{"id":3150,"date":"2021-04-21T22:26:56","date_gmt":"2021-04-21T22:26:56","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=3150"},"modified":"2021-04-21T22:26:56","modified_gmt":"2021-04-21T22:26:56","slug":"evald-ilienkov-sobre-el-papel-de-la-contradiccion-en-el-conocimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3150","title":{"rendered":"Evald Ili\u00e9nkov: \u201cSobre el papel de la contradicci\u00f3n en el conocimiento\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>Estenograma de la ponencia y la intervenci\u00f3n final de E. V. Ili\u00e9nkov en la conferencia \u00abEl problema de la contradicci\u00f3n a la luz de la ciencia y la pr\u00e1ctica contempor\u00e1neas\u00bb (Instituto de filosof\u00eda de la Academia de Ciencias de la URSS, 21-25 de abril de 1958). \u00abE. V. Ili\u00e9nkov: personalidad y creatividad\u00bb, Mosc\u00fa, 1999, p\u00e1ginas 245-257<\/em>.<\/p>\n<p>Las dificultades ligadas al problema de la contradicci\u00f3n en el conocimiento intervienen de una forma mucho m\u00e1s clara en la filosof\u00eda como una cuesti\u00f3n acerca de la relaci\u00f3n de la ley dial\u00e9ctica de la uni\u00f3n de contrarios que alcanza su identidad con la conocida exigencia l\u00f3gico-formal de la \u00abno contradicci\u00f3n\u00bb, con la ley de la \u00abprohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Precisamente as\u00ed el problema de la contradicci\u00f3n en el conocimiento y en el pensamiento se concretiza en el transcurso de las actuales discusiones, precisamente as\u00ed estas obligan a aqu\u00e9l a establecer las condiciones de la lucha actual de pensamientos. Sobre esto ya ha hablado P. V. Kopnin. En el curso de estas discusiones, las opiniones diversas gravitan cada vez m\u00e1s claramente en torno a dos polos fundamentales, cada vez m\u00e1s claramente cristalizan dos posiciones. \u00bfPor d\u00f3nde transcurre la frontera entre dichas posiciones?<span id=\"more-12415\"><\/span><\/p>\n<p>Me parece que P. V. Kopnin en su ponencia no ha terminado de esbozar del todo esta frontera, tras describir ambas posiciones de manera que, seg\u00fan una, cualquier contradicci\u00f3n en las determinaciones del objeto se expresa como un \u00abmal\u00bb, y, seg\u00fan la otra, como una \u00abbendici\u00f3n\u00bb. Tras declarar a una y otra posiciones igual de unilaterales, P. V. Kopnin ve la resoluci\u00f3n concreta al problema en la siguiente conclusi\u00f3n: unas contradicciones en las determinaciones son resultado de la negligencia l\u00f3gica y por ello inadmisibles, y otras son expresiones leg\u00edtimas y necesarias de las contradicciones objetivas de la realidad material.<\/p>\n<p>Estoy completamente de acuerdo con la \u00faltima afirmaci\u00f3n del camarada Kopnin. Realmente, las contradicciones en las determinaciones son diferentes: diferentes en cuanto a la fuente de su aparici\u00f3n y en cuanto a su relaci\u00f3n con el objeto. Hay contradicciones que derivan de la negligencia subjetiva, de una inexactitud en los t\u00e9rminos que conduce a la ambig\u00fcedad. Tales contradicciones son inaceptables desde el punto de vista de cualquier l\u00f3gica. Son esas mismas \u00abcontradicciones l\u00f3gicas\u00bb que \u00abno debe haber\u00bb en una investigaci\u00f3n te\u00f3rica seria, son contradicciones intolerables. Pero hay otro tipo de contradicci\u00f3n que aparece en el conocimiento no como resultado de negligencias o errores, sino como resultado del propio movimiento \u00abcorrecto\u00bb del pensamiento seg\u00fan la l\u00f3gica del objeto. Prohibir estas contradicciones significa prohibir la dial\u00e9ctica, y no solo la dial\u00e9ctica, sino tambi\u00e9n el propio desarrollo de la ciencia, pues la ciencia siempre y en todas partes se ha desarrollado justamente a trav\u00e9s del descubrimiento de semejante tipo de contradicciones en las definiciones. As\u00ed ha sido siempre y, si nos ce\u00f1imos a la dial\u00e9ctica, siempre ser\u00e1 as\u00ed.<\/p>\n<p>De esta forma, P. V. Kopnin ha delineado, desde mi punto de vista, la posici\u00f3n de la dial\u00e9ctica bastante correcta y concretamente. Yo pienso igual tambi\u00e9n. Y si P. V. Kopnin me ha atribuido la opini\u00f3n de que cualquier contradicci\u00f3n es una \u00abbendici\u00f3n dial\u00e9ctica\u00bb, esto es solo un lamentable malentendido del cual, si hay que culpar a alguien, ese es al redactor de \u00abCuestiones de filosof\u00eda\u00bb, el camarada Kammari, que tach\u00f3 del texto de mi art\u00edculo el p\u00e1rrafo en el que se dec\u00eda esto claramente.<\/p>\n<p>Creo que solo una persona extremadamente ingenua o un sofista alborotador con malas intenciones pueden llamar \u00abbendici\u00f3n\u00bb a cualquier contradicci\u00f3n que se le venga a uno a la cabeza. Nadie defiende semejante tonter\u00eda, es m\u00e1s, a nadie se le ocurre tomar esta estupidez por la posici\u00f3n de la dial\u00e9ctica en la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, algunos representantes de la l\u00f3gica formal se esfuerzan por atribuir la defensa de semejante absurdo a sus oponentes. Seg\u00fan la opini\u00f3n de aquellos, claramente expresada en el curso de nuestra conferencia por el profesor Kolman, la admisi\u00f3n de un solo caso siquiera en el que la violaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n sea justificada conduce necesariamente al anterior absurdo. El profesor lo ha expresado as\u00ed: si consider\u00e1is que la contradicci\u00f3n en las determinaciones es admisible, aunque sea en un solo caso, entonces autom\u00e1ticamente declar\u00e1is justificado y admisible cualquier caso de violaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n. La prohibici\u00f3n es absoluta o no es necesaria para nada. As\u00ed, topamos con la pretensi\u00f3n de una norma l\u00f3gica por<br \/>\nun significado absoluto y no limitado por nada, con una pretensi\u00f3n tremendamente desp\u00f3tica.