{"id":2699,"date":"2020-05-17T19:51:46","date_gmt":"2020-05-17T19:51:46","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=2699"},"modified":"2020-05-17T19:55:17","modified_gmt":"2020-05-17T19:55:17","slug":"las-calles-sudamericanas-persisten-y-anuncian-lo-que-vendra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=2699","title":{"rendered":"Las calles sudamericanas persisten y anuncian lo que vendr\u00e1"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>por Salvador Schavelzon<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Los meses de octubre y noviembre de 2019 trasladaron el protagonismo pol\u00edtico a las calles en varios pa\u00edses latinoamericanos. En Colombia y Chile, gobiernos de derecha que ven\u00edan de imponerse electoralmente, encontraron fuertes protestas, que iniciaron 2020 sin soluci\u00f3n de continuidad hasta el inicio de la pandemia<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. A\u00fan sin respuestas a la altura de la movilizaci\u00f3n, las protestas abren caminos de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica de lo que antes era impensable.<\/p>\n<p>No se trata en este texto de especular la revoluci\u00f3n deseada a partir de protestas dis\u00edmiles. Estas no abren un escenario de cambio real a la vuelta de la esquina. El sistema est\u00e1 asegurado, protegido por un control que desaf\u00eda las luchas como fuerza omnipresente, en un plano bien alejado de las discusiones de distintas identidades pol\u00edticas en disputa por el voto. Las insurrecciones urbanas se muestran potentes en un contexto de neoliberalismo globalizado, donde el conflicto con el capital no se reduce a f\u00e1bricas y recorre las metr\u00f3polis invadiendo todo espacio, sin tiempo ajeno a la l\u00f3gica de valorizaci\u00f3n. Son al mismo tiempo formas que no vulneran directamente la fortaleza del sistema, pero que deben ser tomadas como la modalidad que hoy toma la protesta como camino que puede constituirse en quiebre, si encuentra como mantenerse con consistencia y magnitud.<\/p>\n<p>Las revueltas, con sus l\u00edmites, son lo que tenemos, pese a que todav\u00eda no sabemos a d\u00f3nde nos llevan, cuales son las tareas que las preceden o suceden, y sobre c\u00f3mo encontrar formas nuevas de organizaci\u00f3n de los de abajo, de la mayor\u00eda que trabaja, no tiene empleo, o no busca trabajar, ya que las formas anteriores se encuentran neutralizadas.<\/p>\n<p>Se trata entonces de recorrer, en este texto, la coyuntura sudamericana reconstruyendo contextos de cada pa\u00eds, que nos permitan entender d\u00f3nde estamos. Entre avance de la derecha, la vuelta del progresismo y el movimiento de las calles, que nos pone nuevas cuestiones, buscaremos describir un momento especial, con algunas intuiciones sobre la importancia de la autonom\u00eda, y la seguridad de que nos encontramos en un tiempo pol\u00edtico nuevo.<\/p>\n<p>En Ecuador, el sucesor de Rafael Correa, Lenin Moreno, su antiguo vicepresidente devenido rival, enfrent\u00f3 11 d\u00edas de rebeli\u00f3n que revirtieron medidas impopulares, especialmente el fin de la subvenci\u00f3n a los combustibles, vigente por d\u00e9cadas, siguiendo recomendaci\u00f3n del FMI. Como en Chile y Colombia, la impugnaci\u00f3n de las calles ecuatorianas no parece traducirse en apoyo pol\u00edtico para opositores. El correismo busc\u00f3 entrar sin \u00e9xito en el escenario de protestas<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Las organizaciones ind\u00edgenas, con alto protagonismo, dejaban claro que no quer\u00edan ni a Lenin ni a Correa. Dif\u00edcil ver la soluci\u00f3n en qui\u00e9n poco antes criminalizaba protestas y militarizara territorios ind\u00edgenas en busca de mineral.<\/p>\n<p>En gran medida una indignaci\u00f3n generalizada tiene como elemento constitutivo y unificador el desencanto con las alternativas pol\u00edticas existentes, y con todo lo que el sistema representativo de partidos tiene para ofrecer, esto es, la continuidad del neoliberalismo y un modelo de desarrollo y civilizaci\u00f3n marcado por la exclusi\u00f3n y el individualismo. Crisis de representaci\u00f3n y pol\u00edtica, sin horizonte de cambios o alternativas en curso, ni abierto en alguna direcci\u00f3n. Las d\u00e9cadas que pasaron de las dictaduras, la decepci\u00f3n pol\u00edtica de las experiencias de gobiernos democr\u00e1ticos, la ausencia de un horizonte socialista, del com\u00fan o alternativo viable, hacen que no haya un camino, sino un vac\u00edo de respuestas, que no por tanto elimina el problema, ni la necesidad de disputar desde donde sea posible.<\/p>\n<p>En ese sentido cabe pensar los recientes estallidos en un largo ciclo de luchas contra la globalizaci\u00f3n capitalista y la gesti\u00f3n neoliberal de la crisis, con semejanzas, as\u00ed, con los levantamientos, protestas y revueltas populares como el de junio de 2013 en Brasil, el 15M de 2011 en Espa\u00f1a y Occupy Wall Street, junto a otros en todo el mundo. Tambi\u00e9n la ola anterior, que incluye la aparici\u00f3n del zapatismo en 1994, la batalla de Seattle en 99, las rebeliones ind\u00edgenas y urbanas de Bolivia y Ecuador, o diciembre de 2001 en Argentina. Protestas convocadas por diversos disparadores pero que cuestionan r\u00e1pidamente toda la situaci\u00f3n pol\u00edtica general, empleando internet y de forma descentralizada, sin las viejas herramientas de la clase trabajadora, ni el cl\u00e1sico alcance limitado de las luchas sindicales. Un desorden de explosi\u00f3n pol\u00edtica que interrumpe la normalidad y crea un encuentro masivo en las calles que quiere cambios y no se contenta con poco.<\/p>\n<p>A pesar de la centralidad que a\u00fan ocupa la figura de Evo Morales, la actual crisis boliviana, tambi\u00e9n puede leerse como una cr\u00edtica pol\u00edtica a las instituciones y el gobierno, en la medida en que un elemento clave es la p\u00e9rdida de apoyo popular mayoritario. La ca\u00edda de Morales se inicia con la derrota en el refer\u00e9ndum de 2016 por la reforma para intentar una nueva reelecci\u00f3n. La derecha ocupa el gobierno, despu\u00e9s de 21 d\u00edas de protestas contra el resultado electoral, pero tampoco afianza para si un apoyo o consenso que garantice estabilidad en la detenci\u00f3n del poder pol\u00edtico. Las elecciones convocadas para mayo de 2020 abren la posibilidad de un retorno del MAS, con nuevo candidato a presidente, o el inicio de una transici\u00f3n comandado por fuerzas de centro o derecha.<\/p>\n<p>El enfrentamiento entre progresistas y viejas o nuevas derechas est\u00e1 en pie. Se revitaliza en tiempo de elecciones y envuelve a muchos latinoamericanos, en especial las clases medias altas y tradicionales, alrededor de quienes se juega todo el juego medi\u00e1tico de la pol\u00edtica institucional, y que viven esa oposici\u00f3n como el marco al que se reduce la pol\u00edtica. Con la persistencia de la crisis, el deterioro del poder adquisitivo de las clases medias, la evidencia de un poder pol\u00edtico que no resuelve la libertad, la igualdad, la mejor\u00eda que promete, mantiene abierto un conflicto que tiende a fomentar una situaci\u00f3n inflamable sin direcci\u00f3n ni \u201cproyecto\u201d.<\/p>\n<p>El progresismo y la izquierda gobernaron la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos en la primer d\u00e9cada del siglo. El modelo de consumo, cr\u00e9dito, que se tornar\u00eda endeudamiento y destrucci\u00f3n territorial conquist\u00f3 las clases medias bajas, para estas administraciones, sin garantizar servicios p\u00fablicos de calidad y acceso a un bienestar que permitir\u00eda definir a estos sectores, foco de la propaganda sobre el legado progresista, en verdaderas clases medias y no pobres y de vida precaria. A pesar del apoyo popular y fuerza institucional consolidada, poco puede decirse de cambios estructurales que afecten un modelo desigual, de desarrollo y pacto con las elites, que se beneficiaron individualmente de esta coyuntura, sin ninguna renuncia a sus privilegios en el acceso al comando estatal de la econom\u00eda, con favorecimiento en obras de infraestructura, contratos, y otros beneficios. El avance de la derecha que representa directamente estas \u00e9lites, as\u00ed, no podr\u00eda realizarse sin un deterioro del apoyo popular a estos sectores pol\u00edticos, que muestra la dificultad, en esta \u00e9poca, para afianzar un acompa\u00f1amiento o participaci\u00f3n popular duradera y aut\u00e9ntica, m\u00e1s all\u00e1 del eventual voto.<\/p>\n<p>En la segunda d\u00e9cada del siglo vimos la constataci\u00f3n de la inviabilidad del progresismo como proceso emancipatorio. Volvieron los tratados bilaterales de libre comercio, la militarizaci\u00f3n de favelas y territorios ind\u00edgenas con recursos naturales, la represi\u00f3n y criminalizaci\u00f3n de protesta social, el desarrollismo destructivo y con l\u00f3gica de rapi\u00f1a, no de distribuci\u00f3n. No de soberan\u00eda, sino de inclusi\u00f3n en las relaciones capitalistas, el trabajo y la financierizaci\u00f3n de la vida, con endeudamiento y precariedad. En algunos pa\u00edses, donde la cr\u00edsis se mostr\u00f3 m\u00e1s fuerte, el progresismo no tuvo tapujos en aplicar fuertes ajustes de austeridad, siempre priorizando los mercados financieros, en la distribuci\u00f3n de recursos estatales.<\/p>\n<p>Lo que en los encuentros del Forum Social Mundial al inicio del ciclo era el encuentro de una militancia inspirada por el zapatismo, de un lado, y Ch\u00e1vez como promesa de un camino posible m\u00e1s all\u00e1 del neoliberalismo desde otro lado, estatal, es hoy su versi\u00f3n deteriorada, con un gobierno autoritario y hambre, en Venezuela, y una disputa partidaria en la regi\u00f3n que abandon\u00f3 la pretensi\u00f3n de realizar cambios estructurales. Los frutos del zapatismo, por su parte, dieron lugar a la lucha por autonom\u00eda en todo el continente, en un activismo anti estatal, verde, feminista, por lo com\u00fan que forma parte de la cultura de la militancia, que desarrolla cambios de costumbres, sobre c\u00f3mo comer, menstruar, amar, y que es central y estrat\u00e9gica en la din\u00e1mica de la revuelta y levantamiento de las calles, instalado en nuestra pol\u00edtica de hoy, pero marginal, si no se conecta con la din\u00e1mica del trabajo, su interrupci\u00f3n, y las mayor\u00edas explotadas en movimiento.<\/p>\n<p>En un escenario inestable, la derecha que viene a dar cierre a los a\u00f1os progresistas no logra su reelecci\u00f3n, en Argentina, ante un deterioro econ\u00f3mico pronunciado. En Brasil las promesas de mano dura contra la corrupci\u00f3n se desarman en poco tiempo, ante viejos y nuevos actores pol\u00edticos que ya vienen con las viejas pr\u00e1cticas del poder incorporadas. Sin los buenos resultados econ\u00f3micos prometidos, aunque sin crisis econ\u00f3mica fuera de control por parte del capitalismo brasile\u00f1o, el apoyo a Bolsonaro a\u00fan no entra en curva de apoyo descendiente, pero en conflictos internos pierde el control del partido pol\u00edtico con que gan\u00f3 la elecci\u00f3n, no afianza apoyo popular masivo y para disputar la reelecci\u00f3n depender\u00e1 exclusivamente de la efectividad de los lugares comunes ret\u00f3ricos que movilizan votantes convencidos por razonamientos conservadores. En Colombia, la complicidad del gobierno de Duque con un proyecto de muerte y de guerra no declarada contra los que luchan es inocultable.<\/p>\n<p>La vuelta a las calles, no anuncia una crisis del sistema, pero abre un momento de indefinici\u00f3n. La falta de respuestas convive con la presencia de l\u00edderes medi\u00e1ticos, actores pol\u00edticos insoslayables, al mismo tiempo depositarios de devoci\u00f3n y denostados como corruptos o totalitarios. Evo Morales, Cristina Kirchner, In\u00e1cio \u201cLula\u201d Da Silva ocupan lugares similares, persecuciones, centralidad medi\u00e1tica en momentos de redefinici\u00f3n del poder, una base electoral garantizada pero tambi\u00e9n el mayor porcentaje de voto negativo. Contra ellos, los opositores crecen m\u00e1s, muchas veces favoreciendo el camino para l\u00edderes personalistas de derecha.<\/p>\n<p>Un eje de oposici\u00f3n izquierda-derecha, o m\u00e1s propiamente neoliberalismo con tinte social progresista, de inclusi\u00f3n, contra un neoliberalismo econ\u00f3mico con pol\u00edtica social conservadora, liberal en la econom\u00eda y conservador en las costumbres, como dice la derecha del Brasil. No hay perspectivas de una nueva izquierda, o un proyecto post neoliberal que pueda mostrarse como alternativa desde dentro del juego institucional. Desde afuera, m\u00e1s all\u00e1 de luchas y victorias defensivas puntuales, no hay tejidos de organizaci\u00f3n consistentes que amenacen el <em>status quo<\/em>.