{"id":2900,"date":"2020-10-31T14:54:31","date_gmt":"2020-10-31T14:54:31","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=2900"},"modified":"2020-10-31T14:54:31","modified_gmt":"2020-10-31T14:54:31","slug":"ecosocialismo-versus-colapsismo-una-conversacion-con-michael-lowy-miguel-fuentes-y-antonio-turiel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=2900","title":{"rendered":"Ecosocialismo versus Colapsismo. Una conversaci\u00f3n con Michael Lowy, Miguel Fuentes y Antonio Turiel"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Parte I<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>Algunos elementos de la cr\u00edtica del Colapsismo Marxista al Ecosocialismo<\/strong><\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"375\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Presentamos a continuaci\u00f3n un material de discusi\u00f3n en torno a la relaci\u00f3n entre la crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica contempor\u00e1nea, la posible perspectiva de un colapso civilizatorio cercano y la reciente pol\u00e9mica que ha estallado entre las posturas ecosocialistas y las nuevas posiciones te\u00f3rico-ideol\u00f3gicas del llamado \u201cMarxismo Colapsista\u201d. Se ofrece aqu\u00ed una contextualizaci\u00f3n de algunos aspectos de la cr\u00edtica colapsista al Ecosocialismo, reproduci\u00e9ndose en la segunda parte de este material una conversaci\u00f3n con el intelectual Michael Lowy en donde aquel realiza una replica a dicha cr\u00edtica.<\/p>\n<h4>Algunos elementos de la cr\u00edtica del colapsismo marxista al Ecosocialismo<\/h4>\n<p>Desde hace algunos meses diversas organizaciones ecosocialistas de Chile, Argentina y otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina vienen siendo objeto de una potente campa\u00f1a de ataque ideol\u00f3gico en redes sociales por parte de un nuevo referente comunicacional que act\u00faa bajo el nombre de \u201cMarxismo y Colapso\u201d. Uno de los objetivos centrales de este referente ha sido polemizar con algunas de las figuras y posturas centrales del Ecosocialismo, por ejemplo aquellas representadas por el intelectual marxista Michael Lowy. Una de las posiciones centrales de este grupo ha sido negar reiteradamente varios de los preceptos centrales de los programas marxistas tradicionales y de la estrategia ecosocialista; esto es, por ejemplo, la idea de que un cambio revolucionario en las relaciones sociales de producci\u00f3n y el establecimiento de un nuevo r\u00e9gimen productivo orientado a la satisfacci\u00f3n de las necesidades sociales ser\u00eda capaz tanto de \u201cfrenar\u201d (o \u201crevertir\u201d) los efectos de la actual crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica, as\u00ed como tambi\u00e9n de \u201cevitar\u201d un fen\u00f3meno de colapso civilizatorio cercano.<\/p>\n<p>Por el contrario, \u201cMarxismo y Colapso\u201d defender\u00eda la necesidad de un nuevo marco te\u00f3rico y estrat\u00e9gico al interior de la izquierda mundial para dar cuenta del fen\u00f3meno de colapso civilizatorio y extinci\u00f3n humana que, como producto de la combinaci\u00f3n entre los efectos destructivos de la crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica actual y las contradicciones tradicionales del sistema capitalista decadente, ser\u00eda ya imposible de detener. Seg\u00fan este planteamiento, lo anterior pondr\u00eda al conjunto de las fuerzas socialistas ante un escenario in\u00e9dito en la historia revolucionaria moderna que se caracterizar\u00eda, entre otras cosas, por la \u201cirrupci\u00f3n pr\u00e1ctica\u201d (a diferencia de los siglos pasados) del \u201chorizonte de barbarie\u201d anticipado te\u00f3ricamente por una serie de pensadores marxistas tales como Rosa Luxemburgo o Walter Benjamin.<\/p>\n<p>De acuerdo con Miguel Fuentes, uno de los ide\u00f3logos principales de estas posiciones, un escenario como el anterior implicar\u00eda no s\u00f3lo una diferencia fundamental con el siglo pasado en el cual dicho horizonte se habr\u00eda mantenido en un terreno a\u00fan \u201chipot\u00e9tico\u201d, sino que obligar\u00eda adem\u00e1s a las organizaciones de izquierda anti-capitalista a pensar la situaci\u00f3n hist\u00f3rica actual en el marco de una \u201cdin\u00e1mica de cierre\u201d (o clausura) del horizonte socialista moderno. La raz\u00f3n de lo anterior ser\u00eda que estar\u00edamos (o estar\u00edamos muy cerca de estarlo) ante las puertas de un tipo de \u201cresoluci\u00f3n negativa\u201d de la lucha de clases moderna como aquella anticipada te\u00f3ricamente por Marx en el Manifiesto Comunista, esto al referirse a la posibilidad de una \u201cautodestrucci\u00f3n\u201d de las dos clases fundamentales del sistema capitalista.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes2.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"269\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los ejemplos de este \u201cescenario in\u00e9dito\u201d al cual estar\u00edamos a punto de enfrentarnos ser\u00eda la perspectiva de un derrumbe generalizado (inminente) de las fuerzas productivas a nivel planetario, aquello como efecto de un avance imparable del calentamiento global y la crisis ecol\u00f3gica. Seg\u00fan las concepciones de \u201cMarxismo y Colapso\u201d, una situaci\u00f3n de derrumbe econ\u00f3mico de este tipo poseer\u00eda, potencialmente, una gravedad mayor a cualquiera de las crisis econ\u00f3micas experimentadas durante la historia del capitalismo, asoci\u00e1ndose desde aqu\u00ed a un escenario mucho m\u00e1s destructivo al que tuvieron algunas de las peores cat\u00e1strofes hist\u00f3ricas de los \u00faltimos siglos: por ejemplo, las guerras mundiales. La explicaci\u00f3n de esto ser\u00eda que, a pesar de los niveles de destrucci\u00f3n masiva que experiment\u00f3 Europa durante estos conflictos b\u00e9licos, las bases de la econom\u00eda capitalista habr\u00edan podido mantenerse s\u00f3lidas en el resto del planeta (por ejemplo en Estados Unidos), constituyendo lo anterior, en consecuencia, una situaci\u00f3n radicalmente diferente al escenario potencial de derrumbe global \u201csincronizado\u201d que estar\u00eda pronto a producir la crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica en ciernes. Igualmente, a diferencia del costo en vidas que tuvieron las guerras mundiales, el cual ascendi\u00f3 en su conjunto a una cifra alrededor de los cien millones de personas, la crisis ecol\u00f3gica actual, ligada a una pronta crisis de subsistencia planetaria generalizada, podr\u00eda cobrarse durante este siglo un n\u00famero de v\u00edctimas que llegue a los billones (esto sin descartarse la posibilidad de una extinci\u00f3n completa de nuestra especie).<\/p>\n<p>Otro planteamiento colapsista que puede destacarse aqu\u00ed ser\u00eda la supuesta existencia de un \u201cd\u00e9ficit tecnol\u00f3gico\u201d estructural que, debido a la extrema gravedad que tendr\u00eda la crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica actual y el nivel de descomposici\u00f3n de las bases eco-sociales del desarrollo hist\u00f3rico contempor\u00e1neo, incapacitar\u00eda hoy no s\u00f3lo al capitalismo, sino que tambi\u00e9n a un hipot\u00e9tico proyecto socialista, para \u201ccontener\u201d, \u201cfrenar\u201d o bien \u201crevertir\u201d los efectos catastr\u00f3ficos de la crisis mundial que se aproxima. Esto \u00faltimo, por lo menos, en el poco tiempo que nos quedar\u00eda antes de que esta crisis se descontrole de manera absoluta, precipitando con ello un derrumbe ecosist\u00e9mico planetario total que se asociar\u00eda, de manera inevitable, no a una pretendida \u201csuperaci\u00f3n revolucionaria\u201d del sistema capitalista, sino que a su colapso.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes3.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un argumento adicional en esta l\u00ednea ser\u00eda que la crisis ecol\u00f3gica y energ\u00e9tica en ciernes plantear\u00eda hoy, acorde con el posible derrumbe inminente del desarrollo de las fuerzas productivas que se asociar\u00eda a aquella, un horizonte de escasez cr\u00f3nica de recursos que terminar\u00eda por \u201cbloquear\u201d y volver pronto en inviable una gran parte del programa marxista revolucionario de los siglos pasados. La raz\u00f3n de lo anterior se encontrar\u00eda en el hecho de que, a diferencia del contexto caracter\u00edstico de abundancia de recursos de los siglos XIX y XX, un escenario de escasez global implicar\u00eda una perdida de efectividad (y posterior caducidad) de una serie de consignas revolucionarias cl\u00e1sicas que habr\u00edan sido entendidas hasta hoy como las v\u00edas principales para la aseguraci\u00f3n \u00edntegra y efectiva de las necesidades materiales y espirituales de la poblaci\u00f3n mundial. Algunas de estas medidas ser\u00edan, entre otras, la expropiaci\u00f3n y el control obrero de los medios de producci\u00f3n y la redistribuci\u00f3n socialista de las riquezas sociales.<\/p>\n<p>En pocas palabras, la situaci\u00f3n de escasez cr\u00f3nica de recursos que se avecinar\u00eda en el futuro cercano implicar\u00eda, liza y llanamente, que un sector importante de la poblaci\u00f3n mundial se encontrar\u00eda ya, literalmente, perdida (muerta), esto incluso en un contexto futuro cercano de reorganizaci\u00f3n socialista del sistema econ\u00f3mico. Para los referentes de \u201cMarxismo y Colapso\u201d, aquello tendr\u00eda una serie de repercusiones (todav\u00eda no estudiadas) sobre las futuras din\u00e1micas de la lucha de clases internacional, esto por ejemplo al nivel de las \u201cfracturas inevitables\u201d que el avance progresivo de un marco de escasez de recursos podr\u00eda producir, inexorablemente, al interior de las filas de los explotados. Lo anterior constituir\u00eda as\u00ed un escenario radicalmente distinto a los vistos durante los siglos XIX y XX en los cuales el desarrollo de las fuerzas productivas (y la abundancia mundial de recursos) represent\u00f3 la base objetiva de una potencial alianza revolucionaria internacional del conjunto de los oprimidos por el capitalismo. Un ejemplo de estas posibles \u201cfracturas internas\u201d futuras al nivel del campo de los explotados, gatilladas por un derrumbe global de las fuerzas productivas y un contexto de escasez aguda, podr\u00eda encontrarse en una potencial divisi\u00f3n entre los sectores de la sociedad aptos para asegurar su sobrevivencia por sus propios medios y aquellos sectores (remanentes) que s\u00f3lo podr\u00edan hacerlo obteni\u00e9ndolos (de forma pac\u00edfica o violenta) de los primeros.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes20.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"276\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La perspectiva ecosocialista y la ecolog\u00eda marxista se caracterizar\u00edan por presentar, por lo tanto, una serie de \u201cpuntos ciegos\u201d que afectar\u00edan su capacidad para una evaluaci\u00f3n realista de la verdadera gravedad de la crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica en curso y de sus potenciales proyecciones durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Una muestra de lo anterior ser\u00edan tanto la escasa reflexi\u00f3n dada por estas corrientes en torno a la ya referida posibilidad (objetiva) de un fen\u00f3meno de colapso civilizatorio como resultado del avance de los procesos ya activados (e irreversibles) de destrucci\u00f3n ecosist\u00e9mica, as\u00ed como tambi\u00e9n la incomprensi\u00f3n de aquellas de las \u201climitaciones estructurales\u201d que, tal como se indic\u00f3 m\u00e1s arriba, tendr\u00eda una potencial revoluci\u00f3n mundial para hacer frente (tanto en el \u00e1mbito tecnol\u00f3gico como social) a este escenario de ruptura ecol\u00f3gica planetaria.<\/p>\n<p>Un ejemplo supuestamente evidente de esto \u00faltimo se hallar\u00eda en la consigna ecosocialista de una posible \u201cregeneraci\u00f3n\u201d del \u201cequilibrio metab\u00f3lico\u201d entre el hombre y la naturaleza, aquello nada menos que en un contexto en el cual los niveles de alteraci\u00f3n antr\u00f3pica del medio-ambiente ya habr\u00edan destruido no s\u00f3lo los \u00faltimos restos de dicho equilibrio (ya pulverizado por el avance del capitalismo), sino que, asimismo, hecho \u201csaltar por los aires\u201d los delicados y complejos pilares clim\u00e1ticos del periodo holoc\u00e9nico establecidos en la Tierra a lo largo de decenas de miles de a\u00f1os. De acuerdo con la perspectiva colapsista, estos equilibrios ser\u00edan as\u00ed ya no s\u00f3lo imposibles de \u201crecomponer\u201d durante un largo periodo de tiempo en escala geol\u00f3gica, sino que, adem\u00e1s, tal como en el caso del resto de \u201cequilibrios medioambientales\u201d rotos en el pasado terrestre con motivo de otras graves alteraciones paleo-clim\u00e1ticas (entre otras las cinco extinciones masivas que enfrent\u00f3 la vida sobre nuestro planeta previamente al origen de la humanidad), aquellos habr\u00edan sido destruidos, muy probablemente, para siempre. Ser\u00eda justamente en consignas como \u00e9stas en torno a una posible \u201crestauraci\u00f3n\u201d del equilibrio metab\u00f3lico hombre-naturaleza, compartida incluso por sectores \u201cecol\u00f3gicos\u201d del industrialismo marxista (por ejemplo los representados por la secci\u00f3n medioambiental de la revista democr\u00e1tico-ciudadana \u201cLa Izquierda Diario\u201d), en donde una parte importante del programa eco-socialista se presentar\u00eda, seg\u00fan la postura colapsista, como una verdadera \u201cutop\u00eda verde\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes4.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"250\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debe considerarse aqu\u00ed, asimismo, la incapacidad del desarrollo tecnol\u00f3gico actual para siquiera detener (y menos \u201crevertir\u201d) la trayectoria destructiva de lo que ha sido denominado ya por la ciencia como el inicio de la VI extinci\u00f3n masiva de la vida terrestre, la cual se encontrar\u00eda hoy, aquello sin siquiera haberse alcanzado la barrera catastr\u00f3fica de los 1.5 grados cent\u00edgrados de aumento del calentamiento global fijada por la ONU, en pleno desarrollo. Lejos de cualquier posible \u201crestauraci\u00f3n\u201d de ning\u00fan \u201cequilibrio metab\u00f3lico\u201d entre el hombre y la naturaleza, no existir\u00eda hoy, por lo tanto, esto si se consideran por ejemplo los actuales niveles de gases de efecto invernadero en la atm\u00f3sfera que asegurar\u00edan un aumento cercano probablemente incontrolable de las temperaturas globales, otro escenario m\u00e1s que el de una \u201cruptura geol\u00f3gica\u201d imparable que, con o sin la aplicaci\u00f3n de un \u201cprograma ecol\u00f3gico socialista\u201d, no har\u00e1 m\u00e1s que empeorar durante este siglo. Una de las cr\u00edticas esgrimidas al Ecosocialismo y al pensamiento ecol\u00f3gico marxista en este punto es que, tal como se dijo anteriormente, dichos referentes defender\u00edan una perspectiva simplista (y en gran medida ut\u00f3pica) respecto a las capacidades que tendr\u00eda el proyecto revolucionario socialista moderno para enfrentar esta crisis planetaria.<\/p>\n<p>De acuerdo con las posiciones colapsistas, las tareas de la izquierda y la revoluci\u00f3n hoy ser\u00edan as\u00ed, asumiendo la perspectiva cercana de un cambio clim\u00e1tico y una crisis energ\u00e9tica s\u00faper-catastr\u00f3fica imparable, dar pasos en la discusi\u00f3n de un programa pol\u00edtico coherente con este escenario de derrumbe global inminente. Una de las razones de lo anterior ser\u00eda que solamente discutiendo esta perspectiva, de una manera realista, ser\u00eda posible en el futuro la mantenci\u00f3n de un proyecto comunista que, debiendo ser esta vez asegurado \u201cen la barbarie misma\u201d, pueda constituir una alternativa de sobrevivencia y civilizaci\u00f3n para aquel sector de la humanidad que estar\u00eda capacitado para superar (de la manera que sea) los desaf\u00edos de la gran crisis geol\u00f3gica-civilizatoria que se abalanza sobre nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Parte 2<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>Algunos elementos de la cr\u00edtica del Colapsismo Marxista al Ecosocialismo<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (II)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una conversaci\u00f3n con Michael Lowy, Miguel Fuentes y Antonio Turiel<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Presentamos a continuaci\u00f3n una conversaci\u00f3n con el intelectual marxista Michael Lowy en donde aquel responde a una serie de cr\u00edticas realizadas desde el \u00e1mbito del llamado marxismo colapsista hacia el Ecosocialismo. Se integran a esta conversaci\u00f3n las replicas de Miguel Fuentes (exponente del pensamiento colapsista), esto con el objetivo de dejar sentadas las diferencias y similitudes que existen entre ambas tendencias. Un tercer participante de esta conversaci\u00f3n es Antonio Turiel, referente de la teor\u00eda del decrecimiento y quien se posiciona en este debate desarrollando algunas de sus ideas provenientes del terreno de los estudios sobre la crisis energ\u00e9tica. La primera secci\u00f3n de esta discusi\u00f3n gira alrededor del car\u00e1cter (y posible inevitabilidad) de la crisis ecol\u00f3gica actual y su relaci\u00f3n con un posible fen\u00f3meno cercano de colapso civilizatorio y extinci\u00f3n humana. Se invita a los lectores a revisar el art\u00edculo de contextualizaci\u00f3n de las posturas del colapsismo marxista ofrecido en la primera parte de esta serie. Art\u00edculos adicionales en los cuales pueden leerse algunas de las posiciones centrales del Ecosocialismo y la teor\u00eda del decrecimiento se entregan al final de este debate.<\/p>\n<h4>-Secci\u00f3n Debate<br \/>\nCrisis ecol\u00f3gica catastr\u00f3fica, colapso civilizatorio y extinci\u00f3n humana<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1. \u00bfQu\u00e9 opina respecto a la posibilidad de una crisis ecol\u00f3gica s\u00faper catastr\u00f3fica durante este siglo?<\/strong><\/p>\n<p>-Michael Lowy:<br \/>\n\u00a1Se trata de una posibilidad muy real! Si se sigue con la trayectoria actual de \u201cbusiness as usual\u201d por algunas d\u00e9cadas m\u00e1s, entonces la cat\u00e1strofe ser\u00e1 inevitable. Es un peligro sin precedentes en la historia humana.<\/p>\n<p>-Miguel Fuentes:<br \/>\nLa ciencia es clara al respecto y las perspectivas de un calentamiento global que sobrepasen los 2 o 3 grados cent\u00edgrados implicar\u00eda que una gran parte de la Tierra pueda transformarse en inhabitable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Antonio Turiel:<br \/>\nLa crisis ecol\u00f3gica (en sus diversas vertientes) ya est\u00e1 aqu\u00ed. Es el problema ambiental (del que ahora lo que m\u00e1s se destaca es el cambio clim\u00e1tico), el de los recursos, el de la biodiversidad, el del agua potable\u2026 \u00bfSe resolver\u00e1n todas estas crisis de manera catastr\u00f3fica? Si no se hace nada, evidentemente. E incluso haciendo lo mejor posible ser\u00e1 un momento bastante traum\u00e1tico.<\/p>\n<p><strong>2. \u00bfQu\u00e9 piensa respecto a la posibilidad de un fen\u00f3meno de colapso civilizatorio cercano? \u00bfPuede el capitalismo autodestruirse durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas?<\/strong><\/p>\n<p>-Michael Lowy:<br \/>\nComo lo dec\u00eda, la perspectiva de un colapso civilizatorio en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas es una amenaza muy concreta. No lo definir\u00eda, en todo caso, como una \u201cautodestrucci\u00f3n del capitalismo\u201d. Podr\u00edamos quiz\u00e1s imaginar un escenario dist\u00f3pico en el cual comiencen a producirse los primeros efectos de la cat\u00e1strofe, pero esto \u00faltimo sin que deje de existir el capitalismo. Como dec\u00eda Walter Benjamin: \u201cel capitalismo nunca va a morir de muerte natural\u201d.<\/p>\n<p>-Miguel Fuentes:<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 tiene de especial el capitalismo en comparaci\u00f3n con otras sociedades complejas tales como el Imperio Romano, la Sociedad Maya Cl\u00e1sica, la Dinast\u00eda Han, el Imperio Gupta y muchas otras a lo largo de la historia como para ser totalmente \u201cinmune\u201d a un fen\u00f3meno de colapso? \u00bfQuiz\u00e1s su avance tecnol\u00f3gico? \u00bfSe olvida acaso Lowy que, m\u00e1s all\u00e1 de los fenomenales avances t\u00e9cnicos del capitalismo en una serie de esferas, aquel sigue poseyendo pr\u00e1cticamente la misma base productiva-energ\u00e9tica que aquella que ten\u00eda hace dos siglos? \u00a1La misma vieja locomotora de hace dos siglos que, a pesar de poseer en sus compartimientos superiores laboratorios de nanotecnolog\u00eda, sat\u00e9lites y tecnolog\u00eda de GPS, sigue necesitando de los mismos \u201cproductos de plantas\u201d de hace doscientos a\u00f1os (entre otros el carb\u00f3n, el gas y el petr\u00f3leo) para moverse! Y pueden mencionarse aqu\u00ed, asimismo, los resultados de un reciente estudio financiado parcialmente por la NASA y liderado por el matem\u00e1tico Safa Motesharrei en el cual, realiz\u00e1ndose una proyecci\u00f3n del curso de la sociedad industrial actual a partir de la aplicaci\u00f3n de un modelo predictivo HANDY, se muestra como esta \u00faltima se estar\u00eda dirigiendo, aceleradamente, al colapso. La raz\u00f3n de esto se encontrar\u00eda en la combinaci\u00f3n de algunos factores tales como la sobreexplotaci\u00f3n de recursos, el cambio clim\u00e1tico, la existencia de una elite demasiado r\u00edgida y la desigualdad extrema. Es pr\u00e1cticamente imposible que la sociedad capitalista actual, tecnol\u00f3gica y econ\u00f3micamente atrasada para enfrentar los peligros de envergadura geol\u00f3gica-planetaria que se nos avecinan, siga subsistiendo ante un escenario de crisis ecosist\u00e9mica generalizada como aquella que estar\u00eda a punto de producirse. Debemos tener en cuenta aqu\u00ed, asimismo, que una vez que las defensas que tiene el sistema capitalista para sostenerse ante una crisis comiencen a fallar, ser\u00e1 la propia complejidad de este sistema la cual podr\u00eda volverlo mucho m\u00e1s vulnerable ante un potencial fen\u00f3meno de colapso. El caso de la ca\u00edda del Imperio Romano es un ejemplo de lo anterior.<\/p>\n<p>-Antonio Turiel:<br \/>\nTodas las civilizaciones atraviesan crisis hist\u00f3ricas a lo largo de su existencia, y el colapso completo no es s\u00f3lo una posibilidad, sino que algo muy repetido a lo largo de la historia. Sabemos de 26 civilizaciones antes de la nuestra que colapsaron completamente. \u00bfPor qu\u00e9 la nuestra habr\u00eda de ser la excepci\u00f3n? Las civilizaciones colapsan como fruto de presiones internas y externas suficientemente intensas, y los retos a los que deberemos hacer frente (fundamentalmente, cambio ambiental y escasez de recursos) han acabado ya con otras civilizaciones en el pasado. En realidad, muy a menudo nos creemos m\u00e1s especiales de lo que somos, pero nuestro dilema es muy parecido al que otras sociedades sufrieron con anterioridad. Somos de hecho a veces tan arrogantes que no leemos las lecciones de la historia y no aprendemos de ella. Una cuesti\u00f3n importante a saber aqu\u00ed con respecto al colapso es que aquel siempre es un da\u00f1o auto-infligido: las sociedades colapsan porque, en su fuero interno, han decidido colapsar, esto porque ya sea por razones pol\u00edticas, religiosas, filos\u00f3ficas o directamente por terquedad, han querido colapsar. El colapso siempre es algo evitable, pero uno tiene que trabajar activamente para evitarlo, y cuando sucede es porque, simplemente, no se quiere evitar, y porque se rechaza neciamente la idea o la posibilidad misma del colapso. En este sentido, el capitalismo global del siglo XXI tiene todos los ingredientes para colapsar: ha desencadenado las crisis que ponen su existencia en entredicho y se niega, adem\u00e1s, a aceptar la necesidad de cambiar de paradigma. As\u00ed pues, nos lleva inexorablemente al colapso. Yo no puedo predecir s\u00ed, cuando empiece al colapso, existir\u00e1 alg\u00fan tipo de reacci\u00f3n por parte de este sistema y si aquel lograr\u00e1 adaptarse, pero lo m\u00e1s l\u00f3gico ser\u00eda esperar un colapso completo del capitalismo y probablemente de nuestra civilizaci\u00f3n. Cabe destacar, asimismo, que el colapso no es algo necesariamente malo; al final, es una especie de jubileo de todas esas deudas que tenemos aplazadas con la naturaleza. Colapsar te da la oportunidad de empezar desde cero.<\/p>\n<p><strong>3. \u00bfExiste un peligro real de extinci\u00f3n humana durante el siglo XXI, esto tal como plantea la perspectiva colapsista y algunos movimientos tales como Extincion Rebellion en Europa?