Dos preguntas sobre la droga

Por Gilles Deleuze

Son solamente dos preguntas. Vemos claramente que no se sabe qué hacer con la droga (ni siquiera los drogadictos), ni tampoco cómo hablar de ella. Ora se invocan los placeres, difíciles de describir, que ya presuponen la droga. Ora se invocan, al contrario, causalidades demasiado generales, extrínsecas (consideraciones sociológicas, problemas de comunicación y de incomunicación, la situación de los jóvenes, etcétera). La primera pregunta sería: ¿hay una causalidad específica de la droga, y dónde puede encontrarse?

Causalidad específica no quiere decir “metafísica” ni tampoco exclusivamente científica (química, por ejemplo). No se trata de una infraestructura de la cual dependería lo demás como de su causa. Habría más bien que dibujar un territorio o un contorno del conjunto-droga, que estaría relacionado, por una parte y en su interior, con las diversas clases de drogas, y por otra parte y en su exterior, con causalidades más generales. Pondré un ejemplo de un dominio completamente ajeno, el del psicoanálisis. Todo cuanto pueda decirse contra el psicoanálisis no anula este hecho: que ha intentado establecer la causalidad específica de un dominio, que no es únicamente el dominio de las neurosis sino de toda clase dé formaciones y producciones psico-sociales (sueños, mitos…). De manera muy sumaria, puede decirse que ha dibujado esta causalidad específica del siguiente modo: mostrar la manera en que el deseo carga un sistema de huellas mnémicas y de afectos. La cuestión no es saber si esta causalidad específica era correcta, pues en cualquier caso se investigaba tal causalidad y, por ello, el psicoanálisis nos libró de las consideraciones demasiado generales, aunque fuera para caer en otras mistificaciones. El fracaso del psicoanálisis respecto de los fenómenos de drogadicción nos enseña también que, en lo que respecta a las drogas, se trata de otra causalidad cabalmente distinta. Pero mi pregunta era: ¿se puede concebir una causalidad específica de la droga, y en qué dirección? Por ejemplo, en la droga encontramos algo muy peculiar: el deseo carga directamente el sistema de la percepción. Por tanto, esto implica una diferencia. Hay que entender por percepción tanto las percepciones internas como las externas, y especialmente las percepciones del espacio-tiempo. Las distinciones entre clases de drogas son secundarias, interiores a este sistema. Creo que en cierto momento se investigaba en este sentido: las investigaciones de Michaux, en Francia, y de otra forma las de la generación beat en América, también las de Castañeda, etcétera. Y es que todas las drogas conciernen a las velocidades, a los cambios de velocidad, a los umbrales perceptivos, las formas y los movimientos, las micropercepciones, el convertirse la percepción en molecular, los tiempos sobrehumanos e infrahumanos, etcétera. Sí, el deseo entra directamente en la percepción, carga directamente la percepción (y de ahí el fenómeno de la desexualización en la droga). Este punto de vista permitiría encontrar el vínculo con las causalidades exteriores más generales, pero sin perderse en ellas: el papel de la percepción, la demanda de percepción en los sistemas sociales actuales, que ha hecho decir a Phü Glass que, en cualquier caso, la droga ha cambiado el problema de la percepción, incluso para los no-drogadictos. Pero este punto de vista permitiría también otorgar la mayor importancia a las investigaciones químicas, sin riesgo de caer en una concepción “cientificista”. Si es cierto que se ha investigado en esta dirección, hacia un sistema autónomo Deseo-Percepción, ¿por qué parece que hoy ese camino se ha abandonado, especialmente en Francia? Los discursos sobre la droga, tanto de los drogadictos como de quienes no lo son, de los médicos y los usuarios, han caído en una gran confusión. ¿O es que se trata de una ilusión y no debemos buscar una causalidad específica? Lo que me parece importante de la idea de causalidad específica es que es neutral, vale tanto para el uso de las drogas como para ^ terapéutica.

La segunda pregunta nos llevaría a tomar en cuenta el “declive” de la droga, a preguntarnos cuándo sobreviene. ¿Sobreviene siempre enseguida, de tal modo que la catástrofe está en el mismo plano que la droga? Es como un movimiento “libre”. El drogadicto fabrica sus líneas de fuga activas. Pero estas líneas se arrollan, comienzan a arremolinarse en torno a agujeros negros, cada drogadicto tiene su agujero, cada grupo y cada individuo, como un bígaro. Más que colgado, está hundido. Guattari ha hablado de esto. Las micropercepciones quedan recubiertas de antemano, según la droga considerada, por las alucinaciones, los delirios, las falsas percepciones, las fantasías, los arrebatos paranoicos. Artaud, Michaux, Burroughs, que lo saben, odiaban estas “percepciones erróneas”, estos “malos sentimientos” que les parecían al mismo tiempo una traición y no obstante una consecuencia inevitable. Es ahí donde se pierde todo control y se instala el sistema de la dependencia más abyecta, dependencia del producto, de la dosis, de las producciones fantasmales, dependencia del camello, etcétera. Abstractamente, habría que distinguir dos cosas: todo el dominio de la experimentación vital, y el de las empresas mortíferas. La experimentación vital tiene lugar cuando una tentativa cualquiera que emprendemos se apodera de nosotros e instaura cada vez más conexiones, nos abre a otras conexiones: esta experimentación puede implicar una especie de auto-destrucción, puede utilizar productos auxiliares o estimulantes, tabaco, alcohol, drogas. No es una tentativa suicida mientras el flujo destructivo no se vuelva sobre sí mismo, sino que sirve para la conjugación de diferentes flujos, sean los riesgos cuales sean. La empresa suicida, al contrario, ocurre cuando todo se vuelca sobre ese único flujo: “mi” dosis, “mi” sesión, “mi” vaso. Esto es lo contrario de la conexión, es la desconexión organizada. En lugar de un “motivo” que sirve para verdaderos temas y actividades, tenemos un desarrollo único y plano, como en una historia de intriga estereotipada, donde la droga sólo es para la droga y conduce a un suicidio cretino. No hay más que una única línea, ritmada por los segmentos “dejo de beber – vuelvo a beber”, “ya no soy drogadicto – puedo volver a serlo”. Bateson ha mostrado que el “ya no bebo” forma parte del alcoholismo en sentido estricto, puesto que es la prueba efectiva de que puede volver a beber. Pasa igual con el drogadicto, que no cesa de dejarlo, puesto que es la prueba de que puede volver a empezar. En este sentido, el drogadicto es el desintoxicado perpetuo. Todo se vuelca sobre una línea mortecina suicida, con dos segmentos alternativos: es lo contrario de las conexiones, de las líneas múltiples e las líneas múltiples entremezcladas Narcisismo, autoritarismo de los drogadictos, drogadictos, chantaje y veneno: se unen a los neuróticos su empresa de joder el mundo, de extender su contagio y de imponer su caso (en suma, la misma empresa del psicoanálisis como droga menor). Pero ¿por qué? ¿Cómo se transforma una experiencia vital, incluso aunque sea auto-destructiva, en una empresa mortífera de dependencia unilateral y generalizada? ¿Es inevitable? Si hay una terapéutica precisa, es en este punto donde tendría que intervenir.

