{"id":4020,"date":"2023-12-09T16:08:27","date_gmt":"2023-12-09T16:08:27","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020"},"modified":"2023-12-09T16:08:27","modified_gmt":"2023-12-09T16:08:27","slug":"el-marxismo-negro-de-cedric-robinson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020","title":{"rendered":"El Marxismo Negro de Cedric Robinson"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Anouk Essyad<\/strong><\/p>\n<p>En este art\u00edculo, Anouk Essyad nos ofrece una lectura del libro de Cedric Robinson, teniendo en cuenta tanto sus aportaciones como sus limitaciones, e insistiendo en la centralidad de las relaciones sociales raciales en el capitalismo tal y como existe realmente. De ah\u00ed la necesidad de \u00abplantar cara al capitalismo racial y a las diferenciaciones que construye, ya sean raciales, nacionales o entre fracciones de clase explotadas y dominadas\u00bb. El libro fue publicado en castellano por <a href=\"https:\/\/traficantes.net\/libros\/marxismo-negro-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Traficantes de sue\u00f1os<\/a> en 2021.<\/p>\n<p>******<\/p>\n<p>En una entrevista publicada en 1999<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, una revista anarquista pregunt\u00f3 a Cedric J. Robinson, que durante tanto tiempo hab\u00eda estudiado los v\u00ednculos entre el marxismo y la tradici\u00f3n radical negra, c\u00f3mo definir\u00eda sus compromisos pol\u00edticos. Su respuesta merece una mirada atenta:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 nombres dar\u00eda a la naturaleza del Universo? Hay realidades para las que los nombres son prematuros. Mis \u00fanicas lealtades son hacia un mundo moralmente justo; y es con otros negros con quienes he encontrado las oportunidades m\u00e1s felices y asombrosas de luchar contra la corrupci\u00f3n y el enga\u00f1o. Supongo que eso me convierte en parte o en expresi\u00f3n del radicalismo negro\u201d.<\/p>\n<p>Por un lado, expresa una forma de relaci\u00f3n existencial y humanista con el mundo que rastrea y analiza en su obra. Por otro, le ancla en la larga historia del radicalismo negro, una historia que es esencialmente colectiva.<\/p>\n<p>En su libro <em>Black Marxism: The Making of the Black Radical Tradition<\/em>, publicado originalmente en 1983, Robinson repasa la g\u00e9nesis de esta tradici\u00f3n pol\u00edtica y filos\u00f3fica y analiza sus v\u00ednculos con el marxismo. Se centra en tres figuras: W. E. B. Du Bois, C. L. R. James y Richard Wright, y analiza sus v\u00ednculos tanto con el radicalismo negro como con el marxismo. El libro es una verdadera contribuci\u00f3n, en lo que define como los contornos o la naturaleza de la tradici\u00f3n radical negra, que, seg\u00fan el autor, se ignora a s\u00ed misma como tal.<\/p>\n<p>[En Francia] Ediciones Entremonde han dado el bienvenido y esperado paso de traducir este importante texto y ponerlo a disposici\u00f3n del p\u00fablico franc\u00f3fono<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Porque a pesar de la amplitud de esta obra y de sus innegables ra\u00edces en los debates tanto historiogr\u00e1ficos como activistas, el marxismo negro no se ha difundido en la misma medida que las cuestiones que plantea. En su pr\u00f3logo, Robin D.G. Kelley -que fue uno de los alumnos de Cedric Robinson- explica que si bien la obra fue muy le\u00edda y trabajada por la generaci\u00f3n de activistas a la que pertenec\u00eda, en su opini\u00f3n, no goz\u00f3 de la acogida esperada por el gran p\u00fablico ni por el mundo acad\u00e9mico, a pesar de haber sido reeditada en [ingl\u00e9s] en el a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Selim Nadi en su prefacio [a la edici\u00f3n francesa], esta publicaci\u00f3n viene a colmar una laguna, derivada tambi\u00e9n de una cierta reticencia por parte del mundo franc\u00f3fono a abordar las relaciones raciales desde una perspectiva materialista. En este sentido, la publicaci\u00f3n de <em>El marxismo negro<\/em> es m\u00e1s que bienvenida, ya que permite restablecer un v\u00ednculo entre el movimiento obrero franc\u00f3fono y las tradiciones negras y anticoloniales, en un contexto de preocupante fortalecimiento de la extrema derecha neofascista.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo dar cuenta de un libro escrito en los a\u00f1os 80 y traducido m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s en un contexto socio-hist\u00f3rico completamente diferente? No es tarea f\u00e1cil. Si a ello a\u00f1adimos el car\u00e1cter extremadamente denso y erudito de la obra de Robinson -por ejemplo, el primer cap\u00edtulo contiene 132 notas para &#8230; 34 p\u00e1ginas-, la empresa se vuelve a\u00fan m\u00e1s compleja. Abordar\u00e9 esta rese\u00f1a desde el \u00e1ngulo de lo que me aporta la lectura de este texto en su conjunto, en mi contexto de activista pol\u00edtica y sindical en Suiza y doctoranda en historia contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista activista, refuerza mi creencia en la centralidad de la cuesti\u00f3n racial y nos recuerda que es la propia Europa la que est\u00e1 moldeada por el racismo colonial que ha creado. Plantea cuestiones estrat\u00e9gicas sobre los v\u00ednculos que hay que construir y, sobre todo, sobre la necesidad de reconstruir el movimiento obrero sobre una base antirracista clara. La aportaci\u00f3n de este texto a mi trabajo acad\u00e9mico sobre la construcci\u00f3n del sistema penal y penitenciario suizo en los siglos XIX y XX es doble.