{"id":3109,"date":"2021-03-25T20:53:04","date_gmt":"2021-03-25T20:53:04","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109"},"modified":"2021-03-25T20:53:04","modified_gmt":"2021-03-25T20:53:04","slug":"marx-y-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109","title":{"rendered":"Marx y la historia"},"content":{"rendered":"<p>En su concepci\u00f3n materialista de la historia Marx prioriz\u00f3 la valoraci\u00f3n de las luchas entre las clases sociales<\/p>\n<p><em><strong>Por Eric Hobsbawm<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Estamos aqu\u00ed para discutir temas y problemas de la concepci\u00f3n marxista de la historia, cien a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Marx. \u00c9ste no es un ritual de celebraci\u00f3n de su centenario, pero s\u00ed es importante que comencemos por recordar el papel \u00fanico de Marx dentro de la historiograf\u00eda. Lo har\u00e9 sencillamente por medio de tres ilustraciones.<\/p>\n<p>La primera es autobiogr\u00e1fica. Cuando yo era estudiante en Cambridge en los a\u00f1os treinta, muchos de los hombres y mujeres m\u00e1s aptos se afiliaron al Partido Comunista. Pero como \u00e9sta era una \u00e9poca muy brillante en la historia de una universidad muy distinguida, muchos de ellos estaban profundamente influidos por los grandes nombres a cuyos pies nos sent\u00e1bamos. All\u00ed, entre los j\u00f3venes comunistas, sol\u00edamos decir en broma que los fil\u00f3sofos comunistas eran wittgensteinianos, los economistas comunistas eran keynesianos, los estudiantes comunistas de la literatura eran disc\u00edpulos de F .R. Leavis. \u00bfY los historiadores? Eran marxistas, porque no hab\u00eda ning\u00fan historiador que conoci\u00e9ramos en Cambridge .ni en ninguna otra parte \u2015y conoc\u00edamos a algunos grandes, como Marc Bloch\u2015 que pudiera competir con Marx como maestro y como inspiraci\u00f3n. Mi segundo ejemplo es similar. Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, en 1969, Sir John Hicks, ganador del premio Nobel, public\u00f3 su <em>Teor\u00eda de la Historia Econ\u00f3mica. <\/em>Escribi\u00f3: \u201cLa mayor\u00eda de aquellos [que deseen otorgar un lugar al curso general de la historia] usar\u00edan las categor\u00edas marxianas, o alguna versi\u00f3n modificada de ellas, ya que no hay muchas versiones alternativas disponibles. Sin embargo, sigue siendo extraordinario que cien a\u00f1os despu\u00e9s de <em>Das Kapital <\/em>[\u2026] no haya surgido mucho m\u00e1s\u201d[2] Mi tercera ilustraci\u00f3n proviene del espl\u00e9ndido libro de Fernand Braudel <em>El capitalismo y la vida material, <\/em>un libro cuyo t\u00edtulo mismo indica un v\u00ednculo con Marx. En ese ilustre trabajo se alude a Marx m\u00e1s que a ning\u00fan otro autor, m\u00e1s a\u00fan que a cualquier otro autor franc\u00e9s. Un tributo de esta naturaleza de un pa\u00eds no muy dado a subestimar a sus pensadores nacionales, es en s\u00ed impresionante.<\/p>\n<p>ESCRITOS HIST\u00d3RICOS<\/p>\n<p>Esta influencia de Marx en la escritura de la historia no es un desarrollo evidente. Aunque el concepto materialista de la historia es el fundamento del marxismo, y aunque todo lo que Marx escribi\u00f3 est\u00e1 impregnado de historia, Marx mismo no escribi\u00f3 mucha historia en el sentido en el que los historiadores la entienden. En este respecto Engels fue m\u00e1s historiador, pues escribi\u00f3 m\u00e1s trabajos que razonablemente podr\u00edan clasificarse como \u201chistoria\u201d en las bibliotecas.<\/p>\n<p>Desde luego Marx estudi\u00f3 historia y era erudito en extremo. Pero no escribi\u00f3 ning\u00fan trabajo que dijera \u201cHistoria\u201d en el t\u00edtulo, a excepci\u00f3n de una serie de art\u00edculos pol\u00e9micos antizaristas que despu\u00e9s se public\u00f3 bajo el t\u00edtulo <em>La historia secreta de la diplomacia en el siglo XVIII <\/em>y que es uno de sus trabajos menos valiosos. Lo que llamamos criterios hist\u00f3ricos de Marx consisten casi exclusivamente de an\u00e1lisis pol\u00edticos de acontecimientos actuales y comentarios period\u00edsticos, combinados con cierto trasfondo hist\u00f3rico. Sus an\u00e1lisis pol\u00edticos, como <em>La lucha de clases en Francia <\/em>y <em>El dieciocho brumario de Luis Bonaparte, <\/em>son realmente notables. Sus voluminosos escritos period\u00edsticos, aunque no <em>todos <\/em>son de igual inter\u00e9s, contienen an\u00e1lisis de la mayor relevancia \u2015uno piensa en sus art\u00edculos sobre la India\u2015 y son, en todo caso, ejemplos de c\u00f3mo Marx aplic\u00f3 su m\u00e9todo a problemas concretos tanto de historia como de un periodo que desde entonces se ha convertido en historia. Pero no fueron escritos en tanto que historia, como la entienden las personas que se dedican al estudio del pasado. Finalmente, el estudio que Marx hizo del capitalismo contiene una enorme cantidad de material hist\u00f3rico, ilustraciones hist\u00f3ricas y otros elementos importantes para el historiador.<\/p>\n<p>As\u00ed, el grueso del trabajo hist\u00f3rico de Marx est\u00e1 integrado a sus escritos te\u00f3ricos y pol\u00edticos. Todos ellos consideran el desarrollo hist\u00f3rico dentro de un marco m\u00e1s o menos a largo plazo, que abarca todo el lapso del desarrollo humano. Deben leerse en conjunto con los escritos que se centran en periodos cortos o en problemas y temas particulares, o en la historia detallada de acontecimientos concretos.<\/p>\n<p>Sin embargo, no puede encontrarse en Marx ninguna s\u00edntesis completa del proceso del desarrollo hist\u00f3rico; ni tampoco puede tratarse a <em>El Capital <\/em>como una \u201chistoria del capitalismo hasta 1867\u201d.<\/p>\n<p>Existen tres razones, dos menores y una fundamental, por lo cual esto es as\u00ed; y por qu\u00e9 los historiadores marxistas no se limitan meramente a comentar a Marx sino que llevan a cabo lo que \u00e9l mismo no hizo.