<\/p>\n<p>Desde semejante punto de vista, la posici\u00f3n de Kopnin se mezcla con la posici\u00f3n que el mismo P. V. Kopnin llam\u00f3 \u00abunilateral\u00bb y que por equivocaci\u00f3n me atribuy\u00f3 a m\u00ed. Se disputa, en otras palabras, justamente la opini\u00f3n de que hay contradicciones y contradicciones, de que existen contradicciones \u00abl\u00f3gicas\u00bb inaceptables, verbales, inventadas, pero que existen tambi\u00e9n tales expresiones verbales que enuncian correctamente la contradicci\u00f3n objetiva del asunto.<\/p>\n<p>El profesor Kolman, de esta forma, defiende la visi\u00f3n de que cualquier declaraci\u00f3n que contenga determinaciones contradictorias las unas a las otras es fruto de la \u00abfalsedad\u00bb e indicador de la inexactitud del pensamiento.<\/p>\n<p>Es justo esta tesis la que yo considero falsa. Yo creo que aceptarla significa eliminar toda la dial\u00e9ctica como tal, la dial\u00e9ctica como l\u00f3gica y teor\u00eda del conocimiento. Significa destruir el mism\u00edsimo n\u00facleo, el mism\u00edsimo coraz\u00f3n de la l\u00f3gica dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>Por ello, no es posible ponerse de acuerdo con semejante posicionamiento. Por ello, precisamente, es necesario entrar en conflicto con el profesor Kolman. Se\u00f1alaremos inmediatamente que no intentamos para nada refutar la \u00absemilla racional\u00bb, las \u00abbuenas intenciones\u00bb del principio de no contradicci\u00f3n, sino solamente sus pretensiones desmedidas de rol de principio supremo y sin limitaciones del \u00abpensamiento correcto\u00bb.<\/p>\n<p>Demostr\u00e9 en mi art\u00edculo y sigo demostrando ahora no la tesis de que \u00abcualquier contradicci\u00f3n es una bendici\u00f3n\u00bb, sino otra tesis, la de que no solo puede haber, sino que hay ciertos casos (y no \u00abun solo caso\u00bb) en los que la violaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n en su formulaci\u00f3n cl\u00e1sica (Arist\u00f3teles-estoicos o Leibniz-Kant) no es producto de la \u00abfalsedad\u00bb en el movimiento del pensamiento, sino que necesariamente emana del propio movimiento correcto del pensamiento seg\u00fan la l\u00f3gica del objeto. En el art\u00edculo, bien que mal, analic\u00e9 el caso en el que la uni\u00f3n de las determinaciones contradictorias solo permite \u00abexpresar\u00bb la naturaleza objetivamente contradictoria del objeto; el caso en el que la violaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n en su forma cl\u00e1sica resulta la forma de expresi\u00f3n \u00abcorrecta\u00bb e imprescindible, y la \u00abprohibici\u00f3n\u00bb se transforma en una venda antidial\u00e9ctica en los ojos del investigador.<\/p>\n<p>Me alegra mucho que P. V. Kopnin estuviese de acuerdo conmigo en esto. Este s\u00ed es el contenido fundamental del art\u00edculo. Si he conseguido demostrar en el material de la historia de la econom\u00eda pol\u00edtica el hecho de que la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n, en sus formulaciones e interpretaciones que hist\u00f3ricamente han tenido lugar, se ha enfrentado y se enfrenta hostilmente a la dial\u00e9ctica, entonces esto es lo que hab\u00eda que demostrar.<\/p>\n<p>P. V. Kopnin me ha reprochado que, refutando yo correctamente las pretensiones absolutistas de la \u00abprohibici\u00f3n\u00bb en sus formulaciones e interpretaciones que han tenido lugar en la historia, hago sin embargo como si refutase tambi\u00e9n la propia prohibici\u00f3n en general, es decir, en su forma e interpretaci\u00f3n racional, en su, como expres\u00f3 Pavel Vasilievich, formulaci\u00f3n \u00abcorrecta\u00bb.<\/p>\n<p>Yo realmente me refiero \u00fanica y exclusivamente a las formulaciones e interpretaciones que tienen o han tenido lugar en la literatura sobre l\u00f3gica. Todas ellas sin excepci\u00f3n resultan en realidad variantes de la f\u00f3rmula aristot\u00e9lica o kantiana-leibniziana. No me refer\u00eda ni me refiero a aquella misteriosa f\u00f3rmula o interpretaci\u00f3n \u00abcorrecta\u00bb en la que esta prohibici\u00f3n se convertir\u00eda de enemigo a amigo de la dial\u00e9ctica. Y esto no lo hago por la simple raz\u00f3n de que, hasta ahora, ni a m\u00ed ni a nadie le es dado a conocer semejante interpretaci\u00f3n. Yo, como P. V., estar\u00eda muy contento si finalmente se hallase y se promulgase dicha interpretaci\u00f3n que pudiese enlazarse con la dial\u00e9ctica sin perjuicio para esta \u00faltima. Pero de momento no existe.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, me considero con derecho a hablar solo sobre aquello que alguna vez y en alg\u00fan lugar \u00abha tenido lugar hist\u00f3ricamente\u00bb, y evito hablar sobre lo que se halla \u00fanicamente en el plano de las buenas intenciones. Y todas las f\u00f3rmulas de la prohibici\u00f3n \u00abque se han dado en la historia\u00bb sin excepci\u00f3n se contraponen a la dial\u00e9ctica. Esto es un hecho. La misma f\u00f3rmula de la \u00abprohibici\u00f3n\u00bb a la que ha aducido P. V., tras considerarla como la \u00abcorrecta\u00bb que se buscaba, tampoco se salva de la cr\u00edtica; esto intento demostrarlo m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>El defecto principal de las f\u00f3rmulas de la prohibici\u00f3n que se han dado no es que establezcan obst\u00e1culos para las inaceptables contradicciones \u00abl\u00f3gicas\u00bb, sino que, como poco, se esfuerzan en establecerlos. Su desgracia es que ellas, en virtud de su extrema abstracci\u00f3n, junto con las contradicciones \u00abl\u00f3gicas\u00bb proh\u00edben cualquier contradicci\u00f3n en las determinaciones, incluida la dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>La f\u00f3rmula que ha dado P. V. Kopnin en su exposici\u00f3n, a primera vista, no contiene en s\u00ed este defecto. Pero, sin embargo, ella peca clara y directamente del defecto opuesto. M\u00e1s concretamente: est\u00e1 formulada con la intenci\u00f3n de permitir las enunciaciones que expresen la unidad dial\u00e9cticamente justificada de las determinaciones opuestas. Pero \u00bfa qu\u00e9 precio se paga esto? Al m\u00e1s alto: ella al mismo tiempo permite tambi\u00e9n cualquier absurda contradicci\u00f3n \u00abl\u00f3gica\u00bb.