{"id":4173,"date":"2024-04-15T00:23:46","date_gmt":"2024-04-15T00:23:46","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=4173"},"modified":"2024-04-15T00:23:46","modified_gmt":"2024-04-15T00:23:46","slug":"lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=4173","title":{"rendered":"\u00abLo importante es el esfuerzo por romper el orden normal del tiempo\u00bb, una conversaci\u00f3n en dos partes con Jacques Ranci\u00e8re"},"content":{"rendered":"<p>Continuaci\u00f3n y fin de nuestra entrevista con Jacques Ranci\u00e8re. Mientras que la primera parte se centra esencialmente en su propio trabajo como historiador, en esta segunda parte el fil\u00f3sofo aborda cuestiones \u00abepistemol\u00f3gicas\u00bb m\u00e1s generales, como su concepci\u00f3n del anacronismo y las formas de historicidad, sus reflexiones sobre el tema del fin de la historia, los v\u00ednculos entre la revoluci\u00f3n literaria y la revoluci\u00f3n de la ciencia hist\u00f3rica, y su visi\u00f3n de la microhistoria. Tambi\u00e9n repasa su trayectoria intelectual y algunas de las grandes figuras que la han marcado (Foucault, Bourdieu, Certeau).<\/p>\n<p><strong>Por Vianney Griffaton<\/strong><\/p>\n<div class=\"article-body row lg:flex flex-wrap justify-end article-blocks-layuot text-styled\">\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Algunos lectores le reprochan a veces una forma de \u00abquietismo\u00bb o, en todo caso, que no tenga suficientemente en cuenta la relaci\u00f3n de fuerzas. A menudo ha dicho que su insistencia en la dimensi\u00f3n \u00abrazonadora\u00bb y \u00abparlanchina\u00bb de los textos obreros de 1830-1848 chocaba con la imagen de revuelta popular \u00absalvaje\u00bb t\u00edpica de 1968. En <em>La Parole ouvri\u00e8re<\/em>, usted trata la cuesti\u00f3n de la violencia revolucionaria en 1848, y escribe: \u00abEs a trav\u00e9s de esa reivindicaci\u00f3n igualitaria como la palabra vuelve a comunicarse con la violencia. En las barricadas de junio, los obreros doctrinarios de la Comisi\u00f3n de Luxemburgo se encontraron con los excavadores y alba\u00f1iles de Creuse. El deseo de ser reconocido se comunica con el rechazo a ser despreciado. <em>La voluntad de convencerse de los propios derechos llev\u00f3 a la resoluci\u00f3n de defenderlos con las armas<\/em>\u00ab.<\/strong><span id=\"easy-footnote-1-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"&lt;em&gt;La Parole ouvri\u00e8re 1830-1851 : textes rassembl\u00e9s et pr\u00e9sent\u00e9s&lt;\/em&gt;, con Alain Faure, Par\u00eds, UGE, 1976, p. 12. Subrayado nuestro.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-1-29459\"><sup>1<\/sup><\/a><\/span> <strong>En resumen, los obreros \u00abrazonadores\u00bb que se expresaban en ciertos peri\u00f3dicos y folletos eran los mismos que tomaron las armas en junio. Posteriormente, me parece que ha eliminado la cuesti\u00f3n de la fuerza o la violencia.<\/strong><span id=\"easy-footnote-2-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Insistiendo en particular en la idea de que \u00abla pol\u00edtica es un conflicto de mundos m\u00e1s que un conflicto de fuerzas\u00bb, como subray\u00f3 Ranci\u00e8re en una entrevista en 2023 para la revista &lt;em&gt;Contretemps&lt;\/em&gt;: Jacques Ranci\u00e8re, Arash Behboodi y Alireza Banisadr, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/www.contretemps.eu\/politique-conflit-mondes-entretien-ranciere\/&quot;&gt;Un conflit de mondes plut\u00f4t qu&amp;#8217;un conflit de forces. Entretien avec Jacques Ranci\u00e8re&lt;\/a&gt;\u00ab, &lt;em&gt;Contretemps&lt;\/em&gt;, 19 de junio de 2023.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-2-29459\"><sup>2<\/sup><\/a><\/span> <strong>Del mismo modo, usted se interesa por la figura de Blanqui,<\/strong><span id=\"easy-footnote-3-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Adem\u00e1s del prefacio a &lt;em&gt;L&amp;#8217;Eternit\u00e9 par les astres&lt;\/em&gt; de Blanqui (&lt;em&gt;Les impressions nouvelles&lt;\/em&gt;, colecci\u00f3n \u00abR\u00e9flexions faites\u00bb, 2012), v\u00e9ase tambi\u00e9n el art\u00edculo \u00abLe Salut aux anc\u00eatres\u00bb (sobre &lt;em&gt;Georges Sorel et la R\u00e9volution au 20e si\u00e8cle&lt;\/em&gt;, de Michel Charzat, y &lt;em&gt;\u00c9crits sur la R\u00e9volution&lt;\/em&gt;, de Blanqui), &lt;em&gt;La Quinzaine litt\u00e9raire&lt;\/em&gt;, n\u00ba 262, 1977, pp. 19-20.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-3-29459\"><sup>3<\/sup><\/a><\/span> <strong>pero lo que retiene de \u00e9l no es precisamente su pensamiento sobre la toma de las armas. \u00bfC\u00f3mo ve este extracto? \u00bfY c\u00f3mo ve la relaci\u00f3n entre el derecho y la fuerza? \u00bfQu\u00e9 nos queda por hacer cuando no hemos conseguido que se reconozca nuestra voz?<\/strong><span id=\"easy-footnote-4-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Sobre este \u00faltimo punto, Ranci\u00e8re se\u00f1ala en \u00abLa sc\u00e8ne r\u00e9volutionnaire et l&amp;#8217;ouvrier \u00e9mancip\u00e9 (1830-1848)\u00bb, &lt;em&gt;Tumultes&lt;\/em&gt;, n\u00ba 20, \u00abR\u00e9volution, entre tradition et horizon\u00bb, mayo de 2003, p. 62: \u00abNaturalmente, probar la raz\u00f3n de uno nunca ha obligado al otro a reconocerla, y el adversario siempre puede evadirse all\u00ed donde se le convoca y obtener la victoria por otras armas\u00bb. V\u00e9ase tambi\u00e9n &lt;em&gt;La M\u00e9sentente : Politique et philosophie&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, Galil\u00e9e, col. \u00abLa philosophie en effet\u00bb, 1995, pp. 82 y ss.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-4-29459\"><sup>4<\/sup><\/a><\/span><\/h3>\n<p>He escrito sobre la voz de los obreros en los peri\u00f3dicos de 1848, incluidos los peri\u00f3dicos de junio de 1848, ya que los art\u00edculos de Gauny, que parecen algo intemporales, se publicaron de hecho en <em>Le Tocsin des Travailleurs<\/em> en junio de 1848. Todav\u00eda podemos ver a Gauny unos d\u00edas antes de la insurrecci\u00f3n\u00a0 en una gran manifestaci\u00f3n y deteni\u00e9ndose a leer un poema delante de no recuerdo qu\u00e9 estatua. No mencion\u00e9 las barricadas de junio de 1848. \u00bfPor qu\u00e9? Por una raz\u00f3n muy sencilla: pas\u00e9 un a\u00f1o trabajando en los archivos de los acusados en junio de 1848. Encontr\u00e9 un mont\u00f3n de documentos sobre lo que la gente podr\u00eda haber estado haciendo <em>antes<\/em>, pero no pude llegar a comprender las formas que tom\u00f3 la insurrecci\u00f3n. Los documentos que tenemos sobre la historia de los d\u00edas de junio de 1848, los materiales de archivo fiables, no dicen absolutamente nada sobre c\u00f3mo vivieron la violencia los trabajadores. Simplemente dicen que esas personas fueron detenidas, y luego tenemos todos esos documentos sobre ellas. Eso es todo. Me hubiera gustado poder hacer un libro sobre junio de 1848, pero me di cuenta, despu\u00e9s de un a\u00f1o de trabajo en el que ni siquiera hab\u00eda revisado mil de los 12 mil expedientes, de que no hab\u00eda manera de que pudiera elaborar una historia militar de junio de 1848. Las personas que cuentan la historia de aquellos d\u00edas se basan todas en las mismas historias, y al final todas repiten los mismos errores. Yo hablo de lo que el material me permite hablar.<\/p>\n<p>As\u00ed que, evidentemente, la gente lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que no le interesaba la violencia, no es casualidad, \u00a1pero tampoco le interesaba la econom\u00eda! \u00a1Ok! Una vez m\u00e1s, me interesa lo que puedo hacer con los materiales que tengo. Dicho esto, esos materiales me permiten observar una cosa, a saber, la tensi\u00f3n entre lo que m\u00e1s tarde defin\u00ed como un conflicto de mundos y un conflicto de fuerzas. La oposici\u00f3n entre dos mundos que estaba en la mente de los trabajadores en junio del 48 no defin\u00eda ninguna forma de estrategia o t\u00e1ctica de guerra en los enfrentamientos. Hab\u00eda un hiato entre una visi\u00f3n clara del enemigo y la determinaci\u00f3n de los medios de combate. Y a\u00fan m\u00e1s radicalmente, lo que me llamaba la atenci\u00f3n muy a menudo era que el sentimiento mismo de ser una fuerza, de ser la fuerza del futuro, de llevar en s\u00ed un mundo nuevo, provocaba una especie de desfase en relaci\u00f3n con las t\u00e9cnicas de la lucha. Podemos ver esto precisamente en las cr\u00edticas de Blanqui. En el prefacio que me pidieron que escribiera para <em>La eternidad a trav\u00e9s de los astros<\/em>, no habl\u00e9 de t\u00e9cnicas de insurrecci\u00f3n porque el libro no las menciona. En cambio, s\u00ed coment\u00e9 en otro lugar la cr\u00edtica de Blanqui a junio de 1848, cuando dijo: \u00a1se encerraron en sus cuarteles en vez de pasar al ataque! Pero precisamente: lo que a Blanqui le cuesta entender es que las barricadas son ante todo una forma de afirmar que somos un pueblo unido; nos afirmamos como pueblo frente al pueblo oficial. Pero eso no define una estrategia de combate. Siempre ha habido una brecha entre los movimientos obreros y los movimientos propiamente insurreccionales. Las insurrecciones de Blanqui estaban dise\u00f1adas para tomar el poder por asalto, \u00a1pero fracas\u00f3 completamente! Lo interesante es partir del desfase entre el sentimiento de pertenencia a un mundo contra otro y la competencia en t\u00e9cnicas de combate. Lo volvimos a ver en 1917. M\u00e1s tarde, fantaseamos un poco con la feliz fusi\u00f3n de ambos: guerra de guerrillas, ej\u00e9rcitos partisanos que se desenvuelven como pez en el agua entre los campesinos, de acuerdo. Pero, fundamentalmente, lo que veo en la cr\u00edtica de Blanqui, y tambi\u00e9n en la pol\u00edtica de los blanquistas, es el desfase entre la gente que se considera practicante de la insurrecci\u00f3n y el nuevo mundo que se afirma como horizonte de la lucha.<\/p>\n<p>En cuanto a mi supuesto quietismo, no es realmente mi problema. Cuando era militante, yo me ocupaba sobre todo de pegar carteles y de repartir folletos, \u00a1yo no era un actor en lo que entonces se llamaban acciones partidistas! Nunca pretend\u00ed ser m\u00e1s de lo que era. Y cuando se escribe, se escribe. \u00a1No se puede pretender que alguien que escribe en vez de escribir entre a trabajar a una comisar\u00eda!<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfNo hay una evoluci\u00f3n suya en la forma de ver el pensamiento obrero del siglo XIX, por ejemplo, en \u00abUtopistes, bourgeois, prolet\u00e9taires\u00bb (1975), usted mantiene la idea de una \u00abutop\u00eda obrera org\u00e1nica\u00bb (aut\u00f3noma, podr\u00edamos decir),<\/strong><span id=\"easy-footnote-5-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Para Ranci\u00e8re, nunca se trata de oponer el discurso ut\u00f3pico (sansimoniano o no) al \u00abobjeto bueno\u00bb que supuestamente ser\u00eda esa utop\u00eda obrera org\u00e1nica. En este art\u00edculo, hace hincapi\u00e9 en la dimensi\u00f3n antifeminista de este \u00faltimo. V\u00e9ase \u00abUtopistes, bourgeois et prol\u00e9taires\u00bb, &lt;em&gt;L&amp;#8217;Homme et la Soci\u00e9t\u00e9&lt;\/em&gt;, n\u00b0 37-38, 1975, pp. 95-96.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-5-29459\"><sup>5<\/sup><\/a><\/span> <strong>mientras que m\u00e1s adelante hace mucho m\u00e1s hincapi\u00e9 en las trayectorias de desidentificaci\u00f3n, de desarraigo de una identidad obrera determinada? \u00bfPuede explicar qu\u00e9 le molesta del \u00e9nfasis en una voz obrera <em>aut\u00f3noma<\/em>?<\/strong><span id=\"easy-footnote-6-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"La misma reticencia se encuentra en &lt;em&gt;Les Sc\u00e8nes du peuple&lt;\/em&gt;: (&lt;em&gt;Les R\u00e9voltes logiques&lt;\/em&gt;, 1975-1985), Lyon, Horlieu, 2003 (p. 206): \u00abEl problema reside menos en la existencia de rincones de autonom\u00eda e indisciplina popular que en la intersecci\u00f3n entre los circuitos del trabajo y los del ocio, en la multiplicaci\u00f3n de esas trayectorias \u2014reales o ideales\u2014 por las que los obreros circulan en el espacio de la burgues\u00eda y dejan vagar en \u00e9l sus sue\u00f1os\u00bb.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-6-29459\"><sup>6<\/sup><\/a><\/span> <strong>Me parece que el adjetivo \u00abaut\u00f3nomo\u00bb tiene dos significados para usted; a veces se valora como algo que se opone al Estado o a la l\u00f3gica electoral, y a veces parece como si desconfiara de esa insistencia en el car\u00e1cter \u00abaut\u00f3nomo\u00bb del discurso de la clase obrera, que tambi\u00e9n puede ser una forma de referirse a este discurso como una \u00abcultura\u00bb homog\u00e9nea, y por lo tanto, en \u00faltima instancia, en su opini\u00f3n, de mantenerla en su lugar.<\/strong><\/h3>\n<p>Escrib\u00ed \u00abUtopistes, bourgeois, prol\u00e9taires\u00bb cuando el fourierismo estaba muy de moda, en los a\u00f1os setenta, cuando algunos ten\u00edan la idea de que el fourierismo aportaba las respuestas a las cuestiones que el marxismo hab\u00eda tergiversado o ignorado, la idea de que hab\u00eda habido un momento ut\u00f3pico en el pensamiento obrero que hab\u00eda sido reprimido por el marxismo. He tenido que admitir y decir que, en realidad, \u00a1no era eso! La aplicaci\u00f3n del pensamiento fourierista en los a\u00f1os 1840 estaba mucho m\u00e1s del lado de los fil\u00e1ntropos burgueses y de las nuevas t\u00e9cnicas disciplinarias que del \u00abnuevo mundo del amor\u00bb. Contrarrest\u00e9 el fourierismo con una respuesta obrera. Era una \u00e9poca en la que pensaba que era posible identificar un pensamiento obrero org\u00e1nico. Pero la cr\u00edtica \u00abobrerista\u00bb de Fourier en la que yo me basaba la hizo Noiret, que expresaba la visi\u00f3n republicana mucho m\u00e1s que una visi\u00f3n espec\u00edficamente obrera. <em>L\u2019Atelier<\/em> es, en efecto, un discurso <em>obrero<\/em>; pero ese discurso obrero est\u00e1 construido por un ide\u00f3logo ajeno al mundo obrero. As\u00ed que tuve que cambiar constantemente las cosas y mostrar que las formas de expresi\u00f3n que definir\u00edan una subjetividad obrera eran al mismo tiempo formas de expresi\u00f3n mixtas, tomadas directamente de otros lugares o vinculadas al impredecible viaje de la carta errante. Se formaron discursos de resistencia, subversi\u00f3n y emancipaci\u00f3n, pero no s\u00f3lo estaban en desacuerdo con el llamado pensamiento burgu\u00e9s; tambi\u00e9n estaban en desacuerdo con el pensamiento identitario que se supon\u00eda que era el pensamiento de la clase obrera.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca, hab\u00eda algo m\u00e1s que era importante para m\u00ed, y era toda la cuesti\u00f3n de la literatura obrera, de la poes\u00eda obrera, que la burgues\u00eda y los escritores establecidos no consideraban suficientemente obrera, aut\u00e9nticamente obrera, como resum\u00eda el famoso mandato de Victor Hugo al poeta obrero Constant Hilbey:<span id=\"easy-footnote-7-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Ver Jacques Ranci\u00e8re, \u00abL\u2019Archange et les orphelins. Victor Hugo, conseil aux po\u00e8tes et importance du r\u00f4le des po\u00e8tes-ouvriers dans la morale future de l\u2019humanit\u00e9\u00bb, &lt;em&gt;La Quinzaine litt\u00e9raire&lt;\/em&gt;, n\u00b0 448, 1985, pp. 15-16.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-7-29459\"><sup>7<\/sup><\/a><\/span> \u00ab\u00a1Sigue siendo lo que eres, poeta y obrero! Por el contrario, cada vez me parec\u00eda m\u00e1s evidente que la propia insistencia en la identidad obrera y la idea de una expresi\u00f3n adecuada de esa identidad eran una forma de arresto domiciliario.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para Gauny, la realidad fundamental del trabajo proletario es el tiempo robado.<\/strong><span id=\"easy-footnote-8-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Esta realidad se repite obsesivamente en las cartas de Gauny: v\u00e9ase, por ejemplo, la conclusi\u00f3n de una carta a Retouret (\u00aba\u00fan tengo m\u00e1s que decir, pero el tiempo libre escasea, tengo poco, adi\u00f3s, amistad\u00bb) o la carta a Ponty en la que se describe a s\u00ed mismo y a su amigo como \u00abpobres de tiempo libre\u00bb (en las p\u00e1ginas 209 y 216 respectivamente del &lt;em&gt;Philosophe pl\u00e9b\u00e9ien&lt;\/em&gt;).\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-8-29459\"><sup>8<\/sup><\/a><\/span> <strong>Ya ha explicado en otro lugar que para Gauny la emancipaci\u00f3n consiste en tomar el tiempo que no tiene, es decir, dedicar parte de su tiempo de sue\u00f1o, normalmente dedicado a la reproducci\u00f3n de su fuerza de trabajo, a su emancipaci\u00f3n intelectual.<\/strong><span id=\"easy-footnote-9-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Esta transgresi\u00f3n de la jerarqu\u00eda del tiempo no est\u00e1 exenta de peligros. En un pasaje de &lt;em&gt;La Nuit des prol\u00e9taires&lt;\/em&gt; (p. 84), Ranci\u00e8re evoca \u00abel agotamiento de quienes han sucumbido a la tarea imposible de una doble vida, como el tip\u00f3grafo Eug\u00e8ne Orrit, para quien el &lt;em&gt;Tel\u00e9maco&lt;\/em&gt; biling\u00fce dejado por Jacotot no bastaba para completar su doble trabajo de jornalero y enciclopedista nocturno\u00bb.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-9-29459\"><sup>9<\/sup><\/a><\/span> <strong>Esto nos remite a lo que Robert Castel ha descrito como una de las reivindicaciones m\u00e1s apasionadas de los trabajadores, a saber, la reducci\u00f3n de la jornada laboral y la demanda de tiempo libre. Usted aborda esa historia del ocio en dos art\u00edculos de <em>Sc\u00e8nes du Peuple<\/em> (\u00abLa barri\u00e8re des plaisirs\u00bb y \u00abLe th\u00e9\u00e2tre du peuple\u00bb). Esta cuesti\u00f3n del ocio me parece importante por varias razones. En primer lugar, la emancipaci\u00f3n, tal como aparece en algunos de los textos que ha desenterrado (el de Gauny en particular) y tal como usted la analiza, corresponde a una \u00abredistribuci\u00f3n de la antigua divisi\u00f3n entre hombres de ocio y hombres de trabajo\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-10-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Cf. &lt;em&gt;Les Sc\u00e8nes du peuple&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit&lt;\/em&gt;. pp. 14-15. Precisemos que el ocio, seg\u00fan Ranci\u00e8re, es tambi\u00e9n, y quiz\u00e1s ante todo, el ocio del pensamiento.