<\/p>\n<p>Primero, como sabemos, Marx tuvo una gran dificultad para terminar sus proyectos literarios. Segundo, sus puntos de vista continuaron evolucionando hasta su muerte, aunque sujetos a un marco establecido \u201ca mediados de los 1840\u201d. Tercero, y m\u00e1s importante, en sus trabajos m\u00e1s maduros Marx deliberadamente estudi\u00f3 la historia en un orden inverso, tomando al capitalismo desarrollado como su punto de partida. \u201cEl hombre\u201d era la clave para la anatom\u00eda del \u201csimio\u201d. Desde luego, esto no es un procedimiento antihist\u00f3rico. Implica que el pasado no puede ser entendido exclusiva o primariamente en sus propios t\u00e9rminos: no s\u00f3lo porque forma parte de un proceso hist\u00f3rico, sino porque tambi\u00e9n s\u00f3lo ese proceso hist\u00f3rico nos ha permitido analizar y entender cosas sobre ese proceso y sobre el pasado. Tomemos el concepto de <em>trabajo, <\/em>fundamental para el concepto materialista de la historia. Antes del capitalismo \u2015o antes de Adam Smith, como Marx lo dice m\u00e1s espec\u00edficamente\u2015 el concepto de trabajo-en-general, a diferencia de las clases particulares del trabajo que son cualitativamente diferentes y no comparables, no exist\u00eda. Mas si hemos de entender la historia de la humanidad, en un sentido global, a largo plazo, como la utilizaci\u00f3n progresiva y efectiva de la naturaleza por el hombre, entonces el concepto del trabajo social en general resulta esencial. La posici\u00f3n de Marx a\u00fan es debatible, en el sentido de que no puede decimos si un an\u00e1lisis futuro, basado en el desarrollo hist\u00f3rico futuro, ser\u00e1 capaz de hacer descubrimientos anal\u00edticos comparables que permitan a los pensadores reinterpretar la historia de la humanidad en t\u00e9rminos de alg\u00fan otro concepto anal\u00edtico central. \u00c9ste es un hueco potencial en el an\u00e1lisis, aun cuando no pensamos que tal futuro desarrollo hipot\u00e9tico pueda abandonar la centralidad del an\u00e1lisis marxista del trabajo, al me- nos respecto a ciertos aspectos obviamente cruciales de la historia humana. No intento cuestionar a Marx, sino sencillamente mostrar que su postura debe excluir mucho de lo que a los historiadores les interesa saber \u2015como algo de no inmediata relevancia para su prop\u00f3sito\u2015; por ejemplo, muchos aspectos de la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo. \u00c9stos fueron dejados a los marxistas posteriores, aunque es cierto que Federico Engels, siempre m\u00e1s interesado en \u201clo que sucedi\u00f3 realmente\u201d, se ocup\u00f3 m\u00e1s de tales asuntos.<\/p>\n<p><em>El concepto materialista de la historia<\/em><\/p>\n<p>La influencia de Marx en los historiadores, y no s\u00f3lo en los historiadores marxistas, est\u00e1, sin embargo, basada tanto en su teor\u00eda general (el concepto materialista de la historia), con sus alusiones y esbozos de la configuraci\u00f3n general del desarrollo hist\u00f3rico de la humanidad desde el comunalismo primitivo hasta el capitalismo, cuanto en sus observaciones concretas en relaci\u00f3n a aspectos particulares, periodos y problemas del pasado. No quiero decir mucho acerca de estas \u00faltimas, aun cuando han sido extremadamente influyentes y a\u00fan pueden ser muy estimulantes e iluminadoras. El primer volumen de <em>El Capital <\/em>contiene tres o cuatro referencias m\u00e1s o menos marginales acerca del protestantismo, pero el debate acerca de la religi\u00f3n en general y el protestantismo en particular, as\u00ed como sobre el modo de producci\u00f3n capitalista, se deriva de ellas. De manera similar, <em>El Capital <\/em>tiene una nota al pie de p\u00e1gina sobre Descartes en que vincula sus puntos de vista (animales como m\u00e1quinas, lo real en oposici\u00f3n a lo especulativo, la filosof\u00eda como medio para dominar la naturaleza y perfeccionar la vida humana) con el \u201cperiodo de la manufactura\u201d y plantea la pregunta de por qu\u00e9 los primeros economistas prefer\u00edan a Hobbes y a Bacon como fil\u00f3sofos, y los posteriores a Locke. (Por su parte, Dudley North cre\u00eda que el m\u00e9todo cartesiano hab\u00eda \u201ccomenzado a liberar a la pol\u00edtica econ\u00f3mica de sus antiguas supersticiones\u201d.)[3] Hacia el a\u00f1o de 1890 los no-marxistas ya estaban utilizando esto para ejemplificar la notable originalidad de Marx, y todav\u00eda hoy puede proporcionar material para un seminario de al menos seis meses de duraci\u00f3n. Sin embargo, no ser\u00e1 necesario convencer a ninguno de los asistentes a esta reuni\u00f3n de la genialidad de Marx o de la gama de sus conocimientos e intereses; y debe apreciarse que muchos de sus escritos acerca de aspectos particulares del pasado reflejan inevitablemente el conocimiento hist\u00f3rico disponible en su tiempo.<\/p>\n<p>Vale la pena discutir m\u00e1s la concepci\u00f3n materialista de la historia porque hoyes punto de controversia o de cr\u00edtica no s\u00f3lo de los no-marxistas y los antimarxistas, sino tambi\u00e9n dentro del marxismo. Por generaciones fue la parte menos cuestionada del marxismo y se le consideraba, correctamente creo yo, como su meollo. Desarrollada en el transcurso de la cr\u00edtica que Marx y Engels hicieron de la filosof\u00eda e ideolog\u00eda alemanas, la concepci\u00f3n materialista de la historia apunta esencialmente contra la creencia de que \u201clas ideas, pensamientos y conceptos producen, determinan y dominan al hombre, sus condiciones materiales y su vida real\u201d.[4] A partir de 1846 este concepto permaneci\u00f3 casi inalterado. Puede resum\u00edrsele en una sola frase, repetida con variantes: \u201cNo es la conciencia la que determina la vida, sino la vida la que determina la conciencia\u201d.[5] Ya est\u00e1 elaborada en <em>La ideolog\u00eda alemana:<\/em><\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n de la historia por tanto se basa en explicar el proceso real de producci\u00f3n empezando por la producci\u00f3n material de la vida misma- y en comprender la forma de relaci\u00f3n conectada con y creada por este modo de producci\u00f3n, por ejemplo, la sociedad civil en sus varias etapas, como la base de toda la historia; describi\u00e9ndola en su acci\u00f3n como Estado, y tambi\u00e9n explicando c\u00f3mo todos los distintos productos te\u00f3ricos y formas de la conciencia, la religi\u00f3n, la filosof\u00eda, la moralidad, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera, surgen de ella, y rastreando el proceso de su formaci\u00f3n desde esa base; es as\u00ed como todo el conjunto puede, por supuesto, ser representado en su totalidad (y por lo tanto tambi\u00e9n las acciones rec\u00edprocas de estos diferentes aspectos entre s\u00ed).[6] Debemos notar de paso que para Marx y para Engels el \u201cverdadero proceso de producci\u00f3n\u201d no es simplemente \u201cla producci\u00f3n material de la vida misma\u201d, sino algo m\u00e1s amplio. Para utilizar la justa formulaci\u00f3n de Eric Wolf, es \u201cel complejo conjunto establecido de relaciones mutuamente dependientes entre naturaleza, trabajo, labor y organizaci\u00f3n social\u201d.[7] Tambi\u00e9n debemos notar que los humanos producen tanto con las manos como con la cabeza.