<\/p>\n<p>Las calles en buena medida se leen y viven como oposici\u00f3n a los gobiernos. Pero no se reducen a esto. Otro eje opone la representaci\u00f3n, los partidos y candidatos que componen ese escenario de ideas, con una pol\u00edtica que descree de que el sistema dependa del teatro institucional-electoral. En este plano se torna visible la dimensi\u00f3n de la gobernanza neoliberal y de una conflictividad que envuelve un capitalismo en mutaci\u00f3n, que ubica al trabajo en otro lugar, entendiendo sus caracter\u00edsticas de valorizaci\u00f3n desorganizada, dependiendo de log\u00edstica, imponiendo un modo precario y no conectado a las fuerzas pol\u00edticas tradicionales.<\/p>\n<p>Si miramos esta sensibilidad pol\u00edtica no neoliberal y no partidaria, que se opone a lo existente sin propuestas o formas organizativas con liderazgos o mensajes unificados, pero busca horizontes y act\u00faa de forma imprevisible, entendemos una marca aut\u00f3noma que encuentra presencia importante en la pol\u00edtica de hoy, en oposici\u00f3n, aunque tambi\u00e9n con posibles articulaciones eventuales con la l\u00f3gica populista, o de izquierda estatal, progresista o socialista. En este sentido se entiende que el PT de Brasil, con el propio Lula da Silva y su candidato, ex alcalde de San Pablo en 2013, entiendan las jornadas de junio de 2013 con signo conservador e imaginen conspiraciones imperialistas<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Como en este caso, se expresaron contra ellos, y su heterogeneidad da lugar a que se le atribuya un sentido opuesto a la izquierda.<\/p>\n<p>En la b\u00fasqueda de horizontes, las luchas colocan en el centro la cuesti\u00f3n medioambiental, ind\u00edgena, de tratados de libre comercio con impacto en las econom\u00edas locales, la territorialidad, lo comunitario y la autonom\u00eda de formas de vida posibles o resistentes, no s\u00f3lo rurales o selv\u00e1ticas sino tambi\u00e9n urbanas, centradas en la vida, el agua, la tierra, como acceso al suelo y la vivienda. Tambi\u00e9n contra el trabajo, o de reapropiaci\u00f3n del trabajo hecho para otros. Esta \u201cagenda\u201d que en realidad refiere a imaginarios y modos de existencia y tiende a alejarse de las \u201cagendas\u201d de la izquierda populista o estatal, estas tambi\u00e9n modos de vida, de consumo, individualismo, competencia y mercantilizaci\u00f3n de la vida.<\/p>\n<p>Hay algo de absorci\u00f3n de esta pol\u00edtica en algunos cuadros del progresismo, especialmente cuando dejan el poder, o las izquierdas militantes y \u201ccr\u00edticas\u201d que sin embargo no se emancipan de las l\u00edneas pol\u00edticas de la izquierda mayoritaria. Lo que se impone especialmente, sin embargo, es no abrir puertas a estas agendas, que la izquierda institucional sabe que es contrapuesta al proyecto pol\u00edtico que ellos asumen como inevitable. En los pr\u00f3ximos a\u00f1os veremos sin embargo algo de margen para que luchas anti mineras en la cordillera de los andes, por el agua en Colombia, por la floresta y los pueblos ind\u00edgenas en la Amazonia y otros lugares obtenga algo de apoyo de las izquierda fuera del gobierno, cuando los gobiernos son conservadores, pero tambi\u00e9n ruptura cuando la izquierda est\u00e1 en el poder.<\/p>\n<p>En el gobierno, la izquierda y el progresismo oscil\u00f3 entre dos lugares.\u00a0 Por un lado la forma democr\u00e1tica y liberal, con pol\u00edtica partidaria orientada a ocupar las instituciones y, una vez en ellas, gobernar sin ninguna medida distributiva que cuestione las elites, sin asumir una violencia de los de abajo, sin subir impuestos ni afectar al poder econ\u00f3mico concentrado. El progresismo neoliberal o el de la adecuaci\u00f3n al poder sin tensi\u00f3n o miramientos<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. La otra posici\u00f3n, se alinea con una izquierda autoritaria, no liberal, sea porque revive formas caudillezcas cl\u00e1sicas en el poder nacionalista o conservador latinoamericano, o desde tradiciones de un socialismo de Estado, de una izquierda vertical y desarrollista, no democr\u00e1tica. Ambas alimentan mitos de cambio, con gui\u00f1os a las masas (contra la oligarqu\u00eda y las \u00e9lites), y que entonces aparece como justificaci\u00f3n de una ocupaci\u00f3n poco republicana de las instituciones. En los dos casos, else tratan de tendencias que se viven sin ruptura real con el poder econ\u00f3mico, quiz\u00e1s con la excepci\u00f3n de Venezuela, y algunas medidas en Bolivia y Ecuador, favoreciendo nuevas \u00e9lites y sin realmente encabezar un proyecto emancipador.<\/p>\n<p>La segunda tradici\u00f3n o tendencia, m\u00e1s desordenada, heterog\u00e9nea y con elementos populares en su composici\u00f3n, se propone realizar cambios desde el Estado y es la fuente de gestos importantes del kirchenrismo, medidas concretas en Venezuela, o pol\u00edticas sociales en Bolivia y Brasil que son continuadas por nuevos gobiernos, porque su sentido inmediato es electoral. Si una izquierda es liberal, la otra se acerca al nacionalismo y sin cambios profundos, muestra una r\u00e1pida adecuaci\u00f3n a las peores pr\u00e1cticas desde el poder, que determina despu\u00e9s de su salida toda una dimensi\u00f3n pol\u00edtica dirimida judicialmente.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n presentaremos la situaci\u00f3n de Brasil, Bolivia, Argentina y Chile, con sus matices que permiten completar un panorama parcial sobre la pol\u00edtica sudamericana. En Argentina vemos un retorno del progresismo, con una figura que no se muestra cerrada a convocar a toda la familia peronista del poder, los pactos con empresarios y la b\u00fasqueda de un capitalismo sin choques, ni gestos populares bruscos, con que se caracteriza a la juventud peronista que asume continuidad con la el peronismo socialista de los \u201870. El triunfo de Alberto Fern\u00e1ndez, autodefinido c\u00f3mo \u00abliberal progresista\u00bb<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> con Cristina Kirchner como vicepresidenta muestra que la llegada de la derecha al poder no instaura un periodo definitivo. La estrategia de sacar a Cristina del primer plano, acosada por causas judiciales que podr\u00edan haber llevado a la prisi\u00f3n durante la campa\u00f1a, y la busca de un candidato que neutralize ese voto negativo, fue la salida que en Bolivia no pudo producirse, y gener\u00f3 la actual crisis pol\u00edtica. Tambi\u00e9n fue una dificultad en Brasil, con la insatisfactoria gesti\u00f3n de DIlma Rousseff desde el punto de vista del propio partido, como factor que ayud\u00f3 en la derrota.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del Impeachment y prisi\u00f3n de Lula, la situaci\u00f3n en Brasil es opuesta a la argentina, anunciando una posibilidad para varios pa\u00edses de la regi\u00f3n. La derrota del progresismo se da con la aparici\u00f3n de un nuevo l\u00edder con apoyo popular, esta vez de derecha. La falta de un despegue econ\u00f3mico, el desencanto pol\u00edtico generalizado que retrae la poblaci\u00f3n a un cotidiano alejado de las cuestiones pol\u00edticas institucionales, marca un contraste con la movilizaci\u00f3n de argentinos, bolivianos y chilenos, donde se respira pol\u00edtica pr\u00e1cticamente en cualquier conversaci\u00f3n. Bolsonaro arrebat\u00f3 a la izquierda el lugar de canalizar pol\u00edticamente la indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Derecha oscurantista, neoliberal, militarista, en Brasil, progresismo neoliberal, de explotaci\u00f3n minera pero derechos humanos y pol\u00edticas de inclusi\u00f3n, en Argentina, e Impasse en Chile y Bolivia, sin horizonte de soluci\u00f3n electoral, en el primero, y con una promesa de asamblea constituyente que para muchos, y mirando la experiencia de Bolivia, solo parece postergar el problema. Horizonte electoral para el retorno del MAS, en Bolivia, pero sin Evo Morales y con una derecha que ni lenta ni perezosa ya est\u00e1 ejerciendo el poder.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n recorreremos las coyunturas recientes de estos pa\u00edses como piezas de un cuadro pol\u00edtico latinoamericano com\u00fan, que se encuentra en movimiento, pasando por cambios traum\u00e1ticos, fin de ciclos, y reconfiguraciones que nos permiten componer un mapa pol\u00edtico de dificultades y alguna posibilidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Brasil<\/strong><\/p>\n<p>El proceso brasile\u00f1o tuvo un punto de inflexi\u00f3n en junio de 2013. Hasta entonces, hab\u00eda hegemon\u00eda pol\u00edtica del Partido de los Trabajadores, aunque debe aclararse que este nunca obtuvo la mayor\u00eda congresal y desde el primer gobierno, cuando fracas\u00f3 en el intento de crear una base autom\u00e1tica de apoyo, con el esc\u00e1ndalo del<em> Mensal\u00e3o<\/em> (sobornos mensuales a pol\u00edticos de distintas fuerzas para garantizar ese apoyo). Sin este apoyo, el PT cerr\u00f3 una alianza m\u00e1s costosa en t\u00e9rminos pol\u00edticos, configurando un acuerdo de de co-gobierno con el PMDB, partido que nace como oposici\u00f3n autorizada durante la dictadura (cuando el resto de los partidos era proscrito) devenido en contenedor de caudillos regionales, familias del poder y candidatos del sistema, con mandatos comprables y espacio para invertir econ\u00f3micamente para la elecci\u00f3n de una banca o una alcald\u00eda en alg\u00fan lugar del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esta alianza con Dilma Rousseff se tradujo en el acuerdo electoral que llev\u00f3 a Michel Temer a la vicepresidencia del Estado y presidencia del congreso, por dos mandatos (2010-2014, 2014-2016), siendo el segundo interrumpido por destituci\u00f3n, dejando el gobierno en manos del hasta entonces partido aliado, que llevar\u00eda adelante un gobierno conservador, aunque sin grandes rupturas en lo establecido hasta entonces.<\/p>\n<p>Sin mayor\u00eda propia, en un sistema mixto entre presidencialista y parlamentarista que exige pactos, el PT ten\u00eda popularidad ante la sociedad y capacidad de encabezar una l\u00ednea pol\u00edtica, que fue la progresista. El PT, nacido como herramienta de los trabajadores contra la dictadura, en la defensa de sus intereses de clase, y expresi\u00f3n de una izquierda que ten\u00eda como horizonte la revoluci\u00f3n brasile\u00f1a, pero termin\u00f3 administrando el capitalismo brasile\u00f1o en \u00e9poca de crecimiento y bonanza. Los bancos del Brasil fueron los que m\u00e1s ganaron en la historia reciente mundial, el Estado transfiri\u00f3 recursos inconmensurables para grandes empresas, los empresarios amigos del poder construyeron fortunas e con cr\u00e9ditos estatales se expandieron creando grupos monop\u00f3licos o multinacionales, con negocios facilitados desde el gobierno.<\/p>\n<p>Habr\u00eda en los a\u00f1os del PT una expansi\u00f3n universitaria y del sistema gratuito de salud, pero se estar\u00eda lejos de la revoluci\u00f3n en educaci\u00f3n y salud necesaria para que el pa\u00eds pueda contar con servicios de calidad al alcance de todos. En lugar de eso los recursos del pa\u00eds siguieron la l\u00f3gica de un poder pol\u00edtico subordinado a los mercados. El Estado brasile\u00f1o lider\u00f3 tambi\u00e9n la misi\u00f3n de paz en Hait\u00ed que sirvi\u00f3 de ensayo para desarrollar despu\u00e9s, en R\u00edo de Janeiro, una ocupaci\u00f3n militar de las favelas, desde la l\u00f3gica del control de la pobreza con m\u00e9todos militares. Se expandi\u00f3 el encarcelamiento y las muertes violentas alcanzan cifras de pa\u00edses en guerra<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. A pesar de la ret\u00f3rica del gobierno, que hablaba de decenas de millones de pobres accediendo a la clase media, la inclusi\u00f3n social qued\u00f3 en el plano del consumo que se sinti\u00f3 en las clases populares, con compra de autos, electrodom\u00e9sticos, construcci\u00f3n, con posterior alto nivel de endeudamiento.