber\u00e1 ampliarse, considerando por ejemplo las particularidades regionales y grupales de c\u00f3mo se vivieron los conflictos. En el presente an\u00e1lisis, si bien realizo apuntes generales, el prop\u00f3sito es postular que la composici\u00f3n de los bloques movilizados fue m\u00e1s heterog\u00e9nea de lo que, por ejemplo, los medios de comunicaci\u00f3n optaron por informar. Por supuesto, este texto es tambi\u00e9n una provocaci\u00f3n, como otras, para convidar a ampliar la discusi\u00f3n, en lugar de cerrarla como han pretendido tantos otros an\u00e1lisis, desde ambos bandos.<\/p>\n<p><strong>El institucionalismo conservador<\/strong><\/p>\n<p>Para iniciar el desmontaje de estos relatos fant\u00e1sticos (golpe y horda), arrancar\u00e9 con una primera provocaci\u00f3n: La defensa de la democracia no es, ni una revoluci\u00f3n, ni una victoria popular que pueda ser apuntalada como hito hist\u00f3rico de transformaci\u00f3n social. Lademocracia es el r\u00e9gimen y sistema que tenemos ahora. O sea, \u201ces lo que hay\u201d. No obstante,no es ninguna panacea para las contradicciones sociales estructurales, algunas, sobre las que elaborar\u00e9 m\u00e1s adelante (dependencia, desigualdad, explotaci\u00f3n, diferencia), ni mucho menos podr\u00eda afirmarse que es un sistema pol\u00edtico donde, efectivamente, el \u201cpueblo\u201d(concepto vac\u00edo y demostradamente prostituible) sea el que gobierna. Hist\u00f3ricamente, la democracia moderna ha servido sobre todo para favorecer intereses de bloques, al interior de los cuales se gestan y se consolidan \u00e9lites y relaciones de poder.<\/p>\n<p>Considerando la afirmaci\u00f3n precedente, sobre la cual he insistido bastante en otros escritos, un primer se\u00f1alamiento pol\u00edtico, a ser abordado sociol\u00f3gicamente, es: Ninguna de las voces de ambos bloques, en el conflicto que inicia en octubre, podr\u00eda afirmarse m\u00e1s leg\u00edtima que la otra. Lo cual no quiere decir que alguna de estas voces no lo fuera en cierta medida. En todo caso, la multiplicidad de voces que se movilizan desde el 20 de octubre posey\u00f3 una legitimidad feble, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante. No obstante, durante el transcurso de los eventos y su desenvolvimiento, todas estas voces asumieron, en alg\u00fan punto, una posici\u00f3n triunfalista. Por otra parte, si bien en otros textos se\u00f1al\u00e9 que no tuvolugar una \u201clucha de clases\u201d per se, en el sentido que no existi\u00f3 un horizonte transformador de las estructuras econ\u00f3micas y sociales, los acontecimientos estuvieron marcados por este antagonismo. Esto es lo que intentar\u00e9 argumentar en adelante.<\/p>\n<p>A partir del 22 de octubre, ante la sospecha del fraude electoral, se moviliza un primer bloque, por el desencanto frente a la arbitrariedad. A pesar de que los resultados electorales no le otorgaban una victoria a nadie, el punto central era: despu\u00e9s de que se defraudara la confianza de una parte significativa del electorado, el 21 de febrero de 2016, se volvi\u00f3 a defraudar el \u00faltimo atisbo de confianza en la institucionalidad democr\u00e1tica que se tradujo en aceptar a rega\u00f1adientes las elecciones de 2019, con Evo como candidato. A pesar de esto, y considerando las irregularidades durante el conteo de votos, La posici\u00f3n de Morales, haya habido fraude o no, era la de un goleador, cuando lo que en realidad hubo fue un \u201cempate t\u00e9cnico\u201d (utilizando el eufemismo de su vicepresidente, Garc\u00eda Linera).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 3\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>No gan\u00f3 Evo, porque sacar un 45% luego de una d\u00e9cada de victorias electorales con m\u00e1s del 55% es perder catastr\u00f3ficamente. Pero tampoco ganaron los otros, \u00abempataron\u00bb en bloque, y perdieron catastr\u00f3ficamente por separado. En t\u00e9rminos de cantidad de votos, que es lo que en ese momento era lo central, estas proporciones tan s\u00f3lo mostraron una indecisi\u00f3ngeneralizada, y el desencanto con relaci\u00f3n a las diversas \u201cpropuestas\u201d, si es que adem\u00e1s selas pod\u00eda considerar como tales. Como se\u00f1al\u00e9 en otro texto, tanto el voto oficialista, como los votos opositores, mostraban una inclinaci\u00f3n m\u00e1s conservadora. Ambos votos buscaban preservar su versi\u00f3n de un status quo. Las elecciones marcan el inicio de la incertidumbre que todav\u00eda se siente en todos los sectores de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las movilizaciones del bloque defraudado por la arbitrariedad, inicialmente ten\u00edan una composici\u00f3n relativamente heterog\u00e9nea. Es decir, se movilizan distintos sectores de la sociedad. Pero, r\u00e1pidamente pasan a ser dominadas por las clases media y alta urbanas, dir\u00edamos, \u00abtradicionales\u00bb. Los hijos de la burgues\u00eda empresarial y de las familias \u00abde bien\u00bb, pronto fetichizados como \u00abla generaci\u00f3n del bicentenario\u201d \u2013sobra decir que, la mayor\u00eda de las veces, el recurso de definir una coyuntura en t\u00e9rminos del grupo etario que la protagoniza, esconde un razonamiento conservador\u2013. De manera paralela, inician movilizaciones en defensa del candidato Morales, cuya composici\u00f3n tambi\u00e9n fue heterog\u00e9nea, pero se observa una mayor presencia poblacional de las clases subalternas. En t\u00e9rminos de la proveniencia territorial de los grupos que contienden, es clara la oposici\u00f3n entre barrios de clases favorecidas y barrios populares y, posteriormente, entre lo urbano y lo rural, por ejemplo.<\/p>\n<p>Esto se hace mucho m\u00e1s evidente, en los d\u00edas posteriores, cuando las clases medias y altas sosten\u00edan sus bloqueos en sus bastiones o barrios, se activaban micro-conflictos entre sectores de las clases subalternas (comerciantes minoristas y transportistas que viven al d\u00eda), no tanto por la cuesti\u00f3n pol\u00edtica-electoral, sino por el perjuicio que les ocasionaba el bloqueo. Sin embargo, la simplificaci\u00f3n (producto de la experiencia de clase diferenciada) ya hab\u00eda comenzado: los que quer\u00edan desbloquear eran, sin m\u00e1s, \u201cmasistas violentos\u201d. Este calificativo, al igual que otros, se extiende a lo largo de los conflictos y es consolidado por los medios de comunicaci\u00f3n corporativos. La r\u00e1pida popularizaci\u00f3n de estos calificativos, que contrastaba con la celebraci\u00f3n del hero\u00edsmo de las movilizaciones en defensa de la institucionalidad democr\u00e1tica, demuestra que las mismas carec\u00edan de tenor m\u00e1s all\u00e1 de la indignaci\u00f3n coyuntural.