Puede que ambas preguntas puedan unirse. Quizá es en el nivel de la causalidad específica de la droga donde se podría llegar a comprender por qué las drogas conducen a este fracaso, desviándose de su propia causalidad. Una vez más, es algo asombroso que el deseo cargue directamente la percepción, es algo muy hermoso, una especie de tierra aún desconocida. Pero las alucinaciones, las falsas percepciones, los arrebatos paranoicos, la larga lista de dependencias, todo esto es demasiado conocido, aunque lo hayan reactualizado los drogadictos, tomándose por los experimentadores, los caballeros del mundo moderno o los dispensadores universales del remordimiento. ¿Cómo se pasa de una cosa a otra? ¿Se sirven los drogadictos de la invención de un nuevo sistema deseo-percepción para aprovecharse de él y llevar a cabo su chantaje? ¿Cómo se articulan estos dos problemas? Tengo la impresión de que actualmente no se avanza, no se está realizando un buen trabajo. El trabajo, desde luego, va más lejos que estas dos preguntas, pero hoy por hoy no comprendemos en qué podría consistir. Los que conocen el problema, drogadictos o médicos, parecen haber abandonado la investigación tanto para sí mismos como para los demás.

Tronti in memoriam

Por Franco Bifo Berardi

En diciembre del año pasado Il Manifesto publicó una entrevista con Mario Tronti, quizás la última entrevista antes de su partida, hace pocos días.

Tronti dice, con una de las metáforas altisonantes que le han siempre gustado: es preciso hacer retornar a la patria al pueblo del trabajo, actualmente en exilio, en la Babilonia de la derecha.

La ultima vez que tuve ocasión de escuchar a Tronti en vivo fue en 2017, cuando tuvo lugar, en un centro social de Roma, un simposio dedicado al centenario de la revolución soviética. No recuerdo todo su discurso, pero recuerdo muy bien que dijo, entre otras cosas:

“El comunismo no es un proyecto, sino una profecía”.

¿Cómo debemos entender la palabra “profecía” en ese contexto? Tronti ha sido siempre claro en este propósito: el marxismo no es un libro de sueños con recetas para los restaurantes del porvenir, sino una lectura del presente que nos hace capaces de captar esas tendencias que prefiguran el futuro posible.

En este sentido -etimológicamente correcto- profecía no es previsión del futuro, sino enunciación de tendencias que vemos inscritas en el texto del presente.

En griego esa palabra (προϕητεία: pro-fesía) no significa anunciar el futuro, sino decir lo que está adelante nuestro (“pro”).

Cuando leí Obreros y capital tenía diecisiete años. Era comunista pero no sabía exactamente lo que era preciso hacer para que el proceso revolucionario se hiciera algo concreto. Leyendo ese libro lo entendí: era necesario hacer emerger lo que ya estaba presente en las entrañas de la condición obrera, era necesario transformar la condición obrera, su objetividad, en una conciencia difusa, en una acción consciente.

Comencé a ir todos los días a la puertas de una fábrica en mi barrio, todos los días hablaba con las obreras de esa fábrica que se llamaba ICO y producía objetos de vidrio, jeringas, termómetros y cosas por el estilo. Cada día hablábamos de las condiciones de la vida en fábrica, de la nocividad de esas fabricaciones, de la necesidad de aumentos salariales, además de muchas otras cosas. No hablábamos de política, hablábamos de la vida cotidiana. Esto me había enseñado Tronti: que la política es en la vida cotidiana de los obreros y las obreras. Después de un año en que iba allí cada día, decidimos organizar una huelga. No había sindicato en esa fábrica, no había ninguna organización política. Una decena de chicas y un par de obreros varones se reunieron en un bar para decidir la huelga y el día después bloqueamos la fábrica.

El patrón, que no se esperaba algo por el estilo, aceptó las condiciones del comité y de un día para otro el salario aumentó del 25%.

Era octubre de 1968.

Tronti nos había enseñado que “la clase obrera dentro del capitalismo es la única contradicción insoluble del mismo: o, mejor, llega a serlo desde el momento en que se autoorganiza como clase revolucionaria (…) autogobierno político de la clase obrera dentro del sistema económico del capitalismo” (Obreros y capital, pág. 62).

Pero Tronti nos enseñó también el realismo contradictorio de la lucha de clase: “el apoyo estratégico por parte de la clase obrera al desarrollo genérico del capital y la oposición táctica a los modos particulares de este desarrollo” (pág. 96).

El desarrollo del capital nos pareció, entonces, como una posibilidad de emancipación para toda la sociedad y la lucha obrera nos pareció como la posibilidad de aceptar y rechazar al mismo tiempo el desarrollo, la innovación y el progreso.

Aceptar el desarrollo porque el desarrollo hace posible mejores condiciones técnicas materiales para la vida cotidiana, pero, al mismo tiempo, rechazar el desarrollo porque en las condiciones del poder capitalista desarrollo quiere decir sumisión de la sociedad.

Tronti nos enseñó a leer el futuro en el presente de la clase obrera, en la composición presente del trabajo explotado, porque el trabajo explotado, en tanto vida cotidiana, en tanto Erlebnis que se hace subjetividad, contiene en sí las condiciones para la emancipación de la explotación.

“La clase obrera hace lo que es”. (pág. 235)

El presente del trabajo, por su composición técnica, social y cultural contiene en sí las condiciones para el rechazo del trabajo mismo, para la subversión del poder.

Esto es lo que Tronti nos enseñó a mí y a miles de militantes que, como yo, andaban en las fábricas para organizar la revuelta que después del ’68 estallaron por todas partes.

Luego, en los años ’70, muchos de nosotros nos dimos cuenta del hecho de que la dinámica interna a la lucha obrera estaba creando condiciones que ya no se podían confinar dentro de las categorías del leninismo, a las que Tronti nunca dejó de hacer referencia. Muchos de nosotros nos dimos cuenta del hecho de que el trabajo explotado ya no era identificable con la clase obrera de fábrica. El trabajo se había ampliado e infiltraba cada espacio de la vida colectiva, del lenguaje, del imaginario.

Muchos de nosotros abandonamos las organizaciones históricas del movimiento obrero, en particular el Partido Comunista Italiano que nos aparecía como un obstáculo para la creación de nuevas formas de organización adecuadas a la autonomía de lo social (del capital y de la política misma).