<\/strong><\/p>\n<p>Michael Lowy:<br \/>\nEs dif\u00edcil contestar a esta pregunta. \u00bfA partir de que nivel de calentamiento global la existencia humana estar\u00eda amenazada? Pero no se puede excluir esta hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Miguel Fuentes:<br \/>\nNo se trata de discutir aqu\u00ed cual es el nivel de calentamiento global que los humanos pueden soportar en tanto individuos. Es m\u00e1s simple que eso, se trata de saber a partir de que rangos del calentamiento global que se espera durante este siglo la agricultura se vuelve imposible en condiciones naturales y los recursos planetarios comienzan a venirse abajo. Sabemos, por ejemplo, que todo calentamiento global igual o superior a los 2 o 3 grados cent\u00edgrados por encima de la l\u00ednea de base del siglo XIX (un nivel alcanzable durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas) significar\u00eda que, producto de su impacto sobre la producci\u00f3n mundial de recursos, una parte significativa de la humanidad morir\u00e1 de manera inevitable. Pero no deberemos esperar mucho tiempo para presenciar el comienzo de esta mortandad en masa, aquello si tenemos en cuenta que el l\u00edmite catastr\u00f3fico del calentamiento global (el cual rebasaremos durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada) es de tan s\u00f3lo 1.5 grados cent\u00edgrados. La cuesti\u00f3n aqu\u00ed es empezar a pensar no en como \u201cdetenemos\u201d este fen\u00f3meno de extinci\u00f3n humana (ya imparable), sino que, en realidad, en como podemos evitar la desaparici\u00f3n total de nuestra especie, esto incluso si aquello s\u00f3lo sea posible en el 50%, 10% o 1% de la poblaci\u00f3n humana actual capacitada para sobrevivir. Y es justamente aqu\u00ed, en esta lucha por la sobrevivencia y por la preservaci\u00f3n de nuestra evoluci\u00f3n gen\u00e9tica y los mejores logros del desarrollo civilizatorio de eras pasadas, en donde la perspectiva comunista adquiere una importancia redoblada para el futuro.<\/p>\n<p>-Antonio Turiel:<br \/>\nEn las respuestas anteriores veo una visi\u00f3n de la Tierra como un sistema demasiado lineal, lo cual es congruente con los modelos clim\u00e1ticos que manejamos (que hacen predicciones de acuerdo con un horizonte muy limitado de factores). La Tierra tiene muchos mecanismos de homeostasis, muchos de los cuales no conocemos, y lo m\u00e1s probable es que la situaci\u00f3n del planeta no degenere tanto tal como las peores previsiones cient\u00edficas indican. Lo que acabo de decir no deber\u00eda tomarse, sin embargo, como una invitaci\u00f3n a relajarse o ser interpretado como un consuelo: la continuidad de la humanidad sigue estando en un peligro cr\u00edtico, esto porque el hecho de que el planeta no degenere hasta convertirse en el infierno que muestran los modelos clim\u00e1ticos no quiere decir que contin\u00fae siendo habitable para nuestra especie, y en todo caso lo m\u00e1s probable es que la capacidad de carga de humanos disminuya dr\u00e1sticamente. Pareciera que si no est\u00e1 en peligro el planeta entero no comprendemos que estamos en peligro nosotros mismos. \u201cSalvemos el planeta\u201d, dicen ciertos esl\u00f3ganes de algunos grupos ecologistas; pues no, el planeta no est\u00e1, ni ha estado nunca, en peligro, ni siquiera est\u00e1 en peligro la biosfera. Lo que realmente est\u00e1 en peligro es la humanidad; no pretendamos, por lo tanto, salvar el planeta, lo que debemos hacer es preservar el h\u00e1bitat que hace posible nuestra existencia y que, \u00e9ste s\u00ed, es lo que precisamente se encuentra en peligro. Es adem\u00e1s un error pensar que el cambio clim\u00e1tico es el \u00fanico factor que compromete la vida humana en el planeta. La escasez de recursos es otro factor tremendamente terminante, aquello porque la vida de miles de millones de personas depende de que se mantenga el actual sistema de agricultura industrial y las redes de distribuci\u00f3n internacionales. Cuando comience a escasear el petr\u00f3leo, \u00bfqui\u00e9n mover\u00e1 los tractores y los camiones, y de d\u00f3nde saldr\u00e1n los pesticidas? Cuando escasee el gas natural, \u00bfc\u00f3mo sintetizaremos los abonos nitrogenados? Cuando escaseen los fosfatos, \u00bfc\u00f3mo abonaremos nuestros campos? La propia estabilidad de la red el\u00e9ctrica est\u00e1 en compromiso, y sin fluido el\u00e9ctrico hay muchos sistemas de control que dejar\u00edan de ser operativos. Adem\u00e1s, faltando combustible la gente se lanzar\u00e1 a cortar \u00e1rboles (lo hemos visto en muchos pa\u00edses), disminuyendo esto a\u00fan m\u00e1s la capacidad de carga del territorio. Lo cierto es que sin una adecuada gesti\u00f3n de las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas la especie humana podr\u00eda acabar extingui\u00e9ndose en un plazo de un par de siglos. E incluso con una gesti\u00f3n correcta lo esperable es que su poblaci\u00f3n disminuya dr\u00e1sticamente.<\/p>\n<p><strong>4. \u00bfQu\u00e9 opina respecto de la cr\u00edtica colapsista a una supuesta \u201csuperficialidad\u201d del an\u00e1lisis ecosocialista en su evaluaci\u00f3n de los peligros de la crisis ecol\u00f3gica y la posibilidad de un colapso civilizatorio cercano?<\/strong><\/p>\n<p>Michael Lowy:<br \/>\nNo todos los ecosocialistas tienen el mismo juicio, pero en mi caso, y creo que tambi\u00e9n en el de la mayor\u00eda de los ecosocialistas, nosotros no subestimamos de ninguna manera la gravedad de la crisis ecol\u00f3gica y la posibilidad de un colapso civilizatorio. Al rev\u00e9s, esta posibilidad es uno de nuestros principales argumentos para destacar la urgencia y la necesidad de movilizar fuerzas sociales en contra del sistema responsable de la crisis: el capitalismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miguel Fuentes:<br \/>\nMichael Lowy y otros exponentes del Ecosocialismo y de la ecolog\u00eda marxista tales como Bellamy Foster o Ian Agnus fueron algunos de los primeros que integraron el peligro de un colapso civilizatorio y un ecocidio en su an\u00e1lisis de la actual crisis ecol\u00f3gica capitalista. Esto cobra m\u00e1s fuerza cuando partimos del hecho de que a muchos de nosotros nos tom\u00f3 m\u00e1s de una d\u00e9cada de militancia en las filas de la izquierda comenzar a integrar estas problem\u00e1ticas. Pero la crisis ecol\u00f3gica y el peligro de un colapso civilizatorio, que Lowy y los ecosocialistas anticiparon de manera visionaria y que antes de aquellos intuyeron otros referentes de izquierda tales como Nahuel Moreno (Argentina), Luis Vitale (Chile) o incluso Fidel Castro, ha avanzado mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo que nadie pens\u00f3. Lo que a fines de los 90\u2019s y los 2000\u2019s era nada m\u00e1s que una \u201csombra amenazante\u201d (la posibilidad de un ecocidio), ha adquirido en el presente una fisonom\u00eda hist\u00f3rica mucho m\u00e1s clara. Es quiz\u00e1s la rapidez con que se ha desenvuelto este peligro una de las causas principales de que la teor\u00eda ecosocialista haya quedado hoy definitivamente rezagada en su evaluaci\u00f3n respecto al avance de estas amenazas, haci\u00e9ndose necesario, por lo tanto, la elaboraci\u00f3n de un nuevo marco te\u00f3rico-pol\u00edtico marxista de contenido propiamente colapsista; en otras palabras, uno que tome el proceso de crisis ecol\u00f3gica s\u00faper-catastr\u00f3fica y el avance de un fen\u00f3meno de colapso planetario inicial ya en marcha en tanto \u201cdesaf\u00edos pr\u00e1cticos\u201d (inminentes) y no, tal como se acostumbra frecuentemente al interior de la izquierda, al modo de meras intuiciones te\u00f3ricas o discusiones filos\u00f3ficas. Este punto se encuentra mejormente desarrollado en la contextualizaci\u00f3n de las posiciones colapsistas entregada en la primera parte de esta serie.<\/p>\n<p>-Antonio Turiel:<br \/>\nYo no soy un estudioso de las teor\u00edas pol\u00edticas, aunque s\u00ed veo repetidamente el mismo problema en el pensamiento pol\u00edtico contempor\u00e1neo. Este problema consiste en que la mayor\u00eda de los pensadores no vienen del \u00e1mbito de las ciencias naturales y tienden a simplificar y linearizar demasiado el comportamiento de los sistemas naturales, los cuales son mucho m\u00e1s complejos y con muchas m\u00e1s ramificaciones de lo que generalmente se quiere aceptar. Por este motivo, los planteamientos pol\u00edticos suelen pecar de maximalistas y reduccionistas. Desde mi punto de vista, dada la complejidad de los sistemas naturales y el conocimiento limitado que tenemos de sus mecanismos de funcionamiento, creo que la mejor estrategia ser\u00eda aqu\u00ed seguir una metodolog\u00eda de pruebas sucesivas acompa\u00f1adas de una auditor\u00eda constante y honesta de los cambios y de sus efectos. Creo adem\u00e1s que esto \u00faltimo debiera comenzar a realizarse desde ahora porque se necesitar\u00e1 de mucho tiempo antes de poder articular una respuesta eficaz a los retos planteados. Entiendo que para el Ecosocialismo o cualquier movimiento pol\u00edtico actual es quiz\u00e1s imposible hacer totalmente p\u00fablicos sus planteamientos en torno a lo que realmente se necesita para enfrentar la crisis, esto ya que dichos planteamientos tienen que enfrentarse y debatir en contra del pensamiento pol\u00edtico dominante, el cual obviamente va a ridiculizar la \u201cobsesi\u00f3n\u201d por problemas que, a su entender, son inexistentes \u2013 y que tiene especial inter\u00e9s por ningunear. Por este motivo, yo creo que la acci\u00f3n pol\u00edtica debe centrarse en un \u00e1mbito mucho m\u00e1s local y menos institucional, rescatando a aquellos que van quedando excluidos del sistema, y esto no s\u00f3lo en nuestros propios pa\u00edses. Es un cambio total con respecto a la praxis pol\u00edtica de las \u00faltimas d\u00e9cadas, la cual siempre ha intentado abordar los cambios desde las instituciones. Para m\u00ed, por el contrario, dado que las instituciones est\u00e1n al servicio de una cierta manera de hacer ya que fueron dise\u00f1adas para eso, ser\u00eda por lo tanto contraproducente intentar controlarlas porque, al final, aquellas te controlan a ti. La vida institucional te acaba cambiando la agenda y fijando una serie de prioridades que realmente no son las tuyas; peor a\u00fan, acabas creyendo que las \u00fanicas respuestas posibles a los problemas son aquellas que el marco institucional te posibilita o te deja ver.<\/p>\n<p>Una serie de referentes del colapsismo, activistas medio-ambientales y militantes de izquierda tales como Miguel Fuentes (Chile), Lucho Fierro (Argentina), Demi\u00e1n Morassi (Argentina), Manuel Casal Lodeiro (Espa\u00f1a), Mat\u00edas Herrera (Argentina), Alek Zvop (Chile), Miguel Sankara (Chile), Carlos Petroni (Argentina), Albino Rivas (Argentina), Charly Pincharrata (Argentina), Yain Llanos (Argentina) y Lucas Miranda (Chile), reconocen que el Ecosocialismo y las elaboraciones de la ecolog\u00eda marxista constituyeron un aporte clave para una problematizaci\u00f3n anti-capitalista inicial de la crisis clim\u00e1tica. Paralelamente, algunos de estos referentes plantean que la debilidad de los postulados ecosocialistas consistir\u00eda hoy no s\u00f3lo en una evaluaci\u00f3n a veces \u201csuperficial\u201d de la gravedad y din\u00e1mica (ya imparable) de dicha crisis, sino que, asimismo, en su negativa de integrar la perspectiva de un colapso civilizatorio cercano en su an\u00e1lisis de la din\u00e1mica revolucionaria durante el presente siglo. Se dice aqu\u00ed que las concepciones ecosocialistas \u201cfallar\u00edan\u201d al momento de integrar las implicancias \u201cpr\u00e1cticas\u201d de un escenario de ecocidio ya en marcha, reemplaz\u00e1ndose con ello la discusi\u00f3n en torno a las proyecciones catastr\u00f3ficas reales del mismo por una replicaci\u00f3n (acr\u00edtica) del proyecto socialista tradicional de los siglos pasados, aunque esta vez \u201cadornado\u201d (aggiornado) con \u201cfraseolog\u00eda ecol\u00f3gica\u201d y \u201cmedidas verdes\u201d. \u00bfQu\u00e9 piensa respecto de estas cr\u00edticas?<\/p>\n<p>Michael Lowy:<br \/>\n\u00c9stas criticas me parecen sencillamente fuera de la realidad. No veo como se puede decretar, como un dogma religioso, que el colapso civilizatorio sea ya \u201cinevitable\u201d o \u201cimparable\u201d. El consenso cient\u00edfico (GIEC) es que, si no se toman medidas en\u00e9rgicas para reducir dram\u00e1ticamente las emisiones de gases de efecto invernadero en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, entonces ya no ser\u00e1 posible evitar que la temperatura del planeta suba de 1.5\u00b0 a 2\u00b0 cent\u00edgrados, lo que representar\u00eda un salto irreversible. Un discurso \u201ccolapsista\u201d que pone en duda este consenso cient\u00edfico es puro oscurantismo. Declarar, de forma dogm\u00e1tica, intolerante y sectaria que la \u00fanica verdad es la \u201cinevitabilidad\u201d del colapso s\u00f3lo tiene un resultado\u00a0pol\u00edtico: desmovilizar o sabotear la necesaria lucha por evitar el colapso.<\/p>\n<p><strong>5. \u00bfSer\u00e1 posible crear una relaci\u00f3n de fuerzas anticapitalistas que pueda acabar con las energ\u00edas f\u00f3siles en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas? \u00a1No es para nada seguro! Pero como lo dec\u00eda Bertolt Brecht, quien lucha puede perder, quien no lucha, ya perdi\u00f3\u2026 El combate para evitar el colapso es la gran tarea de nuestra \u00e9poca, un imperativo moral y pol\u00edtico categ\u00f3rico. El Ecosocialismo no es una replica acr\u00edtica del socialismo del siglo pasado (\u00bfcu\u00e1l? \u00bfel socialdem\u00f3crata? \u00bfel estalinista?) con \u201cfraseolog\u00eda verde\u201d. Es una nueva concepci\u00f3n del socialismo, en la cual la relaci\u00f3n con la naturaleza y el respeto a los equilibrios ecol\u00f3gicos es un tema central. En varios puntos (por ejemplo, en el de la concepci\u00f3n marxista tradicional de un \u201cdesarrollo sin l\u00edmites de las fuerzas productivas\u201d), el Ecosocialismo incluso se disocia de algunos escritos \u201ccl\u00e1sicos\u201d de Marx y Engels.<\/strong><\/p>\n<p>Miguel Fuentes:<br \/>\nMichael Lowy afirma que un calentamiento global catastr\u00f3fico superior a los 1.5 grados cent\u00edgrados ser\u00eda todav\u00eda evitable, esto \u00faltimo apelando al llamado \u201cconsenso cient\u00edfico\u201d. Lowy cierra este debate, sin embargo, demasiado r\u00e1pido, aquello cuando lo que aquel deber\u00eda hacer es precisamente abrirlo. Este intelectual parece olvidar aqu\u00ed que los \u201cconsensos cient\u00edficos\u201d no han existido nunca (desde el origen de la concepci\u00f3n moderna de ciencia) al modo de cuerpos homog\u00e9neos y totalmente coherentes, escondi\u00e9ndose con frecuencia en los mismos no s\u00f3lo la ideolog\u00eda de las clases dominantes, sino que adem\u00e1s las propias visiones particulares de mundo y los prejuicios de una comunidad cient\u00edfica determinada. Un ejemplo de lo anterior puede encontrarse en el caso de Cop\u00e9rnico y sus profundas creencias religiosas. Se hace as\u00ed necesario, por lo tanto, una evaluaci\u00f3n m\u00ednimamente cr\u00edtica del consenso cient\u00edfico al cual Lowy hace referencia, esto para reconocer que aspectos de aquel vamos efectivamente a tomar como v\u00e1lidos y cuales deber\u00edamos dejar, en el marco de una evaluaci\u00f3n verdaderamente cient\u00edfica del asunto, de lado.<\/p>\n<p>Una primera limitante que puede identificarse en el tipo de consenso cient\u00edfico existente hoy en torno a los estudios sobre cambio clim\u00e1tico se encuentra, entre otras cosas, en las concepciones pol\u00edticas hegem\u00f3nicas de la comunidad cient\u00edfica que le sirve de sustento. Resalta aqu\u00ed el hecho de que pr\u00e1cticamente la totalidad de los estudios sobre los que se basa este consenso no hayan ido m\u00e1s all\u00e1, en sus respectivas propuestas de soluci\u00f3n ante la \u201cproblem\u00e1tica ambiental\u201d, de una serie de t\u00edmidas \u201creformas ecol\u00f3gicas\u201d de la sociedad capitalista. Un ejemplo evidente de lo anterior se encontrar\u00eda en James Hansen, el llamado \u201cpadre del calentamiento global\u201d y cuya \u201csoluci\u00f3n\u201d ante la crisis ecol\u00f3gica no pasar\u00eda de un mero \u201cimpuesto verde\u201d al uso de los combustibles f\u00f3siles. \u00bfHabr\u00e1 considerado Lowy el hecho de que el consenso cient\u00edfico al cual apela, caracterizado por una confianza casi ciega en las posibles \u201csoluciones tecnol\u00f3gicas\u201d que supuestamente podr\u00eda brindar el capitalismo para \u201cdetener\u201d el avance de la crisis clim\u00e1tica, se encontrar\u00eda as\u00ed, al menos en este punto, en directa contradicci\u00f3n con sus propios postulados anticapitalistas?<\/p>\n<p>Al no preguntarse en que medida la idea de una supuesta \u201creversibilidad\u201d de la actual din\u00e1mica catastr\u00f3fica de calentamiento global no responde, en realidad, a un reflejo de la perspectiva tecno-optimista vulgar caracter\u00edstica de la ideolog\u00eda capitalista, Lowy parece olvidar esos \u201cotros\u201d consensos cient\u00edficos (esta vez en el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica propiamente tal) que nos mostrar\u00edan una imagen mucho m\u00e1s sombr\u00eda de aquella que suele acompa\u00f1ar a las promesas tecnol\u00f3gicas del \u201ccapitalismo verde\u201d. \u00bfQu\u00e9 acaso Lowy no toma en cuenta el consenso cient\u00edfico que nos muestra el car\u00e1cter in\u00e9dito que tendr\u00edan los actuales 415 ppm de CO2 atmosf\u00e9rico, un nivel no visto en los \u00faltimos 14 millones de a\u00f1os? \u00bfIntegra Lowy en su evaluaci\u00f3n de la gravedad del cambio clim\u00e1tico el hecho de que, si consideramos el aumento anual (en aceleraci\u00f3n) de alrededor de 2 ppm de CO2 atmosf\u00e9rico, estar\u00edamos a menos de una d\u00e9cada de alcanzar los 425 ppm necesarios para asegurar la ruptura de la barrera catastr\u00f3fica de los 1.5 grados cent\u00edgrados de calentamiento global fijada por la ONU? \u00bfTendr\u00e1 en mente Lowy que, de acuerdo con este escenario, no quedar\u00edan asimismo m\u00e1s de 15 a\u00f1os para alcanzar los niveles de CO2 atmosf\u00e9ricos suficientes para asegurar el quiebre de la todav\u00eda m\u00e1s catastr\u00f3fica barrera de los 2 grados? \u00bfTendr\u00e1 presente Lowy el creciente consenso cient\u00edfico en torno a una posiblemente mucha mayor sensitividad clim\u00e1tica a los niveles actuales de CO2 atmosf\u00e9rico, esto si se toman en cuenta, por ejemplo, las condiciones medioambientales imperantes durante el Plioceno, una \u00e9poca geol\u00f3gica caracterizada por niveles de CO2 semejantes a los de hoy y cuyas temperaturas habr\u00edan sido entre 2 a 3 grados cent\u00edgrados superiores a las del siglo pasado?<\/p>\n<p>M\u00e1s todav\u00eda\u2026 \u00bftendr\u00e1 en consideraci\u00f3n Lowy en su postura \u201canti- catastr\u00f3fica\u201d los estudios que indican que, de detenerse incluso de manera inmediata las emisiones contaminantes a nivel mundial en el corto plazo, la temperatura terrestre podr\u00eda dispararse, de manera fulminante, entre 0.5 a 1 grados cent\u00edgrados adicionales, poni\u00e9ndonos as\u00ed ante las puertas de los 2 grados de calentamiento global de manera casi inmediata, esto como producto de la remoci\u00f3n del efecto \u201cenfriante\u201d que ejerce sobre el clima global la presencia de los aerosoles industriales? \u00bfIntegra Lowy en su an\u00e1lisis el creciente papel que est\u00e1n comenzando a tener una serie de \u201cfeedbacks\u201d (o retroalimentadores) en el avance del calentamiento global: por ejemplo, la progresiva reducci\u00f3n del efecto albedo o la cada vez mayor descomposici\u00f3n del permafrost \u00e1rtico y el consecuente aumento de las emisiones naturales de metano (un potente gas de efecto invernadero), existiendo en los hechos una alta posibilidad de que estos fen\u00f3menos se descontrolen r\u00e1pidamente y se transformen en imparables (esto incluso en el caso de una disminuci\u00f3n sustancial de las emisiones humanas en el corto plazo)? \u00bfOlvidar\u00e1 acaso Lowy que hoy, cuando todav\u00eda quedar\u00edan algunos a\u00f1os para la superaci\u00f3n de la barrera de los 1.5 grados de calentamiento global, la situaci\u00f3n medioambiental ya ha devenido en catastr\u00f3fica, aquello tal como indica el creciente consenso cient\u00edfico en torno al inicio de la VI extinci\u00f3n masiva de la vida terrestre, la cual se caracterizar\u00eda actualmente por presentar tasas de desaparici\u00f3n de especies entre un 100% a un 1000% superiores a los rangos naturales?<\/p>\n<p>Ser\u00eda justamente integrando estos \u00e1mbitos del consenso cient\u00edfico en torno al cambio clim\u00e1tico desde donde podemos afirmar que, lejos de los lugares comunes a los cuales nos tiene acostumbrado el \u201coptimismo verde\u201d ecosocialista, ser\u00eda ya la propia \u201cqu\u00edmica terrestre\u201d la que dar\u00eda por asegurada, de manera inevitable, el comienzo de una pronta fase catastr\u00f3fica de la crisis ecol\u00f3gica. Ser\u00eda adem\u00e1s precisamente desde aqu\u00ed, si integramos asimismo a este escenario tanto el escaso periodo de tiempo que nos quedar\u00eda antes del inicio de dicha fase catastr\u00f3fica, as\u00ed como tambi\u00e9n la inexistencia de tecnolog\u00edas en la escala y niveles necesarios para hacer frente a esta crisis durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas y los prontos golpes de la crisis energ\u00e9tica mundial en ciernes, desde donde la perspectiva de un colapso civilizatorio se presentar\u00eda, por lo tanto, como la alternativa hist\u00f3rica m\u00e1s viable en el corto y mediano plazo. Deben considerarse aqu\u00ed, igualmente, las propias caracter\u00edsticas decadentes (putrefactas) del sistema capitalista y los modelos democr\u00e1ticos actuales, las cuales deber\u00edan producir un empeoramiento a\u00fan mayor, esto al menos durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada, de la ya grav\u00edsima situaci\u00f3n ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica planetaria. Todo lo anterior en momentos en los cuales los pr\u00f3ximos veinte a treinta a\u00f1os constituir\u00edan, de acuerdo con una serie de estudios, el l\u00edmite definitivo para el inicio de un colapso social a escala global y de un posible fen\u00f3meno de extinci\u00f3n de nuestra especie. Un ejemplo de lo anterior puede encontrarse en un reciente informe del Breakthrough Centre de Australia que indic\u00f3 la d\u00e9cada de 2050 como una de las fechas l\u00edmites para la preservaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea en el caso de un empeoramiento agudo de la crisis ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00bfPero quiere decir que asumir la inevitabilidad de la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica y de un posible colapso civilizatorio sea lo mismo, en palabras de Lowy, a \u201cabandonar la lucha\u201d? \u00a1Para nada! Reconocer el car\u00e1cter inevitable de la cat\u00e1strofe, esto tal como en muchas otras ocasiones en la historia de la lucha de clases, aunque esta vez teniendo dicha cat\u00e1strofe una escala hist\u00f3rico-social y \u201cgeol\u00f3gica\u201d much\u00edsimo mayor a cualquier otra a la cual nos hemos enfrentado, es en realidad la \u00fanica manera de preparar la resistencia futura ante la misma. \u00a1Es necesario un an\u00e1lisis realista de nuestra situaci\u00f3n\u2026 y no una perspectiva eco-dulzona (agradable para los o\u00eddos socialistas) que, negando la cat\u00e1strofe inevitable, lo que hace es condenarnos, por la v\u00eda de la estupidez, a una derrota doble: una por la magnitud de la amenaza y la otra por ceguera! \u00a1No! Reconocer la cat\u00e1strofe universal que se aproxima es el verdadero imperativo pol\u00edtico, moral y \u00e9tico de nuestro tiempo, esto porque s\u00f3lo reconociendo dicha cat\u00e1strofe inminente (y mir\u00e1ndola fijamente a los ojos) es que podremos aspirar a comprender de mejor manera los peligros que nos amenazan, esos peligros mortales (de escala tit\u00e1nica) que deberemos derrotar, tal como todo indica\u2026 en el infierno mismo. \u00a1Esa es nuestra tarea! \u00a1Mirar a los ojos a la cat\u00e1strofe\u2026 aquello para lanzarnos al centro de la misma y, siendo devorados por \u00e9sta, abrirle luego el est\u00f3mago de un tajo desde su interior para hacerla caer rendida y abrir con ello, ba\u00f1ados en su sangre, a cualquier precio, las puertas del futuro comunista!