{"id":482,"date":"2018-11-04T13:16:52","date_gmt":"2018-11-04T13:16:52","guid":{"rendered":"http:\/\/uninomadasur.net\/?p=482"},"modified":"2018-11-04T13:16:52","modified_gmt":"2018-11-04T13:16:52","slug":"entrevista-con-byung-chul-han-al-capitalismo-no-le-gusta-el-silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uninomadasur.net\/?p=482","title":{"rendered":"Entrevista con Byung-Chul Han: Al capitalismo no le gusta el silencio"},"content":{"rendered":"<p>Byung-Chul Han, fil\u00f3sofo y profesor de Kulturwissenschaft en la UDK de Berl\u00edn, esboza con sus obras <em>La sociedad del cansancio <\/em>(2010), <em>La sociedad de la transparencia <\/em>(2012) y <em>La agon\u00eda de Eros <\/em>(2012) un an\u00e1lisis en tres partes de la sociedad contempor\u00e1nea. En ellos describe de qu\u00e9 manera se est\u00e1 gestando en la actualidad un cambio de paradigma que pasa desapercibido: de una sociedad de la negatividad a una de la positividad, en la que todos tenemos demasiado, en la que todo se ajusta a todo. Han identifica a trav\u00e9s de esto las causas del paisaje patol\u00f3gico de nuestro tiempo: depresi\u00f3n, d\u00e9ficit de falta de atenci\u00f3n, desgaste profesional (<em>burnout<\/em>) y trastorno l\u00edmite de personalidad (<em>borderline<\/em>). Una sociedad que es un \u00abinfierno de lo igual\u00bb, puesto que todos se asemejan, es una sociedad sin Eros, y es que el Eros s\u00f3lo puede valer frente al otro en una relaci\u00f3n emp\u00e1tica. Thomas Ostermeier y Florian Borchmeyer conversan aqu\u00ed con Byung-Chul Han acerca de la crisis en los sentimientos en el teatro y en la sociedad.<\/p>\n<p><strong>Thomas Ostermeier: <\/strong>\u00bfPodemos explicar el desencadenado mercado financiero con la codicia?<\/p>\n<p><strong>Byung-Chul Han: <\/strong>El capitalismo no se puede explicar s\u00f3lo con codicia. Actualmente pienso que la pulsi\u00f3n de muerte tambi\u00e9n est\u00e1 en acto. Tal vez somos nosotros quienes nos empujamos hacia nuestro fin. Nos destruimos para generar ganancias. Ya no hay renovaci\u00f3n. La renovaci\u00f3n consiste en dejar que las cosas envejezcan lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Una maquinaria de destrucci\u00f3n. Hoy todo nace muerto. La guerra surge cuando las fuerzas de producci\u00f3n, debido a la falta de mercados, estallan y se desahogan en formas no-naturales. La guerra destruye de formas no-naturales. El consumo, en cambio, destruye de formas naturales. Consumimos para la paz (risa). Y no \u00fanicamente la naturaleza, tambi\u00e9n nuestra salud mental.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u2026Y la destrucci\u00f3n personal. Lo que usted describe en la <em>Sociedad del cansancio <\/em>es tambi\u00e9n la destrucci\u00f3n de la psique del hombre\u2026<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>S\u00ed, y por eso mismo lo digo, es la pulsi\u00f3n de muerte\u2026<\/p>\n<p><strong>Florian Borchmeyer: <\/strong>Tal vez no sea \u00fanicamente codicia, sino tambi\u00e9n deseo. El capitalismo es un sistema que genera deseos que hasta ese momento no exist\u00edan. Nuevas necesidades y anhelos hacia nuevos productos que antes nadie necesitaba.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Eva Illouz vincula el capitalismo con el romanticismo, con un romanticismo consumista. Pero no s\u00e9, realmente, en qu\u00e9 medida el capitalismo puede ser rom\u00e1ntico. El deseo se relaciona con lo imposible, lo inalcanzable. No es consumible. Al contrario, lo que tiene lugar es la supresi\u00f3n del deseo. \u00bfQui\u00e9n anhela hoy amar? Incluso el amor surge de sentimientos consumibles. El capitalismo crea continuamente necesidades de consumo. No existe \u00abun anhelo\u00bb por un <em>smartphone<\/em>. El internet no es tampoco un espacio de deseo.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Usted escribe en su libro que el capitalismo no es una religi\u00f3n, porque no garantiza ni perd\u00f3n ni expiaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>S\u00ed, justamente planteo eso, sobre todo respecto a la teor\u00eda de Walter Benjamin. \u00c9l se\u00f1ala que el capitalismo es un culto, no de la expiaci\u00f3n, sino, m\u00e1s bien, de la culpabilizaci\u00f3n.