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os de gobierno desde 2003, cuando asume Lula da Silva, fueron el periodo al que hoy se refiere como lulismo: crecimiento con inclusi\u00f3n, mientras la gobernabilidad neoliberal dar\u00eda ganancias sin precedente para el sector financiero, en un capitalismo de matriz exportadora que encontrar\u00eda, como en toda la regi\u00f3n, abultados ingresos con el agronegocio, la miner\u00eda y otros recursos naturales. En 2010 asume Dilma Rousseff, su anterior ministra de minas y energ\u00eda, y despu\u00e9s <em>Chefe da Casa Civil<\/em>, especie de ministro articulador, a cargo del PAC, Programa de Aceleraci\u00f3n de Crecimiento, a cargo de obras por todo el pa\u00eds, incluyendo la pol\u00e9mica represa de Belo Monte, cuyas empresas concesionarias financiar\u00edan las siguientes elecciones y que es un monumento de destrucci\u00f3n y hoy amenaza un gran r\u00edo, despu\u00e9s de haber destruido para siempre la vida de comunidades tradicionales e ind\u00edgenas desplazadas de sus territorios. La obra ser\u00eda un s\u00edmbolo por la destrucci\u00f3n, el costo, y la falta de retorno y funcionalidad<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En 2013 el aumento de veinte centavos de Real en el precio del transporte urbano en las desatar\u00eda un levantamiento popular en cientos de ciudades que mostrar\u00eda el descontento latente. Se iniciar\u00eda en Sao Paulo, gobernada por Fernando Haddad, del PT, pero se expandir\u00eda por todo el pa\u00eds. La oposici\u00f3n a una causa dependiente de diversas administraciones en todas las grandes ciudades, mostrar\u00eda un rechazo a toda la clase pol\u00edtica, en sus diversas administraciones, con repercusi\u00f3n nacional, que expresaba un desgaste del PT, pero que no se limitaba a ello, era generalizado. La l\u00f3gica de las protestas eran de expansi\u00f3n sin direcci\u00f3n, permitiendo que se sumen a ella sectores diversos y heterog\u00e9neos, con diferencias expuestas y sin s\u00edntesis ni direcci\u00f3n unificada. La izquierda salud\u00f3 estas protestas, pero hoy se fortalece la mirada de que favorecieron la llegada al poder de Bolsonaro, encontrando m\u00e1s bien la idea de que las mismas fueron manipuladas y con signo de derecha<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En 2014 llegar\u00eda la copa del mundo, dejando un lastre de corrupci\u00f3n para la construcci\u00f3n de mega estadios en estados de gobiernos aliados, perd\u00f3n fiscal a la FIFA, en la l\u00ednea de la pol\u00edtica nacional de transferencia de recursos para los mayores empresarios, junto a la idea de que la crisis se resolver\u00eda apoyando las empresas grandes con recursos estatales, con perdones de deudas (notable, en la expansi\u00f3n de la frontera agr\u00edcola) cr\u00e9ditos billonarios para empresas l\u00edderes que buscar\u00edan transformarse en multinacionales, con una expansi\u00f3n de empresas constructoras, de alimentos y minerales para \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina\u00a0 y el mundo<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El gobierno buscar\u00eda recuperar el terreno perdido con un mensaje de unidad y fuerza de la naci\u00f3n llevado por el f\u00fatbol y un brasil que se mostrar\u00eda al mundo como potencia, y as\u00ed comenzaba a ser reconocido. La derrota de Brasil por 7 a 1 en la final del mundial compone un mal c\u00e1lculo en que los estadios se volvieron en escenarios donde la clase media alta, con banderas de Brasil silbaba a la presidenta, que por otro lado encarcelaba activistas contrarios al evento, que hab\u00eda dejado un legado de desalojos, prohibici\u00f3n de venta ambulante, corrupci\u00f3n y chauvinismo<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El PT estaba contando las horas, pero no lo sab\u00eda. Despu\u00e9s del mundial todav\u00eda Dilma conseguir\u00eda reelegirse. El dinero de la campa\u00f1a vendr\u00eda de la m\u00e1s destructiva obra imaginable. Dilma gan\u00f3 apelando a la urgencia de frenar a la derecha (del PSDB, A\u00e9cio Neves) logrando movilizar alto porcentaje de voto cr\u00edtico de Dilma, que era convocada a impedir un gobierno de ajuste y corte de derechos. A poco tiempo de asumida, con un ministro de econom\u00eda que hab\u00eda participado en la formulaci\u00f3n del programa de la oposici\u00f3n (el banquero Joaquim Levy) Dilma iniciar\u00eda un fuerte ajuste de austeridad, corte de derechos en una pol\u00edtica que har\u00eda retraer la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Derrotada en las urnas la derecha tradicional, liberal, pero de origen socialdem\u00f3crata, se activa la movilizaci\u00f3n y reorganizaci\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas de oposici\u00f3n al PT que concluir\u00eda con la elecci\u00f3n de Bolsonaro. En 2015 llegar\u00edan protestas multitudinarias pidiendo el impeachment de DIlma que llegar\u00eda a tener una aprobaci\u00f3n de menos de 5%, seg\u00fan las encuestas de sondeo de opini\u00f3n sobre aprobaci\u00f3n y perder\u00eda el apoyo del congreso, incluso del PMDB, que en marzo posicionar\u00eda a Temer, suspendiendo a Dilma en un juicio pol\u00edtico. El PT hablar\u00eda de golpe, por carecer de un claro crimen de responsabilidades en la acusaci\u00f3n necesaria para iniciar el proceso de destituci\u00f3n que durar\u00eda algunos meses. Pese a la fuerza de la narrativa pol\u00edtica, en las elecciones municipales de poco despu\u00e9s, el Partido de los Trabajadores volver\u00eda a construir alianzas electorales con la oposici\u00f3n del PMDB que la hab\u00eda traicionado, votando por la destituci\u00f3n de un gobierno del que Temer era articulador pol\u00edtico. El partido mostrar\u00eda su vocaci\u00f3n de partido del poder, radicalizando discurso, una vez fuera del gobierno, pero con una l\u00f3gica alejada de la movilizaci\u00f3n, imposible desde movimientos convertidos en dependientes de fondos estatales. El partido buscar\u00eda polarizar el electorado, manteniendo presencia institucional con alianzas con partidos del sistema, y gestiones regionales persistiendo en los consensos neoliberales, e incluso conservadores<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Desde los medios progresistas de latinoam\u00e9rica, la situaci\u00f3n del Brasil fue totalmente desinformada. En los diarios le\u00eddos por el progresismo, columnas de opini\u00f3n construyeron un apoyo homog\u00e9neo de izquierdas oficialistas y antes disidentes. Fuera de Brasil se tergivers\u00f3 la falta de apoyo que el PT obtuvo desde la sociedad frente al impeachment de Dilma y la prisi\u00f3n de Lula. El m\u00e1s de un mill\u00f3n de afiliados partidarios no se moviliz\u00f3 y tampoco lo hicieron los barrios populares donde en el pasado obtuvo electores. Tampoco los medios progresistas dieron a sus lectores elementos importantes para entender los procesos judiciales a los que se someti\u00f3 Lula y otros dirigentes del PT, incluyendo las delaciones de empresarios y pol\u00edticos donde se puso en evidencia la promiscuidad del poder con empresarios y grandes empresas contratistas del Estado.<\/p>\n<p>El gobierno de Bolsonaro llega con resonancia<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>,por la radicalidad reaccionaria de su discursos, que funciona como se\u00f1uelo de atracci\u00f3n pol\u00edticamente incorrecta, mientras fortalece el orden y avanza contra derechos. En el poder, el bolsonarismo atender\u00eda los sectores econ\u00f3micos, del agronegocio, de los bancos con m\u00e1s rigor y sin ambig\u00fcedades, incluso avanzando contra las organizaciones sindicales, y sin encontrar resistencia. La desmobilizaci\u00f3n muestra apat\u00eda, concentraci\u00f3n en una pol\u00edtica medi\u00e1tica electoral y de l\u00edderes, que va aceptando como normalidad un nuevo gobierno que en lo pol\u00edtico no consigue construir una base de apoyo leal, ni fuerzas partidarias que le garanticen sustentaci\u00f3n. Sin oposici\u00f3n organizada, Bolsonaro podr\u00e1 hacerse con la reelecci\u00f3n, mientras las consignas de enfrentar el fascismo no logran adherencia ni movilizaci\u00f3n contraria.<\/p>\n<p>La apuesta de Bolsonaro es de destrucci\u00f3n institucional, desmonte, avance contra todo que impida negocios, abriendo siempre que sea posible una disputa con los s\u00edmbolos de la izquierda, por ejemplo en pol\u00edtica cultural, defensa del medio ambiente o de derechos laborales. Hay algo de desgobierno como principio de la forma de gobernar de Bolsonaro: tornar al Estado c\u00f3mplice de cr\u00edmenes y abusos que deber\u00eda controlar. La agenda de Bolsonaro es la de banqueros, empresarios del agronegocio, pastores evang\u00e9licos, fuerzas de seguridad. Este poder ya era atendido en sus demandas por el PT, Dilma no recib\u00eda v\u00edctimas de violencia policial, l\u00edderes ruralistas fueron premiados con titular de ministerio y perdones de deudas por desflorestaci\u00f3n,, se iniciaron ajustes y reformas laborales m\u00e1s suaves, pero en la misma direcci\u00f3n. No hab\u00eda, en el progresismo, una oposici\u00f3n pol\u00edtica real a lo que hoy gobierna. Temer, y despu\u00e9s Bolsonaro radicalizan esta direcci\u00f3n, y anulan cualquier contrapeso o ambig\u00fcedad interna que pudiera aminorar la marcha de ese rumbo.<\/p>\n<p>En el contexto latinoamericano, el bolsonarismo se muestra como posibilidad que se ubica en el quiebre de representatividad, en contexto de crisis y junto al fracaso y derrota de la izquierda. El proyecto que defiende es el neoliberal, pero articulado pol\u00edticamente de modo de superar las dificultades pol\u00edticas del neoliberalismo. Es una respuesta diferente al mismo problema que se\u00f1alan las calles: la insuficiencia de las instituciones, el deterioro de las condiciones de vida, el descr\u00e8dito en la pol\u00edtica. Pero si las calles buscan algo m\u00e1s all\u00e1 del neoliberalismo, el bolsonarismo lo implementa, como fuerza estatal que interviene facilitando negocios empresariales, conectando estructuras pol\u00edticas con din\u00e1micas de cartel, y movilizaci\u00f3n de agendas conservadoras articuladas por sectores de las fuerzas de seguridad, iglesias pentecostales y grupos anticomunistas o de poder local, como redes mafiosas que, al igual que el uribismo y el fujimorismo, buscan control conservador de la sociedad y el Estado.<\/p>\n<p>Donde parece que la rapi\u00f1a es la \u00fanica norma que organiza las pr\u00e1cticas, la asociaci\u00f3n con milicias y apropiadores de tierra deja la idea de que el plan de gobierno es que los negocios asuman el control, incluso donde esto va en contra de la ley, como en la destrucci\u00f3n de la amazonia, con robo de madera, miner\u00eda ilegal y avance de la frontera agr\u00edcola, protegidos ahora por el Estado. No se trata entonces de una dictadura que impone una ley con mano dura, sino m\u00e1s bien el libre arbitrio del lucro desmedido, combinado con cambios legistaltivos que flexibilizan la econom\u00eda y eliminan derechos.<\/p>\n<p>La izquierda, en este contexto, parece imposibilitada a salir de su modo de funcionamiento anterior. El repudio generalizado al bolsonarismo se transforma en una expresi\u00f3n cultural de complicidad progresista, pero no en organizaci\u00f3n, movilizaci\u00f3n, desobediencia del Estado que comanda. La figura de Lula da Silva, como mesias antibolsonarista, se presenta como l\u00edmite para la construcci\u00f3n de una izquierda anti sistema. M\u00e1s bien la izquierda se ampara en la Constituci\u00f3n (redactada por las \u00e9lites) la democracia e instituciones del orden.<\/p>\n<p>El shock Bolsonaro, neutraliza el Partido de los Trabajadores, que pierde la m\u00e1quina estatal, gana apoyo anti Bolsonarista pero se desdibuja sin ser m\u00e1s administraci\u00f3n viable, opci\u00f3n de gobernabilidad, ni izquierda de lucha y resistencia, lugar abandonado con la llegada al Estado, junto con una constelaci\u00f3n de sindicatos y movimientos sociales que despu\u00e9s de haber accedido a financiamiento estatal no encuentra un camino de vuelta hacia las calles. La izquierda disidente del PT, que por a\u00f1os represent\u00f3 una posici\u00f3n cr\u00edtica, tampoco se vuelva a la protesta, y m\u00e1s bien se asimila al lugar de la gesti\u00f3n, con perspectivas de reemplazar el mismo papel que ocup\u00f3 la izquierda estatal ahora desplazada, pero con la dif\u00edcil situaci\u00f3n de todav\u00eda convivir con la misma y coincidir en la mayor\u00eda de las posiciones, fuera del contexto pol\u00edtico en que nace y siempre existi\u00f3.<\/p>\n<p>Mirando m\u00e1s a la Argentina de Alberto Fern\u00e1ndez que al Chile del levantamiento contra el modelo, la izquierda se lamenta sin ensayar una renovaci\u00f3n, sin encontrar un modo de funcionamiento lejos de las instituciones, sea en la construcci\u00f3n de poder territorial aut\u00f3nomo o en la organizaci\u00f3n social de lucha y resistencia contra el sistema. El deterioro pol\u00edtico y la amenaza concretada de derechizaci\u00f3n, reinstaura a Lula da Silva como principal opositor, sin que los balances cr\u00edticos de su experiencia en el gobierno puedan ser retomados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bolivia.<\/strong><\/p>\n<p>La llegada al gobierno de Evo Morales, despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de diciembre de 2005, reorganiz\u00f3 el sistema pol\u00edtico boliviano. El apoyo in\u00e9dito mostraba que no ser\u00eda en el tradicional juego electoral con lo que las fuerzas desplazadas de la democracia boliviana recuperar\u00edan el espacio perdido. La agenda de la autonom\u00eda regional (de los departamentos), impulsada por el poder tradicional de Santa Cruz, se adecuaba a esta nueva necesidad de los sectores del poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico desplazados. Mientras los viejos partidos, MNR, MIR, ADN se retra\u00edan o desaparec\u00edan por no poder conservar personer\u00eda, la oposici\u00f3n se organizaba en PODEMOS, con cuatros de la derecha de todo el pa\u00eds, pero con comando desde Santa Cruz y la Media Luna, donde se conquistaron gobernaciones y hab\u00eda espacio para conquistar una base social.