[8]<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n no es historia sino una gu\u00eda para ella y un programa de investigaci\u00f3n. Citemos nuevamente <em>La ideolog\u00eda alemana:<\/em><\/p>\n<p>Ah\u00ed donde termina la especulaci\u00f3n, donde comienza la vida real, ah\u00ed por consiguiente empieza la verdadera ciencia positiva, la explicaci\u00f3n de la actividad pr\u00e1ctica, del proceso pr\u00e1ctico del desarrollo humano [\u2026] Cuando se describe la realidad, la filosof\u00eda autosuficiente <em>[die selbstiindinge Philosophie] <\/em>pierde su medio de existencia. En el mejor de los casos su lugar s\u00f3lo puede ocuparlo una suma de los resultados m\u00e1s generales, abstracciones que se derivan de la observaci\u00f3n del desarrollo hist\u00f3rico de los hombres. Estas abstracciones, divorciadas de la historia real, no tienen valor alguno en s\u00ed mismas. S\u00f3lo pueden servir para facilitar el acomodo del material hist\u00f3rico, para indicar la secuencia de sus estratos independientes. Pero de ninguna manera proporcionar una receta o un esquema, como lo hace la filosof\u00eda, para recortar n\u00edtidamente las \u00e9pocas de la historia.[9]<\/p>\n<p>La formulaci\u00f3n m\u00e1s completa viene en el Prefacio de 1859 a la <em>Contribuci\u00f3n <\/em>a <em>la cr\u00edtica <\/em>de <em>la econom\u00eda pol\u00edtica. <\/em>Debe preguntarse, desde luego, si uno puede rechazarlo y seguir siendo marxista. Sin embargo, es perfectamente claro que esta formulaci\u00f3n ultraconcisa requiere de una elaboraci\u00f3n: la ambig\u00fcedad de sus t\u00e9rminos ha suscitado un debate acerca del significado preciso de \u201cfuerzas\u201d <em>y <\/em>\u201crelaciones sociales\u201d de producci\u00f3n, lo que constituye la \u201cbase econ\u00f3mica\u201d, .la \u201csuperestructura\u201d, etc\u00e9tera. Tambi\u00e9n est\u00e1 perfectamente claro el principio que, debido a que los seres humanos tienen conciencia, el concepto materialista de la historia es la <em>base <\/em>de la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica, pero no la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica en s\u00ed. La historia no es como la ecolog\u00eda: los seres humanos deciden y piensan acerca de lo que sucede. Lo que no queda tan claro es si es <em>determinista <\/em>en el sentido de que nos permite descubrir lo que suceder\u00e1 <em>inevitablemente, <\/em>a diferencia de los procedimientos generales de la transformaci\u00f3n hist\u00f3rica. La cuesti\u00f3n de la inevitabilidad hist\u00f3rica s\u00f3lo puede resolverse de manera firme en retrospectiva, y aun as\u00ed s\u00f3lo como una tautolog\u00eda: lo que sucedi\u00f3 era inevitable porque no pas\u00f3 otra cosa; por lo tanto, cualquier cosa que hubiera podido ocurrir es de inter\u00e9s acad\u00e9mico. Marx quer\u00eda probar a priori que un cierto resultado hist\u00f3rico, el comunismo, era el producto inevitable del desarrollo hist\u00f3rico. Pero de ninguna manera parece claro que esto pueda demostrarse a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis hist\u00f3rico cient\u00edfico. Lo que era patente desde un principio es que el materialismo hist\u00f3rico no era determinismo <em>econ\u00f3mico: <\/em>no todos los fen\u00f3menos no-econ\u00f3micos de la historia pueden derivarse de fen\u00f3menos econ\u00f3micos espec\u00edficos, y los acontecimientos <em>y <\/em>las fechas particulares no est\u00e1n determinados en este sentido. Aun los m\u00e1s r\u00edgidos proponentes del materialismo hist\u00f3rico dedicaron largas discusiones al papel del accidente y del individuo en la historia (Plej\u00e1nov); y pese a todas las cr\u00edticas filos\u00f3ficas que puedan hacerse a las formulaciones de Engels, \u00e9ste fue bastante poco ambiguo en este punto en sus \u00faltimas cartas a Bloch, Schmidt, Starkenburg y otros. Marx mismo, en textos tan espec\u00edficos como <em>El dieciocho brumario <\/em>y en textos period\u00edsticos de los a\u00f1os cincuenta, no deja duda alguna de que su punto de vista era b\u00e1sicamente el mismo.<\/p>\n<p><em>El ser y la conciencia<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>En realidad, el argumento crucial acerca de la concepci\u00f3n materialista de la historia ha tenido que ver con la relaci\u00f3n fundamental entre el ser social y la conciencia. Esto se ha centrado no tanto en consideraciones filos\u00f3ficas (por ejemplo \u201cidealismo\u201d contra \u201cmaterialismo\u201d) o en cuestiones morales (\u201c\u00bfcu\u00e1l es el papel del libre albedr\u00edo y de la acci\u00f3n humana consciente?\u201d, \u201csi la situaci\u00f3n no est\u00e1 madura, \u00bfc\u00f3mo podemos actuar?\u201d), cuanto en problemas emp\u00edricos de historia comparativa y antropolog\u00eda social. Un argumento t\u00edpico ser\u00eda que es imposible distinguir las relaciones sociales de producci\u00f3n de las ideas y los conceptos (por ejemplo, distinguir la base de la superestructura), en parte porque \u00e9sta es, en s\u00ed, una distinci\u00f3n hist\u00f3rica retrospectiva, y en parte porque las relaciones sociales de producci\u00f3n est\u00e1n estructuradas por la cultura y por conceptos que no pueden ser reducidos a ellas. Otra objeci\u00f3n ser\u00eda que ya que un cierto modo de producci\u00f3n es compatible con <em>n <\/em>tipo de conceptos, \u00e9stos no pueden explicarse mediante la reducci\u00f3n a la \u201cbase\u201d. As\u00ed, sabemos de sociedades que tienen la misma base material pero con diferentes maneras de estructurar las relaciones sociales, la ideolog\u00eda y otros rasgos superestructurales. Hasta este grado la visi\u00f3n que tienen los hombres del universo determina las formas de su existencia social, al menos en la medida en que \u00e9stas determinan a aqu\u00e9lla. Lo que designan estos puntos de vista debe entonces analizarse de modo distinto: por ejemplo, siguiendo a L\u00e9vi-Strauss, como un conjunto de variaciones sobre un n\u00famero ilimitado de conceptos intelectuales.