<\/p>\n<p>-Antonio Turiel:<br \/>\nLa respuesta cr\u00edtica de Miguel Fuentes a Michel Lowy es completamente acertada. Michel Lowy parece confundir el consenso cient\u00edfico con el consenso pol\u00edtico del IPCC (Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico). En general, los estudios cient\u00edficos suelen proyectar una imagen bastante m\u00e1s sombr\u00eda del futuro que lo que reflejan los acuerdos de \u201cm\u00ednimos\u201d con los que siempre se cierran los informes del IPCC. Y en ocasiones el IPCC introduce incluso criterios sin base t\u00e9cnica real. Miguel Fuentes ya ha hecho una glosa bastante detallada, as\u00ed que yo solo a\u00f1adir\u00e9 unos pocos m\u00e1s. Por ejemplo, cuando se fija la barrera de los 2\u00baC de calentamiento global, lo que se est\u00e1 diciendo es que, de acuerdo con la predicci\u00f3n por conjuntos de modelos clim\u00e1ticos (\u201censemble forecast\u201d) existe un 50% de probabilidades de que la temperatura del planeta no supere ese umbral. Eso quiere decir, por lo tanto, que existe un 50% de probabilidades de que S\u00cd supere ese umbral, lo cual es poco tranquilizador: \u00bfalguien se jugar\u00eda la vida de sus hijos en un cara o cruz? Est\u00e1 por supuesto la cuesti\u00f3n de que, a medida que se mejoran los modelos clim\u00e1ticos, las tendencias siempre empeoran (lo cual es l\u00f3gico debido a cuestiones bastante t\u00e9cnicas sobre teor\u00eda de la turbulencia), con lo cual la probabilidad real de no superar los 2\u00baC seguramente est\u00e1 muy por debajo del 50%. Adem\u00e1s, existen muchos aspectos oscuros en los modelos de la IPCC, introducidos en realidad para evitar dar un mensaje demasiado alarmante (eufemismo para decir que el mensaje debe ser aceptable por el actual -establishment- pol\u00edtico). Un detalle: todos los modelos del IPCC asumen una gran disminuci\u00f3n de las emisiones netas de CO2 gracias a la implantaci\u00f3n masiva de sistemas de captura y secuestro de carbono. En los modelos del IPCC con menor uso de dichos sistemas se supone, de hecho, que aquellos ser\u00e1n capaces de absorber hasta el 40% de las emisiones. Pero los sistemas de captura y secuestro de carbono son termodin\u00e1micamente absurdos y geol\u00f3gicamente dudosos, por lo que es seguro que no se van a implementar nunca a dichas escalas.<\/p>\n<p>Es curioso que en la argumentaci\u00f3n de mis contertulios la cuesti\u00f3n de la escasez de recursos, y particularmente la del petr\u00f3leo, pasa completamente desapercibida. Llevamos a\u00f1os de desinversi\u00f3n en el sector del petr\u00f3leo a escala mundial, excepto en Estados Unidos por razones que s\u00f3lo Trump comprende, aquello porque \u2013como se reconoce p\u00fablicamente- no quedan yacimientos rentables. La Agencia Internacional de la Energ\u00eda, en su informe del a\u00f1o 2018, avisaba que ya hemos superado el \u201cpeak oil\u201d y que de aqu\u00ed a 2025 podr\u00eda faltarnos hasta el 34% de todo el petr\u00f3leo que esperan que se demande dicho a\u00f1o, esper\u00e1ndose adem\u00e1s que lo anterior produzca recurrentes picos (subidas) de precio desde hoy hasta ese entonces\u2026 y sin embargo no lo comentan. Hace diez a\u00f1os, con el pico de precios de petr\u00f3leo, mucha gente habl\u00f3 del \u201cpeak oil\u201d y seguramente tambi\u00e9n mis contertulios, pero aquella crisis pareci\u00f3 superada para el observador superficial, consider\u00e1ndose ahora posiblemente demod\u00e9 hablar de ello. Pues no. La ra\u00edz del problema con el suministro de petr\u00f3leo no se solucion\u00f3, esto a pesar del bal\u00f3n de ox\u00edgeno del fracking que, en los hechos, se ha convertido en una verdadera ruina econ\u00f3mica (todas las empresas que se dedican al fracking pierden dinero desde el a\u00f1o 2011, manteni\u00e9ndose solamente gracias a una enorme burbuja de cr\u00e9dito). El fracking est\u00e1 ya llegando a su cenit, mientras que en el resto del mundo la situaci\u00f3n se agrava. \u00bfCreen ustedes que los problemas en Venezuela o M\u00e9xico son casuales? \u00bfO que la tensi\u00f3n en el Golfo P\u00e9rsico responde realmente a los p\u00e9rfidos designios de Ir\u00e1n? Tenemos una grave crisis energ\u00e9tica literalmente planeando sobre nuestras cabezas y, a\u00fan as\u00ed, es justamente en este momento cuando m\u00e1s ignoramos el dilema que nos plantea.<\/p>\n<p>El hecho de ignorar la crisis de los recursos hace que los an\u00e1lisis de mis contertulios pequen un poco de simplistas y que no tengan toda la perspectiva para ver la profundidad del problema. Tenemos que luchar contra el cambio clim\u00e1tico porque, s\u00ed, es muy grave y de hecho es tan grave que a pesar del obligado descenso de emisiones que imponen el \u201cpeak oil\u201d, el \u201cpeak coal\u201d y el \u201cpeak natural gas\u201d, a\u00fan as\u00ed las previsiones son catastr\u00f3ficas. Pero tendremos que luchar en contra de aquel en un mundo en el que dispondremos de menos energ\u00eda para hacer frente a dicho reto. Asimismo, tendremos que hacer frente a ambos retos (la crisis ecol\u00f3gica y la crisis energ\u00e9tica) apoy\u00e1ndonos en unas energ\u00edas renovables que, contrariamente a lo que se quiere hacer creer desde los postulados del capitalismo verde, no tienen un potencial tan grande como se plantea, pudiendo de hecho cubrir en el futuro s\u00f3lo una parte de nuestro actual consumo energ\u00e9tico\u2026 y eso con suerte.<\/p>\n<p>Por tanto, es cierto, yo me adhiero a las cr\u00edticas que se mencionan en el enunciado de la pregunta: es completamente acertado que el discurso ecosocialista m\u00e1s oficialista lo que hace es adornar con elementos \u201cverdes\u201d o \u201cecologistas\u201d un discurso de izquierda m\u00e1s tradicional. Es justamente lo contrario de lo que deber\u00eda hacerse: la sostenibilidad \u2013 mucho mejor que hablar simplemente de ecologismo \u2013 deber\u00eda ser el puntal central ideol\u00f3gico, y todo nuestro discurso tendr\u00eda que construirse alrededor de este aspecto, el cual pasar\u00eda a ser no s\u00f3lo un \u201celemento m\u00e1s\u201d, sino que, en realidad, la verdadera raz\u00f3n de ser de todo lo dem\u00e1s. No puede haber justicia social sin justicia ecol\u00f3gica, no puede discutirse un modelo de repartici\u00f3n de la riqueza sin primero cambiar el sistema productivo para que aquel sea sostenible, m\u00e1xime cuando nuestro principal problema actualmente es la falta de sostenibilidad y el riesgo de colapso.<\/p>\n<p><strong>Parte 3<\/strong><\/p>\n<h4><strong>Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (III)<\/strong><br \/>\n<strong>Una conversaci\u00f3n con Michael Lowy, Miguel Fuentes y Antonio Turiel<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Continuamos en esta secci\u00f3n de la serie \u201cEcosocialismo versus Marxismo Colapsista\u201d con la conversaci\u00f3n entre Michael Lowy, Miguel Fuentes y Antonio Turiel, representantes del Ecosocialismo, el Colapsismo Marxista y la Teor\u00eda del decrecimiento. La discusi\u00f3n en esta secci\u00f3n se centra alrededor de la naturaleza de los peligros asociados a la crisis ecol\u00f3gica y el problema de la viabilidad o imposibilidad de un restablecimiento socialista del llamado equilibrio metab\u00f3lico del hombre y la naturaleza. Se invita a los lectores a revisar las secciones anteriores de este debate.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>-Secci\u00f3n Debate<br \/>\nLa crisis ecol\u00f3gica y la recomposici\u00f3n socialista del equilibrio metab\u00f3lico hombre-naturaleza<\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes5.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"299\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>6. \u00bfPodr\u00eda una revoluci\u00f3n socialista \u201cdetener\u201d el curso de la crisis ecol\u00f3gica planetaria actual? \u00bfEn que condiciones podr\u00eda un proyecto socialista \u201crevertir\u201d esta \u00faltima?<\/strong><\/p>\n<p>-Michael Lowy:<br \/>\nPartiendo del consenso cient\u00edfico de que ser\u00eda todav\u00eda posible detener el cambio clim\u00e1tico si se toman en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas medidas en\u00e9rgicas y radicales, nosotros planteamos que dichas medidas urgentes y necesarias ser\u00edan incompatibles con el propio capitalismo. S\u00f3lo en un proceso de transici\u00f3n ecosocialista se podr\u00edan implementar los profundos cambios que son requeridos para lograr este cometido; por ejemplo, entre otros, la supresi\u00f3n de las energ\u00edas f\u00f3siles, del agronegocio destructor de los bosques, de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas in\u00fatiles, etc.<\/p>\n<p>-Miguel Fuentes:<br \/>\nNada puede detener ya el desarrollo de una crisis ecol\u00f3gica planetaria catastr\u00f3fica. Ni el capitalismo y su desarrollo tecnol\u00f3gico, pero tampoco la revoluci\u00f3n socialista y la serie de reformas de reorganizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y la sociedad supuestamente asociadas a esta \u00faltima. Los prontos golpes de la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica, agravados por el avance de la inminente crisis energ\u00e9tica, la escasez de recursos y la sobrepoblaci\u00f3n, son totalmente inevitables.<\/p>\n<p>En el caso de las posibilidades que tendr\u00eda todav\u00eda, te\u00f3ricamente, el sistema capitalista para evitar este escenario, no hace basta agregar m\u00e1s argumentos a los defendidos en cualquier publicaci\u00f3n ecosocialista (o marxista tradicional) de pol\u00e9mica con el \u201ccapitalismo verde\u201d. Tal como se plantea en aquellas, ser\u00edan la propia existencia del mercado y la competencia capitalista, as\u00ed como tambi\u00e9n la mantenci\u00f3n en el escenario hist\u00f3rico de una clase social (la burgues\u00eda) cuyo inter\u00e9s fundamental es la generaci\u00f3n de ganancia, algunos de los obst\u00e1culos (insalvables) m\u00e1s importantes que impedir\u00edan que el capitalismo pueda ofrecer una soluci\u00f3n real ante el problema clim\u00e1tico. Un ejemplo de esto puede encontrarse en el rotundo fracaso de pr\u00e1cticamente la totalidad de las conferencias clim\u00e1ticas organizadas por la ONU en las \u00faltimas d\u00e9cadas, constituyendo el retiro de Estados Unidos del llamado acuerdo de Par\u00eds y las pol\u00edticas anti-ecol\u00f3gicas que est\u00e1 aplicando hoy Bolsonaro en Brasil una muestra evidente de aquello. Igualmente, ya me refer\u00ed en una respuesta anterior a los impedimentos que tendr\u00edan los avances tecnol\u00f3gicos en el marco de la actual sociedad capitalista para lograr una efectiva soluci\u00f3n al tipo de crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica que est\u00e1 comenzando a dar sus primeros pasos a nivel internacional. Sobre este \u00faltimo punto, que desarrollar\u00e9 m\u00e1s ampliamente en una de mis siguientes respuestas (ver pregunta 8), es posible consultar, asimismo, los debates de pol\u00e9mica de diversos referentes ecosocialistas en contra del marcado \u201coptimismo tecnol\u00f3gico\u201d que caracterizar\u00eda no s\u00f3lo a una gran parte de las corrientes ecologistas y medioambientalistas alrededor del mundo, sino que, a la vez, a una porci\u00f3n significativa de la propia comunidad cient\u00edfica internacional. Es importante destacar aqu\u00ed que son justamente estos debates, cr\u00edticos de la confianza ciega que depositan ciertos sectores sociales, pol\u00edticos, ambientalistas y del \u00e1mbito cient\u00edfico e intelectual en el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico como una v\u00eda de soluci\u00f3n efectiva y supuestamente infalible de la crisis ecol\u00f3gica planetaria, uno de los aportes te\u00f3ricos y pol\u00edticos m\u00e1s significativos del Ecosocialismo y la ecolog\u00eda marxista.<\/p>\n<p>Ahora bien, si tenemos en cuenta la escala y gravedad que ha alcanzado la crisis ecol\u00f3gica en la actualidad, puede afirmarse que ni siquiera una gran transformaci\u00f3n social como la que podr\u00eda representar, por ejemplo, el triunfo de una hipot\u00e9tica revoluci\u00f3n socialista mundial estar\u00eda hoy capacitada para \u201cdetener\u201d o \u201cevitar\u201d el avance (cercano) de una crisis ecol\u00f3gica y energ\u00e9tica global de naturaleza catastr\u00f3fica. Esto \u00faltimo, de hecho, incluso en el caso de asumirse la viabilidad de una ciertamente poco cre\u00edble \u201cimplantaci\u00f3n expr\u00e9s\u201d (es decir, en nada m\u00e1s que una d\u00e9cada o dos) de una serie de importantes medidas globales de reorganizaci\u00f3n socialista de la sociedad tales como, entre otras, la expropiaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, la planificaci\u00f3n de la econom\u00eda a manos de los trabajadores o una redistribuci\u00f3n mundial de las riquezas. Quiz\u00e1s hace veinte o treinta a\u00f1os, de haberse comenzado en ese entonces un agresivo plan de reorganizaci\u00f3n socialista internacional de la producci\u00f3n y la sociedad caracterizado por un dr\u00e1stico enfoque de protecci\u00f3n medioambiental (aunque improbable dado el escaso papel que ha tenido hist\u00f3ricamente la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica en el seno de las organizaciones marxistas tradicionales), quiz\u00e1s en ese contexto la implementaci\u00f3n de medidas tales como una hipot\u00e9tica expropiaci\u00f3n socialista de los medios de producci\u00f3n a nivel mundial, efectivamente, podr\u00edan haber constituido palancas esenciales para conseguir un eventual \u201cfreno\u201d o \u201cdetenci\u00f3n\u201d de una din\u00e1mica de crisis ecol\u00f3gica global catastr\u00f3fica. Quiz\u00e1s entonces, como digo, si dichas medidas hubieran comenzado a ser aplicadas hacia comienzos de las d\u00e9cadas de 1970 o 1980, esto en el marco del desarrollo de un (poco cre\u00edble) programa de transici\u00f3n socialista de aplicaci\u00f3n \u201cs\u00faper r\u00e1pida\u201d no s\u00f3lo al nivel de uno que otro hipot\u00e9tico estado socialista \u201cecol\u00f3gico\u201d (algo as\u00ed como una versi\u00f3n verde de la ex URSS o Cuba), sino que de forma casi inmediata (instant\u00e1nea) en todo el globo y con un contenido, asimismo, \u201camigable\u201d con el medioambiente, quiz\u00e1s en dicho escenario, s\u00ed, podr\u00eda haber sido concebible que aquellas medidas de reorganizaci\u00f3n socialista nos hubieran permitido evitar la cat\u00e1strofe\u2026 pero no hoy cuando ya estamos por empezar la tercera d\u00e9cada del siglo XXI. Lo anterior queda claro si tomamos en cuenta, por ejemplo, tal como plante\u00e9 en una respuesta anterior, el hecho de que nos encontrar\u00edamos a menos de una d\u00e9cada (\u00a1menos de una d\u00e9cada!) de alcanzar los niveles de CO2 atmosf\u00e9ricos suficientes para asegurar, sin ninguna duda posible, la ruptura del l\u00edmite catastr\u00f3fico de los 1.5 grados cent\u00edgrados de calentamiento global. Y el asunto se vuelve todav\u00eda peor si recordamos que no faltar\u00edan ni siquiera veinte a\u00f1os para que dichas concentraciones alcancen niveles que dar\u00edan ya por asegurado, no importa lo que hagamos en el futuro, el rebasamiento de la mucho m\u00e1s catastr\u00f3fica barrera de los 2 grados cent\u00edgrados.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes6.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"227\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo piensan Lowy y otros ecosocialistas tales como Daniel Tanuro que rechazan la idea de un colapso ecosocial inevitable (idea que aquellos descartan bajo el t\u00e9rmino de \u201ccolapsolog\u00eda\u201d), entonces, que la revoluci\u00f3n socialista ser\u00eda capaz de \u201cfrenar\u201d el desarrollo de una crisis ecol\u00f3gica catastr\u00f3fica en, repit\u00e1moslo, nada m\u00e1s que una d\u00e9cada? \u00bfComo concebir\u00eda, por lo tanto, el Ecosocialismo de Lowy, Tanuro y compa\u00f1\u00eda la resoluci\u00f3n de este problema? \u00bfAcaso nada m\u00e1s que impulsando pintorescas marchas ambientalistas caracterizadas esencialmente por su pacifismo, sus demostraciones \u201calternativas\u201d de lucha ciudadana y sus muchas pancartas multicolores en pro de un \u201csocialismo ecol\u00f3gico\u201d o una todav\u00eda m\u00e1s abstracta \u201cjusticia clim\u00e1tica\u201d? \u00bfQuiz\u00e1s de la mano de propuestas eco-liberales encubiertas tales como las de Ocasio-Cortez o Naomi Klein? \u00bfQuiz\u00e1s gracias a la difusi\u00f3n de aquellas discusiones marxistas de tono \u201csensible\u201d con los problemas ambientales en las cuales abundan las im\u00e1genes de ese \u201cMarx ecol\u00f3gico\u201d que, al modo de un \u201cSanta Claus de los bosques\u201d, gustan representar frecuentemente los c\u00edrculos de amigos del Ecosocialismo\u2026 ese Marx \u201camigo de la naturaleza\u201d que destacar\u00eda en sus ingeniosas representaciones, entre otras cosas, por una profusa y ciertamente bonachona barba verde que asemejar\u00eda el follaje de los \u00e1rboles y en donde hasta los p\u00e1jaros podr\u00edan construir sus nidos? \u00bfS\u00ed? \u00bfPero se habr\u00e1n acaso olvidado nuestros ecosocialistas (o algunos de sus repetidores vulgares en el \u00e1mbito del marxismo industrialista tradicional: por ejemplo, los clubs de amigos de los permacultivos que impulsan las secciones de \u201cnoticias verdes\u201d de La Izquierda Diario en Argentina o Chile) que los actuales casi 415 ppm de CO2 ya se encontrar\u00edan en gran medida \u201cfijados\u201d en la atm\u00f3sfera terrestre no s\u00f3lo por varias generaciones en el futuro, sino que, adem\u00e1s, por un largo periodo de tiempo en escala geol\u00f3gica? \u00bfRecordar\u00e1n estos exponentes de la \u201cecosocialismolog\u00eda\u201d, otra vez, que durante ese largo periodo de tiempo en el cual las concentraciones de CO2 terrestre no caer\u00e1n por debajo de los 400 ppm (esto incluso en el caso de que las emisiones de gases de efecto invernadero bajaran sustancialmente de forma inmediata), las temperaturas globales seguir\u00e1n subiendo inexorablemente (esto \u00faltimo, por ejemplo, en el caso de los oc\u00e9anos), siendo asimismo imposible disminuir en el corto y mediano plazo estas concentraciones, aquello simplemente porque no contamos con la tecnolog\u00eda (hoy y en muchas d\u00e9cadas en el futuro) para lograr dicho cometido?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes7.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"408\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, incluso poni\u00e9ndonos en el caso de que sea posible hoy una revoluci\u00f3n socialista que, imponi\u00e9ndose a nivel mundial mediante la violencia de las masas explotadas, sea capaz de acabar de ra\u00edz con las clases capitalistas ecocidas y dar paso, en un plazo no mayor a los 15 o 20 a\u00f1os, a la implementaci\u00f3n de una \u201ctransici\u00f3n ecosocialista global\u201d tal como la planteada por Lowy y otros referentes del Ecosocialismo, \u00a1a\u00fan as\u00ed!&#8230; dicha forma de transici\u00f3n socialista (\u201cs\u00faper r\u00e1pida\u201d) en pos de la construcci\u00f3n de un nuevo tipo de \u201csocialismo verde\u201d a escala planetaria no podr\u00eda hacer nada, tampoco, para evitar el desarrollo de una crisis ecol\u00f3gica y energ\u00e9tica global catastr\u00f3fica. Esto \u00faltimo, entre otras cosas, como ya dijimos, por la sencilla raz\u00f3n de que dicha sociedad socialista \u201cideal\u201d (ecol\u00f3gica) tampoco contar\u00eda durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas (es decir, el l\u00edmite de tiempo que nos quedar\u00eda antes del inicio de una din\u00e1mica -absolutamente catastr\u00f3fica- de la crisis clim\u00e1tica) con las tecnolog\u00edas necesarias para hacer frente a los impactos que producir\u00e1 sobre el clima terrestre y los sistemas de producci\u00f3n de recursos los niveles de calentamiento global ya asegurados (activados) por las actuales concentraciones de gases de efecto invernadero en la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>De hecho, como profundizar\u00e9 en una respuesta siguiente (ver pregunta 8), uno de los \u00fanicos campos del desarrollo tecnol\u00f3gico contempor\u00e1neo que podr\u00eda llegar a tener alguna injerencia real en el avance de la crisis ecol\u00f3gica en el corto plazo ser\u00eda el de la llamada geoingenier\u00eda, requiriendo sin embargo aquella todav\u00eda de muchas d\u00e9cadas de desarrollo, tal como se\u00f1alan una serie de cient\u00edficos a nivel internacional, para que pueda transformarse en una herramienta efectiva en el combate del cambio clim\u00e1tico. En otras palabras, un periodo de tiempo mucho mayor a los diez o veinte a\u00f1os que, como hemos repetido, nos quedar\u00edan (\u00a1si es que todav\u00eda nos queda alguno!) antes del inicio de una fase catastr\u00f3fica \u201cabierta\u201d de la crisis ecol\u00f3gica mundial. Y todo esto sin siquiera integrarse, adem\u00e1s, el peque\u00f1o \u201cdetalle\u201d de la imposibilidad de dar pie a un proyecto de transici\u00f3n ecosocialista global en tan s\u00f3lo un par de d\u00e9cadas, aquello si consideramos el hecho de que la burgues\u00eda internacional no saldr\u00e1 de la escena hist\u00f3rica sin antes intentar aferrarse con todas sus fuerzas (probablemente por varias d\u00e9cadas y utilizando todos los medios a su disposici\u00f3n) al poder global. Todo esto\u2026 sin siquiera considerarse, igualmente, el propio desaf\u00edo (quiz\u00e1s imposible de resolver sin seguir reproduciendo algunos de los actuales indicadores de destrucci\u00f3n medioambiental globales asociados al sistema industrial) que tendr\u00eda una hipot\u00e9tica sociedad socialista \u201cecol\u00f3gica\u201d para asegurar los alimentos, el agua, la ropa, la vivienda, la salud, la educaci\u00f3n, los derechos sociales, las opciones de g\u00e9nero, las preferencias identitarias, los gustos individuales\u2026 para una poblaci\u00f3n mundial que ya ronda los ocho mil millones y que podr\u00eda dispararse durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas a los nueve, diez, once, \u00a1doce mil millones de habitantes!<\/p>\n<p>Todo esto, asimismo, en el contexto de una incipiente crisis energ\u00e9tica internacional como resultado de un fen\u00f3meno inicial de agotamiento de los combustibles f\u00f3siles que, habiendo comenzado ya a manifestarse con fuerza en diversos pa\u00edses, har\u00eda necesaria un tipo de transici\u00f3n energ\u00e9tica global tan s\u00f3lo alcanzable, de acuerdo con una serie de estudios t\u00e9cnicos y asumi\u00e9ndose un nivel de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica internacional no alcanzado jam\u00e1s durante la historia moderna, en un periodo no menor, con suerte, a las tres o cuatro d\u00e9cadas. Esto \u00faltimo en un escenario condicionado, adem\u00e1s, por la creciente incapacidad, tal como se\u00f1al\u00f3 Antonio Turiel anteriormente, de las llamadas energ\u00edas renovables para satisfacer en el futuro pr\u00f3ximo las actuales necesidades energ\u00e9ticas mundiales. Todo esto, para empeorar las cosas, en el marco de una inminente crisis planetaria de recursos como producto no s\u00f3lo del cercano rebasamiento de los 1.5 y 2 grados cent\u00edgrados de calentamiento global, sino que, asimismo, de un aumento potencial de la temperatura global que podr\u00eda llegar durante este siglo, tal como hemos dicho, hasta los tres, cuatro, cinco o incluso seis grados cent\u00edgrados. Y sumemos a todo lo anterior, finalmente, el desarrollo del inminente y explosivo problema s\u00faper migratorio que se asociar\u00e1, necesariamente, no s\u00f3lo a la aguda crisis alimentaria internacional que acompa\u00f1ar\u00e1 el avance (ya irrefrenable) del calentamiento global y la crisis clim\u00e1tica, sino que, adem\u00e1s, a un contexto internacional en el cual cualquier medida que pueda tomarse para lidiar con estos problemas se enfrentar\u00e1 a un escenario cada vez m\u00e1s desesperado y ca\u00f3tico.