<\/p>\n<p>Aunque era una agenda previa a la llegada del MAS, que ya se hab\u00eda mostrado con capacidad de movilizaci\u00f3n durante el gobierno transitorio de Carlos Mesa, la demanda de Autonom\u00eda se convirti\u00f3 en una disputa estrat\u00e9gica en tiempos del MAS. Antes de ver su capacidad para bloquear la Asamblea Constituyente y amenazar el propio gobierno, era una agenda perfecta para un\u00a0 basti\u00f3n opositor con capacidad electoral nacional limitada. El considerable aumento de recursos econ\u00f3micos derivados de descubrimientos de gas en los a\u00f1os anteriores, se deber\u00eda controlar regionalmente, en contraposici\u00f3n de una estructura unitaria de organizaci\u00f3n del pa\u00eds, que ahora ser\u00eda comandada por un partido formado por sindicatos campesinos. Era una agenda para una oposici\u00f3n retirada a la regi\u00f3n, pero tambi\u00e9n lo que permit\u00eda movilizar a la poblaci\u00f3n de la Media Luna, sin identificaci\u00f3n con el nuevo gobierno nacional. La disputa pol\u00edtica partidaria dejaba atr\u00e1s las viejas identidades y se desarrollaba en un nuevo campo de fuerzas.<\/p>\n<p>Hasta la reelecci\u00f3n de 2009, despu\u00e9s de aprobar la nueva Constituci\u00f3n, lo que imped\u00eda que la derecha con poder de movilizaci\u00f3n recupere el control del gobierno era fundamentalmente el apoyo electoral masivo de Evo Morales. En 2008, despu\u00e9s de que la Media Luna iniciara un proceso de desconocimiento del Estado central, con referendums departamentales autoconvocados que aprobaron la autonom\u00eda de facto, un refer\u00e9ndum revocatorio en que Evo Morales se impuso por el 67,4% permiti\u00f3 neutralizar la oposici\u00f3n y consolidar el poder en manos de Evo Morales, consiguiendo instalar la negociaci\u00f3n con la oposici\u00f3n de las gobernaciones opositoras y del congreso, para aprobar la nueva constituci\u00f3n plurinacional, aunque incorporando buena parte de las demandas opositoras, y todos sus vetos,\u00a0 incluyendo el que prohib\u00eda la reelecci\u00f3n indefinida.<\/p>\n<p>La izquierda necesita m\u00e1s que la derecha para gobernar. Necesita un apoyo incontestable. Y el MAS era un partido de izquierda, con cuadros de esta proveniencia. Fue inclusive un intento de superar la forma partido, con el modelo partido-movimento, con candidatos escogidos por las bases de los sindicatos campesinos de todo el pa\u00eds. Tambi\u00e9n habr\u00eda \u201cinvitados\u201d, y hombres del poder que ser\u00edan parte del gobierno. Pero el desplazamiento de los partidos anteriores fue un movimiento hecho desde la sociedad, con una herramienta pol\u00edtica que expresaba de hecho las demandas que hab\u00edan surgido en luchas y en la calle. Por eso s\u00f3lo ser\u00eda exitoso si manten\u00eda el apoyo democr\u00e1tico mayoritario.<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente el partido MAS vivir\u00eda mutaciones, convirti\u00e9ndose en una entidad centralizada, alrededor de los cuadros de gobierno, no del partido ni de los sindicatos que lo componen, y con agendas que no ser\u00edan las de las calles. El proyecto se apoyar\u00eda en publicidad y marketing electoral convencional, y las agendas nacidas de luchas sociales se remplazan por mensajes destinados a convencer a la clase media urbana. Esto reflejar\u00eda o acompa\u00f1ar\u00eda una continua incorporaci\u00f3n a las filas partidarias (o de candidatos a cargos de gobierno) de celebridades, actores de la pol\u00edtica tradicional con apoyo clientelar en regiones, mientras al mismo tiempo se iban perdiendo apoyos iniciales de organizaciones sociales, de la juventud, de sensibilidades anti sistema.<\/p>\n<p>Junto con la consolidaci\u00f3n del poder, ela aceptaci\u00f3n de la m\u00e1quina electoral, del control de la justicia y otros poderes, el gobierno buscar\u00eda aliados empresariales, y afianzar\u00eda v\u00ednculos con la oposici\u00f3n de los primeros a\u00f1os de gobierno, el sector ganadero y del agronegocio de Oriente. Ser\u00eda un acercamiento por mutuo inter\u00e9s, interrumpido abruptamente cuando en el contexto de la denuncia de fraude electoral, despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de octubre de 2019, el comit\u00e9 Santa Cruz que es cercano al sector empresarial, aunque con conducci\u00f3n de otros sectores, retomar\u00eda con Camacho, el encabezamiento de las protestas nacionales contra el MAS, surgidas en todo el pa\u00eds de forma espont\u00e1nea e ideol\u00f3gicamente transversal.<\/p>\n<p>El camino adoptado por el MAS en estos a\u00f1os estaba alineado con el del progresismo en toda sudam\u00e9rica: pol\u00edticas sociales, aumento del consumo popular, impulso del desarrollo extractivista con inversores internacionales, y administrar los ingresos de hidrocarburos. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas de largo alcance ser\u00edan acordes a las necesidades del agronegocio, de la gran miner\u00eda, no de la reforma agraria, ni de la reestatizaci\u00f3n, menos todav\u00eda de la descolonizaci\u00f3n del Estado, fuera de agenda y horizonte. El gobierno del MAS har\u00eda una pol\u00edtica de intervenci\u00f3n y propaganda a partir de la llegada directa con bonos y donaciones a peque\u00f1as poblaciones. La pol\u00edtica ind\u00edgena, plurinacional, del Buen Vivir, que perme\u00f3 la constituyente, quedar\u00eda atr\u00e1s con una identidad desarrollista y soberana, que sin embargo, no har\u00eda mucho m\u00e1s despu\u00e9s de mayo del 2006, en que por decreto se aumentar\u00edan las retenciones a empresas de petr\u00f3leo y gas, del 50 al 81%, la base de la buena recaudaci\u00f3n en a\u00f1os posteriores.<\/p>\n<p>Sin grandes transformaciones pero con relativo \u00e9xito en llegar a la clase media baja y sin sobresaltos econ\u00f3micos de otros pa\u00edses, en base al colch\u00f3n del gas, el gobierno del MAS caer\u00eda por cuestiones pol\u00edticas, no econ\u00f3micas. El tal\u00f3n de Aquiles, que la oposici\u00f3n sabr\u00eda aprovechar ser\u00eda la incapacidad de resolver la sucesi\u00f3n post Evo Morales dentro del MAS. Nadie sabr\u00e1 nunca si una renovaci\u00f3n en la candidatura presidencial del MAS realizada a tiempo hubiera podido permitir una continuidad, con un poder que se mostr\u00f3 con los pies de barro. Aunque sea posible su retorno en el corto plazo, incluso con renovaci\u00f3n interna, por el apoyo que mantiene y la falta de unidad y conducci\u00f3n unificada de la oposici\u00f3n, la renuncia de Evo Morales el 11 de noviembre, y su exilio posterior, criticado desde abajo en Bolivia, parece ser un fin, con aceptaci\u00f3n de la derrota. A pesar de la ret\u00f3rica inflamada y denuncia de golpe, la aceptaci\u00f3n del escenario electoral y de nuevo gobierno, incluso con votaciones de la mayor\u00eda parlamentaria del MAS, parece anunciar ese destino. De ese modo, un nuevo ciclo comenzar\u00e1 en la reconversi\u00f3n del MAS en partido de poderes locales y oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>El levantamiento contra Evo Morales en octubre y noviembre de 2019, se produce entonces en el contexto de la insistencia en candidatearse a una segunda reelecci\u00f3n (en el marco del Estado Plurinacional), prohibida por la constituci\u00f3n y que hab\u00eda sido rechazada en un referendo de reforma constitucional impulsado por el gobierno del MAS, en 2016. La popularidad de Evo Morales en elecciones anteriores fue deterior\u00e1ndose, y la fragilidad legal que permiti\u00f3 la candidatura, en un cuestionado fallo del Tribunal Constitucional presionado pol\u00edticamente, no impidi\u00f3 el malestar que gener\u00f3 amplias protestas en todas las ciudades una vez interrumpido el conteo electoral, con posterior radicalizaci\u00f3n muy considerable de la tendencia estad\u00edstica de la diferencia entre votos, que gener\u00f3 sospechas de fraude y llev\u00f3 a que el gobierno convocara una auditor\u00eda de la OEA.<\/p>\n<p>Estas protestas unificaban el desgaste pol\u00edtico pronunciado despu\u00e9s del refer\u00e9ndum, cuyos resultados Evo Morales no acept\u00f3 realmente, argumentando el recurso de la oposici\u00f3n a <em>fake news<\/em>. Cuando la OEA recomienda la repetici\u00f3n de las elecciones, el cerco comienza a cerrarse contra el gobierno. Hab\u00eda fuertes movilizaciones desde el 21 de octubre, Santa Cruz estaba en paro c\u00edvico que ir\u00eda a declararse tambi\u00e9n en La Paz, la polic\u00eda estaba amotinada neg\u00e1ndose a continuar con la contenci\u00f3n de las protestas. La oposici\u00f3n que denunciaba fraude, sospechaba\u00a0 de la OEA, por esta haber dado visto bueno a la candidatura de Evo Morales, el m\u00e1s convoc\u00f3 a la misma pero sin un informe que le permitiera declararse vencedor, su suerte estaba jugada. La renuncia presidencial, vicepresidencial y de toda la cadena sucesoria en el parlamento, vino horas despu\u00e9s de una aceptaci\u00f3n de nuevas elecciones. De haberlas, volver\u00eda la discusi\u00f3n sobre si Evo Morales podr\u00eda candidatar. pero futuras protestas masivas parec\u00edan infranqueables.<\/p>\n<p>Hubo amenazas de grupos opositores para forzar renuncias, pero tambi\u00e9n un comando desde el gobierno en esa direcci\u00f3n, buscando crear un vac\u00edo que generar\u00e1 aclamaci\u00f3n por Evo Morales, que no ocurri\u00f3. Hubo quite de colaboraci\u00f3n del ej\u00e9rcito, que sugiri\u00f3 la renuncia y se neg\u00f3 a reprimir sin garant\u00edas que evitaran posteriores procesamientos, como ocurri\u00f3 en 2003. El general Kalim\u00e1n, considerado evista, habr\u00eda sido presionado por tropa y comandantes para no intervenir de forma violenta contra la denuncia de fraude, y para recomendar un paso al costado de Morales, que fue realizado en nombre de pacificar el pa\u00eds<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Mientras el gobierno buscaba recobrar el control en un conflicto por el resultado electoral, la derecha cruce\u00f1a avanzaba hacia el gobierno. El MAS allan\u00f3 el camino creando un vac\u00edo de poder que fue aprovechado por qui\u00e9n estaba en posici\u00f3n de asumir la presidencia del Senado. El gobierno negociaba un segundo turno cuando la anulaci\u00f3n de las elecciones eran irreversibles. La confusi\u00f3n mostraba grupos leales al gobierno gritando en apoyo del ej\u00e9rcito y contra la polic\u00eda, que protagonizaba un nuevo episodio del hist\u00f3rico enfrentamiento entre ambas fuerzas. Al mismo tiempo coroneles presionaban al comandante en jefe contra el gobierno.<\/p>\n<p>Se habla de altas sumas de dinero para el comando del ej\u00e9rcito desde ambos sectores enfrentados. El MAS esperaba controlar esta variable que hab\u00eda sido determinante para consolidar el poder a\u00f1os anteriores. La sugerencia de que para controlar la situaci\u00f3n ser\u00eda necesario una renuncia presidencial, a la que tambi\u00e9n la Central Obrera Boliviana se hab\u00eda inclinado, puede verse como determinante de debilidad institucional para enfrentar una pueblada, pero tambi\u00e9n que la situaci\u00f3n hab\u00eda llegado a un punto de irreversibilidad definitivo. El ej\u00e9rcito no tomar\u00eda el poder, pero no intervendr\u00eda militarmente contra grupos de la oposici\u00f3n y dejaria al gobierno sin alternativas para sobrevivir.<\/p>\n<p>Hay relatos de negociaciones que involucraron la salida de Evo Morales, la defensa de su vida, a la que \u00e9l se refiere en entrevistas, y la aceptaci\u00f3n de un nuevo gobierno por parte del MAS, con mayor\u00eda en el parlamento, hecho crucial que se dan en paralelo a la denuncia de golpe por parte del gobierno renunciante. Hay todav\u00eda vac\u00edos a ser entendidos, sobre la estrategia que llev\u00f3 a la renuncia de toda la sucesi\u00f3n constitucional, que podr\u00eda haber abierto las puertas a un gobierno masista de resistencia, o a un doble poder, como en Venezuela. El gobierno del MAS se muestra torpe al dejar el resultado de la elecci\u00f3n en manos de la OEA.<\/p>\n<p>Tampoco hay claridad sobre la facilidad con que fue aprobado por unanimidad una ley que llamaba a nuevas elecciones y daba poder de hecho al nuevo gobierno, que podr\u00eda haber sido cuestionado, por no haber nacido del voto mayoritario de la asamblea plurinacional, sino por autoproclamaci\u00f3n. La oposici\u00f3n asume apelando a una ley de 2001 sobre vac\u00edo de poder y con la ausencia de los congresistas del MAS. De haber un bloqueo del parlamento por parte del MAS, la oposici\u00f3n estaba dispuesta a asumir de cualquier modo, en una escuela o iglesia, seg\u00fan han declarado. El papel de legisladores del MAS m\u00e1s dialoguistas fue importante. En enero se votar\u00eda la renuncia de Morales y Garc\u00eda Linera, extendiendo el mandato de parlamentarios hasta la elecci\u00f3n de un nuevo presidente.<\/p>\n<p>Si pensamos en Evo Morales como depositario de un mandato popular, esta derecha desplaza el gobierno del MAS de forma ileg\u00edtima. Tuto Quiroga y otros opositores de PODEMOS y a derecha regional accede al gobierno sin mandato electoral. Aunque el MAS ten\u00eda su legitimidad para candidatear a Evo Morales cuestionada, logra pasar a la defensiva apelando al discurso del golpe, dejando atr\u00e1s la discusi\u00f3n sobre el fraude, aunque con idas y vueltas en declaraciones sobre su ausencia, posible retorno inmediato, formaci\u00f3n de milicias, o vigencia de su presidencia incluso desde su refugio en Argentina, con el argumento de que su mandato concluir\u00eda el 22 de enero, y su renuncia no hab\u00eda sido legalmente aceptada.