Tronti nos enseñó las cosas más importantes, pero como a menudo suele pasar, a un cierto punto a muchos de nosotros (me refiero a lo que se llamó el movimiento del ’77) nos pareció necesario alejarnos de nuestro maestro, de él que nos había enseñado, sobre todo, el método de la composición.

Nuevos actores sociales emergían en la escena y estos nuevos actores no se podían reducir a la dinámica leninista del partido y de la toma del poder.

Quizás el punto de disociación entre nuestro maestro y los nuevos rebeldes que, sin dejar de respetarlo y leerlo, estaban buscando nuevos horizontes (contra su leninismo) fue la interpretación del movimiento de los estudiantes de 1968.

Tronti no se dejó conquistar por la ambigua fascinación del ’68 y vio el movimiento de los estudiantes como una contradicción interna a la burguesía. Escribió: “sabíamos que era una lucha dentro de las líneas del enemigo, con el objeto de determinar quién estaría a cargo de la modernización. La vieja clase dominante, la generación de la guerra, estaba agotada. Una nueva elite empujaba para salir a la luz; una nueva clase dominante para el capitalismo globalizado que preparaba el futuro” (“Nuestro operaismo”. En New Left Review, núm 73, pág. 116).

No cabe duda que, aun en este caso, Tronti vio algo importante, comprendió que el movimiento estudiantil mundial preparaba las condiciones culturales para la grande mutación neoliberal, para la globalización capitalista. Y comprendió que gran parte de los revolucionarios del ’68 se preparaban a entrar en el establishment como recambio generacional. Tenía razón a medias.

Porque la otra mitad, creo la más importante, quizás se le escapó: el ’68 fue también el momento en el que estaba emergiendo la nueva composición del trabajo, conncentrada en el saber, en la tecnología, en el lenguaje.

Sobre el final, sin mebargo, poco antes del morir, me parece, nuestro maestro Mario Tronti -aquel que nos enseñó el método, y a quien luego perdimos de vista- volvió a mirar con perspicacia el horizonte, para ver las líneas de desmoronamiento del mundo moderno. En la bellísima entrevista que Il Manifesto publicó en diciembre de 2022, Tronti delinea el futuro inscrito en el presente de la guerra: luego de invitar a leer a Kissinger y Huntington (más que las proclamas de los belicistas de derecha y de izquierda) para comprender las grandes líneas de la tragedia en curso, concluye, proféticamente: “El Occidente euro-atlántico no se resigna a ser lo que ya es, una minoría de la humanidad que sólo en virtud de su pretendida “razón”, por cierto más que armada, quiere imponer sus formas de vida al resto del mundo, poblado por miles de millones de ser humanos que salen de una condición secular de colonialismo e imperialismo, para reivindicar su propia autónoma redención”.

La trampa de las palabras bellas en un mundo sin utopía

Por Ariel Petruccelli

Para L. C.

Que fácil de apuntalar sale la vieja moral
Que se disfraza de barricada
De los que nunca tuvieron nada.
Qué bien prepara su máscara
El pequeño burgués.
Silvio Rodríguez

En nuestro mundo posmoderno hay palabras fetiche. Alcanza con invocarlas para acabar con cualquier discusión o evitar iniciarla. Palabras fetiche ante las cuales incluso quienes dicen no adorar dioses parecen rendirse, deponer las armas de la crítica, zambullirse en un cálido sopor de embotamiento intelectual. “Felicidad”, “diversidad”, “tolerancia”, “progreso”, “multicultural”. Ante estos ídolos las «almas bellas» se encogen de hombros: ¿Cómo vamos a discutir sobre esto? ¿Quién podría estar en contra? ¿Quién no querría ser feliz? ¿Quién, salvo el conservador más redomado, no estaría a favor de la diversidad? ¿Cómo poner en duda las bondades de la tolerancia? ¿Cómo rechazar el progreso? ¿Qué clase de bestia no anhelaría un mundo multicultural?

Y, sin embargo, estos términos tan simpáticos ocultan peligrosas trampas ideológicas. Para comenzar a desenmascarar esos peligrosos explosivos ocultos, parece pertinente traer a colación algunas viejas palabras que han devenido malditas. Palabras desterradas, exiliadas, olvidadas o, si no lo fueron del todo, tergiversadas hasta volverlas irreconocibles: “revolución”, “utopía”, “alienación”, “comunismo”.

Russell Jacoby lo dijo muy bien en relación al endiosamiento del pluralismo y el multiculturalismo, ya en 1999, en ese libro tan pregnante como poco conocido, The End of Utopia:

“El multiculturalismo tapa un enorme agujero intelectual. Despojados de un lenguaje radical, carentes de una esperanza utópica, liberales e izquierdistas se repliegan en nombre del progreso para celebrar la diversidad. Con pocas ideas sobre cómo debe configurarse el futuro, abrazan todas las ideas. El pluralismo se convierte en el cajón de sastre, el alfa y omega del pensamiento político. Disfrazado de multiculturalismo, se ha convertido en el opio de los intelectuales desilusionados, la ideología de una era sin ideología”1.

E incluso se lo puede decir más breve y enfáticamente, y el propio Jacoby lo hizo: “El secreto de la diversidad cultural es su uniformidad política y económica. El futuro se parece a un presente con más opciones. El multiculturalismo supone la desaparición de la Utopía”. Esto es lo que podríamos considerar una estocada bien dada. Un facazo al corazón. Touché. ¡Tomá pa’ vo!

Sin embargo, aunque el sustrato ideológico del endiosamiento progresista de la diversidad sea el eclipse de las esperanzas revolucionarias, ello no dice necesariamente nada en contra de la diversidad en sí misma. De hecho, no se trata de rechazarla, sino de evitar fetichizarla. Nuevamente, Jacoby lo expresó muy bien: “El problema no es la preferencia por el pluralismo, sino su culto. El fetichismo sabotea una inspección sobria de la realidad al satisfacer el amor estadounidense por la cantidad. Tras la jerga del pluralismo subyace la idea de que más es mejor: más cosas, objetos, coches y culturas”. Y desde luego, no siempre más es mejor. Y no siempre la variedad es la mejor opción. ¿Deberíamos, en nombre de la diversidad cultural, fomentar prácticas crueles, negándonos a criticarlas por respeto a la otredad? ¿Y qué clase de respeto es ese que se niega al diálogo franco? Pluralismo y diversidad son conceptos tan ambiguos y problemáticos como cualquier otro. Demandan una inspección crítica sobria e informada, no la adulación ingenua y despistada.