* Sin embargo, una religi\u00f3n implica esencialmente tambi\u00e9n el perd\u00f3n y la expiaci\u00f3n. Una religi\u00f3n sin salvaci\u00f3n no es una religi\u00f3n. El capitalismo \u00fanicamente endeuda. Quiz\u00e1s el hombre se culpabiliza a s\u00ed mismo para no ser libre, se crea deudas. Porque quien es libre debe actuar. Generalmente nos referimos a nuestras deudas para no tener que actuar. Cierto, tambi\u00e9n es Max Weber quien vincula el capitalismo con la posibilidad de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u00bfEn qu\u00e9 consistir\u00eda la salvaci\u00f3n en el capitalismo?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>No todos se encuentran entre los llamados. E, incluso, no se puede saber si uno pertenece a los llamados; pero, si tengo \u00e9xito y acumulo capital, entonces pertenezco a los elegidos.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Un calvinismo\u2026 Pero el capitalismo no promete una salvaci\u00f3n en el m\u00e1s all\u00e1, la promete precisamente en esta vida.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Pero no de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Del brillo de la salvaci\u00f3n. Si poseo riquezas inconmensurables, surge la ilusi\u00f3n de la omnipotencia y de la inmortalidad. Riquezas: es una bella palabra. Una riqueza inagotable maximizar\u00eda el poder y eclipsar\u00eda mi propia finitud. \u00bfEn qu\u00e9 consiste la salvaci\u00f3n? Esta ilusi\u00f3n debe ser suficientemente fuerte. Y ah\u00ed hay una dimensi\u00f3n teol\u00f3gica que no tiene nada que ver con la codicia. En el capitalismo hay varias dimensiones de la pulsi\u00f3n de muerte en juego. \u00bfCu\u00e1nto somos capaces de destruir? Todos lo saben: todo nace muerto.<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: Entonces permit\u00e1monos hablar una vez m\u00e1s del amor. En el teatro nos encontramos en una gran crisis, porque ya no somos capaces de narrar sentimientos en el escenario.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u00bfPor qu\u00e9 son imprescindibles los sentimientos en el teatro?<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: Porque describen situaciones emocionales.<\/p>\n<p><strong>b-ch<\/strong>: Se describen situaciones, luego vienen las emociones, y finalmente surgen los sentimientos. Yo act\u00fao una figura, sin emociones, entonces hago un gesto. Y eso puede conmover al p\u00fablico. Si creo una figura, un gesto, surge a trav\u00e9s de ello una narraci\u00f3n. Y la narraci\u00f3n crea sentimientos. Si lo que le interesa es expresar sentimientos de manera inmediata, directa, entonces tenemos pornograf\u00eda, como lo se\u00f1alar\u00eda Botho Strau\u00df. El teatro de hoy es pornogr\u00e1fico, le hace falta lo er\u00f3tico. Los actores son todos psic\u00f3patas. Y esto habla de una degradaci\u00f3n fundamental del teatro.<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: \u00bfY entonces qu\u00e9 deber\u00eda narrar el teatro?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u00a1Situaciones, actos!<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Claro. Pero es una ocasi\u00f3n en la cual (retomemos aqu\u00ed un viejo concepto, aquel de catarsis) se lleva al p\u00fablico a un momento en el que pueden purificarse emocionalmente, porque han tenido una experiencia emocional; todo a trav\u00e9s del seguimiento de una historia.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Los sentimientos est\u00e1n siempre codificados. Y el teatro era tal que \u2014incluso en el siglo diecinueve\u2014 la sociedad confirmaba siempre los c\u00f3digos. Y es que, por medio de estos c\u00f3digos surgen tambi\u00e9n sentimientos. Los sentimientos son la confirmaci\u00f3n de dichos c\u00f3digos.<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>Tal vez deber\u00edamos no apegarnos tanto a la narraci\u00f3n de sentimientos. Porque los sentimientos no son la tem\u00e1tica de la trama, son los motores\u2026<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u00a1Pero es eso lo m\u00e1s interesante!