{"id":3191,"date":"2021-05-08T18:52:41","date_gmt":"2021-05-08T18:52:41","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=3191"},"modified":"2021-05-08T18:52:41","modified_gmt":"2021-05-08T18:52:41","slug":"herbert-marcuse-el-arte-como-forma-de-la-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3191","title":{"rendered":"Herbert Marcuse: \u201cEl arte como forma de la realidad\u201d"},"content":{"rendered":"<p>La tesis acerca del fin del arte se volvi\u00f3 una consigna familiar. Los radicales la consideran una obviedad; rechazan o \u201csuspenden\u201d al arte porque es parte de la cultura burguesa, de la misma manera que rechazan o suspenden su literatura o su filosof\u00eda.\u00a0 El veredicto se extiende f\u00e1cilmente a toda teor\u00eda, a toda inteligencia (m\u00e1s all\u00e1 de lo \u201ccreativa\u201d que sea) que no dispare la acci\u00f3n y la pr\u00e1ctica, que no contribuya de manera evidente a cambiar el mundo, que no se abra paso\u2013al menos por alg\u00fan tiempo\u2013en el universo de contaminaci\u00f3n mental y f\u00edsica en que vivimos. La m\u00fasica alcanza este objetivo con la canci\u00f3n y la danza; la m\u00fasica activa el cuerpo, las canciones ya no cantan sino que chillan y gritan. Para hacerse una idea del camino recorrido en los \u00faltimos treinta a\u00f1os se pueden comparar las melod\u00edas y los textos \u201ctradicionales\u201d de las canciones de la guerra civil espa\u00f1ola con las actuales canciones de protesta y rebeld\u00eda. O comp\u00e1rese el teatro \u201ccl\u00e1sico\u201d de Brecht con el \u201cliving theatre\u201d de hoy.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Estamos presenciando un ataque no s\u00f3lo pol\u00edtico sino tambi\u00e9n, y en primer lugar, art\u00edstico al arte en todas sus formas, al arte como forma en s\u00ed mismo. Se niega, se rechaza y se destruye la distancia y la disociaci\u00f3n del arte respecto de la realidad. Si el arte es todav\u00eda algo en absoluto, debe ser algo real, parte y territorio de la vida, pero de una vida que en s\u00ed misma sea una negaci\u00f3n conciente del estilo de vida establecido con todas sus instituciones, su entera cultura material e intelectual, toda su inmoral moralidad, su conducta exigida y clandestina, su trabajo y su esparcimiento.<\/p>\n<p><span id=\"more-8489\"><\/span>Ha surgido (o resurgido) una doble realidad: la de aquellos que dicen \u201cno\u201d y la de los que dicen \u201cs\u00ed\u201d. Para quienes est\u00e1n empe\u00f1ados en alg\u00fan tipo de esfuerzo art\u00edstico resulta incluso v\u00e1lido rehusarse a decir s\u00ed tanto a la realidad <em>como<\/em> al arte. Sin embargo, el propio rechazo <em>constituye <\/em>tambi\u00e9n la realidad: son muy reales los j\u00f3venes que ya no tienen paciencia y que han experimentado, en sus propios cuerpos y sus mentes, el horror y el confort opresivo de la realidad dada; reales son las fuerzas de liberaci\u00f3n distribuidas por todo el mundo, tanto en Occidente como en Oriente; en el primer mundo como en el segundo o en el tercero. Pero el sentido de esta realidad para aquellos que la experimentan ya no se puede comunicar a trav\u00e9s del lenguaje o de las im\u00e1genes convencionales, en las formas de expresi\u00f3n disponibles m\u00e1s all\u00e1 de lo nuevas o radicales que puedan ser.<\/p>\n<p><strong>El dominio de las formas<\/strong><\/p>\n<p>Lo que aqu\u00ed se halla en juego es la visi\u00f3n, la experiencia de una realidad que es tan fundamentalmente diferente, tan antag\u00f3nica con la realidad dominante, que cualquier transmisi\u00f3n a trav\u00e9s de los medios convencionales parece reducir la diferencia o viciar la experiencia. Tal incompatibilidad con el propio canal de comunicaci\u00f3n se extiende tambi\u00e9n a las formas del arte mismas, al <em>Arte como Forma<\/em>.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> En la actual situaci\u00f3n de rebeli\u00f3n y rechazo, el Arte mismo aparece como componente esencial de la tradici\u00f3n que perpet\u00faa lo <em>que es<\/em> evitando as\u00ed la concreci\u00f3n de lo que puede y debe ser. El Arte logra esto \u00faltimo precisamente porque, y en la medida en que, es <em>Forma<\/em>, pues la Forma art\u00edstica (y no importa cu\u00e1n <em>anti<\/em>-art\u00edstica intente ser) detiene lo que se halla en movimiento, establece su l\u00edmite y su marco y lo ubica en el universo dominante de experiencias y aspiraciones; otorg\u00e1ndole un valor <em>en<\/em> dicho universo, lo vuelve un objeto entre otros. Esto significa que, en este universo, la obra de arte, tanto como el anti-arte, se vuelve valor de cambio, mercanc\u00eda: y la <em>Forma Mercanc\u00eda<\/em>, como forma de la realidad, es precisamente el blanco de las rebeliones de la actualidad.