<\/p>\n<p>La denuncia de golpe se asume en la izquierda de latinoam\u00e9rica m\u00e1s que dentro de Bolivia. Tiene mucha repercusi\u00f3n la entrada al Palacio de gobierno del l\u00edder c\u00edvico Camacho con la biblia, mientras el segundo en la elecci\u00f3n, Carlos Mesa, iba siendo desplazado. Hubo violencia en las calles fomentada por qui\u00e9n se opon\u00eda a la renuncia de Evo Morales, buscando alimentar una crisis que ante un vac\u00edo de poder, podr\u00eda llevar a la recondiccion de Morales al gobierno, c\u00f3mo Ch\u00e1vez en 2002. Hubo amenazas a funcionarios con presi\u00f3n por renuncias, en la misma direcci\u00f3n en qu\u00e9 desde el comando pol\u00edtico se orden\u00f3 una renuncia de legisladores, desobedecida m\u00e1s all\u00e1 de la cabeza gubernamental del Estado.<\/p>\n<p>La recomendaci\u00f3n de renuncia por parte del comandante de las fuerzas armadas, William Kalim\u00e1n, transforma la cuesti\u00f3n electoral en cuesti\u00f3n del poder, y sin embargo no es blanco de la cr\u00edtica de Evo Morales, quien mantiene coordinaci\u00f3n despu\u00e9s de la renuncia. Kalim\u00e1n abr\u00eda actuado conteniendo la posici\u00f3n de otros militares del comando supremo, en un contexto de movilizaci\u00f3n y repudio al resultado electoral que permiti\u00f3 volver natural la desobediencia. El tribunal constitucional, anteriormente avalando la candidatura de Evo Morales, r\u00e1pidamente avala el mecanismo con que es nombrada una nueva presidenta, ante un vac\u00edo constitucional acerca de la situaci\u00f3n existente. Sin presidencia de las c\u00e1maras la Constituci\u00f3n de 2009 no establece procedimientos y la resoluci\u00f3n fue sorpresiva, dejando sin efecto la estrategia del MAS, elaborada ya en extremo y ante desorganizaci\u00f3n por la salida del pa\u00eds de Evo Morales.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito tampoco tiene participaci\u00f3n en el nuevo gobierno que asume un papel de transici\u00f3n, y no de dictadura de facto, aceptando el llamado a elecciones con participaci\u00f3n del MAS, aceptada por la nueva corte electoral, elegida en consenso entre el MAS y su oposici\u00f3n, en el gobierno. Su presidente de est\u00e1 corte es acad\u00e9mico sin v\u00ednculo con la derecha regional y la convocatoria a elecciones para mayo de 2020 otorga el alineamiento de todos los actores con la resoluci\u00f3n del impasse por via de elecciones. Evo Morales indica un binomio electoral formado por su ministro de econom\u00eda, presentado como autor del Milagro Econ\u00f3mico Boliviano. No proviene de la l\u00ednea dura ni m\u00e1s radical, transmitiendo una imagen de moderaci\u00f3n similar. La que Haddad en Brasil y Alberto Fern\u00e1ndez en Argentina buscaron capitalizar, volviendo al lugar de conciliaci\u00f3n, liberalismo y falta de enfrentamiento con el poder econ\u00f3mico, que caracteriza al progresismo<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Si pensamos que el MAS es producto de movilizaciones y bases sociales, verdaderos depositarios del mandato popular, Evo Morales tiene tambi\u00e9n que prestar cuentas relativas a su insistencia en quedarse en el poder, colapsar los vasos comunicantes con lo que en alg\u00fan momento se propuso como instrumento pol\u00edtico de los pueblos, y toda una serie de cuentas que van quedando atr\u00e1s, donde se incluye represi\u00f3n, intervenci\u00f3n, aparateo de organizaciones sociales en funci\u00f3n de una agenda estatal, a veces confundida con expansi\u00f3n capitalista y desarrollista con la oposici\u00f3n de antiguos aliados en las ciudades y, notablemente, ind\u00edgenas. Con generosidad, Evo Morales puede verse tambi\u00e9n como testimonio de la fuerza ind\u00edgena y posibilidad de la izquierda de mantener una voz cr\u00edtica en un mundo capitalista, como testimonio de que un d\u00eda ese poder de abajo podr\u00e1 encontrar caminos m\u00e1s concretos para imaginar una ruptura.<\/p>\n<p>En Bolivia todav\u00eda no hay un discurso unificado entre los que argumentan a favor de un escenario golpista. El car\u00e1cter ileg\u00edtimo del nuevo gobierno, la desobediencia de las fuerzas de seguridad,\u00a0 las masacres de Senkata y Sacaba, el no reconocimiento del triunfo electoral de Evo, por parte de la sociedad movilizada. En favor de la idea de que se trat\u00f3 de una rebeli\u00f3n popular<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> la situaci\u00f3n se asemejar\u00eda a la ca\u00edda de De La Rua en Argentina de diciembre de 2001, en que a la ca\u00edda del presidente, en una rebeli\u00f3n social, le sigue un gobierno de transici\u00f3n encabezado por un senador peronista.. Lo cierto es que es golpe y revoluci\u00f3n pueden nombrar sucesos similares. La composici\u00f3n social de las protestas y su identidad, parecen ser cruciales para esta definici\u00f3n. En el caso de Bolivia quedan algunos asuntos en abierto, que ser\u00e1 materia de discusi\u00f3n historiogr\u00e1fica en el futuro.<\/p>\n<p>La falta de legitimidad del nuevo gobierno de Jeanine \u00c1\u00f1ez se impone sin iniciar una fase conservadora estable. Como Macri en Argentina y Bolsonaro en Brasil, la llegada de la derecha aprovecha el fracaso del progresismo y el rechazo a sus l\u00edderes en amplios sectores de la sociedad. Al mismo tiempo, Lula, Cristina Kirchner y Evo Morales mantienen fuerza considerable. El triunfo del kirchnerismo en 2019, frente a un macrismo que permanece fuerte, muestra m\u00e1s bien un contexto inestable. El MAS, con mayor\u00eda parlamentaria, podr\u00e1 ganar las pr\u00f3ximas elecciones, o aceptar esta vez la derrota, manteniendo una fuerte presencia en el parlamento, evitando su debacle definitiva si abre procesos de renovaci\u00f3n y vuelta a los or\u00edgenes, quiz\u00e1s c\u00f3mo nuevo actor redimensionando su lugar en las instituciones.<\/p>\n<p>Bolivia se encuentra en una transici\u00f3n hacia no se sabe qu\u00e9. Post evismo, muy probablemente, sea a partir de un nuevo gobierno opositor, o de un gobierno del MAS con nueva configuraci\u00f3n, y el afloramiento de fuerzas del MAS antes controlados por la c\u00fapula de gobierno. El nivel de ret\u00f3rica y simbolog\u00eda hiperinflamados impiden una incorporaci\u00f3n del MAS al escenario institucional liberal democr\u00e1tico, a pesar de la intensi\u00f3n conciliatoria, de actitud permisiva con el poder econ\u00f3mico nacional y extranjero y la falta de proyecto de cambio estructural afectando intereses de los poderosos. Hay elementos internos al MAS que tienden a esa integraci\u00f3n, como da cuenta el accionar de la conducci\u00f3n congresal del MAS post salida de Morales. Otros sectores se debaten entre la radicalizaci\u00f3n y, como en Argentina o Brasil, una tendencia de evismo mesi\u00e1nico con culto a la personalidad y re\u00f1ida con el republicanismo liberal, en el pleno de la gestualidad e imaginario.<\/p>\n<p>Si bien el centro gravitacional del gobierno, de su actual papel desde el parlamento en la transici\u00f3n, y sus candidaturas, lima las asperezas y ubica al MAS hacia el centro, tendiendo a volverlo un partido democr\u00e1tico de administraci\u00f3n sist\u00e9mico, el mismo debe su existencia a tradiciones de lucha e imaginarios nacidos de las tradiciones pol\u00edticas que dan vida al proceso boliviano. Despu\u00e9s de diez a\u00f1os de avance hasta el gobierno, y 13 a\u00f1os ejerciendo el poder, quiz\u00e1s sea necesario un balance que entienda al MAS en la historia de Bolivia y en el marco de tradiciones y tendencias pol\u00edticas que lo configuran.<\/p>\n<p>El juego combinatorio de dos miradas, indianista y marxista, uniendo ind\u00edgenas, campesinos y obreros, desde la tradici\u00f3n pol\u00edtica altipl\u00e1nica, entre 2000 e 2005 construy\u00f3 un proyecto de ruptura, como lenguajes de resistencia disponibles. Desde el katarismo del movimiento campesino, un proyecto de descolonizaci\u00f3n, autodeterminaci\u00f3n de nacionalidades ind\u00edgenas, desde el marxismo una lucha de clases en que la discriminaci\u00f3n se entend\u00eda como opresi\u00f3n, con toda la tradici\u00f3n minera y de lucha pol\u00edtica que buscaba ir m\u00e1s all\u00e1 de la revoluci\u00f3n nacional. Estas dos miradas, que caracterizan al katarismo boliviano desde fines de los a\u00f1os 60, ganando espacio primero en el sindicalismo campesino y con influencia en la pol\u00edtica nacional desde los a\u00f1os 90, y tambi\u00e9n en la comunicaci\u00f3n e identidad del MAS<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El centro que estructur\u00f3 este proyecto como nuevo gobierno y gesti\u00f3n de un capitalismo perif\u00e9rico, buscando estabilidad y ganar elecciones, sin embargo, convirti\u00f3 el marxismo e indianismo en lo que era posible gestionar: un bolchevismo, que capturaba la energ\u00eda colectiva deseante de un poder aut\u00f3nomo en un poder centralizado desde el Estado, concebido como instrumento de transformaci\u00f3n y cerebro de un progreso que ir\u00eda en el ritmo de lo posible. El indianismo, con su tradici\u00f3n comunitaria de poder distribuido, por su parte, mutar\u00eda en un caudillismo, al alcance de la mano tambi\u00e9n como energ\u00eda de abajo que transmuta en el poder del l\u00edder, acorde a la tradici\u00f3n latinoamericana y boliviana del nacionalismo estatal. El proyecto pol\u00edtico de Evo Morales y su vicepresidente \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, se integra como un gobierno m\u00e1s, expresando todos los l\u00edmites de la izquierda y de la pol\u00edtica del poder, y del Estado, construyendo por s\u00ed mismo las condiciones que determinar\u00edan su ca\u00edda<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>[18]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En enero de 2020 se anuncia la f\u00f3rmula del MAS que disputar\u00eda las elecciones de mayo. Evo Morales, desde BUenos Aires, desconoce el mandato dado a David Choquehuanca, elegido por la base del MAS en todo el pa\u00eds, y lo ubica como vicepresidente, dando cuenta de su lugar en la estructura del MAS. En la presidencia ubica a Luis Arce, que al definirse como marxista vuelve a hacer resonar la tradici\u00f3n pol\u00edtica donde se inscribe el MAS, como f\u00f3rmula indianista y marxista. Lejos de ambos proyectos y visiones pol\u00edticas, m\u00e1s que como reminisencia lejana, se busca m\u00e1s bien un candidato a presidente que obedezca a Evo Morales, y que sea palatable para la clase media, para quien dirige un discurso moderado, como Alberto Fern\u00e1ndez en relaci\u00f3n a Cristina Kirchner, en Argentina, y que contrasta con denuncia del golpe de Estado, tambi\u00e9n refutada por la bancada del MAS, al aceptar las renuncias de Evo Morales y \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, el 21 de enero, dejando de lado cualquier intento de resistencia y vuelta al origen, como partido-movimiento que nace para m\u00e1s que ser gesti\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Entre el Estado y la comunidad, movimientos y partido, entre liderazgos fuertes que se articulan con institucionalidad burocr\u00e1tica y b\u00fasquedas de autonom\u00eda que alimentan utop\u00edas y memorias de ruptura con la modernidad, con el capitalismo y la Rep\u00fablica, p\u00e9ndulos y complejas articulaciones presentes en la sociedad y traducidas en la pol\u00edtica dan lugar a un proceso abierto donde lo popular, la lucha de clases, las formas ancestrales y la inserci\u00f3n en el capitalismo actual contin\u00faan configurando un devenir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Argentina<\/strong><\/p>\n<p>Argentina vive el fantasma de un estallido social. El triunfo del kirchnerismo, en un frente con otros sectores peronistas, lo disipa. Pero no lo elimina. En diciembre de 2018 hubo una fuerte movilizaci\u00f3n contra el macrismo, a partir de una reforma jubilatoria, considerada leve, con los padrones regionales. El propio Alberto Fern\u00e1ndez aprob\u00f3 una reducci\u00f3n de haberes m\u00e1s significativa al inicio de su gesti\u00f3n, sin movilizaci\u00f3n. La figura de Macri, de hecho, unificaba toda la sociedad organizada y permiti\u00f3 el retorno del kirchnerismo, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de derrotados por un candidato que parec\u00eda imposible de triunfar a nivel nacional y, al mismo tiempo, en un triunfo del kirchnerismo que despu\u00e9s de la elecci\u00f3n anterior, parec\u00eda inviable.<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n que la elecci\u00f3n presidencial ayuda a canalizar, sin embargo, tendr\u00eda fecha de validad, y sin soluci\u00f3n de la crisis inflacionaria y recesi\u00f3n es posible que los que no votaron por el retorno del peronismo, los que est\u00e1n en la l\u00ednea roja de la pobreza, y los que vean a Alberto Fern\u00e1ndez como un mal continuador del Kirchnerismo, podr\u00e1n volver a las calles como en diciembre de 2001, en que la poblaci\u00f3n destituy\u00f3 el gobierno desde las calles.