<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>Un sentimiento no representa en s\u00ed mismo una historia, si no estar\u00edamos llegando directamente a la pornograf\u00eda, por ejemplo, si alguien quisiera hacer una obra de teatro acerca de un sentimiento, una obra sobre el amor, que explicara o representara el amor. Lo que s\u00ed son, desde la \u00e9poca de las tragedias griegas, es la fuerza motora de toda historia. Incluso en <em>Ant\u00edgona <\/em>los sentimientos no son el tema: son la fuerza motora.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>El impulso hacia una acci\u00f3n es siempre distinto entre una figura que se desplaza, y, por ejemplo, aquel otro que gustosamente tambi\u00e9n se desplaza. As\u00ed es como una figura comienza a moverse.<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>Y lo que es provocado, seg\u00fan Arist\u00f3teles, es miedo y compasi\u00f3n. Las cuales, nuevamente, son categor\u00edas emocionales.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Se\u00f1or Ostermeier, usted dijo: La crisis del teatro contempor\u00e1neo consiste en la dificultad que tiene para narrar. \u00bfPor qu\u00e9 es una crisis actual, antes sol\u00eda ser distinto?<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Antes no se exclu\u00edan los sentimientos, porque exist\u00edan palabras que les correspond\u00edan. Mientras que, para nosotros, como usted lo describe en su libro, el Eros se ha perdido a trav\u00e9s de la p\u00e9rdida del otro.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u00bfHoy, entonces, se quedan fuera los sentimientos? \u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Al menos en el teatro, sentimientos como la compasi\u00f3n, la tristeza, la empat\u00eda, el apego, el compromiso, todos son excluidos, renegados.<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>\u2026 al menos su representaci\u00f3n ininterrumpida\u2026<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>La emoci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan que normalmente experimento en una visita al teatro es la agresi\u00f3n. Una agresi\u00f3n frontal ante la cual siempre me pregunto: \u00bfPor qu\u00e9 me grita alguien de esa forma, as\u00ed, constantemente? No le he hecho absolutamente nada.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Ya, entiendo. Recientemente fui a ver una obra de teatro. Fue demasiado ruidoso. Me incomod\u00f3, me sent\u00ed acosado. Me fui en la pausa. Yo quisiera, me gustar\u00eda m\u00e1s bien un teatro del silencio, donde se susurre. \u00bfPor qu\u00e9 tanto ruido?<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Lo mismo pregunto yo mismo constantemente. \u00bfNo ser\u00eda acaso una prueba, que ya no dispongamos m\u00e1s del entreacto? No porque el teatro est\u00e9 en crisis, sino, m\u00e1s bien, porque el teatro puede ser tan bueno como la sociedad que refleja. Y una sociedad que es s\u00f3lo ruido o silencio, obtiene un teatro que s\u00f3lo es ruido, o bien, deja de existir simplemente. \u00bfC\u00f3mo ser\u00eda una posible respuesta a esta interrogaci\u00f3n en torno a la crisis de los sentimientos?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Deber\u00edamos comenzar con una aclaraci\u00f3n conceptual. Un sentimiento es distinto a una emoci\u00f3n. Un sentimiento es tambi\u00e9n distinto a un afecto. En su interrogaci\u00f3n, en este respecto, nos encontramos frente a una falta de claridad conceptual. Y necesitamos claridad conceptual para poder discutir. Podemos hablar as\u00ed del sentimiento de la belleza. En cambio, no podemos hablar de \u00abla emoci\u00f3n o del afecto de la belleza\u00bb. Se vuelve muy clara la diferencia entre emoci\u00f3n y afecto, por ejemplo, a trav\u00e9s de ciertas expresiones. Tener el toque de la pelota (<em>Ballgef\u00fchl<\/em>) en el futbol, por ejemplo. \u00bfAfecto hacia la pelota (<em>Ballaffekt<\/em>), emoci\u00f3n de la pelota (<em>Ballemotion<\/em>)? (Risas). O la sensibilidad ling\u00fc\u00edstica. Un sentimiento es una condici\u00f3n o una capacidad, es algo est\u00e1tico. Y la emoci\u00f3n, en cambio, es siempre un conmover. Tambi\u00e9n una emoci\u00f3n puede provocar una historia, un acto. Podemos, entonces, decir: nos encontramos dentro de una crisis de los sentimientos debido a una coyuntura de los afectos. \u00bfMe pregunta usted por qu\u00e9 grita la gente as\u00ed en los escenarios? Porque act\u00faan con afectos, y ya no con sentimientos. Los sentimientos son inter-subjetivos. Los sentimientos fundan una colectividad, la constituyen. Lo que significa que son algo social. Los afectos pueden, por su parte, ser algo asocial, algo alienador, excluyente.