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-10-29459\"><sup>10<\/sup><\/a><\/span> <strong>En segundo lugar, me parece que la cuesti\u00f3n del ocio, las fiestas, etc., desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en la reactivaci\u00f3n, a mediados de los a\u00f1os setenta, de la imagen de un pueblo \u00abruidoso y colorido, [\u2026] muy conforme a su esencia, bien arraigado a su espacio y a su tiempo\u201d,<\/strong><span id=\"easy-footnote-11-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"&lt;em&gt;Ibid&lt;\/em&gt;, p. 8. Cabe preguntarse hasta qu\u00e9 punto puede encontrarse esta imagen en una obra cl\u00e1sica como &lt;em&gt;Culture d&amp;#8217;en haut, culture d&amp;#8217;en bas&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;L&amp;#8217;\u00e9mergence des hi\u00e9rarchies culturelles aux \u00c9tats-Unis&lt;\/em&gt;, de Lawrence W. Levine, La D\u00e9couverte, 2010. Sobre este punto, v\u00e9anse las breves observaciones de Christophe Charle en un art\u00edculo de &lt;em&gt;La Vie des Id\u00e9es&lt;\/em&gt;: Peter Marquis, \u00ab&lt;a href=&quot;https:\/\/laviedesidees.fr\/L-Eden-d-une-culture-partagee-1126&quot;&gt;L\u2019\u00c9den d\u2019une culture partag\u00e9e&lt;\/a&gt;\u00ab, &lt;em&gt;La Vie des Id\u00e9es&lt;\/em&gt;, 17 de septiembre de 2010.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-11-29459\"><sup>11<\/sup><\/a><\/span> <strong>tal reactivaci\u00f3n aliment\u00f3 un entusiasmo renovado por la cultura popular, la artesan\u00eda y las fiestas populares (expresado en algunos \u00e9xitos editoriales especialmente significativos \u2014<em>Le Cheval d\u2019orgueil<\/em>, <em>Montaillou<\/em>\u2014, as\u00ed como en la moda \u00abretro\u00bb del cine de la \u00e9poca), sobre la cual usted adopt\u00f3 una opini\u00f3n muy dura en su momento.<\/strong><span id=\"easy-footnote-12-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"V\u00e9ase, por ejemplo, Jacques Ranci\u00e8re, \u00abLes mirages de l&amp;#8217;histoire immobile\u00bb, &lt;em&gt;Les Nouvelles litt\u00e9raires&lt;\/em&gt;, \u00abNotre m\u00e9moire populaire\u00bb, 2620, 26 de enero-2 de febrero de 1978, p. 21. V\u00e9ase tambi\u00e9n &lt;em&gt;Moments politiques : Interventions 1977-2009&lt;\/em&gt;, Par\u00eds &amp;#8211; Montreal, La Fabrique &amp;#8211; Lux, 2009, p. 20: \u00abEl aparato ideol\u00f3gico dominante se interesa particularmente por la palabra [del obrero o del campesino] cuando, en el atardecer de su vida, puede contribuir a alguna cr\u00f3nica de antih\u00e9roe (X un obrero como los dem\u00e1s, Y un campesino de Bigouden). Entonces tiene derecho a hablar en la medida en que aporta nuevos conocimientos sociales, pero sobre todo en la medida en que ha pasado m\u00e1s a\u00f1os de su vida trabajando y callando. A\u00f1adamos que su testimonio ser\u00e1 tanto mejor recibido cuanto menos se resista (m\u00e1s ordinario) y cuanto menos se ponga a pensar\u00bb.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-12-29459\"><sup>12<\/sup><\/a><\/span> <strong>Por \u00faltimo, sus art\u00edculos sobre la historia del ocio son tambi\u00e9n uno de los mejores lugares para su cr\u00edtica de cierta interpretaci\u00f3n del pensamiento de Foucault (la tesis de una omnipotente disciplinarizaci\u00f3n-moralizaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n del ocio de los trabajadores).<\/strong><span id=\"easy-footnote-13-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Una cr\u00edtica comparable de las explicaciones en t\u00e9rminos de \u00abcontrol social\u00bb en la historia del ocio puede encontrarse en un art\u00edculo contempor\u00e1neo de Gareth Stedman-Jones, \u00abClass expression versus social control? A critique of recent trends in the social history of leisure\u00bb, &lt;em&gt;History Workshop Journal&lt;\/em&gt;, n\u00ba 4, oto\u00f1o de 1977, pp. 162-170 (retomado en &lt;em&gt;Languages of Class: Studies in English Working Class History&lt;\/em&gt;, 1832-1982, Cambridge, 1983).\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-13-29459\"><sup>13<\/sup><\/a><\/span><strong>A la luz de su trabajo sobre la historia del movimiento obrero, \u00bfc\u00f3mo ve el v\u00ednculo entre el tiempo liberado y la emancipaci\u00f3n? \u00bfPuede hablarnos de las cuestiones hist\u00f3ricas y pol\u00edticas que plantea su trabajo sobre la historia del ocio?<\/strong><\/h3>\n<p>La cuesti\u00f3n <em>del ocio<\/em> no es la misma que la cuesti\u00f3n <em>del tiempo libre<\/em>. Arist\u00f3teles estableci\u00f3 una distinci\u00f3n entre el ocio como forma de disponer del tiempo y la pausa, como interrupci\u00f3n de la actividad. El primero caracteriza a los hombres libres, es decir, a los que disponen de tiempo de ocio, mientras que el segundo concierne a los hombres \u00abmec\u00e1nicos\u00bb cuyo tiempo se divide entre el trabajo y el descanso. En resumen, <em>el ocio<\/em> no es una divisi\u00f3n m\u00e9trica de un tiempo homog\u00e9neo, sino una manera de estar en el tiempo, opuesta a otra. Est\u00e1 claro que la emancipaci\u00f3n, concebida como autoemancipaci\u00f3n, concierne a la conquista del ocio como tal: la capacidad para el trabajador de darse el tiempo que no tiene, de instalar ese tiempo libre ya sea en el del trabajo (como lo formula Gauny en \u00abLe Travail \u00e0 la t\u00e2che\u00bb), ya sea en el del descanso (las horas robadas al sue\u00f1o para actividades de ocio como la lectura o la escritura). La batalla por \u00abel tiempo libre\u00bb, es decir, por la reducci\u00f3n del tiempo de trabajo, presupone esa conquista primaria del ocio, que no consiste en aumentar o reducir el tiempo medido, sino en negar la divisi\u00f3n entre dos formas de estar en el tiempo y de utilizar el tiempo.<\/p>\n<p>Evidentemente, el tema que me ocupaba era la conquista del ocio as\u00ed definida. Por eso defin\u00ed el tipo de sujeto obrero implicado en esa conquista de un modo que difiere de las im\u00e1genes de la fiesta popular tan socorridas entonces. \u00c9stas implicaban una imagen del sujeto pueblo que se ajustaba al reparto tradicional: alternancia entre el trabajo duro y los arrebatos colectivos de alegr\u00eda. Era el mismo reparto en el que se basaban los consejos dados a los poetas obreros por los poetas consagrados: escribir canciones para puntuar el trabajo en el taller o para acompa\u00f1ar las fiestas populares. Insist\u00ed en la negativa de los poetas obreros a participar en tal reparto, en su deseo de escribir poes\u00eda de poetas y no de obreros. Tambi\u00e9n se\u00f1al\u00e9 que la prensa obrera de la \u00e9poca ten\u00eda poco gusto por las formas de entretenimiento popular promovidas por los historiadores de las mentalidades y exaltadas en los a\u00f1os postizquierdistas.<\/p>\n<p>En otras palabras, s\u00f3lo me ocup\u00e9 <em>del tiempo libre<\/em> de forma indirecta, utilizando material proporcionado por quienes quer\u00edan civilizarlo o reprimirlo, y como reacci\u00f3n a ciertas teor\u00edas sobre el poder o el pueblo. El \u00abteatro popular\u00bb del que he hablado no es el que expresa la cultura popular, sino el de la gente que quiere educar al pueblo. Y el art\u00edculo sobre la \u00abimposibilidad de los placeres\u00bb persigue dos objetivos al mismo tiempo: por un lado, opone la idea de una cultura popular aut\u00f3noma a los intercambios que suceden en la frontera que supuestamente los separa. Por otro lado, frente al tema entonces de moda de la disciplinarizaci\u00f3n y la moralizaci\u00f3n de los cuerpos obreros por parte del poder, muestra el ensayo y error de un aparato represivo que no sabe muy bien qu\u00e9 debe reprimir y menos a\u00fan qu\u00e9 tipo de moral debe producir.<\/p>\n<section class=\"dive print-block my-16\">\n<div class=\"wrapper\">\n<div class=\"container mx-auto \">\n<div class=\"row flex flex-wrap relative pt-6 pb-16 lg:py-8\">\n<div class=\"col w-full md:w-3\/5 xl:w-2\/5  md:px-0 relative overflow-hidden mt-8 md:mt-0 macron-img\"><strong>La insistencia en la dimensi\u00f3n pol\u00edtica del activismo obrero en los a\u00f1os 1830-1848 es uno de los aspectos m\u00e1s estimulantes de \u00abThe Myth of The Artisan\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-14-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"De hecho, esta tesis se expresa m\u00e1s claramente en la respuesta de Ranci\u00e8re a las objeciones de Sewell, Papayanis, Newman y Johnson que en el propio texto. V\u00e9ase Jacques Ranci\u00e8re, \u00abA Reply\u00bb, &lt;em&gt;International Labor and Working-Class History&lt;\/em&gt;, primavera 1984, n\u00ba 25, pp. 42-46.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-14-29459\"><sup>14<\/sup><\/a><\/span> <strong>En su opini\u00f3n, esos activistas eran hijos de la Revoluci\u00f3n Francesa (y de la Revoluci\u00f3n de Julio) tanto o m\u00e1s que de las luchas corporativistas, y su activismo ten\u00eda como objetivo ser reconocidos como participantes de pleno derecho en la vida p\u00fablica al menos tanto como mejorar sus condiciones de trabajo. \u00bfPuede repasar esta tesis? \u00bfY qu\u00e9 le debe a Thompson? Me parece que hay una paradoja en su trabajo de esos a\u00f1os: usted dice (de nuevo en la respuesta al debate sobre \u00abThe Myth of The Artisan\u00bb) que la historia social, ya sea en su versi\u00f3n tradicional o cultural, se ha basado durante mucho tiempo en una concepci\u00f3n estrecha de lo que es una lucha social, lo que la ha llevado a subestimar la importancia de la cuesti\u00f3n democr\u00e1tica en la historia del movimiento obrero (y, por el contrario, a sobreestimar los valores del oficio). Ahora bien, me parece que, en su propia obra, si bien la cuesti\u00f3n de la participaci\u00f3n de los trabajadores en la vida p\u00fablica est\u00e1 efectivamente muy presente, la cuesti\u00f3n del <em>sufragio<\/em> (en particular en 1848) es bastante secundaria. \u00bfPodr\u00eda repasar su concepci\u00f3n de los v\u00ednculos entre democracia y movimiento obrero en la Francia del siglo XIX?<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Esta tesis no debe nada en particular a Thompson. Simplemente constata la importancia, a lo largo de ese periodo, de la idea amplia de la rep\u00fablica de la que habl\u00e1bamos antes: la rep\u00fablica como forma de vida global bajo la bandera de la libertad y la igualdad: una rep\u00fablica democr\u00e1tica con sus propias formas de movilizaci\u00f3n, como los clubes, para desarrollar una voz del pueblo republicano que se impone a la acci\u00f3n de los representantes y los controla; una rep\u00fablica social con su propia fuerza organizada en el mundo obrero a trav\u00e9s de las asociaciones. Esta voluntad de crear una rep\u00fablica obrera, que se expres\u00f3 en particular a trav\u00e9s de las acciones y los textos de los delegados de la Comisi\u00f3n de Luxemburgo, iba m\u00e1s all\u00e1 de la cuesti\u00f3n de la participaci\u00f3n de los trabajadores en la campa\u00f1a electoral. El asunto electoral era, naturalmente, monopolio de la burgues\u00eda, que ya estaba implicada en \u00e9l. El campo de la democracia obrera estaba en seria desventaja en ese terreno electoral desconocido. Los delegados luxemburgueses fracasaron en su intento de elegir diputados obreros desconocidos para el electorado. La \u00abparadoja\u00bb que se\u00f1alas muestra de hecho la contradicci\u00f3n entre dos ideas del pueblo y de la democracia. La primera aplicaci\u00f3n del sufragio universal demostr\u00f3 que no era el arma de la democracia sino el instrumento de su represi\u00f3n, una forma de enfrentar al \u00abpueblo\u00bb del sistema representativo (el conjunto de individuos aislados) con los intentos de autoorganizaci\u00f3n del pueblo democr\u00e1tico.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n ve entre las ideas filos\u00f3ficas que desarrolla en <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em> y su pr\u00e1ctica como historiador, tal y como se ve en <em>La noche de los proletarios<\/em> y <em>Les Sc\u00e8nes du peuple<\/em>? \u00bfDeber\u00edamos verlo como una especie de teorizaci\u00f3n a posteriori de su propia pr\u00e1ctica, del mismo modo que <em>La arqueolog\u00eda del saber<\/em> se remonta de un modo m\u00e1s reflexivo al enfoque desarrollado por Michel Foucault en sus primeros trabajos hist\u00f3ricos?<\/strong><\/h3>\n<p>No creo que haya ninguna relaci\u00f3n directa entre <em>La noche de los proletarios<\/em> y <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em>. <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em> no desarrolla el \u00abm\u00e9todo\u00bb que yo utilizar\u00eda en <em>La noche de los proletarios<\/em>. De hecho, la evoluci\u00f3n es m\u00e1s indirecta. Pasa por <em>El fil\u00f3sofo y sus pobres. El fil\u00f3sofo y sus pobres<\/em>, en particular la parte sobre Plat\u00f3n, era menos una reflexi\u00f3n sobre mi m\u00e9todo de historiador que sobre la posibilidad del objeto de mi historia, es decir, este acontecimiento constituido por las palabras de aquellos que se permiten pensar y escribir cuando no es \u00abasunto suyo\u00bb, de aquellos a los que la entrada de la escritura en sus vidas, incluso a trav\u00e9s de unas pocas l\u00edneas en un trozo de papel de envolver o de papel recogido en la calle, trastoc\u00f3 por completo. Intent\u00e9 retomar la cuesti\u00f3n desde la cr\u00edtica plat\u00f3nica de la escritura, su cr\u00edtica a la letra hu\u00e9rfana que sale a hablar con cualquiera sin amo y sin saber a qui\u00e9n hablar y a qui\u00e9n no\u2026 Y as\u00ed, a partir de ah\u00ed, desarroll\u00e9 un seminario de reflexi\u00f3n sobre la pol\u00edtica de la escritura, que no se basaba tanto en <em>La noche de los proletarios<\/em>, sino que trataba sobre el poder de las propias palabras, que hab\u00eda sido mi tema a trav\u00e9s del material hist\u00f3rico de los textos obreros. Esto iba acompa\u00f1ado de una reflexi\u00f3n sobre la forma en que otros (fil\u00f3sofos, escritores, historiadores, soci\u00f3logos) hab\u00edan tratado ese poder. Hab\u00eda lanzado un programa bastante amplio sobre el tema de la pol\u00edtica de la escritura, en el que acab\u00e9 desechando un mont\u00f3n de cosas \u2014desde los escritos de los Padres del Desierto hasta los conflictos sobre la buena escritura escolar a principios de la Tercera Rep\u00fablica\u2014 que acab\u00e9 por no utilizar en absoluto. Y luego, poco a poco, me centr\u00e9 en c\u00f3mo otros hab\u00edan trabajado con material similar al m\u00edo, pero de maneras completamente distintas. Empieza con T\u00e1cito y la forma en que inventa el discurso del centuri\u00f3n sublevado Percenio, al tiempo que declara inv\u00e1lidos tanto la sublevaci\u00f3n como el discurso. Sigue con Michelet y esa escena arquet\u00edpica de la descripci\u00f3n de las Fiesta de la Federaci\u00f3n, donde menciona los discursos de los oradores del pueblo, pero al mismo tiempo no retoma ni una sola palabra de ellos, y donde al final ya no son los oradores los que hablan, sino la tierra, las cosechas, las generaciones y todos sus s\u00edmbolos. Luego me encontr\u00e9 con la curiosa expresi\u00f3n de Braudel sobre el \u00abpapeler\u00edo de los pobres\u00bb como obst\u00e1culo para la visi\u00f3n hist\u00f3rica. Trabaj\u00e9 sobre Le Roy Ladurie y el modo en que territorializ\u00f3 la herej\u00eda c\u00e1tara. De este modo, pude llevar a cabo una reflexi\u00f3n global sobre el modo en que los historiadores tratan el discurso her\u00e9tico, es decir \u2014m\u00e1s que el discurso religioso disidente\u2014 el discurso de las personas que no deber\u00edan hablar o que, si hablan, \u00a1no deber\u00edan decir eso!\u00a0 Tambi\u00e9n est\u00e1 el papel de las solicitaciones externas; por ejemplo, una vez me pidieron que escribiera un art\u00edculo sobre dos libros sobre la Revoluci\u00f3n Francesa, uno de los cuales era <em>The Social Interpretation of the French Revolution<\/em>, de Alfred Cobban.<span id=\"easy-footnote-15-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"La obra original data de 1964. Para la traducci\u00f3n francesa, v\u00e9ase Alfred Cobban, &lt;em&gt;Le Sens de la R\u00e9volution fran\u00e7aise&lt;\/em&gt;, traducci\u00f3n de F. Lessay, prefacio de E. Le Roy Ladurie, Par\u00eds, Julliard, 1984, p. 220.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-15-29459\"><sup>15<\/sup><\/a><\/span> Fue entonces cuando empec\u00e9 a interesarme por la historiograf\u00eda revisionista y, en particular, por la interpretaci\u00f3n revisionista de la Revoluci\u00f3n Francesa, que dice que fue s\u00f3lo una ilusi\u00f3n o que ya hab\u00eda ocurrido antes.<\/p>\n<p>Por supuesto, el tel\u00f3n de fondo era la forma en que yo mismo hab\u00eda tratado mi propio material, pero no era una reflexi\u00f3n directa sobre mi pr\u00e1ctica, sino sobre la forma en que la historia, y la historia en su momento m\u00e1s glorioso, hab\u00eda tratado el material de la palabra errante, la palabra her\u00e9tica, la palabra fuera de lugar. Todo esto se resume en <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em>.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Volvamos a la cuesti\u00f3n del anacronismo, que es central en su pensamiento sobre la historia.<\/strong><span id=\"easy-footnote-16-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Sobre este punto, v\u00e9ase S\u00e9bastien Laoureux, \u00abDe l&amp;#8217;anachronisme \u00e0 l&amp;#8217;anachronie&amp;#8217;. Le pouvoir de faire (de) l&amp;#8217;histoire selon Ranci\u00e8re\u00bb en S\u00e9bastien Laoureux, Isabelle Ost, &lt;em&gt;Jacques Ranci\u00e8re, aux bords de l&amp;#8217;histoire&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, \u00c9ditions Kim\u00e9, col. \u00abPhilosophie en cours\u00bb, 2021.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-16-29459\"><sup>16<\/sup><\/a><\/span> <strong>Usted la aborda en <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em> (en particular en el cap\u00edtulo dedicado a la historiograf\u00eda de la Revoluci\u00f3n Francesa), pero sobre todo en el estrecho di\u00e1logo que mantiene con Lucien Febvre en \u00abLe concept d\u2019anachronisme et la v\u00e9rit\u00e9 de l\u2019historien\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-17-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Jacques Ranci\u00e8re, \u00abLe concept d\u2019anachronisme et la v\u00e9rit\u00e9 de l\u2019historien\u00bb, &lt;em&gt;L\u2019inactuel&lt;\/em&gt;, n\u00b0 6, Calmann-L\u00e9vy, 1996, pp. 53-68.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-17-29459\"><sup>17<\/sup><\/a><\/span><strong>En \u00e9l sostiene que \u00abel concepto de \u2018anacronismo\u2019 es antihist\u00f3rico porque oculta las condiciones mismas de toda historicidad. La historia existe en la medida en que los hombres no \u2018se parecen\u2019 a su tiempo, en la medida en que act\u00faan en ruptura con \u2018su\u2019 tiempo [\u2026]\u00bb. En resumen, seg\u00fan usted, hay historia en la medida en que hay anacron\u00eda (o anacron\u00edas). Pero esa posici\u00f3n no siempre ha sido aceptada o comprendida por los historiadores. Antoine Lilti, profesor de Historia Moderna en el Coll\u00e8ge de France, por ejemplo, ve en su texto la tentaci\u00f3n de \u00abreducir, o incluso borrar, la cesura entre el presente y el pasado del historiador, mediante una cr\u00edtica m\u00e1s o menos radical de la concepci\u00f3n moderna del tiempo hist\u00f3rico\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-18-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Antoine Lilti, \u00abRabelais est-il notre contemporain ? Histoire intellectuelle et herm\u00e9neutique critique\u00bb, &lt;em&gt;Revue d\u2019histoire moderne &amp;amp; contemporaine&lt;\/em&gt;, 2012\/5 (n\u00b0 59-4bis), pp. 65-84.