<\/p>\n<p>Efectivamente, en lo que respecta al fetiche etario, si bien las movilizaciones en contra del fraude estuvieron dominadas por j\u00f3venes de clase media y alta de las urbes, la sola motivaci\u00f3n de oponerse al fraude planteaba un problema de vac\u00edo de contenido pol\u00edtico. En consecuencia, el contenido discursivo pol\u00edtico de este bloque fue r\u00e1pidamente provisto por\u201cbaby boomers\u201d (para continuar con el fetiche etario) provenientes de las mismas clases dominantes \u201ctradicionales\u201d urbanas. En este caso, el recurso ret\u00f3rico para encubrir su desprecio por las clases subalternas fue la defensa a ultranza de la institucionalidad democr\u00e1tica. Recurso que, a partir de ese momento, se muestra absolutamente funcional, por su contenido relativamente leg\u00edtimo y provisto por la propia coyuntura. La postura pol\u00edtica de este sector fue, por lo tanto, la de un \u2018institucionalismo-conservador\u2019. Postura que fue asumida por los medios de comunicaci\u00f3n corporativos, como ANF, P\u00e1gina Siete y El Deber, entre otros, que desde mucho antes hab\u00edan tomado partido por los candidatos de la derecha no masista 1.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La movilizaci\u00f3n de este bloque result\u00f3 exitosa, culminando en la renuncia de Evo Morales. Aunque con el tiempo se sabr\u00e1 si fue realmente un \u00e9xito \u00abpopular\u00bb o, m\u00e1s bien, se debi\u00f3 al c\u00e1lculo pol\u00edtico de la otrora \u00e9lite en el poder. Esta situaci\u00f3n, l\u00f3gicamente, deriva en una narrativa triunfalista y activa un ethos de \u00abganadores\u00bb que, c\u00f3mo se\u00f1alo antes haciendo uso del eufemismo condescendiente del \u00abempate t\u00e9cnico\u00bb, no correspond\u00eda ni corresponde. El an\u00e1lisis institucionalista-conservador se enfoca en celebrar el triunfo de la \u201cdefensa de la democracia\u201d y, con ello, de un \u201ctejido social\u201d aparente y localizado en la facci\u00f3n social urbana \u201cde bien\u201d. Algunas voces de este bloque incluso pasaron a utilizar conceptos que, en el sentido estricto, les causar\u00edan pavor, como \u201crevoluci\u00f3n\u201d (de las pititas), por ejemplo.<\/p>\n<p><strong>Otra vez, la \u201cparte maldita\u201d<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 con la otra parte, la \u201cparte maldita\u201d? (Cf. Tapia, 2008) En octubre, ante los reclamos del bloque opositor, tambi\u00e9n se movilizaron organizaciones sociales en defensa del expresidente: mineros asalariados, cooperativistas mineros y comunidades campesinas, entre otros sectores. Estas movilizaciones, como las del primer bloque, tambi\u00e9n pose\u00edan una legitimidad relativa, aunque azuzada por la ret\u00f3rica triunfalista precoz del gobierno del MAS, que tampoco correspond\u00eda por la razones que ya he expresado. Sin embargo no se puede obviar el hecho que, aproximadamente, 4 de cada 10 bolivianos que participaron en las elecciones votaron por el MAS y por Evo Morales. Seguramente, no todos votaron por el candidato, sino por la sensaci\u00f3n de certidumbre que les segu\u00eda produciendo la idea del\u201cproceso de cambio\u201d o la continuidad de aquella aparente estabilidad.<\/p>\n<p>Por otra parte, en la votaci\u00f3n por el MAS deben considerarse motivaciones, tanto individuales como corporativas. Lo cual no quiere decir que se trataran de motivaciones mejores o peores que las del primer bloque. De la misma manera, ser\u00eda un error pensar que se trat\u00f3 de un bloque homog\u00e9neo. Las motivaciones para salir a manifestarse en defensa del candidato Evo Morales y, posteriormente, en contra del accidentado gobierno de transici\u00f3n, fueron, sin duda, tanto o m\u00e1s variadas que en el primer bloque2. Tambi\u00e9n tuvieron lugar relaciones de poder inter-clase en estas movilizaciones, lideradas en parte por los intelectuales de la entonces \u00e9lite en el poder, que ya ten\u00edan un bagaje establecido de manipulaci\u00f3n de sectores corporativos. Esto conllev\u00f3 a que, desde que iniciaron estas movilizaciones, la lectura realizada por los medios institucionalista-conservadores, se\u00f1alados anteriormente, consisti\u00f3 en reducirlas a una simple manipulaci\u00f3n financiera por parte del gobierno.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 5\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Nadie duda que hubiera pagos, en su mayor\u00eda miserables (desde 50 hasta 300 Bs), a los movilizados que, m\u00e1s que descalificarlos, probaba la miseria de algunos funcionarios masistas y su versi\u00f3n de desprecio por las clases subalternas. De hecho, si bien es imperativo condenar estas estrategias pol\u00edticas preb\u00e9ndales, tampoco podr\u00eda obviarse, sobre todo para el an\u00e1lisis que ahora nos ocupa, la evidencia de la brecha socioecon\u00f3mica que existe entre la mayor\u00eda de los movilizados del primer bloque descrito, con los del segundo. Para mucha gente que compuso el segundo bloque, esas dadivas miserables eran fundamentales para sostener la movilizaci\u00f3n. Por supuesto, eso no hace menos condenable el recurso de pagar propinas a los movilizados por parte del masismo. Pero este hecho no deber\u00eda, de ninguna manera, conllevar a negar la agencia y capacidad de compromiso pol\u00edtico de los movilizados del segundo bloque.<\/p>\n<p>Por otra parte, desde luego que en las movilizaciones en defensa del MAS, se expresaron tambi\u00e9n intereses de \u00e9lites sectoriales que le deben su auge econ\u00f3mico a las pol\u00edticas del MAS, durante los 13 a\u00f1os de gobierno. Los ejemplos m\u00e1s importante son el cooperativismo minero y las federaciones cocaleras del Chapare, entre otros sectores donde se consolidaron poderosas burgues\u00edas. Quiz\u00e1s el factor identitario \u2013reducido por el sentido com\u00fan al factor fenot\u00edpico\u2013, promovido tanto por el gobierno del MAS, como por el racismo y el desprecio por las clases subalternas del \u201cinstitucionalismo-conservador\u201d, jug\u00f3 un papel importante enla tendencia a homogeneizar a los sujetos movilizados del segundo bloque.