{"id":3982,"date":"2023-10-10T03:00:42","date_gmt":"2023-10-10T03:00:42","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=3982"},"modified":"2023-10-10T03:00:42","modified_gmt":"2023-10-10T03:00:42","slug":"el-capitalismo-tardio-como-desciframiento-de-la-modernidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=3982","title":{"rendered":"El capitalismo tard\u00edo como desciframiento de la modernidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Francisco Lou\u00e7\u00e3<\/strong><\/p>\n<p>El marxista belga Ernest Mandel populariz\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abcapitalismo tard\u00edo\u00bb para describir la forma en que el sistema hab\u00eda cambiado en las d\u00e9cadas de posguerra. La obra de Mandel marc\u00f3 un hito en el estudio del capitalismo, y a\u00fan hoy podemos aprender mucho de su an\u00e1lisis.<\/p>\n<h3>Este texto es el pr\u00f3logo a <a href=\"https:\/\/www.sylone.org\/el-capitalismo-tardio-c2x40232829\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><em>El capitalismo tard\u00edo<\/em><\/a> de Ernest Mandel (Viento Sur-Sylone\/Verso libros, 2023)<\/h3>\n<h4><\/h4>\n<p>Cuando, en 1961, Ernest Mandel entreg\u00f3 el manuscrito del Tratado de econom\u00eda marxista[1] a su editor, todav\u00eda era relativamente poco conocido fuera de los c\u00edrculos militantes en los que hab\u00eda estado involucrado desde su juventud.<\/p>\n<p>Con 38 a\u00f1os, y tras una larga preparaci\u00f3n del libro, no solo dispon\u00eda de un conocimiento profundo de la teor\u00eda y de las alternativas en disputa, sino tambi\u00e9n de datos emp\u00edricos y aportaciones de otras ciencias; y, de esta manera, se opon\u00eda a una tendencia entre los marxistas posteriores a la Segunda Guerra Mundial que, en el contexto de la Guerra Fr\u00eda y despu\u00e9s del fracaso de las revueltas en Francia y en Grecia, con la imposici\u00f3n de las reglas del imperio norteamericano en Occidente y con el reforzamiento del estalinismo en la URSS, se volcaron a la filosof\u00eda y, sobre todo, a la est\u00e9tica, alej\u00e1ndose de la lucha pol\u00edtica y del an\u00e1lisis de las contradicciones del capitalismo triunfante. El libro disfrut\u00f3 de un \u00e9xito generalizado desde su publicaci\u00f3n en 1962 y confirm\u00f3 a Mandel como el m\u00e1s dotado y profundo de los economistas marxistas, lo que se consolidar\u00eda a lo largo de los a\u00f1os siguientes.<\/p>\n<p>Sin embargo, como nos cuenta en el prefacio de la primera edici\u00f3n alemana de este libro, publicado en 1972 y que ser\u00eda su aportaci\u00f3n fundamental, el autor qued\u00f3 insatisfecho con el cap\u00edtulo sobre la econom\u00eda contempor\u00e1nea, que consideraba como \u201cdemasiado descriptivo\u201d; sobre todo, porque no profundizaba en el an\u00e1lisis de las etapas de la evoluci\u00f3n del capitalismo y, en particular, porque no relacionaba las leyes del desarrollo del capital con el estudio de sus diversas manifestaciones (lo que ser\u00eda su principal punto de divergencia con las teor\u00edas monocausales de las crisis de sobreproducci\u00f3n, que eran dominantes durante la d\u00e9cada de 1960 y anteriores).<\/p>\n<p>El camino de cara a ese libro, que es el que ahora est\u00e1 en manos del lector o lectora, recorri\u00f3 dos v\u00edas fundamentales. La primera fue la profundizaci\u00f3n en el estudio de Marx, con la publicaci\u00f3n de La formaci\u00f3n del pensamiento econ\u00f3mico de Karl Marx, en 1968. Se trataba de una pol\u00e9mica contra la visi\u00f3n entonces hegem\u00f3nica, seg\u00fan la cual habr\u00eda dos Marx contrapuestos, uno de juventud, m\u00e1s bien rom\u00e1ntico, y otro de madurez, cient\u00edfico y riguroso. Althusser era, por entonces, uno de los impulsores de esta comprensi\u00f3n de la \u201cruptura epistemol\u00f3gica\u201d entre los dos Marx, pero no era el \u00fanico. Ahora bien, como ha demostrado Mandel, el concepto de \u201calienaci\u00f3n\u201d atraviesa toda la obra y establece un puente entre las obras de juventud, como los Manuscritos de Par\u00eds (1844), y las \u00faltimas obras, de madurez, como El Capital (1867). La publicaci\u00f3n de los Gr\u00fcndrisse (1858), que apareci\u00f3 en 1939, en el a\u00f1o en que comenz\u00f3 la Guerra, y especialmente su edici\u00f3n de 1953, demostraron con claridad c\u00f3mo Marx mantuvo a lo largo de su vida sus conceptos fundamentales sobre la naturaleza de la explotaci\u00f3n y c\u00f3mo hizo de ellos un manifiesto de combate. La amistad de Mandel con Roman Rosdolsky, uno de los fundadores del Partido Comunista de Ucrania, un viejo bolchevique y profundo conocedor de los textos marxistas, puede haber contribuido a este camino de estudio de Marx (Rosdolsky muri\u00f3 en 1967, siendo publicado p\u00f3stumamente en ese mismo a\u00f1o el notable G\u00e9nesis y Estruc-tura del Capital de Karl Marx). Siendo as\u00ed, que desde el Tratado Mandel ha consolidado su marxismo cr\u00edtico y, por tanto, no solo con fidelidad al origen, sino tambi\u00e9n impulsando su desarrollo.