<\/p>\n<p>Tal como se\u00f1al\u00f3 Turiel previamente, Lowy en realidad confundir\u00eda en sus planteamientos el creciente consenso cient\u00edfico en torno a la magnitud del cambio clim\u00e1tico actual y sus posibles proyecciones durante este siglo, las cuales dar\u00edan en gran medida por asegurado el desarrollo de un tipo de calentamiento global catastr\u00f3fico en el corto plazo y, por otro lado, la serie de \u201cconsensos pol\u00edticos\u201d (configurados de acuerdo a criterios eminentemente institucionales) del IPCC en sus respectivos diagn\u00f3sticos (conservadores) de la gravedad de la crisis clim\u00e1tica global, estos \u00faltimos basados a menudo en un tipo de discurso de tono interesadamente consensuado, artificialmente moderado y digerible para las elites capitalistas y los gobiernos alrededor del mundo. Una de las caracter\u00edsticas de este discurso ser\u00eda, precisamente, hacer hincapi\u00e9 en un conveniente relato con respecto a la oportunidad que tendr\u00edan todav\u00eda, supuestamente, las burocracias gubernamentales capitalistas para \u201cdetener\u201d, mediante la aplicaci\u00f3n de los llamados \u201cacuerdos clim\u00e1ticos internacionales\u201d, el curso catastr\u00f3fico de la actual crisis ecol\u00f3gica. Ser\u00edan de hecho justamente estos \u201cconsensos institucionales\u201d, sostenidos sobre la base tanto de una serie de fantasiosas proyecciones en torno a la factibilidad de unas ultra dr\u00e1sticas disminuciones de las emisiones industriales durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada, as\u00ed como tambi\u00e9n de las fabulosas capacidades, igualmente imaginativas, que deber\u00eda adquirir la geoingenier\u00eda durante este siglo para el impulso de un vasto programa de \u201cemisiones negativas\u201d (esto en el caso, por ejemplo, de una tambi\u00e9n fantasiosa implementaci\u00f3n en gran escala de una serie de tecnolog\u00edas de extracci\u00f3n de carbono atmosf\u00e9rico), lo que ser\u00eda err\u00f3neamente entendido por Lowy al modo de, tal como aquel afirma, un importante \u201cconsenso cient\u00edfico\u201d con respecto a la posibilidad que la humanidad a\u00fan tendr\u00eda para \u201cevitar\u201d la cat\u00e1strofe. Esto \u00faltimo, claro, con la condici\u00f3n -sine qua non- de que la soluci\u00f3n para \u201cdetener\u201d esta cat\u00e1strofe no se quede solamente ni en la esfera exclusiva de las reformas tecnol\u00f3gicas del sistema productivo, as\u00ed como tampoco en el terreno de los meros planes gubernamentales de reducci\u00f3n de las emisiones de invernadero, sino que de paso, adem\u00e1s, a una completa \u201crefundaci\u00f3n ecosocialista\u201d de nuestra civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una refundaci\u00f3n socialista (color verde bosque) de la civilizaci\u00f3n industrial basada, tal como se le olvida se\u00f1alar a Lowy y sus amigos, en los cuentos de hadas de los ya referidos \u201cconsensos institucionales\u201d (\u00a1no cient\u00edficos!) del IPCC, esos mismos cuentos de hadas alrededor de los cuales la gran diplomacia mundial se dedica a charlar cada a\u00f1o, por ejemplo en el marco de las inservibles conferencias clim\u00e1ticas, en torno a las posibilidades que tendr\u00eda a\u00fan, supuestamente, nuestra monstruosa sociedad industrial (y sus pronto 8 mil millones de habitantes) para \u201cfrenar\u201d la cat\u00e1strofe que se avecina. Cuentos de hadas que luego se encargan de repetir, como loros, aunque esta vez de manera mucha m\u00e1s burda que en los casos de Lowy, Tanuro o Foster, los repetidores vulgares del Ecosocialismo en el \u00e1mbito del marxismo industrial-contaminante tradicional; por ejemplo, entre otros, los ya mencionados c\u00edrculos de militantes \u201cverdes\u201d (de sensibilidad vegana y grandes admiradores de Greta Thunberg) que impulsan las \u201csecciones medioambientales\u201d de La Izquierda Diario o la Red Ecosocialista del MST argentino en algunos pa\u00edses tales como Argentina, Chile, M\u00e9xico o Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes8.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"287\" \/><\/p>\n<p>Una supuesta refundaci\u00f3n \u201ceco-amigable\u201d de nuestra civilizaci\u00f3n basada, entre otras estupideces, en las mismas \u201cgolosinas ideol\u00f3gicas\u201d elaboradas por la ONU en torno a las capacidades, como ya dijimos fantasiosas, que tendr\u00eda nuestra absolutamente destructiva sociedad de masas para torcer \u201ca cero\u201d, m\u00e1gicamente, en un par de d\u00e9cadas, las millones de toneladas de gases de invernadero necesarias para alimentar al \u201cmonstruo industrialista\u201d\u2026 esas \u201cgolosinas\u201d o \u201cchupetes\u201d ideol\u00f3gicos que se encargan igualmente de masticar, esta vez de manera incluso todav\u00eda m\u00e1s pat\u00e9tica que en los casos ya mencionados de La Izquierda Diario o el MST argentino, los estafadores ideol\u00f3gicos de la LIT-CI trotskista en las incipientes reflexiones \u201cecol\u00f3gicas\u201d, casi inexistentes, que vienen llevando adelante algunos militantes aislados al interior de sus secciones nacionales. Esos mismos \u201cchupetes\u201d ideol\u00f3gicos, en definitiva, que succionan cada tanto, repitiendo al modo de una canci\u00f3n de cuna la frase de Gramsci en torno al \u201cpesimismo de la raz\u00f3n y el optimismo de la voluntad\u201d, todo aquel arco de \u201cintelectuales eco-marxistas\u201d que (desde Michael Lowy hasta los embaucadores eco-verdes \u201camigos\u201d de Greta Thunberg de Roberto Andr\u00e9s, Diego Lotito, Valeria Foglia o Domingo Lara de La Izquierda Diario) se empe\u00f1an en discutir ocasionalmente, lamiendo una y otra vez dichas golosinas medioambientalistas, su serie de muy esperanzadoras \u201csoluciones\u201d socialistas y asimismo \u201cverdes\u201d (algo as\u00ed como una pegotina media mal hecha entre la consigna socialista tradicional de control obrero de la producci\u00f3n y la exigencia Greenpeace de \u201cSalvemos a Willy\u201d) al problema de un pronto colapso medioambiental planetario. Esto \u00faltimo, claro, en el caso de que las organizaciones marxistas tradicionales tengan, al menos, uno que otro \u201ceco-activista\u201d que se digne siquiera a impulsar alg\u00fan espacio (siempre marginal) en las publicaciones, usualmente los domingos, de su partido \u201cobrero\u201d, publicaciones en las cuales dicho militante pretender\u00e1 que su respectiva organizaci\u00f3n \u201cobrera\u201d s\u00ed tiene, en realidad, algo que decir, aunque sea de vez en cuando, ante el \u201cproblema clim\u00e1tico\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes9.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"307\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1No! \u00a1Es necesario ser claros y expl\u00edcitos! \u00a1La posibilidad de un horizonte de salvaci\u00f3n comunista durante este siglo requiere de ello! \u00a1La construcci\u00f3n de un proyecto de redenci\u00f3n socialista, en la muerte misma si es necesario, lo necesita! Debemos decir, claramente, en contra de la perspectiva \u201cverde-optimista\u201d simplona del Ecosocialismo y sus secuaces ideol\u00f3gicos, perspectiva que se ha transformado en un obst\u00e1culo, mortal, para una real comprensi\u00f3n de la amenaza a la que nos enfrentamos\u2026 \u00a1que el avance de una crisis ecol\u00f3gica catastr\u00f3fica es ya imparable! Es precisamente sobre esta situaci\u00f3n de \u201cemergencia clim\u00e1tica global\u201d (y pronta cat\u00e1strofe mundial de envergadura geol\u00f3gica) a partir de donde la revoluci\u00f3n socialista debe comenzar a discutir, tal como hiciera Lenin y sus hermanos bolcheviques a principios del siglo pasado, aunque ahora de cara al apocalipsis\u2026 \u00bfqu\u00e9 hacer?<\/p>\n<p>-Antonio Turiel:<br \/>\nMi posici\u00f3n sobre este tema es un tanto intermedia, aunque mucho m\u00e1s cercana a la de Fuentes que a la de Lowy. Primero que nada, no es verdad que no podamos mitigar significativamente el proceso que est\u00e1 en marcha, e incluso es a\u00fan posible evitar las peores consecuencias. Pero en ese \u201cpodemos\u201d estamos considerando la cuesti\u00f3n meramente t\u00e9cnica, f\u00edsica si quieren. Si consideramos el factor social, la inercia social es tan grande que hace albergar pocas esperanzas de que se vayan a hacer los cambios necesarios en el escaso tiempo disponible, entre otras cosas porque a\u00fan se est\u00e1 jugando sobre todo a la ceremonia de la confusi\u00f3n. \u00bfCu\u00e1nta gente cree que la cosa es cuesti\u00f3n de reciclar los envases, no utilizar bolsas de pl\u00e1stico, producir m\u00e1s energ\u00eda renovable, aumentar la eficiencia y el ahorro, y pasarse al coche el\u00e9ctrico? Son esas cuestiones las que ocupan pr\u00e1cticamente todo el espacio de debate no s\u00f3lo pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n p\u00fablico, cuando todo eso no son m\u00e1s que, en realidad, falsas soluciones. Falsas soluciones que en el mejor de los casos tan s\u00f3lo tratan los s\u00edntomas y nunca las causas profundas, esto cuando no directamente las confunden.<\/p>\n<p>Hay que ir, en realidad, mucho m\u00e1s lejos que una revoluci\u00f3n socialista: hay que hacer un cambio tremendamente profundo. Hay que abolir el inter\u00e9s compuesto, hay que cambiar por completo el sistema productivo, las relaciones laborales, las relaciones sociales, la relaci\u00f3n con la Tierra. Los cambios necesarios, imprescindibles en realidad, son tan grandes que su mera enumeraci\u00f3n causa hoy un rechazo absoluto, esto en un contexto en donde el capitalismo tiene la hegemon\u00eda total del discurso, aquello al punto de que dicha hegemon\u00eda no s\u00f3lo limita el pensamiento de las personas sobre qu\u00e9 futuros podemos imaginar, sino que tambi\u00e9n sobre c\u00f3mo puede ser su colapso. Aparentemente, un colapso al estilo de -Mad Max- o -Apocalipsis Zombie- ser\u00edan las \u00fanicas opciones, esto a\u00fan cuando a lo largo de la historia los colapsos no se han dado nunca de esa manera. Tal es el triunfo del discurso del capitalismo que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n no entiende que se pueda hacer un discurso por fuera de \u00e9l. En estas condiciones, si no se produce una revoluci\u00f3n global y radical, efectivamente no podemos esperar nada bueno. El clima se acabar\u00e1 de desestabilizar y para cuando se intente reaccionar haciendo algo en la direcci\u00f3n correcta faltar\u00e1n los recursos.<\/p>\n<p><strong>7. Considerando la actual ruptura de los equilibrios ecol\u00f3gicos del periodo holoc\u00e9nico que han primado desde hace aproximadamente diez mil a\u00f1os en nuestro planeta (un ejemplo de lo anterior ser\u00edan los m\u00e1s de 410 ppm de CO2 presentes hoy en la atm\u00f3sfera, un cifra no vista en la Tierra en varios millones de a\u00f1os): \u00bfes realista plantear que el socialismo podr\u00eda \u201crestablecer\u201d el llamado \u201cequilibrio metab\u00f3lico hombre-naturaleza\u201d, esto tal como plantea el Ecosocialismo y los principales referentes de la ecolog\u00eda marxista? \u00bfEs esta consigna una fantas\u00eda o una potencial realidad?<\/strong><\/p>\n<p>-Michael Lowy:<br \/>\nFrancamente, no s\u00e9 s\u00ed sea posible algo as\u00ed como \u201crestablecer\u201d el equilibrio ecol\u00f3gico tal como existi\u00f3 en el holoceno. Pero por lo menos deber\u00edamos (y podemos hacerlo) tomar medidas en\u00e9rgicas que nos permitan superar la ruptura metab\u00f3lica que representa el capitalismo. Lo anterior servir\u00eda as\u00ed para crear condiciones para un nuevo equilibrio entre el hombre y la naturaleza, uno que pueda evitar la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed, la recomposici\u00f3n de este equilibrio no ser\u00eda una fantas\u00eda, pero tampoco (todav\u00eda) una realidad. Ahora bien, es la \u00fanica propuesta racional para superar el callej\u00f3n sin salida capitalista. S\u00f3lo una reorganizaci\u00f3n ecosocialista de la vida econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica podr\u00eda restablecer, por lo menos en parte, el equilibrio metab\u00f3lico entre las sociedades humanas y la naturaleza. No hay ninguna garant\u00eda, sin embargo, que se logre imponer una alternativa ecosocialista al colapso civilizatorio. \u00a1Esto depender\u00e1 de todos nosotros!<\/p>\n<p>-Miguel Fuentes:<br \/>\nMichael Lowy plantea, literalmente, que no sabe si podamos ser capaces de reestablecer el equilibrio ecol\u00f3gico que prim\u00f3 en la Tierra durante el periodo holoc\u00e9nico. Regl\u00f3n seguido, aquel afirma que, sin embargo, ser\u00eda todav\u00eda posible tomar una serie de medidas para superar la actual ruptura metab\u00f3lica entre el hombre y la naturaleza, asegurando con ello las condiciones para la creaci\u00f3n de un \u201cnuevo equilibrio ecol\u00f3gico\u201d que nos permita, entre otras cosas, \u201cevitar\u201d la cat\u00e1strofe. \u00a1Bien! \u00a1Crear un nuevo \u201cequilibrio ecol\u00f3gico\u201d que reemplace al del holoceno!\u2026 \u00bfc\u00f3mo no se nos ocurri\u00f3 antes? Y es que s\u00f3lo bastar\u00eda con que integremos al programa de la revoluci\u00f3n socialista la consigna de la creaci\u00f3n de este \u201cnuevo equilibrio\u201d, esto por ejemplo gracias a una reorganizaci\u00f3n racional del sistema econ\u00f3mico internacional y la redistribuci\u00f3n de las riquezas mundiales, para que dicha revoluci\u00f3n pueda estar capacitada para generar, nada menos, que un nuevo equilibrio ecol\u00f3gico sobre nuestro planeta. Un nuevo equilibrio ecol\u00f3gico configurado no a lo largo de decenas o cientos de miles de a\u00f1os tal como ocurriera en el caso de algunos de los anteriores equilibrios geol\u00f3gicos que primaron en la Tierra en eras pasadas, sino que, esta vez, tan s\u00f3lo en d\u00e9cadas. Y no s\u00f3lo esto, sino que adem\u00e1s un tipo de equilibrio medioambiental con la capacidad de, no importa cuanto hayan avanzado hasta ahora las condiciones de degeneraci\u00f3n medioambiental inducidas por el capitalismo, permitir a los siete mil millones de habitantes que constituyen la actual poblaci\u00f3n mundial no s\u00f3lo seguir satisfaciendo sus necesidades materiales de subsistencia, sino que, de la mano de la imposici\u00f3n del socialismo mundial, comenzar a disfrutar de unas condiciones de vida \u201crealmente dignas\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Maravilloso! La idea ecosocialista en torno a la creaci\u00f3n de un nuevo \u201cequilibrio metab\u00f3lico\u201d (un t\u00e9rmino que nuestros ecosocialistas usan a menudo para dar prueba de la gran profundidad te\u00f3rica-pr\u00e1ctica de sus propuestas) suena bastante bien. Por un lado, aquella integrar\u00eda tanto los beneficios propios de los programas revolucionarios industrialistas de los siglos pasados (esto en lo que respecta, por ejemplo, a la aseguraci\u00f3n \u00edntegra y efectiva de las necesidades materiales del conjunto de la poblaci\u00f3n mundial), as\u00ed como tambi\u00e9n, por otro lado, las ventajas inherentes a la creaci\u00f3n de un nuevo marco arm\u00f3nico de relaci\u00f3n entre la sociedad y el medioambiente. En otras palabras, algo as\u00ed como los sue\u00f1os de Lenin y Greenpeace unificados. \u00bfSe podr\u00eda entonces, realmente, pedir m\u00e1s? Si hasta pareciera que la fenomenal crisis ecol\u00f3gica y de recursos que se aproxima fuera una especie de oportunidad (-in extremis-) para una \u201crefundaci\u00f3n verde\u201d de nuestra civilizaci\u00f3n y no lo que realmente es; es decir, no sol\u00f3 uno de los productos m\u00e1s nefastos de las derrotas de la revoluci\u00f3n socialista en los \u00faltimos dos siglos, sino que, adem\u00e1s, una amenaza existencial inminente de la cual, probablemente, no salgamos vivos.<\/p>\n<p>Hagamos por lo tanto un alto y discutamos porqu\u00e9 la sin duda atractiva idea ecosocialista de una restauraci\u00f3n del llamado equilibrio metab\u00f3lico ha pasado a ser, en nuestras condiciones hist\u00f3ricas, o bien una utop\u00eda, o bien una estafa ideol\u00f3gica. Partamos aqu\u00ed por preguntarnos si es realmente factible defender la creaci\u00f3n, tal como sugiere Lowy, de un \u201cnuevo\u201d equilibrio ecol\u00f3gico distinto al que imperara durante el periodo holoc\u00e9nico y que, ante la imposibilidad de una restauraci\u00f3n completa de las condiciones de este \u00faltimo, nos permitir\u00eda \u201cevitar\u201d el desarrollo de un cambio clim\u00e1tico catastr\u00f3fico. \u00bfEs consciente Lowy en esta afirmaci\u00f3n de que literalmente todo lo que hemos conocido no s\u00f3lo como civilizaci\u00f3n, sino que, adem\u00e1s, las propias bases del desarrollo de la primeras sociedades agr\u00edcolas-ganaderas y la vida sedentaria fue en gran medida viable, justamente, por la existencia de los rangos de variabilidad clim\u00e1tica que caracterizaron al hoy agonizante periodo holoc\u00e9nico? \u00bfTiene presente este intelectual ecosocialista el hecho de que los pilares clim\u00e1ticos de dicho periodo geol\u00f3gico fueron los que hicieron posible, en gran medida, el desarrollo de todas las sociedades estatales desde las polis griegas hasta los grandes imperios coloniales de los siglos XIX y XX? \u00bfConsidera aquel que el mismo desarrollo del capitalismo, basado en una l\u00f3gica de crecimiento infinito, fue tambi\u00e9n posible, precisamente, por las condiciones medioambientales generales del periodo holoc\u00e9nico que, en combinaci\u00f3n con los adelantos tecnol\u00f3gicos y productivos de la econom\u00eda capitalista, confirieron a esta \u00faltima la abundancia de recursos agr\u00edcolas y naturales necesaria para su funcionamiento y expansi\u00f3n? \u00bfTiene en cuenta Lowy, en su al parecer total subvaluaci\u00f3n de la importancia fundamental que tendr\u00eda el marco medioambiental holoc\u00e9nico para la sobrevivencia de nuestra propia sociedad, que ni siquiera sabemos si ser\u00eda dable preservar aquello que hemos denominado hasta ahora como civilizaci\u00f3n en un contexto geol\u00f3gico \u201cdistinto\u201d al del Holoceno\u2026 esto \u00faltimo ya que, por lo menos hasta hoy, la civilizaci\u00f3n misma ha sido, en los hechos, un fen\u00f3meno eminentemente holoc\u00e9nico?<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan\u2026 \u00bftendr\u00e1 presente Lowy que cualquier otro tipo de equilibrio ecol\u00f3gico que no est\u00e9 basado en la preservaci\u00f3n de las condiciones holoc\u00e9nicas ser\u00eda muy probablemente incompatible con la sobrevivencia de una gran parte de la actual poblaci\u00f3n mundial, esto si se consideran, por ejemplo, las condiciones clim\u00e1ticas imperantes durante el Plioceno, un periodo geol\u00f3gico que, caracteriz\u00e1ndose por una temperatura global ligeramente superior a la de los \u00faltimos milenios, era demasiado caliente para la preservaci\u00f3n de los sistemas agr\u00edcolas actuales? \u00bfDe que estamos hablando, por lo tanto, cuando se afirma, ligeramente, que ser\u00eda posible crear las condiciones para la configuraci\u00f3n de un \u201cnuevo\u201d equilibrio ecol\u00f3gico que, distinto al holoc\u00e9nico, nos permitir\u00eda \u201cevitar\u201d la cat\u00e1strofe? \u00bfSon conscientes los exponentes ecosocialistas al realizar estas afirmaciones de que la mayor parte de los periodos geol\u00f3gicos que han existido sobre la Tierra, salvo el Holoceno, se han caracterizado por condiciones mucho m\u00e1s hostiles para la sobrevivencia de nuestra especie? \u00bfTienen en cuenta los ecosocialistas, otra vez, que la diferencia de tan sol\u00f3 unos grados en la temperatura global media durante este siglo nos pondr\u00eda ante un contexto clim\u00e1tico demasiado caliente o demasiado fr\u00edo para la preservaci\u00f3n de la humanidad sobre una gran parte del planeta, siendo un ejemplo de lo anterior el dif\u00edcil escenario paleoclim\u00e1tico que las sociedades humanas debieron enfrentar durante el Pleistoceno (o edad glacial); es decir, un periodo geol\u00f3gico que con s\u00f3lo unos cuantos grados cent\u00edgrados de temperatura por debajo de la l\u00ednea de base del siglo XIX era tan fr\u00edo que una porci\u00f3n significativa de la Tierra era totalmente inhabitable?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes10.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"316\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1No! Contrariamente a lo que plantea Lowy, no existir\u00eda ning\u00fan tipo de equilibrio ecol\u00f3gico \u201calternativo\u201d con el cual simplemente \u201creemplazar\u201d las condiciones medioambientales (inusualmente estables) existentes durante el Holoceno. Esas condiciones clim\u00e1ticas que imperaron durante los \u00faltimos diez mil a\u00f1os en la Tierra y cuyo marco geol\u00f3gico base ya habr\u00eda sido volado en pedazos por el avance de la destrucci\u00f3n capitalista, esto tal como muestra, por ejemplo, el reciente rebasamiento del l\u00edmite de los 400 ppm de CO2 atmosf\u00e9rico, un nivel no visto sobre nuestro planeta en varios millones de a\u00f1os. Esa destrucci\u00f3n ambiental capitalista responsable, asimismo, de los actuales ritmos de acidificaci\u00f3n marina (sin precedente en los \u00faltimos 300 millones de a\u00f1os) y las in\u00e9ditas tasas de desaparici\u00f3n de las especies, las cuales han alcanzado ya niveles entre un 100% y un 1000% superiores a las tasas naturales. \u00a1No! El equilibrio medioambiental holoc\u00e9nico; es decir, el \u00fanico equilibrio geol\u00f3gico que la civilizaci\u00f3n ha conocido hasta hoy, ya ha sido pulverizado\u2026 \u00a1esto incluso antes de haberse rebasado la barrera catastr\u00f3fica de los 1.5 grados cent\u00edgrados de calentamiento global fijada por la ONU!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes11.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"232\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y resulta que este equilibrio medioambiental, deshecho ya por el frenes\u00ed destructivo de la sociedad industrial, no puede ser ni \u201creparado\u201d, esto tal como tampoco puede ser reparada (\u00a1a\u00fan con todo nuestro desarrollo tecnol\u00f3gico!) una botella de vidrio al estrellarse a toda velocidad en contra de un muro, as\u00ed como tampoco, tal como dijimos, \u201creemplazado\u201d. Esto \u00faltimo, precisamente, porque los equilibrios geol\u00f3gicos no son simplemente botellas que puedan ser intercambiadas luego de que alguna de aquellas se haya \u201croto\u201d (o \u201cfracturado\u201d), sino que, por el contrario, el resultado de una compleja interacci\u00f3n de ecosistemas y factores clim\u00e1ticos a lo largo de miles de a\u00f1os de la cual, en muchos casos\u2026 no conocer\u00edamos pr\u00e1cticamente nada.<\/p>\n<p>Un ejemplo de lo anterior puede encontrarse en el caso del estado del conocimiento cient\u00edfico sobre los oc\u00e9anos, los cuales a pesar de la importancia vital que poseen para la reproducci\u00f3n de las cadenas tr\u00f3ficas del planeta, ser\u00edan hasta hoy incluso m\u00e1s desconocidos para la humanidad que el espacio exterior (hasta el a\u00f1o 2016, por ejemplo, s\u00f3lo el 5% del suelo marino hab\u00eda sido incluido en registros topogr\u00e1ficos). Otra muestra de lo mismo se hallar\u00eda en nuestra comprensi\u00f3n (incomprensi\u00f3n, mejor dicho) del funcionamiento y car\u00e1cter de otro de los componentes esenciales de la vida natural: los sistemas arb\u00f3reos. Dando cuenta de las importantes lagunas del pensamiento cient\u00edfico moderno en torno al funcionamiento de los ecosistemas terrestres, recientes investigaciones han dejado en evidencia el casi completo desconocimiento que caracterizaba a las ciencias naturales, hasta hace s\u00f3lo algunos a\u00f1os, en torno a la existencia de una vasta red de comunicaci\u00f3n entre una gran parte de las comunidades arb\u00f3reas del planeta. La complejidad de esta red ser\u00eda de tal envergadura que aquella destacar\u00eda, de hecho, por la presencia de importantes fen\u00f3menos de cooperaci\u00f3n y competencia social entre \u00e1rboles, teniendo estos \u00faltimos incluso la capacidad no s\u00f3lo de comunicarse entre s\u00ed potenciales peligros, sino que adem\u00e1s de conformar extensas \u201ccomunidades\u201d en las cuales una determinada \u201cfamilia\u201d podr\u00eda llegar en ciertos casos, sorprendentemente, a transferir nutrientes a sus miembros m\u00e1s necesitados.<\/p>\n<p>Lo anterior son solamente dos ejemplos ilustrativos, en dos sectores neur\u00e1lgicos de los ecosistemas terrestres, de las tremendas limitaciones (insalvables de acuerdo con varios pensadores) que tendr\u00eda el desarrollo cient\u00edfico actual (y probablemente el de muchas d\u00e9cadas en el futuro) para pensar en asumir, seriamente, cualquier tipo de \u201creparaci\u00f3n\u201d o \u201creemplazo\u201d (ecosocialista) de los ya definitivamente \u201cfracturados\u201d (o mejor dicho deshechos) equilibrios holoc\u00e9nicos. Agreguemos a esto que ni siquiera hemos mencionado todav\u00eda, tal como desarrollar\u00e9 en una de mis siguientes respuestas (ver pregunta 8), las enormes limitaciones que tendr\u00edan los avances tecnol\u00f3gicos contempor\u00e1neos (y tal vez los de las pr\u00f3ximas centurias) para llegar incluso a imaginar una restauraci\u00f3n no traum\u00e1tica (es decir, que no se cobre la vida de cientos o miles de millones de personas) de tan s\u00f3lo una parte de dichos equilibrios, esto \u00faltimo, claro, si es que algo as\u00ed como la restauraci\u00f3n de una \u201cparte\u201d de un todo tan complejo como el ciclo de la vida terrestre pueda ser posible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes12.