<\/p>\n<p>Ahora bien, en lo que respecta al contenido discursivo de este segundo bloque, fue trabajado sobre todo en ambientes intelectuales desconectados, por las circunstancias, de las manifestaciones. El hecho que, siguiendo el an\u00e1lisis de Devin Beaulieu, durante los 13a\u00f1os de \u2018proceso de cambio\u2019, \u201clos actores claves [fueran] profesionales, acad\u00e9micos ypol\u00edticos con la capacidad para \u201carticular\u201d a los subalternos\u201d, concluy\u00f3 en aquelladesarticulaci\u00f3n insalvable entre octubre y noviembre de 2019. La consigna, desde luego, fue la del golpe de Estado. Consigna que inicia en el mismo circulo gubernamental, desde mucho antes de las elecciones3 y que luego, con la renuncia de Evo, se viraliza entre buena parte de las izquierdas latinoamericanas y globales. Pero los canales de conexi\u00f3n entre el trabajo de estos \u201cintelectuales org\u00e1nicos\u201d del masismo con las masas movilizadas \u2013canal que ya era bastante endeble\u2013 se corta a partir de la salida de Evo del palacio y, posteriormente, del pa\u00eds.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En efecto, el trabajo comunicacional pro-Evo, crecientemente desarticulado de la poblaci\u00f3n movilizada, es llevado a cabo sobre todo por las voces de las izquierdas latinoamericanas(decoloniales y \u2018socialismo del siglo XXI\u2019), prestas a afirmar que el golpe contra el gobiernoprogresista de Evo Morales fue un golpe a la izquierda global y que, por lo tanto, lo que correspond\u00eda era defender al \u201cJefe Indio del Sur\u201d de conspiraciones imperialistas. Porsupuesto, al interior de este espectro existen varios matices, desde los an\u00e1lisis paup\u00e9rrimos y teatrales de intelectuales como Atilio Bor\u00f3n o Ram\u00f3n Grosfoguel, obsesionados con la geopol\u00edtica de la Guerra Fr\u00eda; hasta posturas m\u00e1s prudentes, como la de Stefanoni, que m\u00e1s bien intentaban mantener una lectura equilibrada, entre la defensa del caudillo auto- exilado y la consideraci\u00f3n relativa de las contradicciones de su gobierno. Sin embargo, en su mayor\u00eda, estas lecturas omiten problematizar sobre los errores, no s\u00f3lo del gobierno deEvo, sino de todos los gobiernos de la denominada \u201cmarea rosa\u201d, que en gran medida fueronculpables de sus propios fracasos. Estas lecturas, parad\u00f3jicamente, contribuyen aconsolidar una imagen teatral de \u201cla izquierda\u201d que es r\u00e1pidamente capitalizada por las propuestas de derecha. 4<\/p>\n<p>El 10 de noviembre se produce la renuncia del presidente. Dos momentos de gran contenido simb\u00f3lico marcan este acontecimiento: 1.- El presidente deja el palacio y vuela a refugiarse en el Chapare, su principal basti\u00f3n pol\u00edtico. Todav\u00eda, en Bolivia, no se cae en cuenta de la magnitud simb\u00f3lica de este momento. La ca\u00edda del l\u00edder, que para muchos sectores de la poblaci\u00f3n ocupaba el sitial de la figura paternal y del gran l\u00edder. 2.- Luis Fernando Camacho, presidente de la organizaci\u00f3n ultra-derechista Comit\u00e9 C\u00edvico Pro-Santa Cruz, junto con el c\u00edvico potosino Marco Pumari y el abogado Eduardo Le\u00f3n, ingresa al palacio de gobierno con una biblia. Acto seguido, entre gritos de \u201c\u00a1si se pudo!\u201d, los movilizados delprimer bloque, que escoltaron a Camacho y Pumari, procedieron a quemar la Wiphala, s\u00edmbolo de las luchas campesinas e ind\u00edgenas de la regi\u00f3n andina que, a partir de 2009, pas\u00f3 a ser un s\u00edmbolo patrio establecido en la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Con la renuncia de Evo Morales, se produce un giro en las movilizaciones que, hasta esemomento eran sobre todo \u201cdemostraciones\u201d de indignaci\u00f3n y de apoyo sostenidas, enambos bloques \u2013quiz\u00e1s el momento m\u00e1s incierto y que qued\u00f3 en la irresoluci\u00f3n fueron los ataques con armas de alto calibre, en Challapata el 10 de noviembre, contra los mineros potosinos que se movilizaban en oposici\u00f3n a Evo Morales\u2013.5 En la tarde de ese d\u00eda, luego del anuncio de la renuncia, se produjo una celebraci\u00f3n fugaz en las ciudades capitales. Sin embargo, unas horas m\u00e1s tarde se reactiva el conflicto, esta vez con un car\u00e1cter m\u00e1s violento. Esa misma noche, en la ciudad de La Paz se desata una ola de violencia vand\u00e1lica organizada y con objetivos claros: casas de particulares (el rector de la universidad y una periodista) y los buses del sistema municipal de transporte, entre otros.<\/p>\n<p>Ahora bien, casar los hechos vand\u00e1licos con el resto de las movilizaciones del segundo bloque, que continuaron y se intensificaron en los d\u00edas posteriores, es un error de simplificaci\u00f3n. Las movilizaciones se intensifican, tanto en Cochabamba como en el Alto, dos bastiones del MAS, pero ya no \u00fanicamente en defensa del l\u00edder ca\u00eddo, sino para desagraviar la quema de sus s\u00edmbolos 6. El agravio a la wiphala (s\u00edmbolo que, adem\u00e1s, fue deliberadamente omitido por las movilizaciones del primer bloque, cuyo uso de la tricolor responde a un discurso nacionalista y al institucionalista-conservador) y las consignas del\u201cretorno de Cristo al palacio\u201d no pueden ser reducidos a eventos inocuos, pues para una parte considerable de la poblaci\u00f3n significaron mensajes expresos de exclusi\u00f3n social y de la pol\u00edtica. Ante sus ojos, se cerraba de manera violenta un ciclo pol\u00edtico que, m\u00e1s all\u00e1 de las contradicciones del proceso, los hab\u00eda incluido, los hab\u00eda incorporado en la estructura estatal y en los planes gubernamentales. Ese hecho no es para nada menospreciable.<\/p>\n<p><strong>Horda: desigualdad y diferencia<\/strong><\/p>\n<p>Tanto en las conversaciones cotidianas, como en las movilizaciones y en los an\u00e1lisis llevados a cabo por medios de comunicaci\u00f3n e intelectuales institucionalista- conservadores, se reactivan viejos temores, nociones diferenciadoras y discriminadoras.