<\/p>\n<p>La segunda v\u00eda que prosigui\u00f3 a lo largo de esa d\u00e9cada \u2013que, no se debe olvidar, fue tambi\u00e9n la \u00e9poca del Mayo del 68, del oto\u00f1o italiano, del crecimiento de resistencias antifascistas en el Estado Espa\u00f1ol y bajo otras dictaduras\u2013 fue el trabajo sobre la crisis econ\u00f3mica. Sus siguientes publicaciones, en ese campo, fueron dos art\u00edculos en el Socialist Register y en Le Temps Modernes, en 1964[2], analizando la posibilidad de un vuelco econ\u00f3mico. Este esfuerzo demostraba c\u00f3mo buscaba profundizar su interpretaci\u00f3n de las fuerzas actuantes en la crisis. Fueron estos dos procesos intelectuales, el estudio del Marx menos conocido y la discusi\u00f3n de las contradicciones del modo de producci\u00f3n capitalista, los que lo llevaron a la Tercera Edad del Capitalismo, publicado inicialmente en alem\u00e1n como Capitalismo Tard\u00edo[3]. Los dos t\u00edtulos tienen cierta ambig\u00fcedad, a la que se refiere el autor en el pr\u00f3logo original: no se tratar\u00eda de identificar una nueva \u00e9poca, ni un \u201cneocapitalismo\u201d, ni una nueva fase de un \u201ccapitalismo monopolista de Estado\u201d, sino una secuencia temporal dentro de la \u00e9poca del imperialismo. \u201cLamento, adem\u00e1s, no haber encontrado un nombre mejor para esta \u00e9poca hist\u00f3rica que este \u2013insatisfactorio porque es s\u00f3lo cronol\u00f3gico y no sint\u00e9tico\u2013 de Spaktapitalismus, o tercera edad del capitalismo\u201d, escribe[4].<\/p>\n<p>Este libro, que es tambi\u00e9n la tesis doctoral que Mandel present\u00f3 para su aprobaci\u00f3n en la Universidad Libre de Berl\u00edn, donde fue profesor invitado (en el mismo a\u00f1o ocup\u00f3 una plaza en la Universidad de Vrijen, en Bruselas), fue escrito entre 1970 y 1972, cuando la noci\u00f3n de una profunda crisis sist\u00e9mica a\u00fan era dudosa pero comenzaba a merecer atenci\u00f3n (en 1971, el sistema monetario internacional establecido en Bresatton Woods hab\u00eda sido destrozado por Nixon). El autor hab\u00eda explicado las crisis econ\u00f3micas en su Tratado siguiendo la idea del eco-ciclo de la inversi\u00f3n, sin considerar entonces los largos per\u00edodos de transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y social. Ahora bien, a partir de 1964, ampli\u00f3 su perspectiva y comenz\u00f3 a estudiar los trabajos de Kondratiev (art\u00edculos de 1922, 1924 y 1926 y el resumen del debate en el Instituto de Coyuntura de Mosc\u00fa, que s\u00f3lo se publicar\u00e1 en 1928 en ruso)[5], la confrontaci\u00f3n con Trotsky sobre el tema (el informe de 1921 al congreso de la Komintern y su pol\u00e9mica de 1923 con Kondratiev)[6], y la contribuci\u00f3n del m\u00e1s heterodoxo de los economistas ortodoxos, Joseph Schumpeter (sobre todo, su libro Business Cycles de 1939)[7]. A partir de estos autores, a los que Mandel reinterpretar\u00eda proponiendo su propia teor\u00eda, el estudio de las ondas largas del desarrollo capitalista pas\u00f3 a ocupar su agenda y se convirti\u00f3 en uno de las incorporaciones m\u00e1s sustanciales que introdujo este libro (en ediciones posteriores, tambi\u00e9n separar\u00eda el texto sobre la ideolog\u00eda y el Estado en dos cap\u00edtulos distintos, con la intenci\u00f3n de desarrollar el tema, aunque s\u00f3lo lo esbozar\u00eda).<\/p>\n<h2>Las ondas largas y el capitalismo tard\u00edo<\/h2>\n<h4>La constataci\u00f3n de la existencia de largos periodos de aceleraci\u00f3n y desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica a lo largo del siglo XIX y principios del XX hab\u00eda sido reconocida por muy diferentes autores: Parvus (1901) y Van Gelderen (1913), ambos miembros de partidos socialdem\u00f3cratas, Bresciani-Turroni (1913, 1916), Pareto, que luego ser\u00eda nombrado senador vitalicio por Mussolini (1913) y Tonelli (1921), en la academia. Otros economistas han abordado el mismo tema (Aftalion, Tugan-Baranowski). Estos diversos economistas estuvieron de acuerdo con la cronolog\u00eda de largos per\u00edodos de expansi\u00f3n y contracci\u00f3n y reconoc\u00edan la necesidad de combinar factores econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales en su an\u00e1lisis. Sin embargo, las explicaciones eran contradictorias: para Pareto, las ondas ser\u00edan el resultado de conflictos dentro de la \u00e9lite dominante, particularmente entre especuladores y rentistas, mientras que para Turroni y Tonelli, como para Parvus y Van Gelderen, ser\u00edan el efecto de luchas sociales determinadas por la disputa sobre la tasa de ganancia.