<\/p>\n<p>Por un lado, me anima a reflexionar conjuntamente sobre la represi\u00f3n de clase europea y la expansi\u00f3n colonial, aunque s\u00f3lo sea teniendo en cuenta que las instituciones penitenciarias y de represi\u00f3n penal se crearon al mismo tiempo que la transformaci\u00f3n de las relaciones esclavistas y la violencia racial y colonial que la acompa\u00f1\u00f3. Estos procesos no pueden disociarse por completo; Robinson utiliza la expresiva f\u00f3rmula de \u00abteor\u00eda racial del orden\u00bb (p. 192). Ofrece una invitaci\u00f3n bastante sutil a analizar la continuidad entre los procesos de diferenciaci\u00f3n intraeuropea (entre diferentes grupos <em>\u00e9tnicos<\/em>, como volveremos a tratar, pero tambi\u00e9n entre las \u00a0y los trabajadores asalariados y lumpen proletarios objetivo del arsenal criminal y carcelario) y el proceso mucho m\u00e1s dram\u00e1tico y ontol\u00f3gico que caracteriza al sistema esclavista y colonial.<\/p>\n<p>Por otra parte, el marxismo negro ofrece una reflexi\u00f3n sobre la forma misma de pensar los procesos hist\u00f3ricos, y nos invita a ver las supervivencias y continuidades del feudalismo en la era capitalista contempor\u00e1nea, lo que es particularmente pertinente para el caso suizo<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Como se puede ver, esta contribuci\u00f3n no puede explicar por s\u00ed sola la riqueza del libro. No obstante, tratar\u00e1 de destacar sus rasgos m\u00e1s sobresalientes. Para ello, la primera parte ofrece un resumen y una discusi\u00f3n de los argumentos expuestos por Cedric Robinson, siguiendo el esquema del libro. En la segunda parte, vuelvo de forma m\u00e1s transversal sobre dos de los elementos m\u00e1s fruct\u00edferos de Robinson: el concepto de capitalismo racial y el descentramiento de la categor\u00eda de clase. Para concluir, vuelvo sobre la forma en que el marxismo negro puede ayudarnos a pensar y construir nuestras luchas para derribar el capitalismo racial.<\/p>\n<p>El libro est\u00e1 estructurado en tres partes que podr\u00edan parecer relativamente independientes entre s\u00ed. La primera es una discusi\u00f3n de la literatura sobre la formaci\u00f3n tanto del capitalismo europeo como del marxismo. En la segunda, Robinson presenta las condiciones hist\u00f3ricas de la formaci\u00f3n del radicalismo negro. Por \u00faltimo, en la tercera secci\u00f3n, analiza las trayectorias intelectuales y pol\u00edticas de tres figuras del radicalismo negro, W.E.B. Du Bois, C.L.R. James y Richard Wright. Veamos cada una de estas secciones con m\u00e1s detalle.<\/p>\n<p><strong>Una larga historia de relaciones sociales; \u00bfun racialismo europeo ignorado por el marxismo?<br \/>\n<\/strong>La primera parte del libro se centra en Europa y pretende presentar las condiciones en las que surgi\u00f3 el marxismo. Ofrece una larga historia de la <em>civilizaci\u00f3n europea<\/em> y de los procesos por los que acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en una potencia colonizadora y esclavista. Hay tres aspectos de este an\u00e1lisis que conviene tener en cuenta, ya que arrojan luz sobre las razones de <em>los l\u00edmites del radicalismo europeo<\/em>.<\/p>\n<p>En primer lugar, Robinson plantea la tesis de un racialismo inherente a esta civilizaci\u00f3n, que en gran medida es anterior a las conquistas coloniales, puesto que ya se pueden encontrar huellas de \u00e9l en el Imperio Romano. Con ello se refiere a la propensi\u00f3n a establecer distinciones entre grupos sociales (raciales, tribales, \u00e9tnicos, ling\u00fc\u00edsticos, regionales) para justificar un orden social desigual. En su opini\u00f3n, este racialismo, tan profundamente \u00abinserto en las entra\u00f1as de la cultura occidental\u00bb (p.139), sirvi\u00f3 de caldo de cultivo para el establecimiento de un r\u00e9gimen racial y esclavista. En cierto modo, habr\u00eda sido digerido para dar lugar al racismo colonial moderno. Por tanto, el racismo es ante todo un asunto europeo; no nace de un encuentro brutal con el mundo no europeo.<\/p>\n<p>La segunda cuesti\u00f3n de esta primera secci\u00f3n se refiere a la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo y, m\u00e1s ampliamente, a la filosof\u00eda de la historia de Cedric Robinson. Esta filosof\u00eda considera que los procesos sociales tienen lugar a lo largo de un periodo de tiempo extremadamente largo y, yo a\u00f1adir\u00eda, relativamente inmutable. Tambi\u00e9n informa la forma en que analiza tanto el marxismo como el radicalismo negro. En su opini\u00f3n, el capitalismo racial se ajusta plenamente a la continuidad de las relaciones sociales feudales. No es, como postular\u00eda un marxismo estrecho de miras, la negaci\u00f3n del feudalismo, sino una ampliaci\u00f3n de ciertos aspectos de \u00e9ste. Robinson escribe que \u00ablos complejos sociales, culturales, pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos del feudalismo europeo contribuyeron m\u00e1s al capitalismo que los <em>grilletes<\/em> sociales que precipiraron a la burgues\u00eda en revoluciones pol\u00edticas y sociales\u00bb (p. 53). Como veremos, su definici\u00f3n del radicalismo negro es tambi\u00e9n a muy largo plazo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la tercera cuesti\u00f3n se refiere a la emergencia del socialismo y a sus l\u00edmites pol\u00edticos. Tambi\u00e9n aqu\u00ed el an\u00e1lisis adopta una visi\u00f3n a largo plazo; Robinson habla de \u00absocialismo medieval\u00bb (p. 109) y plantea la idea de que el radicalismo europeo pertenece al mismo grupo que el capitalismo o el feudalismo. El socialismo no fue la negaci\u00f3n del capitalismo por parte del proletariado, sino una reacci\u00f3n \u2013inscrita y determinada por el sustrato ideol\u00f3gico occidental\u2013 a este nuevo modo de producci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<p>Para ilustrar este an\u00e1lisis, Robinson repasa los debates marxistas sobre la cuesti\u00f3n nacional y muestra c\u00f3mo est\u00e1n marcados impl\u00edcitamente por este sistema ideol\u00f3gico europeo. Tambi\u00e9n presenta \u2013y \u00e9ste es un punto especialmente estimulante\u2013 el proceso por el que se construy\u00f3 la divisi\u00f3n entre irlandeses e ingleses en el seno de la clase obrera. Bas\u00e1ndose en Edward P. Thompson<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> (cuya obra cl\u00e1sica s\u00f3lo contiene dos referencias a los negros), Robinson se\u00f1ala que esta divisi\u00f3n no era inicialmente evidente. Al contrario, la llegada de trabajadores irlandeses a Inglaterra brind\u00f3 la oportunidad de un encuentro de las tradiciones pol\u00edticas irlandesa e inglesa, cuya s\u00edntesis dio lugar al movimiento cartista.