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 8\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Mientras tanto, en los mercados, el transporte p\u00fablico y en los barrios populares, se pod\u00eda escuchar a la gente entre murmullos afirmando: \u201c\u00bfC\u00f3mo lo va a hacer as\u00ed el Evo? Deb\u00eda irsetranquilo\u201d; \u201cOtra vez me han dicho \u2018vos eres india\u2019, si pues soy india \u00bfpor qu\u00e9 eso me va amolestar?\u201d. Afirmaciones silentes que expresan el temor del retorno a pol\u00edticas deexclusi\u00f3n, marginalizaci\u00f3n y precarizaci\u00f3n. Si bien, no puede afirmarse que durante los 13 a\u00f1os de gobierno del MAS se alcanzara una mayor igualdad, en el sentido com\u00fan de una parte important\u00edsima de la poblaci\u00f3n boliviana, esto fue un logro real. 7<\/p>\n<p>Es considerando este sentido com\u00fan, o sea la idea de que en 13 a\u00f1os y con todas las contradicciones, se alcanzaron mayores niveles de dignidad e inclusi\u00f3n, que debe comprenderse la prosecuci\u00f3n e intensificaci\u00f3n de las movilizaciones del segundo bloque. Considerando estos temores, que se vieron confirmados con la salida del Ej\u00e9rcito para\u201cpacificar el pa\u00eds\u201d (enti\u00e9ndase, imponer por la fuerza un nuevo status quo), no resultan tandesorientados los gritos de \u201c\u00a1Ahora s\u00ed, Guerra civil!\u201d 8. Posteriormente, en los pliegos petitorios de El Alto, por ejemplo, no se observaba pedidos a favor de Evo o del MAS, sino cuestiones bastante concretas de desagravio simb\u00f3lico y pol\u00edtico9. Despu\u00e9s de todo, debido al abandono irresponsable de funciones por parte de la otrora \u00e9lite en el poder, el gobierno acabo en manos de una facci\u00f3n ultraconservadora carente de toda legitimidad.<\/p>\n<p>Por su parte, el trabajo de los medios de comunicaci\u00f3n corporativos10 y de los intelectuales institucionalista-conservadores consisti\u00f3 en restarle cualquier contenido pol\u00edtico leg\u00edtimo y negar la racionalidad de estas movilizaciones. A partir de que inician las movilizaciones en las zonas periurbanas y los municipios rurales cercanos, se comienza a hablar de \u201chordas masistas\u201d y de \u201cgrupos vand\u00e1licos\u201d 11. No vale tanto la pena intentar rastrear d\u00f3nde inicia esta generalizaci\u00f3n reaccionaria, sino identificar qui\u00e9nes la adoptan y promueven posteriormente. Los medios de comunicaci\u00f3n corporativos, como ANF, P\u00e1gina Siete y El Deber, entre otros, fueron los que asumieron este discurso y decidieron emplearlo a posteriori para describir las movilizaciones opuestas a la \u201cdefensa de la democracia\u201d que tuvolugar d\u00edas antes en las principales ciudades capitales.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 9\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por supuesto, tampoco corresponder\u00eda una lectura que busque \u2018sanitizar\u2019 por completo las movilizaciones de segundo bloque, considerando lo apuntado m\u00e1s arriba. Entre octubre y noviembre de 2019, el pa\u00eds fue testigo de excesos reaccionarios, como consecuencia de la crisis de un proceso hegem\u00f3nico. Un proceso hegem\u00f3nico que se caracteriz\u00f3 por la capitalizaci\u00f3n de la diferencia sociocultural y econ\u00f3mica, por una \u00e9lite en el poder cuyo objetivo, parafraseando a Devin Beaulieu, fue apropiarse del capital simb\u00f3lico de demandas y aspiraciones populares leg\u00edtimas, para construir hegemon\u00eda. La crisis de este proceso hegem\u00f3nico fue tan aparatosa, debido a que no tuvo lugar un trabajo serio de desmontar narrativas reaccionarias, ni las estructuras de la desigualdad. El corolario: el exceso. Tanto la clases media y alta atrincheradas en sus urbanizaciones y edificios, prestas a defendersede las \u201chordas salvajes\u201d; como los grupos de tipo paramilitar en Cochabamba (RJC) violentando a quienes consideraban masistas12; y como los gritos masivos de \u201cAhora s\u00edGuerra Civil\u201d en el Alto y las comunidades rurales, fueron la manifestaci\u00f3n de este exceso.<\/p>\n<p><strong>Dependencia y prejuicio<\/strong><\/p>\n<p>La \u00faltima provocaci\u00f3n que me interesa proponer es la siguiente: existe una relaci\u00f3n entre elpersistente prejuicio con relaci\u00f3n al \u201cotro\u201d (el trabajador, comerciante, transportista,campesino, cocalero, etc.) y la, tambi\u00e9n persistente, dependencia de la econom\u00eda boliviana en los bienes primarios. Aunque parezcan temas bastante alejados, es necesario reflexionar sobre lo segundo, para comprender la brecha social, econ\u00f3mica y cultural que, claramente, sigue operando entre sectores de la poblaci\u00f3n boliviana. Por ejemplo, \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene el hecho que mucha gente de las \u00e9lites urbanas est\u00e1 convencida con que en Bolivia se viv\u00eda en una dictadora narcoterrorista, con las estrategias de subsistencias de las familias campesinas y ex-proletarias de occidente del pa\u00eds? Para poder responder a una pregunta de esta naturaleza, que tienen un sentido hermen\u00e9utico, hace falta una mirada m\u00e1s amplia. Esto es, como he insistido desde el principio, salir del an\u00e1lisis meramente sincr\u00f3nico o circunstancial, y situar los procesos que se viven en el presente en una l\u00ednea de tiempo m\u00e1s amplia.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 10\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>No se puede comprender muchas de las caracter\u00edsticas sociol\u00f3gicas de Bolivia, vigentes hasta el presente (corporativismo, sectores econ\u00f3micos de mayor producci\u00f3n de riqueza, desigualdad, precariedad, entre otras), sino se considera la historia de la dependencia del pa\u00eds en los bienes primarios. Esta es una caracter\u00edstica definitoria del pa\u00eds y de sus peripecias, as\u00ed como de la diferenciaci\u00f3n social y econ\u00f3mica, ergo de las relaciones de poder en los distintos grupos de la sociedad.