<\/h4>\n<p>Van Gelderen ser\u00eda, entre estos autores, quien propondr\u00eda una tesis m\u00e1s elaborada, siendo seguido por De Wolff, amigo suyo[8]. Kondratiev, especialista en estad\u00edstica, comenz\u00f3 a dedicarse al tema en 1922 y no conoc\u00eda los escritos de Gelderen, pero lleg\u00f3 a la misma conclusi\u00f3n[9]. Trotsky, que habr\u00eda conocido el concepto de su camarada Parvus sobre per\u00edodos Sturm und Drang[10], de expansi\u00f3n y depresi\u00f3n en las econom\u00edas capitalistas, se refiri\u00f3 al tema en su discurso en el congreso de la Komintern de 1921, reconociendo diferentes etapas y \u201ccoyunturas\u201d en la evoluci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>De esta manera, pretend\u00eda agregar un elemento de cr\u00edtica a la posici\u00f3n de la ultraizquierda de la Internacional, en particular a la de Bela Kun y la direcci\u00f3n del KPD, que defend\u00edan la tesis de que la revoluci\u00f3n era inminente ante el esperado colapso del capitalismo, y que recomendaban una acci\u00f3n ofensiva, sobre todo en Alemania. Kondratiev public\u00f3 su primer estudio, en el que plante\u00f3 la hip\u00f3tesis de un movimiento estad\u00edsticamente detectable de grandes variaciones en el desarrollo capitalista, en 1922. Sin embargo, al a\u00f1o siguiente Trotsky lo critic\u00f3, utilizando datos del Times londinense para identificar una \u201ccurva de desarrollo capitalista\u201d que ser\u00eda modificada por eventos ex\u00f3genos, como revoluciones, guerras y decisiones pol\u00edticas. Critic\u00f3 as\u00ed el intento de endogeneizar todos los factores pol\u00edticos y de ignorar la autonom\u00eda de la esfera social en relaci\u00f3n con la econom\u00eda, es decir, el papel de la estrategia y de los partidos pol\u00edticos. Kondratiev quedar\u00eda sorprendido por esta cr\u00edtica, pues se sent\u00eda cerca de c\u00f3mo se abord\u00f3 el tema en el discurso de 1921, y no comprendi\u00f3 que el blanco de Trotsky pasara a ser otro sector de su propio partido: la tesis de Bujarin sobre la estabilizaci\u00f3n del sistema, en el polo opuesto del debate anterior. La visi\u00f3n de Trotsky, que de alguna manera influy\u00f3 en la lectura de Mandel, era que, si hay una tendencia de desarrollo econ\u00f3mico, son los factores pol\u00edticos ex\u00f3genos los que determinan los puntos de inflexi\u00f3n, o que las contradicciones internas producen un \u201cequilibrio din\u00e1mico\u201d a trav\u00e9s de rupturas determinadas ex\u00f3genamente. En otras palabras, la pol\u00edtica manda. De alguna manera, esta interpretaci\u00f3n se impuso tr\u00e1gicamente en la vida de estos hombres: en 1928, Kondratiev fue arrestado y, aunque seguir\u00eda escribiendo en prisi\u00f3n, ya no pod\u00eda comunicarse con sus colegas y fue fusilado despu\u00e9s de ocho a\u00f1os de c\u00e1rcel; Trotsky ser\u00eda por el mismo per\u00edodo apartado del partido y exiliado, y m\u00e1s tarde asesinado.<\/p>\n<h2>Las contribuciones te\u00f3ricas de Mandel<\/h2>\n<h4>Este libro de Mandel sobre la \u201ctercera edad\u201d constituye su magnum opus y su an\u00e1lisis global m\u00e1s sistem\u00e1tico del capitalismo y sus cambios estructurales. En el momento de su publicaci\u00f3n y en los a\u00f1os siguientes, parte del debate sobre la existencia o no de estas ondas largas, que ya se hab\u00eda avivado, se centr\u00f3 en el uso de diversas t\u00e9cnicas estad\u00edsticas para medir las desviaciones de la serie real en relaci\u00f3n a una tendencia te\u00f3rica, a trav\u00e9s de la descomposici\u00f3n de series (como hicieran Kondratiev y Oparin, y prosiguieran Kuznets, Imbert, Dupriez, Duijn, Kleinknecht, Menshikov, Ewijk, Zwan, Hartman, Metz, Reijnders, etc.)[11]. Por el contrario, Mandel se basa en el estudio de las contradicciones internas del modo de producci\u00f3n capitalista para explicar el paso de una fase de expansi\u00f3n a otra de depresi\u00f3n, sugiriendo que ser\u00e1n necesarios shocks sist\u00e9micos para generar una nueva fase de expansi\u00f3n (fase A), una vez instalado un largo per\u00edodo de retracci\u00f3n o desaceleraci\u00f3n de la tasa de ganancia y acumulaci\u00f3n, pero el viraje a la fase de contracci\u00f3n (fase B) es producida por el propio movimiento de acumulaci\u00f3n y sus contradicciones. As\u00ed, no propone una simple s\u00edntesis entre Trotsky y Kondratiev, sino una teor\u00eda distinta y original, que incorpora la autonom\u00eda del proceso pol\u00edtico en el marco de las \u201cleyes del desarrollo\u201d, o tendencias fuertes de la evoluci\u00f3n del capitalismo, que, como ya se ver\u00e1, son \u201cparcialmente indeterminadas\u201d, y considera \u201cla sociedad como una totalidad org\u00e1nica estructurada, movida por el peso de las contradicciones internas\u201d[12]. As\u00ed, Mandel fue uno de los primeros autores en desarrollar una explicaci\u00f3n hist\u00f3ricamente integrada de estos procesos. A \u00e9ste le siguieron algunos otros autores, en el per\u00edodo de mayor florecimiento del estudio de las ondas largas: Gordon (y los primeros trabajos de la Social Structures of Accumulation), algunos de los regulacionistas franceses, tambi\u00e9n Shaikh, Wallerstein, Freeman, P\u00e9rez, Tylecote, Rosier, Dock\u00e8s, Kleinknecht e historiadores y estad\u00edsticos de las fases del capitalismo, como Maddison. Hay una importante raz\u00f3n te\u00f3rica para que largos per\u00edodos de la historia econ\u00f3mica no est\u00e9n representados por las mismas relaciones estructurales, calculadas a trav\u00e9s de una regresi\u00f3n u otro instrumento de descomposici\u00f3n estad\u00edstica: es que las mutaciones son permanentes en el proceso econ\u00f3mico, ya sea en la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, en los conflictos en las relaciones laborales, en los cambios en las instituciones pol\u00edticas, o en la estructura y tama\u00f1o de los mercados, o incluso en los cambios en las estrategias de los grupos sociales. Las premisas de equilibrio est\u00e1n destinadas a fracasar, y los m\u00e9todos econom\u00e9tricos tradicionales, particularmente aquellos que asumen el principio de estabilidad causal e intertemporal, dan respuestas erradas a una pregunta errada.