<\/p>\n<p>Dejemos de lado la cuesti\u00f3n de si Marx abstrae de la cultura. (Mi propio punto de vista es que en sus escritos hist\u00f3ricos es todo lo contrario de un reduccionista econ\u00f3mico.) El hecho fundamental sigue siendo que el an\u00e1lisis de cualquier sociedad, en cualquier momento de su desarrollo hist\u00f3rico, debe comenzar con el an\u00e1lisis de su modo de producci\u00f3n: esto es decir, de a] la forma t\u00e9cnico-econ\u00f3mica del \u201cmetabolismo entre el hombre y la naturaleza\u201d (Marx), la manera en que el hombre se adapta a la naturaleza y la transforma a trav\u00e9s del trabajo: y b] los arreglos sociales por medio de los cuales el trabajo es movilizado, organizado, distribuido. Hoy esto es as\u00ed: si deseamos comprender lo que sea acerca de Gran Breta\u00f1a o Italia a finales del siglo XX, obviamente debemos comenzar por las transformaciones masivas de los m\u00e9todos de producci\u00f3n que se llevaron a cabo en los a\u00f1os cincuenta y sesenta. En el caso de las sociedades m\u00e1s primitivas, la organizaci\u00f3n basada en el parentesco y en el sistema de ideas (del cual la organizaci\u00f3n por parentesco es, entre otras cosas un aspecto) depender\u00e1 de si estamos tratando con una econom\u00eda basada en la recolecci\u00f3n o en la producci\u00f3n de alimentos. Por ejemplo, como lo ha se\u00f1alado Wolf,[10] en una econom\u00eda basada en la recolecci\u00f3n de alimentos los recursos est\u00e1n ampliamente disponibles para cualquiera con la habilidad de obtenerlos, y en la econom\u00eda basada en la producci\u00f3n de alimentos (agr\u00edcola o pastoral) el acceso a estos recursos es restringido. Debe ser definido, no s\u00f3lo aqu\u00ed y ahora sino a lo largo de generaciones.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"izq\" src=\"https:\/\/www.elviejotopo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/marx-lucha-de-clases.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" \/><\/p>\n<p>Ahora bien, aunque el concepto de base y superestructura es esencial para definir una serie de prioridades anal\u00edticas, la concepci\u00f3n materialista de la historia se enfrenta a otra cr\u00edtica m\u00e1s seria. Marx sostiene no s\u00f3lo que el m\u00e9todo de producci\u00f3n es primario y que la superestructura debe de alguna manera conformarse a \u201clas distinciones esenciales entre los seres humanos\u201d que implica (es decir, las relaciones sociales de producci\u00f3n), sino tambi\u00e9n que hay una inevitable tendencia evolutiva al desarrollo de las fuerzas productivas materiales de la sociedad y, merced a ella, a que entren en contradicci\u00f3n con las relaciones de producci\u00f3n existentes y sus expresiones superestructurales relativamente inflexibles, las cuales entonces tienen que ceder. Como G.A. Cohen ha sostenido, esta tendencia evolutiva es, entonces, en el sentido m\u00e1s amplio, tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El problema no es tanto por qu\u00e9 deber\u00eda existir esta tendencia, ya que, a trav\u00e9s de la historia del mundo entero, sin lugar a dudas ha existido hasta nuestros d\u00edas. El verdadero problema est\u00e1 en que, evidentemente, esta tendencia no es universal. Aunque podemos dar explicaciones sobre muchos casos de sociedades en que no se presenta, o parece detenerse en cierto punto, esto no es suficiente. Bien podemos postular una tendencia general a progresar de la recolecci\u00f3n a la producci\u00f3n de alimentos (donde esto no sea imposible o innecesario por razones ecol\u00f3gicas), pero no podemos hacer lo mismo para los desarrollos modernos de la tecnolog\u00eda y la industrializaci\u00f3n, los cuales han conquistado el mundo desde una, y una sola, base regional. Esto parece crear una trampa sin salida: o <em>bien no hay <\/em>una tendencia general de desarrollo de las fuerzas materiales de la producci\u00f3n de una sociedad, o a desarrollarse m\u00e1s all\u00e1 de cierto punto; en cuyo caso el desarrollo del capitalismo occidental debe ser explicado sin una referencia primaria a una tendencia tan general, y la concepci\u00f3n materialista de la historia s\u00f3lo puede en el mejor de los casos utilizarse para explicar un caso en especial. (Apunto de pasada que abandonar la opini\u00f3n de que los hombres est\u00e1n actuando constantemente de una manera que tiende a aumentar su control sobre la naturaleza no es realista y produce considerables complicaciones hist\u00f3ricas y de otros tipos.) <em>O bien <\/em>existe tal tendencia hist\u00f3rica general; en cuyo caso debemos explicar por qu\u00e9 no ha funcionado en todas partes, o por qu\u00e9 en muchos casos (por ejemplo en China) ha sido efectivamente contrarrestada con toda claridad. Parecer\u00eda que tan s\u00f3lo la fuerza, la inercia o alg\u00fan otro poder de la estructura social y de la superestructura sobre la base material pudieron haber detenido el movimiento de esa base material.<\/p>\n<p>Desde mi punto de vista esto no crea un problema insuperable para la concepci\u00f3n materialista de la historia como forma de interpretaci\u00f3n del mundo. El mismo Marx, que estaba muy lejos de ser un pensador de una sola l\u00ednea, ofreci\u00f3 una explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 algunas sociedades evolucionaron desde la antig\u00fcedad cl\u00e1sica al capitalismo pasando por el feudalismo y, tambi\u00e9n, por qu\u00e9 no lo hicieron otras sociedades (la mayor\u00eda de las cuales pueden m\u00e1s o menos agruparse bajo el Modo de Producci\u00f3n Asi\u00e1tico). Sin embargo, esto crea una dificultad muy grande para la concepci\u00f3n materialista de la historia como manera de <em>cambiar <\/em>el mundo. El meollo del argumento de Marx con respecto a esto es que la revoluci\u00f3n debe venir porque las fuerzas de producci\u00f3n han alcanzado, o deben alcanzar, un punto en el cual son incompatibles con \u201cel tegumento capitalista\u201d de las relaciones de producci\u00f3n. Pero, si puede demostrarse que en otras sociedades no ha habido ninguna tendencia a crecer de las fuer- zas materiales, o bien que su crecimiento ha sido controlado o desviado por la fuerza de la organizaci\u00f3n social y la superestructura, o que \u00e9sta misma ha impedido el estallido de la revoluci\u00f3n tal como la define el Prefacio de 1859, entonces \u00bfpor qu\u00e9 no ocurre lo mismo en la sociedad burguesa? Por supuesto, ser\u00eda posible y hasta relativamente f\u00e1cil formular un argumento hist\u00f3rico m\u00e1s modesto sobre la necesidad o acaso la inevitabilidad de la transformaci\u00f3n del capitalismo en socialismo. Pero entonces perder\u00edamos dos cosas que eran importantes para Karl Marx, y ciertamente para sus seguidores (yo incluido): a] la idea de que el triunfo del socialismo es el fin l\u00f3gico de toda la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica hasta la fecha; y b] que el socialismo marca el fin de la \u201cprehistoria\u201d, en el sentido de que no puede ser ni ser\u00e1 una sociedad \u00abantagonista\u201d.