<\/p>\n<p>Bolivia ha sido, hist\u00f3ricamente un pa\u00eds dependiente de la producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de bienes primarios. Desde que se reactiva la miner\u00eda de la plata, hasta que la misma es sustituida por la del esta\u00f1o, y con las pol\u00edticas econ\u00f3micas que fueron llevadas a cabo para favorecer estas exportaciones, la econom\u00eda del pa\u00eds orbit\u00f3 en torno a sectores que, por su generaci\u00f3n significativa de excedente, fueron privilegiados13. Lo mismo puede se\u00f1alarse con el desarrollo de sectores extractivos en el oriente y las tierras bajas (quina, goma, casta\u00f1a y petr\u00f3leo, entre otros). La priorizaci\u00f3n y el favorecimiento de estos sectores, por encima de otros como la agricultura y la manufactura, tuvo tres consecuencias fundamentales: la fuga sostenida de capital hacia afuera; el desarrollo de una base productiva incipiente y siempre vulnerable; y la persistencia de unas clases subalternas precarizadas cuya articulaci\u00f3n a la econom\u00eda capitalista se dio a partir del despliegue una multiplicidad de estrategias de subsistencia, en un pa\u00eds donde nunca tuvo lugar un proceso de \u201cproletarizaci\u00f3n\u201d per se \u2013m\u00e1s que en la miner\u00eda del esta\u00f1o\u2013.<\/p>\n<p>Este patr\u00f3n se mantiene hasta el presente, donde predominan sectores extractivos (hidrocarburos, miner\u00eda, recursos naturales renovables) y el agronegocio, como los principales sectores de la econom\u00eda boliviana. Estos sectores se caracterizan por dos cosas: primero, generan un significativo excedente, segundo, no precisan de grandes contingentes de mano de obra. En t\u00e9rminos macroecon\u00f3micos, la generaci\u00f3n de excedente en ambos casos, da la impresi\u00f3n de una pujanza econ\u00f3mica. Sin embargo, la pregunta es \u00bfQu\u00e9 hace el resto de las y los bolivianos? Se emplean, principalmente, en actividades del sector terciario: comercio y servicios. Por lo tanto, la caracter\u00edstica de la econom\u00eda boliviana es la de una econom\u00eda dependiente, cuya generaci\u00f3n de excedente se traduce en una acumulaci\u00f3n sectorial y en una fuga de capital sostenida, y en la que la mayor\u00eda de las y los bolivianos deben dedicarse a actividades que tampoco generan riqueza 14.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 11\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La discusi\u00f3n sobre la dependencia en los bienes primarios no es reciente. Fue inicialmente planteada por la CEPAL y los te\u00f3ricos de la dependencia, a partir de los a\u00f1os 60 y, en el mismo periodo, tuvo su versi\u00f3n en la academia norteamericana con la teor\u00eda del Sistema Mundo. No obstante, en la actualidad habr\u00eda que diferenciar estos debates de, por ejemplo,la cr\u00edtica del \u2018extractivismo\u2019, que ahora est\u00e1 de moda en los debates acad\u00e9micos en Latinoam\u00e9rica. A diferencia de la Teor\u00eda de la Dependencia, la cr\u00edtica del extractivismo se centra en el impacto de la dependencia en los bienes primarios sobre el medio ambiente, entendido muchas veces de manera romantizada, as\u00ed como sobre enclaves culturales nativos (pueblos ind\u00edgenas) tambi\u00e9n romantizados. La cr\u00edtica de la dependencia, por su parte, apuntaba sobre todo a pensar en c\u00f3mo sustituir el modelo primario exportador, por un modelo que genere riqueza, siguiendo las premisas de la econom\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica y de la cr\u00edtica a la misma, desarrollada notablemente por el marxismo.<\/p>\n<p>De manera simplificada, la premisa es la siguiente: un modelo econ\u00f3mico que genere riqueza, como punto de partida para pensar en pol\u00edticas de bienestar, debe desarrollar su base productiva y emplear a su poblaci\u00f3n en estas actividades productivas. Por supuesto, para no caer en las simplificaciones de los economistas cl\u00e1sicos, habr\u00eda que considerar las relaciones de poder, explotaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n diferenciada de riqueza que caracterizan al sistema capitalista. Sin embargo, el punto m\u00e1s importante que quiero se\u00f1alar ahora es que esta dependencia en nuestros bienes primarios ha sido fundamental para el devenir de la sociedad boliviana, hasta el presente: el no-desarrollo de una base productiva y, en consecuencia, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n ingresa en relaciones capitalistas en el marco de estrategias de subsistencia variadas.<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s importante sobre esta relaci\u00f3n es, quiz\u00e1s, la crisis de la miner\u00eda estatal que culmina con el Decreto Supremo 21060, en 1985. Aproximadamente 30.000 mineros fueron\u2018relocalizados\u2019, a saber se quedaron desocupados, como consecuencia del desmantelamientode la COMIBOL. Esta y otras pol\u00edticas econ\u00f3micas subsecuentes fueron el resultado de la prosecuci\u00f3n de la dependencia, que deriv\u00f3 en la imposici\u00f3n de pol\u00edticas de ajuste estructural, por parte de las organizaciones financieras internacionales (FMI, BM). Pol\u00edticas de ajuste estructural que no apuntaron a acabar con la dependencia, sino a transferirla al sector privado (nacional y transnacional). El problema con esta pol\u00edtica de\u2018relocalizaci\u00f3n\u2019 es que no exist\u00eda un sector productivo en Bolivia que pudiera absorber la mano de obra liberada. Por lo tanto, todo este contingente de trabajadores, as\u00ed como de otros sectores, tuvo que idearse estrategias de subsistencia, por ejemplo, a partir de migrar al Chapare para dedicarse a la producci\u00f3n de otra mercanc\u00eda primaria de gran demanda global: la coca; o a partir de ingresar en el comercio informal. Actividades econ\u00f3micas redituables que, no obstante, no generan riqueza (a saber, para el pa\u00eds).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 12\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En gran medida, las actividades econ\u00f3micas donde se insertan las familias bolivianas, no son actividades productivas (comercio y servicios) o cuya capacidad productiva es bastante reducida (manufactura artesanal o de peque\u00f1a y mediana escala), as\u00ed como actividades vinculadas al sector primario (agricultura de subsistencia, miner\u00eda de peque\u00f1a y mediana escala cooperativista). Esto dio lugar al desarrollo de gremios y grupos corporativizados, cuyas actividades no solo no generan riqueza, por ejemplo, pagan muy poco o nada de impuestos, sino que afectan al desarrollo incipiente de la base productiva (a partir del contrabando, por ejemplo). Aunque si generan excedente que es acumulado\/acaparado por estos sectores y cuyo uso no se traduce en reinversi\u00f3n productiva, sino y principalmente en consumo, lo cual deriva tambi\u00e9n en una fuga de capital. Adem\u00e1s son grupos corporativos conservadores, con un bagaje de organizaci\u00f3n sindical que les permite defender a ultranza sus intereses gremiales (comerciantes minoristas y contrabandistas, cocaleros, mineros cooperativistas, transporte libre de las urbes, entre otros).