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"264\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que nos estar\u00eda mostrando la evidencia cient\u00edfica como perspectiva m\u00e1s probable ser\u00eda as\u00ed, con cada vez m\u00e1s fuerza, la apertura de un nuevo periodo geol\u00f3gico marcado por un progresivo desequilibrio estructural y degradaci\u00f3n terminal del conjunto de los ecosistemas terrestres. Ser\u00eda justamente a esto a lo que apuntar\u00eda un creciente n\u00famero de investigadores al defender la idea del comienzo de un nuevo periodo geol\u00f3gico caracterizado por el inicio de la VI extinci\u00f3n masiva de la vida terrestre. Otro t\u00e9rmino para este nuevo periodo geol\u00f3gico ser\u00eda el de Antropoceno. Lo importante que se debe tener aqu\u00ed en cuenta es que ambos conceptos aludir\u00edan al desarrollo de un marco medioambiental definido no s\u00f3lo por un empeoramiento progresivo (e irreversible) de las condiciones de habitabilidad humana sobre el planeta, sino que, adem\u00e1s, por plantear la posibilidad de un salto todav\u00eda m\u00e1s catastr\u00f3fico de la crisis clim\u00e1tica, esta vez con la capacidad de amenazar durante este siglo o los siguientes el conjunto de la vida compleja existente en la Tierra. Una de las perspectivas m\u00e1s temidas por algunos cient\u00edficos que mostrar\u00eda dicha posibilidad ser\u00eda la del inicio de una din\u00e1mica de s\u00faper-aceleraci\u00f3n del calentamiento global (perspectiva definida bajo el concepto de Runaway Global Warming), esto por ejemplo en el caso de producirse la liberaci\u00f3n (potencialmente cercana) de las masivas reservas naturales de metano almacenadas en el permafrost o los lechos marinos en las zonas \u00e1rticas. Dicho de otro modo, un escenario medioambiental en gran medida impredecible, asociado a un contexto planetario no necesariamente moldeado por la acci\u00f3n de aquellos mecanismos de homeostasis terrestre a los que hiciera alusi\u00f3n Turiel previamente, sino que, por el contrario, a uno que sea testigo de una re-edici\u00f3n (o de algo tal vez peor) de algunos de los fen\u00f3menos m\u00e1s destructivos de la historia geol\u00f3gica: por ejemplo, de alcanzarse un calentamiento global entre 5 y 6 grados cent\u00edgrados durante este siglo, la extinci\u00f3n p\u00e9rmica.<\/p>\n<p>Todo apuntar\u00eda as\u00ed, como dijimos, a un escenario objetivo incompatible con la restauraci\u00f3n de ning\u00fan \u201cequilibrio metab\u00f3lico\u201d, esto por lo menos durante este siglo y, probablemente, los venideros. El escenario m\u00e1s coherente con la evidencia cient\u00edfica disponible parecer\u00eda ser, por el contrario, uno en el cual la humanidad no contar\u00eda ya con la posibilidad ni de detener la din\u00e1mica de degradaci\u00f3n terminal de las condiciones geol\u00f3gicas del expirante periodo holoc\u00e9nico, as\u00ed como tampoco de reeditar otras condiciones naturales \u201calternativas\u201d (similares) a aquellas. Habi\u00e9ndose ya perdido irremediablemente durante el siglo pasado la posibilidad de una superaci\u00f3n revolucionaria del capitalismo que nos hubiera permitido enfrentar probablemente en mejor pie la situaci\u00f3n (abismal) de quiebre ecosist\u00e9mico en que nos encontramos hoy, lo que nos quedar\u00eda ahora ser\u00eda un escenario (inevitablemente traum\u00e1tico) en el cual mientras un segmento importante de la humanidad estar\u00eda ya condenado, literalmente, a la desaparici\u00f3n (es decir, a la muerte), el otro estar\u00eda por hacer frente a un empeoramiento progresivo, irreversible y sistem\u00e1tico de sus condiciones de vida. Esto \u00faltimo, tal como ya dijimos, con o sin socialismo mundial\u2026 y sin poder descartarse el avance de un potencial fen\u00f3meno de extinci\u00f3n humana total en el mediano o largo plazo, aquello en el caso de que la sociedad capitalista declinante o sus posibles derivaciones post-colapsistas, que ser\u00e1n seguramente monstruosas, tampoco logren ser \u201csuperadas\u201d a tiempo. De hecho, ser\u00eda s\u00f3lo esta forma \u201csui generis\u201d de superaci\u00f3n (senil) del capitalismo; esto es, un tipo de \u201csuperaci\u00f3n\u201d del mismo que estar\u00eda ya incapacitada para detener o frenar el fen\u00f3meno ya activado de colapso civilizatorio, la \u00fanica \u201csuperaci\u00f3n\u201d posible de este sistema o de las potenciales sociedades post-capitalistas que podr\u00edan sucederle en el escenario hist\u00f3rico durante este siglo o en los pr\u00f3ximos.<\/p>\n<p>\u00a1Este es el precio nuestros fracasos! \u00a1Este es el resultado de nuestra incompetencia para cumplir con la tarea de eliminar, de ra\u00edz, al capitalismo! \u00a1Esta es nuestra recompensa! \u00a1No la posibilidad de una reedici\u00f3n \u201cverde\u201d (ecosocialista) de nuestros proyectos revolucionarios ya fracasados, sino que, por el contrario, la exterminaci\u00f3n segura, inevitable, de una gran parte de nuestra especie! A todas luces, el proceso hist\u00f3rico futuro no se nos presenta al modo de esa amable consejera a la cual parecer\u00eda apelar el discurso ecosocialista en sus arengas medioambientales, esa \u201cconsejera ecosocialista\u201d que, oscilando siempre entre las apelaciones a la revoluci\u00f3n social y el reformismo acad\u00e9mico m\u00e1s grotesco (la propia organizaci\u00f3n de Lowy, la LCR, es un ejemplo perfecto de esto \u00faltimo), pareciera invitarnos a cada momento a que intentemos avanzar, por en\u00e9sima vez, aunque ahora en un plazo de tan s\u00f3lo unas cuantas d\u00e9cadas, por el camino de esa misma transici\u00f3n socialista que hemos sido incapaces de atravesar en m\u00e1s de dos siglos, sino que, en realidad\u2026 como una hiena de ojos de sangre que, sabi\u00e9ndonos acorralados, se dispone a destriparnos. Este es el precio de las derrotas de la revoluci\u00f3n: \u00a1la muerte!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes13.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPero quiere decir esto que ya no pueda hacerse nada para enfrentar la crisis que se avecina y que debemos, entonces, simplemente sentarnos a esperar nuestra extinci\u00f3n? No necesariamente. Lo que quiere decir lo anterior, en realidad, es que, precisamente para que podamos hacer algo ante esta crisis, una de las primeras cuestiones que debemos hacer es reajustar nuestras expectativas con respecto a lo que, de acuerdo a un criterio realista, podremos llegar (o no) a hacer durante este siglo para enfrentar el derrumbe. Esto \u00faltimo para intentar resistir, de la mejor manera posible, aquello que, si tenemos en cuenta la verdadera gravedad y magnitud de los fen\u00f3menos de destrucci\u00f3n ecosist\u00e9mica que hemos desencadenado, se presenta ya como uno de los desaf\u00edos evolutivos m\u00e1s importantes a los que se ha enfrentado (y enfrentar\u00e1) la especie humana.<\/p>\n<p>\u00bfPero c\u00f3mo es posible que Lowy y una gran parte de los referentes del Ecosocialismo pasen por alto (o, al menos, no integren plenamente) el c\u00famulo de evidencias cient\u00edficas disponibles con respecto al car\u00e1cter y las proyecciones catastr\u00f3ficas -reales- de la actual crisis ecol\u00f3gica y energ\u00e9tica? Dado el protagonismo que han tenido estos referentes durante las \u00faltimas d\u00e9cadas en el avance de la discusi\u00f3n anticapitalista en torno al problema medioambiental, es imposible explicar lo anterior como el producto de un mero desconocimiento de dichas evidencias. La raz\u00f3n del quiebre, cada vez m\u00e1s agudo, entre las concepciones ecosocialistas, por un lado, y las proyecciones crecientemente catastr\u00f3ficas de la crisis clim\u00e1tica-energ\u00e9tica, por otro, hunde sus ra\u00edces, a mi juicio, en el \u00e1mbito de la propia matriz te\u00f3rica con la cual el Ecosocialismo ha tendido a comprender no s\u00f3lo el concepto de \u201cfractura metab\u00f3lica\u201d, sino que, adem\u00e1s, las propias capacidades que tendr\u00eda, supuestamente, un proyecto anticapitalista para revertirla.<\/p>\n<p>En el caso de Bellamy Foster, por ejemplo, uno de los te\u00f3ricos marxistas m\u00e1s importantes del concepto de \u201cfractura metab\u00f3lica\u201d en Marx y cuyas elaboraciones constituyen una especie de piedra angular del pensamiento ecol\u00f3gico marxista contempor\u00e1neo, lo que existir\u00eda es, a mi parecer, un doble problema cuyo origen podr\u00eda rastrearse en el propio Marx. El primero de estos problemas ser\u00eda, tal como he mencionado al pasar anteriormente, una marcada subvaluaci\u00f3n en las concepciones de este autor tanto del verdadero car\u00e1cter catastr\u00f3fico que tendr\u00eda hoy la crisis ecol\u00f3gica, as\u00ed como tambi\u00e9n de sus potenciales efectos disruptivos al nivel del desarrollo hist\u00f3rico y la lucha de clases. Esta subvaluaci\u00f3n se expresar\u00eda, entre otras cosas, en una escasa integraci\u00f3n en la reflexi\u00f3n ecosocialista de las implicancias te\u00f3rico-program\u00e1ticas y pr\u00e1cticas de los peligros (cercanos) de un derrumbe ecosist\u00e9mico global y un fen\u00f3meno inminente de colapso civilizatorio y extinci\u00f3n humana. En el \u00e1mbito de las organizaciones marxistas influenciadas en mayor o menor grado por las ideas de Foster y la ecolog\u00eda marxista, lo anterior tomar\u00eda la forma de una mantenci\u00f3n, en gran medida inc\u00f3lume, de los mismos marcos program\u00e1ticos marxistas tradicionales del siglo pasado, aunque ahora adornados (-aggiornados-) con una serie de discusiones filos\u00f3fica-pol\u00edticas de tono ecol\u00f3gico y una gama variopinta de consignas medioambientales cuya finalidad ser\u00eda actuar, no como el catalizador de una profunda reformulaci\u00f3n estrat\u00e9gica revolucionaria capaz de integrar el horizonte de un colapso ecol\u00f3gico planetario, sino que, por el contrario, al modo de un tipo de \u201ccomplemento verde\u201d (ecol\u00f3gico) de los viejos programas marxistas industriales.<\/p>\n<p>Con todo, lejos de constituir esto \u00faltimo, al decir de Bellamy Foster, el producto de una supuesta \u201cescasa comprensi\u00f3n\u201d por parte de las organizaciones marxistas tradicionales de los postulados ecol\u00f3gicos presentes en la obra de Marx y Engels, la ra\u00edz de este problema podr\u00eda detectarse, como ya mencion\u00e9, en las reflexiones del propio Marx quien, a pesar de haber sido uno de los primeros pensadores socialistas en describir la din\u00e1mica disruptiva que ejerce el capitalismo sobre los ciclos naturales (de ah\u00ed su definici\u00f3n en \u201cEl capital\u201d de \u201cfractura metab\u00f3lica\u201d), no lleg\u00f3 nunca a concebir, posiblemente por los propios condicionantes hist\u00f3ricos y culturales del conocimiento cient\u00edfico de su tiempo, ni los ritmos ni la magnitud (geol\u00f3gicamente in\u00e9ditos) que podr\u00eda alcanzar esta \u201cdin\u00e1mica de fractura\u201d. En otras palabras, la definici\u00f3n que hiciera Marx en \u201cEl capital\u201d en torno a la \u201cfractura metab\u00f3lica\u201d (una designaci\u00f3n, como dijimos, para representar el impacto ecol\u00f3gico disruptivo asociado al modo de producci\u00f3n capitalista) constituye la \u201cintuici\u00f3n te\u00f3rica\u201d de un fen\u00f3meno que deb\u00eda, todav\u00eda, materializarse hist\u00f3ricamente. Habr\u00eda sido reci\u00e9n durante la segunda mitad del siglo pasado cuando este fen\u00f3meno habr\u00eda terminado, de hecho, no s\u00f3lo de desplegar toda su potencia destructiva, sino que, adem\u00e1s, de manera imprevista para el propio marco te\u00f3rico marxista tradicional, de constituirse en uno de los factores potenciales de colapso m\u00e1s importantes del sistema capitalista.<\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n que hacen Foster, Lowy y otros referentes del Ecosocialismo con respecto al peligro que representar\u00eda hoy el empeoramiento (a niveles nunca vistos) de la \u201cfractura metab\u00f3lica\u201d, se quedar\u00eda as\u00ed, por lo tanto, a medio camino (atrapada) entre la definici\u00f3n \u201cintuitiva\u201d (eminentemente te\u00f3rica-hipot\u00e9tica) de la misma que hiciera Marx durante el siglo XIX, por un lado, y el estado de la discusi\u00f3n cient\u00edfica actual en torno al problema de la crisis ecol\u00f3gica, por otro. Ser\u00eda justamente este \u201caprisionamiento te\u00f3rico\u201d entre la insuficiente (y en algunos aspectos caduca) reflexi\u00f3n de Marx con respecto a la definici\u00f3n de \u201cfractura metab\u00f3lica\u201d y el estado actual de la discusi\u00f3n cient\u00edfica en torno a la crisis clim\u00e1tica lo que impedir\u00eda al Ecosocialismo, entre otras cosas, avanzar hacia un verdadera reflexi\u00f3n te\u00f3rico-program\u00e1tica (actualizada) del peligro de un ecocidio planetario. Es justo mencionar aqu\u00ed, sin embargo, que fue ya el propio Marx quien sugiriera en distintos pasajes de su obra, tal como ha desarrollado extensamente el mismo Bellamy Foster y otros ec\u00f3logos marxistas, el peligro de un potencial fen\u00f3meno de extinci\u00f3n de nuestra especie como resultado de, por un lado, una intensificaci\u00f3n del fen\u00f3meno de alienaci\u00f3n del capital respecto al medio natural y, por otro lado, de una exacerbaci\u00f3n de los desbarajustes medioambientales de los que aquel era testigo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes14.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"532\" \/><\/p>\n<address><em>John Bellamy Foster<\/em><\/address>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo problema asociado a la lectura ecosocialista del concepto de \u201cruptura metab\u00f3lica\u201d se relacionar\u00eda, tal como es posible advertir en los trabajos de Foster y en algunas de las respuestas anteriores de Lowy, a la existencia de un marcado sobreoptimismo con respecto a las capacidades que, supuestamente, tendr\u00eda el socialismo para implementar las respuestas sociales y tecnol\u00f3gicas requeridas para superar la actual crisis ecol\u00f3gica (como hemos dicho, de una magnitud que ni siquiera el propio Marx lleg\u00f3 a concebir). Este tipo de exacerbado \u201coptimismo sociol\u00f3gico\u201d (o \u201csocio-tecnol\u00f3gico\u201d) se expresar\u00eda, asimismo, en una t\u00e1cita sobrevaloraci\u00f3n en el marco interpretativo ecosocialista de las capacidades atribuidas al capitalismo para evitar, o al menos para aplazar indefinidamente, un fen\u00f3meno de colapso social (autoinducido) como resultado del agravamiento de la crisis ecol\u00f3gica y su combinaci\u00f3n con los efectos de un potencial derrumbe energ\u00e9tico y de recursos a nivel planetario. Debe destacarse aqu\u00ed, con todo, que esta sobreestimaci\u00f3n de las capacidades del sistema capitalista para evitar su propio colapso no se dar\u00eda en el \u00e1mbito ecosocialista de manera expl\u00edcita, sino que, por el contrario, de un modo vergonzante. Esto quiere decir que mientras la mayor\u00eda de los referentes ecosocialistas aceptar\u00edan (te\u00f3ricamente) la posibilidad de un colapso capitalista (esto \u00faltimo apelando, por ejemplo, a los planteamientos de ciertos pensadores marxistas tales como Rosa Luxemburgo o Walter Benjamin), aquellos terminar\u00edan siempre por aplazar esta posibilidad para un futuro indefinido y abstracto; esto es, sin realizar una integraci\u00f3n real de la misma en el an\u00e1lisis hist\u00f3rico. Una muestra de este tipo de posiciones vergonzantes puede verse, otra vez, tanto en algunas de las respuestas anteriores de Lowy, as\u00ed como tambi\u00e9n en varias de las posturas defendidas por otros referentes ecosocialistas tales como Daniel Tanuro o Ian Agnus. Muestras adicionales de lo mismo pueden encontrarse en el \u00e1mbito de los ya mencionados repetidores vulgares del Ecosocialismo en el terreno del marxismo industrialista latinoamericano: por ejemplo, en el caso de los ya referidos \u201cc\u00edrculos verdes\u201d de ciertas organizaciones filo-socialdem\u00f3cratas y trotkystas tales como como el PTS, el PTR o la Red Ecosocialista del MST en Argentina y Chile. Otra muestra de lo anterior puede hallarse, esta vez a un nivel que rayar\u00eda en lo grotesco, en algunas de las escasas (y pobr\u00edsimas) reflexiones de la LIT-CI sobre la problem\u00e1tica ambiental.<\/p>\n<p>La existencia de esta forma de sobreoptimismo sociol\u00f3gico, el cual constituir\u00eda uno de los sellos te\u00f3ricos de la ecolog\u00eda marxista cl\u00e1sica y el pensamiento ecosocialista, tendr\u00eda tambi\u00e9n sus ra\u00edces en otras de las posiciones, de tono industrial-productivistas, defendidas por Marx y Engels a lo largo de sus vidas. Una de aquellas puede encontrarse en los argumentos de Marx en su acalorada (y posiblemente exacerbada) refutaci\u00f3n de las ideas de Malthus en torno a un posible derrumbe poblacional como efecto de la tendencia al agotamiento de los suelos agr\u00edcolas. Contrariamente a la perspectiva catastrofista de Malthus, Marx defendi\u00f3 en ese entonces el postulado de que el avance del desarrollo tecnol\u00f3gico caracter\u00edstico del sistema industrial ser\u00eda, de hecho, lo suficientemente din\u00e1mico como para evitar, de manera permanente, un escenario de colapso demogr\u00e1fico como el planteado por la hip\u00f3tesis malthusiana, determinada por la combinaci\u00f3n entre una poblaci\u00f3n humana en continuo aumento, por un lado, y una situaci\u00f3n de escasez alimentaria creciente, por otro. Si bien las posiciones de Marx constituyeron en su momento una correcta refutaci\u00f3n de las ideas malthusianas, aquellas tuvieron el l\u00edmite de no reconocer la posible validez futura de algunas de las previsiones elaboradas por Malthus, esto por ejemplo en el caso de producirse un salto (imprevisto) de las condiciones de degradaci\u00f3n ecol\u00f3gica planetaria. La importancia de esto \u00faltimo queda de manifiesto si se consideran los desaf\u00edos estructurales que estar\u00eda comenzando a enfrentar hoy la producci\u00f3n agr\u00edcola mundial como efecto tanto del agotamiento de la pasada \u201crevoluci\u00f3n verde\u201d (la que habr\u00eda terminado por generar graves desbarajustes al nivel de las bases de la producci\u00f3n agr\u00edcola), as\u00ed como tambi\u00e9n de los impactos iniciales del cambio clim\u00e1tico sobre aquella.<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque no es posible achacar a Marx la responsabilidad de no haber predicho el cambio que tendr\u00edan las condiciones objetivas del desarrollo hist\u00f3rico tomadas en cuenta por aquel en la elaboraci\u00f3n de su respuesta a la hip\u00f3tesis de la cat\u00e1strofe malthusiana, s\u00ed es posible detectar en sus posturas, al menos, una confianza posiblemente excesiva, explicable sin duda por el apogeo en dichos momentos de la mayor transformaci\u00f3n tecno-cient\u00edfica que haya experimentado la humanidad hasta ese entonces: la revoluci\u00f3n industrial, en las capacidades de un desarrollo tecnol\u00f3gico supuestamente continuo, unilineal y, posiblemente en las concepciones de Marx, \u201cperpetuo\u201d. Ser\u00eda precisamente la existencia de dicha impronta desarrollista industrial existente en varios de los postulados fundacionales no s\u00f3lo de la obra de Marx y Engels, sino que, adem\u00e1s, en la de algunos de los principales exponentes del Marxismo cl\u00e1sico (por ejemplo, Lenin, Trotsky, Luxemburgo o Gramsci), lo que se encontrar\u00eda en la base del ya referido desmesurado \u201coptimismo sociol\u00f3gico\u201d que impregnar\u00eda mucha de las posiciones del Ecosocialismo.<\/p>\n<p>Otros aspectos del exacerbado optimismo socio-tecnol\u00f3gico que caracterizar\u00eda los planteamientos ecosocialistas se alimentar\u00edan, asimismo, de las posturas tradicionales del marxismo tradicional en torno a las pretendidas capacidades que tendr\u00eda la clase obrera para liderar una transici\u00f3n socialista supuestamente apta, incluso ante la perspectiva del desarrollo de una crisis ecol\u00f3gica s\u00faper catastr\u00f3fica, para satisfacer \u00edntegra y efectivamente las necesidades sociales de la humanidad. Se presupone aqu\u00ed que, gracias a la ubicaci\u00f3n objetiva de esta clase en el sistema productivo (perspectiva sociol\u00f3gica), aquella se ver\u00eda facultada autom\u00e1ticamente (al menos en el plano objetivo) para asegurar, por ejemplo, mediante la instauraci\u00f3n de un sistema de econom\u00eda planificada, una transici\u00f3n al socialismo plenamente \u201carm\u00f3nica\u201d con la naturaleza. Una de las caracter\u00edsticas de estas posiciones, las cuales dan muchas veces por sentada, de manera acr\u00edtica, dicha supuesta facultad que tendr\u00eda el proletariado para lograr una \u201creorganizaci\u00f3n socio-ecol\u00f3gica\u201d efectiva de las relaciones productivas, ser\u00eda en muchas ocasiones rehuir, tal como hemos mencionado en diversos lugares anteriormente, no s\u00f3lo de una verdadera problematizaci\u00f3n cient\u00edfica, te\u00f3rica, pol\u00edtica y program\u00e1tica de la crisis ambiental contempor\u00e1nea, sino que, adem\u00e1s, de cualquier consideraci\u00f3n de las posibles \u201cdistorsiones estructurales\u201d que un fen\u00f3meno de crisis ecol\u00f3gica y colapso civilizatorio inicial podr\u00edan comenzar a generar en la din\u00e1mica de la lucha de clases contempor\u00e1nea, esto incluso antes de una fase abierta (o plena) de crisis ecosocial catastr\u00f3fica mundial. Una muestra extrema (\u201cmaestra\u201d) del exacerbado optimismo socio-tecnol\u00f3gico presente en la tradici\u00f3n marxista industrialista con respecto a las capacidades que tendr\u00eda el proletariado, pretendidamente, para la generaci\u00f3n de un nuevo marco \u201csocio-natural\u201d de desarrollo civilizatorio puede encontrarse, aunque elaboradas en otro contexto hist\u00f3rico, en algunas de las ideas de Trotsky defendidas en \u201cLiteratura y Revoluci\u00f3n\u201d en torno a la supuesta posibilidad de un dominio casi total de la naturaleza por parte del \u201cnuevo hombre socialista\u201d. Esta discusi\u00f3n ser\u00e1 retomada en algunas de mis siguientes respuestas en este debate. Por el momento puedo recomendar a los lectores con respecto a este tema el muy interesante art\u00edculo de Daniel Tanuro \u201cLa pesada herencia de Le\u00f3n Trotsky\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Antonio Turiel:<br \/>\nTiene raz\u00f3n Fuentes cuando tan detalladamente explica que volver al equilibrio del Holoceno, ese para\u00edso perdido, es a estas alturas imposible; en primer lugar, porque el propio Holoceno representa una anomal\u00eda geol\u00f3gica, una que hizo posible la proliferaci\u00f3n de la vida humana y que, probablemente, tendr\u00edamos que haber hecho lo imposible por preservar \u2013 tarea que ya era dif\u00edcil de por s\u00ed. Sabemos que incluso la propia agricultura tradicional, por ejemplo, tiende a deteriorar la capa f\u00e9rtil del suelo con el arado repetido de la tierra. Igualmente, al eliminarse los bosques para ganar terreno para cultivar se eliminan los cortavientos naturales, produciendo esto \u00faltimo un tipo de desequilibrio de estos terrenos que termina causando fen\u00f3menos como el -Dust Bowl- de los a\u00f1os 30 en los EE.UU. Seguramente algo parecido, combinado con un cambio clim\u00e1tico a escala regional (posiblemente agravado por los cambios en la cobertura vegetal que modific\u00f3 la evaporatranspiraci\u00f3n de dicha zona) convirti\u00f3 el Creciente F\u00e9rtil en la zona des\u00e9rtica que es ahora mismo.<br \/>\nLo cierto es que nuestro conocimiento cient\u00edfico actual es muy limitado y por eso la pretensi\u00f3n de que somos capaces de \u201crestablecer ecosistemas\u201d es bastante ilusoria. Estamos lej\u00edsimos de poder hacer tal cosa, entre otras cosas porque los ecosistemas experimentan procesos de hist\u00e9resis y una vez que los alejas mucho de su punto de equilibrio, aquellos simplemente no pueden volver al estado anterior, acabando as\u00ed forzosamente en un nuevo estado, el cual puede ser para nuestros intereses poco conveniente. En general, los nuevos ecosistemas, que son muy estables, son de baja biodiversidad y bastante \u00e1ridos. Desde aqu\u00ed es que, esencialmente, convertimos lo que alteramos en desiertos, los cuales son muy estables y dif\u00edciles de revertir. Y a la Naturaleza le lleva decenas de miles de a\u00f1os convertir un desierto en un terreno f\u00e9rtil, y nosotros, en nuestra prepotencia, creemos poder hacerlo en cuesti\u00f3n de d\u00e9cadas. \u00a1Qu\u00e9 va!<\/p>\n<p>Dado que no entendemos todos los engranajes del equilibro ecosist\u00e9mico, deber\u00edamos seguir un principio de elemental precauci\u00f3n y simplemente intentar disminuir nuestra huella, alterando tan poco como sea posible estos ecosistemas. No intentemos remediar nada: simplemente, intentemos no fastidiarla m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Parte IV<\/h4>\n<h4>Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (IV)<br \/>\nComentarios de Jorge Altamira (Argentina), Jaime Vindel (Espa\u00f1a) y Paul Walder (Chile)<\/h4>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes16.