<\/p>\n<p>Es cierto que la comercializaci\u00f3n del Arte no es nueva ni se remonta siquiera a una fecha reciente. Es tan vieja como la sociedad burguesa. El proceso gana impulso con la reproductibilidad casi ilimitada de la obra de arte gracias a la cual la <em>\u0153uvre <\/em>se vuelve pasible de imitaci\u00f3n y repetici\u00f3n incluso en sus plasmaciones m\u00e1s refinadas y sublimes.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> En su magistral an\u00e1lisis de este proceso, Walter Benjamin ha mostrado que existe algo que milita contra toda reproducci\u00f3n, a saber, el \u201caura\u201d de la <em>\u0153uvre<\/em>, la situaci\u00f3n hist\u00f3rica \u00fanica en la que se crea la obra de arte, dentro de la cual ella habla y en la que se define su funci\u00f3n y significado.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Tan pronto como la <em>\u0153uvre <\/em>abandona su propio momento hist\u00f3rico, irrepetible e irredimible, su verdad original se falsea o (para ser m\u00e1s cautos) se modifica: adquiere un significado distinto que reacciona (afirmativa o negativamente) frente a esa situaci\u00f3n hist\u00f3rica diferente. Tributaria de nuevos instrumentos y t\u00e9cnicas, de nuevas formas de percepci\u00f3n y de pensamiento, la <em>\u0153uvre <\/em>original puede ser ahora interpretada, instrumentada, \u201ctraducida\u201d y, en consecuencia, se torna m\u00e1s rica, m\u00e1s compleja, refinada, m\u00e1s plena de significado. Sin embargo, persiste el hecho de que ella ya no es lo que <em>hab\u00eda sido <\/em>para el artista, su \u00e1mbito y su p\u00fablico.<\/p>\n<p>No obstante, a trav\u00e9s de todos estos cambios, hay algo que permanece id\u00e9ntico: la <em>\u0153uvre <\/em>misma, que es la que sufre todas estas modificaciones. La obra de arte m\u00e1s \u201cactualizada\u201d sigue siendo una actualizada obra de arte particular y \u00fanica. \u00bfQu\u00e9 clase de entidad es \u00e9sta cuya \u201csustancia\u201d es lo id\u00e9ntico que resiste a todas sus transformaciones?<\/p>\n<p>No es el \u201cargumento\u201d: la tragedia de S\u00f3focles comparte la historia de Edipo con muchas otras expresiones literarias; no es el \u201ctema\u201d de una pintura, que se repite innumerables veces (como categor\u00eda general: el retrato de un hombre sentado, de pie; un paisaje monta\u00f1oso, etc.); no es el material, la materia prima de la que est\u00e1 hecha la obra. Lo que constituye la identidad \u00fanica e imperecedera de una <em>\u0153uvre<\/em>, y lo que <em>obra<\/em> dentro de una obra de <em>arte<\/em>,<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> tal entidad es la Forma. En virtud de la Forma, y s\u00f3lo de la Forma, el contenido logra ese car\u00e1cter \u00fanico que lo convierte en el contenido de una particular obra de arte y no de otra. La manera en la cual se relata la historia, la estructura y la selecci\u00f3n del verso y la prosa, eso que <em>no<\/em> est\u00e1 dicho, que <em>no <\/em>est\u00e1 representado y sin embargo se halla presente, las interrelaciones de las l\u00edneas y los colores y los puntos; todos estos son algunos de los aspectos de la Forma que sustrae, disocia, aliena a la <em>\u0153uvre<\/em> de la realidad dada y la hace ingresar en su propia realidad: el \u00e1mbito de las formas.<\/p>\n<p>El \u00e1mbito de las formas es una realidad <em>hist\u00f3rica<\/em>, una secuencia irreversible de estilos, temas, t\u00e9cnicas, reglas; cada una inseparablemente vinculada a su sociedad y repetible s\u00f3lo como imitaci\u00f3n. No obstante, en su diversidad casi infinita, no son sino variaciones de <em>una Forma<\/em> lo que distingue al Arte de cualquier otro producto de la actividad humana. Desde que el Arte abandon\u00f3 su fase m\u00e1gica, desde que dej\u00f3 de ser algo \u201cpr\u00e1ctico\u201d para convertirse en una \u201ct\u00e9cnica\u201d entre otras; vale decir, desde que se volvi\u00f3 una rama de la divisi\u00f3n social del trabajo, el Arte adquiri\u00f3 una Forma completamente propia y com\u00fan a todas las artes.