<\/p>\n<p>Durante los 13 a\u00f1os del denominado \u2018proceso de cambio\u2019, el gobierno del MAS se ocup\u00f3 de favorecer los intereses de estos sectores, obviando la relaci\u00f3n estructural con la dependencia que he descrito. En algunos casos, el favorecimiento consisti\u00f3 en, por ejemplo, facilitar el desarrollo de sus actividades, sin por ello propiciar cambios en las cadenas de valor, en el caso de la miner\u00eda cooperativista y la coca por ejemplo. En otros, se trat\u00f3 sobre todo de alianzas pol\u00edticas que supon\u00edan un compromiso t\u00e1cito, por parte del gobierno, de no perjudicar las actividades sectoriales a cambio de un apoyo pol\u00edtico electoral. Aunque estas son relaciones sobre las que habr\u00eda que indagar mejor, corresponden con el se\u00f1alamiento de Devin Beaulieu, sobre que \u201clos gobiernos inspirados en la nueva izquierda [probaron] tener m\u00e1s est\u00e9tica que contenido\u201d, en el sentido que su estrategia no busc\u00f3centralizar a las clases subalternas, sino capitalizarlas para su proyecto hegem\u00f3nico,pensado sobre todo por \u201cprofesionales, acad\u00e9micos y pol\u00edticos\u201d.<\/p>\n<p>No es casual que durante los conflictos de octubre y noviembre de 2019, estos sectores compusieran, de manera m\u00e1s significativa, las movilizaciones del segundo bloque. Como lo expres\u00e9 en una secci\u00f3n anterior, esto sucedi\u00f3 por varias v\u00edas: La primera, el compromiso genuino de personas y grupos; la segunda, como manifestaci\u00f3n de las alianzas con \u00e9lites sectoriales o gremiales, cuyas posiciones de poder tambi\u00e9n coinciden con las organizaciones sociales; la tercera, por la v\u00eda de incentivos monetarios miserables. El hecho que, en t\u00e9rminos de composici\u00f3n de clase, las movilizaciones del segundo bloque fueran m\u00e1s heterog\u00e9neas, hace m\u00e1s dif\u00edcil esclarecer las relaciones de poder que operaron en las mismas, as\u00ed como en qu\u00e9 medida, hubo apoyos genuinos y condicionados. Sin embargo, el error que he intentado exhibir con especial \u00e9nfasis es el ejercicio reaccionario de homogeneizaci\u00f3n que llevaron a cabo, notablemente, los intelectuales y las plataformas institucionalista-conservadoras.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 13\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En efecto, los prejuicios de, por ejemplo, las \u201chordas vand\u00e1licas\u201d o \u201cmasistas violentos\u201d,sobre las voces que compusieron las protestas del segundo bloque, son corolario de la incomprensi\u00f3n y\/u omisi\u00f3n deliberada de las contradicciones que he se\u00f1alado. La \u00fanica manera de evitar caer en relatos fant\u00e1sticos, celebraciones precoces y estigmatizaciones, en el fondo, ignorantes, es considerar las contradicciones estructurales del pa\u00eds. El curso de los conflictos de octubre y noviembre, estuvo marcado por prejuicios, que demuestran brechas sociales irresueltas. Brechas que, por un lado, contin\u00faan siendo capitalizadas por la c\u00fapula masista en su auto-exilio y, por otra parte, son reforzadas por las narrativas reaccionarias del institucionalismo-conservador.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0*<br \/>\nA lo largo de este breve texto de an\u00e1lisis, he intentado desmontar dos relatos fant\u00e1sticos que, de alguna manera, contin\u00faan determinando el debate sobre los acontecimientos en Bolivia, entre octubre y noviembre de 2019. Dos elementos me parecen claves para desmontar estos relatos: Primero, comprender sociol\u00f3gica e hist\u00f3ricamente a los bloques que se movilizaron, advirtiendo, adem\u00e1s, que ninguno fue m\u00e1s leg\u00edtimo que el otro y que la composici\u00f3n social de ambos fue bastante heterog\u00e9nea. Estos apuntes sirven para evitar caer en relatos triunfalistas o fatalistas que, adem\u00e1s, se estacan en lo coyuntural u ocasional, siguiendo a Vega. Segundo, situar lo coyuntural en lo hist\u00f3rico-estructural, es decir, comprender cu\u00e1les son las determinaciones estructurales que dan lugar a los antagonismos aparentes que se manifestaron durante los conflictos. En este caso, como en anteriores escritos, me pareci\u00f3 importante enfatizar en la cuesti\u00f3n de nuestra dependencia, sobre todo porque la verdadera crisis, que est\u00e1 por venir, tendr\u00e1 que ver directamente con\u00a0esta caracter\u00edstica perniciosa de nuestra econom\u00eda, que seguimos arrastrando.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, algunas cuestiones adicionales que hay que considerar para terminar de desmontar el debate, que he denominado \u201cgolpe vs horda\u201d, son: \u00bfA qui\u00e9nes les sirve o para qui\u00e9nes es \u00fatil la continuaci\u00f3n de este debate? A los grupos de poder cuyo inter\u00e9s es insertar su agenda o mantenerla vigente, sobre todo con miras a convertirse o mantenerse en la clase pol\u00edtica. Es decir, a la c\u00fapula auto-exilada del MAS; el actual gobierno de transici\u00f3n, compuesto por algunos gorilas de la vieja derecha; a otros grupos de poder, tambi\u00e9n conservadores, que aspiran a posiciones de poder; finalmente, a grupos m\u00e1s peque\u00f1os que pretenden, m\u00ednimamente, introducir su agenda en la pol\u00edtica partidista. Sin embargo, para pensar en la transformaci\u00f3n real de las estructuras econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica, el debate ocasional no solo es in\u00fatil, sino bastante perjudicial. Es el tipo de an\u00e1lisis que puede f\u00e1cilmente ser capitalizado por partidos e individuos conservadores.