<\/p>\n<p><em>Modos de producci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>Esto no afecta el valor del concepto de \u201cmodo de producci\u00f3n\u201d, que el Prefacio define como \u201cel agregado de las relaciones de producci\u00f3n que constituyen la estructura econ\u00f3mica de una sociedad y forman el modo de producci\u00f3n de los medios materiales de la existencia\u201d. Cualesquiera que sean las relaciones de producci\u00f3n, y cualesquiera sean las otras funciones que puedan tener, el modo de producci\u00f3n constituye la estructura que determina la forma que tomar\u00e1n el crecimiento de las fuerzas productivas y de la distribuci\u00f3n del excedente, y determina c\u00f3mo la sociedad puede o no cambiar sus estructuras, y c\u00f3mo, en momentos adecuados, la transici\u00f3n a otro modo de producci\u00f3n pueda llevarse o se llevar\u00e1 a cabo. Tambi\u00e9n establece la gama de posibilidades superestructurales. En resumen, el modo de producci\u00f3n es la base para comprender la variedad de sociedades humanas y sus interacciones. As\u00ed como sus din\u00e1micas hist\u00f3ricas. El modo de producci\u00f3n no es id\u00e9ntico a una sociedad: \u201cla sociedad\u201d es un sistema de relaciones humanas, o para ser m\u00e1s precisos, una relaci\u00f3n entre grupos humanos. El concepto de \u201cmodo de producci\u00f3n\u201d (MDP) sirve para identificar las fuerzas que conforman la alineaci\u00f3n de estos grupos; lo cual puede hacerse de varias maneras en diferentes sociedades, dentro de una cierta gama. \u00bfForman los MDP una serie de etapas evolutivas ordenadas cronol\u00f3gicamente o de alguna otra manera? No parece haber mucha duda de que Marx ve\u00eda a los MDP como formando una serie en la que la creciente emancipaci\u00f3n del hombre de la naturaleza y su control sobre ella afectaban tanto a las fuerzas como a las relaciones de producci\u00f3n. De acuerdo con este grupo de criterios, podr\u00eda pensarse que los distintos MDP est\u00e1n agrupados en orden ascendente. Pero mientras es claro que algunos MDP no pueden situarse o pensarse unos antes que otros (por ejemplo aquellos que requieren la producci\u00f3n de mercanc\u00edas o m\u00e1quinas de vapor antes qu\u00e9 aquellos que no la requieren), la lista de MDP que hizo Marx no intenta formar una cronolog\u00eda lineal sucesiva. De hecho, es cuesti\u00f3n de observar que en todos, menos los (hipot\u00e9ticos) estados m\u00e1s primitivos del desarrollo humano, ha existido una variedad de MDP que coexisten e interact\u00faan.<\/p>\n<p>Un modo de producci\u00f3n abarca tanto un <em>programa <\/em>particular de producci\u00f3n (una manera de producir sobre la base de una tecnolog\u00eda particular y la divisi\u00f3n productiva del trabajo) como \u201cun conjunto espec\u00edfico hist\u00f3rico de relaciones sociales a trav\u00e9s de las cuales se despliega el trabajo para arrebatar energ\u00eda a la naturaleza por medio de herramientas, habilidades, organizaci\u00f3n y conocimiento\u201d, en una cierta fase de su desarrollo, y a trav\u00e9s de la cual el remanente socialmente producido es circulado, distribuido y utilizado para acumularse o para alg\u00fan otro fin. Una historia marxista debe considerar ambas funciones.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 la debilidad de un libro important\u00edsimo y muy original del antrop\u00f3logo Eric Wolf: <em>Europa y el pueblo sin historia. <\/em>En \u00e9l Wolf intenta demostrar c\u00f3mo la expansi\u00f3n global y el triunfo del capitalismo han afectado a las sociedades precapitalistas que aqu\u00e9l ha integrado a su sistema mundial; y c\u00f3mo el capitalismo, a su vez, ha sido modificado y moldeado al ser empotrado, en cierto sentido, dentro de una pluralidad de modos de producci\u00f3n. \u00c9ste es un libro de conexiones m\u00e1s que de causas, aunque las conexiones puedan resultar esenciales para el an\u00e1lisis de las causas. De manera brillante explica una forma de comprender \u201clas caracter\u00edsticas estrat\u00e9gicas de [\u2026] [la] variabilidad\u201d de diferentes sociedades; esto es, las formas en las que podr\u00edan modificarse o no por el contacto con el capitalismo. Incidentalmente, tambi\u00e9n nos proporciona una gu\u00eda para entender las relaciones entre los MDP y las sociedades que los contienen y sus ideolog\u00edas o \u201cculturas\u201d[11] Lo que no hace \u2015ni de hecho intenta hacer\u2015 es explicar el movimiento de la base material y de la divisi\u00f3n del trabajo, y por lo tanto las transformaciones de los MDP. Wolf trabaja con tres grandes MDP o \u201cfamilias\u201d de MDP: el modo \u201cordenado por el parentesco\u201d, el modo \u201ctributario\u201d y el \u201cmodo capitalista\u201d. Pero aunque reconoce el cambio de una sociedad cazadora y recolectora de alimentos a una sociedad productora dentro del modo \u201cordenado por el parentesco\u201d, su m\u00e9todo \u201ctributario\u201d es un vasto continuo de sistemas que incluye tanto lo que Marx llam\u00f3 \u201cfeudal\u201d como lo que llam\u00f3 \u201casi\u00e1tico\u201d. En todos \u00e9stos, los grupos dominantes que ejercen una fuerza pol\u00edtica y militar se apropian de los excedentes. Hay mucho que decir sobre esta clasificaci\u00f3n tan amplia, tomada de Samir Amin, pero su inconveniente es que el m\u00e9todo \u201ctributario\u201d claramente incluye sociedades en muy diferentes etapas de capacidad productiva, de los se\u00f1ores feudales occidentales de la Edad Media al Imperio Chino; de econom\u00edas sin ciudades a las urbanizadas. Sin embargo, el an\u00e1lisis toca s\u00f3lo perif\u00e9ricamente lo que es el problema esencial del por qu\u00e9, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo una variante del m\u00e9todo tributario gener\u00f3 el capitalismo desarrollado.<\/p>\n<p>En resumen, el an\u00e1lisis de los sistemas de producci\u00f3n debe estar basado en el estudio de las fuerzas materiales de producci\u00f3n existentes: esto es, estudio tanto de la tecnolog\u00eda y de la organizaci\u00f3n como de la econom\u00eda. No debemos olvidar que en el mismo Prefacio, cuyo pasaje posterior es citado con tanta frecuencia, Marx sostiene que la econom\u00eda pol\u00edtica es la anatom\u00eda de la sociedad civil. Sin embargo, en un aspecto el an\u00e1lisis tradicional de los MDP y su transformaci\u00f3n aun debe desarrollarse; y el trabajo marxista reciente lo ha hecho. A menudo, la transformaci\u00f3n real de un modo de producci\u00f3n ha sido vista en t\u00e9rminos causales y unilineales: dentro de cada modo, se dice, existe una \u201ccontradicci\u00f3n b\u00e1sica\u201d que genera la din\u00e1mica y las fuerzas que llevar\u00e1n a su transformaci\u00f3n. No est\u00e1 muy claro que \u00e9sta sea la visi\u00f3n de Marx \u2015a excepci\u00f3n del capitalismo\u2015 y ciertamente nos conduce a grandes dificultades y a debates sin fin, particularmente en referencia a la transici\u00f3n del feudalismo occidental al capitalismo. Parece de mayor utilidad hacer las siguientes dos suposiciones. <em>Primero, <\/em>que los elementos b\u00e1sicos dentro de un modo de producci\u00f3n que conducen