<\/h4>\n<p>La descomposici\u00f3n estad\u00edstica de las series se inspir\u00f3 en el trabajo pionero de Ragnar Frisch, quien en un art\u00edculo publicado en 1933 (el mismo que le har\u00eda merecedor del primer Premio Nobel de Econom\u00eda, establecido en 1969), propon\u00eda la distinci\u00f3n entre un sistema de impulso [est\u00edmulos] (generado por shocks ex\u00f3genos no sistem\u00e1ticos) y un sistema de propagaci\u00f3n [contagio] (que representar\u00eda el mecanismo de la econom\u00eda, determinando un efecto de disipaci\u00f3n de los shocks). Si bien Frisch no realiz\u00f3 un an\u00e1lisis estad\u00edstico con datos emp\u00edricos, sino una simulaci\u00f3n matem\u00e1tica, tanto porque desconfiaba del enfoque probabil\u00edstico que serv\u00eda de base para las regresiones y c\u00e1lculos estad\u00edsticos, como porque cre\u00eda que no ser\u00eda posible obtener pruebas estad\u00edsticas de la \u201cautonom\u00eda\u201d, es decir, de la robustez de comportamiento de variables esenciales, propuso esta dicotom\u00eda como base para el an\u00e1lisis de los ciclos[13]. Con el \u00e9xito de este modelo, se estableci\u00f3 y despu\u00e9s se prolong\u00f3 en la epistemolog\u00eda positivista de la econometr\u00eda tradicional, que la causalidad debe ser expresada desde la perspectiva de proximidad ex\u00f3gena, proposici\u00f3n que disgustaba a Schumpeter, con el que mantuvo correspondencia Frisch para la elaboraci\u00f3n de este texto, quien, a diferencia de su colega, intu\u00eda que el capitalismo genera sus propias innovaciones y sus propias crisis y \u00e9sa es su naturaleza. Por otro lado, al discutir el notable libro de Schumpeter sobre los ciclos econ\u00f3micos, Business Cycles, algunos distinguidos economistas lo criticaron por no especificar estas relaciones causales mec\u00e1nicas[14]. Schumpeter no quer\u00eda hacerlo, dado que consideraba el capitalismo como un proceso adaptativo, lo que Mandel retoma con minuciosidad a partir de las evidencias precisadas en la Tercera Edad, mostrando el impacto y la adaptaci\u00f3n de sucesivos \u201csistemas de m\u00e1quinas\u201d[15].<\/p>\n<p>Ahora bien, la incapacidad de los m\u00e9todos anal\u00edticos tradicionales para identificar tanto el mecanismo de equilibrio como la regularidad de estos shocks ex\u00f3genos, que ser\u00edan causales, se deriva no tanto de la realidad como de la forma de estos mismos m\u00e9todos para analizar los datos. Por otro lado, las fronteras entre la exogeneidad y la endogeneidad est\u00e1n definidas por el tipo de modelo que se considere y, por lo tanto, pueden variar, sin ser necesariamente una consecuencia de la realidad. Lo que no es posible es exigir un modelo econ\u00f3mico puramente end\u00f3geno, por dos razones, siendo la primera que la econom\u00eda no es suficiente para explicar el capitalismo. En segundo lugar, como demostr\u00f3 Polanyi en The Great Transformation (1944), la imagen de un funcionamiento independiente y mec\u00e1nico de la esfera econ\u00f3mica, imponi\u00e9ndose a la sociedad, es una proyecci\u00f3n ideol\u00f3gica del liberalismo para la justificaci\u00f3n del mercado imperfecto, un factum de la imaginaci\u00f3n. De hecho, la exigencia de una teor\u00eda que lo explique todo es absurda: para que sea posible una explicaci\u00f3n con completa formalizaci\u00f3n end\u00f3gena, tendr\u00eda que incluir todas las variables e incluso la extravagante afirmaci\u00f3n de que las fuerzas econ\u00f3micas determinan todos los procesos sociales, guerras y revoluciones, as\u00ed como el propio contexto institucional en todo momento.<\/p>\n<p>Por otro lado, una explicaci\u00f3n puramente ex\u00f3gena ser\u00eda redundante e irrelevante, porque explicar\u00eda los acontecimientos por los propios acontecimientos. O sea, el debate sobre la endogeneidad o exogeneidad de los factores causales, que resumi\u00f3 Mandel y que condiciona el horizonte de muchos cient\u00edficos, es un artificio de un mundo en el que la modelizaci\u00f3n se ha convertido en la \u00fanica forma leg\u00edtima de interpretaci\u00f3n cient\u00edfica. Por lo tanto, la centralizaci\u00f3n exclusiva en la endogeneidad o la explicaci\u00f3n por determinaci\u00f3n causal ex\u00f3gena son soluciones autodestructivas.