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 14\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>De hecho, un tercer elemento clave para desmontar estos y otros relatos fant\u00e1sticos, ser\u00e1 prestarle atenci\u00f3n a c\u00f3mo la pol\u00edtica se ha convertido en un campo de entretenimiento, donde los bufones y los animadores son los m\u00e1s exitosos. Por la misma raz\u00f3n, los relatos fant\u00e1sticos resultan entretenidos, movilizan r\u00e1pidamente pasiones y apetitos banales, por ello es que les resultan tan \u00fatiles a los pol\u00edticos, los actuales animadores. Durante los conflictos, como parte del proceso de construcci\u00f3n de los relatos fant\u00e1sticos que he intentado desmontar, hemos sido testigos tambi\u00e9n de la emergencia y auge de los animadores. Otro problema que nos tocar\u00e1 seguir enfrentando \u2013o no\u2013. Por lo mismo, en el presente, la postura m\u00e1s radical es salir del entuerto de los relatos fant\u00e1sticos, como los del Golpe y el de la Horda. \u00bfC\u00f3mo? Saliendo de la reflexi\u00f3n circunstancial y ponderando seriamente las contradicciones estructurales que contin\u00faan irresueltas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong><em>Notas:<\/em><\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>1 En la presente reflexi\u00f3n insisto en el hecho que, en las elecciones de 2019, no existi\u00f3 ninguna propuesta propiamente de izquierda. Por otra parte, no es novedad que, P\u00e1gina Siete, por ejemplo, desde inicios del 2018 emprendi\u00f3 una campa\u00f1a activa por la candidatura de Mesa.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 5\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>2 Nuevamente, en el presente an\u00e1lisis propongo que la postura m\u00e1s radical es no caer en el binarismomaniqueo de \u2018golpe vs. defensa de la democracia\u2019. Por lo tanto, me parece m\u00e1s juicioso no perder de vista que el gobierno de Jeanine \u00c1\u00f1ez es un accidente o, en todo caso, un error. Es un gobierno que resulta de la crisis de la institucionalidad democr\u00e1tica y el vac\u00edo de poder propiciado por el mismo MAS. Adem\u00e1s que A\u00f1ez proviene del rinc\u00f3n menos representativo de la Asamblea Legislativa. Por lo mismo, es un gobierno carece de legitimidad, que resulta de una fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica y social, es un accidente y un error.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>3 En efecto, la narrativa del \u201cgolpe\u201d no es algo novedoso. El gobierno de Morales la utiliz\u00f3 reiteradamente, a lolargo de sus gestiones. Sin embargo, la construcci\u00f3n de este relato, en la coyuntura electoral de 2019, inicia en el mes de agosto y es sostenida hasta el presente:<br \/>\nVer: https:\/\/correodelsur.com\/politica\/20190824_evo-se-planeo-un-golpe-de-estado-el-21-de-agosto.html<\/p>\n<p>Ver tambi\u00e9n: https:\/\/www.paginasiete.bo\/nacional\/2019\/9\/13\/evo-denuncia-golpe-de-estado-despues-de- enfrentamientos-en-santa-cruz-230821.html<\/p>\n<p>4 Siguiendo el comentario de Stasiek Czaplicki, es oportuno se\u00f1alar que en la construcci\u00f3n del relato fant\u00e1stico del golpe hay que distinguir dos omisiones deliberadas por quienes optaron por esta narrativa: 1.- Las omisiones al car\u00e1cter derechista y funcional a la agenda neoliberal del gobierno de Evo Morales; 2.- Las omisiones a la violaci\u00f3n, en distintos momentos, del orden constitucional por parte de este gobierno. La segunda, como se\u00f1ala Czaplicki, es moralmente irreconciliable con el relato del golpe. Cuando Evo viol\u00f3 el orden constitucional, en 2016 (21F) su recurso fue acudir al Tribunal Constitucional; el mismo tribunal que se\u00f1al\u00f3 que, con la partida de Evo y la transici\u00f3n accidentada, no se rompi\u00f3 el orden constitucional. Claro que redundar sobre esto nos devolver\u00eda al an\u00e1lisis circunstancial que, precisamente, intento desmontar en este texto.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>5 De manera intencional, no inclu\u00ed esta movilizaci\u00f3n como parte del primer bloque porque la misma correspond\u00eda a demandas corporativas y regionales particulares, que no podr\u00edan simplemente casarse con las movilizaciones urbanas de las clases media y alta de, por ejemplo, La Paz o Cochabamba. Lo que s\u00ed queda pendiente es esclarecer \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 en ese ataque? \u00bfQui\u00e9nes lo perpetraron?<\/p>\n<p>6 Por supuesto, estas movilizaciones no puede reducirse a un contenido simb\u00f3lico. Como ya se\u00f1al\u00e9 antes, el desagravio a la wiphala ten\u00eda que ver con la posibilidad del retorno de pol\u00edticas de exclusi\u00f3n, discriminaci\u00f3n y oligarquizaci\u00f3n de la pol\u00edtica boliviana, como suced\u00eda hasta el primer quinquenio del siglo XXI.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 8\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>7 En este caso, debe considerarse el hecho que esta narrativa de \u201csi sale Evo ser\u00e1 como antes\u201d, fue sostenida ymantenida por el MAS durante los 13 a\u00f1os de gobierno, por ejemplo, de la mano de Garc\u00eda Linera, Quintana y otros intelectuales de la c\u00fapula gubernamental. Se trat\u00f3 de una narrativa que demuestra la decisi\u00f3n expresa de ese gobierno de capitalizar la diferencia y la desigualdad, en lugar de trabajar para resolverlas realmente.<\/p>\n<p>8 Cabe se\u00f1alar que este estribillo no es nuevo y, por lo tanto, no expresa una irracionalidad coyuntural de \u201clos masistas\u201d. La declaraci\u00f3n de guerra civil, por parte de la poblaci\u00f3n rural contra la urbana (considerando ladesigualdad de clase y la diferencia cultural), se remonta a los conflictos sociales que tuvieron lugar entre los a\u00f1os 2000 y 2003. Un an\u00e1lisis sobre el contenido pol\u00edtico y sociol\u00f3gico de este estribillo lo realiz\u00f3, en 2003, Pablo Mamani: https:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/bolivia\/031002mamani.htm Agradezco por este comentario a Stasiek Czaplicki.<\/p>\n<p>9 Entre los pedidos m\u00e1s importantes se puede se\u00f1alar: 1.- Renuncia de la presidenta Jeanine A\u00f1ez; 2.- Renuncia de la alcaldesa de El Alto Soledad Chapet\u00f3n; 3.- Inmediata liberaci\u00f3n de los detenidos en las movilizaciones a nivel nacional; 4.- Desconocimiento de FEJUVE EL ALTO, de parte de los 14 distritos; 5.- Repliegue inmediato de los militares a sus unidades; 6.- Que la polic\u00eda se reivindique con su pueblo para La Paz; 7.