a desestabilizarlo implican la <em>potencialidad, <\/em>m\u00e1s que la certeza, de la transformaci\u00f3n, pero que, dependiendo de la estructura del m\u00e9todo, tambi\u00e9n establecen ciertos l\u00edmites al tipo de transformaci\u00f3n posible. <em>Segundo, <\/em>que los mecanismos que conducen a la transformaci\u00f3n de un modo a otro pueden no ser exclusivamente internos de ese modo, sino pueden surgir de la conjunci\u00f3n e interacci\u00f3n con sociedades con diferentes estructuras. En este sentido todo desarrollo es un desarrollo <em>mixto. <\/em>En vez de buscar \u00fanicamente las condiciones regionales espec\u00edficas que llevan a la formaci\u00f3n de, digamos, el sistema peculiar de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica en el Mediterr\u00e1neo, o de la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo dentro de los feudos y las ciudades de Europa occidental, deber\u00edamos observar los distintos caminos que conducen a los cruces y encrucijadas en que se encontraron estas regiones en cierta etapa de desarrollo.<\/p>\n<p>Este acercamiento \u2015que me parece cabe perfectamente dentro del esp\u00edritu de Marx, y para el cual, si es preciso, puede encontrarse alguna autoridad textual\u2015 facilita la explicaci\u00f3n de la coexistencia de sociedades que progresan m\u00e1s en el camino del capitalismo y aquellas que, hasta no ser penetradas y conquistadas por \u00e9l, no pudieron desarrollarse de esa manera. Pero tambi\u00e9n centra la atenci\u00f3n en un hecho, de que los historiadores y los capitalistas est\u00e1n cada vez m\u00e1s conscientes: que la evoluci\u00f3n de este sistema es en s\u00ed una evoluci\u00f3n mixta; que se construye sobre la base de materiales preexistentes, utiliz\u00e1ndolos y adapt\u00e1ndolos pero tambi\u00e9n siendo moldeado por ellos.<\/p>\n<p>Investigaciones recientes sobre la formaci\u00f3n y el desarrollo de las clases trabajadoras han servido para ilustrar este punto. De hecho, una de las razones por las que los pasados veinticinco a\u00f1os en la historia del mundo han sido testigos de cambios sociales de tal profundidad, es que esos elementos precapitalistas, hasta ahora partes esenciales de la operaci\u00f3n del capitalismo, finalmente han sido demasiado erosionados por el desarrollo capitalista para jugar el papel vital que alguna vez ocuparon. Estoy pensando aqu\u00ed, por supuesto, en la familia.<\/p>\n<p><em>El legado de Marx<\/em><\/p>\n<p>Perm\u00edtanme ahora volver a los ejemplos de que hablaba al principio de esta charla que ilustran la gran significaci\u00f3n que tuvo Marx para los historiadores. Marx sigue siendo la base esencial de cualquier estudio adecuado de la historia, porque \u2015hasta ahora\u2015 s\u00f3lo \u00e9l ha intentado formular un enfoque metodol\u00f3gico de la historia como totalidad, y de concebir y explicar el proceso entero de la evoluci\u00f3n social humana. En este sentido es superior a Max Weber, su \u00fanico verdadero rival como influencia te\u00f3rica para los historiadores, y en muchos aspectos un suplemento importante y correctivo. Una historia basada en Marx es inconcebible sin adiciones weberianas, pero la historia weberiana es inconcebible excepto en la medida en que toma a Marx, o al menos el <em>Fragestellung <\/em>marxista, como punto de partida. Si deseamos responder la gran pregunta de toda la historia \u2015principalmente, c\u00f3mo, por qu\u00e9 y a trav\u00e9s de qu\u00e9 procesos ha evolucionado la humanidad, del hombre de las cavernas al astronauta, el detentador de la fuerza nuclear y el ingeniero gen\u00e9tico\u2015 s\u00f3lo podemos hacerlo formulando preguntas al estilo de Marx, aunque no aceptemos todas sus respuestas. Lo mismo se aplica si queremos responder la segunda gran pregunta impl\u00edcita en la primera: por qu\u00e9 esta evoluci\u00f3n no ha sido pareja y lineal, sino extraordinariamente desigual y combinada.<\/p>\n<p>Las \u00fanicas respuestas alternativas que han sido sugeridas formulan en t\u00e9rminos de evoluci\u00f3n biol\u00f3gica (la sociobiolog\u00eda), pero son evidentemente inadecuadas. Marx no dijo la \u00faltima palabra \u2015todo lo contrario\u2015 pero s\u00ed la primera, y todav\u00eda estamos obligados a continuar el discurso que \u00e9l inaugur\u00f3.<\/p>\n<p>El tema de esta charla es Marx y la Historia, y no es mi funci\u00f3n anticipar aqu\u00ed la discusi\u00f3n acerca de cu\u00e1les son (o deber\u00edan ser) los temas m\u00e1s relevantes para los historiadores marxistas de hoy. Pero no quisiera terminar sin llamar la atenci\u00f3n hacia dos temas que a mi parecer requieren de atenci\u00f3n urgente. El primero ya lo he mencionado: es el desarrollo de la naturaleza mixta o combinada de cualquier sociedad o sistema social; su interacci\u00f3n con otros sistemas y con el pasado. Es, si desean, la elaboraci\u00f3n de la frase c\u00e9lebre de Marx en el sentido de que los hombres hacen su propia historia, pero no como ellos la eligen sino \u201cbajo circunstancias espec\u00edficas, dadas y transmitidas desde el pasado\u201d. La segunda es la clase y la lucha de clases. Sabemos que ambos son conceptos esenciales para Marx, al menos en la discusi\u00f3n de la historia del capitalismo, pero tambi\u00e9n sabemos que los conceptos est\u00e1n pobremente definidos en sus escritos, lo cual ha originado grandes debates. Una gran parte de la historiograf\u00eda marxista tradicional no ha podido esclarecerlos, y por lo tanto esto ha acarreado dificultades.<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme dar un solo ejemplo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la \u201crevoluci\u00f3n burguesa\u201d? \u00bfPodemos pensar en una \u201crevoluci\u00f3n burguesa\u201d como \u201checha\u201d por una burgues\u00eda, como el objetivo de una lucha burguesa por el poder contra el antiguo r\u00e9gimen o la clase dominante que obstaculiza el camino de la instituci\u00f3n de una sociedad burguesa? \u00bfO <em>cu\u00e1ndo <\/em>podemos pensar que esto sucede as\u00ed? Las cr\u00edticas recientes de la interpretaci\u00f3n marxista de las revoluciones inglesa y francesa han sido efectivas, en gran parte porque han demostrado que una imagen tan tradicional de la burgues\u00eda y de la revoluci\u00f3n burguesa es inadecuada. Deber\u00edamos haber sabido esto. Como marxistas, o de hecho como observadores realistas de la historia, no seguiremos a los cr\u00edticos que niegan la existencia de tales revoluciones, o niegan que las revoluciones inglesas del siglo XVII y la revoluci\u00f3n francesa consiguieron cambios fundamentales y la reorientaci\u00f3n \u201cburguesa\u201d de sus sociedades. Pero tendremos que pensar con mayor precisi\u00f3n lo que queremos decir.