<\/p>\n<p>Esta Forma correspond\u00eda a una nueva funci\u00f3n del Arte en la sociedad: la de aportar el \u201cdescanso\u201d, la elevaci\u00f3n, la pausa en la terrible rutina de la vida; la de presentar algo \u201cm\u00e1s elevado\u201d, \u201cm\u00e1s profundo\u201d, acaso \u201cm\u00e1s verdadero\u201d y mejor que satisficiera las necesidades insatisfechas en el trabajo y el entretenimiento cotidianos y, por consiguiente, algo placentero. (Me estoy refiriendo a la funci\u00f3n social, hist\u00f3rica del Arte; no aludo a lo que el Arte significa para el artista, ni a las intenciones o metas de \u00e9ste, que son de un orden bien distinto). Dicho en palabras m\u00e1s brutales: el Arte no es (o no se supone que sea) un valor de uso destinado al consumo en el curso de las ocupaciones cotidianas de los hombres; su utilidad es de una naturaleza trascendente, una utilidad para el alma o el esp\u00edritu que no se relaciona con el comportamiento normal de los hombres y que realmente no lo transforma excepto, precisamente, durante el recreo cultural, ese breve per\u00edodo de elevaci\u00f3n: en la iglesia, el museo, la sala de conciertos, el teatro, ante los monumentos y las ruinas del grandioso pasado. Tras la pausa, la vida real contin\u00faa: los negocios, como siempre.<\/p>\n<p><strong>La est\u00e9tica cl\u00e1sica<\/strong><\/p>\n<p>Mediante estas caracter\u00edsticas el Arte se convierte en una fuerza <em>dentro<\/em> de la sociedad (existente), pero no una fuerza <em>de<\/em> la sociedad (existente). Producido en y para la realidad establecida, a la que le aporta la belleza y lo sublime, la elevaci\u00f3n y el placer, el Arte tambi\u00e9n se disocia a s\u00ed mismo de esa realidad y la confronta con otra: la belleza y lo sublime, el placer y la verdad que el Arte presenta no son meramente los que se pueden alcanzar en la sociedad presente. M\u00e1s all\u00e1 de la medida en que el Arte pueda estar determinado, conformado, dirigido por los valores dominantes, los est\u00e1ndares del gusto y de la conducta o los l\u00edmites de la experiencia, \u00e9l es siempre m\u00e1s que, y distinto de, el embellecimiento, el entretenimiento y la convalidaci\u00f3n de lo existente. Incluso la <em>\u0153uvre<\/em> m\u00e1s realista construye una realidad propia: sus hombres y mujeres, sus objetos, sus paisajes, su m\u00fasica revelan lo que permanece callado, invisible, inaudible en la vida cotidiana. El Arte es \u201calienante\u201d.<\/p>\n<p>Como parte de la cultura <em>establecida<\/em>, el arte es <em>afirmativo<\/em> puesto que respalda esa cultura; pero en tanto <em>alienaci\u00f3n<\/em> respecto de la realidad establecida, el Arte es una fuerza <em>negativa<\/em>.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> La <em>historia del Arte<\/em> puede ser entendida como la <em>armonizaci\u00f3n de este antagonismo<\/em>.<\/p>\n<p>Los materiales, el elemento f\u00edsico y los datos del Arte (palabras, sonidos, l\u00edneas y colores; pero asimismo los pensamientos, las emociones, las im\u00e1genes) se encuentran ordenados, interrelacionados, definidos y \u201ccontenidos\u201d en la <em>\u0153uvre<\/em> de tal manera que constituyen un todo estructurado, cerrado\u2013en su apariencia externa\u2013entre las cubiertas de un libro, en un marco, en un sitio determinado. Su aparici\u00f3n requiere un lapso de tiempo espec\u00edfico antes y despu\u00e9s del cual rige la <em>otra<\/em> realidad, la de la vida cotidiana. En su efecto sobre el receptor, la propia <em>\u0153uvre<\/em>se puede sostener y reiterar; al repetirse seguir\u00e1 siendo empero un todo contenido en s\u00ed mismo, un objeto mental o sensorial claramente separado y distinto de las cosas (reales). Las leyes o reglas que gobiernan la organizaci\u00f3n de los elementos en la <em>\u0153uvre <\/em>como todo unificado parecen de una variedad infinita, pero la tradici\u00f3n de la est\u00e9tica cl\u00e1sica les dio una denominaci\u00f3n com\u00fan: se supone que est\u00e1n guiados por la idea de <em>lo bello<\/em>.<\/p>\n<p>La idea central de la est\u00e9tica cl\u00e1sica apela tanto a la sensibilidad como a la racionalidad del hombre, el Principio de Placer y el Principio de Realidad: la obra de arte invoca a los sentidos, se orienta a la satisfacci\u00f3n de las necesidades sensuales pero de manera altamente sublimada.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> El Arte posee una funci\u00f3n reconciliadora, apaciguadora <em>y <\/em>cognitiva: la de ser bella y verdadera.\u00a0 La belleza llevar\u00e1 a la verdad: se supone que <em>en<\/em> la belleza aparecer\u00e1 una verdad que no hab\u00eda aparecido ni pod\u00eda aparecer de ninguna otra forma.<\/p>\n<p>La armonizaci\u00f3n de lo bello y de lo verdadero. Eso que se cre\u00eda plasmaci\u00f3n de la unidad esencial de la obra de arte se torn\u00f3 una <em>identidad de los opuestos<\/em> cada vez m\u00e1s imposible porque la verdad se ha revelado como algo cada vez m\u00e1s incompatible con la belleza. La vida, la condici\u00f3n humana han militado cada vez m\u00e1s en contra de la sublimaci\u00f3n de la realidad bajo la Forma del Arte.