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"299\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta cuarta secci\u00f3n de la serie \u201cEcosocialismo versus Marxismo Colapsista\u201d se integran a la discusi\u00f3n el dirigente de la izquierda trotskista argentina Jorge Altamira, el acad\u00e9mico del Estado espa\u00f1ol Jaime Vindel y el periodista chileno Paul Walder. Algunos de los aportes de estos nuevos participantes de este debate radican tanto en el tratamiento que hace cada uno de las diversas problem\u00e1ticas relacionadas a la actual crisis ecol\u00f3gica planetaria y la perspectiva de un posible fen\u00f3meno de colapso civilizatorio cercano, as\u00ed como tambi\u00e9n en sus respectivas posturas frente a los argumentos defendidos en las secciones anteriores de este debate por parte del intelectual ecosocialista Michael Lowy y los representantes del pensamiento colapsista Miguel Fuentes (Colapsismo Marxista) y Antonio Turiel (Teor\u00eda del Decrecimiento). Otro de los aportes de las intervenciones del argentino Altamira, el espa\u00f1ol Vindel y el chileno Walder puede encontrarse en el propio marco te\u00f3rico-pol\u00edtico y pr\u00e1ctico desde el cual articulan sus reflexiones: uno desde el \u00e1mbito de la izquierda latinoamericana militante (Altamira), otro desde la esfera de la academia europea cr\u00edtica (Vindel) y el \u00faltimo desde el terreno del periodismo y los medios de comunicaci\u00f3n chilenos (Walder). Es precisamente la diversidad de ubicaciones de estos referentes lo que constituye una importante ampliaci\u00f3n de la discusi\u00f3n dada en las secciones previas de esta serie.<\/p>\n<p>En el caso de Jorge Altamira, desarrollando con maestr\u00eda una perspectiva marxista tradicional cr\u00edtica tanto del enfoque ecosocialista, as\u00ed como tambi\u00e9n de las diversas variantes del pensamiento colapsista, se trata aqu\u00ed de las opiniones de uno de los principales referentes de la izquierda revolucionaria y la lucha de clases de Am\u00e9rica Latina durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Enfrentando hoy en carne propia el avance de un agudo proceso de degeneraci\u00f3n socialdem\u00f3crata en las filas del Trotskysmo a nivel internacional (su alevosa expulsi\u00f3n del Partido Obrero es una muestra de esto \u00faltimo), el an\u00e1lisis de Altamira da cuenta as\u00ed, como veremos, de la vitalidad del pensamiento y la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de este dirigente revolucionario. Adicionalmente, es interesante conocer, de primera fuente, el posicionamiento que tiene con respecto a las discusiones dadas en esta serie el que podr\u00eda ser catalogado, si tenemos en cuenta el agudo proceso de adaptaci\u00f3n parlamentarista que viene caracterizando en Argentina a los principales partidos del llamado Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), como el \u00faltimo gran dirigente del Trotskysmo hist\u00f3rico a nivel mundial. Basta con recordar aqu\u00ed, como caso opuesto, el nefasto papel jugado en el pasado por otros referentes del Trotskysmo argentino en el terreno de la denuncia de la crisis ecol\u00f3gica mundial que, tal como en el caso de la ex diputada del PTS Myriam Bregman, llegaron incluso a alinearse en el parlamento con la derecha y el peronismo al negarse a votar en contra de los acuerdos pro imperialistas de la Cumbre Clim\u00e1tica de Par\u00eds (COP21), lo anterior a pesar de que sus propios compa\u00f1eros de coalici\u00f3n en el congreso (por ejemplo, Pablo L\u00f3pez del PO) la hayan conminado a manifestar su rechazo. Otro ejemplo semejante ha sido la complicidad de Nicol\u00e1s del Ca\u00f1o (tambi\u00e9n militante del PTS) con la pol\u00edtica brutal-industrialista de apoyo a la existencia de la mega-miner\u00eda del cobre y el litio que sigue en Chile el PTR, una de las organizaciones sat\u00e9lites de su partido en ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>De gran inter\u00e9s son tambi\u00e9n las intervenciones de Jaime Vindel, acad\u00e9mico especialista en tem\u00e1ticas de ecolog\u00eda marxista que, desarrollando una posici\u00f3n m\u00e1s cercana a la tendencia ecosocialista, intenta dar cuenta de algunos de los que ser\u00edan los principales \u201cvicios\u201d que presentar\u00eda, a su juicio, el discurso colapsista defendido por Miguel Fuentes (Marxismo Colapsista) y Antonio Turiel (Teor\u00eda del Decrecimiento). Las posiciones de Vindel representan, de este modo, un importante contrapunto (en gran medida pol\u00e9mico) con las cr\u00edticas realizadas en secciones anteriores por Fuentes y Turiel a los planteamientos ecosocialistas de Michael Lowy. Al mismo tiempo, dando cuenta de un importante manejo de la teor\u00eda ecosocialista y del tratamiento de la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica al nivel de la izquierda mundial, Vindel no deja la oportunidad de deslizar una serie cr\u00edticas con respecto al estado actual del pensamiento y la pr\u00e1ctica ecosocialista, esto \u00faltimo llegando a manifestar su acuerdo (aunque de manera m\u00e1s bien t\u00e1cita) con algunos de los razonamientos colapsistas alrededor de la imposibilidad que tendr\u00eda hoy una revoluci\u00f3n socialista para \u201cdetener\u201d o \u201crevertir\u201d el inicio de una din\u00e1mica de cambio clim\u00e1tico catastr\u00f3fico. Otra de las posturas colapsistas con las cuales Vindel parece tener acuerdo se refiere a su rechazo al planteamiento de una posible \u201crecomposici\u00f3n\u201d del \u201cequilibrio metab\u00f3lico\u201d entre la humanidad y la naturaleza, idea que constituye, como sabemos, uno de los pilares fundamentales del pensamiento ecosocialista. Es precisamente el nivel de flexibilidad te\u00f3rica y discursiva que demuestra Vindel al momento de calibrar y sopesar las posiciones ecosocialistas y colapsistas, uno de los atributos m\u00e1s importantes de sus reflexiones, esto sobre todo ante un escenario ideol\u00f3gico caracterizado entre los partidos de izquierda tradicional que exhiben alg\u00fan tipo de \u201csensibilidad ecol\u00f3gica\u201d por una reproducci\u00f3n muchas veces acr\u00edtica (y en gran medida vulgar) de las posturas ecosocialistas. Una muestra clara de lo anterior en el \u00e1mbito latinoamericano puede encontrarse, por ejemplo, en el tipo de adaptaci\u00f3n mec\u00e1nica del ideario ecosocialista noventero que vienen intentando (aunque todav\u00eda de manera marginal) algunos espacios de izquierda parlamentarista de cu\u00f1o industrialista tales como la red de diarios digitales La Izquierda Diario, la Red Ecosocialista del MST argentino o algunas de las escasas (y pr\u00e1cticamente inexistentes) instancias de discusi\u00f3n ecol\u00f3gica de la LIT-CI en Am\u00e9rica Latina. Ejemplos en Chile de estos intentos de reproducci\u00f3n vulgar del ideario ecosocialista pueden encontrarse, sobre todo, en el seno de ciertas organizaciones tales como el llamado Movimiento Anticapitalista (LIS\u2013ISL) y el MST (UIT-CI).<\/p>\n<p>Las intervenciones de Paul Walder, impulsor del portal de noticias Politika.cl y ex director del medio de prensa digital chileno El Ciudadano, ofrecen el inter\u00e9s suplementario de referirse no s\u00f3lo al conjunto de tem\u00e1ticas desarrolladas por los dem\u00e1s participantes de este debate, sino que, asimismo, al problema de la escasa cobertura dada por los grandes medios de comunicaci\u00f3n a los desaf\u00edos de un posiblemente cercano colapso eco-social planetario. Es precisamente desde aqu\u00ed que los planteamientos de Walder, uno de los principales promotores de la discusi\u00f3n en torno a los problemas del cambio clim\u00e1tico y el horizonte de un derrumbe eco-social en el \u00e1mbito de los medios de prensa en Chile, otorgan a este debate una dimensi\u00f3n no presente hasta ahora en las posiciones de los dem\u00e1s participantes del mismo. Adicionalmente, los puntos de vista de este periodista destacan por poseer un manejo de la crisis ecol\u00f3gica y sus posibles implicaciones internacionales que contrasta con la ignorancia (y virtual desconocimiento) que existe respecto a estas tem\u00e1ticas no s\u00f3lo al nivel de una gran parte de la prensa latinoamericana, sino que, adem\u00e1s, en el de los sectores dirigentes de la mayor\u00eda de las organizaciones del arco pol\u00edtico chileno, esto desde el terreno de la derecha pinochetista y la corrupta ex Concertaci\u00f3n hasta el de los partidos neo-concertacionistas agrupados en el Frente Amplio y los del \u00e1mbito de las llamadas izquierdas ciudadano-parlamentarias o anti-capitalistas radicales.<\/p>\n<h4>-Secci\u00f3n Debate<br \/>\nComentarios al debate de Jorge Altamira, Jaime Vindel y Paul Walder<\/h4>\n<p>En la primera parte de este documento se integran los comentarios generales de dos de los nuevos participantes de este debate (Paul Walder y Jaime Vindel). Posteriormente, se adjuntan a la discusi\u00f3n las respuestas de estos \u00faltimos a la serie de preguntas ya desarrolladas en secciones anteriores por Michael Lowy (Ecosocialismo), Miguel Fuentes (Marxismo Colapsista) y Antonio Turiel (Teor\u00eda del Decrecimiento). La parte final de esta cuarta entrega de la serie \u201cEcosocialismo versus Marxismo Colapsista\u201d consiste en la intervenci\u00f3n de Jorge Altamira. Por motivos de fuerza mayor, este \u00faltimo no pudo enviarnos sus respuestas al cuestionario de preguntas completado por lo dem\u00e1s participantes. Con todo, Altamira se comprometi\u00f3 a enviarnos dichas respuestas para futuras secciones de esta serie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Comentarios generales<\/h4>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes15.jpg\" alt=\"\" \/>Paul Walder. Periodista chileno. Impulsor del portal de noticias Politika.cl. Ex director del medio digital El Ciudadano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>a. \u00bfCu\u00e1l es su impresi\u00f3n desde el \u00e1mbito de la comunicaci\u00f3n social y el periodismo chileno y latinoamericano respecto a las posiciones vertidas hasta el momento en el debate \u201cEcosocialismo versus Marxismo Colapsista\u201d por parte de Michael Lowy (Ecosocialismo), Miguel Fuentes (Colapsismo Marxista) y Antonio Turiel (Teor\u00eda del Decrecimiento)?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que es necesario hacer una breve contextualizaci\u00f3n del periodismo regional y local respecto a estas tem\u00e1ticas. No existe este debate en los medios, los que carecen incluso de informaci\u00f3n m\u00e1s o menos general sobre cambio clim\u00e1tico y sus efectos y sin ahondar en sus causas. Ante esta falencia informativa, cuando hablamos de \u201cEcosocialismo\u201d o \u201cColapsismo\u201d nos referimos a materias propias de una discusi\u00f3n acotada con presencia en medios muy especializados, y b\u00e1sicamente digitales.<\/p>\n<p>Por otro lado, aunque sin presencia en los grandes medios, existe con intensidad un debate ambiental en pleno desarrollo, el que est\u00e1 hoy en d\u00eda incorporado como importante espacio de lucha pol\u00edtica. La defensa de los territorios, de los recursos naturales ante el extractivismo y los procesos industriales, es un lugar de luchas intensas de organizaciones sociales en Latinoam\u00e9rica y en Chile. Las decenas de asesinatos de activistas ambientales s\u00f3lo en Colombia durante estas dos primeras semanas del a\u00f1o dan cuenta de hasta d\u00f3nde se atreven a llegar los gobiernos liberales y el capital extractivo e industrial.<\/p>\n<p><strong>b. \u00bfComparte las cr\u00edticas realizadas por Miguel Fuentes (Marxismo Colapsista) y Antonio Turiel (Teor\u00eda del Decrecimiento) al Ecosocialismo con respecto a las supuestas carencias de esta corriente respecto a su evaluaci\u00f3n de la gravedad de la crisis clim\u00e1tica y la posibilidad de un colapso ecosocial inminente? \u00bfQu\u00e9 opina de los cuestionamientos realizados desde el \u00e1mbito ecosocialista a las posiciones colapsistas?<\/strong><\/p>\n<p>Las proyecciones sobre un aumento de la temperatura global del planeta se han ido cumpliendo en sus rangos m\u00e1s extremos. Los informes que presenta el panel de expertos de la ONU, el IPCC, constatan una situaci\u00f3n grav\u00edsima. Por un lado, las emisiones de gases de efectos invernadero (GEI) siguen en plena expansi\u00f3n. Por otro lado, la temperatura de la atm\u00f3sfera y los oc\u00e9anos se mantienen en ascenso. Paralelamente, hemos sido testigos del fracaso de todas las Conferencias de Cambio Clim\u00e1tico. Desde la Cumbre del Clima en R\u00edo a Kioto hasta el desastre de Madrid el 2019, el \u00fanico resultado de aquellas ha sido, de hecho, un aumento dram\u00e1tico de las emisiones y la temperatura.<\/p>\n<p>No sabemos si durante este siglo la temperatura subir\u00e1 tres, cuatro o seis grados. Pero la tendencia apunta hacia los peores escenarios previstos. Una temperatura que conduce a efectos clim\u00e1ticos destructivos en todos los aspectos imaginables, desde las siembras, los bosques, el deshielo de los polos y los glaciares, el aumento de los niveles del mar, las sequ\u00edas extremas y la desertificaci\u00f3n con sus consecuencias sobre la vida humana y animal. Una cat\u00e1strofe ambiental y humanitaria que tendr\u00e1 efectos enormes sobre las formas de organizaci\u00f3n social, sobre la econom\u00eda y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El debate pol\u00edtico presente y futuro ha de considerar estos escenarios, que se instalar\u00e1n con fuerza en los pr\u00f3ximos a\u00f1os y que se caracterizar\u00e1n por una tendencia a un deterioro generalizado en las \u00e1reas mencionadas. Antonio Turiel ha trabajado sobre la creciente escasez y agotamiento de las reservas de petr\u00f3leo, aunque el problema no es precisamente su agotamiento, sino que su uso como alimento del sistema econ\u00f3mico. Miguel Fuentes sobre el colapso ambiental y social en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Michael Lowy, a diferencia de ellos, no considera estos condicionantes como base y n\u00facleo de su an\u00e1lisis, los que de acuerdo con aquel podr\u00edan convivir con el sistema capitalista durante este siglo. Desde mi punto de vista, creo que en el futuro no s\u00f3lo veremos una tensi\u00f3n extrema en el clima, sino que tambi\u00e9n en las formas de organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica, esto tal como ya lo estamos observando. No s\u00e9 si el Ecosocialismo puede hacerse cargo de este desastre.<\/p>\n<p><strong>c. Usted viene realizando, desde su labor como periodista, un importante trabajo de difusi\u00f3n con respecto a los problemas asociados a la crisis ecol\u00f3gica mundial y la posibilidad de un pronto colapso civilizatorio. \u00bfCu\u00e1l es la importancia de difundir estos debates al nivel de los medios de comunicaci\u00f3n masiva en Chile y otros pa\u00edses?<\/strong><\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico es sin duda el problema m\u00e1s grave que enfrenta la civilizaci\u00f3n. Un proceso que puede conducir al t\u00e9rmino no s\u00f3lo de esta \u00faltima, sino que de la propia especie humana junto a todos o la gran mayor\u00eda de los seres vivientes en el planeta. Si esto no es lo m\u00e1s importante, no s\u00e9 qu\u00e9 lo es. Este no es un problema que resolver\u00e1n las elites gobernantes ni financieras. Ellos est\u00e1n ocupados en mantener su poder y estiman, supongo, que sus privilegios los salvar\u00e1n de los desastres ambientales. Que los efectos del cambio clim\u00e1tico afectar\u00e1n a los pobres del mundo constituye una realidad cierta, aunque no absoluta. La devastaci\u00f3n en la Tierra les llegar\u00e1 a todos tarde o temprano. Y en esta locura hay millonarios que ya piensan en Marte.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes18.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"536\" \/><\/p>\n<address>Jaime Vindel (Acad\u00e9mico de la Unidad Departamental de Historia del Arte (Universidad Complutense de Madrid)<\/address>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>a. \u00bfCu\u00e1l es su impresi\u00f3n respecto a las posiciones vertidas hasta el momento en el debate \u201cEcosocialismo versus Marxismo Colapsista\u201d por parte de Michael Lowy (Ecosocialismo), Miguel Fuentes (Colapsismo Marxista) y Antonio Turiel (Teor\u00eda del Decrecimiento)?<\/strong><\/p>\n<p>Aunque con matices, me posiciono del lado de las tesis ecosocialistas. En mi opini\u00f3n, el efecto del discurso colapsista puede ser interesante en la medida en que ayude a que el Ecosocialismo se deshaga de sus inercias modernistas. Estoy de acuerdo en que, al menos en el plano material (otra cosa es el moral), hemos de abandonar la idea de progreso. Tambi\u00e9n comparto que, en ocasiones, no se ha hecho el esfuerzo suficiente para dejar a un lado las proyecciones productivistas y no se ha cuestionado del modo adecuado la cosmovisi\u00f3n que restringe el socialismo a las pol\u00edticas redistributivas y a la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n. Al margen de eso, el colapsismo semeja una suerte de agujero negro que tiene el atractivo de las tesis visionarias sobre el decurso de la historia, pero que no plantea alternativas concretas ni entra en los matices que ata\u00f1en a cualquier proceso de transformaci\u00f3n sociopol\u00edtica. En contraste, pienso que las teorizaciones de autores tales como John Bellamy Foster, Andreas Malm o Daniel Tanuro, pese a sus puntos de fricci\u00f3n, son mucho m\u00e1s complejas en t\u00e9rminos de lectura concreta del periodo hist\u00f3rico, as\u00ed como tambi\u00e9n en relaci\u00f3n al papel no salv\u00edfico pero \u00fatil que la ciencia o la pol\u00edtica revolucionaria pueden jugar en \u00e9l. Con todo, tambi\u00e9n al Ecosocialismo le queda mucho camino por recorrer en lo relativo a la implementaci\u00f3n de un proyecto te\u00f3rico-pr\u00e1ctico factible, especialmente en lo que concierne a la necesidad de constituir el sujeto o los sujetos de la transici\u00f3n ecosocial. El Ecosocialismo aguarda a\u00fan, en ese sentido, su traducci\u00f3n en una filosof\u00eda de la praxis, sus tesis sobre Feuerbach.<\/p>\n<p><strong>b. \u00bfComparte las cr\u00edticas realizadas por Miguel Fuentes (Marxismo Colapsista) y Antonio Turiel (Teor\u00eda del Decrecimiento) al Ecosocialismo con respecto a las supuestas carencias de esta corriente respecto a su evaluaci\u00f3n de la gravedad de la crisis clim\u00e1tica y la posibilidad de un colapso ecosocial global inminente? \u00bfQu\u00e9 opina de los cuestionamientos realizados desde el \u00e1mbito ecosocialista a las posiciones colapsistas?<\/strong><\/p>\n<p>En t\u00e9rminos generales, no creo que el Ecosocialismo, al menos en sus planteamientos actuales, minusvalore la gravedad de la crisis clim\u00e1tica, ecol\u00f3gica y social. Lo que pienso es que trata de hacerse cargo de la irreductibilidad de las diversas dimensiones de la realidad hist\u00f3rica (la t\u00e9cnica, la social, la cultural, la pol\u00edtica, la econ\u00f3mica) a la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica entendida de modo estrecho. En los t\u00e9rminos del debate que he podido leer, el colapsismo se presenta como una forma de cientificismo encubierto, que por momentos replica la vieja descalificaci\u00f3n marxista de la ciencia como un saber burgu\u00e9s y en otras ocasiones toma esa verdad como una suerte de dogma determinista que succiona el conjunto de las posibilidades hist\u00f3ricas de evoluci\u00f3n de la crisis ecosocial. Es un nuevo paradigma escatol\u00f3gico, una suerte de reverso negativo y apocal\u00edptico de las proyecciones productivistas del para\u00edso terrenal. En definitiva, es una cosmovisi\u00f3n no materialista. Antonio Turiel se\u00f1ala con acierto el modo en que ese tipo de interpretaciones pasan por alto la complejidad y el margen de indeterminaci\u00f3n en el comportamiento de los sistemas naturales, que cuestionan cualquier aproximaci\u00f3n de tipo lineal. Yo a\u00f1adir\u00eda algo m\u00e1s: es un error comprender aspectos como el declive energ\u00e9tico de modo aislado. Es obvio que el sobrepasamiento biof\u00edsico provocado por el metabolismo socioambiental capitalista representa un l\u00edmite absoluto, pero tambi\u00e9n sabemos que la energ\u00eda no es s\u00f3lo una magnitud f\u00edsica, sino que su uso est\u00e1 social, hist\u00f3rica y culturalmente configurado. Eso introduce un margen de imprevisibilidad y de contingencia que es el campo mismo de la disputa pol\u00edtica. Por poner tan s\u00f3lo un ejemplo, aunque el recurso al fracking por la administraci\u00f3n Trump tenga un recorrido relativamente corto, es un s\u00edntoma de esa variabilidad. Es algo que el Ecosocialismo, e incluso las posiciones m\u00e1s elaboradas del \u201cGreen New Deal\u201d, tienen m\u00e1s claro que los colapsistas. En realidad, en algunas de sus versiones se presenta como un paradigma apol\u00edtico, desde el cual es imposible activar una imaginaci\u00f3n estrat\u00e9gica que no pase por el derrumbe civilizatorio. Y es absolutamente iluso que tal derrumbe se produzca de modo s\u00fabito, o que a \u00e9l le suceda la posibilidad redentora de hacer tabula rasa. Hist\u00f3ricamente los procesos de colapso o revolucionarios no se han producido as\u00ed, y en eso la crisis ecosocial no representa una novedad.<\/p>\n<p>En su reciente texto \u201cEl Marxismo Ecol\u00f3gico ante la crisis ecosocial\u201d publicado en Viento Sur usted ha enumerado una serie de puntos ciegos y debilidades que caracterizar\u00edan tanto a la perspectiva colapsista como a la ecosocialista. \u00bfCuales ser\u00edan estos puntos ciegos que, de acuerdo a usted, afectar\u00edan a ambos marcos de an\u00e1lisis?<\/p>\n<p>En el texto que mencion\u00e1is subrayo que me parece interesante la cr\u00edtica que el colapsismo realiza respecto a lo que perdura en el Ecosocialismo del imaginario de una modernidad verde. Me parece que eso podr\u00eda ayudar a que el Ecosocialismo se deshaga de los restos del mesianismo productivista (la transformaci\u00f3n social como la redistribuci\u00f3n de una riqueza material exponencial), el paradigma que atraves\u00f3 buena parte de los procesos revolucionarios de signo comunista del siglo XX. Lo que sucede es que ciertos planteamientos colapsistas no hacen m\u00e1s que sustituir un mesianismo por otro, en este caso de signo oscurantista, como dice Michael Lowy. Pienso que eso nos impide plantear soluciones concretas a la dimensi\u00f3n de la crisis ecosocial, dirimiendo qu\u00e9 aspectos de la ciencia y el progreso modernos son rescatables y cu\u00e1les no; de qu\u00e9 manera podemos articular las pol\u00edticas p\u00fablicas y la creaci\u00f3n de nuevos prototipos de vida comunitaria, etc. Por otra parte, tengo la impresi\u00f3n de que ese mesianismo es ante todo una muestra de impotencia pol\u00edtica, que evidencia el modo en que hemos renunciado de antemano a dar la batalla cultural en el contexto hegem\u00f3nico que nos ha tocado vivir. De la apelaci\u00f3n a una objetividad hist\u00f3rica absoluta (ya sean las leyes de la historia humana y sus modos de producci\u00f3n; ya la inercia potencialmente catastr\u00f3fica de la crisis ecol\u00f3gica) no se deriva la constituci\u00f3n de sujetos pol\u00edticos antagonistas. Esta es tambi\u00e9n una lecci\u00f3n te\u00f3rica que deber\u00edamos aprender. Miguel Fuentes, a mi modo de ver de modo absolutamente gratuito, asegura que la debacle de las fuerzas de izquierda en pa\u00edses como Argentina o Francia se deriva de no asumir el paradigma colapsista. \u00bfDe veras est\u00e1 en disposici\u00f3n de afirmar que haberlo hecho hubiera garantizado a esas fuerzas un mejor resultado? Me temo que esta es una expresi\u00f3n m\u00e1s del dogmatismo que caracteriza a cierta izquierda sedicentemente radical. Otro aspecto que subrayaba en el texto es el problema de la fijaci\u00f3n de fechas concretas para el colapso civilizatorio, que en la medida en que no se ven cumplidas desacreditan socialmente a los discursos ecologistas. Es una cuesti\u00f3n sobre la que ha reflexionado, a mi modo de ver de modo muy preciso, Emilio Santiago Mu\u00ed\u00f1o, con el que sin embargo disiento en otros aspectos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Debate (Secciones I a III)<\/h4>\n<p><strong>1. \u00bfQu\u00e9 opina respecto a la posibilidad de una crisis ecol\u00f3gica s\u00faper catastr\u00f3fica durante este siglo?