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo, centrado en torno a la Carta del Pueblo, combinaba las reivindicaciones pol\u00edticas democr\u00e1ticas (sufragio universal, renovaci\u00f3n anual de los miembros del parlamento) con la acci\u00f3n tumultuosa. Sin embargo, y \u00e9ste es un aspecto esencial del que me parece que se ha hablado relativamente poco, la severa represi\u00f3n penal con la que se enfrent\u00f3 el cartismo sent\u00f3 las bases de un proceso de divisi\u00f3n en el seno del proletariado. Thompson relata algunos ejemplos de esta severidad penal: \u00abel 9 de enero de 1831, se registraron 33 sentencias de muerte a prisioneros condenados por destruir una m\u00e1quina de papel en Buckingham; en Dorset, 3 sentencias de muerte por extorsi\u00f3n y 2 por robo; en Norwich, 55 prisioneros fueron condenados por mot\u00edn con destrucci\u00f3n de maquinaria ; en Ipswich, 3 presos fueron condenados por extorsi\u00f3n; en Petworth, 26 culpables de destrucci\u00f3n de maquinaria; en Gloucester, m\u00e1s de 30; en Oxford, 29; y en Winchester, de m\u00e1s de 40 presos condenados, 6 fueron ejecutados\u00bb (citado por Robinson, p. 101).<\/p>\n<p>La criminalizaci\u00f3n de los repertorios de acci\u00f3n pol\u00edtica elegidos por el movimiento tuvo como consecuencia, explica Robinson, empujar a la clase obrera inglesa a favorecer la acci\u00f3n sindical como medio de expresi\u00f3n pol\u00edtica. Al hacerlo, en un contexto de expansi\u00f3n de las relaciones comerciales inglesas, pudieron [comenzar] a disfrutar (\u2026) de algunos de los privilegios de una aristocracia obrera en un sistema mundial\u00bb (p. 102), en un momento en que Irlanda se enfrentaba a una hambruna catastr\u00f3fica que provoc\u00f3 una emigraci\u00f3n masiva a Estados Unidos, pero tambi\u00e9n un fortalecimiento del nacionalismo irland\u00e9s. Combinados, estos procesos instituyeron una divisi\u00f3n material entre trabajadores ingleses e irlandeses, basada en un sustrato racialista preexistente.<\/p>\n<p>En resumen, seg\u00fan Robinson, los l\u00edmites del radicalismo europeo resid\u00edan en su incapacidad para pensar por s\u00ed mismo y para tomar la medida del impacto del racismo en su pensamiento pol\u00edtico, en los movimientos pol\u00edticos y sindicales que construy\u00f3 y en la forma en que dio cuenta del sistema colonial y esclavista. Se dice que sus deficiencias son end\u00e9micas de la<em> \u201c<\/em>civilizaci\u00f3n occidental\u00bb y que est\u00e1n relacionadas \u00abdirectamente con la <em>comprensi\u00f3n<\/em> de la conciencia y la persistencia del racialismo en el pensamiento occidental\u00bb (p. 139).<\/p>\n<p>Aunque es de agradecer que se muestren la continuidad social y econ\u00f3mica entre el mundo occidental precapitalista y el que necesitamos comprender para cambiarlo, el planteamiento de Robinson me parece que adolece de un enfoque relativamente anhist\u00f3rico, que tambi\u00e9n se encuentra en la segunda parte. Observar un objeto durante un periodo de tiempo muy largo (socialismo, raza, radicalismo negro, etc.) nos lleva a esencializar y cosificar objetos o categor\u00edas cuyo significado social evoluciona con el tiempo. Por ello parece sorprendente, por poner este ejemplo, permitirse hablar del socialismo en la Edad Media como base para una cr\u00edtica justificada del movimiento obrero europeo.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en juego es inmediatamente m\u00e1s importante cuando hablamos de raza, como se\u00f1ala Selim Nadi en su prefacio. \u00bfPodemos sostener realmente que la racializaci\u00f3n que sustenta la esclavitud transatl\u00e1ntica a escala industrial es de la misma naturaleza que la que distingu\u00eda a los ciudadanos de los <em>b\u00e1rbaros<\/em> en la antigua Grecia? \u00bfNo equivale este planteamiento a trivializar la propia racializaci\u00f3n colonial y esclavista? \u00bfY, parad\u00f3jicamente, no implica que debemos abstenernos de pensar en el cambio, en la abolici\u00f3n de esta racializaci\u00f3n colonial y de los sistemas de violencia que posibilita? \u00bfNo presupone, por \u00faltimo, que estas categor\u00edas de alteridad preexisten de alg\u00fan modo al establecimiento de relaciones sociales basadas en estos criterios de alteridad?<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n hist\u00f3rica, que presupone una esencia relativamente inmutable al sistema ideol\u00f3gico europeo, se encuentra tambi\u00e9n en su an\u00e1lisis del radicalismo negro.<\/p>\n<p><strong>El surgimiento y los fundamentos de la tradici\u00f3n radical negra<br \/>\n<\/strong>Esta segunda secci\u00f3n examina las condiciones o el contexto del surgimiento del radicalismo negro, a saber, el capitalismo y la esclavitud transatl\u00e1ntica; tambi\u00e9n rastrea sus manifestaciones a lo largo de varios siglos y en varias zonas geogr\u00e1ficas, y ofrece un an\u00e1lisis de sus fundamentos.