<\/p>\n<p>Esta sublimaci\u00f3n no es principalmente (\u00a1y quiz\u00e1 no lo es en lo m\u00e1s m\u00ednimo!) un proceso interior de la psique del artista sino m\u00e1s bien una condici\u00f3n ontol\u00f3gica propia de la <em>Forma<\/em> del Arte en s\u00ed misma. Requiere una organizaci\u00f3n de los materiales para conformar la unidad y la persistente estabilidad de la <em>\u0153uvre<\/em>, y es esta organizaci\u00f3n la que parecer\u00eda \u201csucumbir\u201d a la idea de la Belleza. Es como si esta idea se impusiera por sobre los materiales mediante la energ\u00eda creativa del artista (aunque de ninguna manera como intenci\u00f3n consciente de \u00e9ste). El resultado es m\u00e1s evidente en aquellas obras que son una acusaci\u00f3n intransigente, \u201cdirecta\u201d, a la realidad. El artista condena\u2013pero su veredicto anestesia el terror. As\u00ed, la brutalidad, la estupidez, el horror de la guerra est\u00e1n siempre presentes en la obra de Goya, aunque como \u201ccuadros\u201d; se los captura en la din\u00e1mica de la transfiguraci\u00f3n est\u00e9tica, pueden ser admirados a la par de los retratos gloriosos del rey que impera sobre el horror. La Forma contradice el contenido y triunfa sobre el contenido al precio de anestesiarlo. La reacci\u00f3n fisiol\u00f3gica y psicol\u00f3gica inmediata, no sublimada\u2013vomitar, gritar, enfurecerse\u2013deja paso a la experiencia est\u00e9tica: la reacci\u00f3n caracter\u00edstica ante una obra de arte.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter de esta sublimaci\u00f3n, esencial para el Arte e inseparable de su historia como parte de la cultura afirmativa, encontr\u00f3 lo que es quiz\u00e1 su formulaci\u00f3n m\u00e1s impactante en el concepto kantiano de <em>interesseloses Wohlgefallen<\/em>:<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> deleite, placer divorciado de todo inter\u00e9s, deseo, inclinaci\u00f3n. El objeto est\u00e9tico no posee, por as\u00ed decir, ning\u00fan motivo particular; o mejor,\u00a0 no tiene relaci\u00f3n con ning\u00fan otro motivo distinto de la mera contemplaci\u00f3n: la pura mirada, el o\u00eddo puro, el esp\u00edritu puro. S\u00f3lo en esta purificaci\u00f3n respecto de la experiencia corriente y de sus objetos, s\u00f3lo en esta transfiguraci\u00f3n de la realidad emerge el universo est\u00e9tico y el objeto est\u00e9tico como algo placentero, bello y sublime. Dicho en palabras m\u00e1s brutales, la precondici\u00f3n del Arte es una mirada radical a la realidad, y una mirada que se aparta de ella: una represi\u00f3n de su inmediatez y de la inmediata reacci\u00f3n ante ella. Es la <em>\u0153uvre<\/em> misma lo que <em>es<\/em> y lo que impone dicha represi\u00f3n; y en tanto represi\u00f3n est\u00e9tica ella es \u201csatisfactoria\u201d, disfrutable. En este sentido, el Arte es en s\u00ed mismo un \u201cfinal feliz\u201d; la desesperanza se vuelve sublime; el dolor, bello.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n art\u00edstica de la crucifixi\u00f3n a lo largo de los siglos sigue siendo el mejor ejemplo de esta transfiguraci\u00f3n est\u00e9tica. Nietzsche vio en la cruz \u201c\u2026la m\u00e1s subterr\u00e1nea conjura habida nunca, \u2013contra la salud, la belleza, la buena constituci\u00f3n, la valent\u00eda, el esp\u00edritu, la <em>bondad<\/em> de alma, <em>contra la vida misma<\/em>\u2026\u201d.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"> [9]<\/a> La cruz como objeto est\u00e9tico denuncia la fuerza represiva en la belleza y en el esp\u00edritu del Arte: \u201cuna conjura contra la vida misma\u201d.<\/p>\n<p>La f\u00f3rmula de Nietzsche puede servir muy bien a los fines de elucidar el \u00edmpetu y el alcance de la rebeli\u00f3n actual contra el Arte como componente esencial de la cultura afirmativa burguesa, una rebeli\u00f3n desencadenada por el brutal conflicto, hoy ya intolerable, entre lo potencial y lo actual, entre las muy reales posibilidades de liberaci\u00f3n y los esfuerzos, nada conspirativos, de los poderes vigentes para impedir esa liberaci\u00f3n. Parece que la sublimaci\u00f3n est\u00e9tica se est\u00e1 aproximando a sus l\u00edmites hist\u00f3ricos; que el compromiso del Arte con lo Ideal, con lo bello y lo sublime, y la consiguiente funci\u00f3n \u201cociosa\u201d del Arte, ofenden hoy a la naturaleza humana. Parece tambi\u00e9n que la funci\u00f3n cognitiva del arte contin\u00faa obedeciendo a la armonizadora \u201cley de la Belleza\u201d: la contradicci\u00f3n entre forma y contenido hizo trizas a la tradicional Forma del Arte.