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-18-29459\"><sup>18<\/sup><\/a><\/span><strong>Algunas de sus afirmaciones parecen prestarse a ese tipo de comentarios; pienso, por ejemplo, en la comparaci\u00f3n que hace entre los obreros de 1830 y los estudiantes de 1968.<\/strong><span id=\"easy-footnote-19-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Por ejemplo, en este pasaje: \u00abLo sorprendente al leer estos textos obreros de los a\u00f1os 1830, no s\u00f3lo los panfletos de lucha, sino tambi\u00e9n toda la correspondencia, los poemas, algunos de los cuales se han conservado, era darse cuenta de que no hab\u00eda mucha diferencia, desde cierto punto de vista, entre los obreros de 1830-1840 y los estudiantes del 68\u00bb. V\u00e9ase Jacques Ranci\u00e8re, &lt;em&gt;Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s: Entretiens&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, \u00c9ditions Amsterdam, 2009, p. 644. Otros, en cambio, van en la direcci\u00f3n opuesta, por ejemplo este pasaje de &lt;em&gt;Les Mots de l&amp;#8217;histoire&lt;\/em&gt; en el que Ranci\u00e8re critica un cierto utopismo hist\u00f3rico destinado a resucitar \u00abla presencia del presente\u00bb, o cuando se\u00f1ala que los militantes sansimonianos del siglo XIX nos interesan \u00abno tanto por lo que nos los acerca como por lo que nos los hace extra\u00f1os\u00bb (&lt;em&gt;Les Sc\u00e8nes du peuple,&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;op. cit&lt;\/em&gt;., p. 94).\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-19-29459\"><sup>19<\/sup><\/a><\/span> <strong>\u00bfQu\u00e9 opina de esta cr\u00edtica? \u00bfY c\u00f3mo podemos evitar referir una figura, una lucha o una palabra a \u00absu\u00bb tiempo, sin proceder al tipo de borrado o superposici\u00f3n de tiempos que algunos temen?<\/strong><\/h3>\n<p>La comparaci\u00f3n que mencionas la hacen, de hecho, mis interlocutores, y yo respondo definiendo lo que me parece el rasgo com\u00fan m\u00e1s significativo: no las formas de hacer y de pensar de los obreros de 1830 y las de los estudiantes de 1968, sino el hecho de que ambos tienen la sensaci\u00f3n de que \u00abnada volver\u00e1 a ser igual\u00bb. Creo que este sentimiento es real y que ha tenido efecto en ambos casos (a diferencia del \u00abcambio de paradigma\u00bb que supuestamente se produjo como consecuencia del Covid). Pero no le doy ning\u00fan valor metodol\u00f3gico a este tipo de comparaciones. Constru\u00ed <em>La noche de los proletarios<\/em> y <em>El maestro ignorante<\/em> a partir de los acontecimientos y las referencias sociales, pol\u00edticas y culturales de la \u00e9poca en que vivieron sus protagonistas. Gauny responde a los predicadores sansimonianos, no a Glucksmann. Jacotot responde a Lasteyrie \u2014y al universo erudito y progresista que encarna\u2014 y no a Milner (lo que no impide que su di\u00e1logo sea \u00fatil para ampliar el escenario en el que hablan Glucksmann y Milner).<\/p>\n<p>Una cosa es situar a alguien en su \u00e9poca. Decir que los hombres se parecen m\u00e1s a su tiempo que a sus padres es otra muy distinta, y apela a un concepto mal explicado del tiempo, que conduce a aberraciones como el uso de una l\u00f3gica de la verosimilitud para decretar lo que un tiempo autoriza o proh\u00edbe. Siempre me he basado en hechos probados, no en conjeturas sobre su posibilidad. Y entre esos hechos atestiguados est\u00e1 el hecho de que la gente rompe con el tipo de temporalidad inherente a su actividad, que inventa otra forma de tratar el tiempo. Las \u00abanacron\u00edas\u00bb pueden ayudar a hacer pensables y formulables esas formas de desvinculaci\u00f3n. Es lo que he dicho sobre la historia del significante \u00abproletario\u00bb. Pero lo importante es la \u00abnoche\u00bb: el esfuerzo por romper el orden normal del tiempo, es decir, la divisi\u00f3n entre dos tipos de temporalidad: la de los hombres \u00ablibres\u00bb y la de los hombres \u00abmec\u00e1nicos\u00bb.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>En \u00abLe concept d\u2019anachronisme\u00bb y en otros textos (v\u00e9ase recientemente <em>Les Temps modernes<\/em>), usted tambi\u00e9n insiste en que \u00abel tiempo no existe, sino s\u00f3lo los tiempos, cada uno de los cuales es siempre en s\u00ed mismo una forma de enlazar varias l\u00edneas, varias formas de temporalidad\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-20-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Jacques Ranci\u00e8re, &lt;em&gt;Les Sc\u00e8nes du peuple, op. cit&lt;\/em&gt;, p. 7. V\u00e9ase tambi\u00e9n este pasaje en \u00abLe concept d&amp;#8217;anachronisme et la v\u00e9rit\u00e9 de l&amp;#8217;historien\u00bb: \u00abLa multiplicidad de l\u00edneas de temporalidad, de los propios significados del tiempo, incluidos en un \u00abmismo\u00bb tiempo, es la condici\u00f3n de la acci\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-20-29459\"><sup>20<\/sup><\/a><\/span> <strong>\u00bfPuede explicar en qu\u00e9 se diferencia esta afirmaci\u00f3n de pluralidad (y el concepto de anacron\u00eda \u2014o m\u00e1s bien de <em>anacron\u00edas<\/em>\u2014 que sustenta) del esquema braudeliano de las tres temporalidades? En la misma l\u00ednea, \u00bfqu\u00e9 opina de la noci\u00f3n de \u00abdiscordancia de los tiempos\u00bb de Christophe Charle?<\/strong><span id=\"easy-footnote-21-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Christophe Charle, &lt;em&gt;Discordance des temps. Une br\u00e8ve histoire de la modernit\u00e9, &lt;\/em&gt;Par\u00eds, Armand Colin, 2011, p. 494.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-21-29459\"><sup>21<\/sup><\/a><\/span> <strong>Vale la pena se\u00f1alar de paso que su insistencia en la pluralidad y la heterogeneidad es un corolario de su cr\u00edtica a lo que Veyne llama la ilusi\u00f3n de la unidad de estilo de una \u00e9poca.<\/strong><span id=\"easy-footnote-22-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Para Paul Veyne, esta ilusi\u00f3n corresponde a \u00abla idea de que todos los acontecimientos de una misma \u00e9poca tienen la misma fisonom\u00eda y forman un conjunto expresivo\u00bb (v\u00e9ase la larga nota a pie de p\u00e1gina de la p\u00e1gina 42 de &lt;em&gt;Comment on \u00e9crit l&amp;#8217;histoire: essai d&amp;#8217;\u00e9pist\u00e9mologie&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, \u00c9ditions du Seuil, \u00abL&amp;#8217;Univers historique\u00bb, 1971; reimpresi\u00f3n ampliada de \u00abFoucault r\u00e9volutionne l&amp;#8217;histoire\u00bb, 1978).\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-22-29459\"><sup>22<\/sup><\/a><\/span><\/h3>\n<p>Digamos que la pluralidad de los tiempos en la obra de Braudel est\u00e1 muy determinada, en una escala que va de lo m\u00e1s lento a lo m\u00e1s r\u00e1pido. Hay tres niveles de temporalidad, que se definen en \u00faltima instancia por las velocidades, que a su vez remiten a una cierta distribuci\u00f3n de lo sensible, donde hay gente de lentitud y gente de velocidad, por decirlo muy r\u00e1pidamente. Hay capas temporales, pero s\u00f3lo se definen por a diferencia de velocidades, que finalmente confluyen en la din\u00e1mica del tiempo largo. Lo que he intentado pensar es en la no sincronicidad del tiempo, es decir, que en un periodo de tiempo determinado coexisten varias l\u00edneas temporales y es ese tipo de discordancia, o asincron\u00eda, lo que hace la historia, lo que hace que la historia ocurra. La historia existe porque en un momento dado no hay concordancia entre la evoluci\u00f3n de la industria, la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda, la evoluci\u00f3n de las formas pol\u00edticas, la evoluci\u00f3n de las ideolog\u00edas, la literatura, etc\u00e9tera. Y eso es exactamente lo que encontramos en la famosa cr\u00edtica marxista a los revolucionarios vestidos de romanos. El atuendo romano no es s\u00f3lo un disfraz; el atuendo romano da testimonio de una forma de historicidad que desempe\u00f1a un papel, un papel abrumador, en la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese fue el punto de partida de mi trabajo. Le declar\u00e9 la guerra a esa idea a la que siempre me he opuesto: un proletario es un trabajador de la gran industria. Antes estaban los artesanos, \u00a1y no eran verdaderos proletarios porque no eran contempor\u00e1neos de la gran industria! A lo que respond\u00ed que \u00abproletario\u00bb era una palabra de los primeros tiempos de la antigua Roma republicana que ten\u00eda un significado jur\u00eddico, \u00a1y que en el siglo II d. C. nadie sab\u00eda lo que significaba! \u00abProletario\u00bb es una palabra que vuelve a designar no un tipo de trabajador, no un tipo de desarrollo industrial, sino cierto tipo de situaci\u00f3n que se define a la vez en una \u00e9poca determinada pero que tambi\u00e9n tiene un aspecto transhist\u00f3rico: un proletario es alguien que pertenece a un mundo sin estar incluido en \u00e9l, alguien que est\u00e1 dentro y fuera al mismo tiempo. La acci\u00f3n de los proletarios, de las personas que se declaran proletarias y luchan como tales, es la acci\u00f3n de personas que rechazan ese reparto que las excluye de un mundo que, sin embargo, se basa en su trabajo. Pero pueden luchar contra el reparto de los mundos gracias a la discordancia del tiempo. Trabajan en formas econ\u00f3micas que siguen siendo \u00abatrasadas\u00bb si se quiere, pero al mismo tiempo viven a la luz de acontecimientos pol\u00edticos que han creado otra temporalidad, referencias literarias que tambi\u00e9n definen otra temporalidad, nociones jur\u00eddicas que son a\u00fan m\u00e1s antiguas\u2026 Eso es lo que quer\u00eda decir, que es muy diferente de una cuesti\u00f3n de velocidad y lentitud. \u00a1No pretendo ser la persona que \u00abdescubri\u00f3\u00bb que el tiempo no estaba sincronizado! Por otra parte, he insistido en el hecho de que esa discordancia de los tiempos remite a una base fundamental para m\u00ed, a saber, la discordancia entre las palabras y las cosas. A pesar de todo, los historiadores siempre quieren que las palabras se correspondan con sus cosas. Es precisamente el famoso caso Cobban, que dice: \u00a1los derechos feudales ya no exist\u00edan, ya no exist\u00eda nada! \u00bfC\u00f3mo se puede hacer historia de algo que ya no existe? \u00a1Es una forma de liquidar la historia! Tampoco se trata de una brecha generacional, es el hecho de que una generaci\u00f3n misma se compone de tiempos que no son sincr\u00f3nicos.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cuando hablamos con algunos historiadores, una cr\u00edtica que surge ocasionalmente sobre <em>Les Mots de l\u2019histoire <\/em>es que algunas de las obras de las que usted habla son \u00abanticuadas\u00bb, con el corolario impl\u00edcito de que la historiograf\u00eda ha pasado a otra cosa, \u00bfqu\u00e9 piensa de eso?<\/strong><\/h3>\n<p>En mi opini\u00f3n, es una forma cl\u00e1sica de negaci\u00f3n, que consiste en decir: ya no estamos ah\u00ed. En la conferencia de Cornell, Yves Lequin reaccion\u00f3 a mi texto sobre el mito del artesano diciendo: \u201c\u00a1S\u00ed, pero ya no estamos all\u00ed! Hace mucho tiempo que lo sabemos\u201d. Si \u00e9l lo sab\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 nunca lo dijo? Recuerdo que, al mismo tiempo, cuando sali\u00f3 <em>El fil\u00f3sofo y sus pobres<\/em>, la gente me dec\u00eda a prop\u00f3sito de mis cr\u00edticas a Bourdieu: \u00ab\u00a1No hay que disparar a las ambulancias!\u201d. Lo que quer\u00edan decir era: \u00a1Bourdieu est\u00e1 acabado! 40 a\u00f1os despu\u00e9s, \u00a1el pensamiento de Bourdieu se ha apoderado de las ciencias sociales! As\u00ed que no me tomo muy en serio ese argumento. Del mismo modo, he o\u00eddo decir que <em>El odio a la democracia<\/em> ataca cosas que est\u00e1n \u00abpasadas de moda\u00bb. Pero la ideolog\u00eda republicana que yo analizaba entonces se ha convertido en la ideolog\u00eda oficial de nuestros gobiernos, la que sustenta los grandes m\u00edtines de la derecha y la extrema derecha que hemos visto recientemente. El argumento de \u00abya no estamos all\u00ed\u00bb siempre esconde algo m\u00e1s, creo yo. Y como no me interesan las cosas ocultas, \u00a1eso no me interesa!<\/p>\n<p>Dir\u00eda que ataqu\u00e9 modelos que eran <em>pesados<\/em>: Braudel, Febvre, es un modelo pesado, Bourdieu, es un modelo pesado\u2026 Y esos modelos pesados, siguen ah\u00ed, insisten. Por otra parte, es cierto que hay historiadores que ya pasaron p\u00e1gina, que se han distanciado de una cierta tradici\u00f3n de la historia del trabajo, que se han distanciado de la historia de las mentalidades. Como dec\u00edamos antes, hay historiadores que han le\u00eddo a Foucault, que han le\u00eddo lo que ha venido de los antrop\u00f3logos, lo que ha venido a trav\u00e9s del feminismo, del pensamiento decolonial, algunos incluso han le\u00eddo lo que yo he escrito\u2026 Yo dir\u00eda que ha habido desplazamientos. Dicho esto, no hay un nuevo modelo pesado que haya destronado esos modelos de tratamiento reductivo del discurso desplazado que yo hab\u00eda cuestionado.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La cr\u00edtica a todos los discursos del fin ha sido uno de los elementos m\u00e1s destacados de su pensamiento desde los a\u00f1os noventa. Me gustar\u00eda volver a lo que dice sobre \u00abel fin de la historia\u00bb, porque me parece que hay dos tesis distintas en tu trabajo sobre el tema. Al final de <em>Mots de l\u2019histoire<\/em>,<\/strong><span id=\"easy-footnote-23-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"&lt;em&gt;Jacques Ranci\u00e8re, Les Mots de l&amp;#8217;histoire : Essai de po\u00e9tique du savoir&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, Seuil, col. \u00abPoints Essais\u00bb, 2014 (1a ed. 1992), pp. 167-168.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-23-29459\"><sup>23<\/sup><\/a><\/span> <strong>dice que \u00abel fin de la creencia en la historia como figura de la racionalidad\u00bb es una de las variantes de los discursos del fin. Pero el fin de la historia es tambi\u00e9n el fin de la creencia en la necesidad hist\u00f3rica, la idea de que \u00abno hay futuro esperando a suceder\u00bb,<\/strong><span id=\"easy-footnote-24-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"T\u00edtulo de una entrevista con Jean-Baptiste Farkas, retomada en &lt;em&gt;Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, pp. 549-560.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-24-29459\"><sup>24<\/sup><\/a><\/span> <strong>de que ninguna necesidad hist\u00f3rica garantiza nuestra acci\u00f3n. Y esta cr\u00edtica de la idea de necesidad hist\u00f3rica est\u00e1 en el horizonte de toda su obra.<\/strong><span id=\"easy-footnote-25-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Jacques Ranci\u00e8re, &lt;em&gt;La M\u00e9thode de l&amp;#8217;\u00e9galit\u00e9 : Entretien avec Laurent Jeanpierre et Dork Zabunyan&lt;\/em&gt;, Montrouge, Bayard, 2012, pp. 161-162 : \u00abEl sentido global de lo que he hecho es que no hay necesidad ni conocimiento de la necesidad que funda la acci\u00f3n\u00bb.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-25-29459\"><sup>25<\/sup><\/a><\/span> <strong>En resumen, me parece que para usted el fin de la historia son dos cosas: la idea del fin de la creencia en la necesidad hist\u00f3rica, pero tambi\u00e9n el fin de la creencia en la capacidad de cada uno para hacer historia. \u00bfCree que esta presentaci\u00f3n es aceptable y, en caso afirmativo, cu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre estas dos ideas del fin?<\/strong><\/h3>\n<p>En efecto, la idea del fin de la historia puede significar cosas diferentes. Hay un primer \u00abfin de la historia\u00bb, que est\u00e1 vinculado a la idea de que la historia ha cumplido su misi\u00f3n. El fin de la historia, como proclama el famoso libro de Fukuyama, sigue formando parte de la tradici\u00f3n seg\u00fan la cual existe un movimiento hist\u00f3rico que conduce a un fin determinado. El fin ya no es la revoluci\u00f3n, el fin es el estado en el que el mundo est\u00e1 en paz y la democracia se ha extendido por todo el mundo. Eso es lo que yo llamar\u00eda el fin de la historia seg\u00fan la creencia en la historia.<\/p>\n<p>Pero lo que he dicho, lo que hemos visto con el colapso de la URSS, el colapso de los movimientos obreros, la dislocaci\u00f3n del mundo del trabajo, es que no hay fin de la historia, porque la historia nunca ha sido algo as\u00ed como un sujeto que cumple una misi\u00f3n, que lleva una promesa, que conduce a un fin del que ella misma dar\u00eda nacimiento. Lo que he dicho es que el tiempo no es un sujeto, el tiempo no es un actor. Incluso la cuesti\u00f3n de si los seres humanos hacen la historia o no la hacen en cierto sentido est\u00e1 mal planteada. La verdadera cuesti\u00f3n es qu\u00e9 capacidad de cambiar su condici\u00f3n concedemos o negamos a tal o cual tipo de ser humano. Hay poderes, hay contrapoderes, hay cadenas de acci\u00f3n, hay conflictos, pero tenemos que ser capaces de pensarlos al margen de cualquier idea del tiempo como agente y de la historia como sujeto. Mi \u00abfin de la historia\u00bb es el fin de esa creencia en la acci\u00f3n propia de la historia.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>En uno de los cap\u00edtulos de <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em>, usted analiza lo que llama \u00abuna teor\u00eda del lugar de la palabra\u00bb, cuyo modelo ve en Michelet y que se expresa de manera ejemplar en el <em>Montaillou<\/em> de Emmanuel Le Roy Ladurie.<\/strong><span id=\"easy-footnote-26-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Ver el cap\u00edtulo \u00abLe lieu de la parole\u00bb en &lt;em&gt;Les Mots de l&amp;#8217;histoire&lt;\/em&gt;. Sobre &lt;em&gt;Montaillou&lt;\/em&gt;, ver tambi\u00e9n el art\u00edculo \u00abDe la v\u00e9rit\u00e9 des r\u00e9cits au partage des \u00e2mes\u00bb, &lt;em&gt;Critique&lt;\/em&gt;, 2011\/6 n\u00b0 769-770, pp. 482-483.