The end of Utopia contiene un lúcido reconocimiento de un estado de situación, con un talante de resistencia al mismo carente de toda ingenuidad. Su piedra basal, en cierto modo, es una defensa inteligente, informada y sosegada de la dimensión utópica, entendida de manera acotada y realista: la posibilidad de un orden social distinto y mejor que el actualmente existente. Pero, ante todo, explora las consecuencias que se siguen de la pérdida del horizonte utópico. No se trata, para Jacoby, de creer ingenuamente en utopías irrealizables, quimeras. Más bien al contrario: Jacoby no contrapone dimensión utópica y realismo. Pero, sintomáticamente, ese mismo realismo le permite ver que quienes en nombre del realismo o del pragmatismo renuncian a todo horizonte utópico, pagan elevados precios intelectuales y políticos. En particular, una gran miopía. La miopía –que a veces deviene pura y simple ceguera– del especialista que se concentra en lo suyo, deviene experto apolítico (o, si interviene políticamente, lo hace como propagandista acrítico de las «verdades» del momento), que sabe cada vez más de cada vez menos, mutilando muchas facetas y aptitudes humanas. La restitución de la utopía quizá no sea suficiente para acabar con el estrecho ensimismamiento que hoy campea a sus anchas en el mundo académico. Pero cierta dosis de utopía es indudablemente necesaria para curar, al menos en parte, el reduccionismo intelectual.

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Sin embargo, los problemas más importantes exceden a esas tormentas en un vaso de agua que son las discusiones académicas. Se trata de problemas que tienen un enorme y acuciante estado público. Pluralismo y multiculturalidad, otrora conceptos acuñados y discutidos por especialistas, han devenido en santo y seña políticos a los que el pensamiento progresista se aferra como a un clavo ardiendo. “Tolerancia” tampoco es un concepto inocente, por mucho que lo parezca y por mucha buena prensa que tenga a su favor. Slavoj Žižek escribió un libro tan inteligente como provocador al respecto, pero lo esencial ya lo había dicho mucho antes la antropóloga argentina Dolores Juliano, cuando en una conferencia de 1994 titulada “Universal/particular: un falso dilema”, afirmó que la tolerancia “implica una posición de poder: toleramos aquello que podríamos no aceptar, es decir, tolera el que puede”2. En lugar de tolerancia, pues, habría que apuntar a un horizonte de encuentro cultural que parta, necesariamente, de una concepción problemática de la cultura. Es decir, que entienda a esta no como una entidad cerrada de valores y costumbres, tan completa como homogéneamente compartida por quienes se identifican con ella, sino como modos de vida en transformación, sin contornos fijos, y atravesados por contradicciones y conflictos. Hoy se habla mucho de interculturalidad, pero no está claro que alguien sepa bien qué significa. Y más bien suele ser vista –en este mundo en el que la “apropiación cultural” ha devenido casi un crimen y en el que las personas se comportan como personificaciones de “esencias culturales”– como un mero colocar, una al lado de la otra, como mercancías exóticas en un bazar babélico, supuestas culturas tan acabadas como distantes una de otra. Algo que no resiste la menor inspección crítica: las identidades múltiples, porosas, cambiantes y disputadas son el alfa y omega de la cultura. Por lo demás, tras la fachada de la diversidad cultural, lo que proliferan son, más bien, identidades basadas casi siempre en el culto de las pequeñas diferencias. Lo que hoy se desarrolla con más fuerza es una fuerte uniformidad cultural globalizada, que da lugar a refugios identitarios esencialistas para afrontar los vendavales del capitalismo neoliberal. El problema es que estos refugios son como casitas de cartón en medio de la tormenta.

Tampoco la bien amada “felicidad” es capaz de soportar el peso que se coloca sobre ella. Quien haya leído el inquietante libro de Edgar Cabanas y Eva Illouz, Happycracia. Cómo la ciencia y la industria de la felicidad controlan nuestras vidas, bien podría verse tentado de buscar un arma al escuchar la palabra “felicidad”. Desde luego que, a veces, es muy bueno sentirse feliz. Pero no siempre. Si alguien se siente feliz por haber dejado sin empleo a miles de trabajadores y trabajadoras deberíamos hacernos unas cuantas preguntas. El problema no es tanto la felicidad en sí, cuanto las formas ideológicas que la misma adopta en la actualidad. Para empezar, la felicidad ha devenido un imperativo. La sociedad que proclama en su bandera el irrestricto derecho individual a “seguir tu propio sueño”, ha conseguido la formidable proeza de que la vida sea una pesadilla para la mayoría de las personas. Anhelando la felicidad, la mayoría es infeliz. Y esto es lo que cabía esperar que sucediera, porque aspirar a una felicidad permanente es una idea tan absurda como pretender un orgasmo indefinido: nada más parecido a un infierno. La sensación de felicidad es ciertamente placentera, pero lo es, en buena medida, porque no es permanente, porque ocurre sólo a veces. Además, cuando ocurre, suele ser debido a que no se la buscó expresamente. Cuando la buscamos de manera obsesiva, tal y como nos conmina a hacer la moderna industria de la felicidad –tan bien estudiada por Cabanas e Illouz–, se nos hace tan inalcanzable como un espejismo. La felicidad, en fin, es significada en nuestros tiempos en términos intrínsecamente individuales. Es lo opuesto a cualquier proyecto colectivo. Ser feliz es el imperativo de una sociedad que ha renunciado a que ella misma, y los individuos que la componen, sean justos, libres e iguales en derechos. La felicidad autonomizada y absolutizada es el norte que se nos fija una vez que hemos renunciado a los sueños de liberación.

El pensamiento «progresista», que siempre fue problemático y nunca revolucionario, hoy en día ha devenido el mejor puntal político-ideológico del capitalismo posmoderno. Sus lógicas más profundas entroncan perfectamente con el individualismo consumista, ensimismado, tribal e identitario del capitalismo neoliberal. Los «progresistas» anhelan un progreso que, en buena medida, ha dejado de ser tal (en los términos, discutibles, por lo demás, en los que se lo concebía tradicionalmente), y no hace más que marchar tras los espejitos de colores que el capitalismo digital presenta como avances inenarrables. En nombre de la rapidez y la comodidad el pensamiento «progresista» se vuelve apologista del desarrollo capitalista, por mucho que no lo quiera reconocer. El anhelo de seguridad, ese sentimiento tan políticamente reaccionario como humanamente comprensible, aniquila cada día más al espíritu de la libertad. Lo que se vivió durante la pandemia es una prueba indesmentible de esto. De golpe y porrazo, los adalides de la diversidad asumieron la más estricta y homogénea de las imposiciones: encierro, restricciones y vacunas para todos y todas. No hubo tolerancia ni comprensión intercultural para las salvajes tribus de los «negacionistas», los «antivacunas» o «la ciencia crítica» (pero en serio). Los relativistas posmodernos se plegaron al cientificismo más rancio y, tan despistadamente como casi siempre, confundieron ciencia con religión (sólo que ahora esa ciencia-religión debía ser obedecida, no deconstruida). ¡Tanto posestructuralismo y tanto “giro lingüístico” para echarse de la noche a la mañana en los brazos del más crudo de los biologicismos! ¡Ay!3