<\/strong><\/p>\n<p>Paul Walder:<br \/>\nLa posibilidad tiende a ser una proyecci\u00f3n que apunta hacia una certeza. Todas las investigaciones nos describen un siglo en el cual la temperatura promedio del planeta podr\u00eda llegar a alzas por sobre los tres grados cent\u00edgrados de calentamiento global. Este aumento es claramente conservador y es probable que el calentamiento del planeta alcance mucho antes esos tres grados y que para fines de este siglo, que es el horizonte con el cual trabajan las proyecciones cient\u00edficas (lo que no significa que las temperaturas no contin\u00faen aumentando posteriormente), se llegue a los seis grados de incremento. Con los aumentos graduales de la temperatura global podemos ver consecuencias crecientemente catastr\u00f3ficas, aquello tal como las se\u00f1aladas por Mark Lynas en su libro \u201cSeis Grados\u201d. Estas consecuencias impactar\u00e1n sobre toda la vida en el planeta, incluy\u00e9ndose aqu\u00ed, por cierto, a los humanos. Cuando los cient\u00edficos se refieren a la Sexta Extinci\u00f3n, provocada esta vez por la propia humanidad y explicada con detalle por la estadounidense Elizabeth Kolbert, podemos imaginar el mundo que nos espera. Los mil millones de animales muertos en Australia este verano meridional, es un adelanto de temporada. A Australia, investigada por no pocos cient\u00edficos interesados en el clima, se le puede considerar como el canario en la mina.<\/p>\n<p>En cuanto a las posiciones de Lowy, Fuentes y Turiel sobre el colapso clim\u00e1tico y civilizatorio durante este siglo, estimo que es necesario trabajar con los escenarios m\u00e1s extremos, los cuales apuntan tambi\u00e9n a convertirse en los m\u00e1s probables y reales. Lowy, al relativizar estas hip\u00f3tesis, creo que tambi\u00e9n relativiza la magnitud de la crisis y la urgencia de las acciones. Es necesario emprender un trabajo intensivo para comenzar a difundir los escenarios futuros relacionados con esta crisis y las propuestas de acci\u00f3n ante los mismos. \u00bfLas hay?<\/p>\n<p>Jaime Vindel:<br \/>\nMe parece que no es de ning\u00fan modo descartable. Incluso probable si seguimos instalados en la din\u00e1mica del -business as usual-. Pero eso no nos dice nada sobre c\u00f3mo encarar pol\u00edticamente la coyuntura actual.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 piensa respecto a la posibilidad de un fen\u00f3meno de colapso civilizatorio cercano? \u00bfPuede el capitalismo autodestruirse durante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas?<\/p>\n<p>Paul Walder:<br \/>\nEs muy probable que estemos en rumbo de colisi\u00f3n. El capitalismo en su versi\u00f3n neoliberal extrema se encuentra en una encrucijada al haber demostrado de manera evidente su capacidad de concentraci\u00f3n sin l\u00edmites de la riqueza y de llevar los niveles de desigualdad a niveles in\u00e9ditos. Sobre el capitalismo y sus tendencias de desarrollo se han escrito numerosos vol\u00famenes desde el siglo XIX y se sigue escribiendo y reflexionando. En el siglo XXI podemos ver que, nuevamente, este sistema se enfrenta, tal como en tantos otros momentos hist\u00f3ricos desde la revoluci\u00f3n industrial hasta la revuelta de Mayo de 1968, con sus propias contradicciones y con las presiones propias de los movimientos de las clases trabajadoras y subalternas. Francia, Hong Kong, Chile, Colombia, por nombrar algunos lugares, expresan que el sistema vive contradicciones insolubles. Son meses de revueltas, las que tender\u00e1n a masificarse y radicalizarse como resultado de que el sistema ya no tiene nada m\u00e1s que ofrecer. La respuesta es as\u00ed una mayor tensi\u00f3n y violencia por parte de los estados para mantener el orden y una tendencia a la instalaci\u00f3n de reg\u00edmenes autoritarios que restringen los derechos civiles. Este escenario, junto con el deterioro de las democracias liberales representativas, nos pone ante una situaci\u00f3n de enfrentamientos y espirales de violencia crecientes. Si a esto le agregamos los efectos cada vez m\u00e1s agudos del cambio clim\u00e1tico, tendremos una escena muy compleja a partir de esta misma d\u00e9cada.<br \/>\nPero hay otros factores que sin duda golpear\u00e1n al capitalismo durante lo que queda de este siglo. Los desastres ambientales en todo el planeta, con consecuencias no s\u00f3lo en los aumentos generalizados de los costos de consumo, sino que, adem\u00e1s, en el terreno de la producci\u00f3n de alimentos, el transporte y en el de sus impactos nefastos sobre las sociedades humanas, son algunos de aquellos factores. Y existe adem\u00e1s otro problema que debiera tal vez considerarse en un primer lugar: el agotamiento del petr\u00f3leo, tema que viene desarrollando Antonio Turiel. Hay que recodar aqu\u00ed que el capitalismo moderno se ha encontrado ligado desde sus inicios a los combustibles f\u00f3siles (capitalismo f\u00f3sil) y que, hasta ahora, no existe ning\u00fan sustituto que pueda reproducir los niveles de crecimiento que estos combustibles garantizaron para este sistema econ\u00f3mico durante los \u00faltimos dos siglos.<\/p>\n<p>Jaime Vindel:<br \/>\nPienso que en este terreno caemos a veces en debates est\u00e9riles. Hablar en singular de un \u201ccolapso civilizatorio\u201d redunda en las visiones escatol\u00f3gicas de la historia que acabo de cuestionar. Mi impresi\u00f3n es que ser\u00eda m\u00e1s adecuado hablar de colapsos parciales e interconectados, pero que no responder\u00e1n a un acontecimiento \u00fanico, absoluto y definitivo. De hecho, situar ese \u201cGran Acontecimiento\u201d en el futuro me parece una muestra de eurocentrismo por parte de los discursos colapsistas. Hay sociedades y comunidades humanas que ya est\u00e1n colapsando o que colapsaron hace mucho tiempo, como han destacado Deborah Danowski y Eduardo Viveiros de Castro a prop\u00f3sito de los pueblos amerindios. Quiz\u00e1s debi\u00e9ramos fijarnos en las soluciones concretas que se est\u00e1n planteando a esos colapsos espec\u00edficos, en lugar de seguir alimentando ret\u00f3ricas infernales de la historia como las que he podido leer en el intercambio anterior. En cuanto a la pervivencia del capitalismo, es dudoso que \u00e9ste persista de acuerdo a una matriz global como la que hemos conocido durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Pero nuevamente me preocupa el uso de t\u00e9rminos tan gravemente connotados como \u00abautodestrucci\u00f3n\u00bb. Creo que esa imaginaci\u00f3n apocal\u00edptica nos impide atender al modo en que las mutaciones se producir\u00e1n en las diferentes escalas del sistema-mundo (un fen\u00f3meno ya visible), as\u00ed como identificar las nuevas formas de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n que est\u00e1n surgiendo en diversas regiones del planeta. Ese trabajo es imprescindible si queremos ser efectivos en la lucha social y pol\u00edtica. Por contraste, el colapsismo parece m\u00e1s interesado en el vaticinio y el milenarismo, algo que le lleva a minusvalorar la capacidad del capitalismo para adaptarse a situaciones de emergencia como las que se puedan derivar de la evoluci\u00f3n de la crisis ecosocial o para mutar hacia reg\u00edmenes de gobernanza que dejen a\u00fan menos margen para la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfExiste un peligro real de extinci\u00f3n humana durante el siglo XXI, esto tal como plantea la perspectiva colapsista y algunos movimientos tales como Extinction Rebellion en Europa?<\/p>\n<p>Paul Walder:<br \/>\nExiste el peligro real. Pero es un tema tab\u00fa, silenciado por los partidos pol\u00edticos y gobernantes. Al tratarse de un peligro que trasciende sus capacidades de an\u00e1lisis y acci\u00f3n, al ser todav\u00eda un escenario supuestamente lejano que todav\u00eda permite una vida cotidiana ordinaria, los pol\u00edticos y las elites parecen haber optado por ignorar ese oscuro futuro. Es por cierto la consecuencia de los fracasos de las cumbres clim\u00e1ticas y el retraso de acciones de contenci\u00f3n del calentamiento global, lo que nos coloca en un rumbo que ya no tiene vuelta atr\u00e1s. Si hoy mismo esta civilizaci\u00f3n apoyada en la liberaci\u00f3n de CO2 a la atm\u00f3sfera dejara de hacerlo, el calentamiento ya en curso se mantendr\u00eda por siglos.<\/p>\n<p>Existe el peligro de extinci\u00f3n humana, el cual tambi\u00e9n acechar\u00eda a las especies que a\u00fan no han desaparecido. Pero en medio de este espacio temporal, que es el fin de todo, est\u00e1 la agon\u00eda de la civilizaci\u00f3n, que es la gran pesadilla, la barbarie con los restos del capitalismo y lo peor de nuestra cultura. Mad Max, La Carretera (Cormac Mc Carty), Elysium, por recordar algunas obras dist\u00f3picas, describen los pantanos en los que podr\u00eda hundirse la civilizaci\u00f3n y el ser humano. Una sociedad infernal en que los vivos envidiar\u00e1n a los muertos.<\/p>\n<p>Esta proyecci\u00f3n tiene en estos precisos momentos m\u00faltiples antecedentes de degradaci\u00f3n social y pol\u00edtica en pr\u00e1cticamente todo el mundo. Concentraci\u00f3n del capital, corrupci\u00f3n pol\u00edtica y social, fascismos, narcotr\u00e1fico, bandas armadas, tr\u00e1fico de personas, son todos antecedentes de un posible horizonte de barbarie que en un futuro cruzado con las amenazas clim\u00e1ticas nos har\u00eda recordar con nostalgia cualquier momento pasado.<\/p>\n<p>Jaime Vindel:<br \/>\nNo es descartable, pero la importancia de movimientos como los que mencion\u00e1is no se mide en lo acertado de sus presagios respecto a una posible extinci\u00f3n de la especie humana. En mi opini\u00f3n, su fuerza reside en convocar una imagen que nos pone ante un espejo hist\u00f3rico que deshace el espejismo de eternidad (la negaci\u00f3n de la muerte) caracter\u00edstico de la cultura mercantil. En ese sentido, act\u00faan pol\u00edtica y metaf\u00f3ricamente en el imaginario colectivo, algo a lo que parecen renunciar los discursos colapsistas m\u00e1s alarmistas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opina respecto de la cr\u00edtica colapsista a una supuesta \u201csuperficialidad\u201d del an\u00e1lisis ecosocialista en su evaluaci\u00f3n de los peligros de la crisis ecol\u00f3gica y la posibilidad de un colapso civilizatorio cercano?<\/p>\n<p>Paul Walder:<br \/>\nSi somos realistas, que no es lo mismo que fatalistas, no podemos en estos momentos creer en utop\u00edas que nos salvar\u00e1n del colapso. Aquellas mismas utop\u00edas que no pudieron liberarnos de las garras del capitalismo durante largos siglos, no tendr\u00edan por qu\u00e9 tener ahora su oportunidad. Vivimos una pospol\u00edtica, un deterioro terminal, dir\u00eda, de las democracias liberales representativas, todas corruptas y compradas por el gran capital, de los partidos pol\u00edticos de izquierda y de todos los relatos. Tal vez el Ecosocialismo sea la \u00fanica propuesta socialista que considere el ambiente, pero no se ha instalado de forma s\u00f3lida en los debates. En el caso latinoamericano todas las experiencias progresistas de las d\u00e9cadas pasadas se apoyaron en la explotaci\u00f3n desmedida y la comercializaci\u00f3n sin l\u00edmites de los recursos naturales, las materias primas y los combustibles f\u00f3siles, todo esto en el marco de econom\u00edas nacionales altamente dependientes de las demandas del gran capital.<\/p>\n<p>Jaime Vindel:<br \/>\nNo comparto esa caracterizaci\u00f3n de los an\u00e1lisis ecosocialistas. Bien al contrario, pienso que el Ecosocialismo ha de jugar un rol pol\u00edtico fundamental en nuestro tiempo, alejado de corrientes tales como el catastrofismo colapsista, la docilidad reformista del \u201cGreen New Deal\u201d o los delirios tecnof\u00edlicos del aceleracionismo. Pienso que en la medida en que el Ecosocialismo complementa la cr\u00edtica marxiana del valor (la producci\u00f3n de plusval\u00eda a trav\u00e9s de la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo) con la cr\u00edtica ecol\u00f3gica del sostenimiento de las condiciones de producci\u00f3n (la apropiaci\u00f3n de la energ\u00eda, los recursos materiales, la tierra y la fuerza de trabajo), encuentra su punto de conexi\u00f3n con el Ecofeminismo, que viene planteando una apelaci\u00f3n pol\u00edtica sumamente consistente frente a la crisis de los cuidados y otras facetas de la vida reproductiva, tradicionalmente asumidas por mujeres y que presentan adem\u00e1s un componente racial muy acentuado. Esa articulaci\u00f3n entre Ecosocialismo y Ecofeminismo me parece mucho m\u00e1s relevante y realista en t\u00e9rminos pol\u00edticos que el sesgo apocal\u00edptico de los discursos colapsistas. Por cierto: el catastrofismo es una pasi\u00f3n bastante masculina. No hace falta m\u00e1s que repasar la lista de nombres que aparecen en la siguiente de sus preguntas.<\/p>\n<p>Una serie de referentes del colapsismo, activistas medio-ambientales y militantes de izquierda tales como Miguel Fuentes (Chile), Lucho Fierro (Argentina), Demi\u00e1n Morassi (Argentina), Manuel Casal Lodeiro (Espa\u00f1a), Mat\u00edas Herrera (Argentina), Alek Zvop (Chile), Miguel Sankara (Chile), Carlos Petroni (Argentina), Albino Rivas (Argentina), Charly Pincharrata (Argentina), Yain Llanos (Argentina) y Lucas Miranda (Chile), reconocen que el Ecosocialismo y las elaboraciones de la ecolog\u00eda marxista constituyeron un aporte clave para una problematizaci\u00f3n anticapitalista inicial de la crisis clim\u00e1tica. Paralelamente, algunos de estos referentes plantean que la debilidad de los postulados ecosocialistas consistir\u00eda hoy no s\u00f3lo en una evaluaci\u00f3n a veces \u201csuperficial\u201d de la gravedad y din\u00e1mica (ya imparable) de dicha crisis, sino que, asimismo, en su negativa de integrar la perspectiva de un colapso civilizatorio cercano en su an\u00e1lisis de la din\u00e1mica revolucionaria durante el presente siglo. Se dice aqu\u00ed que las concepciones ecosocialistas fallar\u00edan al momento de integrar las implicancias pr\u00e1cticas de un escenario de ecocidio ya en marcha, reemplaz\u00e1ndose con ello la discusi\u00f3n en torno a las proyecciones catastr\u00f3ficas reales del mismo por una replicaci\u00f3n (acr\u00edtica) del proyecto socialista tradicional de los siglos pasados, aunque esta vez \u201cadornado\u201d (aggiornado) con \u201cfraseolog\u00eda ecol\u00f3gica\u201d y \u201cmedidas verdes\u201d. \u00bfQu\u00e9 piensa respecto de estas cr\u00edticas?<\/p>\n<p>Paul Walder:<br \/>\nCreo que son cr\u00edticas acertadas. En un mundo post-colapso posiblemente nada o muy poco de los sistemas o estructuras econ\u00f3micas y pol\u00edticas actuales funcionar\u00e1n. Todo lo que est\u00e1 hoy arriba, desde el estado al mercado, estar\u00e1 en el suelo o con un nivel operacional m\u00ednimo. \u00bfLos ecosocialistas plantean tomarse el estado? Y si es as\u00ed, \u00bfpara qu\u00e9? Pensar en un mundo post-colapsista es imaginar todo en el suelo, desde la idea de estado a la naci\u00f3n hasta las estructuras productivas y financieras, los sistemas de transportes o de salud. No as\u00ed, las comunidades y sus organizaciones, con econom\u00edas, territorios y sistemas pol\u00edticos propios. Si hay socialismo, creo que este ser\u00e1 el espacio, tal vez el \u00fanico lugar posible de sobrevivencia.<\/p>\n<p>Jaime Vindel:<br \/>\nPienso que a\u00fan representando una alerta que el Ecosocialismo debe atender, no podemos pasar por alto lo que se\u00f1alaba anteriormente. Tan reales son las limitaciones que impone la acentuaci\u00f3n de la crisis ecol\u00f3gica como la existencia de contextos culturales, sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos e institucionales sumamente diversos a lo largo y ancho del planeta. Que tambi\u00e9n tienen su consistencia material. Que forman parte de la red de la bi\u00f3sfera y de la -physis- y que, por tanto, deben ser objeto de cualquier ecolog\u00eda pol\u00edtica digna de tal nombre. La ecolog\u00eda pol\u00edtica requiere por igual de la din\u00e1mica de sistemas y de una cr\u00edtica afinada (no dogm\u00e1tica) del estado neoliberal. La persistencia de las inercias adquiridas (imaginarios culturales, expectativas vitales, h\u00e1bitos de consumo) no se van a esfumar por convocar de manera apocal\u00edptica la materialidad \u00faltima de la cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica. Es m\u00e1s: se pueden ver exacerbadas. Mientras no admitamos este hecho, estaremos girando en c\u00edrculo en torno a una posici\u00f3n pol\u00edtica residual.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00eda una revoluci\u00f3n socialista \u201cdetener\u201d el curso de la crisis ecol\u00f3gica planetaria actual? \u00bfEn que condiciones podr\u00eda un proyecto socialista \u201crevertir\u201d esta \u00faltima?<\/p>\n<p>Paul Walder:<br \/>\nSin la intenci\u00f3n de caer en el fatalismo, creo que definitivamente no. No es posible porque no hay tiempo. Ya es tarde. El poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico est\u00e1 en manos del gran capital y en su agenda est\u00e1 continuar con el modelo de crecimiento econ\u00f3mico basado en los combustibles f\u00f3siles. La transici\u00f3n hacia otras energ\u00edas, si es que hay alguna, no lograr\u00e1 detener el proceso de calentamiento global con todas las consecuencias ya esbozadas. El otro motivo es que desde la izquierda anticapitalista no hay tampoco un proyecto revolucionario en marcha como s\u00ed lo hubo durante el siglo pasado y el ecologismo es demasiado transversal como para mutar de urgencia en un movimiento revolucionario anticapitalista. En el caso hipot\u00e9tico de que surgieran verdaderos movimientos de masas capaces de poner en jaque a los gobiernos y al capital, la verdad es que los tiempos ante el colapso tambi\u00e9n estar\u00e1n muy ajustados y las medidas a considerar deber\u00edan ser extremas.<\/p>\n<p>Jaime Vindel:<br \/>\nNo creo que lo pudiera detener y mucho menos revertir. Pero en la ambici\u00f3n de \u00abpaliar\u00bb, que es a lo que debemos aspirar (una pol\u00edtica del mal menor) caben una gama muy amplia de propuestas, programas y estrategias pol\u00edticas. Esto es lo que el colapsismo ciega con su teleolog\u00eda negativa y oscurantista.<\/p>\n<p>Considerando la actual ruptura de los equilibrios ecol\u00f3gicos del periodo holoc\u00e9nico que han primado desde hace aproximadamente diez mil a\u00f1os en nuestro planeta (un ejemplo de lo anterior ser\u00edan los m\u00e1s de 410 ppm de CO2 presentes hoy en la atm\u00f3sfera, un cifra no vista en la Tierra en varios millones de a\u00f1os): \u00bfes realista plantear que el socialismo podr\u00eda \u201crestablecer\u201d el llamado \u201cequilibrio metab\u00f3lico hombre-naturaleza\u201d, esto tal como plantea el Ecosocialismo y los principales referentes de la ecolog\u00eda marxista? \u00bfEs esta consigna una fantas\u00eda o una potencial realidad?<\/p>\n<p>Paul Walder:<br \/>\nQuisiera pensar que s\u00ed es posible. No nos podemos resignar a desaparecer como especie. En cualquier caso, ser\u00e1 necesario que los humanos de finales de siglo y en medio o despu\u00e9s del colapso instalen sistemas de vida comunitarios, igualitarios e integrados con la naturaleza o lo que quede de ella. Respecto al restablecimiento de los equilibrios que se conocieron en el Holoceno, si esto llegara a suceder tardar\u00eda no cientos, sino miles de a\u00f1os. Esa ser\u00eda nuestra contribuci\u00f3n hoy como generaci\u00f3n a nuestra especie, en caso de que no sea todav\u00eda tarde. Si el capitalismo negacionista y extremo consigue mantener como sea su curso, el colapso ser\u00eda tambi\u00e9n el fin de todo.<\/p>\n<p>Jaime Vindel:<br \/>\nNo creo que se pueda restablecer un equilibrio metab\u00f3lico entre el hombre y la naturaleza. Me parece que aunque apele a un concepto termodin\u00e1mico, se trata de una imagen idealista y dualista de la relaci\u00f3n entre sociedad y naturaleza. En primer lugar, porque es probable que nunca haya existido ese equilibrio, no al menos desde la fundaci\u00f3n de los estados agrarios, como se encargaron de demostrar Ram\u00f3n Fern\u00e1ndez Dur\u00e1n y Luis Gonz\u00e1lez Reyes. Considero que en la idea misma de civilizaci\u00f3n reside una cierta tendencia a la desmesura, a la hybris, que no podemos dejar de considerar. El problema es que la automatizaci\u00f3n de los procesos econ\u00f3micos que caracteriza al sistema capitalista ensancha esa fractura metab\u00f3lica hasta convertirla en una amenaza para la supervivencia de la idea misma de civilizaci\u00f3n. Por tanto, a lo que deber\u00eda de aspirar cualquier proyecto ecosocialista es a atenuar esa fractura en la medida de lo posible, mediante un amplio espectro de pol\u00edticas, que vayan desde la escala micro de una relocalizaci\u00f3n radical de los flujos energ\u00e9ticos y de materiales de la vida social, a una pol\u00edtica concertada e internacionalista de contenci\u00f3n de la crisis ecosocial en las dimensiones intra y supraestatal. Con todo, hemos de ser conscientes de que, seg\u00fan revela la ciencia clim\u00e1tica, la inestabilidad de Gaia se prolongar\u00e1 durante siglos y tal vez milenios.<\/p>\n<p>Jorge Altamira \u2013 Intervenci\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Cambio clim\u00e1tico, Colapso civilizatorio, Ecosocialismo y Marxismo<br \/>\n(Por Jorge Altamira)<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.desdeabajo.info\/images\/a2020\/lowyfuentes19.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"549\" \/><\/p>\n<p>El tema del cambio clim\u00e1tico ha venido ocupando la primera plana de la agenda pol\u00edtica internacional. El \u00e9nfasis est\u00e1 puesto en el calentamiento global, releg\u00e1ndose a un segundo plano otros aspectos del mismo como, por ejemplo, el envenenamiento de la agricultura y la alimentaci\u00f3n o la depredaci\u00f3n de las especies por parte de la industria farmac\u00e9utica.<\/p>\n<p>En el campo de la izquierda, la cuesti\u00f3n del clima ha dado paso a la formaci\u00f3n de distintas corrientes. Una de ellas se\u00f1ala que la crisis clim\u00e1tica ha ingresado a un punto sin retorno, lo cual replantear\u00eda la vigencia del \u2018paradigma\u2019 marxista que sustenta la lucha de clases y la revoluci\u00f3n socialista mundial. La descomposici\u00f3n progresiva del sustrato natural de la sociedad habr\u00eda terminado por quebrar, por lo tanto, la posibilidad de una sociedad sin clases. Lejos de la premisa socialista de la abundancia y el horizonte comunista de un cese de la lucha por la existencia, la humanidad habr\u00eda entrado as\u00ed en un mundo con recursos menguantes como consecuencia de la destrucci\u00f3n del medio ambiente. El socialismo o el marxismo deber\u00edan, desde aqu\u00ed, asumir este cambio radical de las condiciones hist\u00f3ricas y postularse para gestionar el \u201cderrumbe civilizatorio\u201d. En otras palabras, nos encontrar\u00edamos, con las debidas diferencias, ante un retorno del malthusianismo en la \u00e9poca de la decadencia capitalista. De otro lado, se encuentra una corriente \u201cecosocialista\u201d que pretende llenar el vac\u00edo ecol\u00f3gico que exhibir\u00eda el pensamiento marxista y, como ocurre con el \u201cfeminismo anticapitalista\u201d, abrir el camino al pluriclasismo y al frente popular. Se trata en este caso de un aporte curioso al marxismo, como si \u00e9ste no partiera en sus concepciones de la noci\u00f3n de alienaci\u00f3n; es decir, del an\u00e1lisis de la separaci\u00f3n del ser humano de su propio medio (natural o no) que es consustancial al capitalismo. Cabe recordar aqu\u00ed, sin embargo, que el comunismo no s\u00f3lo significa la conquista de una sociedad sin clases, sino que, asimismo, la reconciliaci\u00f3n de la sociedad con la naturaleza, incluida la suya propia.<\/p>\n<p>Se advierte as\u00ed que la cuesti\u00f3n del cambio clim\u00e1tico es el pretexto o el argumento para un nuevo tipo de revisionismo, el cual hace siempre aparici\u00f3n, por lo dem\u00e1s, en coyunturas de ruptura de la sociedad capitalista. Estas posiciones enfatizan, por ejemplo, que la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica no habr\u00eda sido advertida por la izquierda mundial en sus implicancias catastr\u00f3ficas durante los famosos \u201ctreinta a\u00f1os gloriosos\u201d de la posguerra (caracterizados por una expansi\u00f3n sin precedentes de la productividad capitalista), habiendo sido dichas d\u00e9cadas, por el contrario, celebradas por una gran parte de \u00e9sta, lo anterior precisamente cuando se desarrollaba como nunca antes la explotaci\u00f3n de los recursos f\u00f3siles que producen el calentamiento global.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del cambio clim\u00e1tico no puede ser abordada por fuera del contexto hist\u00f3rico y su correlato \u2013la lucha de clases y la lucha pol\u00edtica. Una de las razones de lo anterior es que la destrucci\u00f3n de las fuerzas productivas y el medio ambiente se encuentra en los genes mismos del capitalismo, cuya base es la cosificaci\u00f3n de las relaciones sociales y la explotaci\u00f3n mercantil de la fuerza de trabajo (y de unas naciones por otras). La barbarie se encuentra, por lo tanto, en la propia gen\u00e9tica del capital; desde su fase de ascenso desarrolla su labor creativa mediante la destrucci\u00f3n de la fuerza de trabajo y el medio natural de existencia. La \u00e9poca de su decadencia despliega esa tendencia destructiva de forma potencialmente ilimitada. Se trata de un movimiento hist\u00f3rico contradictorio, mediado por el avance de una lucha de clases de alcances m\u00e1s revolucionarios, guerras e insurrecciones nacionales.