<\/p>\n<p>En cuanto al primer aspecto, Robinson se opone a las lecturas racistas o euroc\u00e9ntricas de este movimiento y demuestra que, si bien la violencia producida por la civilizaci\u00f3n occidental es la matriz o las condiciones para la creaci\u00f3n del radicalismo negro, \u00e9ste va mucho m\u00e1s all\u00e1. En otras palabras, el capitalismo y la esclavitud son la raz\u00f3n de ser del radicalismo negro, pero no determinan su esencia, naturaleza o car\u00e1cter. El radicalismo negro trasciende as\u00ed su g\u00e9nesis. Para \u00e9l, la instituci\u00f3n de las relaciones esclavistas y raciales estuvo precedida por varios siglos de \u00bb destrucci\u00f3n del pasado africano por parte de la conciencia europea\u00bb (p. 169), lo que dio lugar a una identidad europea basada en el racismo. De este modo, Robinson vuelve una vez m\u00e1s a la historia de la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea y, en particular, a la relaci\u00f3n de Europa con el islam, una relaci\u00f3n que forma parte de un largo periodo de tiempo y que a veces se considera de forma anhist\u00f3rica (como demuestran los numerosos desplazamientos temporales en la redacci\u00f3n de esta secci\u00f3n).<\/p>\n<p>Tras analizar la formaci\u00f3n de la conciencia europea, Robinson puede dedicarse a presentar los elementos que constituyen la esencia de la tradici\u00f3n radical negra, rastreando la historia de la resistencia y la rebeli\u00f3n a lo largo de varios siglos en toda Am\u00e9rica y las Antillas. Para \u00e9l, \u00abMarx no hab\u00eda percibido plenamente que los cargamentos de trabajadores tambi\u00e9n conten\u00edan culturas africanas, mezclas y combinaciones cr\u00edticas de lengua y pensamiento, de cosmolog\u00eda y metaf\u00edsica, de h\u00e1bitos, creencias y moralidad.\u00bb (p. 228).<\/p>\n<p>El radicalismo negro y las revueltas que son su expresi\u00f3n est\u00e1n, pues, enraizados en los sistemas ideol\u00f3gicos y metaf\u00edsicos africanos. En esencia, pues, es ontol\u00f3gicamente distinto del marxismo o de los radicalismos europeos; no es simplemente una variante extraeuropea. Este argumento es crucial, porque es precisamente el que constituye la base del v\u00ednculo entre las tres partes del libro, y la clave del an\u00e1lisis de Robinson sobre los v\u00ednculos entre el marxismo y el radicalismo negro.<\/p>\n<p>Para \u00e9l, el car\u00e1cter esencial del radicalismo negro puede observarse en todas sus manifestaciones hist\u00f3ricas, desde el siglo XVI hasta nuestros d\u00edas: la ausencia de violencia de masas. Una vez m\u00e1s, ve esta tradici\u00f3n a largo plazo y a escala mundial. Cuando comparamos, escribe, \u00abuna vez tras otra las represalias masivas y a menudo indiscriminadas de los amos civilizados (el empleo del terror) a la violencia de los esclavos (y en la actualidad de sus descendientes), se tiene la impresi\u00f3n de que esas personas brutalmente violadas compart\u00edan un orden de cosas muy diferente\u00bb (p. 303).<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, esto atestigua una epistemolog\u00eda colectiva fundamentalmente diferente de la de la civilizaci\u00f3n europea, expresada tanto en la violencia colonial y esclavista como en el marxismo y los movimientos obreros. La continuidad hist\u00f3rica de las formas adoptadas por las revueltas negras tender\u00eda por tanto a invalidar el an\u00e1lisis que Marx y Engels plantearon en <em>El manifiesto comunista<\/em> sobre el car\u00e1cter ineluctable de la imposici\u00f3n de la ideolog\u00eda burguesa<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Como veremos, esta autonom\u00eda del radicalismo negro respecto a las relaciones sociales burguesas es un aspecto importante que C. L. R. James y Richard Wright.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los v\u00ednculos entre el marxismo y el radicalismo negro?<br \/>\n<\/strong>Antes de analizar la trayectoria y la obra de tres representantes de la tradici\u00f3n radical negra, Cedric Robinson desea se\u00f1alar que el surgimiento del radicalismo negro se inscribe en un largo proceso social y, sobre todo, que se trata de una tradici\u00f3n esencialmente colectiva. De hecho, fue producida por las masas negras que luchaban por su existencia; la intelectualidad radical negra se limit\u00f3 a formalizar algo que ya exist\u00eda. \u201cSu inteligencia\u00bb, escribe Robinson, \u00abpero siempre debemos tener en cuenta que su brillo tambi\u00e9n era un reflejo; el verdadero genio estaba entre la gente de la que escrib\u00edan. All\u00ed la lucha era, m\u00e1s que de palabras o ideas, de la vida misma\u00bb (p. 327). Esto le permite discutir el papel de la peque\u00f1a burgues\u00eda intelectual negra -a la que pertenec\u00edan W.E.B. Du Bois y C. L. R James- formada en parte por los sistemas educativos del r\u00e9gimen colonial.<\/p>\n<p>En el noveno cap\u00edtulo, Robinson describe la carrera del historiador y soci\u00f3logo W. E. B. Du Bois y, en particular, su distanciamiento de la historiograf\u00eda dominante y del movimiento comunista. Su obra, <em>Reconstrucci\u00f3n negra en Am\u00e9rica<\/em> (1935), est\u00e1 arraigada en una filosof\u00eda de la historia que otorga centralidad tanto a las relaciones de producci\u00f3n como al papel hist\u00f3rico desempe\u00f1ado por las masas negras. La consecuencia de esta postura anal\u00edtica, informa Robinson, es considerar que \u00abla esclavitud no era pues una aberraci\u00f3n hist\u00f3rica, no fue un <em>error<\/em> en una \u00e9poca por lo dem\u00e1s democr\u00e1tico-burguesa. Era <em>sist\u00e9mica<\/em> y sus huellas lo siguen siendo \u00bb (p. 357)<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Entre estas huellas que sobreviven a la abolici\u00f3n de la esclavitud, Du Bois analiza la contradicci\u00f3n racial existente en el seno del movimiento obrero, explicando que el orden econ\u00f3mico \u00abprivaba simult\u00e1neamente a todo un segmento de las clases trabajadoras, los negros, de la posibilidad de acceder a este bienestar, al tiempo que proporcionaba una unidad ficticia de medida del estatus a los trabajadores no negros\u00bb (p. 439). Este \u00absalario del hombre blanco\u00bb, al que m\u00e1s tarde se referir\u00eda David Roediger<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> como una extensi\u00f3n de la obra de Du Bois, no era s\u00f3lo material, sino tambi\u00e9n moral, psicol\u00f3gico y emocional. Al atar a los trabajadores blancos a sus explotadores, obstaculiza la construcci\u00f3n de un movimiento obrero fuerte.