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u00bfEs la ira un afecto o un sentimiento?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Depende del contexto. Un afecto no se canta. Narrar sentimientos significa cantar. En el teatro se canta. Para el canto se requiere una estructura narrativa, un espacio narrativo. A esto quiero llegar cuando pregunto qu\u00e9 entendemos por ira. Tomemos <em>menin<\/em>, la primera palabra de la <em>Iliada<\/em>.<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>La narraci\u00f3n de la c\u00f3lera. <em>Canta, oh diosa, la c\u00f3lera\u2026 <\/em><\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>La primera historia de la cultura europea inicia con la c\u00f3lera. <em>Menin<\/em>. Cantar la c\u00f3lera. Esta c\u00f3lera cantable no es un mero afecto, sino m\u00e1s bien lo que suscita esta narraci\u00f3n es algo que contiene tambi\u00e9n la dimensi\u00f3n de lo colectivo.<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>Se cuenta de una c\u00f3lera, pero de una que emana de la ira individual de Aquiles\u2026<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u00a1Claro!<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>\u2026la cual, a su vez, cuestiona el sistema social, y, a trav\u00e9s de eso, tambi\u00e9n el mundo de los dioses. Porque la <em>Iliada <\/em>cuenta la historia de la guerra de Troya desde el inicio hasta el final. La historia comienza cuando la c\u00f3lera de Aquiles surge. Y, cuando se sosiega la c\u00f3lera, tambi\u00e9n termina la historia. De esta manera es la c\u00f3lera un sentimiento narrativo.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Esta c\u00f3lera se canta, lo que significa: es narrable. En esta historia el problema no es: \u00bfc\u00f3mo podemos narrar sentimientos? La historia consiste en la narraci\u00f3n de un sentimiento de c\u00f3lera. S\u00f3lo podremos entender la crisis de los sentimientos cuando distingamos los sentimientos de los afectos. Para crear sentimientos, en necesario primero abrir un espacio de resonancia. Los afectos no lo necesitan, son como disparos, se buscan una v\u00eda. No despliegan ninguna espacialidad, no construyen.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u00bfHay, bas\u00e1ndose en su conocimiento de la historia del pensamiento, sentimientos determinados que est\u00e1n desapareciendo? \u00bfY otros que se est\u00e1n propagando? O, tal vez, \u00bfpodr\u00edamos decir que los sentimientos disminuyen y los afectos aumentan?<\/p>\n<p><strong>b-ch<\/strong>: Creo que los sentimientos son espacialidades que no se pueden consumir. Mientras que las emociones y los afectos pueden hacerse consumibles.<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: (Susurra) \u00a1Los sentimientos tambi\u00e9n!<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Los sentimientos no se pueden consumir. La tristeza no se puede consumir. No hacemos dinero de la tristeza. Hoy hay ciudadanos irritados y olas de indignaci\u00f3n. \u00bfEs esta indignaci\u00f3n c\u00f3lera? La c\u00f3lera se puede cantar. La indignaci\u00f3n no se puede cantar: es ruido en las redes sociales. La indignaci\u00f3n es algo subjetivo, alienante.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u00bfY qu\u00e9 pasa con los indignados en Espa\u00f1a?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>No s\u00f3lo ellos, tambi\u00e9n el Occupy Movement termin\u00f3 en nada.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Porque el sistema aliena. \u00bfC\u00f3mo puede surgir un \u00abnosotros\u00bb en un sistema donde cada uno est\u00e1 para s\u00ed mismo? Todo es pasajero.