<\/p>\n<p>Mandel sugiri\u00f3 una alternativa, una econom\u00eda realista basada en el conocimiento de la historia. Por eso, en el cap\u00edtulo cuatro de este libro, critica tanto a Kondratiev como a Schumpeter por no utilizar la tasa de ganancia (o la acumulaci\u00f3n) como indicador fundamental de la din\u00e1mica temporal del capitalismo, y as\u00ed propone estudiar las diversas formas del capital y sus transformaciones en la segunda mitad del siglo XX. Durante los \u00faltimos quince a\u00f1os de su vida se dedic\u00f3 a profundizar en este tema, que comenz\u00f3 a ser discutido en esta Tercera Edad.<\/p>\n<h2>\u201cDeterminismo param\u00e9trico\u201d y variables semiaut\u00f3nomas<\/h2>\n<h4>El problema ser\u00eda retomado por Mandel en 1978, en sus conferencias Alfred Marshall en la Universidad de Cambridge, que fueron publica- das en 1980 como The Long Waves of Capitalist Development, y sobre todo m\u00e1s tarde en un texto de 1985, que dedic\u00f3 a estudiar las \u201cvariables parcialmente independientes\u201d y que fue incluido como anexo en una reciente edici\u00f3n francesa de la Tercera Edad. En este texto estudia la \u201cl\u00f3gica interna en el an\u00e1lisis marxista cl\u00e1sico\u201d, se\u00f1alando que algunas variables deben ser consideradas ex\u00f3genas en el largo plazo, pero que, al no resultar de un simple formalismo que establezca la frontera end\u00f3geno-ex\u00f3geno (es decir, lo que es o no incorporado y definido como consecuencia del proceso formalizado en un modelo dado), son generados en el corto y medio plazo por el propio proceso econ\u00f3mico. Mandel llam\u00f3 a esto las \u201cvariables parcialmente independientes (aut\u00f3nomas)\u201d, que representan \u201ctodas las dimensiones b\u00e1sicas del modo de producci\u00f3n capitalista\u201d[16], tales como la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital (volumen y distribuci\u00f3n del capital) y su estructura (proporci\u00f3n de activos fijos y circulantes y su distribuci\u00f3n entre sectores), la tasa de plusval\u00eda, la tasa de acumulaci\u00f3n (y consumo productivo e improductivo de la plusva- l\u00eda), la evoluci\u00f3n del tiempo de rotaci\u00f3n del capital, las dificultades de realizaci\u00f3n, el intercambio entre sectores, incluyendo las nuevas formas del sector econ\u00f3mico de la industria militar o las finanzas. Con este concepto, Mandel pretend\u00eda evitar la trampa del reduccionismo de los modelos anal\u00edticos y condensar el sistema en el que se determinan estas variables, es decir, las fronteras donde se dan los conflictos por el control, coordinaci\u00f3n y poder[17].<\/h4>\n<p>Esas variables describir\u00edan procesos autom\u00e1ticos en la estructura econ\u00f3mica: \u201cPueden determinar la velocidad, la direcci\u00f3n, el grado de homogeneidad\/heterogeneidad del desarrollo. No pueden alterar la naturaleza del sistema o invertir sus tendencias hist\u00f3ricas generales (\u2026). Adem\u00e1s de la l\u00f3gica interna del sistema, existen factores ex\u00f3genos que est\u00e1n activos, que co-determinan parcialmente el desarrollo del sistema, al menos a corto y medio plazo\u201d[18]. Pero el texto a\u00f1ad\u00eda que la l\u00f3gica interna est\u00e1 contenida por la estructura param\u00e9trica que delimita sus trayectorias posibles y que las grandes mutaciones sist\u00e9micas se dan en ese espacio: \u00abEntonces, cualquier interacci\u00f3n entre las fuerzas ex\u00f3genas y end\u00f3genas siempre est\u00e1 limitada por esos par\u00e1metros, por esas restricciones, y alcanza sus l\u00edmites cuando amenaza con eliminar los mecanismos b\u00e1sicos del sistema\u201d[19].<\/p>\n<p>De este modo, Mandel se aleja, y con raz\u00f3n, de los debates cl\u00e1sicos de la primera mitad del siglo XX, en los que se posicionaron Luxemburg, Hilferding, Grossmann o Bujarin, que basaban sus an\u00e1lisis de ciclos en los esquemas de reproducci\u00f3n de El Capital. Mandel critic\u00f3 esta estrategia anal\u00edtica, dado que se trata de estudios basados en la simplificaci\u00f3n del equilibrio de la reproducci\u00f3n, son fotograf\u00edas est\u00e1ticas y, en cambio, deber\u00edan estudiarse las tendencias inherentes a la ruptura de esos equilibrios, como la relaci\u00f3n entre factores causales y s\u00f3lo comprensibles en contextos concretos. Sin historia, la teor\u00eda econ\u00f3mica es incapaz de ver la realidad.<\/p>\n<p>Michal Kalecki hab\u00eda abordado un problema similar en uno de sus \u00faltimos art\u00edculos, en 1968, sugiriendo la definici\u00f3n de \u201cvariables semiaut\u00f3nomas\u201d para representar las fuerzas ex\u00f3genas en el contexto de los modelos matem\u00e1ticos, pero que deb\u00edan ser explicadas por la teor\u00eda, y as\u00ed formul\u00f3 sus modelos de crecimiento y crisis. De esta manera, abandon\u00f3 la inquietante demanda de una endogeneizaci\u00f3n completa de la relaci\u00f3n entre variables, al mismo tiempo que se\u00f1al\u00f3 que un modelo limitado a unas pocas variables nunca podr\u00eda representar la realidad. Por eso prefer\u00eda modelos flexibles, asumiendo sus limitaciones, pero realistas, aunque parciales, sustentados en una teor\u00eda general que interpretase sus limitaciones y resultados. No desarroll\u00f3 