<\/p>\n<p>Las relaciones sociales esclavistas persistieron en gran medida tras la abolici\u00f3n de la esclavitud, aunque la clase dominante en el poder ya no era la misma. La clase industrial victoriosa ten\u00eda a su disposici\u00f3n \u00ablos instrumentos de represi\u00f3n creados por la clase dominante del Sur, ahora subordinada. En su pugna con los trabajadores, pod\u00eda activar el racismo para dividir al movimiento obrero en fuerzas antag\u00f3nicas\u00bb (p. 363). Pero contrariamente a un discurso frecuente en los c\u00edrculos radicales europeos, para Du Bois el racismo no era s\u00f3lo una ideolog\u00eda que pudiera movilizarse para dividir a la clase obrera en momentos de mayor conflicto social. Al contrario, era una divisi\u00f3n, arraigada en el mundo social, que enfrentaba material, simb\u00f3lica y moralmente a los trabajadores negros (y no blancos) con los trabajadores blancos.<\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis era compartido por C. L. R. James, cuya trayectoria intelectual y militante entre Trinidad y Gran Breta\u00f1a es el tema del d\u00e9cimo cap\u00edtulo. Robinson vuelve en particular sobre las ra\u00edces sociales de James y su radicalizaci\u00f3n gradual a trav\u00e9s del contacto con el marxismo. Sin embargo, en su ya cl\u00e1sico <em>Black Jacobins<\/em><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, publicado en 1938 cuando James era una figura importante del movimiento trotskista, propone una ampliaci\u00f3n o descentramiento del marxismo ortodoxo. En su an\u00e1lisis de la revoluci\u00f3n haitiana, avanza la tesis de que el capitalismo se estructura en dos polos de expropiaci\u00f3n; \u00abla acumulaci\u00f3n capitalista dio origen al proletariado en el n\u00facleo industrial, la <em>acumulaci\u00f3n primitiva<\/em> sent\u00f3 las bases sociales de las masas revolucionarias en las periferias\u00bb (p. 568).<\/p>\n<p>Sin embargo, y esta es una cuesti\u00f3n central que ya hemos tratado, estas dos clases revolucionarias se distinguen por el origen de su sistema ideol\u00f3gico y cultural. Robinson lee <em>Black Jacobins<\/em> a la luz de sus reflexiones sobre la naturaleza del radicalismo negro, pero tambi\u00e9n de las reflexiones de James sobre el lugar social de la peque\u00f1a burgues\u00eda y de su propia trayectoria pol\u00edtica. A causa del racismo, a causa de la \u00abl\u00ednea de color\u00bb (por utilizar el t\u00e9rmino de Du Bois) que estructura todos los aspectos de la vida social, las masas negras no est\u00e1n alienadas por la ideolog\u00eda burguesa del mismo modo que los trabajadores blancos. Su potencial revolucionario es, por tanto, mucho m\u00e1s s\u00f3lido que el de sus hom\u00f3logos blancos.<\/p>\n<p>A diferencia de los dos autores anteriores, Richard Wright no proced\u00eda de la peque\u00f1a burgues\u00eda negra, sino del campesinado negro del sur de Estados Unidos. Tambi\u00e9n se diferenciaba de ellos en la forma de su escritura, ya que transmit\u00eda sus an\u00e1lisis pol\u00edticos a trav\u00e9s de novelas. Sus novelas revelan un poderoso enfoque anal\u00edtico, enraizado en la tradici\u00f3n negra radical y en la encrucijada del materialismo negro y el psicoan\u00e1lisis. Al igual que James, Wright considera que el sistema esclavista hab\u00eda integrado a los africanos deportados en el coraz\u00f3n de la organizaci\u00f3n industrial mundial, \u00abmientras \u00a0los proteg\u00eda del pleno impacto de la ideolog\u00eda burguesa\u00bb (p. 507).<\/p>\n<p>A partir de entonces, el novelista s\u00f3lo pudo criticar las debilidades del movimiento comunista al que perteneci\u00f3 durante diez a\u00f1os, entre 1930 y 1942. Wright consideraba el marxismo absolutamente necesario, pero insuficiente para comprender la estructura racial del proletariado estadounidense. En particular, consideraba que ning\u00fan movimiento \u00abque, por razones ideol\u00f3gicas, diera por sentado el car\u00e1cter progresista de la clase obrera, tendr\u00eda \u00e9xito\u00bb (p.503). Fue esta comprensi\u00f3n del arraigo del racismo en las clases trabajadoras blancas lo que le llev\u00f3 tambi\u00e9n a criticar el an\u00e1lisis marxista del fascismo. Para \u00e9l, es necesario atacar las ra\u00edces ps\u00edquicas que permiten comprender la adhesi\u00f3n de una fracci\u00f3n significativa de las masas blancas al movimiento de extrema derecha.<\/p>\n<p>Evidentemente, el an\u00e1lisis que Robinson hace de la obra de estos tres autores -y menos a\u00fan el relato que aqu\u00ed se ofrece- no puede hacer justicia a su fuerza anal\u00edtica y a las v\u00edas pol\u00edticas e intelectuales que abren. El libro es una invitaci\u00f3n a aprehenderlos plenamente, una invitaci\u00f3n a la que sugiero responder brevemente en la segunda parte.<\/p>\n<p><strong>Una invitaci\u00f3n a descentrar el marxismo<br \/>\n<\/strong>Como hemos visto, el encuentro entre el radicalismo negro y la teor\u00eda marxista presentada por Cedric Robinson nos invita a reconsiderar ciertos conceptos y an\u00e1lisis marxistas. Dos de ellos se discuten aqu\u00ed: el capitalismo racial y la clase.