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-26-29459\"><sup>26<\/sup><\/a><\/span> <strong>Usted resume as\u00ed la operaci\u00f3n de \u00abterritorializaci\u00f3n del sentido\u00bb: \u00abTodo habla, todo tiene sentido en la medida en que toda producci\u00f3n de palabra puede asignarse a la expresi\u00f3n leg\u00edtima de un lugar\u00bb. En consecuencia, en <em>Montaillou<\/em>, la palabra her\u00e9tica \u00abno es una sustancia teol\u00f3gica\u00bb (es decir, no es realmente un pensamiento), sino simplemente la expresi\u00f3n de \u00abla visi\u00f3n espont\u00e1nea de esos monta\u00f1eses que viven al margen de los dogmas rigurosos y de las ideas cambiantes de las ciudades\u00bb. Ahora bien, en el cap\u00edtulo del libro dedicado a la historia social (\u00ab\u00bfUna historia her\u00e9tica? \u00ab), usted hace una distinci\u00f3n entre, por una parte, la manera en que la historia de las mentalidades \u00abredime\u00bb el discurso her\u00e9tico d\u00e1ndole \u00abotra voz, la voz del lugar\u00bb, haciendo de ese discurso la expresi\u00f3n de su modo de ser, y, por otra parte, la manera en que, en su opini\u00f3n, la historia social \u00abreduce\u00bb el exceso de discurso que da lugar al movimiento social moderno reduci\u00e9ndolo a las mutaciones industriales o econ\u00f3micas, a los cambios tecnol\u00f3gicos, o incluso a las sociabilidades urbanas o fabriles. Tengo varias preguntas sobre esta distinci\u00f3n: en primer lugar, \u00bfqu\u00e9 quiere decir exactamente \u2014y\u00a0 c\u00f3mo lo connota\u2014 con el t\u00e9rmino \u00abredenci\u00f3n\u00bb?<\/strong><span id=\"easy-footnote-27-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"N\u00f3tese que el t\u00e9rmino \u00abredenci\u00f3n\u00bb aparece en otros contextos, como en el texto sobre Sebald en &lt;em&gt;Les Bords de la Fiction&lt;\/em&gt;.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-27-29459\"><sup>27<\/sup><\/a><\/span> <strong>\u00bfY qu\u00e9 distingue a esa <em>redenci\u00f3n<\/em> de la <em>reducci\u00f3n<\/em>? En segundo lugar, usted sugiere que la manera en que la historia de los movimientos sociales contempor\u00e1neos ha intentado encontrar un lugar para el exceso de palabras (a trav\u00e9s de los conceptos de \u00abcultura\u00bb o \u00absociabilidades\u00bb) difiere de la operaci\u00f3n de territorializaci\u00f3n del sentido llevada a cabo por los historiadores medievalistas o modernistas, y que esta diferencia se deriva del hecho de que la \u00abherej\u00eda democr\u00e1tica\u00bb no se deja territorializar (a diferencia, seg\u00fan usted, de la disidencia religiosa estudiada por Le Roy Ladurie). Dice usted que \u00abla democracia [\u2026] es ante todo un desorden en la relaci\u00f3n entre el orden del discurso y el orden de los cuerpos\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-28-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"\u00abExpos\u00e9 de Jacques Ranci\u00e8re\u00bb, &lt;em&gt;Raison pr\u00e9sente&lt;\/em&gt;, n\u00b0108, 4o trimestre 1993. Les sciences humaines en d\u00e9bat (I).\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-28-29459\"><sup>28<\/sup><\/a><\/span> <strong>Pero, \u00bfno podr\u00eda decirse lo mismo de la herej\u00eda? O dicho de otro modo: \u00bfen qu\u00e9 se diferencia el desorden democr\u00e1tico del desorden her\u00e9tico? Por \u00faltimo, siempre en relaci\u00f3n con esta noci\u00f3n de \u00abterritorializaci\u00f3n\u00bb, \u00bfcree usted que vincular un pensamiento a una situaci\u00f3n social y material reduce necesariamente este \u00faltimo a no ser m\u00e1s que la expresi\u00f3n del primero, o convierte necesariamente el pensamiento en un \u00abpensamiento-utensilio\u00bb?<\/strong><span id=\"easy-footnote-29-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"T\u00e9rmino usado en el art\u00edculo \u00abLa maladie des h\u00e9liotropes : Notes sur la &amp;#8216;pens\u00e9e ouvri\u00e8re&amp;#8217;\u00bb, &lt;em&gt;Ethnologie fran\u00e7aise&lt;\/em&gt;, vol. 14, n. 2, pp. 125-30.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-29-29459\"><sup>29<\/sup><\/a><\/span><\/h3>\n<p>No he dado a la noci\u00f3n de \u00abredenci\u00f3n\u00bb el estatuto de un concepto riguroso.\u00a0 Dicho esto, la operaci\u00f3n a la que nos referimos de este modo difiere de la reducci\u00f3n en que, en lugar de devolver simplemente una palabra a las causas de las que es efecto, la transforma en otro tipo de palabra, en otro modo de producir palabra. Michelet no explica el discurso de los oradores de pueblo por la condici\u00f3n de los campesinos. Sustituye su voz por la voz de la tierra. Le Roy Ladurie sigue esa tradici\u00f3n. Hace de la herej\u00eda la expresi\u00f3n de un lugar y no el efecto de una condici\u00f3n. Pero al hacerlo, la mantiene en el \u00e1mbito del sentido. La expresi\u00f3n es una forma de causalidad global inmanente que, en la \u00e9poca rom\u00e1ntica, se opone a la cadena mec\u00e1nica de causa y efecto. La herej\u00eda se territorializa, pero se salva como forma de religi\u00f3n. Era una religi\u00f3n pagana de la tierra. Los historiadores de las mentalidades medievales, entre ellos Ginzburg, juegan con la homonimia de <em>paganus<\/em>, que significa campesino, y pagano: pagano como expresi\u00f3n de un ser terrestre planteado como inm\u00f3vil. Y para explicar la herej\u00eda, juegan con el tipo de archivo que tienen a su disposici\u00f3n: los archivos de los inquisidores. Es un doble recurso del que carece el historiador de los movimientos sociales. El trabajo y el taller no pueden convertirse en ning\u00fan procedimiento de expresi\u00f3n de sentido. Los archivos policiales son de poca ayuda en ese sentido. Entonces tenemos que explicar el habla y el pensamiento como efecto de algo que no es del orden del habla y del pensamiento: transformaciones en la organizaci\u00f3n econ\u00f3mica que producen transformaciones en las condiciones de trabajo, que a su vez producen formas de conciencia que dan lugar a expresiones caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>El mismo recurso falta m\u00e1s radicalmente para lo que he llamado desorden democr\u00e1tico, porque no hay sustrato material que pueda funcionar ni como fuente de expresi\u00f3n (la tierra) ni como causa eficiente (el trabajo). La democracia debe entonces transformarse en una forma global de sociedad, una forma de orden, a la manera de Tocqueville, que en 1848 no olvid\u00f3 combatir la democracia militante.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>En la \u00fanica ocasi\u00f3n (que yo sepa) en que se le ha preguntado por el giro ling\u00fc\u00edstico,<\/strong><span id=\"easy-footnote-30-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Ver la entrevista \u00abLes mots du dissensus\u00bb publicada en &lt;em&gt;Diacritics&lt;\/em&gt; y retomada en &lt;em&gt;Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, pp. 172-177.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-30-29459\"><sup>30<\/sup><\/a><\/span> <strong>usted ha respondido remont\u00e1ndose esencialmente a los fundamentos filos\u00f3ficos de esa corriente (de Lacan a Derrida). Ahora bien, el giro ling\u00fc\u00edstico ha suscitado debates muy vivos en el seno de la comunidad hist\u00f3rica, y m\u00e1s concretamente en el campo de la historia social.<\/strong><span id=\"easy-footnote-31-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Sobre este tema, v\u00e9ase la importante obra de Sabina Loriga y Jacques Revel, &lt;em&gt;Une histoire inqui\u00e8te, les historiens et le tournant linguistique&lt;\/em&gt;. EHESS-Gallimard-Seuil, col. \u00abHautes \u00c9tudes\u00bb, 2022, p. 392, y m\u00e1s concretamente el cap\u00edtulo dedicado a la historia social.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-31-29459\"><sup>31<\/sup><\/a><\/span> <strong>Hay varios factores que lo vinculan a esos debates, en particular su proximidad a William H. Sewell, una de las principales figuras del giro ling\u00fc\u00edstico; el hecho de que el prefacio de la traducci\u00f3n inglesa de <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em> no sea otro que Hayden White;<\/strong><span id=\"easy-footnote-32-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Ver Mischa Suter, \u00abA Thorn in the Side of Social History : Jacques Ranci\u00e8re and Les R\u00e9voltes logiques\u00bb, &lt;em&gt;International Review of Social History,&lt;\/em&gt; 57(01), abril 2012, pp. 61-85.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-32-29459\"><sup>32<\/sup><\/a><\/span> <strong>y el hecho de que varios art\u00edculos historiogr\u00e1ficos sobre el tema lo asocien \u2014\u00bfcontra su voluntad?\u2014 con esa corriente.<\/strong><span id=\"easy-footnote-33-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Por ejemplo, Lenard Berlanstein, \u00abWorking with Language: The Linguistic Turn in French Labor History\u00bb, &lt;em&gt;Comparative Studies in Society and History&lt;\/em&gt;, vol. 33, n\u00ba 2 (abr., 1991), pp. 426-440, quien asocia el nombre de Ranci\u00e8re con los de Joan Wallach Scott y William H. Sewell, entre otros. La misma asociaci\u00f3n en Patrick Joyce, &amp;#8216;The end of social history?&amp;#8217;, &lt;em&gt;Social History&lt;\/em&gt;, vol. 20, n\u00ba 1 (ene., 1995), pp. 73-91 (Patrick Joyce a\u00f1ade a la lista anterior \u2014en la que tambi\u00e9n se incluye a s\u00ed mismo\u2014 el nombre de Gareth Stedman Jones). V\u00e9ase tambi\u00e9n Donald Reid, \u00abThe Night of the Proletarians. Deconstruction and Social History\u00bb, &lt;em&gt;Radical History Review&lt;\/em&gt;, n\u00ba 28-30, 1984, pp. 445-463, calificado por Geoff Eley de \u00abart\u00edculo clave\u00bb: v\u00e9ase Geoff Eley, \u00abDe l&amp;#8217;histoire sociale au &amp;#8216;tournant linguistique&amp;#8217; dans l&amp;#8217;historiographie anglo-am\u00e9ricaine des ann\u00e9es 1980\u00bb, &lt;em&gt;Gen\u00e8ses&lt;\/em&gt;, n\u00ba 7, (marzo de 1992), pp. 163-193.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-33-29459\"><sup>33<\/sup><\/a><\/span> <strong>Por \u00faltimo, en algunos de sus escritos de 1990-2000, le gusta burlarse de \u00abla importaci\u00f3n francesa de la fantas\u00eda estadounidense de la amenaza deconstruccionista\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-34-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"V\u00e9ase Jacques Ranci\u00e8re, entrevista con Christian Delacroix y Nelly Wolf-Cohn, \u00abLes hommes comme animaux litt\u00e9raires\u00bb, &lt;em&gt;Mouvements&lt;\/em&gt;, n\u00ba 3, marzo-abril de 1999, reimpreso en &lt;em&gt;Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s, op. cit&lt;\/em&gt;. p. 137. Y en una rese\u00f1a por lo dem\u00e1s admirativa de &lt;em&gt;Le Fil et les Traces&lt;\/em&gt;, Ranci\u00e8re se muestra claramente reservado ante la cr\u00edtica de Ginzburg de un supuesto \u00abescepticismo posmoderno\u00bb (\u00abDe la v\u00e9rit\u00e9&amp;#8230;\u201d, &lt;em&gt;op. cit&lt;\/em&gt;.). Sin embargo, en otro lugar, a prop\u00f3sito de &lt;em&gt;Les Mots de l&amp;#8217;histoire&lt;\/em&gt;, afirma: \u00ab[&amp;#8230;] cuando hablo de la po\u00e9tica del conocimiento o cuando me intereso por la cuesti\u00f3n de la narraci\u00f3n del historiador \u2014en particular por la historia de las mentalidades\u2014 no es para decir que la historia s\u00f3lo es narraci\u00f3n, ficci\u00f3n, literatura, no es para defender una posici\u00f3n relativista como: s\u00f3lo hay relatos y al final todo es ficci\u00f3n; ni tampoco es defender una posici\u00f3n textualista: s\u00f3lo hay textos, m\u00e1s textos y siempre textos. Jacques Ranci\u00e8re, \u00abHistoire et R\u00e9cit\u00bb, en &lt;em&gt;L&amp;#8217;histoire entre \u00e9pist\u00e9mologie et demande sociale&lt;\/em&gt;, Actes de l&amp;#8217;universit\u00e9 de Blois, septembre 1993, IUFM de Cr\u00e9teil, Toulouse, Versailles, p. 183.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-34-29459\"><sup>34<\/sup><\/a><\/span> <strong>No me parece, sin embargo, que comparta la opini\u00f3n de algunos seguidores del giro ling\u00fc\u00edstico de que todo acceso a la realidad como tal es ilusorio, incluso si observa que el contenido factual de ciertos textos de la clase obrera hasta cierto punto no puede decidirse. \u00bfPodr\u00eda hablarnos un poco m\u00e1s de su relaci\u00f3n con los autores asociados al giro ling\u00fc\u00edstico, y de c\u00f3mo encaja su propio trabajo hist\u00f3rico en esa corriente?<\/strong><\/h3>\n<p>El giro ling\u00fc\u00edstico nunca ha sido un problema para m\u00ed. Es algo que ha influido en la recepci\u00f3n de mi obra, en los lugares donde era un problema, es decir, esencialmente en el mundo anglosaj\u00f3n. Por ejemplo, la introducci\u00f3n de Donald Reid a la traducci\u00f3n inglesa de <em>La noche de los proletarios<\/em> se preguntaba si yo era deconstruccionista o no.<span id=\"easy-footnote-35-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Jacques Ranci\u00e8re, &lt;em&gt;The Nights of Labor: The Workers&amp;#8217; Dream in Nineteenth-Century France&lt;\/em&gt;. Traducci\u00f3n de John Drury. Introducci\u00f3n de Donald Reid. Filadelfia: Temple University Press, 1989.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-35-29459\"><sup>35<\/sup><\/a><\/span> Algunos historiadores ingleses, como Patrick Joyce en particular, me asociaron con ello, pero nunca fue un problema para m\u00ed, porque desde el principio trabaj\u00e9 esencialmente sobre las palabras. Mi primer texto, siendo a\u00fan estudiante, el de <em>Leer el Capital<\/em>, era ya un trabajo sobre las palabras, un trabajo sobre la manera en que Marx transformaba los conceptos de Feuerbach para hacerlos corresponder con conceptos de teor\u00eda econ\u00f3mica. Cuando trabaj\u00e9 en lo que se convirti\u00f3 en <em>La noche de los proletarios<\/em>, me interes\u00e9 desde el principio por la importancia hist\u00f3rica de las palabras, lo que me llev\u00f3 a confrontarme con cierta tradici\u00f3n hist\u00f3rica para la que las palabras no son m\u00e1s que la expresi\u00f3n de realidades subyacentes. Por otra parte, yo sosten\u00eda que las palabras son realidades materiales que se apoderan de las personas y las hacen actuar. En cierto modo, eso es lo que me interes\u00f3 desde el principio. <em>La Parole ouvri\u00e8re<\/em> se organiz\u00f3 a trav\u00e9s de pol\u00e9micas obreras que retomaban las palabras de patronos, jueces y periodistas. Luego, <em>La noche de los proletarios <\/em>se construy\u00f3 en torno a las cartas de los obreros sansimonianos\u2026 No pude vivir un giro ling\u00fc\u00edstico, porque desde el principio estuve en el tema de la lengua y en cierto modo nunca lo abandon\u00e9, lo que quiz\u00e1 me hizo asociarme a ese giro ling\u00fc\u00edstico. Pero ese nunca ha sido mi problema.<\/p>\n<p>El segundo punto es que mi inter\u00e9s por las palabras nunca ha implicado ninguna forma de relativismo o escepticismo, o la idea de que la realidad son s\u00f3lo palabras, que nunca tenemos acceso a ella\u2026 Lo que he dicho, de diversas maneras, trabajando sobre la historia o sobre la literatura, no es que la realidad no exista, sino que cualquier realidad determinable es consecuencia de un cierto sentido de la realidad, que se elabora en un entramado de palabras, relatos, explicaciones e interpretaciones. Esto no abre la puerta a ninguna forma de escepticismo o relativismo. Por eso no entend\u00ed muy bien la pol\u00e9mica de Ginzburg, como si la negaci\u00f3n del Holocausto fuera el resultado del relativismo.<span id=\"easy-footnote-36-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Voir Carlo Ginzburg, &lt;em&gt;Le Fil et les traces&lt;\/em&gt;, traducci\u00f3n de Martin Rueff, Verdier, 2010.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-36-29459\"><sup>36<\/sup><\/a><\/span> Lo que le dije cuando habl\u00e9 con \u00e9l fue que el negacionismo es dogmatismo, \u00a1no escepticismo!<\/p>\n<p>Fue idea del editor pedir a Hayden White un prefacio para la traducci\u00f3n de <em>Mots de l\u2019histoire<\/em>. No me hizo mucha gracia que Hayden White lo hiciera sobre el tema del \u00abrevisionismo\u00bb de Ranci\u00e8re. Pero no creo que tuviera mayores consecuencias. S\u00ed, ha habido algunas reacciones amargas: ya te cont\u00e9 de ese peque\u00f1o art\u00edculo de Lynn Hunt que me asociaba con el relativismo deconstruccionista. Pero todo eso no me afect\u00f3 realmente (<em>risas<\/em>).<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tambi\u00e9n me parece que su cr\u00edtica a la categor\u00eda de \u00abexperiencia vivida\u00bb est\u00e1 en parte vinculada al movimiento del giro ling\u00fc\u00edstico. Es en \u00abL\u2019historien, la litt\u00e9rature et le genre biographique\u00bb donde esta cr\u00edtica se lleva a cabo de forma m\u00e1s sistem\u00e1tica, a partir de un comentario sobre la biograf\u00eda de <em>Luis XI<\/em> de Paul Murray Kendall.<\/strong><span id=\"easy-footnote-37-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Para el argumento completo, v\u00e9ase &lt;em&gt;Politique de la litt\u00e9rature&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, Galil\u00e9e, colecci\u00f3n \u00abLa philosophie en effet\u00bb, 2007, pp. 199-201. Cabe se\u00f1alar que Paul Veyne, en una nota a pie de p\u00e1gina en la que denuncia lo que denomina la \u00abilusi\u00f3n fison\u00f3mica\u00bb, tambi\u00e9n cuestiona la imagen que Huizinga tiene del fin de la Edad Media: \u00abUno quisiera saber [&amp;#8230;] qu\u00e9 hay de real detr\u00e1s de la sombr\u00eda figura que el siglo de Villon y las danzas de la muerte tiene ante nuestros ojos, y en qu\u00e9 nivel de realidad se sit\u00faa el admirable estudio fison\u00f3mico de Huizinga [&amp;#8230;]\u00bb (Paul Veyne, &lt;em&gt;Comment on \u00e9crit l&amp;#8217;histoire, op. cit&lt;\/em&gt;, p 42).\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-37-29459\"><sup>37<\/sup><\/a><\/span> <strong>Su objetivo es criticar la categor\u00eda de experiencia vivida. En ese cap\u00edtulo de <em>Politique de la litt\u00e9rature<\/em>, retoma las principales formas que ha adoptado ese trabajo cr\u00edtico. El primer enfoque, ilustrado por el <em>Pinagot<\/em> de Alain Corbin, \u00abconsiste en [\u2026] marcar la distancia entre los individuos y los datos objetivos a partir de los cuales se construye su \u2018experiencia vivida&#8217;\u00bb. El enfoque opuesto, por el contrario, \u00abtrabaja sobre el car\u00e1cter indisoluble del nudo entre la vida y la escritura\u00bb, refiri\u00e9ndose esta vez a <em>Moi, Pierre Rivi\u00e8re<\/em> y al relato de Herculine Barbin publicado por Foucault. Esos dos enfoques cr\u00edticos antag\u00f3nicos presuponen, por una parte, que no hay rastro de escritura \u2014de Pinagot s\u00f3lo quedan \u00abdatos objetivos\u00bb\u2014 y, por otra, que se trata de \u00abvidas en las que no hay \u2018experiencia vivida\u2019 que interponer [\u2026], vidas que no son m\u00e1s que el rastro de escritura que nos han dejado\u00bb. En la mayor\u00eda de los casos, sin embargo, el historiador no se enfrenta a este tipo de situaci\u00f3n l\u00edmite, sino a una mezcla de \u00abdatos objetivos\u00bb y \u00abexperiencia subjetiva\u00bb. \u00bfC\u00f3mo puede tener lugar en este caso la cr\u00edtica en actos de esta categor\u00eda de experiencia vivida que usted reclama? O, m\u00e1s sencillamente, \u00bfqu\u00e9 implicaciones tiene esta cr\u00edtica de la categor\u00eda de experiencia vivida para la escritura de la historia?