este tema, pero su intuici\u00f3n fue notable[20]. Es por reconocer estas dificultades que el concepto de variables parcialmente independientes es tan importante, pues desarrolla el papel condicionante de la historia en el marxismo: en lugar de simplificaci\u00f3n y determinismo, reincorpora la sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n en una historia indeterminista y como totalidad org\u00e1nica, que analiza procesos y no el equilibrio, utilizando la dial\u00e9ctica en lugar de una inalterabilidad causal, o determinaciones concretas y locales y no abstractas. Tal vez por eso, en una s\u00edntesis autobiogr\u00e1fica en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, escrita para el Biographical Dictionary of Dissenting Economists, Mandel subraya que una de sus contribuciones principales fue la noci\u00f3n de \u201cdeterminismo dial\u00e9ctico (param\u00e9trico)\u201d opuesto al \u201cdeterminismo mecanicista\u201d[21],<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>o sea, subray\u00f3 su oposici\u00f3n al positivismo y al marxismo dogm\u00e1tico.<\/p>\n<p>De este modo, apunt\u00f3 que las fuerzas ex\u00f3genas no son realmente independientes y deben ser descritas como \u00abvariables parcialmente aut\u00f3nomas\u00bb, o siguiendo a Kalecki, semiaut\u00f3nomas. Kalecki y Mandel sugirieron as\u00ed que el an\u00e1lisis de la sociedad es irreductible a la simplicidad y el reduccionismo es un error. Este es el enigma de las ondas largas, que son per\u00edodos espec\u00edficos de la historia del capitalismo: las teor\u00edas tradicionales no pueden detectar ni un mecanismo ni una regularidad,que son conceptos urdidos para ignorar la historia y descubrir, en su lugar, alguna continuidad y equilibrio.<\/p>\n<h2>Complejidad e historia<\/h2>\n<h4>Al resolver este rompecabezas te\u00f3rico y al transformar su marxismo en un desciframiento de la modernidad, Mandel mostr\u00f3 c\u00f3mo el contexto de las ondas largas permit\u00eda simult\u00e1neamente un rechazo del mecanicismo y entender una historia abierta. As\u00ed, es la lucha de clases la que determina la historia y estos grandes per\u00edodos, como hab\u00eda sugerido Maddison, son \u00abfases del desarrollo capitalista\u00bb, que forman y exigen \u201cshocks sist\u00e9micos\u201d: la lucha de clases, una vez m\u00e1s[22]. Contra cualquier determinismo tecnol\u00f3gico y estudiando la aceleraci\u00f3n de las innovaciones y las transformaciones del capital fijo, u otras condiciones para modificar la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital y la tasa de beneficio, sobre todo las que resultan de la indeterminaci\u00f3n del conflicto social, Mandel y Chris Freeman se acercaron en esta visi\u00f3n de lo que el segundo describ\u00eda como la tensi\u00f3n entre el sistema tecnoecon\u00f3mico y la estructura socioinstitucional, lo que puede evitar, retardar o potenciar el impacto de esos cambios y determinar el proceso oscilatorio[23].<\/h4>\n<p>De esta forma, reivindicaba la incorporaci\u00f3n de la econom\u00eda como ciencia social y el marxismo como teor\u00eda cr\u00edtica, es decir, como econom\u00eda pol\u00edtica en sentido cl\u00e1sico. La obra de Mandel es un ejemplo paradigm\u00e1tico de este enfoque, que se presentaba claramente c\u00f3mo el proyecto de comprender y actuar en la realidad social y econ\u00f3mica, introduci\u00e9ndose en sus din\u00e1micas internas, en sus factores ambientales y en las mediaciones pol\u00edticas e institucionales. Consciente de la dimensi\u00f3n de este trabajo, afirmaba que \u201cpodemos aceptar, por tanto, la idea de que las ondas largas son mucho m\u00e1s que las subidas y bajadas r\u00edtmicas de la tasa de crecimiento de las econom\u00edas capitalistas. Son per\u00edodos hist\u00f3ricos distintos en un sentido real\u201d[24]. Es esa integraci\u00f3n te\u00f3rica la que hace de su teor\u00eda un desaf\u00edo permanente, que no busca una superposici\u00f3n o suma de causas, sino una historia concreta de los conflictos, basada en el an\u00e1lisis del poder y de la coordinaci\u00f3n entre las econom\u00edas y sociedades. Es en esa complejidad que transcurre la modernidad tan enferma en la que vivimos.<\/p>\n<h2>Notas<\/h2>\n<p>[1] Ernest Mandel (1962), Trait\u00e9 d\u2019\u00c9conomie Marxiste, Paris: Julliard, 2 vol\u00famenes.<\/p>\n<p>[2] Ernest Mandel (1964), \u201cThe Economics of Neocapitalism\u201d, Socialist Register, 1, pp.56-80; (1964), \u201cL\u2019Apog\u00e9e du Neocapitalisme et ses Lendemains\u201d, Temps Modernes, 20: 219-220, p. 193-210. Mandel abandonar\u00eda pronto el concepto de \u201cneocapitalismo\u201d, pero la importancia de estos dos art\u00edculos es que son sus primeros textos en que anticipa el agotamiento del largo ciclo expansivo.<\/p>\n<p>[3] El t\u00edtulo La Tercera Edad del Capitalismo fue el adoptado en la edici\u00f3n francesa, con la anuencia del autor. Es cierto que el t\u00edtulo original, El Capitalismo Tardio, que reflejaba alguna influencia de la Escuela de Frankfurt, donde se usaba ese t\u00e9rmino, fue visto por Mandel como sin\u00f3nimo de la versi\u00f3n francesa, aqu\u00ed seguida. Otras ediciones optaron por traducir literalmente el t\u00edtulo original (la brasile\u00f1a, por ejemplo).