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Pero, al mismo tiempo, siempre se dice c\u00f3mo las empresas hoy intentan, asemej\u00e1ndose a familias, crear lazos. Se trata siempre de vincular emocionalmente a los empleados con la empresa, para que ellos mismos se vuelvan m\u00e1s explotables. Antes un obrero era consciente de que su patr\u00f3n lo explotaba, pero no ten\u00eda otra opci\u00f3n porque ten\u00eda cinco hijos. Hoy ocurre un fen\u00f3meno completamente diferente, como usted describe en su libro <em>La sociedad del cansancio<\/em>: la auto-explotaci\u00f3n. Y todo comienza cuando uno mismo dice: \u00abMi empresa, para la que trabajo, es mi familia, mi hogar, y es el lugar donde tambi\u00e9n he crecido emocionalmente\u00bb.<\/p>\n<p><strong>b-ch<\/strong>: El capitalismo se ahorra los sentimientos. Si tomara la decisi\u00f3n de comprar algo de manera racional, no comprar\u00eda mucho. Se necesita movilizar emociones para crear m\u00e1s necesidades.<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>\u00bfEmociones, o sentimientos?<br \/>\n<strong>b-ch: <\/strong>\u00a1Emociones! La emoci\u00f3n es un movimiento que me propulsa a ocuparme de \u00e9l. Las emociones son inestables, la raz\u00f3n es estable.<\/p>\n<p>Puedo mantener mis convicciones, pero las emociones me agitan, y para generar ventas y necesidades el capitalismo necesita m\u00e1s que lo racional. Por eso el capitalismo busca suscitar emociones al nivel del consumo. La publicidad debe alentar emociones, porque s\u00f3lo lo emocional puede llegar m\u00e1s lejos, m\u00e1s adentro; y as\u00ed, entonces, uno se deja ser m\u00e1s explotado todav\u00eda. El sentimiento de libertad de \u00abt\u00fa no trabajas para nadie, optim\u00edzate, proy\u00e9ctate a ti mismo\u2026\u00bb sigue la misma l\u00f3gica de \u00abformo parte de una familia, me desarrollo y me realizo a m\u00ed mismo\u00bb\u2026<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u2026\u00aby me vuelvo responsable de un proyecto\u00bb\u2026<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u2026O una iniciativa\u2026 desde mi parte m\u00e1s personal, interna. Esto, claro est\u00e1, es mucho m\u00e1s eficiente que una suerte de explotaci\u00f3n exterior. Con emociones se pueden colocar cadenas internas, las cuales son peores que las externas.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>La coyuntura de los afectos a costa de los sentimientos. Me atrever\u00eda a lanzar la tesis, a la cual ya ha venido aludiendo: Si perdemos la colectividad, perdemos tambi\u00e9n los sentimientos.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Botho Strau\u00df escribe: \u00abComo cuando escuchamos un sonido plateado, de gracia femenina, casi enton\u00e1ndose a s\u00ed mismo, as\u00ed, tal cual, y, al instante siguiente, de repente, tras un breve intervalo, degenera en un ruido gutural, casi un berrido, algo verdaderamente ordinario. Esta brusca variaci\u00f3n en el espectro musical no es un gesto de coloraci\u00f3n, es, m\u00e1s bien, un di\u00e1logo forzado, violento: obligar a alguien a dejarse conocer\u00bb. Para Botho Strau\u00df el teatro es un espacio de di\u00e1logo, y s\u00f3lo ah\u00ed puede existir el Eros \u2014por medio de este esfuerzo, que no es sino aproximarse al otro\u2014.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Ese ha sido mi tema principal en los ensayos los \u00faltimos dos a\u00f1os. Porque me top\u00e9 con \u00e9l a partir de una gran frustraci\u00f3n experimentada frente a la actuaci\u00f3n, cuando me dije a m\u00ed mismo: \u00abDetente, deja de querer generar sentimientos \u00fanicamente desde ti mismo\u00bb. Antes mir\u00e1bamos alrededor de nosotros. No s\u00e9 si antes realmente actuaban entre ellos, al menos se volteaban a ver y compart\u00edan una codificaci\u00f3n est\u00e9tica. Porque se intentaban conocer entre los actores, entenderse para convencerse. La direcci\u00f3n contempor\u00e1nea de teatro establece el acuerdo est\u00e9tico fundamental: \u00abSalta-al-frente-y-gr\u00edtale-al-p\u00fablico\u00bb. Lo que alguna vez fue un acto revolucionario, hoy se ha convertido en un gesto vacuo, de est\u00e9tica banal, puesto que ya no tiene nada de revolucionario, sino m\u00e1s bien repite un patr\u00f3n ordinario.