<\/strong><\/h3>\n<p>La cr\u00edtica del uso de la \u00abexperiencia vivida\u00bb es completamente independiente de la cuesti\u00f3n del \u00abgiro ling\u00fc\u00edstico\u00bb. Tiene que ver con el uso de categor\u00edas causales por parte de los historiadores, y en particular con el uso de la causalidad inmanente, que sostiene que las personas \u00abse parecen a su tiempo\u00bb: que interiorizan en su pensamiento y en su acci\u00f3n las propiedades de la totalidad en la que viven. La categor\u00eda de experiencia vivida es fundamental para este tipo de causalidad, porque la experiencia vivida tiene el privilegio de desempe\u00f1ar el papel de causa y efecto. Se nos dice: viv\u00edan as\u00ed porque as\u00ed era su vida. Luis XI se complac\u00eda en torturar a quienes se opon\u00edan a \u00e9l porque la vida de su \u00e9poca estaba hecha de violentos contrastes. Aparentemente es posible que un historiador respetado produzca ese tipo de demostraci\u00f3n sin sobresaltar a sus colegas y sin que \u00e9stos se den cuenta de que esa \u00abexperiencia de vida\u00bb en tiempos de Luis XI viene directamente de las p\u00e1ginas de Huizinga. Esto es posible porque esos colegas comparten con Murray Kendal los estereotipos interpretativos que permiten deducir lo subjetivo de lo objetivo o lo objetivo de lo subjetivo.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, me parece que la regla de oro es construir un libro sobre la base del tipo de material que estamos tratando, lo que muestra y c\u00f3mo lo muestra. Es a partir de esta especificidad que hay que concebir un tipo espec\u00edfico de trama narrativa y una manera espec\u00edfica de producir sentido. Es el material que tenemos ante los ojos el que debe definir en \u00faltima instancia el tema del libro, no la idea inicial con la que lo encontramos por primera vez como fuente de informaci\u00f3n. Por ejemplo, partimos con la idea de hacer una historia de las formas de lucha de los trabajadores, y el material nos impone otro tema: \u00bfqu\u00e9 <em>m\u00e1s<\/em> significa ser trabajador? A partir de ah\u00ed, nos encontramos con un amplio abanico de materiales que \u00abhablan\u00bb de formas diferentes, que vinculan lo subjetivo y lo objetivo de maneras muy distintas: por ejemplo, un peri\u00f3dico llamado <em>L\u2019Atelier<\/em>, correspondencia entre trabajadores, informes de los ap\u00f3stoles-reclutadores sansimonianos, informes de los inspectores encargados de controlar las asociaciones obreras. No es posible armonizar estas voces para producir, por s\u00edntesis, la voz de la clase obrera. Es necesario destacar la pluralidad de formas de cambiar el ser-trabajador que as\u00ed se perfilan y la pluralidad de voces que las presentan.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Su cr\u00edtica a una concepci\u00f3n globalizadora de la clase obrera pasa por insistir en el car\u00e1cter altamente <em>individualizado<\/em> de las figuras que pueblan sus primeros libros y art\u00edculos, muy alejadas de una condici\u00f3n obrera gen\u00e9rica: es Gabriel Gauny, es Jeanne Deroin, es Jacotot, es la sansimoniana D\u00e9sir\u00e9e V\u00e9ret\u2026 Tantas individualidades que no tienen valor como encarnaciones\/ilustraciones de fen\u00f3menos colectivos. En el pr\u00f3logo de <em>La noche de los proletarios<\/em>, usted adopta una posici\u00f3n muy original sobre el mandato de representatividad que atraviesa la historiograf\u00eda del movimiento obrero, y afirma con tranquilidad la importancia de \u00ab[los] discursos y [las] quimeras [de] algunas decenas de individuos \u2018no representativos&#8217;\u00bb que recorren el libro.<\/strong><span id=\"easy-footnote-38-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Jacques Ranci\u00e8re, &lt;em&gt;La Nuit des prol\u00e9taires : Archives du r\u00eave ouvrier&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, Fayard, col. \u00abPluriel\u00bb, 2012 (1\u00aa ed. 1981), pp. 8-10. Recordemos esta bella cita de Jean-Marie Konczyk, de su relato autobiogr\u00e1fico &lt;em&gt;Gaston, l&amp;#8217;aventure d&amp;#8217;un ouvrier&lt;\/em&gt;, publicado en 1971: \u00abPor el momento, me contento con decir que los obreros no son seres colectivos. Son individuos con una vida que vivir\u00bb. La cita se encuentra en Xavier Vigna, &lt;em&gt;L&amp;#8217;espoir et l&amp;#8217;effroi. Luttes d&amp;#8217;\u00e9critures et luttes de classes en France au XXe si\u00e8cle&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, La D\u00e9couverte, 2016, 250 p. V\u00e9ase tambi\u00e9n este pasaje de &lt;em&gt;Le Spectateur \u00c9mancip\u00e9&lt;\/em&gt; sobre una fiesta campestre que Gauny y sus compa\u00f1eros aprovecharon para hacer propaganda: \u00abHaci\u00e9ndose espectadores y visitantes, trastornan la divisi\u00f3n de lo sensible que dicta que los que trabajan no tienen tiempo para dejar vagar al azar sus pasos y sus miradas &lt;em&gt;y que los miembros de un cuerpo colectivo no tienen tiempo para dedicarse a las formas e insignias de la individualidad&lt;\/em&gt;\u00bb (p. 25). Subrayado nuestro.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-38-29459\"><sup>38<\/sup><\/a><\/span> <strong>\u00bfPuede volver sobre la cuesti\u00f3n de la representatividad y la forma en que respondi\u00f3 a ella? \u00bfQu\u00e9 opina de la forma en que la microhistoria italiana intent\u00f3 responder a ese dilema a trav\u00e9s del ox\u00edmoron de lo \u00abnormal excepcional\u00bb que propuso Edoardo Grendi?<\/strong><span id=\"easy-footnote-39-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"V\u00e9ase Edoardo Grendi, \u00abMicro-analyse et histoire sociale\u00bb, &lt;em&gt;\u00c9crire l&amp;#8217;histoire&lt;\/em&gt;, 3, 2009, pp. 67-80. V\u00e9ase tambi\u00e9n Jacques Revel, \u00abL&amp;#8217;histoire au ras du sol\u00bb, prefacio a Giovanni Levi, &lt;em&gt;Le Pouvoir au village. Histoire d&amp;#8217;un exorciste dans le Pi\u00e9mont du XVIIe si\u00e8cle&lt;\/em&gt;, trad. M. Aymard, Par\u00eds, Gallimard, 1989, pp. XXX-XXXIII, y el ep\u00edlogo de Carlo Ginzburg a &lt;em&gt;Mythes, embl\u00e8mes, traces; morphologie et histoire&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, Flammarion, 1989; nueva edici\u00f3n ampliada, revisada por Martin Rueff, Verdier, 2010.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-39-29459\"><sup>39<\/sup><\/a><\/span> <strong>Volviendo a este punto, me parece que hay varias maneras de leer <em>El queso y los gusanos<\/em> de Ginzburg, libro al que usted mismo ha vuelto. Se puede descartar la figura de Menocchio a una mera curiosidad; se puede, como Ginzburg, utilizarlo como observatorio desde el que examinar las influencias rec\u00edprocas entre la cultura de las clases subalternas y la cultura dominante en la Italia del siglo XVI.<\/strong><span id=\"easy-footnote-40-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Lo que, como se\u00f1ala Patrick Boucheron en el prefacio del libro, significa tambi\u00e9n \u00abdar al pensamiento del &lt;em&gt;molinero friulano&lt;\/em&gt; la misma dignidad, valor y coherencia\u00bb que al de Rabelais (Carlo Ginzburg, &lt;em&gt;Le fromage et les vers : l&amp;#8217;univers d&amp;#8217;un meunier du XVIe si\u00e8cle&lt;\/em&gt;, Flammarion, 1980 [2019 para la edici\u00f3n \u00abChamps\u00bb], p. XIX).\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-40-29459\"><sup>40<\/sup><\/a><\/span><strong>Pero quiz\u00e1 el pasaje m\u00e1s inquietante del libro se encuentra en el \u00faltimo p\u00e1rrafo, cuando se hace referencia a \u00abun hombre llamado Marcato o Marco, que sosten\u00eda que cuando el cuerpo muere, tambi\u00e9n muere el alma\u00bb, sobre el que Ginzburg concluye: \u00abSabemos mucho sobre Menocchio. De ese Marcato o Marco \u2014y de tantos otros como \u00e9l, que vivieron y murieron sin dejar rastro\u2014 no sabemos nada\u00bb. Lo que sugiere que pudo haber muchos m\u00e1s Menocchios de los que pensamos. \u00bfQu\u00e9 opina de la cuesti\u00f3n de lo excepcional? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre lo \u00abexcepcional\u00bb y lo normal? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n ve entre la microhistoria italiana y sus propios escritos, que tambi\u00e9n est\u00e1n marcados por un fuerte \u00e9nfasis en la singularidad de los acontecimientos hablados? En sus escritos hist\u00f3ricos, \u00bfcontrapuso la \u00abescena\u00bb al \u00abgran relato\u00bb? En <\/strong><em>El m\u00e9todo de la igualdad<\/em><strong>, usted se opone en\u00e9rgicamente a la idea de que \u00abel discurso que cuenta es el discurso de la gente que no habla\u00bb<\/strong><span id=\"easy-footnote-41-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Voir &lt;em&gt;La M\u00e9thode de l\u2019\u00e9galit\u00e9&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, pp 193-195.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-41-29459\"><sup>41<\/sup><\/a><\/span> <strong>(lo que equivale a silenciar a esas individualidades problem\u00e1ticas, los Gaunys y otros, en nombre de su estatus supuestamente an\u00f3malo), pero \u00bfno hay una dificultad opuesta en encubrir el silencio de los \u00abmudos\u00bb con el discurso de los \u00abparlanchines\u00bb?<\/strong><\/h3>\n<p>Hay dos problemas diferentes. Uno es saber si nos basamos en las palabras de los parlanchines (es decir, simplemente aquellos cuyas palabras han llegado hasta nosotros) o en las palabras mudas que suponemos que son la expresi\u00f3n de aquellos que no han dejado rastro. La otra es c\u00f3mo interpretamos la primera, si prestamos atenci\u00f3n a lo que dice expl\u00edcitamente o a lo que suponemos que se ha expresado a trav\u00e9s de ella. En cuanto al primer punto, estoy de acuerdo con Ginzburg: tenemos que basarnos en las palabras excepcionales que est\u00e1n realmente atestiguadas para comprender esta \u00abverdadera historia de los hombres\u00bb que \u00abtiene lugar en la sombra\u00bb. Esta palabra prueba la capacidad que puede manifestar un individuo perteneciente al mundo de los hombres oscuros. Y siempre es m\u00e1s interesante partir de la realidad de lo que los hombres oscuros han sido capaces de decir y hacer que de especulaciones generales sobre las probables \u2014es decir, no comprobables\u2014 razones que hacen que esta capacidad sea imposible o rara. Tambi\u00e9n estoy de acuerdo con la cr\u00edtica de Ginzburg a los argumentos de Lucien Febvre sobre la imposible incredulidad de Rabelais. En cambio, no puedo aceptar la manera en que separa las palabras del carpintero de la cultura libresca que \u00e9l pretende presentar como expresi\u00f3n de una \u00abtradici\u00f3n campesina\u00bb precristiana, ligada a los \u00abritmos de la naturaleza\u00bb, la misma tradici\u00f3n que los jesuitas ve\u00edan en los pastores de \u00c9boli \u00abno muy diferentes en la inteligencia y el conocimiento de los animales que cuidaban\u00bb. Esto nos remite a la operaci\u00f3n que sustituye las voces de los que hablan la palabra \u00abmuda\u00bb de la tierra. Detr\u00e1s de la cuesti\u00f3n de en qu\u00e9 material nos basamos para escribir la historia, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de la divisi\u00f3n de lo sensible: \u00bfaceptamos o no, como base de interpretaci\u00f3n, la divisi\u00f3n jer\u00e1rquica entre dos tipos de inteligencia y dos categor\u00edas de seres que hablan?<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>En una entrevista para <em>Cahiers du Cin\u00e9ma<\/em>,<\/strong><span id=\"easy-footnote-42-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"\u00abLes mots de l\u2019histoire du cin\u00e9ma\u00bb, entrevista con Antoine de Baecque, retomada en &lt;em&gt;Et Tant Pis pour les Gens Fatigu\u00e9s, op. cit.&lt;\/em&gt;, pp. 103-104.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-42-29459\"><sup>42<\/sup><\/a><\/span><strong>usted criticaba una \u00abhistorizaci\u00f3n galopante\u00bb que \u00abva de la mano de una uniformizaci\u00f3n del pensamiento que acompa\u00f1a a la de la pol\u00edtica\u00bb, consider\u00e1ndola como una forma de \u00abgesti\u00f3n del patrimonio\u00bb (gesti\u00f3n del patrimonio que usted vio especialmente en acci\u00f3n en <em>Lieux de M\u00e9moire<\/em>).<\/strong><span id=\"easy-footnote-43-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Jacques Ranci\u00e8re, \u00abHistoire et R\u00e9cit\u00bb, en &lt;em&gt;L&amp;#8217;histoire entre \u00e9pist\u00e9mologie et demande sociale&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, pp. 200-201. Ver tambi\u00e9n sobre este punto la conclusi\u00f3n de &lt;em&gt;Mots de l\u2019histoire&lt;\/em&gt;.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-43-29459\"><sup>43<\/sup><\/a><\/span> <strong>La tendencia a los obituarios y a las enciclopedias que menciona en esa entrevista, \u00bftiene algo que ver con un contexto hist\u00f3rico espec\u00edfico (el discurso sobre el fin de la historia en los a\u00f1os noventa), o se trata de una especie de tendencia inmanente a la propia pr\u00e1ctica de la historia, algo as\u00ed como el diagn\u00f3stico que hace Nietzsche en su <em>Segunda consideraci\u00f3n intempestiva: de la utilidad y la inconveniencia de la historia para la vida<\/em>? \u00bfY c\u00f3mo pueden los historiadores protegerse de esa tendencia a la historizaci\u00f3n?<\/strong><\/h3>\n<p>Creo que es casi imposible escapar a ella. En la historizaci\u00f3n hay dos cosas: est\u00e1 el proyecto enciclop\u00e9dico, y tambi\u00e9n est\u00e1 siempre este n\u00facleo, a saber, que la historizaci\u00f3n es la pr\u00e1ctica que da valor explicativo al tiempo, y siempre en estas dos formas de sucesi\u00f3n y coexistencia. Son cosas inherentes a la pr\u00e1ctica de la historia. No es f\u00e1cil ser historiador y no dar al tiempo un valor causal. Tomemos a alguien como Paul Veyne, que quiere ser hereje, pero que te explica, cuando habla de Cristo, que al final el pensamiento del Evangelio es lo que podr\u00eda haber pensado un jud\u00edo promedio de la \u00e9poca. Es bastante confuso viniendo de alguien que quiere ser absolutamente her\u00e9tico, y que al mismo tiempo adopta ese modelo de explicaci\u00f3n: \u00a1Jes\u00fas se explica en t\u00e9rminos de su tiempo! \u00bfPor qu\u00e9 existi\u00f3 el cristianismo si Jes\u00fas se parec\u00eda a su \u00e9poca? Ah\u00ed est\u00e1, creo que hay una dificultad para pensar las rupturas. Y luego est\u00e1 la presuposici\u00f3n desigual que yace en el coraz\u00f3n de la autoconciencia del erudito: soy un erudito porque no comparto la ilusi\u00f3n de los ignorantes que creen ver algo nuevo donde todo puede explicarse por lo que vino antes o por lo que est\u00e1 alrededor.<\/p>\n<p>\u00c9se es el primer punto. El segundo es la l\u00f3gica circundante del consenso que impulsa a nuestros gobiernos y a nuestra cultura. La idea del consenso en general es que todo debe estar en su sitio, es decir, que todo debe estar situado. Tenemos que poder decirnos a nosotros mismos: cada cosa est\u00e1 en su momento, est\u00e1 en su lugar, no nos va a molestar m\u00e1s. Todo debe explicarse. La extraordinaria extensi\u00f3n y ramificaci\u00f3n del conocimiento acad\u00e9mico que ha caracterizado las \u00faltimas d\u00e9cadas est\u00e1 detr\u00e1s de ese ordenamiento generalizado. Toda forma de vida ordinaria se convierte en objeto de conocimiento y, al convertirse en objeto de conocimiento, entra en las categor\u00edas de la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica. Esa racionalizaci\u00f3n se ve reforzada por el periodismo, que ha puesto las explicaciones de las ciencias sociales al alcance de todos y las destila cada hora.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, triunfan el orden consensual, la l\u00f3gica interna de la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica y la de las ciencias sociales. S\u00f3lo podemos escapar a esa triple limitaci\u00f3n con perspectivas diagonales y transversales, que desbaraten la falsa evidencia tanto de la sucesi\u00f3n como de la contemporaneidad. Pero, al mismo tiempo, la historia existe como disciplina, los alumnos tienen que aprenderla, hay planes de estudio, tiene que haber manuales para cada periodo, cada objeto debe tener sus puntos de referencia fijos\u2026<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>En <em>Pol\u00edtica de la literatura<\/em>, usted resume en una frase una de las tesis centrales de <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em>:<\/strong><span id=\"easy-footnote-44-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"&lt;em&gt;Politique de la litt\u00e9rature&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, p. 88.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-44-29459\"><sup>44<\/sup><\/a><\/span><strong>\u00abLa revoluci\u00f3n de la ciencia hist\u00f3rica tuvo lugar ante todo en la literatura\u00bb. En el mismo texto, se\u00f1ala que los escritores del siglo XIX (Tolstoi, Hugo) le\u00edan a los historiadores de su \u00e9poca (y viceversa). En lugar de que la revoluci\u00f3n literaria prevalezca sobre la revoluci\u00f3n de la ciencia hist\u00f3rica, \u00bfno es cierto que a partir del Romanticismo hubo un intercambio bidireccional entre la escritura de novelas y la escritura de la historia?<\/strong><\/h3>\n<p>En primer lugar, creo que hay que distinguir dos cosas: la relaci\u00f3n entre historiadores y literatos como personajes sociales, y la relaci\u00f3n entre literatura e historia como formas de escritura. Y si nos centramos en este segundo punto, que es el importante, yo dir\u00eda que, a pesar de todo, \u00a1el intercambio es desigual! Al fin y al cabo, es la literatura la que ha establecido a la vez un ideal de historia y los medios para alcanzarlo. Es la famosa revelaci\u00f3n que tuvo Augustin Thierry cuando ley\u00f3 a Chateaubriand: que la tarea de la historia es resucitar el pasado. Despu\u00e9s fue Michelet, por supuesto, quien retom\u00f3 la f\u00f3rmula, pero fue sobre todo en Chateaubriand donde Augustin Thierry vio ese ideal. De repente, \u00ab\u00a1Faramundo! \u00a1Faramundo!\u00bb, ese gran himno de los guerreros francos, se convirti\u00f3 en un modelo para la historia, \u00a1aunque no se pueda decir que Augustin Thierry lo consiguiera realmente! Michelet, en cambio, intent\u00f3 hacerlo realidad. Esta idea de la historia como resurrecci\u00f3n procede de la literatura.