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo podemos resumir el impacto de Marx en la escritura de la historia cien a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte? Podemos se\u00f1alar cuatro puntos esenciales:<\/p>\n<p>La actual influencia de Marx en los pa\u00edses no-socialistas es indudablemente mayor entre los historiadores de lo que lo fue durante mi vida \u2015y mi memoria abarca cincuenta a\u00f1os\u2015 y probablemente m\u00e1s que nunca desde su muerte. (La situaci\u00f3n en pa\u00edses oficialmente comprometidos con sus ideas obviamente no puede compararse.) Es necesario decir esto, porque en Oeste momento hay un movimiento bastante generalizado de alejamiento de Marx entre los intelectuales, particularmente en Francia y en Italia. El hecho es que su influencia puede verse no s\u00f3lo en el gran n\u00famero de historiadores que se proclaman marxistas, aunque es bastante grande, y et n\u00famero que reconocen su significaci\u00f3n en la historia (por ejemplo Braudel en Francia, la escuela de Bielefeld en Alemania), sino tambi\u00e9n en el enorme n\u00famero de historiadores exmarxistas, a menudo eminentes, que sostienen el nombre de Marx ante el mundo (por ejemplo Postan). M\u00e1s a\u00fan, existen muchos elementos que, hace cincuenta a\u00f1os, eran manejados principalmente por marxistas y ahora se han vuelto parte de la principal corriente de la historia. Es cierto que esto no ha sido s\u00f3lo debido a Carlos Marx, pero probablemente el marxismo ha sido la influencia principal en la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d de la escritura de la historia contempor\u00e1nea. El marxismo, tal y como se escribe y discute hoy, al me- nos en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, toma a Marx como punto de partida y no como su punto de No quiero decir que necesariamente este marxismo est\u00e9 en desacuerdo con los textos de Marx, aunque est\u00e1 preparado para hacerlo donde \u00e9stos est\u00e1n equivocados o donde son obsoletos. Esto sucede claramente en el caso de su visi\u00f3n de las sociedades orientales y del \u201cmodo de producci\u00f3n asi\u00e1tico\u201d, brillantes y profundas como a menudo eran sus ideas, y tambi\u00e9n respecto a sus puntos de vista sobre las sociedades primitivas y su evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como se ha se\u00f1alado en un reciente libro sobre el marxismo y la antropolog\u00eda escrito por un antrop\u00f3logo marxista: \u201cEl conocimiento de Marx y Engels de las sociedades primitivas era bastante insuficiente como base para la antropolog\u00eda moderna\u201d. Tampoco quiero decir que este marxismo necesariamente desee revisar o abandonar las l\u00edneas principales del concepto materialista de la historia, aunque est\u00e1 preparado para considerarlas cr\u00edticamente donde sea necesario. Por mi parte, no deseo abandonar la concepci\u00f3n materialista de la historia. Pero la historia marxista, en sus versiones m\u00e1s fruct\u00edferas, ahora utiliza los m\u00e9todos de Marx m\u00e1s que comentar sus textos; excepto donde claramente vale la pena comentarlos. Tratamos de hacer lo que el mismo Marx no hizo. Hoy la historia marxista es plural. Una sola interpretaci\u00f3n \u201ccorrecta\u201d no es lo que Marx nos leg\u00f3: se volvi\u00f3 parte de la herencia marxista, particularmente a partir de 1930 m\u00e1s o menos, pero esto ya no se acepta ni es aceptable, al menos ah\u00ed donde la gente tiene una opci\u00f3n en el Este pluralismo tiene sus desventajas. Son m\u00e1s obvias entre quienes teorizan acerca de la historia que entre quienes la escriben, pero son visibles aun entre estos \u00faltimos. Sin embargo, ya sea que pensemos que estas desventajas son m\u00e1s grandes o mas peque\u00f1as que las ventajas, el pluralismo del trabajo marxista de hoy constituye un hecho ineludible. Es m\u00e1s, no hay nada malo en ello: La ciencia es un di\u00e1logo entre distintos puntos de vista basados en un m\u00e9todo com\u00fan. S\u00f3lo deja de ser ciencia cuando no hay un m\u00e9todo para decidir cu\u00e1l de los dos puntos de vista contendientes est\u00e1 equivocado o es menos fruct\u00edfero.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, a menudo \u00e9ste es el caso en la historia, pero de ninguna manera s\u00f3lo en la historia marxista. Hoy la historia marxista no est\u00e1, ni puede estar, aislada del resto del pensamiento y de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. \u00c9sta es una declaraci\u00f3n con una perspectiva doble. Por una parte los marxistas ya no rechazan \u2015excepto como fuente de material b\u00e1sico para su trabajo\u2015 los escritos de historiadores que no pretenden ser marxistas, o que de hecho son antimarxistas. Si son buenos, debe tom\u00e1rseles en cuenta. Esto no nos detiene, sin embargo, para criticar o librar una batalla ideol\u00f3gica aun contra los buenos historiadores que act\u00faan como ide\u00f3logos. Por otra parte, el marxismo ha transformado la corriente fundamental de la historia a tal grado que a menudo hoy resulta imposible decir si un trabajo particular ha sido escrito por un marxista o por un no\u2013 marxista, a menos que el autor nos advierta de su posici\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Esto no es causa de Me gustar\u00eda pensar en un tiempo futuro en que nadie preguntara si los autores son marxistas o no, porque entonces los marxistas podr\u00edan estar satisfechos con la transformaci\u00f3n de la historia alcanzada a trav\u00e9s de las ideas de Marx. Pero estamos lejos de una condici\u00f3n tan ut\u00f3pica; las luchas de ideolog\u00eda y pol\u00edtica, clase y liberaci\u00f3n del siglo XX son tales que ni siquiera es concebible. Para el futuro previsible, tendremos que defender a Marx y al marxismo dentro y fuera de la historia, contra aquellos que lo atacan con bases pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas. Al hacerlo, defenderemos tambi\u00e9n la historia, y la capacidad del hombre para comprender c\u00f3mo el mundo ha llegado a ser lo que es, y c\u00f3mo el hombre puede avanzar hacia un futuro mejor.<\/p>\n<p>&#8212;-<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Dictado por el autor en la conferencia del Centenario de Marx, organizada por la Rep\u00fablica de San Marino en 1983.<\/p>\n<p>[2] J. Hicks, <em>A Theory of Economic History, <\/em>Londres, 1969, p. 3-8.<\/p>\n<p>[3] Citado de <em>El Capital, <\/em>vol. I, Carlos Marx, Penguin Books, Harmondsworth, 1976, p. 513.<\/p>\n<p>[4] Marx, Engels. <em>La ideolog\u00eda alemana, <\/em>ed. Pueblos Unidos, Buenos Aires, 1973, p. 26.