Pero la desmesurada y equivocada –profundamente equivocada– reacción social y política ante la emergencia de un nuevo virus no fue un rayo en cielo sereno. El huevo de la serpiente se venía incubando desde hacía mucho tiempo. Tras la quimera burguesa de la comodidad y la seguridad, se estaba construyendo –y se construye día tras día– una oprobiosa sociedad de control. Las nuevas tecnologías digitales facilitan una tendencia cuyas raíces son mucho más robustas y profundas. Cuánta razón tenía Bernard Charbonneau cuando, tan tempranamente como en 1937, declaró: “La síntesis entre una libertad indefinidamente aumentada y un confort indefinidamente aumentado es una utopía (irrealizable)”. Tras el señuelo del confort, las sociedades capitalistas han derruido las democracias allí donde algo parecido existía, han convertido a las personas en esclavas del crédito y del mercado, han generalizado la alienación y la cosificación. Y todo con el acompañamiento despistado de un posmodernismo empeñado en ignorar el ojo de la tormenta de la sociedad actual, y en proponer remedios que, cuando las papas quemen de veras, pueden ser mucho peores que la enfermedad. Las múltiples formas de “discriminación positiva”, por ejemplo (presentadas siempre como encomiable reparación de alguna injusticia), entronca, pese a las apariencias izquierdistas, mucho mejor con el neoliberalismo y con la sociedad de consumo que con el legado de la ilustración y del socialismo. Lo mismo se podría decir de la “cultura de la cancelación” y de la “corrección política”: tras una fachada izquierdista, subyace un duro núcleo derechista.

Cuando las cosas se pongan verdaderamente fuleras, cuando la crisis energética hacia la que nos encaminamos raudamente estalle en nuestras caras, cuando los efectos del cambio climático alcancen magnitudes desconocidas, cuando la contaminación ambiental vuelva inhabitables porciones crecientes del planeta, cuando la escasez facilite la “guerra de todos y todas contra todos y todas”, entonces vamos a ver en qué deviene el progresismo identitario, individualista y multicultural. Quizá devenga en algo parecido al fascismo, en nombre del antifascismo. Karl Amery ya nos lo alertó en ese libro tan inquietante publicado en el año 2000: Auschwitz: ¿comienza el siglo XXI? Hitler como precursor. Porque, por muy relativistas que nos pensemos, cuando lo que esté en juego sea la supervivencia, sin una utopía universalista todos devendremos criminales que defienden a su propia tribu a expensas de las demás. Y como van las cosas, más temprano que tarde habrá que tomar difíciles decisiones. Aunque las formas puedan cambiar, convendrá mantener la guardia en alto ante las mascaradas de la ideología. Desconfiemos de los discursos emocionales; prefiramos los argumentos claros. Sospechemos de las palabras bonitas; es mejor el lenguaje franco. Aunque a veces la verdad duela.

 

NOTAS

1 Russell Jacoby, The End Of Utopia: Politics and Culture in an Age of Apathy, Nueva York, Basic Books, 1999 (la traducción es nuestra, igual que la de las próximas citas de Jacoby, todas extraídas de la referida obra). Dentro de algún tiempo, publicaremos en Kalewche un artículo de mi autoría sobre la obra y el pensamiento de este ensayista norteamericano, un intelectual de izquierda muy notable, pero poco y nada conocido en el mundo de habla castellana, en gran parte debido a que sus libros no han sido aún traducidos del inglés al español.
2 La autora publicó luego su conferencia en el libro de R. Bayardo y M. Lacarrieu (comps.), Globalización e identidad cultural, Bs. As., CICCUS, 1997, disponible en https://cazembes.files.wordpress.com/2015/03/juliano-d-universal-particular-un-falso-dilema.pdf.
3 El público de Kalewche ya está familiarizado con nuestro abordaje crítico de la gestión pandémica. Pero ante eventuales nuevos lectores, podemos remitir a José Ramón Loayssa y Ariel Petruccelli, Una pandemia sin ciencia ni ética, España, Ed. El Salmón, 2022; así como a todos los artículos de nuestro semanario que figuran aquí, la mayoría de los cuales fueron publicados en Escorbuto, nuestra sección de salud.

China: economía zombi

Por Ho-Fung Hung

A principios de la década de 2010, el economista Justin Lin Yifu, ex-director del Banco Mundial vinculado al gobierno chino, predijo que la economía de China tendría al menos dos décadas más de crecimiento por encima del 8 %. Calculó que, dado que el ingreso per cápita del país en ese momento era aproximadamente del mismo nivel que el de Japón en la década de 1950 y el de Corea del Sur y Taiwán en la década de 1970, no había razón alguna para que China no pudiera replicar los éxitos anteriores de estos otros estados de Asia oriental. El optimismo de Lin fue repetido por los comentaristas occidentales. The Economist proyectó que China se convertiría en la economía más grande del mundo para 2018, superando a Estados Unidos. Otros fantaseaban con que el Partido Comunista se embarcaría en un ambicioso programa de liberalización política. En el New York Times Nicholas Kristof escribió en 2013 que Xi “encabezaría un resurgimiento de la reforma económica, y probablemente también cierta relajación política”. El cuerpo de Mao será sacado de la plaza de Tiananmen bajo su mandato. Liu Xiaobo, el escritor ganador del Premio Nobel de la Paz, será liberado de prisión’. El politólogo Edward Steinfeld también argumentó en 2010 que la aceptación de la globalización por parte de China impulsaría un proceso de «autoritarismo auto-obsolescente» similar al de Taiwán en las décadas de 1980 y 1990.

Diez años después, la ingenuidad de estos pronósticos es evidente. Incluso antes de la aparición de la COVID-19, la economía china se había desacelerado y entró en una crisis de deuda interna, visible en el colapso de importantes promotores inmobiliarios como Evergrande. Después de que Beijing levantase todas las restricciones pandémicas a fines de 2022, el repunte económico ampliamente esperado no se materializó. El desempleo juvenil se disparó por encima del 20%, superando al de todas las demás naciones del G-7 (otra estimación lo sitúa por encima del 45%). Los datos sobre comercio, precios, manufactura y crecimiento del PIB apuntan a condiciones de deterioro, una tendencia que el estímulo fiscal y monetario no ha podido revertir.  The Economist ahora afirma que es posible que China nunca alcance a los EEUU, y se reconoce universalmente que Xi no es un liberal, ya que ha redoblado la intervención estatal en el sector privado y las empresas extranjeras mientras silencia las voces disidentes (incluidas las que anteriormente habían sido toleradas por el Partido).