<\/p>\n<p><strong>V\u00edas estrat\u00e9gicas contra el capitalismo racial<br \/>\n<\/strong>La fuerza del concepto de capitalismo racial de Cedric Robinson reside en las v\u00edas estrat\u00e9gicas que abre. La raza no es simplemente un aspecto del capitalismo; al contrario, es su ontolog\u00eda, su fundamento. En otras palabras, para Robinson, no es s\u00f3lo un producto hist\u00f3rico moment\u00e1neo en la historia de las relaciones de producci\u00f3n, sino un par\u00e1metro incrustado en la esencia misma de la civilizaci\u00f3n europea. En su opini\u00f3n, la ideolog\u00eda racialista europea precede a las relaciones de explotaci\u00f3n capitalista y conduce al antagonismo dentro de las clases oprimidas y explotadas.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala el prefacio de Selim Nadi, esto plantea cuestiones estrat\u00e9gicas para los movimientos de emancipaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 v\u00ednculos deben establecerse entre las organizaciones tradicionales del movimiento obrero (partidos, sindicatos y -a menudo olvidadas- cooperativas) y los movimientos antirracistas y anticoloniales? La lectura del libro tambi\u00e9n nos permite comprender mejor las ra\u00edces de la autonom\u00eda reivindicada por los movimientos antirracistas europeos. Una de las v\u00edas abiertas por Robinson, me parece, es la de luchar para que las conquistas del movimiento obrero del Norte no se hagan (o dejen de hacerse) a expensas del Sur global, y empujar a este movimiento a clarificar sus fundamentos antiimperialistas y antirracistas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, me parece que el marxismo negro invita tambi\u00e9n al movimiento obrero a ampliar el espectro de su acci\u00f3n, organiz\u00e1ndose pol\u00edtica y sindicalmente tambi\u00e9n sobre cuestiones que no est\u00e1n estrictamente vinculadas al trabajo y la explotaci\u00f3n; por ejemplo, la violencia policial y carcelaria. Tambi\u00e9n son cuestiones de clase. En Occidente, las personas relegadas a los m\u00e1rgenes del empleo remunerado, que a veces se ven obligadas a realizar actividades econ\u00f3micas criminalizadas (como el tr\u00e1fico de drogas o el trabajo sexual), proceden a menudo de antiguas colonias. Por tanto, el sistema policial y penitenciario est\u00e1 en parte vinculado a la divisi\u00f3n racial del trabajo, lo que deber\u00eda ser una cuesti\u00f3n sindical. Tambi\u00e9n deber\u00eda llevarnos a replantearnos nuestra definici\u00f3n del proletariado o de la clase revolucionaria.<\/p>\n<p><strong>Descentrar la clase<br \/>\n<\/strong>Como hemos visto, Robinson retoma ciertas extensiones ortodoxas de los escritos de Marx, que distinguen al proletariado \u2013que es la clase revolucionaria\u2013 del lumpenproletariado, el campesinado o la peque\u00f1a burgues\u00eda \u2013que son reaccionarios\u2013. Pero el autor nos muestra que estas categor\u00edas son m\u00e1s fluidas de lo que el marxismo cl\u00e1sico nos quiere hacer creer. Por ejemplo, en el cap\u00edtulo sobre la clase obrera inglesa, nos insta a no \u00ab[ce\u00f1irnos a] distinciones demasiado f\u00e1ciles entre trabajo empleado y desempleado e indigencia. Los tres constitu\u00edan una subclase que se extend\u00eda a las filas de los trabajadores cualificados\u00bb (p. 89).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la amenaza de caer en la pobreza, la indigencia y\/o de ser aplastado por los sistemas penitenciarios es una herramienta formidable para el disciplinamiento de la mano de obra por el capital. Adem\u00e1s, si consideramos el lugar que ocupan estos subgrupos en las relaciones de producci\u00f3n, no podemos ignorar que el lumpenproletariado tambi\u00e9n constituye una clase obrera. En Suiza, por ejemplo, los obreros confinados desempe\u00f1aron un papel importante \u2013evidentemente bajo coacci\u00f3n\u2013 en el proceso de industrializaci\u00f3n de la agricultura en la regi\u00f3n de las Grandes Marismas de la meseta central<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Por otra parte, las clases calificadas de reaccionarias por ciertas lecturas ortodoxas y estrechas del marxismo son, como observa Robinson, precisamente las que estuvieron en el origen de las revoluciones victoriosas (el campesinado) o de las que proced\u00eda una parte importante de los dirigentes radicales (la peque\u00f1a burgues\u00eda). A la inversa, podr\u00edamos considerar, ampliando el an\u00e1lisis de Du Bois sobre la divisi\u00f3n racial del movimiento obrero o el de Wright sobre el car\u00e1cter de la clase obrera blanca, que esta \u00faltima podr\u00eda en ciertos casos verse abocada a constituir una fracci\u00f3n de clase reaccionaria, comprometida en la defensa de su \u00absalario racial\u00bb. Esto deber\u00eda llevar a los movimientos emancipadores a hacer de la divisi\u00f3n racial\/colonial una cuesti\u00f3n de pleno derecho, y a construir luchas globales contra el capitalismo racial.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Creo que es importante se\u00f1alar una contradicci\u00f3n en la filosof\u00eda de la historia encarnada en el marxismo negro. En mi opini\u00f3n, al analizar las constantes civilizatorias a largo plazo \u2013lo que incluye una lectura del marxismo que a veces parece un poco excesiva\u2013 Robinson deja poco margen para la perspectiva del cambio. Sin embargo, el sentido de su lectura de las obras de W. E. B. Du Bois, C. L. R. James y Richard Wright es precisamente arrojar luz sobre el potencial revolucionario de las masas negras y las posibilidades de que el movimiento obrero se construya m\u00e1s all\u00e1 de la diferenciaci\u00f3n racial. Esto es tanto m\u00e1s parad\u00f3jico cuanto que precisamente la fuerza del marxismo negro consiste en subrayar estas perspectivas y formular, desde el Sur, una cr\u00edtica extremadamente rica del marxismo en sus fundamentos epistemol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, en lugar de repetir este pesimismo impl\u00edcito, prefiero concluir, con Robinson, sobre las posibilidades de hacer un frente contra el capitalismo racial y las diferenciaciones que construye, ya sean raciales, nacionales o entre fracciones de clase explotadas y dominadas. Hacer un frente, entonces, no consiste en un simple discurso que enumere las categor\u00edas explotadas y dominadas, sino que implica la construcci\u00f3n y articulaci\u00f3n de luchas que puedan atacar las instituciones que producen y reproducen estas diferenciaciones y anclarlas en la realidad.