<\/p>\n<p>Realmente, la prohibici\u00f3n en esta f\u00f3rmula correcta, como supone P. V., me permite expresar tales \u00abjuicios\u00bb como, por ejemplo, \u00abun gato en el tejado ma\u00falla y no ma\u00falla a la vez\u00bb. Pero, sin embargo, ella me proh\u00edbe rechazar esta expresi\u00f3n est\u00fapida \u00abdentro de los l\u00edmites del sistema de expresiones dentro del cual ella se considera verdadera\u00bb.<\/p>\n<p>No pienso que esta f\u00f3rmula se pueda considerar \u00abcorrecta\u00bb. Me parece que se puede hacer una conclusi\u00f3n: si las formulaciones de la \u00abprohibici\u00f3n\u00bb aristot\u00e9lica y leibniziana-kantiana proh\u00edben autom\u00e1ticamente las contradicciones l\u00f3gicas (inaceptables) en las determinaciones junto con las expresiones en las que se expresa la unidad dial\u00e9ctica de los contrarios, entonces la f\u00f3rmula de P. V. Kopnin permite las contradicciones dial\u00e9cticas junto con las inadmisibles, las \u00abl\u00f3gicas\u00bb. Qu\u00e9 es mejor o qu\u00e9 es peor, no voy a ponerme a juzgarlo. Surge una pregunta: \u00bfes posible en general, en principio, una f\u00f3rmula de la prohibici\u00f3n que suponga un impedimento para las contradicciones l\u00f3gicas pero que no obstaculice la expresi\u00f3n de las contradicciones dial\u00e9cticas?<\/p>\n<p>En otras palabras, \u00bfes posible una f\u00f3rmula que permita inmediatamente, antes y fuera de cualquier an\u00e1lisis del conocimiento en su contenido material real, diferenciar la contradicci\u00f3n puramente verbal de la expresi\u00f3n verbal de la contradicci\u00f3n real?<\/p>\n<p>Yo pienso que dicha f\u00f3rmula es imposible. Esto lo formulo como tesis fundamental de mi exposici\u00f3n: son infructuosos e irrealizables por su propio principio los intentos por crear semejante f\u00f3rmula m\u00e1gica que, como una prueba de fuego, permita antes y fuera del an\u00e1lisis del conocimiento en su contenido concreto diferenciar inmediatamente las contradicciones verbales (esto es, \u00abl\u00f3gicas\u00bb) de la correcta expresi\u00f3n verbal de la uni\u00f3n objetiva de los contrarios en el conocimiento.<\/p>\n<p>La imposibilidad de esta empresa se fundamenta en que, debido a su forma externa, es decir, sint\u00e1ctico-verbal, la conocida como contradicci\u00f3n \u00abl\u00f3gica\u00bb es indistinguible de la contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica expresada en el habla.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis del conocimiento seg\u00fan su contenido material completamente concreto s\u00ed es capaz de diferenciar la una de la otra. Esta es la posici\u00f3n de la l\u00f3gica dial\u00e9ctica. Esta es la posici\u00f3n que desde hace alg\u00fan tiempo rebate el profesor Kolman. Desde su punto de vista, son igual de \u00abincorrectas\u00bb las dos siguientes enunciaciones: [1] El gato al mismo tiempo tiene y no tiene rabo, y [2] La flecha en vuelo se encuentra y no se encuentra a la vez en el mismo lugar.<\/p>\n<p>Si se expresa lo \u00abcom\u00fan\u00bb que se tiene en estas dos \u00abexpresiones\u00bb, en forma de formulaci\u00f3n abstracta, entonces esto \u00abcom\u00fan\u00bb sonar\u00e1 as\u00ed: \u00abA es a la vez B y no-B\u00bb. Creo innecesario demostrar que estas dos expresiones son indiferenciables por su forma sint\u00e1ctico-verbal, que poseen fuentes de procedencia completamente diferentes.<\/p>\n<p>La primera es o una negligencia, o la premeditaci\u00f3n de la arbitrariedad sof\u00edstica. La segunda es la tesis que ya desde hace dos mil a\u00f1os ocupa las mentes de fil\u00f3sofos y l\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En cualquier caso, ni Arist\u00f3teles, ni Hegel, ni Engels, ni Lenin han considerado jam\u00e1s que esto se trate simplemente del lamentable producto de un malentendido verbal. Incluso B. Russell ve en dicha tesis una determinada dificultad completamente en vigor: la circunstancia de que en la teor\u00eda de Zen\u00f3n de forma clara se viola el principio de no contradicci\u00f3n en la misma manera en la que el profesor Kolman asume este principio y mediante el cual se ha esforzado en interpretar la paradoja de la flecha de forma que pueda ser reconciliada con la prohibici\u00f3n.<\/p>\n<p>Si la posici\u00f3n del profesor Kolman se basa en que no hay y no puede haber ni un solo caso donde la violaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n se d\u00e9 con absoluta necesidad a partir del propio movimiento \u00abcorrecto\u00bb del pensamiento, entonces la flecha es justo \u00abese\u00bb caso (aunque ni de lejos el \u00fanico, de lo que hablaremos despu\u00e9s).