- Expulsi\u00f3n de los se\u00f1ores Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho, Marcos Pumari, Waldo Albarracin, Rafael Quispe por incitar a la violencia; 8.- Pedir a la Prensa que difunda la realidad de los saqueos.<\/p>\n<p>10 Desde luego, lo que corresponde para aclarar mejor esta cuesti\u00f3n, es una investigaci\u00f3n m\u00e1s detallada sobre el rol de los medios en las distintas fases del conflicto. En una investigaci\u00f3n publicada en 2014, Ra\u00fal Pe\u00f1aranda demostr\u00f3 el control que ejerc\u00eda el gobierno sobre los medios corporativos, notablemente a partir de la publicidad. Esta relaci\u00f3n de control continu\u00f3 operando durante la primera parte de los conflictos, en las movilizaciones del primer bloque, que eran omitidas o recib\u00edan muy poca cobertura en la TV y las radios. Sin embargo, conforme se fue modificando el escenario, tambi\u00e9n se fue reacomodando la cobertura. En este sentido, siguiendo otro se\u00f1alamiento de Stasiek Czaplicki, lo que corresponde es matizar el papel de los medios de comunicaci\u00f3n, sobre todo ahora con un gobierno de transici\u00f3n de derecha.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 9\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>11 La construcci\u00f3n de una imaginer\u00eda de salvajismo e irracionalidad en torno a las movilizaciones y protestas de las clases subalternas y, particularmente, de las comunidades rurales tampoco es una novedad en la historia pol\u00edtica boliviana. De hecho, esto se puede rastrear este ejercicio reaccionario, que corresponde con las elites tradicionales, hasta los tiempos de la colonia y a lo largo del periodo republicano. Sin embargo, los antecedentes m\u00e1s recientes son los conflictos sociales entre 2000 y 2005. Lo curioso de esta coyuntura, es el silencio de los medios frente a, por ejemplo, los atropellos que siguen cometiendo grupos reaccionarios comolos, tristemente famosos, \u201cmotoqueros\u201d.<\/p>\n<p>12 De hecho, otro tema que precisa ser problematizado es la composici\u00f3n de grupos de tipo paramilitar, como los denominados Resistencia Juvenil Cochala (RJC). Por un lado, se trata sobre todo de varones j\u00f3venes de clase media y alta, cuyo modus operandi recuerda a pandillas en motocicleta como los famosos \u201cmarqueses\u201d,que tambi\u00e9n cumplieron un rol paramilitar de apoyo a las dictaduras militares. Luego de que concluyeron losconflictos, RJC continu\u00f3 operando impunemente, incluso recibiendo dadivas del Estado, hostigando a \u201clos masistas\u201d de manera violenta. Para este grupo, no obstante, no existi\u00f3 ni existe una condena medi\u00e1tica, como para con las movilizaciones del segundo bloque.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 10\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>13 La raz\u00f3n de esto tiene que ver, principalmente, con que las \u00e9lites econ\u00f3micas que controlaban estos sectores tambi\u00e9n ten\u00edan el control del poder pol\u00edtico. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas que fundan la dependencia del pa\u00eds, estuvieron enfocadas en favorecer intereses de estas \u00e9lites, en detrimento del resto de la poblaci\u00f3n, considerados adem\u00e1s ciudadanos de segunda clase.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 11\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>14 Para evitar confusiones de sentido com\u00fan, en este caso, con riqueza me refiero a la noci\u00f3n de \u2018valor\u2019. El valores la riqueza que resulta de la producci\u00f3n y el intercambio de bienes, y que se traduce en capital. Capital que es reinyectado en la econom\u00eda nacional, v\u00eda el intercambio (bienes de consumo y de producci\u00f3n), as\u00ed como en el sistema tributario, v\u00eda la recaudaci\u00f3n del Estado. Desde luego, las formas en c\u00f3mo tienen lugar la valorizaci\u00f3n, y c\u00f3mo la misma se traduce en riqueza, son mucho m\u00e1s complejas, no obstante, lo que me interesa es aclarar el uso del concepto en el presente texto.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 14\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><em><strong>Referencias y lecturas sugeridas<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Beaulieu, Devin (2019) \u201cLa bancarrota de la nueva izquierda\u201d, en: Bolpress, disponible en https:\/\/www.bolpress.com\/2019\/11\/10\/la-bancarrota-de-la-nueva-izquierda\/<\/p>\n<p>Guti\u00e9rrez, R\u00e1quel (2019) \u201cBolivia, Evo y desarmar la guerra\u201d, en Zur pueblo de voces, disponible en: http:\/\/www.zur.org.uy\/content\/bolivia-evo-y-desarmar-la-guerra<\/p>\n<p>Mamani, Pablo (2003) \u201cBolivia: Declaraci\u00f3n de guerra civil ind\u00edgena\u201d, en Rebeli\u00f3n, disponible en https:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/bolivia\/031002mamani.htm<\/p>\n<p>Neri, Juan Pablo<br \/>\n(2019) \u201cBolivia: \u00a1Paren todo y piensen!\u201d, en Zur pueblo de voces, disponible en: http:\/\/www.zur.org.uy\/content\/bolivia-%C2%A1paren-todo-y-piensen<br \/>\n(2018) \u201c\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 am\u00e9rica? De la \u201cmarea rosa\u201d a la venganza de los fachos\u201d, en Zur pueblo de voces, disponible en: http:\/\/www.zur.org.uy\/content\/%C2%BFqu%C3%A9-pas%C3%B3- am%C3%A9rica-de-la-%E2%80%9Cmarea-rosa%E2%80%9D-la-venganza-de-los-fachos(2018) \u201cLamento boliviano o breve ensayo sobre c\u00f3mo criticar a un gobierno progresista\u201d,en Zur pueblo de voces, disponible en: http:\/\/www.zur.org.uy\/content\/lamento-boliviano-o- breve-ensayo-sobre-c%C3%B3mo-criticar-un-gobierno-progresista<\/p>\n<p>Pe\u00f1aranda, Ra\u00fal (2009) Control remoto, La Paz: Edici\u00f3n a cargo del autor. Tapia, Luis (2008) Pol\u00edtica Salvaje, La Paz: Muela del Diablo Editores.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 15\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Vega, \u00d3scar (2019) \u201cEl desconcierto boliviano\u201d, ensayo disponible en:https:\/\/lals.sas.upenn.edu\/news\/%E2%80%9Cel-desconcierto-boliviano%E2%80%9D- oscar-vega-camacho-shared-here<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Pablo Neri Pereyra Se vienen tiempos dif\u00edciles en Bolivia. Aunque pareciera que hemos retornado a una normalidad, es una normalidad ambigua, que no termina de acomodarse. 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