<\/p>\n<p>El segundo punto es que uno de los grandes medios de esa resurrecci\u00f3n, a saber, el uso de \u00abtestigos mudos\u00bb, creo que tambi\u00e9n est\u00e1 ejemplificado en la literatura, con Balzac, con su manera de leer una historia en una pared, en un escaparate o en la decoraci\u00f3n de un interior\u2026 Tambi\u00e9n podemos pensar en todas las fantas\u00edas que la gente ten\u00eda en aquella \u00e9poca en torno a las novelas de Walter Scott. Existe una idea muy fuerte de que hay una historia de costumbres, de formas de vivir, de sentir y de percibir que los historiadores nunca han hecho, y que ellos, los escritores, los Hugo, los Balzac, sienten realmente que est\u00e1n haciendo. Sobre esta base Michelet lanz\u00f3 su propia empresa, que ser\u00eda retomada en un modo menor, un tanto racionalizado, cientifizado, por los historiadores de las mentalidades.<\/p>\n<p>Pero creo que sigue existiendo una relaci\u00f3n de prioridad, que a veces se convierte en una relaci\u00f3n de oposici\u00f3n. T\u00fa citas a Tolstoi; fue Tolstoi quien dijo: \u00bfqu\u00e9 hacen los historiadores oficiales? Reproducen los planes de los generales, \u00a1esos generales que se imaginan que sus planes se han cumplido en el campo de batalla! Pero no, la verdadera historia est\u00e1 hecha de peque\u00f1os relatos de cosas que ocurrieron a diestra y siniestra en el campo de batalla, y es la literatura la que tiene los medios para desenterrarlos, a diferencia de los historiadores que nunca han sido m\u00e1s que los copistas de los generales. Creo realmente que la revoluci\u00f3n literaria es una condici\u00f3n indispensable: los testigos mudos, los objetos, las ropas, los paisajes, los decorados, los muros, etc., son ante todo los escritores quienes los hacen hablar. El cap\u00edtulo de <em>Los Miserables<\/em> sobre el \u00abgran recolector\u00bb lo ilustra: la cloaca que se lleva toda la basura de la grandeza y de la miseria es como un discurso de las cosas mismas que refuta cualquier otro discurso sobre los grandes hechos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ya dijo usted bastante en otra parte<\/strong><span id=\"easy-footnote-45-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Ver en especial &lt;em&gt;La M\u00e9thode de l&amp;#8217;\u00e9galit\u00e9,&lt;\/em&gt; &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, pp. 71-76.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-45-29459\"><sup>45<\/sup><\/a><\/span> <strong>sobre lo que le debe a Foucault como para no volver sobre ello aqu\u00ed. Sin embargo, tengo una pregunta sobre la evoluci\u00f3n pol\u00edtica del \u00faltimo Foucault. En <em>El m\u00e9todo de la igualdad<\/em><\/strong><span id=\"easy-footnote-46-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"&lt;em&gt;Ibid.&lt;\/em&gt;, pp 74-75.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-46-29459\"><sup>46<\/sup><\/a><\/span> <strong>usted describe su \u00faltimo encuentro con \u00e9l, durante una entrevista para <em>R\u00e9voltes logiques<\/em>. Se\u00f1ala que de las ocho preguntas que le hab\u00eda formulado, Foucault hab\u00eda omitido cuatro, a saber, todas las relativas a la \u00abnueva filosof\u00eda\u00bb, y que cuando se reuni\u00f3 con \u00e9l para recoger sus respuestas, s\u00f3lo habl\u00f3 del \u00abpeligro rojo\u00bb. Sugiere que la publicaci\u00f3n del texto sobre la leyenda de los fil\u00f3sofos<\/strong><span id=\"easy-footnote-47-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"\u00abLa l\u00e9gende des philosophes (les intellectuels et la travers\u00e9e du gauchisme)\u00bb, con Danielle Ranci\u00e8re, &lt;em&gt;R\u00e9voltes logiques&lt;\/em&gt;, n\u00famero especial, \u00abLes lauriers de mai ou les chemins du pouvoir (1968-1978)\u00bb,febrero 1978, pp. 7-25, texto retomado en &lt;em&gt;Les Sc\u00e8nes du peuple&lt;\/em&gt;.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-47-29459\"><sup>47<\/sup><\/a><\/span> <strong>signific\u00f3 el fin de todas las relaciones entre usted y \u00e9l. La evoluci\u00f3n pol\u00edtica del \u00faltimo Foucault es, como sabemos, objeto de un debate muy vivo;<\/strong><span id=\"easy-footnote-48-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Ver recientemente Daniel Zamora y Mitchell Dean, &lt;em&gt;Le dernier homme et la fin de la r\u00e9volution&lt;\/em&gt;, Lux, 2019.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-48-29459\"><sup>48<\/sup><\/a><\/span><strong>\u00bfcu\u00e1l es su opini\u00f3n al respecto? \u00bfY qu\u00e9 relaci\u00f3n, si la hay, existe entre esta evoluci\u00f3n pol\u00edtica y la filosof\u00eda del \u00faltimo Foucault? Tambi\u00e9n me gustar\u00eda pedirle que respondiera a otro texto particularmente virulento, que tambi\u00e9n trata de la relaci\u00f3n entre la generaci\u00f3n Barthes-Foucault-Serres y la \u00abnueva filosof\u00eda\u00bb.<\/strong><span id=\"easy-footnote-49-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Reproducimos aqu\u00ed el extracto pertinente, ya que el texto no est\u00e1 disponible en l\u00ednea: \u00abLos nuevos fil\u00f3sofos son unos completos desconocidos para la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, que por lo dem\u00e1s est\u00e1 muy viva&amp;#8230;\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 optimismo! Aubral y Delcourt se esfuerzan por separar el buen grano de la paja espiritualista, para demostrar que los fil\u00f3sofos m\u00e1s j\u00f3venes han abusado de los mayores para promocionarse: Foucault y Lacan han sido traicionados, Ch\u00e2telet se ha recuperado, Desanti, Serres y Barthes han sido atra\u00eddos a una emboscada, Deleuze y Lyotard han sido tratados con desprecio. Estas explicaciones nos llevan a preguntarnos: \u00bfel pensamiento de alguien ha sido traicionado por falsos disc\u00edpulos? \u00bfPero no tiene inter\u00e9s en restablecer \u00e9l mismo su pensamiento, o no tiene una plataforma desde donde hacerlo? \u00bfOtros han visto su cr\u00edtica decidida en un dossier que glorifica lo que condenaban? \u00bfPero ignoraban que no se les ped\u00eda su pensamiento, sino su nombre, para presentarlos a la Soci\u00e9t\u00e9 des Grands Intellectuels R\u00e9unis? \u00bfAcaso esas \u00abtraiciones\u00bb no les valieron el reconocimiento de su propio poder en el seno de la SGIR? Tal circulaci\u00f3n de nombres propios que Aubral y Delcourt muestran en el coraz\u00f3n de la \u00abfilosof\u00eda\u00bb de JM Benoist, \u00bfno tiende a convertirse en una ley de funcionamiento de todo el \u00abpensamiento\u00bb de la alta intelectualidad de izquierda? Los fen\u00f3menos que la \u00abjoven filosof\u00eda\u00bb ha sistematizado ya hab\u00edan aparecido: la utilizaci\u00f3n de la pol\u00edtica para dar el valor a\u00f1adido de \u00abacontecimiento\u00bb a los cursos universitarios, la espectacularizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, la aparici\u00f3n del &lt;em&gt;star-system&lt;\/em&gt;, la complacencia rec\u00edproca de los grandes pensadores, los homenajes recibidos sin desagrado del &lt;em&gt;demi-monde&lt;\/em&gt; period\u00edstico, el consentimiento a la formaci\u00f3n de extra\u00f1os imperios en la intersecci\u00f3n de la Universidad, la edici\u00f3n, la prensa y los salones. Los mayores que no alentaron esta invasi\u00f3n del terreno filos\u00f3fico por la raz\u00f3n comercial y publicitaria la han dejado en cualquier caso producirse\u201d. Jacques Ranci\u00e8re, \u00abSur &lt;em&gt;Contre la nouvelle philosophie&lt;\/em&gt; de Fran\u00e7ois Aubral et Xavier Delcourt\u00bb, &lt;em&gt;La Quinzaine litt\u00e9raire&lt;\/em&gt;, n\u00ba 257, 1977, pp. 6-7. Una opini\u00f3n que tambi\u00e9n comparten Castoriadis y Bouveresse.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-49-29459\"><sup>49<\/sup><\/a><\/span><\/h3>\n<p>Quitemos primero de en medio estas l\u00edneas. Se incluyeron en un art\u00edculo que me pidieron que escribiera sobre un libro que criticaba a los \u00abnuevos fil\u00f3sofos\u00bb y consideraba que hab\u00edan manipulado a los grandes representantes de la generaci\u00f3n en cuesti\u00f3n. Cuestion\u00e9 la ingenuidad del juicio, pero no emit\u00ed un juicio global. Mi posici\u00f3n de fondo sobre la cuesti\u00f3n est\u00e1 expresada en el texto sobre \u00abla leyenda de los fil\u00f3sofos\u00bb, que analiza la promoci\u00f3n de la figura del fil\u00f3sofo, del intelectual, que est\u00e1 vinculada a toda la trayectoria posterior a Mayo.<\/p>\n<p>En cuanto al \u00faltimo Foucault \u2014\u00a1queda por ver d\u00f3nde empieza el \u00faltimo Foucault!\u2014 me limitar\u00e9 a dos o tres puntos. Primer punto: Foucault siempre ha tenido una relaci\u00f3n extraordinariamente ambivalente con el marxismo. Por un lado, Foucault siempre declar\u00f3 su exterioridad en relaci\u00f3n con toda la construcci\u00f3n te\u00f3rica marxista: recuerdo haberlo o\u00eddo hablar de la \u00abcatedral g\u00f3tica\u00bb que era <em>El Capital<\/em>, y tambi\u00e9n ten\u00eda la experiencia de haber estado en el PCF en su juventud. Por un lado, ten\u00eda una relaci\u00f3n muy negativa con la teor\u00eda y la pol\u00edtica marxistas y, al mismo tiempo, est\u00e1 claro que toda una parte de su obra puede pensarse como una especie de complemento de los textos de <em>El Capital<\/em> sobre la incautaci\u00f3n de los cuerpos por el capital. Recuerdo una conferencia en el Coll\u00e8ge de France, cuando trabajaba sobre la prisi\u00f3n, en la que de repente evoc\u00f3 la relaci\u00f3n entre la prisi\u00f3n como captura del tiempo y la forma salarial. Est\u00e1 claro que Foucault siempre tuvo una relaci\u00f3n ambigua con el marxismo. Ese es el primer punto.<\/p>\n<p>El segundo punto es que lleg\u00f3 un momento en que Foucault se cans\u00f3 de ser visto como un pensador de la represi\u00f3n, de la disciplinarizaci\u00f3n, de la denuncia de las disciplinas, etc. Lleg\u00f3 un momento en la historia del izquierdismo en que los pensadores, de diferentes maneras, empezaron a hartarse de denunciar la represi\u00f3n y dijeron que ten\u00edan que pasar a cosas m\u00e1s interesantes. Deleuze lo hizo a su manera, Foucault lo hizo a su manera, incluso de forma un tanto brutal en <em>La voluntad de saber<\/em>, que es un libro muy extra\u00f1o, porque en cierto sentido es un libro que anuncia una continuaci\u00f3n que no tendr\u00e1 lugar, o m\u00e1s bien que tendr\u00e1 lugar mucho m\u00e1s tarde con un esp\u00edritu completamente diferente. <em>La voluntad de saber <\/em>es algo as\u00ed como un libro final, o en todo caso un libro de ruptura que dice: \u00a1no, el poder no nos impide hablar, el poder nos pide que hablemos, nos obliga a hablar! As\u00ed que hay un punto de endurecimiento te\u00f3rico, que en ese momento tambi\u00e9n corresponde a la especie de captura pol\u00edtica operada por Glucksmann y compa\u00f1\u00eda\u2026 \u00a1Foucault siempre hab\u00eda estado fascinado por Glucksmann, su lado burl\u00f3n y pretencioso, que representaba todo lo que Foucault admiraba con un poco de ingenuidad! Glucksmann lo llev\u00f3 en su gira anticomunista. Y como la gente reaccion\u00f3 ante esta captura, Foucault se tens\u00f3 y se consider\u00f3 perseguido. Ese es el tercer punto, m\u00e1s circunstancial.<\/p>\n<p>El fondo sigue siendo la distancia que tom\u00f3 con respecto al modelo del an\u00e1lisis de la represi\u00f3n, del poder como represor, de la captura de individuos en sus cuadr\u00edculas. Siempre se ha interesado por la positividad de las pr\u00e1cticas, m\u00e1s que por sus efectos represivos. Esto defini\u00f3 su doble l\u00ednea de investigaci\u00f3n: por un lado, un inter\u00e9s por la positividad de todas las pr\u00e1cticas de poder, por ejemplo la positividad de la polic\u00eda en el sentido dieciochesco, la idea del biopoder como poder que organiza la vida en lugar de reprimirla; por otro lado, paralelamente, un trabajo sobre las t\u00e9cnicas del yo, no como t\u00e9cnicas de dominio de s\u00ed mismo, sino como t\u00e9cnicas de constituci\u00f3n de la propia relaci\u00f3n con la verdad.<\/p>\n<p>Esto es lo que puedo decir de la evoluci\u00f3n de Foucault. Hay al menos una l\u00ednea que est\u00e1 clara: nos alejamos de la represi\u00f3n, la denuncia, etc., nos interesamos por los aspectos positivos de las pr\u00e1cticas y t\u00e9cnicas de los poderes pol\u00edticos, de los poderes carcelarios, pero tambi\u00e9n del poder que podemos tener sobre nosotros mismos. Por lo dem\u00e1s, el tercer punto, la cuesti\u00f3n de sus asociaciones pol\u00edticas, es secundario. Dejar\u00e9 de lado el asunto iran\u00ed, que tiene una l\u00f3gica distinta.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 opina de la oposici\u00f3n entre miserabilismo y populismo que hacen Claude Grignon y Jean-Claude Passeron en su libro <em>Le Savant et le populaire<\/em>? En una entrevista para <em>Politix<\/em>,<\/strong><span id=\"easy-footnote-50-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Claude Grignon, Annie Collovald, Bernard Pudal, Fr\u00e9d\u00e9ric Sawicki (1991). \u00abUn savant et le populaire. Entretien avec Claude Grignon\u00bb, &lt;em&gt;Politix&lt;\/em&gt;, 13, pp. 35-42.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-50-29459\"><sup>50<\/sup><\/a><\/span> <strong>Claude Grignon habla favorablemente de su cr\u00edtica al enfoque llamado \u00abmiserabilista\u00bb, pero me preguntaba qu\u00e9 piensa de la forma en que luego ataca la obra de Michel de Certeau (en la que ven una reacci\u00f3n \u00abt\u00edpicamente populista\u00bb al enfoque \u00abmiserabilista\u00bb) (\u00a1no hay duda de que algunas personas lo incluir\u00edan en la categor\u00eda \u00abpopulista\u00bb junto al de Certeau!). Siguiendo con la cuesti\u00f3n de su relaci\u00f3n con la sociolog\u00eda cr\u00edtica francesa, el soci\u00f3logo G\u00e9rard Mauger, en dos textos, ve en su defensa de la capacidad de pensar de cada uno una forma de aristocracia invertida.<\/strong><span id=\"easy-footnote-51-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"V\u00e9ase G\u00e9rard Mauger, \u00abQuel populisme?\u00bb, &lt;em&gt;La Pens\u00e9e,&lt;\/em&gt; 2017\/4 (n.\u00ba 392), pp. 106-115 y G\u00e9rard Mauger, \u00abDe &amp;#8216;homme de marbre&amp;#8217; au &amp;#8216;beauf&amp;#8217;. Les sociologues et &amp;#8216;la cause des classes populaires'\u00bb, &lt;em&gt;Savoir\/Agir,&lt;\/em&gt; 2013\/4 (n.\u00ba 26), pp. 11-16. Sin embargo, algunos trabajos intentan conciliar los enfoques de Ranci\u00e8re y Bourdieu: v\u00e9ase especialmente Charlotte Nordmann, &lt;em&gt;Bourdieu \/ Ranci\u00e8re &amp;#8211; La politique entre sociologie et philosophie&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, \u00c9ditions Amsterdam, 2006. Para el mismo tipo de comparaci\u00f3n, pero esta vez con Boltanski, v\u00e9ase Nicolas Auray y Sylvaine Bulle, \u00abRupture critique ou partage du sensible, d\u00e9voilement ou suspension de la r\u00e9alit\u00e9?\u00bb, &lt;em&gt;SociologieS&lt;\/em&gt; [En l\u00ednea], &lt;em&gt;Theory and research&lt;\/em&gt;, en l\u00ednea desde el 16 de octubre de 2016.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-51-29459\"><sup>51<\/sup><\/a><\/span> <strong>La acusaci\u00f3n no me parece muy generosa, pero tendr\u00eda curiosidad por conocer su reacci\u00f3n ante tales juicios. Para terminar sobre este punto, \u00bfha recibido alguna vez una respuesta del propio Bourdieu o de alguno de sus \u00abdisc\u00edpulos\u00bb (que no sea en forma de alusi\u00f3n malintencionada, como en el texto de Mauger citado m\u00e1s arriba)? \u00bfQu\u00e9 le parecer\u00eda una respuesta al modo spinozista (que era el que propon\u00eda Bourdieu): s\u00f3lo en la medida en que conocemos los mecanismos de dominaci\u00f3n podemos esperar liberarnos de ellos, aunque s\u00f3lo sea parcialmente? Por \u00faltimo, ya que se ha mencionado el nombre de De Certeau, \u00bfcu\u00e1l era su relaci\u00f3n con su obra? Da la impresi\u00f3n de que en el tratamiento de la herej\u00eda, usted enfrenta a De Certeau (<em>La f\u00e1bula m\u00edstica<\/em>) con Le Roy Ladurie, y que comparte con \u00e9l una cierta proximidad intelectual.<\/strong><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed hay varias cuestiones. El libro de Grignon y Passeron expresaba una visi\u00f3n de la cuesti\u00f3n de lo \u00abpopular\u00bb m\u00e1s cercana a la m\u00eda que a la de Bourdieu. No recuerdo c\u00f3mo defin\u00eda el populismo, pero me parece que esta noci\u00f3n es poco apropiada para caracterizar el enfoque de Michel de Certeau. En cualquier caso, lo que me interesaba de Certeau no era su teorizaci\u00f3n de las artes de hacer, que dio lugar a apropiaciones un tanto simplistas. Era su aproximaci\u00f3n a la herej\u00eda, que preserva como pensamiento disidente en lugar de reducirla a la realidad social de la que es proyecci\u00f3n imaginaria. A un nivel m\u00e1s profundo, comparto su atenci\u00f3n al acontecimiento del habla, habla que, por su exceso sobre los cuerpos que se supone que designa o expresa, rompe el tejido consensual que pone a los cuerpos en \u00absu\u00bb lugar. Este poder que \u00e9l y yo concedemos al habla \u00aberrante\u00bb nos sit\u00faa evidentemente del mismo lado en relaci\u00f3n con las posiciones de la historia de las mentalidades y de la sociolog\u00eda bourdieusiana. No estoy muy familiarizado con las cr\u00edticas que me han llegado desde ese lado, donde creo que la gente ha preferido ignorarme. Para responder a tu pregunta, la idea de que el conocimiento de las formas de dominaci\u00f3n es lo que proporciona los medios para salir de ellas me parece una falsa evidencia que la sociolog\u00eda de Bourdieu comparte con el marxismo. Esa falsa evidencia se basa en el paralogismo de la ciencia social. Se presenta como una ciencia de la necesidad, la \u00fanica que tiene la llave de la liberaci\u00f3n. Pero la necesidad conocida s\u00f3lo autoriza una manera de ser libre, que es adaptarse a ella. O hay que plantear que es la propia necesidad la que genera la libertad. Esta era la creencia marxista en la direcci\u00f3n de la historia. Desde que esa fe se desvaneci\u00f3, las ciencias sociales se instalaron en la repetici\u00f3n de un conocimiento \u00abcr\u00edtico\u00bb que no tiene otro fin que s\u00ed mismo. Nos ahogamos en vol\u00famenes de literatura sociol\u00f3gica o \u00abcr\u00edtica\u00bb que ha analizado sin cesar todos los trucos de la dominaci\u00f3n sin producir ning\u00fan efecto liberador.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>En <em>Les Temps modernes<\/em>, usted expresa su escepticismo sobre la noci\u00f3n de \u00abpresentismo\u00bb,<\/strong><span id=\"easy-footnote-52-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Sobre las razones de este escepticismo, v\u00e9ase &lt;em&gt;Les Temps modernes: Art, temps, politique&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, La Fabrique, 2018, pp. 16 y ss.