<\/p>\n<p>El 19 y 20 de diciembre de 2001 hubo una gran movilizaci\u00f3n popular que derrib\u00f3 un gobierno en crisis. Ser\u00eda la inflexi\u00f3n para una nueva fase pol\u00edtica. Desde las calles, en se dec\u00eda adi\u00f3s al periodo que instaur\u00f3 Carlos Menem, de neoliberalismo, ajuste, privatizaciones, desempleo, alineamiento con EEUU y el FMI, que hab\u00eda encontrado continuidad en el gobierno depuesto de De La Rua, que convoc\u00f3 a Domingo Cavallo, ministro de econom\u00eda y s\u00edmbolo del menemismo, para imponer nuevamente pol\u00edticas impopulares que indignaron a la clase media, y mantuvo una amplia red de organizaciones sociales de desempleados, docentes y otras categor\u00edas en movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No ser\u00eda el fin del neoliberalismo, pero s\u00ed un cambio de postura en relaci\u00f3n a los mandatos de los mercados, y la llegada al poder de un sector progresista que entiende al Estado como actor pol\u00edtico central en la compensaci\u00f3n de las desigualdades, y que levanta s\u00edmbolos discursivos de soberan\u00eda nacional, derechos humanos y progresismo.<\/p>\n<p>De La Rua hab\u00eda llegado al poder a trav\u00e9s de una coalici\u00f3n entre su partido, la centenaria Uni\u00f3n C\u00edvica Radical (UCR), y el FREPASO, de Chacho \u00c1lvarez, que hab\u00eda renunciado poco antes a la presidencia frente a un esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n que involucraba a un hombre de su partido. El FREPASO era un nuevo partido con perfil progresista que expresaba claramente la oposici\u00f3n al menemismo, hab\u00eda sido fundado por disidentes peronistas del congreso, que tambi\u00e9n articular\u00edan un nuevo sindicalismo no amarillo, que crecer\u00eda en esos a\u00f1os. El FREPASO no hab\u00eda podido vencer a Menem en 1995, y en 1999 lo har\u00eda en alianza con un partido desprestigiado para el votante pero con estructura nacional. El radicalismo har\u00eda lo mismo con Mauricio Macri anos despu\u00e9s. En 1999, sin embargo, se acercaban a la fuerza que pod\u00eda prometer una alternativa al neoliberalismo, pero manten\u00eda el rumbo econ\u00f3mico. Ese era el contexto de un acontecimiento pol\u00edtico que redefinirla el juego, con el canto de \u201cQue Se Vayan Todos!\u201d Como rechazo a toda la clase pol\u00edtica y expresi\u00f3n de los piquetes y cacerolas que ganaron protagonismo.<\/p>\n<p>El senador Duhalde, del peronismo, asumir\u00eda para completar el mandato de de la Rua. S\u00f3lo en 2003 habr\u00eda un presidente electo, N\u00e9stor Kirchner, que podr\u00eda finalmente instalar un gobierno progresista. Aunque aliado de Menem desde el gobierno de una provincia, sabr\u00eda implementar esa pol\u00edtica que Chacho \u00c1lvarez no hab\u00eda tenido coyuntura pol\u00edtica para transformar en gobierno. Las expresiones m\u00e1s radicales del 2001, que constituyeron asambleas barriales y llegaron a ir m\u00e1s all\u00e1, pol\u00edticamente, de las demandas m\u00e1s inmediatas, encontrando caminos de autonom\u00eda que cuestionaban el sistema y sus pol\u00edtico, ser\u00edan traicionadas. Pero las personas movilizadas apoyar\u00eda el kirchnerismo, que universalizar\u00eda los planes de ayuda social y avanzar\u00eda desde el Estado en apoyo de una agenda de derechos humanos que recog\u00eda las luchas post dictadura por la memoria y justicia respecto a los 30 mil desaparecidos.<\/p>\n<p>Pero lejos de superar los 50 a\u00f1os de bipartidismo peronista y radical, intercalado con dictaduras, el sistema encontraba l\u00edderes con legitimidad. El kirchnerismo sabr\u00eda encontrar formas de envolver a la poblaci\u00f3n en disputas anti neoliberales, sin necesidad de rupturas. El peronismo siendo peronismo, pero reinvent\u00e1ndose en una l\u00ednea con mucho contacto con lo que el PT har\u00eda en Brasil, y el Frente Amplio, en Uruguay, Alianza Pa\u00eds en Ecuador. Ch\u00e1vez en Venezuela ser\u00eda aliado, pero con otra construcci\u00f3n simb\u00f3lica, socialista. El MAS en Bolivia se identificar\u00eda con ambos y tambi\u00e9n tendr\u00eda su lugar propio, por el lado de la identidad ind\u00edgena y la plurinacionalidad.<\/p>\n<p>Visto desde el 2001, donde parec\u00edan cuestionarse los l\u00edmites de la pol\u00edtica burguesa argentina, sea con sus matices republicanos, socialdemocratas, nacionalistas, radicales y peronistas, el desenlace parece conservador. A la luz de la extrema derecha populista de Brasil y el mundo, una cultura democr\u00e1tica progresista, incorporada en los partidos liberales, parece ser algo a valorar. El kirchnerismo se alinear\u00eda con la sensibilidad anti neoliberal de las mayor\u00edas estilizando las AFJP, no alineamiento con el FMI, enfrentando los exportadores de grano, o en los juicios contra represores de la dictadura. El kirchnerismo es, al mismo tiempo, la derrota de cualquier proyecto que podr\u00eda aspirar a un quiebre no neoliberal,<\/p>\n<p>El l\u00edmite ser\u00eda afectar los bolsillos de los poderosos, no se superar\u00eda un modelo de capitalismo con amigos empresarios del poder, y el modelo de empleo, crecimiento, desarrollo ser\u00eda un consenso sin discusi\u00f3n. A pesar de movilizar lenguajes de lucha social y representaci\u00f3n de los de abajo, la sucesi\u00f3n post cristinista, con Scioli, en 2015, y Alberto Fern\u00e1ndez en 2019, ambos nacidos del menemismo o la Ucede, partido ultraliberal de derecha, buscar\u00eda sanar el quiebre interno del peronismo, entre progresismo y peronismo conservador, cerrando los espacios de disputa anti neoliberal, con cuadros m\u00e1s dialoguistas, quiz\u00e1s a excepci\u00f3n de Kicillof, nuevo gobernador de Buenos Aires, que expresa junto a La Campora, un cristinismo duro que remite a la izquierda peronista de los 70, actualizado como proyecto desarrollaste keynesiano.<\/p>\n<p>A d\u00edas de asumir, Alberto Fernandez declarar\u00eda que la miner\u00eda ser\u00eda su fuente de recursos para que el pa\u00eds volviera a crecer. Poco despu\u00e9s hubo una masiva marcha en Mendoza, contra el gobernador y una ley de miner\u00eda que pon\u00eda en riesgo el agua de la provincia, incluyendo la vinicultura, y reactivando luchas que hab\u00edan logrado frenar la miner\u00eda, despu\u00e9s de episodios de derrame de cianuro, en yacimientos de la empresa Barrick Gold.<\/p>\n<p>Aunque viendo el desfile de nombres del peronismo federal, los actuales funcionarios que fueron de la oposici\u00f3n al kirchnerismo en el pasado, y l\u00edneas pol\u00edticas m\u00e1s conciliatorias que con Cristina, el triunfo frente a Mauricio Macri tiene importancia regional como muestra de la posibilidad de retorno del progresismo, una vez desplazado por la derecha, como un fin de ciclo que no da lugar a otro bien consolidado. Aunque el macrismo junto al radicalismo conservan una cuota considerable de poder, y justamente por eso, vemos un escenario donde en tiempos electorales la oposici\u00f3n gana niveles de polarizaci\u00f3n excesivos, pero\u00a0 en tiempo de gesti\u00f3n los matices desaparecen, los hombres del poder administran y los grandes desaf\u00edos, en el funcionamiento de un modelo injusto, quedan fuera de la discusi\u00f3n pol\u00edtica cotidiana.<\/p>\n<p>Argentina identifica el neoliberalismo en sus representantes m\u00e1s directos, Menem, Macri, la oligarqu\u00eda. El kirchnerismo y un postkirchnerismo m\u00e1s peronista son lo que se identifica como alternativa, y sin espacio para una izquierda no peronista, o de un peronismo de izquierda no kirchnerista, encontramos Intelectuales, grupos pol\u00edticos, l\u00edderes sociales cr\u00edticos durante el kirchnerismo vueltos filo kirchneristas en momentos de definici\u00f3n. Igual que los votantes \u201ccr\u00edticos\u201d del PT, en el juego pol\u00edtico real, Lula o Kirchner representan la posibilidad de terminar con el macrismo, como si se tratara del fin del modelo neoliberal, o de Bolsonaro como si se tratara de frenar el fascismo desde un Estado social, de bienestar que de hecho nunca existi\u00f3.<\/p>\n<p>A pesar de una situacion pol\u00edtica bastante controlada desde el cambio de autoridades del gobierno nacional, se hace visible una movilizaci\u00f3n por diferentes caminos, como el feminismo, la lucha contra la miner\u00eda<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>, sindicalismo por salarios.\u00a0La imposibilidad de generar riqueza distribuida a partir de la industria nacional, de las peque\u00f1as y medianas empresas o de las agro exportaciones, no parece existir muchos caminos mas alla de un nuevo ciclo de protestas que se alimente de una crisis sin soluci\u00f3n visible. Con el kirchnerismo en el poder ese escenario se posterga. La izquierda existente tuvo un crecimiento, pero no por su inserci\u00f3n en las luchas o en los caminos de emancipaci\u00f3n. Habiendo aceptado el juego electoral, inclusive una fuerte construcci\u00f3n politica a partir de la economia informal, la Confederacion de Trabajadores de la Economia Popular (CTEP), en el contexto de la disputa contra Macri, se aproxim\u00f3 al kircherismo y as\u00ed como Boulos, en Brasil, con Lula, volvi\u00f3 sus propias construcciones superfluas al lado del progresismo que se auto representa y lic\u00faa cualquier otro espacio de construcci\u00f3n contrario a la derecha pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Chile<\/strong><\/p>\n<p>Chile ocupa hoy un lugar especial en el panorama sudamericano. Es donde las cosas est\u00e1n al mismo tiempo m\u00e1s abiertas y m\u00e1s cerradas. Donde hay algo ocurriendo en el orden de lo imprevisible. Tampoco es posible dilucidar como se resolver\u00e1 la sucesi\u00f3n presidencial en Bolivia, si estallar\u00e1 una revuelta en Argentina y si Nicol\u00e1s Maduro podr\u00e1 mantenerse en el poder. Pero en Chile lo imprevisto va m\u00e1s all\u00e1. Por un lado la falta de caminos, la persistencia de esfuerzos de la clase pol\u00edtica en cerrar lo que las calles abrieron y las dificultades de siquiera imaginar c\u00f3mo ser\u00eda una salida a la altura de lo que pide la poblaci\u00f3n es imponente. La presi\u00f3n que no cesa, y la falta de eficacia de los mecanismos tradicionales, incluyendo l\u00edderes pol\u00edticos, asamblea constituyente [en el caso de Chile la propuesta es una Convenci\u00f3n Constituyente] y represi\u00f3n, hacen de Chile tambi\u00e9n escenario de posibilidades, sino revolucionarias, al menos de laboratorio ahora post neoliberal.<\/p>\n<p>Los manifestantes que desde el 18 de octubre ocupan las calles de Chile cantan \u201cChile despert\u00f3\u201d, y eso quiz\u00e1s sea lo \u00fanico cierto en un panorama donde la radicalidad de la calle, en un levantamiento que no cesa, no encuentra todav\u00eda canales de expresi\u00f3n en sentido de cambiar ese modelo ya destituido moralmente, ya sin posibilidad de funcionar con legitimidad y sin respuesta, aunque a\u00fan en pie y organizando la vida colectiva de la sociedad chilena.<\/p>\n<p>La lucha estudiantil de 2006 y 2011 es un antecedente al que deben sumarse las fuertes movilizaciones de mujeres, la causa mapuche, con sus presos y defensa territorial, las pensiones miserables, de un sistema privatizado que se sufre en todas las casas de la clase media y baja, mostr\u00e1ndose evidentemente injusto, frente a un pa\u00eds gobernado por ricos y poderosos due\u00f1os de todo.<\/p>\n<p>Como explosi\u00f3n derivada de acumulaci\u00f3n en las luchas y la sensaci\u00f3n de necesidad de hacer algo, la fuerza inicial y sostenedora de la revuelta fueron los adolescentes de colegios que sin nada que perder, m\u00e1s all\u00e1 de las clases, decidieron actuar esta vez frente a un aumento del transporte, no aplicado al boleto estudiantil pero s\u00ed al del resto y, como ellos explicaban, al presupuesto de sus familias. Como en junio de 2013 en Brasil, el transporte, los adolescentes, la lucha, sin banderas partidarias, encuentra una forma efectiva de obtener visibilidad, en un contexto donde el trabajo es desorganizado. El costo del transporte afecta transversalmente a la clase trabajadora y en tiempo de descentralizaci\u00f3n productiva, trabajo no organizado y precario, se constituye como lugar donde las personas est\u00e1n. La ciudad entera se constituye en espacio de confrontaci\u00f3n con el modelo y la represi\u00f3n estatal repercute con efectos que vuelve la protesta visible para indeterminados actores, afectando la circulaci\u00f3n de personas y productos.