<\/p>\n<p>\u00bfHa refutado el profesor Kolman este \u00abcaso\u00bb? En mi opini\u00f3n, ha demostrado precisamente lo contrario a lo que pretend\u00eda demostrar. \u00danicamente ha evidenciado de forma clara la bancarrota de un intento m\u00e1s de la l\u00f3gica formal por hacer frente a una dificultad que no tiene car\u00e1cter formal en absoluto. Para salvar al principio de no contradicci\u00f3n, el profesor Kolman se ve obligado a violarlo dos veces. F\u00edjense atentamente: \u00e9l considera que la antinomia desaparece en cuanto el \u00abindeterminado\u00bb t\u00e9rmino \u00abse encuentra\u00bb se sustituye por dos t\u00e9rminos \u00abdefinidos\u00bb, \u00abyace\u00bb y \u00abpasa\u00bb. Tras esta operaci\u00f3n, la paradoja de Zen\u00f3n queda como la composici\u00f3n de las dos siguientes expresiones:<\/p>\n<p>1. \u00abLa flecha en vuelo yace\u00bb. \u2013 Clara violaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n en nombre de su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. \u00abLa flecha en vuelo pasa\u00bb. \u2013 Segunda violaci\u00f3n, pues este juicio es incompatible con el primero seg\u00fan aquella prohibici\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, la prohibici\u00f3n es violada dos veces. \u00bfY qu\u00e9 es esto? Nada. Simplemente toda la dificultad es trasladada de un t\u00e9rmino a otro, de las palabras \u00abse encuentra\u00bb a la palabra \u00abpasa\u00bb. Pues \u00abpasa\u00bb significa de nuevo que la flecha se encuentra y no se encuentra en el mismo sitio\u2026<\/p>\n<p>Si esta \u00abresoluci\u00f3n\u00bb se considera el tr\u00e1nsito de la metaf\u00edsica a la dial\u00e9ctica en este traicionero punto en el que el propio Engels pec\u00f3 de hegeliano, entonces, \u00bf\u00a1qu\u00e9 consideramos como el medio sem\u00e1ntico-verbal de resoluci\u00f3n de contradicciones?!<\/p>\n<p>No ser\u00e1 de ayuda la otra astucia verbal a la que ha recurrido el profesor Kolman, la adici\u00f3n de la palabrita \u00abrelativamente\u00bb (\u00abLa flecha en vuelo relativamente yace en el mismo sitio y relativamente pasa a otro\u00bb). Con este disfraz verbal la paradoja de Zen\u00f3n solo se enmascara, su agudeza se embota mediante una engorrosa expresi\u00f3n verbal y nada m\u00e1s. La antinomia se conserva, pero deja de ser evidente, echa a perder el ingenio que le dio Zen\u00f3n a la expresi\u00f3n, y en vez de una aut\u00e9ntica soluci\u00f3n se ofrece una ilusi\u00f3n, la apariencia de una soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Creo que la paradoja de Zen\u00f3n no se soluciona verbalmente, por medio de la sustituci\u00f3n de ciertas palabritas por otras. Creo que la aut\u00e9ntica soluci\u00f3n de esta contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica en las determinaciones ser\u00e1 hallada alg\u00fan d\u00eda el f\u00edsica te\u00f3rica y experimental, dentro del estudio sobre el tiempo y el espacio.<\/p>\n<p>As\u00ed se encontrar\u00e1 la soluci\u00f3n concreta. De momento, la dificultad se expresa en forma de antinomia. Y la antinomia (precisamente gracias al ingenio que el profesor Kolman se esfuerza por embotar) le demuestra al f\u00edsico que aqu\u00ed existe una aut\u00e9ntica dificultad que espera su resoluci\u00f3n real y no verbal.<\/p>\n<p>Pongamos la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 sentido real tienen nuestras discusiones? \u00bfEs posible que todo esto se trate \u00fanicamente de ejercicios escol\u00e1sticos?<\/p>\n<p>\u00bfO tras la discusi\u00f3n sobre la flecha se esconde otro debate mucho m\u00e1s importante?<\/p>\n<p>Creo que la verdadera controversia se encuentra m\u00e1s al fondo. El asunto es que la cuesti\u00f3n de la contradicci\u00f3n y de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n en la l\u00f3gica aparece solo porque el conocimiento real constantemente, durante todos los siglos hasta nuestros d\u00edas (y, si nos fiamos de la dial\u00e9ctica, as\u00ed ser\u00e1 en adelante) se desarrolla mediante una continua reproducci\u00f3n y resoluci\u00f3n de contradicciones en las determinaciones.<\/p>\n<p>Ni que decir tiene que lo que aqu\u00ed se trata no son esas contradicciones simplemente verbales que siempre se dan y se van a dar en tanto que el ser humano no est\u00e1 vacunado contra los pecados de la negligencia y la imprecisi\u00f3n en la utilizaci\u00f3n de los t\u00e9rminos. Aqu\u00ed hablamos de las contradicciones en las determinaciones que necesariamente aparecen del movimiento m\u00e1s \u00abcorrecto\u00bb que pueda haber del pensamiento a partir de la l\u00f3gica del objeto.<\/p>\n<p>Si se tienen a la vista estas contradicciones y no las verbales, entonces hay que responder de esta forma a la pregunta que se encuentra en la cabecera de mi exposici\u00f3n: la contradicci\u00f3n en las determinaciones siempre ha sido, es y ser\u00e1 la fuerza motriz del desarrollo te\u00f3rico, la forma en la que siempre se reconoce el problema irresuelto. En este sentido, la contradicci\u00f3n es el \u00abmotor de desarrollo\u00bb de la teor\u00eda. Prohibirla significa prohibir el propio avance de la teor\u00eda. Por fortuna, esto no depende ni del profesor Kolman ni del posicionamiento que comparten con \u00e9l algunos l\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Se puede constatar como un hecho, explicado solo por la dial\u00e9ctica (hegeliana, y despu\u00e9s marxista-leninista) que cualquier problema cient\u00edfico-te\u00f3rico serio y no inventado siempre se reconoce como contradicci\u00f3n en las determinaciones te\u00f3ricas, en forma de contradicci\u00f3n dentro del sistema existente de conceptos.<\/p>\n<p>Un ejemplo: la crisis de la f\u00edsica en la frontera de los siglos XIX-XX.<\/p>\n<p>Cuando los hechos, siendo expresados a trav\u00e9s del sistema existente de determinaciones te\u00f3ricas, de repente adquieren un aspecto parad\u00f3jico, entonces este sistema se encuentra frente a un problema que exige una soluci\u00f3n concreta en una nueva y m\u00e1s elevada teor\u00eda.