<\/p>\n<p><strong>La rebeli\u00f3n contra el Arte<\/strong><\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n contra la Forma del Arte misma tiene una larga historia. En el apogeo de la est\u00e9tica cl\u00e1sica era una parte integral del programa rom\u00e1ntico; su primera denuncia desesperada fue la acusaci\u00f3n de Georg B\u00fcchner seg\u00fan la cual todo arte idealista evidencia \u201cun vergonzoso desd\u00e9n por la humanidad\u201d. La protesta continuaba en los renovados esfuerzos por \u201csalvar\u201d al Arte mediante la destrucci\u00f3n de las familiares formas de percepci\u00f3n dominante, la apariencia habitual del objeto, aquello que lo vuelve parte de una experiencia falsa y mutilada. El desarrollo del Arte en direcci\u00f3n al arte no objetivo, al arte minimalista, al anti-arte era una v\u00eda orientada a la liberaci\u00f3n del <em>Sujeto<\/em> que lo preparaba para un nuevo mundo de objetos en lugar de aceptar, sublimar, embellecer el existente; y liberaba la mente y el cuerpo para una sensibilidad y una sensualidad nuevas que ya no pod\u00edan soportar una experiencia mutilada y una sensibilidad mutilada.<\/p>\n<p>El paso siguiente conduce hacia el \u201cliving art\u201d (\u00bfuna <em>contradictio in adjecto<\/em>?),<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> Arte en movimiento, <em>como<\/em> movimiento. En su propio desarrollo interno, en la lucha contra sus propias ilusiones, el Arte confluye con las luchas que enfrentan a los poderes, mentales y f\u00edsicos, establecidos, la lucha contra la dominaci\u00f3n y la represi\u00f3n. En otras palabras, el Arte, en virtud de su propia din\u00e1mica interna, se convierte en una <em>fuerza pol\u00edtica<\/em>. Rechaza convertirse en algo para el museo o el mausoleo, para la vanagloria de una aristocracia que ya no existe, para el descanso del alma y la elevaci\u00f3n de las masas: quiere ser algo <em>real<\/em>. Hoy en d\u00eda el Arte se alista en las fuerzas de la rebeli\u00f3n s\u00f3lo en la medida en que es <em>desublimado<\/em>: una Forma viva que da la palabra, la imagen y el sonido a lo Innombrable, a la mentira y a su desenmascaramiento, al horror y a la liberaci\u00f3n de \u00e9l, al cuerpo y a su sensibilidad como fuente y sede de toda \u201cest\u00e9tica\u201d, como sede del alma y de su cultura, como primera \u201capercepci\u00f3n\u201d del esp\u00edritu, del <em>Geist<\/em>.<a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>El <em>living Art<\/em>, el anti-arte y todas sus variedades, \u00bftienen un objetivo autodestructivo? Todos esos fren\u00e9ticos esfuerzos dirigidos a producir la ausencia de Forma, a sustituir al objeto est\u00e9tico por lo real, a ridiculizarse a s\u00ed mismos y al cliente burgu\u00e9s, \u00bfno son acaso un c\u00famulo de actividades frustrantes, ya parte de la industria cultural y de la industria del museo? Creo que la meta del \u201cnew act\u201d [nuevo acto] es autodestructivo porque retiene, y debe retener independientemente de cu\u00e1n minimalista sea, la Forma del Arte como algo distinto del no-arte, y es la Forma art\u00edstica misma la que frustra el intento de reducir, o incluso de anular, esta diferencia con el fin de convertir al Arte en algo real, \u201cvivo\u201d.<\/p>\n<p>El Arte no puede convertirse en realidad, no puede realizarse sin cancelarse a s\u00ed mismo como Arte en <em>todas<\/em> sus formas, incluso en sus formas m\u00e1s destructivas, m\u00e1s minimalistas, m\u00e1s \u201cvivas\u201d. El vac\u00edo que separa al Arte de la realidad, la otredad esencial del Arte, su car\u00e1cter \u201cilusorio\u201d s\u00f3lo pueden ser reducidos al punto en que la <em>realidad misma<\/em> tiende hacia el Arte como Forma misma de la realidad, vale decir: en el curso de una revoluci\u00f3n, mediante el surgimiento de una sociedad libre. El artista podr\u00eda participar en este proceso pero en tanto <em>artista <\/em>antes que como <em>activista<\/em>pol\u00edtico, dado que la tradici\u00f3n del Arte no se puede dejar de lado o abandonar. Porque lo que \u00e9l ha logrado, mostrado y revelado en formas aut\u00e9nticas contiene una verdad situada <em>m\u00e1s all\u00e1<\/em> de la realizaci\u00f3n o soluci\u00f3n inmediatas, quiz\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de cualquier realizaci\u00f3n o soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El anti-arte de hoy est\u00e1 condenado a seguir siendo Arte, no importa cu\u00e1nto pugne por ser \u201canti\u201d. Incapaz de tender un puente en el vac\u00edo existente entre el Arte y la realidad, de escapar de la prisi\u00f3n de la Forma art\u00edstica, la rebeli\u00f3n contra la \u201cforma\u201d s\u00f3lo triunfa a expensas de la calidad art\u00edstica. Es una destrucci\u00f3n ilusoria, una ilusoria superaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n. Las <em>\u0153uvres<\/em>aut\u00e9nticas, la verdadera vanguardia de nuestro