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-52-29459\"><sup>52<\/sup><\/a><\/span> <strong>pero \u00bfqu\u00e9 piensa de la noci\u00f3n de r\u00e9gimen de historicidad propuesta por Fran\u00e7ois Hartog, y de la forma en que describe el r\u00e9gimen moderno de historicidad, que en su opini\u00f3n se abre con la Revoluci\u00f3n?<\/strong><span id=\"easy-footnote-53-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Ver Fran\u00e7ois Hartog, &lt;em&gt;R\u00e9gimes d&amp;#8217;historicit\u00e9. Pr\u00e9sentisme et exp\u00e9riences du temps&lt;\/em&gt;, Par\u00eds, Le Seuil, 2003.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-53-29459\"><sup>53<\/sup><\/a><\/span> <strong>Su definici\u00f3n de la era democr\u00e1tica como una \u00abera de la expectativa\u00bb, una \u00abera gobernada por el imperio del futuro\u00bb (expresi\u00f3n utilizada al final de <a><em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em><\/a>), es muy similar a la de Hartog. \u00bfNo existe, con esta noci\u00f3n de r\u00e9gimen de historicidad un intento de responder a la paradoja que menciona al final de <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em>, a saber, que la historia contempor\u00e1nea \u00ab[se ha abstenido] de pensar las formas mismas de historicidad con las que se enfrenta: las formas de la experiencia sensible, de la percepci\u00f3n del tiempo [\u2026]\u00bb? \u00bfY qu\u00e9 cree que define esta nueva percepci\u00f3n del tiempo al entrar a la era democr\u00e1tica?<\/strong><\/h3>\n<p>La noci\u00f3n de presentismo es otra forma de vincular el tema del fin de la historia con la visi\u00f3n tocquevilliana de la era democr\u00e1tica como un tiempo y una forma de vida que se ha despedido de la grandeza del pasado y de las grandes perspectivas. Se construye a partir de una simple visi\u00f3n lineal del tiempo (antes\/durante\/despu\u00e9s), dejando de lado el hecho de que el tiempo tambi\u00e9n act\u00faa como l\u00ednea divisoria entre condiciones: est\u00e1 el tiempo de los que tienen tiempo (hombres de ocio) y el tiempo de aqu\u00e9llos a quienes se les ha robado el tiempo, que se ven obligados a vivir en el universo de la repetici\u00f3n y se esfuerzan por arrancarse de \u00e9l. La noci\u00f3n de r\u00e9gimen de historicidad es ciertamente preferible a la dudosa idea de \u00abhombres que se parecen a su tiempo\u00bb, pero sigue construy\u00e9ndose \u00fanicamente a partir de la dimensi\u00f3n horizontal del tiempo (pasado, presente, futuro). No incluye la divisi\u00f3n vertical del tiempo ni las formas de subversi\u00f3n que se proponen destruirla. No se trata s\u00f3lo de vincular de manera diferente presente, pasado y futuro. Los proletarios de la noche no se contentan con situar sus pensamientos y acciones en la perspectiva de otro futuro. Contraponen un presente a otro. Intentan vivir en un tiempo que no es el suyo. Es a trav\u00e9s de esta invenci\u00f3n de otro presente como comienzan otro futuro. Este es un punto en el que siempre he insistido: son las subversiones del presente las que crean futuros, no los programas de mundos mejores por venir. Un r\u00e9gimen de historicidad es tambi\u00e9n el resultado de una tensi\u00f3n entre reg\u00edmenes de temporalidad. Y un r\u00e9gimen de temporalidad es un doble anudamiento del tiempo que tiene en cuenta tanto la dimensi\u00f3n horizontal como la vertical: es la ruptura en el presente de la divisi\u00f3n entre el tiempo de los hombres mec\u00e1nicos y el de los hombres libres lo que devuelve el pasado de otra manera y anticipa otro futuro.<\/p>\n<p>Debo admitir que este doble anudamiento no se tuvo en cuenta en <em>Mots de l\u2019histoire<\/em>. Las consideraciones del \u00faltimo cap\u00edtulo sobre el tiempo de la edad democr\u00e1tica, marcado por el futuro, se quedan al mismo tiempo con una visi\u00f3n global que ignora la divisi\u00f3n del presente y con una imagen de la democracia como \u00e9poca que no rompe, en sustancia, con la doxa tocquevilliana. En mis textos posteriores insisto en que la democracia es una pr\u00e1ctica, no una forma de sociedad o una atm\u00f3sfera de una \u00e9poca definida por rasgos antropol\u00f3gicos.<\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Usted trata la cuesti\u00f3n de la percepci\u00f3n del tiempo en la era democr\u00e1tica en un texto \u00abmenor\u00bb pero sugerente, el prefacio que escribi\u00f3 para <em>La eternidad a trav\u00e9s de los astros<\/em> de Auguste Blanqui. En \u00e9l, usted parece sugerir que \u00e9l no cre\u00eda en la necesidad de la historia (de ah\u00ed la dura cr\u00edtica de Blanqui al positivismo de Auguste Comte, que \u00e9l ve\u00eda como una doctrina del orden), ni cre\u00eda en el \u00abGrand Soir\u00bb. Usted escribe: \u00abQue no existe una v\u00eda real hacia el progreso es ya la lecci\u00f3n que los m\u00e1s conscientes han sacado de 1848. El fracaso de las revoluciones de 1848 fue precisamente eso: el fracaso de una visi\u00f3n del mundo en la que la dominaci\u00f3n dar\u00eda paso a la evidencia republicana de la ley del progreso, igual que la oscuridad da paso a la luz. <em>Y, m\u00e1s ampliamente, el fracaso de la idea de un sentido de la historia al que se asociar\u00eda la causa de la justicia social y de la igualdad pol\u00edtica<\/em>.\u201d<\/strong><span id=\"easy-footnote-54-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><span class=\"easy-footnote\"><a title=\"Jacques Ranci\u00e8re, \u00abPr\u00e9face\u00bb a &lt;em&gt;L&amp;#8217;Eternit\u00e9 par les astres&lt;\/em&gt;, &lt;em&gt;op. cit.&lt;\/em&gt;, p. 18. Subrayado nuestro.\" href=\"https:\/\/legrandcontinent.eu\/es\/2024\/02\/11\/lo-importante-es-el-esfuerzo-por-romper-el-orden-normal-del-tiempo-una-conversacion-en-dos-partes-con-jacques-ranciere\/#easy-footnote-bottom-54-29459\"><sup>54<\/sup><\/a><\/span> <strong>Sin pretender que Blanqui hable en nombre de todos los revolucionarios de su siglo, su prefacio complica enormemente la idea que generalmente tenemos de la relaci\u00f3n entre los militantes del siglo XIX y el horizonte revolucionario. \u00bfEra ese el prop\u00f3sito de ese prefacio?<\/strong><\/h3>\n<p class=\"last-element\">Tambi\u00e9n en este caso, mi punto de partida fue el material que ten\u00eda ante m\u00ed, no la intenci\u00f3n de demostrar algo. Me pidieron que presentara el texto de Blanqui, que ni siquiera s\u00e9 si hab\u00eda le\u00eddo antes. Y fue al leerlo cuando me di cuenta de hasta qu\u00e9 punto contradec\u00eda cualquier visi\u00f3n del sentido de la historia al hacer de la acci\u00f3n revolucionaria un lanzamiento de dados que se repetir\u00eda innumerables veces en innumerables mundos. Y es que el revolucionario m\u00e1s radical del siglo XIX escribi\u00f3 un libro que situaba la acci\u00f3n revolucionaria en el marco de una pluralidad de mundos y de un tiempo constituido por ciclos que siempre se repiten. Esta visi\u00f3n de las cosas puede atribuirse al periodo posterior al 48, en el que proliferaron los ensue\u00f1os palingen\u00e9sicos y espiritistas en un contexto de desilusi\u00f3n radical ante las teor\u00edas del progreso. Pero la influencia de la visi\u00f3n palingen\u00e9sica se dej\u00f3 sentir a lo largo de todo el siglo; ya era muy fuerte en la d\u00e9cada de 1830 y fue dentro de esta visi\u00f3n donde tom\u00f3 forma el pensamiento de Gauny, que ve\u00eda el proceso de emancipaci\u00f3n como la obra de varias existencias sucesivas. El texto de Blanqui pertenece a este universo del saber her\u00e9tico, que he mostrado como caldo de cultivo del pensamiento emancipador.<\/p>\n<div class=\"footnotes-block\">\n<div class=\"border-red border-t border-b pt-4 pb-6\">\n<h5 class=\"font-sans font-semibold text-xs uppercase tracking-wider leading-5 my-0\">Notas al pie<\/h5>\n<ol class=\"easy-footnotes-wrapper\">\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-1-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><em>La Parole ouvri\u00e8re 1830-1851 : textes rassembl\u00e9s et pr\u00e9sent\u00e9s<\/em>, con Alain Faure, Par\u00eds, UGE, 1976, p. 12. Subrayado nuestro.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-2-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Insistiendo en particular en la idea de que \u00abla pol\u00edtica es un conflicto de mundos m\u00e1s que un conflicto de fuerzas\u00bb, como subray\u00f3 Ranci\u00e8re en una entrevista en 2023 para la revista <em>Contretemps<\/em>: Jacques Ranci\u00e8re, Arash Behboodi y Alireza Banisadr, \u00ab<a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/politique-conflit-mondes-entretien-ranciere\/\">Un conflit de mondes plut\u00f4t qu\u2019un conflit de forces. Entretien avec Jacques Ranci\u00e8re<\/a>\u00ab, <em>Contretemps<\/em>, 19 de junio de 2023.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-3-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Adem\u00e1s del prefacio a <em>L\u2019Eternit\u00e9 par les astres<\/em> de Blanqui (<em>Les impressions nouvelles<\/em>, colecci\u00f3n \u00abR\u00e9flexions faites\u00bb, 2012), v\u00e9ase tambi\u00e9n el art\u00edculo \u00abLe Salut aux anc\u00eatres\u00bb (sobre <em>Georges Sorel et la R\u00e9volution au 20e si\u00e8cle<\/em>, de Michel Charzat, y <em>\u00c9crits sur la R\u00e9volution<\/em>, de Blanqui), <em>La Quinzaine litt\u00e9raire<\/em>, n\u00ba 262, 1977, pp. 19-20.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-4-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Sobre este \u00faltimo punto, Ranci\u00e8re se\u00f1ala en \u00abLa sc\u00e8ne r\u00e9volutionnaire et l\u2019ouvrier \u00e9mancip\u00e9 (1830-1848)\u00bb, <em>Tumultes<\/em>, n\u00ba 20, \u00abR\u00e9volution, entre tradition et horizon\u00bb, mayo de 2003, p. 62: \u00abNaturalmente, probar la raz\u00f3n de uno nunca ha obligado al otro a reconocerla, y el adversario siempre puede evadirse all\u00ed donde se le convoca y obtener la victoria por otras armas\u00bb. V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>La M\u00e9sentente : Politique et philosophie<\/em>, Par\u00eds, Galil\u00e9e, col. \u00abLa philosophie en effet\u00bb, 1995, pp. 82 y ss.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-5-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Para Ranci\u00e8re, nunca se trata de oponer el discurso ut\u00f3pico (sansimoniano o no) al \u00abobjeto bueno\u00bb que supuestamente ser\u00eda esa utop\u00eda obrera org\u00e1nica. En este art\u00edculo, hace hincapi\u00e9 en la dimensi\u00f3n antifeminista de este \u00faltimo. V\u00e9ase \u00abUtopistes, bourgeois et prol\u00e9taires\u00bb, <em>L\u2019Homme et la Soci\u00e9t\u00e9<\/em>, n\u00b0 37-38, 1975, pp. 95-96.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-6-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>La misma reticencia se encuentra en <em>Les Sc\u00e8nes du peuple<\/em>: (<em>Les R\u00e9voltes logiques<\/em>, 1975-1985), Lyon, Horlieu, 2003 (p. 206): \u00abEl problema reside menos en la existencia de rincones de autonom\u00eda e indisciplina popular que en la intersecci\u00f3n entre los circuitos del trabajo y los del ocio, en la multiplicaci\u00f3n de esas trayectorias \u2014reales o ideales\u2014 por las que los obreros circulan en el espacio de la burgues\u00eda y dejan vagar en \u00e9l sus sue\u00f1os\u00bb.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-7-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Ver Jacques Ranci\u00e8re, \u00abL\u2019Archange et les orphelins. Victor Hugo, conseil aux po\u00e8tes et importance du r\u00f4le des po\u00e8tes-ouvriers dans la morale future de l\u2019humanit\u00e9\u00bb, <em>La Quinzaine litt\u00e9raire<\/em>, n\u00b0 448, 1985, pp. 15-16.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-8-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Esta realidad se repite obsesivamente en las cartas de Gauny: v\u00e9ase, por ejemplo, la conclusi\u00f3n de una carta a Retouret (\u00aba\u00fan tengo m\u00e1s que decir, pero el tiempo libre escasea, tengo poco, adi\u00f3s, amistad\u00bb) o la carta a Ponty en la que se describe a s\u00ed mismo y a su amigo como \u00abpobres de tiempo libre\u00bb (en las p\u00e1ginas 209 y 216 respectivamente del <em>Philosophe pl\u00e9b\u00e9ien<\/em>).<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-9-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Esta transgresi\u00f3n de la jerarqu\u00eda del tiempo no est\u00e1 exenta de peligros. En un pasaje de <em>La Nuit des prol\u00e9taires<\/em> (p. 84), Ranci\u00e8re evoca \u00abel agotamiento de quienes han sucumbido a la tarea imposible de una doble vida, como el tip\u00f3grafo Eug\u00e8ne Orrit, para quien el <em>Tel\u00e9maco<\/em> biling\u00fce dejado por Jacotot no bastaba para completar su doble trabajo de jornalero y enciclopedista nocturno\u00bb.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-10-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Cf. <em>Les Sc\u00e8nes du peuple<\/em>, <em>op. cit<\/em>. pp. 14-15. Precisemos que el ocio, seg\u00fan Ranci\u00e8re, es tambi\u00e9n, y quiz\u00e1s ante todo, el ocio del pensamiento.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-11-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><em>Ibid<\/em>, p. 8. Cabe preguntarse hasta qu\u00e9 punto puede encontrarse esta imagen en una obra cl\u00e1sica como <em>Culture d\u2019en haut, culture d\u2019en bas<\/em>, <em>L\u2019\u00e9mergence des hi\u00e9rarchies culturelles aux \u00c9tats-Unis<\/em>, de Lawrence W. Levine, La D\u00e9couverte, 2010. Sobre este punto, v\u00e9anse las breves observaciones de Christophe Charle en un art\u00edculo de <em>La Vie des Id\u00e9es<\/em>: Peter Marquis, \u00ab<a href=\"https:\/\/laviedesidees.fr\/L-Eden-d-une-culture-partagee-1126\">L\u2019\u00c9den d\u2019une culture partag\u00e9e<\/a>\u00ab, <em>La Vie des Id\u00e9es<\/em>, 17 de septiembre de 2010.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-12-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>V\u00e9ase, por ejemplo, Jacques Ranci\u00e8re, \u00abLes mirages de l\u2019histoire immobile\u00bb, <em>Les Nouvelles litt\u00e9raires<\/em>, \u00abNotre m\u00e9moire populaire\u00bb, 2620, 26 de enero-2 de febrero de 1978, p. 21. V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Moments politiques : Interventions 1977-2009<\/em>, Par\u00eds \u2013 Montreal, La Fabrique \u2013 Lux, 2009, p. 20: \u00abEl aparato ideol\u00f3gico dominante se interesa particularmente por la palabra [del obrero o del campesino] cuando, en el atardecer de su vida, puede contribuir a alguna cr\u00f3nica de antih\u00e9roe (X un obrero como los dem\u00e1s, Y un campesino de Bigouden). Entonces tiene derecho a hablar en la medida en que aporta nuevos conocimientos sociales, pero sobre todo en la medida en que ha pasado m\u00e1s a\u00f1os de su vida trabajando y callando. A\u00f1adamos que su testimonio ser\u00e1 tanto mejor recibido cuanto menos se resista (m\u00e1s ordinario) y cuanto menos se ponga a pensar\u00bb.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-13-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Una cr\u00edtica comparable de las explicaciones en t\u00e9rminos de \u00abcontrol social\u00bb en la historia del ocio puede encontrarse en un art\u00edculo contempor\u00e1neo de Gareth Stedman-Jones, \u00abClass expression versus social control? A critique of recent trends in the social history of leisure\u00bb, <em>History Workshop Journal<\/em>, n\u00ba 4, oto\u00f1o de 1977, pp. 162-170 (retomado en <em>Languages of Class: Studies in English Working Class History<\/em>, 1832-1982, Cambridge, 1983).<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-14-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>De hecho, esta tesis se expresa m\u00e1s claramente en la respuesta de Ranci\u00e8re a las objeciones de Sewell, Papayanis, Newman y Johnson que en el propio texto. V\u00e9ase Jacques Ranci\u00e8re, \u00abA Reply\u00bb, <em>International Labor and Working-Class History<\/em>, primavera 1984, n\u00ba 25, pp. 42-46.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-15-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>La obra original data de 1964. Para la traducci\u00f3n francesa, v\u00e9ase Alfred Cobban, <em>Le Sens de la R\u00e9volution fran\u00e7aise<\/em>, traducci\u00f3n de F. Lessay, prefacio de E. Le Roy Ladurie, Par\u00eds, Julliard, 1984, p. 220.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-16-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Sobre este punto, v\u00e9ase S\u00e9bastien Laoureux, \u00abDe l\u2019anachronisme \u00e0 l\u2019anachronie\u2019. Le pouvoir de faire (de) l\u2019histoire selon Ranci\u00e8re\u00bb en S\u00e9bastien Laoureux, Isabelle Ost, <em>Jacques Ranci\u00e8re, aux bords de l\u2019histoire<\/em>, Par\u00eds, \u00c9ditions Kim\u00e9, col. \u00abPhilosophie en cours\u00bb, 2021.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-17-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Jacques Ranci\u00e8re, \u00abLe concept d\u2019anachronisme et la v\u00e9rit\u00e9 de l\u2019historien\u00bb, <em>L\u2019inactuel<\/em>, n\u00b0 6, Calmann-L\u00e9vy, 1996, pp. 53-68.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-18-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Antoine Lilti, \u00abRabelais est-il notre contemporain ? Histoire intellectuelle et herm\u00e9neutique critique\u00bb, <em>Revue d\u2019histoire moderne &amp; contemporaine<\/em>, 2012\/5 (n\u00b0 59-4bis), pp. 65-84.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-19-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Por ejemplo, en este pasaje: \u00abLo sorprendente al leer estos textos obreros de los a\u00f1os 1830, no s\u00f3lo los panfletos de lucha, sino tambi\u00e9n toda la correspondencia, los poemas, algunos de los cuales se han conservado, era darse cuenta de que no hab\u00eda mucha diferencia, desde cierto punto de vista, entre los obreros de 1830-1840 y los estudiantes del 68\u00bb. V\u00e9ase Jacques Ranci\u00e8re, <em>Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s: Entretiens<\/em>, Par\u00eds, \u00c9ditions Amsterdam, 2009, p. 644. Otros, en cambio, van en la direcci\u00f3n opuesta, por ejemplo este pasaje de <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em> en el que Ranci\u00e8re critica un cierto utopismo hist\u00f3rico destinado a resucitar \u00abla presencia del presente\u00bb, o cuando se\u00f1ala que los militantes sansimonianos del siglo XIX nos interesan \u00abno tanto por lo que nos los acerca como por lo que nos los hace extra\u00f1os\u00bb (<em>Les Sc\u00e8nes du peuple,<\/em> <em>op. cit<\/em>., p. 94).