<\/p>\n<p>La barbarie y el colapso civilizatorio aparecen como cuestiones concretas antes de las advertencias sobre el cambio clim\u00e1tico por parte de la comunidad cient\u00edfica. Las guerras imperialistas (que Lenin caracteriz\u00f3 en su momento como expresiones de \u201cun cambio de \u00e9poca\u201d) pusieron en vigencia el slogan \u201csocialismo o barbarie\u201d e inauguraron los debates sobre la posibilidad de un \u201cderrumbe civilizatorio\u201d. Hoy dichas guerras son presentadas como una amenaza menor a la que representar\u00eda el cambio clim\u00e1tico, aunque esto solamente por los reveses que sufri\u00f3 el imperialismo en aquellas: la revoluci\u00f3n de octubre, en un caso, la derrota del nazismo y las revoluciones de posguerra, en el otro. Ahora bien, una victoria del nazismo, como resultado alternativo de la \u00faltima gran guerra imperialista, habr\u00eda convertido al mundo en un campo de concentraci\u00f3n gigantesco, por supuesto que con c\u00e1maras de gas incluidas. La naturaleza hubiera sido devastada por el pillaje hitleriano, en paralelo al avance de la esclavizaci\u00f3n humana. La derrota (relativa) de dicha barbarie fue alcanzada por medio de guerras revolucionarias y revoluciones sociales. Estas guerras y revoluciones siguen siendo hoy las \u00fanicas barreras concretas contra la barbarie capitalista.<\/p>\n<p>La amenaza a la civilizaci\u00f3n que representa la destrucci\u00f3n del clima, o del \u201cequilibrio\u201d o \u201cmetabolismo\u201d clim\u00e1tico, ha sido precedida y se encuentra todav\u00eda acompa\u00f1ada por otra amenaza de alcance apocal\u00edptico: una guerra nuclear. Hiroshima, Chernobyl o Fukushima han tenido un efecto devastador sobre el medio ambiente, esto m\u00e1s all\u00e1 del crimen de lesa humanidad que signific\u00f3 el lanzamiento de la bomba at\u00f3mica sobre Jap\u00f3n (o los bombardeos de napalm sobre Vietnam). Una guerra nuclear, observemos al pasar, acelerar\u00eda el \u2018cambio clim\u00e1tico\u2019 en una forma que desafiar\u00eda la imaginaci\u00f3n de cualquier \u2018colapsista\u2019. El derrumbe civilizatorio acompa\u00f1a a la decadencia capitalista como la sombra al cuerpo, y no puede ser separada de ella sin caer en operaciones ideol\u00f3gicas. Un ejemplo de este peligro puede verse en el hecho de que, luego de la integraci\u00f3n de China y Rusia a la econom\u00eda mundial, el mundo vive actualmente una espiral de guerras y conflictos, esto sin que nunca haya dejado de estar amenazado por un apocalipsis at\u00f3mico.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica a la tendencia a la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica no puede ignorar las experiencias del llamado \u2018socialismo en un s\u00f3lo pa\u00eds\u2019, por ejemplo, los casos de China o Rusia, los cuales se cobraron, en el contexto de una supuesta \u201cacumulaci\u00f3n primitiva\u201d, un precio elevado de vidas. Cabe destacar aqu\u00ed, igualmente, que las burocracias contrarrevolucionarias de dichos estados no inventaron un modo de producci\u00f3n propio, lo cual solamente habr\u00eda sido posible gracias a la existencia de un sistema socialista a escala mundial, sino que adaptaron, a su modo, bajo la presi\u00f3n del capitalismo, los m\u00e9todos m\u00e1s b\u00e1rbaros de este \u00faltimo. Ulteriormente, el triunfo de la restauraci\u00f3n capitalista en dichos pa\u00edses aline\u00f3 las pr\u00e1cticas productivas de esas sociedades con aquellas que, tal como hemos visto con motivo del desarrollo del modelo capitalista neoliberal, acent\u00faan al m\u00e1ximo la perspectiva de una cat\u00e1strofe clim\u00e1tica. En resumen, la posibilidad del colapso, la barbarie y la cat\u00e1strofe de la humanidad deben colocarse en el marco de la historia y la pol\u00edtica. Fuera de ellas, s\u00f3lo existe la nada.<\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico y el agotamiento de recursos que lo acompa\u00f1a son consecuencias del mismo tipo de \u201cmetabolismo social\u201d que es consustancial a la acumulaci\u00f3n de la riqueza bajo el capitalismo. No se puede proceder a un cambio de rumbo del primero sin la abolici\u00f3n del segundo. Los recursos planetarios menguantes engendran, en primer lugar, nuevas guerras por el control de materias primas tales como el petr\u00f3leo, el gas natural o el litio. La guerra, armamentismo mediante, es el principal factor de succi\u00f3n de recursos contaminantes y en declive. La voracidad capitalista por dichos recursos altera negativamente (de manera catastr\u00f3fica) las condiciones de vida de amplias masas como resultado, entre otras cosas, de la contaminaci\u00f3n de r\u00edos y otras fuentes de agua, esto cuando no genera la completa privaci\u00f3n de estas \u00faltimas. Es justamente por esta y otras razones que se han venido desarrollando en todo el mundo inmensos procesos de lucha en favor de una serie de demandas medioambientales tales como la preservaci\u00f3n de glaciares, la defensa de las fuentes de agua y por la denuncia de la miner\u00eda contaminante. La cuesti\u00f3n del cambio clim\u00e1tico desata as\u00ed procesos de luchas de clases que tienen como referencia las condiciones de vida de las masas, esto tal como ocurre en las empresas y lugares de trabajo en las cuales los trabajadores protestan en contra de la insalubridad laboral. Desde aqu\u00ed, la cuesti\u00f3n del cambio clim\u00e1tico desata, en consecuencia, crisis sociales, pol\u00edticas y revoluciones. Ahora bien, esta enunciaci\u00f3n (correcta) no remite a un cierto \u201cecosocialismo\u201d, sino que, por el contrario, al marxismo revolucionario \u2018tout court\u2019.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica clim\u00e1tica de los gobiernos imperialistas se encuentra asociada indisolublemente a la guerra por un nuevo reparto del mundo y no puede ser entendida como ajena a esa disputa. No se puede discutir una pol\u00edtica socialista acerca del clima ignorando las guerras que el conflicto inter-imperialista por el mercado mundial engendra. El autoabastecimiento de petr\u00f3leo por parte de Estados Unidos, por medio del fracking (o hidrofracturaci\u00f3n), no trajo por consecuencia una \u2018pol\u00edtica de paz\u2019 del imperialismo norteamericano en Medio Oriente, esto por una raz\u00f3n muy simple: nadie entrega recursos que pueden caer en manos rivales. Por otra parte, China, el rival designado por Trump y el partido dem\u00f3crata, importa petr\u00f3leo desde Ir\u00e1n. Cabe mencionar aqu\u00ed que el propio fracking estadounidense se encuentra ya en crisis, siendo esto visible en el hecho de que las principales empresas en este campo se han presentado a concursos de acreedores. Se\u00f1alar una perspectiva de colapso clim\u00e1tico inminente sin relacionarlo con el imperialismo y las guerras; y sin relacionarlo con las guerras revolucionarias y revoluciones que \u00e9stas engendran, se convierte as\u00ed en un mero torneo ideol\u00f3gico para cuestionar la vigencia del programa de la dictadura del proletariado y la revoluci\u00f3n proletaria internacional.<\/p>\n<p>El cambio clim\u00e1tico no se reduce al calentamiento global, sino que se expresa, adem\u00e1s, en otras esferas tales como la depredaci\u00f3n de especies naturales y la infiltraci\u00f3n qu\u00edmica de la agricultura, fen\u00f3menos que ya hab\u00edan sido se\u00f1alados por Marx, digamos de paso, en 1848 (v\u00e9anse las notas de Ri\u00e1zanov en la Biograf\u00eda del Manifiesto). Se trata por lo tanto de una agresi\u00f3n en gran escala en contra del metabolismo de la naturaleza y la alimentaci\u00f3n humana y animal, una agresi\u00f3n que ha despertado ya grandes luchas en diversos campos productivos tales como las que han venido enfrentando al capital qu\u00edmico en la agricultura y sus financistas. Recordemos aqu\u00ed que una de las primeras grandes reivindicaciones de la lucha de clases moderna en contra el capital ha sido hist\u00f3ricamente, de hecho, la nacionalizaci\u00f3n de la tierra, reivindicaci\u00f3n que no aparece, sin embargo, en la agenda del ecologismo, esto tal como tampoco aparece la demanda por la nacionalizaci\u00f3n de la banca y el capital financiero. La cr\u00edtica ecologista al planteo de expropiar a las empresas contaminantes parte de la idea de que estas expropiaciones estar\u00edan intentando, simplemente, dar un uso \u201csocialista\u201d a las mismas, aunque esto sin buscarse un reemplazo del llamado \u201cmodelo extractivista\u201d del cual dichas empresas son parte. Ahora bien, tal como parece olvid\u00e1rsele al ecologismo, la expropiaci\u00f3n del capital no es un mero acto jur\u00eddico, sino que, por el contrario, la premisa de la emancipaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n social y de la reconversi\u00f3n de las fuerzas productivas existentes para ponerlas al servicio de objetivos sociales, esto en oposici\u00f3n a la producci\u00f3n de plusval\u00eda y los intereses mercantiles. Como se ve, no se trata aqu\u00ed de que los comunistas se transformen en ecologistas sino que, al rev\u00e9s, que el ecologismo se convierta en comunista.<\/p>\n<p>Para algunas corrientes ecologistas, colapsistas o no, las luchas sociales que han venido estallando en diversos pa\u00edses en contra de los tarifazos que afectan a los sectores populares ser\u00edan vistas, entre otras cosas, como una manifestaci\u00f3n de la espantosa falta de conciencia de las masas acerca de un inminente \u201cderrumbe civilizatorio\u201d. Seg\u00fan esto, al parecer, los trabajadores deber\u00edan estar dispuestos a financiar de sus bolsillos la reconversi\u00f3n de un sistema energ\u00e9tico basado en el uso de los combustibles f\u00f3siles a uno que tenga en su base la utilizaci\u00f3n de energ\u00edas limpias. No obstante, sabemos que dicho m\u00e9todo (los impuestos al petr\u00f3leo y las bencinas) no s\u00f3lo es totalmente insuficiente para alcanzar el prop\u00f3sito de una pretendida reconversi\u00f3n energ\u00e9tica, sino que tampoco existe la certeza de que ese sea el verdadero prop\u00f3sito de los tarifazos impulsados por los gobiernos neoliberales. Por el contrario, aquellos podr\u00edan estar siendo utilizados para reforzar el presupuesto de los estados capitalistas para financiar guerras y otras actividades contaminantes. En otras palabras, algo as\u00ed como desatar una ofensiva en contra las condiciones de vida de los trabajadores en nombre de la \u201cdefensa del clima\u201d, esto tal como pudimos ver en el caso de Macron cuando, al momento de establecer su \u201cimpuesto ecol\u00f3gico\u201d a las naftas en Francia, se peleaba en contra de Trump para que Total (la principal empresa privada petrolera francesa) pueda desarrollar actividades de explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo en Ir\u00e1n.<\/p>\n<p>El fracaso de los acuerdos clim\u00e1ticos obedecer\u00eda as\u00ed, por un lado, a la imposibilidad de financiar una reconversi\u00f3n energ\u00e9tica sobre las espaldas de los trabajadores y, por otro lado, a la competencia y la lucha entre las potencias capitalistas por el control de los recursos contaminantes. Una de las razones de lo anterior es que la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica es internacional por naturaleza y no puede ser abordada por un r\u00e9gimen social caracterizado por los enfrentamientos entre estados y la opresi\u00f3n nacional. La agenda del clima es indisociable, por lo tanto, de las tareas del internacionalismo proletario. La tarea de los socialistas debe ser enfrentar la agresi\u00f3n del capital a los trabajadores y la naturaleza por medio de la lucha de clases, la revoluci\u00f3n y la acci\u00f3n revolucionaria internacional. Replantear el lugar hist\u00f3rico del socialismo para gestionar una supuesta \u201csociedad post colapso\u201d, es asignarle una funci\u00f3n de sepulturero. A su vez, sostener la posibilidad de detener o \u201cadministrar\u201d el cambio clim\u00e1tico mediante el \u2018decrecimiento\u2019 es una idea que, en el marco del sistema capitalista, no puede m\u00e1s que estar basada en un hipot\u00e9tico control extendido de la natalidad, un planteamiento ahora en desuso, pero repetidamente defendido por los ide\u00f3logos del capitalismo. Cabe tenerse en cuenta aqu\u00ed que el llamado \u201ctecho\u201d del hijo \u00fanico aplicado por China en d\u00e9cadas anteriores ha concluido no ya en un fracaso, sino que en una deformaci\u00f3n poblacional que impulsa, entre otras cosas, a un todav\u00eda mayor \u2018productivismo\u2019 y pillaje sobre la naturaleza.<\/p>\n<p>El socialismo no consiste simplemente en transformar al estado en propietario colectivo de los medios de producci\u00f3n, una suerte de capitalismo de estado, sino que en emancipar la fuerza de trabajo de su condici\u00f3n de mercanc\u00eda asalariada. Sin la ruptura de esta atadura, ni el proletariado puede emanciparse del yugo de la explotaci\u00f3n ni la naturaleza de la usurpaci\u00f3n por parte de una potencia extra\u00f1a, el capital. Solamente la prevalencia del tiempo libre sobre el tiempo necesario para la supervivencia habilita la posibilidad de una relaci\u00f3n hist\u00f3rica-natural arm\u00f3nica del ser humano con su ambiente. El capital se eleva como potencia enajenante no solamente frente a la fuerza del trabajo, sino que ante todo frente al medio social y natural que incesantemente busca absorber. La primera medida de una revoluci\u00f3n socialista internacional debe ser, por lo tanto, reducir las horas de trabajo y separar la producci\u00f3n del despilfarro capitalista, lo cual constituir\u00eda, en los hechos, una forma de \u2018decrecimiento\u2019, aunque socialmente \u00fatil. El trabajo libre es as\u00ed la condici\u00f3n primera de la reconciliaci\u00f3n del ser humano con su medio natural.<\/p>\n<p>\u201cEl colapso civilizatorio y la extinci\u00f3n humana ya ser\u00edan imposibles de detener.\u201d \u201cDin\u00e1mica de cierre o clausura del horizonte socialista moderno\u201d. \u201cDerrumbe generalizado inminente de las fuerzas productivas\u201d. \u201cColapso civilizatorio como resultado de procesos irreversibles y ya avanzados\u201d. \u201cLos equilibrios ya no se pueden recomponer\u201d. \u201cEl punto de no retorno de la barbarie en desarrollo\u201d. \u00a1Todos estos espantajos dan por consumada una lucha que tenemos por delante! \u201cRepensar\u201d el socialismo, sobre la base de estas premisas, es apuntarlo para una gesti\u00f3n de dicha barbarie, que no ser\u00e1 socialista sino que capitalista. En definitiva, un colapso civilizatorio no constituir\u00eda, bajo ning\u00fan aspecto, un sin\u00f3nimo de \u201cderrumbe (o auto-destrucci\u00f3n) del capitalismo\u201d, sino que, en realidad, de una posible metamorfosis de adaptaci\u00f3n del mismo a un tipo de barbarie de su propio cu\u00f1o. La fatalidad de dicho colapso, justificada en cuestiones clim\u00e1ticas, al margen de la lucha de clases que el capitalismo declinante potencia cada vez m\u00e1s, s\u00f3lo puede ser sostenida como ideolog\u00eda, o sea como un tipo de justificaci\u00f3n que empalma en toda la l\u00ednea con la reacci\u00f3n. Esta tendencia aparece en la izquierda como expresi\u00f3n del escepticismo frente a rebeliones crecientes y procesos revolucionarios que buscan abrirse paso. Es un contra-espejo de los brotes fascistas que genera la ruina de la sociedad capitalista. La integraci\u00f3n de la crisis clim\u00e1tica a \u201cla crisis de la humanidad\u201d, nos devuelve as\u00ed a la cuesti\u00f3n, candente, de la crisis de direcci\u00f3n del proletariado. Esta es la verdadera agenda pol\u00edtica en la situaci\u00f3n hist\u00f3rica presente.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<h3>Pr\u00f3xima secci\u00f3n debate<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Ecosocialismo versus Marxismo Colapsista (V)<br \/>\nDiscutiendo las capacidades de la tecnolog\u00eda y el socialismo para \u201cfrenar\u201d un cambio clim\u00e1tico catastr\u00f3fico<\/p>\n<p>-Las secciones anteriores de este debate pueden leerse en el siguiente enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.scribd.com\/document\/441112422\/Michael-Lowy-Ecosocialismo-versus-Colapsismo\">https:\/\/www.scribd.com\/document\/441112422\/Michael-Lowy-Ecosocialismo-versus-Colapsismo<\/a><\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Materiales adicionales (online)<\/p>\n<p>1. Ecosocialismo<\/p>\n<p>-Manifiesto Ecosocialista<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/sociales\/lowy090602.htm\">https:\/\/www.rebelion.org\/hemeroteca\/sociales\/lowy090602.htm<\/a><\/p>\n<p>-Ecosocialismo y Crisis Civilizatoria<br \/>\n<a href=\"https:\/\/razonyrevolucion.org\/crisis-ecologica-crisis-capitalista-crisis-civilizatoria-la-alternativa-ecosocialista\/\">https:\/\/razonyrevolucion.org\/crisis-ecologica-crisis-capitalista-crisis-civilizatoria-la-alternativa-ecosocialista\/<\/a><\/p>\n<p>-Michael Lowy, la Crisis Ecol\u00f3gica y el Colapso<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.elmostrador.cl\/noticias\/mundo\/2017\/05\/28\/michael-lowy-advierte-sobre-la-crisis-ecologica-es-un-tren-suicida-que-avanza-con-una-rapidez-creciente-hacia-un-abismo\/\">https:\/\/www.elmostrador.cl\/noticias\/mundo\/2017\/05\/28\/michael-lowy-advierte-sobre-la-crisis-ecologica-es-un-tren-suicida-que-avanza-con-una-rapidez-creciente-hacia-un-abismo\/<\/a><\/p>\n<p>2. Marxismo Colapsista<\/p>\n<p>-Presentaci\u00f3n de \u201cMarxismo y Colapso\u201d:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.eldesconcierto.cl\/2019\/03\/09\/marxismo-y-colapso-la-ultima-frontera-teorica-y-politica-de-la-revolucion\/\">https:\/\/www.eldesconcierto.cl\/2019\/03\/09\/marxismo-y-colapso-la-ultima-frontera-teorica-y-politica-de-la-revolucion\/<\/a><\/p>\n<p>-Marxismo y Colapso Web:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.marxismoycolapso.com\/\">https:\/\/www.marxismoycolapso.com<\/a><\/p>\n<p>-Marxismo y Colapso Facebook Fanpage:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Marxismo-y-Colapso-Redes-104267944397619\/\">https:\/\/www.facebook.com\/Marxismo-y-Colapso-Redes-104267944397619\/<\/a><\/p>\n<p>3. Teor\u00eda del Decrecimiento<\/p>\n<p>-El agotamiento del petr\u00f3leo (Antonio Turiel)<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.comillas.edu\/images\/catedraBP\/Presentacion%20Antonio%20Turiel.pdf\">https:\/\/www.comillas.edu\/images\/catedraBP\/Presentacion%20Antonio%20Turiel.pdf<\/a><\/p>\n<p>-Antonio Turiel (Entrevista)<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Gd8kkK3WkE\"><p><a href=\"https:\/\/ultimallamadamanifiesto.wordpress.com\/2018\/12\/11\/turiel-la-transicion-a-las-energias-renovables-implica-el-fin-del-crecimiento-y-por-tanto-el-fin-del-capitalismo\/\">Turiel: \u00abLa transici\u00f3n a las energ\u00edas renovables implica el fin del crecimiento y, por tanto, el fin del&nbsp;capitalismo\u00bb<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abTuriel: \u00abLa transici\u00f3n a las energ\u00edas renovables implica el fin del crecimiento y, por tanto, el fin del&nbsp;capitalismo\u00bb\u00bb \u2014 \u00daltima llamada (Manifiesto)\" src=\"https:\/\/ultimallamadamanifiesto.wordpress.com\/2018\/12\/11\/turiel-la-transicion-a-las-energias-renovables-implica-el-fin-del-crecimiento-y-por-tanto-el-fin-del-capitalismo\/embed\/#?secret=krdmYxs2Lo#?secret=Gd8kkK3WkE\" data-secret=\"Gd8kkK3WkE\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>-The Oil Crash Blog:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/crashoil.blogspot.com\/\">http:\/\/crashoil.blogspot.com\/<\/a><\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Enlaces nuevos integrantes del debate<\/p>\n<p>Jorge Altamira<br \/>\nSitio web<br \/>\n<a href=\"https:\/\/altamiraresponde.com\/\">https:\/\/altamiraresponde.com\/<\/a><\/p>\n<p>Jaime Vindel<br \/>\nArt\u00edculo \u201cEl Marxismo ecol\u00f3gico ante la crisis ecosocial\u201d (Viento Sur)<br \/>\n<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15059\">https:\/\/vientosur.info\/spip.php?article15059<\/a><\/p>\n<p>Paul Walder<br \/>\nPortal digital Politika.cl<br \/>\n<a href=\"http:\/\/politika.cl\/\">http:\/\/politika.cl\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p><strong>Lecturas complementarias<\/strong><\/p>\n<p>-Debate Colapsista<\/p>\n<p>1. La Senilidad Estrat\u00e9gica del Trotskymo y la tradici\u00f3n marxista-industrialista. El caso de Emilio Albamonte (1)<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/issuu.com\/collapseandmarxism\/docs\/la_senilidad_del_trotskysmo_1\">https:\/\/issuu.com\/collapseandmarxism\/docs\/la_senilidad_del_trotskysmo_1<\/a><\/p>\n<p>-Especial Crisis Mundial por el Coronavirus<\/p>\n<p>1. \u00a1El Comienzo del Derrumbe! La Pandemia, el Colapso y el fracaso del Marxismo Industrialista (I)<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/issuu.com\/collapseandmarxism\/docs\/el_comienzo_del_derrumbe__i_\">https:\/\/issuu.com\/collapseandmarxism\/docs\/el_comienzo_del_derrumbe__i_<\/a><\/p>\n<p>2. Coronavirus: \u00a1\u00daltima Advertencia!<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.scribd.com\/document\/454545647\/Coronavirus-Emergencia-colapsista-Caracterizacion\">https:\/\/www.scribd.com\/document\/454545647\/Coronavirus-Emergencia-colapsista-Caracterizacion<\/a><\/p>\n<p>3. Coronavirus de Wuhan, Cambio Clim\u00e1tico y Crisis Civilizatoria<br \/>\nNotas para un Marxismo Colapsista (Palabras iniciales)<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.scribd.com\/document\/451654082\/Coronavirus-de-Wuhan-Cambio-Climatico-y-Crisis-Civilizatoria\">https:\/\/www.scribd.com\/document\/451654082\/Coronavirus-de-Wuhan-Cambio-Climatico-y-Crisis-Civilizatoria<\/a><\/p>\n<p>4. El Calentamiento Global como horizonte catacl\u00edsmico de la historia<br \/>\nGrado 1: La antesala del infierno<br \/>\n(con secci\u00f3n introductoria en torno a la crisis del coronavirus)<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.scribd.com\/document\/453635428\/El-Calentamiento-Global-como-Horizonte-Cataclismico-de-la-Historia-I\">https:\/\/www.scribd.com\/document\/453635428\/El-Calentamiento-Global-como-Horizonte-Cataclismico-de-la-Historia-I<\/a><\/p>\n<p>-Especial Aniversario 80 a\u00f1os de la muerte de Le\u00f3n Trotsky<\/p>\n<p>-El Segundo Asesinato de Trotsky<br \/>\nParte I: Los h\u00e9roes malditos<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/issuu.com\/collapseandmarxism\/docs\/el_segundo_asesinato_de_trotsky\">https:\/\/issuu.com\/collapseandmarxism\/docs\/el_segundo_asesinato_de_trotsky<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Algunos materiales anteriores destacados<\/p>\n<p>1. El Horizonte de un colapso civilizatorio inminente.<br \/>\nEntrevista de Paul Walder a Miguel Fuentes (I)<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.politika.cl\/2019\/12\/14\/parte-i-el-horizonte-de-un-colapso-civilizatorio-inminente-conversacion-entre-paul-walder-y-miguel-fuentes\/\">http:\/\/www.politika.cl\/2019\/12\/14\/parte-i-el-horizonte-de-un-colapso-civilizatorio-inminente-conversacion-entre-paul-walder-y-miguel-fuentes\/<\/a><\/p>\n<p>2. La Inevitabilidad de la cat\u00e1strofe.<br \/>\nEntrevista de Paul Walder a Miguel Fuentes (II)<\/p>\n<p>Enlace:<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.politika.cl\/2019\/12\/22\/conversacion-con-miguel-fuentes-parte-ii-la-inevitabilidad-de-la-catastrofe-eco-social-planetaria\/\">http:\/\/www.politika.cl\/2019\/12\/22\/conversacion-con-miguel-fuentes-parte-ii-la-inevitabilidad-de-la-catastrofe-eco-social-planetaria\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*COMPILACI\u00d3N ACTUALIZADA OCTUBRE 2020<br \/>\n(Debate publicado entre los a\u00f1os 2018 y 2020)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parte I Algunos elementos de la cr\u00edtica del Colapsismo Marxista al Ecosocialismo &nbsp; Presentamos a continuaci\u00f3n un material de discusi\u00f3n en torno a la relaci\u00f3n entre la crisis ecol\u00f3gica-energ\u00e9tica contempor\u00e1nea, la posible perspectiva de un colapso civilizatorio cercano y la reciente pol\u00e9mica que ha estallado entre las posturas ecosocialistas y las nuevas posiciones te\u00f3rico-ideol\u00f3gicas del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2902,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-2900","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Ecosocialismo versus Colapsismo. 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