tiempo, lejos de oscurecer esa distancia, lejos de subestimar la alienaci\u00f3n, la expanden y consolidan su incompatibilidad con la realidad dada al punto de desafiar cualquier uso (conductista). Las <em>\u0153uvres<\/em> cumplen as\u00ed con los requisitos de la funci\u00f3n cognitiva del Arte (que es su funci\u00f3n \u201cpol\u00edtica\u201d inherentemente radical), a saber, nombrar lo Innombrable, enfrentar al hombre con los sue\u00f1os que traiciona y los cr\u00edmenes que olvida. Cuanto m\u00e1s grande es el conflicto entre lo que es y lo que puede ser, tanto m\u00e1s la obra de arte requiere distanciarse de la inmediatez de la vida real, de su pensamiento y conducta, incluso de su pensamiento y conducta pol\u00edticas. Creo que la aut\u00e9ntica vanguardia de hoy en d\u00eda no est\u00e1 compuesta por quienes intentan producir desesperadamente la ausencia de Forma y la uni\u00f3n con la vida real, sino por aquellos que no retroceden ante las exigencias de la Forma, aquellos que hallan una nueva palabra, imagen o sonido que sea capaz de \u201cabarcar\u201d la realidad de la manera en que s\u00f3lo el arte puede comprenderla\u2013y negarla. Esta Forma aut\u00e9ntica y nueva surgi\u00f3 en las obras (ya \u201ccl\u00e1sicas\u201d) de Sch\u00f6nberg, Berg y Webern; de Kafka y de Joyce, de Picasso; y contin\u00faa hoy en logros como <em>Spirale<\/em> de Stockhausen o las novelas de Samuel Beckett. Estas obras invalidan la noci\u00f3n de la \u201cmuerte del arte\u201d.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la divisi\u00f3n del trabajo establecida<\/strong><\/p>\n<p>En contraste, el \u201cliving art\u201d, y en especial el \u201cliving theatre\u201d de hoy, suprime la Forma del extra\u00f1amiento. Al eliminar la distancia entre los actores, el p\u00fablico y el \u201cafuera\u201d establece una familiaridad y una identificaci\u00f3n con los actores y con su mensaje que r\u00e1pidamente elimina la negaci\u00f3n; la rebeli\u00f3n en el universo cotidiano se vuelve elemento disfrutable y comprensible de ese universo. La participaci\u00f3n del p\u00fablico es falsa, resultado de convenciones previas; el cambio en la conciencia y el comportamiento es \u00e9l mismo parte de la obra. La ilusi\u00f3n se refuerza en lugar de ser destruida.<\/p>\n<p>Hay una frase de Marx: \u201cestas condiciones [sociales] petrificadas deben ser obligadas a bailar al son de su propia melod\u00eda\u201d. La danza revivir\u00e1 a un mundo muerto y lo convertir\u00e1 en un mundo humano. Pero hoy \u201csu propia melod\u00eda\u201d no parece ya algo comunicable excepto bajo formas de extra\u00f1amiento y disociaci\u00f3n extremas respecto de toda inmediatez y mediante las formas de Arte m\u00e1s concientes y deliberadas.<\/p>\n<p>Creo que el \u201cliving art\u201d, la \u201crealizaci\u00f3n\u201d del Arte, s\u00f3lo puede ser el resultado de una sociedad cualitativamente diferente en la cual un nuevo tipo de hombre y de mujer ya no sea sujeto u objeto de la explotaci\u00f3n y pueda llevar adelante en su vida y su trabajo la visi\u00f3n de las posibilidades <em>est\u00e9ticas <\/em>suprimidas de los hombres y de las cosas; la est\u00e9tica no entendida como la propiedad espec\u00edfica de ciertos objetos (el<em> objet d\u00b4art<\/em> [objeto de arte]) sino como formas y modos de existencia que correspondan a la raz\u00f3n y a la sensibilidad de individuos libres, eso que Marx llamaba \u201cla apropiaci\u00f3n sensual del mundo\u201d. La realizaci\u00f3n del Arte, el \u201carte nuevo\u201d, s\u00f3lo es concebible como un proceso de construcci\u00f3n del universo de una sociedad libre. En otras palabras: el Arte como Forma de la realidad.<\/p>\n<p>El <em>Arte como Forma de la Realidad<\/em>: resulta imposible prevenirse contra las horribles asociaciones que provoca esta noci\u00f3n tales como los gigantescos programas de embellecimiento, las oficinas de las corporaciones art\u00edsticas, las f\u00e1bricas est\u00e9ticas, los parques industriales. Esas asociaciones provienen de la pr\u00e1ctica de la represi\u00f3n. El Arte como Forma de la realidad significa, no el embellecimiento de lo dado, sino la construcci\u00f3n de una realidad opuesta, enteramente diferente. La visi\u00f3n est\u00e9tica es parte de la <em>revoluci\u00f3n<\/em>; seg\u00fan la visi\u00f3n de Marx: \u201cel animal construye [<em>formiert<\/em>] s\u00f3lo de acuerdo con su necesidad; el hombre produce formas en concordancia con las leyes de la belleza\u201d.