<\/p>\n<p>Precisamente aqu\u00ed, en este punto, es determinante la diferencia entre la l\u00f3gica metaf\u00edsica y dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>La cosa reside en que la metaf\u00edsica y la dial\u00e9ctica en este punto ofrecen dos m\u00e9todos de resoluci\u00f3n de contradicciones totalmente contrapuestos.<\/p>\n<p>La metaf\u00edsica, enfrentada con este hecho, siempre intenta demostrar que la contradicci\u00f3n en la que se obstina el pensamiento es producto de la negligencia subjetiva, resultado de una incorrecta utilizaci\u00f3n de t\u00e9rminos, nombres, expresiones, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Si el pensamiento se ha encallado en una contradicci\u00f3n, no se puede seguir adelante. Hay que volver \u00abatr\u00e1s\u00bb, hay que analizar el movimiento precedente del pensamiento y encontrar el error que ha dado como resultado la contradicci\u00f3n. Hasta que este \u00aberror\u00bb no sea revelado y corregido mediante el puro an\u00e1lisis formal, no se puede seguir \u00abadelante\u00bb. La contradicci\u00f3n se interpreta como una barrera a trav\u00e9s de la cual el pensamiento no tiene derecho a dar un solo paso.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo exige actuar la l\u00f3gica dial\u00e9ctica en este caso?<\/p>\n<p>Exige sobre todo llevar la contradicci\u00f3n surgida a su completa, precisa y clara expresi\u00f3n, a su l\u00edmite antin\u00f3mico.<\/p>\n<p>Para la dial\u00e9ctica, la contradicci\u00f3n en las determinaciones no es una barrera infranqueable, sino al contrario, es el trampol\u00edn desde el cual el pensamiento debe realizar un salto hacia adelante en la investigaci\u00f3n te\u00f3rica y experimental concreta del objeto. La contradicci\u00f3n en las determinaciones es la propia forma l\u00f3gica en la que se constituye el problema, la cuesti\u00f3n sujeta a la resoluci\u00f3n en los hechos.<\/p>\n<p>(Haremos notar entre par\u00e9ntesis que la dial\u00e9ctica nunca proh\u00edbe, al encontrarse con una contradicci\u00f3n, volver \u00abatr\u00e1s\u00bb y analizar el paso precedente de la reflexi\u00f3n con el objetivo de comprobar si acaso no nos hemos topado con una contradicci\u00f3n verbal. Volver \u00abatr\u00e1s\u00bb y comprobar el curso del pensamiento nunca es perjudicial. Lo perjudicial es la imagen de que esta comprobaci\u00f3n debe disipar, liquidar y eliminar la contradicci\u00f3n del pensamiento cueste lo que cueste).<\/p>\n<p>Cuando la contradicci\u00f3n es conducida a la tensi\u00f3n clara y completa, entonces la l\u00f3gica dial\u00e9ctica recomienda seguir adelante, avanzar, investigar m\u00e1s y m\u00e1s a fondo el objeto con la meta de encontrar el medio material real y concreto con el que la contradicci\u00f3n aparecida se resuelva mediante un aut\u00e9ntico movimiento del objeto.<\/p>\n<p>Precisamente as\u00ed procede en \u00abEl Capital\u00bb K. Marx. He intentado hablar acerca de esto en mi art\u00edculo de \u00abCuestiones de filosof\u00eda\u00bb, en el mismo art\u00edculo con el que el profesor Kolman ha polemizado.<\/p>\n<p>El profesor Kolman aconseja proceder justo al contrario. M\u00e1s concretamente, una vez que nos hemos chocado con una contradicci\u00f3n en las determinaciones, estamos obligados a volver \u00abatr\u00e1s\u00bb, a descubrir a toda costa el eslab\u00f3n incorrecto en los juicios precedentes y despu\u00e9s liquidarlo a trav\u00e9s de la sustituci\u00f3n de los t\u00e9rminos y expresiones \u00abindefinidos\u00bb por otros \u00abdefinidos\u00bb. El posicionamiento del profesor Kolman no permite seguir adelante, por el camino de la investigaci\u00f3n te\u00f3rica y experimental ulterior, mientras que la contradicci\u00f3n siga establecida.<\/p>\n<p>En verdad (y el profesor Kolman ha demostrado brillantemente esta circunstancia con su an\u00e1lisis de la \u00abflecha\u00bb), de esta forma la contradicci\u00f3n no se soluciona en absoluto, y mucho menos \u00abse liquida\u00bb. Ella, en el mejor de los casos, se disimula, se disfraza mediante un dise\u00f1o verbal artificial. Bajo este camuflaje verbal, ella por lo menos se conserva en toda su tensi\u00f3n, pero para la persona inexperta deja de ser evidente. Se construye solo la apariencia de que ya no hay contradicci\u00f3n y por lo tanto ya no hay nada de lo que preocuparse. Y esto es justo lo que Hegel acertadamente denomin\u00f3 como \u00abdulzura filistea con las cosas\u00bb.<\/p>\n<p>Marx, Engels y Lenin en este punto siguen tras Hegel: la contradicci\u00f3n, una vez identificada, exige un reconocimiento claro y preciso, y despu\u00e9s una soluci\u00f3n igual de clara y precisa por medio de un posterior an\u00e1lisis de los hechos y de los datos en la pr\u00e1ctica, en la experimentaci\u00f3n; hechos que demuestren el m\u00e9todo material-sensible para la resoluci\u00f3n de dicha contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre otras cosas, el profesor Kolman se consuela a s\u00ed mismo con aquello de que la \u00abflecha\u00bb es el \u00ab\u00fanico precedente\u00bb, la \u00abexcepci\u00f3n hegeliana\u00bb de las reglas de la l\u00f3gica formal que fue admitida por error por Engels.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed un ejemplo del mismo tipo: \u00abConstituye una contradicci\u00f3n que un cuerpo caiga constantemente sobre otro y que con igual constancia se distancie del mismo. La elipsis es una de las formas de movimiento en que esta contradicci\u00f3n se realiza y al mismo tiempo se resuelve\u00bb.<\/p>\n<p>Este ya no es Engels, sino Marx. Este es \u00abun\u00bb precedente m\u00e1s, aunque tampoco el \u00faltimo, de la \u00abviolaci\u00f3n\u00bb de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n l\u00f3gico-formal.