Sería un error pensar que factores externos han alterado radicalmente las perspectivas de China. Más bien, el declive gradual del país comenzó hace más de una década. Aquellos que analizaron de cerca los datos, más allá de los bulliciosos distritos comerciales y los llamativos desarrollos de edificios, detectaron este malestar económico ya en 2008. Entonces escribí que China estaba entrando en una crisis de sobreacumulación típica. Su floreciente sector exportador había acumulado una enorme cantidad de reservas de divisas desde mediados de la década de 1990. En su sistema financiero cerrado, los exportadores deben entregar sus ganancias extranjeras al banco central, que crea el equivalente en RMB para absorber las divisas extranjeras. Esto condujo a la rápida expansión de la liquidez en RMB en la economía, principalmente en forma de préstamos bancarios. Porque el sistema bancario está estrictamente controlado por el partido-estado, con empresas estatales o relacionadas con el estado que sirven como feudos y vacas lecheras de las familias de élite: el sector estatal disfrutó de un acceso privilegiado a los préstamos bancarios estatales, que se utilizaron para impulsar una ola de inversiones. El resultado fue un aumento del empleo, un auge económico temporal y localizado y unas ganancias inesperadas para la élite. Pero esta dinámica también dejó atrás proyectos de construcción redundantes y poco rentables: apartamentos vacíos, aeropuertos infrautilizados, plantas de carbón y acerías excesivas. Eso, a su vez, resultó en una caída de las ganancias, una desaceleración del crecimiento y un empeoramiento del endeudamiento en los principales sectores de la economía.

A lo largo de la década de 2010, el partido-estado realizó periódicamente nuevos préstamos en un intento por detener la desaceleración. Pero muchas empresas simplemente aprovecharon los préstamos bancarios fáciles para refinanciar su deuda existente sin agregar nuevos gastos o inversiones a la economía. Estas empresas eventualmente se convirtieron en adictos a los préstamos; y como con cualquier adicción, se necesitaban dosis crecientes para generar efectos decrecientes. Con el tiempo, la economía perdió su dinamismo a medida que las empresas zombis se mantenían vivas solo con la deuda: un caso clásico de ‘recesión de balance’ que sacudió a Japón después de que terminó su auge a principios de la década de 1990. Sin embargo, justo cuando estos problemas se volvieron cada vez más claros para los expertos a principios de la década de 2010, fueron censurados en los medios oficiales, lo que amplificó la evaluación optimista de Lin. Mientras tanto, en el mundo occidental, una red de banqueros y ejecutivos corporativos de Wall Street tenía motivos para suprimir análisis más escépticos, ya que seguían lucrandose atrayendo inversores a China. La ilusión de un crecimiento ilimitado a alta velocidad fue la consigna en el mismo momento en que la economía entró en su crisis más grave desde el comienzo de la era de la reforma del mercado.

Pekín sabe desde hace mucho tiempo lo que debe hacerse para paliar esta crisis. Un paso obvio sería iniciar una reforma redistributiva para aumentar los ingresos de los hogares y, por lo tanto, el consumo de los hogares, que, como porcentaje del PIB, se encuentra entre los más bajos del mundo. Desde finales de los 90, ha habido llamamientos para reequilibrar la economía china a favor de un modelo de crecimiento más sostenible, reduciendo su dependencia de las exportaciones y la inversión en activos fijos como la construcción de infraestructura. Esto condujo a algunas políticas reformistas y redistributivas bajo el gobierno de Hu Jintao y Wen Jiabao de 2003–13, como la Nueva Ley de Contratos Laborales, la abolición del impuesto agrícola y la redirección de la inversión gubernamental a las regiones rurales del interior. Pero el peso de los intereses creados (empresas estatales, así como los gobiernos locales que prosperan con los contratos de construcción y los préstamos bancarios estatales que alimentan esos proyectos), y la impotencia de los grupos sociales que se beneficiarían de tal política de reequilibrio (obreros, campesinos y hogares de clase media), hizo que el reformismo no arraigara. . Los logros mínimos en la reducción de la desigualdad en el período Hu-Wen se revirtieron debidamente después de mediados de la década de 2010. Más recientemente, Xi ha dejado meridianamente claro que su ‘programa de prosperidad común’ no es un retorno al igualitarismo de la era de Mao, ni siquiera una restauración del bienestarismo. Es, más bien, una afirmación del papel paternalista del estado frente al capital: aumentar su presencia en los sectores de tecnología e inmobiliario, y alinear el espíritu empresarial privado con los intereses más amplios de la nación.

El partido-estado se ha estado preparando para las repercusiones sociales y políticas de esta terrible situación. En los discursos políticos oficiales, ‘seguridad’ se ha convertido en la palabra más pronunciada, eclipsando a ‘economía’. El liderazgo actual cree que puede sobrevivir a una recesión económica reforzando su control sobre la sociedad, erradicando las facciones de élite autónomas y adoptando una postura más asertiva en el escenario internacional en medio de una creciente tensión geopolítica, incluso si tales medidas sirven para agravar sus problemas de desarrollo. Esto ayuda a explicar la abolición de los límites del mandato presidencial en 2018, la centralización del poder en manos de Xi, la incesante campaña para erradicar las facciones del Partido en nombre de la lucha contra la corrupción, la construcción de un estado de vigilancia cada vez mayor y el cambio de los pilares de la legitimación estatal: más allá de los efectos del crecimiento económico y hacia el fervor nacionalista. El actual debilitamiento de la economía y el endurecimiento del autoritarismo no son tendencias fácilmente reversibles. Son, de hecho, el resultado lógico del desarrollo desigual y la acumulación de capital de China durante las últimas cuatro décadas. Esto significa que están aquí para quedarse.

Ho-Fung Hung
Profesor de Economía Política en la Universidad John Hopkins. Es autor de The China Boom: Why China Will Not Rule the World (Columbia University Press, 2018) y de Clash of Empires: From «Chimerica» to the «New Cold War» (Cambridge University Press, 2022), entre otros libros.

Fuente: https://www.europe-solidaire.org/spip.php?article67402

El coste de la vida y las ganancias

Por Michael Roberts

El último informe de empleo de la OCDE es una verdadera revelación sobre la crisis del coste de la vida y sobre si han sido los aumentos de los salarios o los aumentos de las ganancias los que más han contribuido al aumento de la inflación. En cuanto a los salarios, según la OCDE los salarios reales han caído un promedio del 3,8 % en el último año en la OCDE. «Los mercados de trabajo han subido los salarios nominales, pero menos que la inflación, lo que ha llevado a una caída de los salarios reales en casi todas las industrias y en los países de la OCDE».