<\/p>\n<p>Resulta imposible concretar al Arte como Forma de realidad. Se tratar\u00eda m\u00e1s bien de creatividad, una creaci\u00f3n en el material al mismo tiempo que un significado intelectual, del cruce entre la t\u00e9cnica y las artes en la reconstrucci\u00f3n total del entorno, del cruce de la ciudad y el campo, de la industria y la naturaleza luego de que todo eso haya sido liberado de los horrores de la explotaci\u00f3n industrial y del embellecimiento, de manera tal que el Arte ya no sea utilizado como est\u00edmulo para los negocios. Evidentemente, la mera posibilidad de crear semejante entorno depende de la transformaci\u00f3n total de la sociedad existente: un nuevo modo de producci\u00f3n con nuevos objetivos, un nuevo tipo de ser humano como productor, el fin del juego de roles, de la divisi\u00f3n del trabajo establecida, del trabajo y del placer.<\/p>\n<p align=\"center\">\u00bfImplicar\u00eda esta realizaci\u00f3n del Arte una \u201cinvalidaci\u00f3n\u201d de las artes tradicionales? En otras palabras, \u00bfimplicar\u00eda la \u201catrofia\u201d de la capacidad de comprenderlas y disfrutarlas, la atrofia de la facultad intelectual y de los \u00f3rganos sensibles para experimentar las artes del pasado? Propongo una respuesta negativa. El Arte es trascendente en un sentido que lo distingue y lo separa de toda realidad \u201ccotidiana\u201d que podamos concebir. No importa cu\u00e1n libre sea, la sociedad estar\u00e1 marcada por la necesidad: la necesidad del trabajo, de la lucha contra la muerte, la enfermedad y la escasez. Respecto de ellas, y s\u00f3lo de ellas, las artes, conservar\u00e1n por lo tanto formas de expresi\u00f3n que les correspondan, una belleza y una verdad antag\u00f3nicas con las de la realidad. A\u00fan en los versos m\u00e1s \u201cimposibles\u201d del teatro tradicional, a\u00fan en las arias de \u00f3pera y los d\u00faos m\u00e1s imposibles, existe alg\u00fan elemento de rebeli\u00f3n que sigue siendo \u201cv\u00e1lido\u201d. Hay en ellos cierta fidelidad a la propia pasi\u00f3n, cierta \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d que desaf\u00eda al sentido com\u00fan, al lenguaje y a la conducta que denuncia y contradice las formas de vida establecidas. Es en virtud de esta \u201cotredad\u201d que lo Bello en las artes tradicionales conservar\u00e1 su verdad. Y esta otredad no ser\u00e1 suprimida, ni podr\u00eda serlo, por el desarrollo social. Al contrario: lo que se suprimir\u00e1 es lo <em>opuesto<\/em>, a saber, la recepci\u00f3n (\u00a1y la creaci\u00f3n!) conformista y c\u00f3moda del Arte, su integraci\u00f3n espuria con el poder establecido, su armonizaci\u00f3n y sublimaci\u00f3n de la condiciones represivas. Quiz\u00e1 entonces los hombres puedan <em>disfrutar<\/em> por primera vez la pena infinita de Beethoven y Mahler porque ella estar\u00e1 superada y preservada en la realidad de la libertad. Quiz\u00e1 por primera vez los hombres <em>ver\u00e1n <\/em>con los ojos de Corot, de C\u00e9zanne, de Monet porque la percepci\u00f3n de estos artistas contribuy\u00f3 a formar tal realidad.<\/p>\n<p align=\"center\"><b><br \/>\nT<\/b>ranslation of \u201cArt as Form of Reality\u201d<br \/>\n<i>New Left Review<\/i> 74(July-August 1972), 51-58<\/p>\n<p align=\"center\">by <strong>Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Vega<\/strong>, University of Buenos Aires<\/p>\n<p align=\"center\">posted on the <a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/index.html\">Official Herbert Marcuse website<\/a> by Harold Marcuse,<br \/>\nDec. 2004, with permission of the translator.<br \/>\nUpdated: May 30, 2005<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Fuente<\/strong><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>:<\/strong> http:\/\/www.marcuse.org\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El <em>living theater<\/em> fue fundado en 1947 por Judith Malina, una alemana vinculada a Erwin Piscator, y Julian Beck, pintor expresionista abstracto neoyorquino. Inici\u00f3 lo que hoy se conoce como off-Broadway representando dramaturgos europeos y repertorios no convencionales. Durante los a\u00f1os 1960 se convirti\u00f3 en teatro n\u00f3made y sus integrantes viv\u00edan en comunidad. Se focalizaron en trabajos no-ficcionales y los impulsaba la idea del actor como pol\u00edtico que promueve el cambio social en el marco de un proyecto integral de vida (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Bajo el t\u00e9rmino <em>Arte<\/em> (en may\u00fascula) incluir\u00e9 no s\u00f3lo a las artes visuales sino tambi\u00e9n a la literatura y la m\u00fasica. Designar\u00e9 bajo el t\u00e9rmino <em>Forma<\/em> (en may\u00fascula) a aquello que define al Arte en tanto Arte, vale decir, como esencialmente (ontol\u00f3gicamente) distinto no s\u00f3lo de la realidad (cotidiana) sino tambi\u00e9n de otras manifestaciones de la cultura intelectual tales como la ciencia y la filosof\u00eda (N. del A.