<\/p>\n<p>[4] Ernest Mandel (1972\/1997), Le Troisi\u00e8me \u00c2ge du Capitalisme, Paris: Ed. La Passion, p. 16.<\/p>\n<p>[5] Los principales textos de Nikolai Kondratiev, incluyendo sus tablas estad\u00edsticas, s\u00f3lo fueron publicados en franc\u00e9s en 1992 (ed. Louis Fontvieille, ed., 1992, N.D. Kondratieff, Les Grands Cycles de la Conjoncture, Paris: Economica). La edici\u00f3n inglesa, incluyendo otros textos in\u00e9ditos, es de 1998 (Londres: Pickering &amp; Chatto, en 4 vol\u00famenes).<\/p>\n<p>[6] La ponencia que Leon Trotsky present\u00f3 ante la Komintern fue publicada en The First Five Years of the Communist International, 1945, New York: New Park, vol. 1, pp. 174-226. Su cr\u00edtica a Kondratiev est\u00e1 en \u201cThe Curve of Capitalist Development\u201d, 1973, in Problems of Everyday Life, New York y Londres: New Park, pp. 273-80. El debate en el Instituto de la Coyuntura s\u00f3lo era entonces conocido por el resumen sesgado de George Garvy (1943, \u201cKondratieff \u2019s Theory of Long Cycles\u201d, Review of Economics and Statistics, 25:4, pp.203-220). En ese debate, uno de los investigadores del Instituto de la Coyuntura dirigido por Kondratiev, Oparin, present\u00f3 una interpretaci\u00f3n alternativa como ponencia en un seminario en 1926, disintiendo sobre el m\u00e9todo estad\u00edstico de su director y criticando la arbitrariedad de la selecci\u00f3n de las ecuaciones, pero asumiendo que existir\u00edan puntos discretos de equilibrio y una tasa \u201cnatural\u201d de crecimiento de las reservas de oro, siguiendo una teor\u00eda monetarista.<\/p>\n<p>[7] Joseph Schumpeter (1939), Business Cycles, New York: Martino, reedici\u00f3n de 2014.<\/p>\n<p>[8] 8 Van Gelderen s\u00f3lo escribi\u00f3 una serie de art\u00edculos sobre las ondas largas (\u201cSpring- vloed-Beschouwingen over Inclustrieele Ontwikkeling en Prijsbeweging\u201d, 1913, en el Die Nieuwe Tijd, no. 4, 5, 6, Amsterdam). Sus ideas fueron despu\u00e9s desarrolladas por un amigo, De Wolff, pero ambos escrib\u00edan en holand\u00e9s y los textos permanecieron desconocidos para la suya y para las generaciones siguientes. Despu\u00e9s de publicar estos art\u00edculos, Van Gelderen no volvi\u00f3 al tema y despu\u00e9s la tragedia interrumpi\u00f3 su vida (se suicid\u00f3 en 1940 cuando los nazis ocuparon su pa\u00eds). Kondratiev y los otros participantes en el debate de 1926 no conoc\u00edan estas contribuciones, que s\u00f3lo fueron publicadas en ingl\u00eas en 1996 (por Christopher Freeman, ed., 1996, Long Wave Theory, Aldershot: Elgar).<\/p>\n<p>[9] La cronolog\u00eda de esos cambios en la tendencia era la siguiente: 1781-1851, 1851- 1873, 1873-1894, 1894-1913,1913-\u2026 Esto corresponde aproximadamente a las cronolog\u00edas de los autores anteriores, como a la adoptada por los italianos y por Van Gelderen, que Trotsky probablemente desconoc\u00eda. La coincidencia de tantos autores diferentes sobre la misma cronolog\u00eda sugiere que, incluso trabajando inde- pendientemente, se les hac\u00edan manifiestas caracter\u00edsticas evidentes y comunes del desarrollo del capitalismo en el siglo XIX.<\/p>\n<p>[10] Alexander Parvus (1901), \u201cDie Handelskrisis und die Gewerkschaften\u201d, in Parvus et al., Die langen Wellen der Konjunktur, Berlin, 1972.<\/p>\n<p>[11] Discut\u00ed las pol\u00e9micas sobre Kondratiev y las aportaciones de Mandel sobre todo en Francisco Lou\u00e7\u00e3 (1997), Turbulence in Economies, Aldershot: Elgar; (1999), \u201cErnest Mandel and the Pulsation of History\u201d, in Achcar, Gilbert (ed.), The Legacy of Ernest Mandel, London: Verso, pp. 104-118; (1999), \u201cNikolai Kondratiev and the Early Consensus and Dissensions about History and Statistics\u201d, History of Political Economy, 31:1, pp. 169-205; (1999), \u201cAn Economist at the Crossroad of the Century\u201d, rese\u00f1a de \u201cWorks of Nikolai Kondratiev\u201d, Journal of the History of Economic Thought, 21:2, pp. 203-9; (2012), \u201cNikolai Kondratiev and Long Waves in Recent Dictionaries and Encyclopaedias\u201d, in Besomi, Daniele (ed.), Crises and Cycles in Economic Dictionaries and Encyclopaedias, pp.443-61, Londres: Routledge; e (2021), \u201cAs Time Went By- Why is the Long Wave so Long?\u201d, Journal of Evo- lutionary Economics, 31(3): 749-71.<\/p>\n<p>[12] \u201cPartially Independent Variables and Internal Logic in Classical Marxist Economic Analysis\u201d, publicado inicialmente in Social Sciences Information 14(3), 1985, pp. 485- 505, p.474; reimpreso in (1992), Himmelstrand, Ulf (ed.), Interfaces in Economic and Social Analysis, London, pp. 33- 50. Se cita la versi\u00f3n de 1992, p. 37.