<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-20-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Jacques Ranci\u00e8re, <em>Les Sc\u00e8nes du peuple, op. cit<\/em>, p. 7. V\u00e9ase tambi\u00e9n este pasaje en \u00abLe concept d\u2019anachronisme et la v\u00e9rit\u00e9 de l\u2019historien\u00bb: \u00abLa multiplicidad de l\u00edneas de temporalidad, de los propios significados del tiempo, incluidos en un \u00abmismo\u00bb tiempo, es la condici\u00f3n de la acci\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-21-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Christophe Charle, <em>Discordance des temps. Une br\u00e8ve histoire de la modernit\u00e9, <\/em>Par\u00eds, Armand Colin, 2011, p. 494.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-22-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Para Paul Veyne, esta ilusi\u00f3n corresponde a \u00abla idea de que todos los acontecimientos de una misma \u00e9poca tienen la misma fisonom\u00eda y forman un conjunto expresivo\u00bb (v\u00e9ase la larga nota a pie de p\u00e1gina de la p\u00e1gina 42 de <em>Comment on \u00e9crit l\u2019histoire: essai d\u2019\u00e9pist\u00e9mologie<\/em>, Par\u00eds, \u00c9ditions du Seuil, \u00abL\u2019Univers historique\u00bb, 1971; reimpresi\u00f3n ampliada de \u00abFoucault r\u00e9volutionne l\u2019histoire\u00bb, 1978).<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-23-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><em>Jacques Ranci\u00e8re, Les Mots de l\u2019histoire : Essai de po\u00e9tique du savoir<\/em>, Par\u00eds, Seuil, col. \u00abPoints Essais\u00bb, 2014 (1a ed. 1992), pp. 167-168.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-24-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>T\u00edtulo de una entrevista con Jean-Baptiste Farkas, retomada en <em>Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, pp. 549-560.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-25-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Jacques Ranci\u00e8re, <em>La M\u00e9thode de l\u2019\u00e9galit\u00e9 : Entretien avec Laurent Jeanpierre et Dork Zabunyan<\/em>, Montrouge, Bayard, 2012, pp. 161-162 : \u00abEl sentido global de lo que he hecho es que no hay necesidad ni conocimiento de la necesidad que funda la acci\u00f3n\u00bb.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-26-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Ver el cap\u00edtulo \u00abLe lieu de la parole\u00bb en <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em>. Sobre <em>Montaillou<\/em>, ver tambi\u00e9n el art\u00edculo \u00abDe la v\u00e9rit\u00e9 des r\u00e9cits au partage des \u00e2mes\u00bb, <em>Critique<\/em>, 2011\/6 n\u00b0 769-770, pp. 482-483.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-27-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>N\u00f3tese que el t\u00e9rmino \u00abredenci\u00f3n\u00bb aparece en otros contextos, como en el texto sobre Sebald en <em>Les Bords de la Fiction<\/em>.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-28-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>\u00abExpos\u00e9 de Jacques Ranci\u00e8re\u00bb, <em>Raison pr\u00e9sente<\/em>, n\u00b0108, 4o trimestre 1993. Les sciences humaines en d\u00e9bat (I).<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-29-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>T\u00e9rmino usado en el art\u00edculo \u00abLa maladie des h\u00e9liotropes : Notes sur la \u2018pens\u00e9e ouvri\u00e8re\u2019\u00bb, <em>Ethnologie fran\u00e7aise<\/em>, vol. 14, n. 2, pp. 125-30.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-30-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Ver la entrevista \u00abLes mots du dissensus\u00bb publicada en <em>Diacritics<\/em> y retomada en <em>Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, pp. 172-177.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-31-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Sobre este tema, v\u00e9ase la importante obra de Sabina Loriga y Jacques Revel, <em>Une histoire inqui\u00e8te, les historiens et le tournant linguistique<\/em>. EHESS-Gallimard-Seuil, col. \u00abHautes \u00c9tudes\u00bb, 2022, p. 392, y m\u00e1s concretamente el cap\u00edtulo dedicado a la historia social.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-32-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Ver Mischa Suter, \u00abA Thorn in the Side of Social History : Jacques Ranci\u00e8re and Les R\u00e9voltes logiques\u00bb, <em>International Review of Social History,<\/em> 57(01), abril 2012, pp. 61-85.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-33-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Por ejemplo, Lenard Berlanstein, \u00abWorking with Language: The Linguistic Turn in French Labor History\u00bb, <em>Comparative Studies in Society and History<\/em>, vol. 33, n\u00ba 2 (abr., 1991), pp. 426-440, quien asocia el nombre de Ranci\u00e8re con los de Joan Wallach Scott y William H. Sewell, entre otros. La misma asociaci\u00f3n en Patrick Joyce, \u2018The end of social history?\u2019, <em>Social History<\/em>, vol. 20, n\u00ba 1 (ene., 1995), pp. 73-91 (Patrick Joyce a\u00f1ade a la lista anterior \u2014en la que tambi\u00e9n se incluye a s\u00ed mismo\u2014 el nombre de Gareth Stedman Jones). V\u00e9ase tambi\u00e9n Donald Reid, \u00abThe Night of the Proletarians. Deconstruction and Social History\u00bb, <em>Radical History Review<\/em>, n\u00ba 28-30, 1984, pp. 445-463, calificado por Geoff Eley de \u00abart\u00edculo clave\u00bb: v\u00e9ase Geoff Eley, \u00abDe l\u2019histoire sociale au \u2018tournant linguistique\u2019 dans l\u2019historiographie anglo-am\u00e9ricaine des ann\u00e9es 1980\u00bb, <em>Gen\u00e8ses<\/em>, n\u00ba 7, (marzo de 1992), pp. 163-193.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-34-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>V\u00e9ase Jacques Ranci\u00e8re, entrevista con Christian Delacroix y Nelly Wolf-Cohn, \u00abLes hommes comme animaux litt\u00e9raires\u00bb, <em>Mouvements<\/em>, n\u00ba 3, marzo-abril de 1999, reimpreso en <em>Et tant pis pour les gens fatigu\u00e9s, op. cit<\/em>. p. 137. Y en una rese\u00f1a por lo dem\u00e1s admirativa de <em>Le Fil et les Traces<\/em>, Ranci\u00e8re se muestra claramente reservado ante la cr\u00edtica de Ginzburg de un supuesto \u00abescepticismo posmoderno\u00bb (\u00abDe la v\u00e9rit\u00e9\u2026\u201d, <em>op. cit<\/em>.). Sin embargo, en otro lugar, a prop\u00f3sito de <em>Les Mots de l\u2019histoire<\/em>, afirma: \u00ab[\u2026] cuando hablo de la po\u00e9tica del conocimiento o cuando me intereso por la cuesti\u00f3n de la narraci\u00f3n del historiador \u2014en particular por la historia de las mentalidades\u2014 no es para decir que la historia s\u00f3lo es narraci\u00f3n, ficci\u00f3n, literatura, no es para defender una posici\u00f3n relativista como: s\u00f3lo hay relatos y al final todo es ficci\u00f3n; ni tampoco es defender una posici\u00f3n textualista: s\u00f3lo hay textos, m\u00e1s textos y siempre textos. Jacques Ranci\u00e8re, \u00abHistoire et R\u00e9cit\u00bb, en <em>L\u2019histoire entre \u00e9pist\u00e9mologie et demande sociale<\/em>, Actes de l\u2019universit\u00e9 de Blois, septembre 1993, IUFM de Cr\u00e9teil, Toulouse, Versailles, p. 183.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-35-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Jacques Ranci\u00e8re, <em>The Nights of Labor: The Workers\u2019 Dream in Nineteenth-Century France<\/em>. Traducci\u00f3n de John Drury. Introducci\u00f3n de Donald Reid. Filadelfia: Temple University Press, 1989.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-36-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Voir Carlo Ginzburg, <em>Le Fil et les traces<\/em>, traducci\u00f3n de Martin Rueff, Verdier, 2010.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-37-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Para el argumento completo, v\u00e9ase <em>Politique de la litt\u00e9rature<\/em>, Par\u00eds, Galil\u00e9e, colecci\u00f3n \u00abLa philosophie en effet\u00bb, 2007, pp. 199-201. Cabe se\u00f1alar que Paul Veyne, en una nota a pie de p\u00e1gina en la que denuncia lo que denomina la \u00abilusi\u00f3n fison\u00f3mica\u00bb, tambi\u00e9n cuestiona la imagen que Huizinga tiene del fin de la Edad Media: \u00abUno quisiera saber [\u2026] qu\u00e9 hay de real detr\u00e1s de la sombr\u00eda figura que el siglo de Villon y las danzas de la muerte tiene ante nuestros ojos, y en qu\u00e9 nivel de realidad se sit\u00faa el admirable estudio fison\u00f3mico de Huizinga [\u2026]\u00bb (Paul Veyne, <em>Comment on \u00e9crit l\u2019histoire, op. cit<\/em>, p 42).<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-38-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Jacques Ranci\u00e8re, <em>La Nuit des prol\u00e9taires : Archives du r\u00eave ouvrier<\/em>, Par\u00eds, Fayard, col. \u00abPluriel\u00bb, 2012 (1\u00aa ed. 1981), pp. 8-10. Recordemos esta bella cita de Jean-Marie Konczyk, de su relato autobiogr\u00e1fico <em>Gaston, l\u2019aventure d\u2019un ouvrier<\/em>, publicado en 1971: \u00abPor el momento, me contento con decir que los obreros no son seres colectivos. Son individuos con una vida que vivir\u00bb. La cita se encuentra en Xavier Vigna, <em>L\u2019espoir et l\u2019effroi. Luttes d\u2019\u00e9critures et luttes de classes en France au XXe si\u00e8cle<\/em>, Par\u00eds, La D\u00e9couverte, 2016, 250 p. V\u00e9ase tambi\u00e9n este pasaje de <em>Le Spectateur \u00c9mancip\u00e9<\/em> sobre una fiesta campestre que Gauny y sus compa\u00f1eros aprovecharon para hacer propaganda: \u00abHaci\u00e9ndose espectadores y visitantes, trastornan la divisi\u00f3n de lo sensible que dicta que los que trabajan no tienen tiempo para dejar vagar al azar sus pasos y sus miradas <em>y que los miembros de un cuerpo colectivo no tienen tiempo para dedicarse a las formas e insignias de la individualidad<\/em>\u00bb (p. 25). Subrayado nuestro.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-39-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>V\u00e9ase Edoardo Grendi, \u00abMicro-analyse et histoire sociale\u00bb, <em>\u00c9crire l\u2019histoire<\/em>, 3, 2009, pp. 67-80. V\u00e9ase tambi\u00e9n Jacques Revel, \u00abL\u2019histoire au ras du sol\u00bb, prefacio a Giovanni Levi, <em>Le Pouvoir au village. Histoire d\u2019un exorciste dans le Pi\u00e9mont du XVIIe si\u00e8cle<\/em>, trad. M. Aymard, Par\u00eds, Gallimard, 1989, pp. XXX-XXXIII, y el ep\u00edlogo de Carlo Ginzburg a <em>Mythes, embl\u00e8mes, traces; morphologie et histoire<\/em>, Par\u00eds, Flammarion, 1989; nueva edici\u00f3n ampliada, revisada por Martin Rueff, Verdier, 2010.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-40-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Lo que, como se\u00f1ala Patrick Boucheron en el prefacio del libro, significa tambi\u00e9n \u00abdar al pensamiento del <em>molinero friulano<\/em> la misma dignidad, valor y coherencia\u00bb que al de Rabelais (Carlo Ginzburg, <em>Le fromage et les vers : l\u2019univers d\u2019un meunier du XVIe si\u00e8cle<\/em>, Flammarion, 1980 [2019 para la edici\u00f3n \u00abChamps\u00bb], p. XIX).<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-41-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Voir <em>La M\u00e9thode de l\u2019\u00e9galit\u00e9<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, pp 193-195.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-42-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>\u00abLes mots de l\u2019histoire du cin\u00e9ma\u00bb, entrevista con Antoine de Baecque, retomada en <em>Et Tant Pis pour les Gens Fatigu\u00e9s, op. cit.<\/em>, pp. 103-104.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-43-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Jacques Ranci\u00e8re, \u00abHistoire et R\u00e9cit\u00bb, en <em>L\u2019histoire entre \u00e9pist\u00e9mologie et demande sociale<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, pp. 200-201. Ver tambi\u00e9n sobre este punto la conclusi\u00f3n de <em>Mots de l\u2019histoire<\/em>.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-44-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><em>Politique de la litt\u00e9rature<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, p. 88.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-45-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Ver en especial <em>La M\u00e9thode de l\u2019\u00e9galit\u00e9,<\/em> <em>op. cit.<\/em>, pp. 71-76.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-46-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span><em>Ibid.<\/em>, pp 74-75.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-47-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>\u00abLa l\u00e9gende des philosophes (les intellectuels et la travers\u00e9e du gauchisme)\u00bb, con Danielle Ranci\u00e8re, <em>R\u00e9voltes logiques<\/em>, n\u00famero especial, \u00abLes lauriers de mai ou les chemins du pouvoir (1968-1978)\u00bb,febrero 1978, pp. 7-25, texto retomado en <em>Les Sc\u00e8nes du peuple<\/em>.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-48-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Ver recientemente Daniel Zamora y Mitchell Dean, <em>Le dernier homme et la fin de la r\u00e9volution<\/em>, Lux, 2019.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-49-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Reproducimos aqu\u00ed el extracto pertinente, ya que el texto no est\u00e1 disponible en l\u00ednea: \u00abLos nuevos fil\u00f3sofos son unos completos desconocidos para la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, que por lo dem\u00e1s est\u00e1 muy viva\u2026\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 optimismo! Aubral y Delcourt se esfuerzan por separar el buen grano de la paja espiritualista, para demostrar que los fil\u00f3sofos m\u00e1s j\u00f3venes han abusado de los mayores para promocionarse: Foucault y Lacan han sido traicionados, Ch\u00e2telet se ha recuperado, Desanti, Serres y Barthes han sido atra\u00eddos a una emboscada, Deleuze y Lyotard han sido tratados con desprecio. Estas explicaciones nos llevan a preguntarnos: \u00bfel pensamiento de alguien ha sido traicionado por falsos disc\u00edpulos? \u00bfPero no tiene inter\u00e9s en restablecer \u00e9l mismo su pensamiento, o no tiene una plataforma desde donde hacerlo? \u00bfOtros han visto su cr\u00edtica decidida en un dossier que glorifica lo que condenaban? \u00bfPero ignoraban que no se les ped\u00eda su pensamiento, sino su nombre, para presentarlos a la Soci\u00e9t\u00e9 des Grands Intellectuels R\u00e9unis? \u00bfAcaso esas \u00abtraiciones\u00bb no les valieron el reconocimiento de su propio poder en el seno de la SGIR? Tal circulaci\u00f3n de nombres propios que Aubral y Delcourt muestran en el coraz\u00f3n de la \u00abfilosof\u00eda\u00bb de JM Benoist, \u00bfno tiende a convertirse en una ley de funcionamiento de todo el \u00abpensamiento\u00bb de la alta intelectualidad de izquierda? Los fen\u00f3menos que la \u00abjoven filosof\u00eda\u00bb ha sistematizado ya hab\u00edan aparecido: la utilizaci\u00f3n de la pol\u00edtica para dar el valor a\u00f1adido de \u00abacontecimiento\u00bb a los cursos universitarios, la espectacularizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, la aparici\u00f3n del <em>star-system<\/em>, la complacencia rec\u00edproca de los grandes pensadores, los homenajes recibidos sin desagrado del <em>demi-monde<\/em> period\u00edstico, el consentimiento a la formaci\u00f3n de extra\u00f1os imperios en la intersecci\u00f3n de la Universidad, la edici\u00f3n, la prensa y los salones. Los mayores que no alentaron esta invasi\u00f3n del terreno filos\u00f3fico por la raz\u00f3n comercial y publicitaria la han dejado en cualquier caso producirse\u201d. Jacques Ranci\u00e8re, \u00abSur <em>Contre la nouvelle philosophie<\/em> de Fran\u00e7ois Aubral et Xavier Delcourt\u00bb, <em>La Quinzaine litt\u00e9raire<\/em>, n\u00ba 257, 1977, pp. 6-7. Una opini\u00f3n que tambi\u00e9n comparten Castoriadis y Bouveresse.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-50-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Claude Grignon, Annie Collovald, Bernard Pudal, Fr\u00e9d\u00e9ric Sawicki (1991). \u00abUn savant et le populaire. Entretien avec Claude Grignon\u00bb, <em>Politix<\/em>, 13, pp. 35-42.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-51-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>V\u00e9ase G\u00e9rard Mauger, \u00abQuel populisme?\u00bb, <em>La Pens\u00e9e,<\/em> 2017\/4 (n.\u00ba 392), pp. 106-115 y G\u00e9rard Mauger, \u00abDe \u2018homme de marbre\u2019 au \u2018beauf\u2019. Les sociologues et \u2018la cause des classes populaires&#8217;\u00bb, <em>Savoir\/Agir,<\/em> 2013\/4 (n.\u00ba 26), pp. 11-16. Sin embargo, algunos trabajos intentan conciliar los enfoques de Ranci\u00e8re y Bourdieu: v\u00e9ase especialmente Charlotte Nordmann, <em>Bourdieu \/ Ranci\u00e8re \u2013 La politique entre sociologie et philosophie<\/em>, Par\u00eds, \u00c9ditions Amsterdam, 2006. Para el mismo tipo de comparaci\u00f3n, pero esta vez con Boltanski, v\u00e9ase Nicolas Auray y Sylvaine Bulle, \u00abRupture critique ou partage du sensible, d\u00e9voilement ou suspension de la r\u00e9alit\u00e9?\u00bb, <em>SociologieS<\/em> [En l\u00ednea], <em>Theory and research<\/em>, en l\u00ednea desde el 16 de octubre de 2016.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-52-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Sobre las razones de este escepticismo, v\u00e9ase <em>Les Temps modernes: Art, temps, politique<\/em>, Par\u00eds, La Fabrique, 2018, pp. 16 y ss.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-53-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Ver Fran\u00e7ois Hartog, <em>R\u00e9gimes d\u2019historicit\u00e9. Pr\u00e9sentisme et exp\u00e9riences du temps<\/em>, Par\u00eds, Le Seuil, 2003.<\/li>\n<li class=\"easy-footnote-single\"><span id=\"easy-footnote-bottom-54-29459\" class=\"easy-footnote-margin-adjust\"><\/span>Jacques Ranci\u00e8re, \u00abPr\u00e9face\u00bb a <em>L\u2019Eternit\u00e9 par les astres<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, p. 18. Subrayado nuestro.<\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span id=\"end-content\"><\/span><\/div>\n<div class=\"row flex\">\n<div class=\"col w-full mb-6 md:w-1\/3 md:float-left md:pt-2 md:mr-1u md:relative lg:static z-20 md:mb-2u lg:h-px lg:float-none lg:w-1\/3 lg:m-0 lg:-mr-1\/4 xl:w-1\/4 xl:ml-1\/10 xl:-mr-3\/10\">\n<div id=\"x_pos\" class=\"hidden lg:block\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuaci\u00f3n y fin de nuestra entrevista con Jacques Ranci\u00e8re. 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