<\/p>\n<p>La protesta se inici\u00f3 el 18 de octubre de 2019, despu\u00e9s de dos o tres d\u00edas en que alumnos convocados por una cuenta de Instagram de estudiantes militantes se congregaron en las entradas del Metro del centro de Santiago para evadir los molinetes y no pagar el pasaje recientemente aumentado. Ese d\u00eda, la polic\u00eda reprimi\u00f3 brutalmente causando un efecto expansivo y produciendo la interrupci\u00f3n del servicio de transporte, generando protestas espont\u00e1neas que no parar\u00edan por meses. D\u00edas despu\u00e9s de comenzar la Plaza Italia, rebautizada Plaza de la Dignidad, recibi\u00f3 un mill\u00f3n doscientos mil manifestantes, seg\u00fan c\u00e1lculos que circularon. Al principio por la renuncia de Pi\u00f1era, los partidos de izquierda y sectores sociales y sindicales organizados, como el que encabeza a plataforma contra las operadoras privadas de jubilaci\u00f3n, instalaron la demanda de una Convenci\u00f3n Constituyente. La misma se volvi\u00f3 una propuesta formal a partir de acuerdos entre el gobierno con legisladores de la oposici\u00f3n, que en noviembre y diciembre aprobaron la convocatoria formal.<\/p>\n<p>Lejos de que la Convenci\u00f3n Constituyente respondiera y se sintiese como hija de las movilizaciones, qued\u00f3 en evidencia el oportunismo de los pol\u00edticos y las limitaciones con que la misma fue programada. Convocada con el nombre de Convenci\u00f3n Constituyente y atada a un refer\u00e9ndum que, en abril de 2020, determinar\u00e1 si su composici\u00f3n es mixta, con 50% de miembros del congreso, o con representantes enteramente electos para la misma, el nuevo texto constitucional deber\u00e1 ser aprobado por dos tercios que, dado el comportamiento electoral de los chilenos, ciertamente dar\u00e1 poder de veto a los defensores del pinochetismo y del sistema neoliberal, mercantilizador de los servicios p\u00fablicos, para no hablar del resto de constituyentes que tambi\u00e9n provendr\u00e1n, por la dificultad de candidatear por afuera de los partidos, de las fuerzas que administraron y condujeron el modelo que hoy se busca impugnar.<\/p>\n<p>En diversas votaciones, el congreso mostr\u00f3 l\u00edmites, incluso en sus fuerzas emergentes, como el Frente Amplio, que adem\u00e1s de negociar r\u00e1pidamente con el gobierno, sin capacidad de traducir en este espacio la falta de legitimidad, permiti\u00f3 que mantuviera la iniciativa, incluso aprobando leyes de criminalizaci\u00f3n de la protesta, como la llamada ley anti capucha y anti saqueos, que\u00a0 llevaron a representantes de estas fuerzas a pedir disculpas por redes sociales. En diciembre la convocatoria a la Asamblea se convierte en ley dejando de lado la posibilidad de equidad de g\u00e9nero, la representaci\u00f3n facilitada de representantes ind\u00edgenas y de sectores independientes por fuera de los partidos.<\/p>\n<p>La crisis muestra movimientos tect\u00f3nicos incluso en las instituciones y sistema pol\u00edtico tradicional. Fueron comunes las rupturas de frentes, legisladores disidentes, discusiones internas en el frente de derecha gobernante, sin contar con episodios de repudio en las calles a los representantes de izquierda, adem\u00e1s del llamado general a la lucha por la renuncia del presidente, que comienza a ser vista con buenos ojos incluso por sectores empresarios y de derecha, que reaccionan con descontento a la falta de estabilidad y orden social, con ca\u00edda de toda actividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Especulando con un escenario constituyente, la fuerza de la derecha podr\u00e1 imponer que el trabajo de la convenci\u00f3n termine sin resultados. Podr\u00e1 tambi\u00e9n aparecer una derecha moderada, no anclada en la defensa del pinochetismo y que busque acuerdos con la centro izquierda, en el sentido de lo que la pol\u00edtica chilena produjo como posible<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>[20]<\/sup><\/a>, con partidos como el socialista y el comunista aceptando los l\u00edmites de un sistema que aparec\u00eda como inmutable, y que podr\u00e1 rejuvenecerse devolviendo orden y normalidad, quiz\u00e1s a cambio de victorias puramente simb\u00f3licas. El resultado, decepcionante, o su falta, podr\u00e1 generar espacio para algo nuevo que hoy no parece ser una fuerza partidaria o l\u00edderes de izquierda, y si un avance de la extrema derecha, con el empresario Kast o un pinochetismo camuflado por a\u00f1os como derecha moderna y democr\u00e1tica, que mostrar\u00eda su violencia constitutiva de forma directa.<\/p>\n<p>La Convenci\u00f3n Constituyente desplaz\u00f3 el pedido de renuncia de Pi\u00f1era, de los primeros d\u00edas de protestas, como demanda que apuntaba m\u00e1s all\u00e1 del gobierno, buscando alcanzar al modelo. Esto pone a Chile en un lugar pol\u00edtico diferente de los pa\u00edses vecinos. Bolivia discute la reelecci\u00f3n de Evo, y la continuidad del MAS, Cristina y Lula, Macri y Bolsonaro es lo que se discute en lugar del modelo, en los distintos pa\u00edses, como si proyecto pol\u00edtico progresista o conservador, o neoliberal, dependiera de la visi\u00f3n pol\u00edtica del presidente. Lo que la crisis y movilizaci\u00f3n chilena muestra es una consciencia de la necesidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que el progresismo partidario mostr\u00f3 desde el gobierno, como impotencia y carencia de capacidad para realizar cambios en ruptura con el armado pinochetista, que tiene su estructura validada en la constituci\u00f3n de 1980.<\/p>\n<p>Sin respuestas desde arriba, ni capacidad de cerrar el proceso de contestaci\u00f3n y avance en la movilizaci\u00f3n, la riqueza del momento chileno se mide desde abajo. Barrios movilizados, la creaci\u00f3n de asambleas en las ciudades, movilizaci\u00f3n persistente, semanal, con varias convocatorias de cientos de miles. Hay energ\u00eda que hoy circula por los espacios pol\u00edticos y de una pol\u00edtica que ba\u00f1a relaciones familiares, de vecindad como vecinanza y amistad. Las mujeres produjeron registros perform\u00e1ticos en denuncia de violaciones, del machismo y del Estado, que recorrieron el mundo. Los estudiantes secundarios tuvieron una victoria en la interrupci\u00f3n de ex\u00e1menes de admisi\u00f3n a la universidad. Los mapuches, en parte exigen que no se los involucre dentro de una coyuntura pol\u00edtica chilena, sino en solidaridad con los castigados por el modelo, en una lucha de autodeterminaci\u00f3n territorial y tambi\u00e9n enfrentamiento al capitalismo y Estado chilenos.<\/p>\n<p>El costo de la represi\u00f3n, con miles de prisioneros politicos, cientos de v\u00edctimas de mutilaci\u00f3n ocular, denuncias de tortura y violaci\u00f3n, genera un frente de protesta adicional. La protesta general, no unificada ni con voceros formales ni comando organizativo, suma sectores y banderas. M\u00faltiples causas y demandas locales espec\u00edficas, en sindicatos, colectivos o plataformas se suman desde diversos sectores al estado general de protesta y deliberaci\u00f3n social desde las calles.<\/p>\n<p>Chile muestra a la luz sus fuerzas pol\u00edticas de distintas tendencias. En las movilizaciones se mezclan s\u00edmbolos y actitudes que nos permiten imaginar de qu\u00e9 est\u00e1 compuesto el levantamiento chileno. Encontramos varias generaciones, y las tendencias m\u00e1s o menos radicales, de izquierda, progresistas, incluso nacionalistas, que componen la identidad pol\u00edtica latinoamericana. Disputas como las vividas en el gobierno de la unidad popular forman parte de lo que se destapa y aparece como heridas nunca selladas. En asambleas o entre amigos se escucha sobre los cordones industriales, sobre la posibilidad de una v\u00eda armada o pac\u00edfica para el socialismo, sobre los horizontes a los que se suman visiones pol\u00edticas nuevas influenciadas por la lucha de autodeterminaci\u00f3n mapuche o la lucha de las mujeres.<\/p>\n<p>En el coraz\u00f3n de las movilizaciones la primera l\u00ednea de j\u00f3venes que enfrentan la represi\u00f3n es compuesta por una clase trabajadora y estudiantil, producto del neoliberalismo, que dice basta. M\u00e1s atr\u00e1s, encontramos banderas mapuches, anarquistas, chilenas, expresando que alg\u00fan cambio es necesario y perfilando ya las posibles frustraciones de quien no se contentar\u00e1 con un cierre desde arriba, con una incorporaci\u00f3n meramente simb\u00f3lica de principios de igualdad social, plurinacionalidad o derechos diversos.<\/p>\n<p>El escenario chileno es prometedor, como inspiraci\u00f3n continental a la rebeld\u00eda y ruptura anti neoliberal. Sus asambleas y movilizaciones no se constituyen como doble poder ni disputan el lugar de los partidos en las instituciones, que parecen escindidos del proceso de movilizaciones, con una l\u00f3gica descentralizada e irrepresentable. Como las asambleas de barrio que siguieron al estallido de diciembre de 2001 en argentina, experiencias solidarias, de creaci\u00f3n de lazos, de pensamiento pol\u00edtico y acciones militantes podr\u00e1n decantar para nuevos liderazgos que normalicen la situaci\u00f3n y canalicen el descontento por los mecanismos habituales. Podr\u00e1n tambi\u00e9n ser laboratorios para pensar lo com\u00fan y continuar contestando un sistema.<\/p>\n<p>Por lo pronto, las calles ponen en agenda la realidad de los de abajo, de los explotados, de los sin voz, hoy siendo la fuerza pol\u00edtica que impone la necesidad de respuestas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Mientras la derecha populista llega al poder en Brasil, en Argentina hay un retorno progresista, que sin embargo apuesta a consolidarse desde un lugar diferente del kirchnerismo anterior, sin rupturas ni conflictos, a\u00fan m\u00e1s conciliador, por tanto, eliminando los pocos elementos de disputa que al menos simb\u00f3licamente el kirchnerismo evocaba, y le permitieron volver, recuperando apoyo, ante el fracaso de Macri. En Bolivia el progresismo es desplazado, se recurre a la ret\u00f3rica del golpe, como en Brasil, pero no est\u00e1 claro si un nuevo gobierno seno evista\u00a0 constituir\u00e1 en nuevo liderazgo. El hiperpresidencialismo lleva a una crisis que no encuentra un canal de estabilizaci\u00f3n. En ese sentido, Bolivia se acerca a Chile, donde la protesta que se expande, en este caso contra un gobierno de derecha, abre un camino todav\u00eda sin soluci\u00f3n a la vista, y con posibilidades de que se cierre con frustraci\u00f3n y continuidad de la crisis, sin cambios concretos.<\/p>\n<p>Chile muestra una situaci\u00f3n diferente a la del resto de los\u00a0 pa\u00edses de la regi\u00f3n: el conflicto est\u00e1\u00a0 orientado contra el neoliberalismo, la jubilaci\u00f3n, la salud, la educaci\u00f3n, la vida. No hay un juego entre dos actores pol\u00edticos e incluso la izquierda, cuando se acerca a dialogar o acuerda un plebiscito constitucional, muestra claramente como deja todav\u00eda un gran espacio abierto de continuidad de la rabia y la protesta, no cubierto por actores institucionales y que s\u00f3lo se expresa en la calle como enfrentamiento, y en la persistencia de la movilizaci\u00f3n. Las dificultades del gobierno chileno para controlar la situaci\u00f3n, que tambi\u00e9n cont\u00f3\u00a0 -como en Bolivia- con desobediencia militar para seguir una l\u00ednea de control represivo de la movilizaci\u00f3n social, son evidentes, tanto como la falta de caminos pol\u00edticos claros para encausar esas protestas. En este sentido, el ejemplo de los progresismos tampoco se muestra esperanzador. La situaci\u00f3n es de vac\u00edo, frente a la continuidad del neoliberalismo y ante la amenazadora derecha y la falta de una izquierda que m\u00e1s all\u00e1 del control gubernamental y la administraci\u00f3n de los consensos existentes, proponga caminos de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n muestra estar integrada a tendencias pol\u00edticas parecidas, a pesar del fracaso de las instancias supra-gubernamentales como el Mercosur o Unasur, sin ninguna incidencia. El bolsonarismo ha servido como ejemplo para derechas que buscan alinearse con su discurso, Per\u00fa ha sido sacudido por esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n de empresas brasile\u00f1as, llevando a ex presidentes a la c\u00e1rcel y generando amplias movilizaciones. El Frente Amplio uruguayo se incluye perfectamente en la l\u00f3gica del progresismo y la derecha Paraguaya tambi\u00e9n asimila discursos y l\u00f3gicas de la elite econ\u00f3mica regional, incluso con el papel del agronegocio, que involucra a toda la regi\u00f3n independientemente del grado de desarrollo capitalista alcanzado en el pasado.<\/p>\n<p>Venezuela merecer\u00eda un an\u00e1lisis aparte, por su conexi\u00f3n con la pol\u00edtica colombiana, el inter\u00e9s norteamericano y su papel simb\u00f3lico con influencia en buena parte de la izquierda latinoamericana, incluso autonomista. El an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n interna de los procesos pol\u00edticos, muestra sin embargo que la clave hoy est\u00e1 entre el gobierno y la movilizaci\u00f3n, sin que las teor\u00edas sobre alineamientos geopol\u00edticos y bloques pueda explicar la opci\u00f3n del progresismo por mantenerse dentro del orden, ni de su ca\u00edda.<\/p>\n<p>La fuerza gravitacional del sistema empuja a todo gobierno de izquierda en Sudam\u00e9rica a un centro de moderaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n a los consensos y m\u00e1rgenes estrechos en que el poder de siempre permite moverse. Es por eso que el avance de la derecha se da en la parad\u00f3jica situaci\u00f3n en que se derriban gobiernos que se esforzaban por cumplir con los mandatos del mercado y el consenso neoliberal, adem\u00e1s de favorecer aliados empresariales del poder econ\u00f3mico, iglesias y fuerzas de seguridad.