<\/p>\n<p>[13] Ragnar Frisch (1933), \u201cPropagation Problems and Impulse Problems in Dynamic Economics\u201d, in K. Koch, ed., Economic Essays in Honour of Gustave Cassel, London: Cass, pp. 171-205. Debe se\u00f1alarse que, a pesar de este modelo, tanto Frisch como Tinbergen, el f\u00edsico holand\u00e9s que comparti\u00f3 con \u00e9l el premio Nobel de Economia, estaban convencidos de la existencia de las ondas largas en econom\u00eda y defendieron esa idea a lo largo de sus vidas.<\/p>\n<p>[14] Simon Kuznets (1940), \u201cSchumpeter\u2019s Business Cycles\u201d, in American Economic Review 30, pp. 257-71; Oskar Lange (1941), \u201cSchumpeter\u2019s Business Cycles\u201d, in Review of Economic Statistics 23, pp. 190-93.<\/p>\n<p>[15] 15 Como ocurre con todos los an\u00e1lisis anticipatorios, el de Mandel revel\u00f3 algunas imprecisiones. Algunas cr\u00edticas se\u00f1alaron que lo que consider\u00f3 la \u201ctercera revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica\u201d (desde el final de la Segunda Guerra Mundial), consistente en la generalizaci\u00f3n de la energ\u00eda nuclear, en el proceso de automatizaci\u00f3n y en la electr\u00f3nica (Troisi\u00e8me \u00c2ge, pp. 120-21), ignor\u00f3 que las primeras generaciones de productos electr\u00f3nicos no fueron tan impactantes como la difusi\u00f3n de nuevos bienes de consumo duradero. La (micro)electr\u00f3nica de hoy podr\u00eda convertirse en la base t\u00e9cnica de una nueva expansi\u00f3n, pero ni su efecto econ\u00f3mico era evidente en las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, ni est\u00e1n a\u00fan dadas las condiciones institucionales y sociales para esta expansi\u00f3n. Pero, como es f\u00e1cil ver, La Tercera Edad del Capitalismo se public\u00f3 apenas un a\u00f1o despu\u00e9s de la invenci\u00f3n del microprocesador, y su potencial s\u00f3lo se hizo evidente mucho despu\u00e9s. Por otro lado, Mandel sugiere el a\u00f1o 1968 para el final de la fase A de la cuarta onda larga, admitiendo un criterio pol\u00edtico dominante, dado que la crisis del sistema monetario internacional y la recesi\u00f3n general que puso fin a los treinta a\u00f1os de expansi\u00f3n s\u00f3lo ocurrir\u00eda a principios y a mediados de la d\u00e9cada siguiente.<\/p>\n<p>[16] Mandel, 1992, p.38.<\/p>\n<p>[17] 17 No se establece claramente el origen ni el contenido de este concepto. En otra carta privada a este autor (9 de septiembre de 1994), Mandel present\u00f3 el concepto como expresi\u00f3n de la incertidumbre en la lucha por el poder. En otra carta a este autor (3 de marzo de 1995), Mandel me dijo que estas \u201cvariables parcialmente aut\u00f3nomas\u201d reflejan la incertidumbre y la determinaci\u00f3n compleja de la evoluci\u00f3n social, en el contexto de las limitaciones hist\u00f3ricas. Por tanto, incluir\u00edan factores pol\u00edticos y econ\u00f3micos que forman parte del conflicto social y de la historia real. Supongo que el concepto ha sido influenciado por investigaciones contempor\u00e1neas de evoluci\u00f3n en biolog\u00eda y procesos din\u00e1micos. As\u00ed, a principios de la d\u00e9cada de 1980, Levins y Lewontin hab\u00edan demostrado que la estabilidad de un sistema evolutivo depend\u00eda de procesos de retroalimentaci\u00f3n y par\u00e1metros que gobiernan el \u00edndice de evoluci\u00f3n y constituyen sus l\u00edmites. Al mismo tiempo, Prigogine e Isabelle Stengers, y estoy seguro de que Mandel conoc\u00eda sus trabajos, demostraron que cambiar los par\u00e1metros puede causar caos y generar complejidad, o nuevos ordenamientos [organizaciones]. La introducci\u00f3n de los conceptos de complejidad, tiempo, incertidumbre, orden y desorden, entrop\u00eda y mutaci\u00f3n, se ha le\u00eddo desde entonces en las ciencias sociales como un aporte relevante contra el mecanicismo positivista. Mandel acompa\u00f1\u00f3 y, en alguna medida, anticip\u00f3 esas orientaciones.<\/p>\n<p>[18] Mandel, 1992, p.37.<\/p>\n<p>[19] Ibid. p. 39.<\/p>\n<p>[20] Michael Kalecki, \u201cTrends and Business Cycles Reconsidered\u201d, Economic Journal 78, 1968, pp. 262-76.<\/p>\n<p>[21] Mandel (1992), in Arestis, Sawyer, eds., A Biographical Dictionary of Dissenting Economists, Aldershot: Elgar, p. 340.<\/p>\n<p>[22] Angus Maddison (1991), Dynamic Forces in Capitalist Development, Oxford: Oxford University Press; Mandel (1995), Long Waves of Capitalist Development, Cambridge: Cambridge University Press, p. 141, n. 19, primera edici\u00f3n 1980. Esta idea ya estaba presente en el libro de 1972 (Mandel, Troisi\u00e8me \u00c2ge, p. 139).<\/p>\n<p>[23] Escrib\u00ed con Chris Freeman un an\u00e1lisis de las ondas largas en 2001, publicado como As Times Goes By \u2013 From the Industrial Revolutions to the Information Revolution, Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n<p>[24] Long Waves, p. 82.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Francisco Lou\u00e7\u00e3 El marxista belga Ernest Mandel populariz\u00f3 el t\u00e9rmino \u00abcapitalismo tard\u00edo\u00bb para describir la forma en que el sistema hab\u00eda cambiado en las d\u00e9cadas de posguerra. La obra de Mandel marc\u00f3 un hito en el estudio del capitalismo, y a\u00fan hoy podemos aprender mucho de su an\u00e1lisis. 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