<\/p>\n<p>[5] Ibid., p. 37.<\/p>\n<p>[6] Ibid., p. 53.<\/p>\n<p>[7] E. Wolf. <em>Europa <\/em>y <em>el pueblo sin historia, <\/em>Berkeley, 1983, p. 74.<\/p>\n<p>[8] Ibid., p. 75.<\/p>\n<p>[9] <em>La ideolog\u00eda alemana, <\/em>cit., p. 37.<\/p>\n<p>[10] Wolf, op. cit., pp. 91-92.<\/p>\n<p>[11] Wolf, op. cit., p. 389.<\/p>\n<p>* Conferencia publicada en <em>New Left Review<\/em>, n\u00ba 143, 1984. Traducci\u00f3n de Laura Emilia Pacheco para <em>Cuadernos Pol\u00edticos <\/em>n\u00ba 48, 1986.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su concepci\u00f3n materialista de la historia Marx prioriz\u00f3 la valoraci\u00f3n de las luchas entre las clases sociales Por Eric Hobsbawm Estamos aqu\u00ed para discutir temas y problemas de la concepci\u00f3n marxista de la historia, cien a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Marx. \u00c9ste no es un ritual de celebraci\u00f3n de su centenario, pero s\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3110,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-3109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Marx y la historia - UninomadaSUR<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Marx y la historia - UninomadaSUR\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En su concepci\u00f3n materialista de la historia Marx prioriz\u00f3 la valoraci\u00f3n de las luchas entre las clases sociales Por Eric Hobsbawm Estamos aqu\u00ed para discutir temas y problemas de la concepci\u00f3n marxista de la historia, cien a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Marx. \u00c9ste no es un ritual de celebraci\u00f3n de su centenario, pero s\u00ed [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"UninomadaSUR\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-03-25T20:53:04+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"450\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"36 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109\"},\"author\":{\"name\":\"admin\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21\"},\"headline\":\"Marx y la historia\",\"datePublished\":\"2021-03-25T20:53:04+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-25T20:53:04+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109\"},\"wordCount\":7109,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg\",\"articleSection\":[\"Blog\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109\",\"name\":\"Marx y la historia - UninomadaSUR\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg\",\"datePublished\":\"2021-03-25T20:53:04+00:00\",\"dateModified\":\"2021-03-25T20:53:04+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg\",\"width\":600,\"height\":450},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Marx y la historia\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#website\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\",\"name\":\"UninomadaSUR\",\"description\":\"UninomadaSUR\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\",\"name\":\"UninomadaSUR\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png\",\"width\":260,\"height\":94,\"caption\":\"UninomadaSUR\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21\",\"name\":\"admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"admin\"},\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?author=1\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Marx y la historia - UninomadaSUR","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Marx y la historia - UninomadaSUR","og_description":"En su concepci\u00f3n materialista de la historia Marx prioriz\u00f3 la valoraci\u00f3n de las luchas entre las clases sociales Por Eric Hobsbawm Estamos aqu\u00ed para discutir temas y problemas de la concepci\u00f3n marxista de la historia, cien a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Marx. \u00c9ste no es un ritual de celebraci\u00f3n de su centenario, pero s\u00ed [&hellip;]","og_url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109","og_site_name":"UninomadaSUR","article_published_time":"2021-03-25T20:53:04+00:00","og_image":[{"width":600,"height":450,"url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"admin","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"admin","Tiempo de lectura":"36 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109"},"author":{"name":"admin","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21"},"headline":"Marx y la historia","datePublished":"2021-03-25T20:53:04+00:00","dateModified":"2021-03-25T20:53:04+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109"},"wordCount":7109,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg","articleSection":["Blog"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109","name":"Marx y la historia - UninomadaSUR","isPartOf":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg","datePublished":"2021-03-25T20:53:04+00:00","dateModified":"2021-03-25T20:53:04+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#primaryimage","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg","contentUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg","width":600,"height":450},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3109#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/uninomadasur.net\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Marx y la historia"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#website","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/","name":"UninomadaSUR","description":"UninomadaSUR","publisher":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/uninomadasur.net\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization","name":"UninomadaSUR","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png","contentUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png","width":260,"height":94,"caption":"UninomadaSUR"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/c7a35ca2374cf2966d7c68ad81604c21","name":"admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/36436a50c876208a9dab2a6cf1785c4f?s=96&d=mm&r=g","caption":"admin"},"url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?author=1"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/loffit_eric-hobsbawm_01-600x450-1528356780.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paDeUS-O9","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3109"}],"collection":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3109"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3111,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3109\/revisions\/3111"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3110"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}