Las caídas varían considerablemente para cada país de la OCDE. Las mayores caídas han sido en Escandinavia y Europa del Este, donde los precios de la energía aumentaron más por la pérdida del petróleo y gas rusos, mientras que la caída en EEUU es una de las más bajas, ya que los precios de la energía, aunque han subido, no se han disparado tanto. Europa ha tenido que cambiar su aprovisionamiento de energía rusa a través de gasoductos al mucho más caro gas natural líquido (GNL) mediante transporte marítimo.

El estudio de la OCDE también revela en detalle hasta que punto y cuánto del aumento de las tasas de inflación desde el comienzo de la pandemia del COVID hasta ahora se debe a los salarios y las ganancias.

Parece que, en el promedio (no ponderado) de toda la OCDE, las ganancias por unidad de producción aumentaron alrededor del 22 % desde finales de 2019 hasta el primer trimestre de 2023, mientras que los salarios por unidad de producción aumentaron alrededor del 16 %. En algunos países, el papel de las ganancias en el aumento de los precios fue mucho mayor en comparación con los salarios: en Suecia, el 27% de las ganancias aumentan contra el 9% de los salarios, en Alemania, el 24% contra el 10%; en Austria el 23% contra el 10%.

El mayor aumento de las ganancias durante la espiral inflacionista fue en Hungría, con más del 60 %, seguida por los estados de Europa del Este, con más del 30 %. Los aumentos salariales y de beneficios por unidad de producción en los EEUU fueron aproximadamente iguales, del 14 % cada uno. Solo Portugal vio una contribución significativamente mayor de los salarios por unidad de producción (18 %) que de las ganancias (9%).

La OCDE está de acuerdo conmigo y con muchos otros en que el aumento de la inflación se inició por el aumento de los precios de los productos básicos y la energía causado por los cortes en la cadena de suministros después del final de la pandemia y que se han agravado con la invasión rusa de Ucrania.

Como dice la OCDE: «El aumento inicial de la inflación fue importado en gran medida en muchos países de la OCDE e impulsado por los precios de los productos básicos y la energía. Sin embargo, en el transcurso de 2022, la inflación amplió sus causas, con costes más altos que se transfieren cada vez más a los precios de los bienes y servicios nacionales».

No fue causada por aumentos salariales, que nunca pudieron mantener el crecimiento de la espiral de la inflación. Una vez más, según la OCDE: «La evidencia no ofrece indicios de señales de una espiral de precios-salarios hasta ahora. El crecimiento nominal se ha recuperado, pero no muestra señales claras de una aceleración significativa en todos los países. La brecha con la inflación parece estar disminuyendo en los últimos meses, principalmente debido a una lenta disminución de la inflación, pero la erosión de los salarios reales aún no se ha detenido en la gran mayoría de los países de la OCDE».

De hecho, los aumentos de las ganancias fueron un factor mucho mayor de impulso del aumento de la inflación. Las conclusiones del informe son claras: en primer lugar, los salarios reales promedio (es decir, después de la inflación) han caído en todo el mundo capitalista desarrollado en los últimos tres años; de hecho, la caída más grande y más larga en al menos 50 años. Y en segundo lugar, el principal contribuyente al aumento de los precios de los bienes y servicios durante este período ha sido el aumento de los beneficios por unidad de producción, no de los salarios, particularmente en la zona del euro. «En la zona del euro, la contribución de los beneficios ha sido particularmente grande, lo que representa la mayor parte del aumento de los precios nacionales en la segunda mitad de 2022 y el primer trimestre de 2023». En cuanto a los EEUU, la OCDE considera que: «con mercados laborales particularmente ajustados, los salarios generalmente han contribuido a los aumentos de los precios internos más que las ganancias en los últimos trimestres». Pero «la reciente contribución de los márgenes de beneficio fue mucho mayor que en los años anteriores a la crisis, pero ha disminuido en los trimestres más recientes».

Los datos de Europa y Australia muestran que el sólido rendimiento de las ganancias en 2022 no se limitó al sector energético. En el año hasta el primer trimestre de 2023, en Europa, las ganancias por unidad aumentaron más que los costes laborales por unidad en la manufactura, la construcción y las finanzas, y crecieron al mismo ritmo que el coste laboral por unidad en «alojamiento, alimentos y transporte». Del mismo modo, las ganancias por unidad aumentaron más que los costes laborales por unidad en varios sectores de Australia, incluyendo «alojamiento y alimentos», manufactura, comercio y transporte.

Por lo tanto, ¿para reducir las tasas de inflación, las empresas deberían reducir los aumentos de beneficios? Tal vez no, dice la OCDE porque «la rentabilidad de las firmas puede quedar socavada a corto plazo por una caída en la demanda debido al endurecimiento de la política monetaria y la erosión del poder adquisitivo. En este contexto, es más probable que el aumento de los costes laborales se traduzca en una reducción de la demanda de mano de obra y posibles pérdidas de empleo. En general, si bien la evidencia sugiere que hay margen para que los beneficios puedan absorber algunos ajustes en los salarios en varios sectores y países, es probable que el margen de maniobra exacto varíe según los sectores y el tipo de empresas».

En otras palabras, tratar de reducir los aumentos de precios restringiendo los aumentos de beneficios al tiempo que se permite que los aumentos salariales de los trabajadores se pongan al día podría causar una crisis en la medida que los empleadores reducen su fuerza de trabajo para detener el aumento de los costes laborales. Eso significaría un aumento del desempleo. Porque eso es lo que sucede en un sistema de producción impulsado por los beneficios.

Entonces, ¿cuál es la respuesta para que haya crecimiento económico sin que la inflación se acelere? La OCDE dice: «A largo plazo, las ganancias salariales reales sostenidas solo se pueden garantizar a través de un crecimiento sostenido de la productividad». Los países de la OCDE necesitan «aprovechar al máximo las oportunidades que ofrecen los nuevos desarrollos tecnológicos, como la Inteligencia Artificial». Hasta ahora, no hay señales de ello.

Todo Walter Benjamin

Hace 80 años, Walter Benjamin se suicidaba en la localidad de Portbou, en un viaje en el que buscaba escapar del nazismo y llegar a Estados Unidos. Hoy no es necesario «rescatar» al filósofo alemán, que es publicado y leído en diversas latitudes e idiomas. Su figura se ha vuelto un símbolo de época. Y fue esa misma época la que motivó en Benjamin una filosofía de la historia que puede leerse como un compendio filosófico del conjunto de su obra.