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Si queremos hablar de sentimientos, deber\u00edamos primero aprender a actuar con los dem\u00e1s. Porque, cuando se act\u00faa con alguien, hay una narraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Precisamente eso busco en mis ensayos. Les digo a los actores: \u00abDejen de comportarse como trabajadores, ocupados con sus cosas, pensando: es esta la figura que tengo que pintar\u00bb.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>El teatro se ha vuelto ruidoso. En un teatro japon\u00e9s me siento muy bien: el teatro-N\u00f4, el teatro-Kabuki, no me hacen sentir acosado. Me gusta ir al cine. En un teatro me siento acosado por los actores.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u2026Porque la gente que est\u00e1 actuando s\u00f3lo tiene una intenci\u00f3n: hostigarlo. Es una tonter\u00eda. Un teatro ruidoso es la expresi\u00f3n de una sociedad que ha perdido, como fen\u00f3meno colectivo, los sentimientos, y como nosotros queremos suscitar sentimientos en el teatro, para poder provocarlos, recurrimos a los afectos.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u00bfProvocarlos?<br \/>\n<strong>to: <\/strong>S\u00ed, nuestros afectos provocan emociones en la sala.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>De hecho, los afectos no crean emociones.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>No, m\u00e1s bien contra-afectos. Los afectos provocan justo eso que usted acaba de mencionar: \u00a1Es puro ruido! Esa fue su reacci\u00f3n. Y, \u00bfqu\u00e9 es eso sino un afecto?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>No: \u00abFue ruidoso. No hubo nudo narrativo\u00bb.<\/p>\n<p><strong>BO: <\/strong>\u00bf\u00abNudo narrativo\u00bb? Es desacreditable.<br \/>\n<strong>b-ch: <\/strong>S\u00f3lo los nudos narrativos crean sentimientos.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>\u00bfY c\u00f3mo podr\u00eda ser eso, en un ambiente teatral, en el cual el discurso dominante es posdram\u00e1tico?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>\u00bfQu\u00e9 significa posdram\u00e1tico?<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>Estados de \u00e1nimo en lugar de acciones\u2026<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>Lo posdram\u00e1tico quiere decir: en un mundo en el cual lo narrativo ya no forma parte de \u00e9l porque no se identifican m\u00e1s agentes, no me es posible construir eventos dram\u00e1ticos. Mi experiencia del mundo no es m\u00e1s que una desorientaci\u00f3n, y yo no s\u00e9 qui\u00e9n es responsable de lo que ah\u00ed pasa. Y este es el mundo que intento reflejar, y s\u00f3lo puedo hacerlo de forma posdram\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Pero podr\u00eda hacerse tambi\u00e9n un proyecto alternativo.<br \/>\n<strong>to<\/strong>: Intento, lleno de dudas, con mi teatro, crear algo que pueda ser un proyecto alternativo.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Pero deber\u00edamos no repetir lo que ya hace tiempo se super\u00f3, m\u00e1s bien, en lugar de eso, inventar una nueva forma de lo narrativo.<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: Es lo dram\u00e1tico. Es el nudo de una narraci\u00f3n lo que crea sentimientos. Para eso, empero, necesito un tratamiento teatral.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>No s\u00e9 si la narraci\u00f3n tenga que ser siempre teatral.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>No, no necesariamente. Una novela tambi\u00e9n puede funcionar as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>fb<\/strong>: Correcto, aunque tal vez deber\u00edamos ir a\u00fan m\u00e1s lejos de s\u00f3lo lo teatral. Usted escribe en <em>La agon\u00eda de Eros<\/em>: \u00abHoy en d\u00eda el amor es <em>positivado <\/em>como una forma m\u00e1s del placer: tiene que producir, ante todo, sentimientos positivos, ya no es un evento, una narraci\u00f3n, ya no es m\u00e1s drama, sino, m\u00e1s bien, es emoci\u00f3n y excitaci\u00f3n sin consecuencias\u00bb. Hemos estado aproxim\u00e1ndonos hasta ahora al teatro y, sin embargo, parece que es un espejo de lo que ya sucede en nuestra sociedad.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>El amor es tambi\u00e9n un acto, una historia. Hoy, sin embargo, el amor adquiere la forma de un c\u00f3modo arreglo de sentimientos consumibles. La lealtad no es una emoci\u00f3n, es una acci\u00f3n. Una determinaci\u00f3n. La lealtad convierte a la casualidad en destino. Crea algo eterno.