<\/p>\n<p>Se puede a\u00f1adir, adem\u00e1s: \u00abEl proceso en que se intercambian las mercanc\u00edas implica relaciones contradictorias, rec\u00edprocamente excluyentes. El desarrollo de la mercanc\u00eda no suprime esas contradicciones, mas engendra la forma en que pueden moverse. Es \u00e9ste, en general, el m\u00e9todo por el cual se resuelven las contradicciones reales\u00bb. Dejemos que el profesor Kolman, como especialista en cuestiones filos\u00f3ficas de f\u00edsica y matem\u00e1ticas, se apa\u00f1e no solo con la \u00abflecha\u00bb, sino tambi\u00e9n con la elipsis. Seg\u00fan la contradicci\u00f3n l\u00f3gico-formal, la definici\u00f3n te\u00f3rico-material de la elipsis (como forma descrita como un cuerpo que al mismo tiempo cae y se aleja en relaci\u00f3n a otro cuerpo, esto es, \u00aben una y la misma relaci\u00f3n\u00bb) es un sinsentido.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la dial\u00e9ctica, este \u00absinsentido\u00bb se realiza hoy en d\u00eda en el movimiento de un sat\u00e9lite artificial. Este \u00absinsentido\u00bb lo puede captar a simple vista cualquier defensor de la l\u00f3gica formal que busque el sentido absoluto de la norma l\u00f3gica universal.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tambi\u00e9n se puede decir, por supuesto, que Marx (as\u00ed como Engels) \u00abva a la zaga de Hegel\u00bb, \u00abcoquetea con el m\u00e9todo hegeliano de expresi\u00f3n\u00bb, etc. Pero entonces los representantes del posicionamiento que encarna el profesor Kolman deber\u00edan ajustar cuentas con el propio Hegel si realmente en \u00e9l ven la fuente y el origen de todos los males.<\/p>\n<p>En verdad, lo que repetidamente se ha venido atestiguando por parte de los cl\u00e1sicos, especialmente por Lenin en sus \u00abCuadernos filos\u00f3ficos\u00bb, es que el marxismo en el problema de la contradicci\u00f3n y su rol en el desarrollo tanto real como l\u00f3gico directa e inmediatamente remite a Hegel, desarrollando en base al materialismo las semillas racionales de su l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Los representantes de la posici\u00f3n que encarna el profesor Kolman no se han molestado en resolver sus puntos cr\u00edticos con la dial\u00e9ctica hegeliana, prefieren simplemente denigrar a Hegel. Y, como resultado, no solamente no avanzan desde Hegel hacia Marx, sino que se quedan en posiciones prehegelianas; m\u00e1s exactamente, kantianas.<\/p>\n<p>Precisamente para Kant la contradicci\u00f3n es sin\u00f3nimo de disparate, es la \u00abfalsedad\u00bb en el proceso de enlace entre conceptos y juicios, es la forma que destruye al conocimiento. Precisamente Kant conoce y admite un m\u00e9todo de resoluci\u00f3n de contradicciones: el m\u00e9todo de separaci\u00f3n de tesis contrarias \u00aben dos relaciones diferentes\u00bb. Esta posici\u00f3n cl\u00e1sica de la metaf\u00edsica en la cuesti\u00f3n sobre la contradicci\u00f3n a d\u00eda de hoy la siguen reproduciendo numerosos manuales de l\u00f3gica formal. Estos toman la formulaci\u00f3n de la prohibici\u00f3n en una de sus redacciones (aristot\u00e9lica o leibniziana-kantiana) y pretenden enlazarla artificialmente con frases materialistas.<\/p>\n<p>\u00danicamente con frases. Porque enlazar la \u00abprohibici\u00f3n\u00bb con los principios de la dial\u00e9ctica materialista y de esa forma revelar su \u00absemilla racional\u00bb solo es posible por el camino del an\u00e1lisis cr\u00edtico de los principios en cuya base dicha prohibici\u00f3n en general fue desarrollada como tal.<\/p>\n<p>Por ello solo surge la discusi\u00f3n de que los compa\u00f1eros que intentan encontrar la \u00absemilla racional\u00bb de la prohibici\u00f3n de la contradicci\u00f3n todav\u00eda no han saldado seriamente las cuentas con las premisas filos\u00f3ficas bajo las que la \u00abno contradicci\u00f3n\u00bb resulta la norma incondicional del \u00abpensamiento correcto\u00bb.<\/p>\n<p>Un ejemplo brillante de que la contradicci\u00f3n en las determinaciones aparece no como resultado de \u00aberrores\u00bb, sino como resultado del mism\u00edsimo movimiento \u00abcorrecto\u00bb del pensamiento, y que por ello encuentra su soluci\u00f3n en la investigaci\u00f3n posterior de los hechos materiales y pr\u00e1ctico-sensibles dados, es \u00abEl Capital\u00bb de Marx. Esto es algo m\u00e1s serio que la \u00abflecha\u00bb, aunque ya esta flecha golpea directamente en el coraz\u00f3n del posicionamiento del profesor Kolman.<\/p>\n<p>Marx, como ya se sabe, somete a an\u00e1lisis la esfera de la circulaci\u00f3n monetario-mercantil como esfera que aparece como premisa tanto hist\u00f3rica como \u00abl\u00f3gica\u00bb de la aparici\u00f3n de la plusval\u00eda. Este an\u00e1lisis conduce a una contradicci\u00f3n, y, adem\u00e1s, a una contradicci\u00f3n \u00abal mismo tiempo y en una y la misma relaci\u00f3n\u00bb. El problema, como es sabido, es formulado por Marx as\u00ed: \u00bfc\u00f3mo es posible la aparici\u00f3n de plusval\u00eda en base a la ley del valor, si la plusval\u00eda contiene en s\u00ed una determinaci\u00f3n que contradice directamente a la ley del valor?<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo de una realidad nace su propia contradicci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00abPor vueltas y revueltas que le demos, el resultado es el mismo. Si se intercambian equivalentes, no se origina plusvalor alguno, y si se intercambian no equivalentes, tampoco surge ning\u00fan plusvalor\u00bb (El Capital, libro primero, cap\u00edtulo 4).