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><br \/>\n<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Chuck Morse y Cedric J. Robinson (1999), \u00abCapitalismo, marxismo y la tradici\u00f3n radical negra. An Interview with Cedric Robinson\u00bb, <em>Perspectives on Anarchist Theory<\/em>, Vol.3, 1, pp.1-8.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cedric Robinson [(1983) 2021], Marxismo negro. La formaci\u00f3n de la tradici\u00f3n radical negra (trad. de Juan Mari Madariaga), Madrid: Traficantes de sue\u00f1os, 569 pp.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Este enfoque abre la puerta a algunos trabajos fascinantes. Por ejemplo, v\u00e9ase C\u00e9dric Durand, 2020, <em>Technof\u00e9odalisme. Critique de l&#8217;\u00e9conomie num\u00e9rique<\/em>, Par\u00eds: \u00c9ditions La D\u00e9couverte, 256 p.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Edward P. Thompson (1963), The Making of the English Working Class, Londres, Victor Gollancz Ltd, 848 pp. La obra fue traducida al franc\u00e9s en 1988: Edward P.Thompson [(1963) 1988, 2012 para la edici\u00f3n de bolsillo), The Making of the English Working Class (trad. Gilles Dauv\u00e9, Mireille Golaszewski y Marie-No\u00eblle Thibault), Par\u00eds, \u00c9ditions Gallimard, 791p.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> La burgues\u00eda, se lamentaban, \u00abha despojado de aureola a todas las profesiones que hasta ahora eran venerables y veneradas con piadoso respeto. Del m\u00e9dico, del juriconsulto, del sacerdote, del poeta, del sabio, ha hecho trabajadores asalariados. La burgues\u00eda ha desgarrado el velo de sentimentalidad que encubr\u00eda las relaciones de familia y las ha reducido a simples relaciones de dineroLa burgues\u00eda no existe sino a condici\u00f3n de revolucionar incesantemente los instrumentos de trabajo, es decir, todas las relaciones sociales. La persistencia del antiguo modo de producci\u00f3n era, por el contrario, la primera condici\u00f3n de existencia de todas las clases industriales precedentes. Este cambio continuo de los modos de producci\u00f3n, este incesante derrumbamiento de todo el sistema social, (&#8230;) En una palabra: se forja un mundo a su imagen\u00bb Karl Marx y Friedrich Engels [(1848],2000), <em>El Manifiesto Comunista<\/em>, Ed. El Aleph.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> El fil\u00f3sofo afroamericano Charles W. Mills, que puede incluirse plenamente en esta tradici\u00f3n radical negra, propone el concepto de \u00abcontrato racial\u00bb, criticando la interpretaci\u00f3n liberal que considera el racismo como una simple desviaci\u00f3n del contrato social \u00abnormal\u00bb. La cuesti\u00f3n, escribe, \u00abno son simplemente los hechos en s\u00ed, sino por qu\u00e9 estos hechos han permanecido incomprendidos y sin teorizar en la teor\u00eda moral\/pol\u00edtica blanca durante tanto tiempo\u00bb. Charles W. Mills (1997), <em>The Racial Contract<\/em>, Nueva York, Cornell University press, p.124<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> David Roediger (2007), <em>The Wages of Whiteness: Race and the Making of the American Working Class<\/em>, Londres: Verso Books, 224 p.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> La obra fue traducida por primera vez al franc\u00e9s en 1949 y reeditada por \u00c9ditions Amsterdam: Cyril Lionel Robert James ([1938], 2017), Les Jacobins noirs : Toussaint Louverture et la r\u00e9volution de Saint-Domingue (trad. de Pierre Naville revisada \u00edntegramente por Nicolas Vieillescazes), Par\u00eds, \u00c9ditions Amsterdam, 461 pp.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vientosur.info\/el-marxismo-negro-de-cedric-robinson\/#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> La obra fue traducida por primera vez al franc\u00e9s en 1949 y reeditada por \u00c9ditions Amsterdam: Cyril Lionel Robert James ([1938], 2017), Les Jacobins noirs : Toussaint Louverture et la r\u00e9volution de Saint-Domingue (trad. de Pierre Naville revisada \u00edntegramente por Nicolas Vieillescazes), Par\u00eds, \u00c9ditions Amsterdam, 461 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Anouk Essyad En este art\u00edculo, Anouk Essyad nos ofrece una lectura del libro de Cedric Robinson, teniendo en cuenta tanto sus aportaciones como sus limitaciones, e insistiendo en la centralidad de las relaciones sociales raciales en el capitalismo tal y como existe realmente. De ah\u00ed la necesidad de \u00abplantar cara al capitalismo racial y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4021,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-4020","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.4 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El Marxismo Negro de Cedric Robinson - UninomadaSUR<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El Marxismo Negro de Cedric Robinson - UninomadaSUR\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Por Anouk Essyad En este art\u00edculo, Anouk Essyad nos ofrece una lectura del libro de Cedric Robinson, teniendo en cuenta tanto sus aportaciones como sus limitaciones, e insistiendo en la centralidad de las relaciones sociales raciales en el capitalismo tal y como existe realmente. De ah\u00ed la necesidad de \u00abplantar cara al capitalismo racial y [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"UninomadaSUR\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-12-09T16:08:27+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"425\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"285\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Administrador\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Administrador\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"28 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020\"},\"author\":{\"name\":\"Administrador\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/bf51815d932788910947ff9541a9b85c\"},\"headline\":\"El Marxismo Negro de Cedric Robinson\",\"datePublished\":\"2023-12-09T16:08:27+00:00\",\"dateModified\":\"2023-12-09T16:08:27+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020\"},\"wordCount\":5647,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png\",\"articleSection\":[\"Blog\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020\",\"name\":\"El Marxismo Negro de Cedric Robinson - UninomadaSUR\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png\",\"datePublished\":\"2023-12-09T16:08:27+00:00\",\"dateModified\":\"2023-12-09T16:08:27+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png\",\"width\":425,\"height\":285},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El Marxismo Negro de Cedric Robinson\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#website\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\",\"name\":\"UninomadaSUR\",\"description\":\"UninomadaSUR\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization\",\"name\":\"UninomadaSUR\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png\",\"width\":260,\"height\":94,\"caption\":\"UninomadaSUR\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/bf51815d932788910947ff9541a9b85c\",\"name\":\"Administrador\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b36419d5b57d43ccfb2c84733927cffe?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b36419d5b57d43ccfb2c84733927cffe?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Administrador\"},\"url\":\"https:\/\/uninomadasur.net\/?author=2\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El Marxismo Negro de Cedric Robinson - UninomadaSUR","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El Marxismo Negro de Cedric Robinson - UninomadaSUR","og_description":"Por Anouk Essyad En este art\u00edculo, Anouk Essyad nos ofrece una lectura del libro de Cedric Robinson, teniendo en cuenta tanto sus aportaciones como sus limitaciones, e insistiendo en la centralidad de las relaciones sociales raciales en el capitalismo tal y como existe realmente. De ah\u00ed la necesidad de \u00abplantar cara al capitalismo racial y [&hellip;]","og_url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020","og_site_name":"UninomadaSUR","article_published_time":"2023-12-09T16:08:27+00:00","og_image":[{"width":425,"height":285,"url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png","type":"image\/png"}],"author":"Administrador","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Administrador","Tiempo de lectura":"28 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020"},"author":{"name":"Administrador","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/bf51815d932788910947ff9541a9b85c"},"headline":"El Marxismo Negro de Cedric Robinson","datePublished":"2023-12-09T16:08:27+00:00","dateModified":"2023-12-09T16:08:27+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020"},"wordCount":5647,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png","articleSection":["Blog"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020","name":"El Marxismo Negro de Cedric Robinson - UninomadaSUR","isPartOf":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png","datePublished":"2023-12-09T16:08:27+00:00","dateModified":"2023-12-09T16:08:27+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#primaryimage","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png","contentUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png","width":425,"height":285},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4020#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/uninomadasur.net\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El Marxismo Negro de Cedric Robinson"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#website","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/","name":"UninomadaSUR","description":"UninomadaSUR","publisher":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/uninomadasur.net\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#organization","name":"UninomadaSUR","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png","contentUrl":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/uni-logo.png","width":260,"height":94,"caption":"UninomadaSUR"},"image":{"@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/bf51815d932788910947ff9541a9b85c","name":"Administrador","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/uninomadasur.net\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b36419d5b57d43ccfb2c84733927cffe?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/b36419d5b57d43ccfb2c84733927cffe?s=96&d=mm&r=g","caption":"Administrador"},"url":"https:\/\/uninomadasur.net\/?author=2"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/uninomadasur.net\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/ROBINSON.png","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paDeUS-12Q","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4020"}],"collection":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4020"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4022,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4020\/revisions\/4022"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4021"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/uninomadasur.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}