<\/p>\n<p><strong>to: <\/strong>La mayor parte de la gente piensa que el amor es un ba\u00f1o de espuma.<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Un ba\u00f1o cambiante de afectos. Por eso cambiamos todo el tiempo de parejas, porque estamos hambrientos de afectos, de nuevas experiencias afectivas. As\u00ed, el amor pierde su estabilidad.<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su respuesta a la pregunta de la satisfacci\u00f3n de afectos a trav\u00e9s del constante cambio de pareja?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>Esto \u00faltimo nos indica que el amor no es ya ninguna acci\u00f3n. En una carta de Gorz para D., una carta de un fil\u00f3sofo franc\u00e9s a su esposa, se encuentra esta declaraci\u00f3n de lealtad: \u00abAunque ya tienes ochenta y cinco a\u00f1os y te has encogido cinco cent\u00edmetros, siempre seguir\u00e1s siendo atractiva\u00bb. Esta fidelidad es un acto. La fidelidad no surge nada m\u00e1s as\u00ed como un sentimiento, se lleva a cabo.<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: Pero ah\u00ed vienen los afectos, entre todo esto: \u00ab\u00a1Oh! \u00bfDe d\u00f3nde estar segura yo de que este hombre es el hombre a quien yo amo, y con quien consumar\u00e9 el acto del amor y el acto de la lealtad, y no alguno los otros ocho, alguno de los cuales tambi\u00e9n podr\u00eda ser?\u00bb.<\/p>\n<p><strong>b-ch<\/strong>: Hoy vivimos en una sociedad en la cual los actos ya no son posibles. En una sociedad afectiva yo ya no puedo actuar. Tal vez es la poligamia o esta sociedad del \u00abpoli-amor\u00bb \u2014una expresi\u00f3n penosa\u2014 algo que podr\u00eda hallarse en el modelo de producci\u00f3n capitalista o neoliberal. La maximizaci\u00f3n de opciones. Y la maximizaci\u00f3n de afectos. El modelo de producci\u00f3n econ\u00f3mico se refleja tambi\u00e9n en el ejercicio del amor.<\/p>\n<p><strong>fb: <\/strong>En <em>La agon\u00eda de Eros <\/em>usted escribe: \u00abHoy en d\u00eda el otro desaparece\u00bb. \u00bfA qu\u00e9 se refiere?<\/p>\n<p><strong>b-ch:<\/strong> En nombre de la libertad hemos suprimido al otro, su negatividad. En nombre de la libertad hemos tambi\u00e9n eliminado todos los significantes masculinos como Dios o el falo. Narro la historia de un artista japon\u00e9s que se amput\u00f3 el falo e hizo que un cocinero lo preparara; y, entonces, invit\u00f3 por Twitter a todo mundo para que probaran el platillo que hab\u00edan hecho con su pene. En dicha ocasi\u00f3n realiz\u00f3 un performance y los invitados probaron su falo. \u00c9l quer\u00eda ser libre, independientemente de un g\u00e9nero, adquirir otra identidad. Para una tal totalizaci\u00f3n de la libertad debemos pagar un precio: una ausencia de orientaci\u00f3n, una ausencia de v\u00ednculos. No tenemos a nadie enfrente, ning\u00fan otro. Cada quien est\u00e1 solo frente a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p><strong>to<\/strong>: Usted hablaba antes del problema de la lealtad. \u00bfPor qu\u00e9 piensa usted que tanta gente tiene un problema de lealtad en nuestra sociedad?<\/p>\n<p><strong>b-ch: <\/strong>La lealtad y la productividad se excluyen. La deslealtad es la que se preocupa del crecimiento y de la productividad. Pero quiero volver al teatro. Para usted el teatro del futuro es un espacio libre de presiones monetarias. Yo tambi\u00e9n tengo una idea del teatro del futuro. Ser\u00eda un teatro del silencio. Y tal vez queremos decir lo mismo. Al capitalismo no le gusta el silencio. \u2022<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de David Luna<\/p>\n<p>* En alem\u00e1n, \u00abdeuda\u00bb y \u00abculpa\u00bb son la misma palabra, <em>schuld<\/em>. (N. del E.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Byung-Chul Han, fil\u00f3sofo y profesor de Kulturwissenschaft en la UDK de Berl\u00edn, esboza con sus obras La sociedad del cansancio (2010), La sociedad de la transparencia (2012) y La agon\u00eda de Eros (2012) un an\u00e1lisis en tres partes de la sociedad contempor\u00e1nea. 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