<\/p>\n<p>Y, sin embargo, la plusval\u00eda aparece\u2026<\/p>\n<p>Dos hechos se contraponen el uno al otro. Naturalmente, las definiciones te\u00f3ricas de estos dos hechos tambi\u00e9n se contraponen. El mismo profesor Kolman admite que dos hechos pueden contradecirse, pero sus definiciones te\u00f3ricas de ninguna manera pueden hacerlo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo procede en este caso Marx? \u00bfD\u00f3nde busca la soluci\u00f3n de la contradicci\u00f3n surgida? No en la correcci\u00f3n de \u00aberrores\u00bb pasados por alto durante el an\u00e1lisis de la esfera monetario-mercantil, sino en la ulterior investigaci\u00f3n concreta del objeto, del m\u00e9todo mediante el que el propio objeto en su desarrollo permite y realiza esta contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Marx dice que la contradicci\u00f3n ser\u00e1 resuelta si en los l\u00edmites de la propia esfera monetario-mercantil podemos descubrir la mercanc\u00eda cuyo valor de uso consista en incrementar el valor; la mercanc\u00eda cuyo consumo sea id\u00e9ntico a la producci\u00f3n del nuevo valor. \u00bfExiste esta mercanc\u00eda? \u00bfExiste esta realidad que concuerde con una determinaci\u00f3n que contiene en s\u00ed una contradicci\u00f3n? Si existe, el problema est\u00e1 resuelto.<\/p>\n<p>As\u00ed, la contradicci\u00f3n orienta al pensamiento a la b\u00fasqueda, establece ante \u00e9l un problema que realmente s\u00ed puede resolver. Y el problema formulado en forma de contradicci\u00f3n se resuelve no mediante m\u00e9todos formales, no por medio de la sustituci\u00f3n de los \u00abt\u00e9rminos indefinidos\u00bb por \u00abdefinidos\u00bb, sino por medio del hallazgo en la realidad emp\u00edrica del hecho determinado con la ayuda del cual el desarrollo real produce y permite la contradicci\u00f3n que ha revelado previamente el pensamiento.<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n hace avanzar a la l\u00f3gica dial\u00e9ctica por medio del movimiento ulterior del pensamiento de lo abstracto a lo concreto.<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n hace volver a la l\u00f3gica formal atr\u00e1s, a la comprobaci\u00f3n y recomprobaci\u00f3n de las abstracciones que ya se tienen. Este camino no lleva a lo concreto, lleva \u00fanicamente a la modificaci\u00f3n verbal de todas esas abstracciones.<\/p>\n<p>Justamente aqu\u00ed se encuentra toda la diferencia. Y esta no es una discusi\u00f3n escol\u00e1stica.<\/p>\n<p>Para demostrar que la posici\u00f3n del profesor Kolman no es solo una posici\u00f3n puramente l\u00f3gica, una posici\u00f3n que ata\u00f1e solo a las discusiones dentro de la l\u00f3gica, merece la pena recordar un curioso hecho.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, el profesor Kolman intent\u00f3 servirse de sus principios l\u00f3gicos para el an\u00e1lisis de un importante debate en ciencias naturales. El asunto iba sobre el choque entre dos cosmolog\u00edas. Una posici\u00f3n parte de la tesis acerca de la infinitud del universo; la otra reside en la representaci\u00f3n de que el universo es finito.<\/p>\n<p>La infinitud, como le es ya sabido desde hace tiempo a la filosof\u00eda, incluye en s\u00ed una contradicci\u00f3n. La contradicci\u00f3n real contenida en la infinitud, naturalmente, se expresa tambi\u00e9n en sus definiciones te\u00f3ricas. Por esto, la cosmolog\u00eda constantemente se choca con contradicciones cuya resoluci\u00f3n es su tarea. El profesor Kolman aconsej\u00f3 a los cosm\u00f3logos deshacerse de las contradicciones de una vez por todas tras excluir el concepto de infinitud. Su justificaci\u00f3n era m\u00e1s que original: el materialismo dial\u00e9ctico no tiene que ver con el reconocimiento de la infinitud del universo.<\/p>\n<p>Es perfectamente posible pensar que el universo es finito.<\/p>\n<p>Por ello, ambas concepciones (tanto la que parte de la tesis de la infinitud como la que considera al universo finito), seg\u00fan la opini\u00f3n del profesor Kolman, son igualmente leg\u00edtimas y con el mismo derecho a juicio de la filosof\u00eda dial\u00e9ctico-materialista. Que existan y se desarrollen las dos. Siempre van a partir de principios incompatibles entre s\u00ed, y el desarrollo de la cosmolog\u00eda est\u00e1 condenado para siempre al dualismo, al movimiento por dos l\u00edneas paralelas pero que nunca se tocan. El debate entre ellas nunca puede ser resuelto definitivamente porque es esencialmente irresoluble.<br \/>\nEsto es realmente muy parecido a la resoluci\u00f3n del problema cosmol\u00f3gico que se puede leer en la \u00abCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u00bb. Siempre va a existir una teor\u00eda que tome los l\u00edmites de la divisibilidad y siempre junto a ella estar\u00e1 la contraria, la que asume que no existe l\u00edmite a la divisibilidad. Y esto ser\u00e1 siempre as\u00ed porque la raz\u00f3n siempre puede elegir entre dos puntos de vista mutuamente excluyentes, aunque igual de leg\u00edtimos. Pero esto es solo el \u00abpunto de vista\u00bb del sujeto y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Por ello analizar el objeto desde el punto de vista del propio objeto ya es una pretensi\u00f3n trascendental de la raz\u00f3n acr\u00edtica\u2026[i]<\/p>\n<p>En Kant esto est\u00e1 org\u00e1nicamente ligado a su comprensi\u00f3n de la contradicci\u00f3n en el conocimiento. El profesor Kolman, lo quiera o no, acaba obligado a someterse a esta misma l\u00f3gica. Pero esta no es la l\u00f3gica del marxismo.<\/p>\n<p>Los partidarios del punto de vista del profesor Kolman apelan, como norma, a la pr\u00e1ctica contempor\u00e1nea de la fabricaci\u00f3n de instrumentos, a los principios de las m\u00e1quinas de computaci\u00f3n, a la teor\u00eda de la cibern\u00e9tica, que no puede dar un solo paso sin respetar el principio de \u00abno contradicci\u00f3n\u00bb. Todo este campo de la t\u00e9cnica contempor\u00e1nea ser\u00e1 imposible si en la base de su l\u00f3gica se coloca la resoluci\u00f3n de contradicciones en las definiciones y no su prohibici\u00f3n.