<\/p>\n<p>Al margen de algunas medidas \u00abpopulistas\u00bb que podr\u00edan matizar la \u00faltima afirmaci\u00f3n, la comunicaci\u00f3n aprovechada por la derecha, a tono con la derecha mundial, es ideol\u00f3gica, de principios conservadores, adem\u00e1s de la corrupci\u00f3n. Ejercer el poder y ganar elecciones en Sudam\u00e9rica, con el apoyo\u00a0 millonario de empresas privadas, que devuelven con favores, no es una actividad que no abra flancos de ilegalidad que puedan ser aprovechados contra cualquier gobernante de hoy en la regi\u00f3n. Es correcta, al mismo tiempo, la cr\u00edtica a la discrecionalidad con que se acude a la justicia en la transici\u00f3n a nuevos gobiernos.<\/p>\n<p>Al margen de la judicializaci\u00f3n de la pol\u00edtica, que prolonga el tiempo de disputa electoral, sin que esten en juego las cuestiones centrales del modelo de sociedad y la organizaci\u00f3n de la vida. La polarizaci\u00f3n electoral se vive como una guerra en que el no apoyo a uno de los bandos se vuelve necesariamente colaboraci\u00f3n con el otro. Esta visi\u00f3n se impone en la pol\u00edtica latinoamericana conectada con una mirada geopol\u00edtica que, centrada en Cambridge Analytica, la denuncia de guerra h\u00edbrida y avance de la extrema derecha, se vuelve la mejor defensa del progresismo,\u00a0 en una nueva guerra fr\u00eda que tiene como blanco las voces cr\u00edticas, aut\u00f3nomas, que deber\u00edan callar ante la amenaza de la derecha, muchas veces c\u00f3mplice con el progresismo en\u00a0 los consensos que sostienen al capitalismo y las prioridades pol\u00edticas estatales.<\/p>\n<p>Las elecciones se vuelven escenario de disputa simb\u00f3lica y afectiva, a favor y en contra de l\u00edderes, movilizando banderas de justicia social, soberan\u00eda, desarrollo econ\u00f3mico y empleo, o corrupci\u00f3n, seguridad, valores religiosos y nacionalismo. M\u00e1s all\u00e1 del debate que enfrenta al progresismo con la derecha bolsonarista podemos ver, sin embargo, una oposici\u00f3n m\u00e1s importante entre la gente, el 99%, los de abajo, movilizados, contra el sistema, el modelo neoliberal, el gobierno del capital, con sus distintos matices ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos. Las respuestas institucionales y del sistema pol\u00edtico, as\u00ed, no se alinean con la voz de las calles. Se crea entonces un vac\u00edo o espacio pol\u00edtico aut\u00f3nomo que amenaza medidas impopulares, presidentes de uno u otro signo pol\u00edtico, y aparece como lugar desde donde la bronca, descontento, desencanto, rabia personal se vuelve colectiva.<\/p>\n<p>La ausencia de revueltas en las calles en algunos pa\u00edses no excluye la presencia de malestar y falta de respuestas desde arriba. El voto contra todo gobierno, la abstenci\u00f3n, la opci\u00f3n por candidatos de discurso contra el orden tambi\u00e9n expresan que, aunque no haya horizontes de reformas a la vista, algo hay que hacer, la olla de presi\u00f3n puede explotar en cualquier momento. En el pensamiento cr\u00edtico se exploran ideas\u00a0 que puedan escapar a los lugares comunes del keynesianismo, liberalismo, socialismo estatal, en una \u00e9poca abierta en que lo del encuentro colectivo en las calles puede prefigurar una sociedad diferente, tambi\u00e9n un encuentro de diferencias y concentrando sus energ\u00edas en superar la vida dif\u00edcil del capitalismo desigual.<\/p>\n<p>La derecha del discurso de odio, represi\u00f3n, del poder, aprovecha el vac\u00edo del fracaso progresista, como gr\u00e1fica en Bolivia la asunci\u00f3n de \u00c1\u00f1ez , ante la impotencia de la mayor\u00eda parlamentaria del MAS. Parece dise\u00f1arse un camino interesante cuando desde las calles, de Chile, y en los territorios ind\u00edgenas de todo el continente, se piensa contra los de arriba y el arreglo neoliberal\u00a0 colonial de d\u00e9cadas. Lejos de alistarse en una guerra entre potencias internacionales que expresar\u00edan localmente un bando estatal donde identificarse, una pol\u00edtica de rechazo al autoritarismo, al machismo, al securitismo, a la financiarizaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n y la colonialidad se encuentra, act\u00faa en conjunto y busca por donde abrir un momento de insurrecci\u00f3n que rechace las imposiciones desde arriba.<\/p>\n<p>[Escrito para Bajo el Volc\u00e1n, revista del posgrado en sociologia, Benemerita Universidad de Puebla, M\u00e9xico]<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n parcial del portugu\u00e9s: Santiago De Arcos-Halyburton<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong>:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Antrop\u00f3logo, profesor de la Universidade Federal de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Este texto fue escrito en febrero de 2020, antes de la llegada de la pandemia a Am\u00e9rica del Sur. Sirve como registro de un momento de nuevas preguntas que quedaran suspendidas durante la coyuntura del Covid-19.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Conaie tilda de &#8216;oportunismo&#8217; a las declaraciones de Rafael Correa sobre fallecidos, heridos y detenidos. El Comercio.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elcomercio.com\/actualidad\/conaie-correa-twitter-declaraciones-manifestaciones.html\">https:\/\/www.elcomercio.com\/actualidad\/conaie-correa-twitter-declaraciones-manifestaciones.html<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Lula acusa EUA de promover manifesta\u00e7\u00f5es de Junho de 2013 com o objetivo de derrubar Dilma<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistaforum.com.br\/politica\/lula-acusa-eua-de-promover-manifestacoes-de-junho-de-2013-com-o-objetivo-de-derrubar-dilma\/\">https:\/\/revistaforum.com.br\/politica\/lula-acusa-eua-de-promover-manifestacoes-de-junho-de-2013-com-o-objetivo-de-derrubar-dilma\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Nancy fraser \u201cTrump o el fin del neoliberalismo progreissta\u201d <a href=\"https:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=221955\">https:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=221955<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> \u201cAlberto Fern\u00e1ndez, el peronista que se declara liberal progresista\u201d Disponible en_ <a href=\"https:\/\/www.elobservador.com.uy\/nota\/alberto-fernandez-el-peronista-que-se-declara-liberal-progresista--201910281123\">https:\/\/www.elobservador.com.uy\/nota\/alberto-fernandez-el-peronista-que-se-declara-liberal-progresista&#8211;201910281123<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Violencia Brasil, entrada Wikipedia <a href=\"https:\/\/pt.wikipedia.org\/wiki\/Viol%C3%AAncia_no_Brasil\">https:\/\/pt.wikipedia.org\/wiki\/Viol%C3%AAncia_no_Brasil<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Lucio Flavio Pinto \u201cBelo Monte vai Quebrar\u201d, site <em>Amazonia Real<\/em>. <a href=\"https:\/\/amazoniareal.com.br\/belo-monte-vai-quebrar\/\">https:\/\/amazoniareal.com.br\/belo-monte-vai-quebrar\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> \u201cLula acusa EUA de promover manifesta\u00e7\u00f5es de Junho de 2013 com o objetivo de derrubar Dilma. Revista Forum\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/revistaforum.com.br\/politica\/lula-acusa-eua-de-promover-manifestacoes-de-junho-de-2013-com-o-objetivo-de-derrubar-dilma\/\">https:\/\/revistaforum.com.br\/politica\/lula-acusa-eua-de-promover-manifestacoes-de-junho-de-2013-com-o-objetivo-de-derrubar-dilma\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Bruno Lupion \u201cComo empresas apoiadas para virar &#8216;campe\u00e3s nacionais&#8217; quebraram ou entraram na mira da Lava Jato\u201c, Nexo Jornal, 4 de julio de 2016. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.nexojornal.com.br\/expresso\/2016\/07\/04\/Como-empresas-apoiadas-para-virar-campe%C3%A3s-nacionais-quebraram-ou-entraram-na-mira-da-Lava-Jato\">www.nexojornal.com.br\/expresso\/2016\/07\/04\/Como-empresas-apoiadas-para-virar-campe%C3%A3s-nacionais-quebraram-ou-entraram-na-mira-da-Lava-Jato<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> Salvador Schavelzon \u201cMundial para Quien\u201d, Revista Anfibia, 2014, disponible en: <a href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/ensayo\/mundial-para-quien\/\">http:\/\/revistaanfibia.com\/ensayo\/mundial-para-quien\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> \u201cNa Bahia, governada pelo PT, j\u00e1 s\u00e3o 83 escolas militarizadas\u201d Esquerda Diario, 19 de diciembre 2019. Disponible en:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.esquerdadiario.com.br\/Na-Bahia-governada-pelo-PT-ja-sao-83-escolas-militarizadas\">http:\/\/www.esquerdadiario.com.br\/Na-Bahia-governada-pelo-PT-ja-sao-83-escolas-militarizadas<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> ver Dossier Bolsonaro and the Unmaking of Brazil <a href=\"https:\/\/culanth.org\/fieldsights\/series\/bolsonaro-and-the-unmaking-of-brazil?x-craft-preview=waeTlurXip&amp;token=ugiTkAY1VcXQleimZMuRBCaVBmV0wBYH\">https:\/\/culanth.org\/fieldsights\/series\/bolsonaro-and-the-unmaking-of-brazil?x-craft-preview=waeTlurXip&amp;token=ugiTkAY1VcXQleimZMuRBCaVBmV0wBYH<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Una posici\u00f3n leal de Kaliman habr\u00eda generado su detenci\u00f3n. Los militares facilitan la asunci\u00f3n de \u00c1\u00f1ez, sin formar parte del gobierno. La derecha de Santa Cruz aprovecha la coyuntura de contar con la segunda presidencia del senado, y asume no aclamada por el congreso, sino apelando a una ley que se refiere al vac\u00edo de poder.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> El candidato a vicepresidente ser\u00eda David Choquehuanca, ex canciller. Incluirlo en el binomio buscar\u00eda atender el mandato de las organizaciones sociales, que hab\u00edan votado nacionalmente por su postulaci\u00f3n como presidente. Si bien demostr\u00f3 lealtad en momentos en que manten\u00eda posiciones enfrentadas con el rumbo del gobierno, representa potencial autonom\u00eda en relaci\u00f3n a Evo Morales, y un v\u00ednculo propio, no derivado, con las comunidades Aymaras y sindicatos campesinos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> Cf.: ZIBECHI, Ra\u00fal. Bolivia: un levantamiento popular aprovechado por la ultraderecha.<br \/>\nDesinformemonos, 11 de novembro de 2019. Dispon\u00edvel em: &lt; https:\/\/desinformemonos.org\/bolivia-unlevantamiento-popular-aprovechado-por-la-ultraderecha\/ &gt;.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>[17]<\/sup><\/a> Ver cap\u00edtulo 2 Schaveloz, S. El Nacimiento del Estado Plurinacional\u00a0 de Bolivia. <a href=\"https:\/\/www.clacso.org.ar\/libreria-latinoamericana\/pais_autor_libro_detalle.php?id_libro=754&amp;campo=autor&amp;texto=3395&amp;pais=7\">https:\/\/www.clacso.org.ar\/libreria-latinoamericana\/pais_autor_libro_detalle.php?id_libro=754&amp;campo=autor&amp;texto=3395&amp;pais=7<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>[18]<\/sup><\/a> Schavelzon, S. Teor\u00eda de la revoluci\u00f3n en \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera: centralizaci\u00f3n estatal y elogio de la derrota <a href=\"https:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=240668\">https:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=240668<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>[19]<\/sup><\/a> Cf.: Definici\u00f3n de Fern\u00e1ndez \u00abLa miner\u00eda es primordial\u00bb. P\u00e1gina12, 19 de diciembre de 2019.<\/p>\n<p>Disponible en: &lt; https:\/\/www.pagina12.com.ar\/237337-la-mineria-es-primordial &gt;.<\/p>\n<p>Gan\u00f3 el pueblo de Mendoza: se derogar\u00e1 la reforma de la 7722. La Izquierda Diario, 27 de diciembre de 2019. Disponible en &lt; https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Gano-el-pueblo-de-Mendoza-se-derogara-la-reforma-de-la7722?fbclid=IwAR1ji2JaadloLFsY4wLQeGCSRu3kUk7_LLvsSg6pNwq5YPaNnA9H819JofI &gt;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>[20]<\/sup><\/a> Derechizacion de la concertaci\u00f3n <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=263337&amp;titular=profunda-derechizaci%F3n-concertacionista-1989-2019-\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=263337&amp;titular=profunda-derechizaci%F3n-concertacionista-1989-2019-<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; por Salvador Schavelzon[1] &nbsp; Introducci\u00f3n Los meses de octubre y noviembre de 2019 trasladaron el protagonismo pol\u00edtico a las calles en varios pa\u00edses latinoamericanos. En Colombia y Chile, gobiernos de derecha que ven\u00edan de imponerse electoralmente, encontraron fuertes protestas, que iniciaron 2020 sin soluci\u00f3n de continuidad hasta el inicio de la pandemia[2]. 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