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>\u0152uvre<\/em>, obra de arte. En franc\u00e9s en el original en este paso y en todas las apariciones sucesivas (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> La referencia es, por supuesto, a Walter Benjamin, \u201cLa obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica\u201d (1936), <em>Discursos interrumpidos I<\/em>, Buenos Aires, Taurus, 1989, trad. J. Aguirre. All\u00ed se define al aura de la obra de arte como la \u201cmanifestaci\u00f3n irrepetible de una lejan\u00eda (por cercana que pueda estar) [\u2026] El aura est\u00e1 ligada a su aqu\u00ed y ahora. Del aura no hay copia\u201d (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> As\u00ed volcamos el juego de palabras \u201c\u2026what makes a <em>work<\/em> into a work of <em>art<\/em>\u201c, muy probable alusi\u00f3n al c\u00e9lebre trabajo de Martin Heidegger (autor muy influyente en el primer Marcuse y con quien se form\u00f3 en los a\u00f1os 1920), \u201cEl origen de la obra de arte\u201d donde se sostiene, mediante \u00e9sta y otras formulaciones pero siempre en base a un juego de palabras an\u00e1logo al que recurre Marcuse, que en la obra de arte \u201cla verdad est\u00e1 en obra\u201d. Cfr.: Martin Heidegger, <em>Caminos del bosque<\/em>, Madrid, Alianza, 2000, trad. H. Cort\u00e9s y A. Leyte (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Sobre el tema, puede verse el temprano e importante ensayo: \u201cAcerca del car\u00e1cter afirmativo de la cultura\u201d (1937), en H. Marcuse, <em>Cultura y Sociedad<\/em>, Buenos Aires, Sur, 1970, trad. E. Bulygin y E. Garz\u00f3n Vald\u00e9s. Mientras que lo afirmativo (el arte convencional, espiritualizado o entendido como entretenimiento) es aliado de la opresi\u00f3n existente en la sociedad burguesa, lo negativo (y aqu\u00ed se revela la inspiraci\u00f3n dial\u00e9ctica del autor) pone en marcha una promesa de redenci\u00f3n al agudizar el contraste entre su realidad propia, la creada por la obra, y el estado de cosas de la sociedad (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Marcuse desarroll\u00f3 estos temas en uno de sus libros m\u00e1s importantes (para algunos el m\u00e1s importante): <em>Eros y civilizaci\u00f3n. Una investigaci\u00f3n filos\u00f3fica sobre Freud<\/em>, M\u00e9xico, Joaqu\u00edn Moriz, 1965, trad. J. Garc\u00eda Ponce (v\u00e9ase especialmente el cap\u00edtulo titulado \u201cLa dimensi\u00f3n est\u00e9tica\u201d) (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <em>Interesseloses Wohlgefallen<\/em>: en alem\u00e1n en el original. Literalmente, \u201csentimiento de bienestar (o placer) desinteresado\u201d. El t\u00e9rmino lo utiliza Kant en su <em>Cr\u00edtica de la facultad de juzgar<\/em> (1790 y 1793) para referirse a la fruici\u00f3n est\u00e9tica como algo independiente de cualquier referencia o sometimiento a la verdad, la bondad o la utilidad. Lo bello place por s\u00ed mismo, se\u00f1ala Kant, y la belleza es por tanto aut\u00f3noma. Este es uno de los m\u00e1s profundos aportes de Kant a la est\u00e9tica, puesto que la sit\u00faa en un plano de libertad respecto de las exigencias de la ciencia, la \u00e9tica, la religi\u00f3n, el provecho inmediato o af\u00e1n apropiador de la sociedad burguesa.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Friedrich Nietzsche, <em>El Anticristo. Maldici\u00f3n sobre el cristianismo<\/em>, Buenos Aires, Alianza, 1992, trad. A. S\u00e1nchez Pascual, \u00a7 62, p. 109. En la cita que aparece aqu\u00ed las cinco palabras en bastardilla son de Nietzsche, pero en su versi\u00f3n Marcuse s\u00f3lo recoge las \u00faltimas cuatro (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> En lat\u00edn en el original: contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos (N. del T.).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.marcuse.org\/herbert\/pubs\/70spubs\/727tr04ArteRealidad.htm#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> <em>Geist<\/em>, en alem\u00e1n en el original: esp\u00edritu; t\u00e9rmino clave del hegelianismo y, en general, del idealismo alem\u00e1n. Por su parte, apercepci\u00f3n \u201ces el nombre que recibe la percepci\u00f3n atenta, la percepci\u00f3n acompa\u00f1ada de conciencia\u201d, un t\u00e9rmino de gran importancia en la filosof\u00eda kantiana. V\u00e9ase J. Ferrater Mora, <em>Diccionario de Filosof\u00eda<\/em>, Barcelona, Ariel, 1999, tomo I, pp. 195-196 (N. del T.).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tesis acerca del fin del arte se volvi\u00f3 una consigna familiar. 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