<\/p>\n<p>No vamos a discutir con ellos en este punto, plantearemos solamente una pregunta: \u00bfy por qu\u00e9 no suponer que el cerebro humano vivo con su pensamiento se diferencia del modelo mec\u00e1nico precisamente en que no solo \u00absoporta\u00bb la tensi\u00f3n de la contradicci\u00f3n interna, sino que halla en ella el est\u00edmulo de su desarrollo, el movimiento seg\u00fan la l\u00f3gica concreta del objeto concreto del que la m\u00e1quina m\u00e1s perfeccionada no es capaz?<\/p>\n<p>El profesor Kolman, en mi opini\u00f3n, deber\u00eda despedirse de la ilusi\u00f3n de que esa \u00abl\u00f3gica\u00bb que yace en el fundamento de las operaciones computacionales es la \u00abl\u00f3gica\u00bb correspondiente al desarrollo vivo del conocimiento humano. Como disciplina t\u00e9cnica particular, dicha \u00abl\u00f3gica\u00bb es leg\u00edtima y necesaria. Pero no hay que dejarse llevar, no hay que convertir sus principios en los principios de la l\u00f3gica dial\u00e9ctica. Precisamente estas desmedidas pretensiones hacen chocar a la l\u00f3gica formal en sus m\u00e1s nuevas variantes con la dial\u00e9ctica. Y esto la dial\u00e9ctica no lo puede permitir.<\/p>\n<p>Intervenci\u00f3n final<\/p>\n<p>No quiero refutar las objeciones que han sido hechas con motivo de mi exposici\u00f3n por parte del camarada Zinoviev. Hasta donde yo entiendo, el camarada Zinoviev habla de otras cosas, pues refutaciones a mis tesis no he encontrado.<\/p>\n<p>Quiero hablar de otra cosa y desembrollar un malentendido en el que, me temo, ha ca\u00eddo no solo el camarada Kvachajia, sino tambi\u00e9n otros. El tema es que el camarada Kvachajia ha unido mi posici\u00f3n y la de Kopnin en una f\u00f3rmula en la que dicho posicionamiento m\u00edo se reconcilia con el suyo. Y yo creo que tras esto se oculta una profunda mentira.<\/p>\n<p>El camarada Kvachajia ve la necesidad de la aparici\u00f3n de contradicciones en el conocimiento en la siguiente circunstancia: el conocimiento es en todo momento limitado, y el objeto infinito. Por ello, la contradicci\u00f3n se\u00f1aliza siempre la falta de uni\u00f3n del conocimiento con el objeto y no la convergencia. En esta interpretaci\u00f3n, la contradicci\u00f3n al menos permanece como indicador de falsedad del conocimiento, de su divergencia (aunque hist\u00f3ricamente condicionada) con el objeto.<\/p>\n<p>Hablando de forma rigurosa, esto es precisamente lo que dice Kant en la \u00abCr\u00edtica de la raz\u00f3n pura\u00bb. Su punto de partida es la inconmensurabilidad de cualquier experiencia posible con la cosa-en-s\u00ed, con el ideal del conocimiento. As\u00ed, por ejemplo, nunca debemos esperar alcanzar el l\u00edmite de la divisi\u00f3n de las cosas, \u00ablo indivisible\u00bb. En todo momento resulta que este l\u00edmite yace m\u00e1s adelante. Pero, como \u00abprincipio regulativo\u00bb, debemos admitir la representaci\u00f3n de la \u00abindivisibilidad\u00bb, porque si no, nos privamos del ideal y de la meta en cuya direcci\u00f3n va eternamente el conocimiento.<\/p>\n<p>As\u00ed, son admitidas la \u00abdivisibilidad\u00bb y la \u00abindivisibilidad\u00bb. La primera se corresponde con cualquier experiencia posible, y la segunda con el \u00abideal\u00bb inalcanzable y jam\u00e1s alcanzado.<\/p>\n<p>Esta es la t\u00edpica manera de solucionar una antinomia por medio de la separaci\u00f3n de la tesis y la ant\u00edtesis \u00aben dos relaciones diferentes\u00bb. Pero esto tampoco es dial\u00e9ctica. Esto ya lo ha demostrado correctamente V. F. Asmus en el libro \u00abLa dial\u00e9ctica de Kant\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Marx, la contradicci\u00f3n aparece no en virtud de la inconmensurabilidad esencial del conocimiento y del objeto, sino como resultado del propio movimiento riguroso y correcto del pensamiento en base a la l\u00f3gica del objeto. Por ello la contradicci\u00f3n es el correcto reflejo en el concepto de la contradicci\u00f3n objetiva, y no un indicador de \u00abdivergencia\u00bb del conocimiento con el objeto, como resulta en Kant. Y entonces la contradicci\u00f3n ya no se resuelve a cuenta de \u00abrelaciones diferentes\u00bb. Aqu\u00ed se exige otro medio, y no el que ha recomendado el camarada Kvachajia.<\/p>\n<p>Si el propio camarada Kvachajia ha inventado este medio de conocimiento de antinomias que ha expuesto, entonces hemos de ser justos con \u00e9l: ha descubierto lo que ya descubri\u00f3 Kant. Si ha podido hacer esto, entonces, esperemos, podr\u00e1 con el tiempo pasar de esta posici\u00f3n a otra m\u00e1s elevada, a la hegeliana, y al final del todo llegar\u00e1 incluso a Marx.<\/p>\n<p>No se puede enmara\u00f1ar la doctrina de Kant con la doctrina de Marx. Son cosas distintas.<\/p>\n<p class=\"information\">Traducido al castellano por <strong>\u00c1lvaro Peraleda.<\/strong><\/p>\n<p>[i] Se entiende que la enunciaci\u00f3n de Ili\u00e9nkov aqu\u00ed es ir\u00f3nica.<\/p>\n<p><strong>Documento en pdf: <\/strong><a href=\"https:\/\/marxismocritico.files.wordpress.com\/2017\/11\/sobre-el-papel-de-la-contradiccic3b3n-en-el-conocimiento.pdf\"><strong>Sobre el papel de la contradicci\u00f3n en el conocimiento<\/strong><\/a><\/p>\n<div id=\"jp-post-flair\" class=\"sharedaddy sd-like-enabled sd-sharing-enabled\">\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estenograma de la ponencia y la intervenci\u00f3n final de E. V. Ili\u00e9nkov en la conferencia \u00abEl problema de la contradicci\u00f3n a la luz de la ciencia y la pr\u00e1ctica contempor\u00e1neas\u00bb (Instituto de filosof\u00eda de la Academia de Ciencias de la URSS, 21-25 de abril de 1958). \u00abE. V. 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