Walter Benjamin – Cuadros de un pensamiento. https://drive.google.com/file/d/1VoHTspcj76YqQC68y0oum64XgrPux6Hp/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Discursos interrumpidos I. Filosofía del arte y de la historia. https://drive.google.com/file/d/1GRySzFraxSLHKl7EaYOGc7bFFdHYqw0o/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El París del segundo imperio en Baudelaire. https://drive.google.com/file/d/1c98vq1zPalO0pgFT4QhNN0j4brYj9UO2/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Brecht. Ensayos y conversaciones. https://drive.google.com/file/d/1vaVxaxhoL8WdJT-FMf9X14uiLXIAJJxw/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Calle de sentido único. https://drive.google.com/file/d/1jcg_15N3-zbQDzxMfbrhpjrMnZmC2u1-/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Cartas de la época de Ibiza. (Versión de Germán Cano). https://drive.google.com/file/d/1lVK7FSK2vFKbsuD0mj7JfzjYC4rFq6cK/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Conceptos de filosofía de la historia. https://drive.google.com/file/d/1NTAutctYxmyJNJzxly7-kGjIJGCVEi9E/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Crisis de la novela. Sobre «Berlín Alexanderplatz» de Doblin. https://drive.google.com/file/d/1N2yn0xHMjBlaTElwdQVDZ8wzqiXXMLPs/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Es necesario recuperar la historia de los vencidos para redimir su sufrimiento y transformar el presente. (Colección Aprender a Pensar). https://drive.google.com/file/d/1OtdM3zXWcSryS6UiNUYhlurai5hmdUnH/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Atlas. Walter Benjamin. Constelaciones. (Consorcio del Círculo de Bellas Artes). https://drive.google.com/file/d/1kweeWEAdjSFjRRrIS-W7MGhWLtBRu8Qs/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Desembalando mi biblioteca. https://drive.google.com/file/d/149u1En0xMmtnFOwjVBov52yV-PKWv9u-/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Desembalo mi biblioteca. El arte de coleccionar. https://drive.google.com/file/d/1JpzUZjrjxpWNM07mxkKKviagnorysAH9/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Detective y régimen de la sospecha. https://drive.google.com/file/d/1N7emzNnno29mL89NrJi60kBNS9mq8hxM/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Diario de Moscú. https://drive.google.com/file/d/1si2Nx5JHEIqtboSSh04cwf7NAoC22Lct/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Diario de Moscúhttps://drive.google.com/file/d/1KZlpA2bxZqLxnJjikjztTI7WWgOgajFO/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Dirección única. https://drive.google.com/file/d/1KX-mWGS_U6Ul4HCzd-6OKEP1XkaI-lqI/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Dirección única. https://drive.google.com/file/d/1JhGx7KUrGpStZzTHXpAeuM1KBPuVCpHA/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Dirección única. https://drive.google.com/file/d/1LfBL9kRx2-Y7YOtKkoGgT5P1rYU18HB4/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Doctrine of the Similar (1933). https://drive.google.com/file/d/13AdgkEYbiDNrRoIcADS52OBUtImyVEjE/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Documentos de cultura. Documentos de barbárie. https://drive.google.com/file/d/1JAkb2ddx6Yjht1zmADaxmKe6UYCl5rGi/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Dos ensayos sobre Goethe. https://drive.google.com/file/d/1GszZKlecUSqDwoKYraCpP7pYVBr5qnM2/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Dos ensayos sobre Goethe. https://drive.google.com/file/d/1LdF3fQQhk609OcWB60Dcw39d7f7LFTLx/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Dos iluminaciones sobre Kafka. https://drive.google.com/file/d/1HmSnaDaOwHIRTmEoqVZu1QQNc39724L2/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El autor como productor. https://drive.google.com/file/d/168bV1Pe19XGzyqUKW1pBnUXY6Gg_pJVM/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El autor como productor. https://drive.google.com/file/d/1JolW8IxB9_fDnVspWuTJycznd2Clooi6/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El autor como productor. https://drive.google.com/file/d/1Ktof0qJSDUMES_NMnCX3r8w3eUzpuvJ6/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El capitalismo como religión. https://drive.google.com/file/d/1tfMeRWm5xHkHGF09fTHZTo9qCiky8UE1/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El carácter destructivo. https://drive.google.com/file/d/1j9d-SqrawkN5NofiZLtEcZnmvn0EW6_F/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El concepto de crítica de arte en el romanticismo alemán. https://drive.google.com/file/d/1JUZz1y_DNu-AuiPgbvVVXyncXVp2iG1x/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El Fláneur. https://drive.google.com/file/d/1nOxKQ_pcghHxQOrklphmIdqojQBWMnQV/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El narrador. https://drive.google.com/file/d/1dbnEanvZX_gDyvy48hysu1nouYsOKlbW/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El narrador. https://drive.google.com/file/d/1LBsVW7ztG3l3hJpdZuqv3PYkbd2tHTKi/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El narrador. https://drive.google.com/file/d/1MtsfdOXNb24AJseEMRbC7vaQUsYG39ek/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El origen del Trauerspiel alemán. https://drive.google.com/file/d/1Fm349_MF1iPMWNA8qri8MoqQJWLgKaLr/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El origen del drama barroco alemán. https://drive.google.com/file/d/1-wTvH0rtWSV-FPxq_1xzUMVkDhczxmrT/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El París de Baudelaire. https://drive.google.com/file/d/1U9LApXTikjMRzyEeJyFmCDNO-NdZ6qSx/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El París de Baudelaire. https://drive.google.com/file/d/1KXXnVyxOQteHQ1WJyFUnFPmdJCoQe7Dx/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El París de Baudelaire. https://drive.google.com/file/d/1LXTrql6c9fC9RGU8SFWV1OlYJaqBIxXA/view?usp=sharing

Walter Benjamin – El surrealismo, la última instantánea de la inteligencia europea. https://drive.google.com/file/d/13T9yPE8CHzL9S5C4Zfq5KJAf_GO8I72x/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Ensaios reunidos: escritos sobre Goethe. https://drive.google.com/file/d/1MhB0aIG50_cx8kugjcJ1EmgjzF7wmnZK/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Ensayos escogidos. (Selección y traducción: H. A. Murena). https://drive.google.com/file/d/1jEEx9vzu0dQGn8XMJP0B8Q

Walter Benjamin – Escritos sobre hachís. https://drive.google.com/file/d/1Pq4rYetS19iGlXkCtOfpKZVk0E2Q5ECl/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Escritos. La literatura infantil, los niños y los jóvenes. https://drive.google.com/file/d/1HMFNCUCrYhoXiQQQtgYrObZ-gtfaEWok/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Experiencia y pobreza. https://drive.google.com/file/d/1C5I7NKFc8xBb8O-z6_-w0q45Xn_VSOs7/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Franz Kafka. https://drive.google.com/file/d/1BAmsOeOjwA_d1YoF8ONDzVjqO8SKLjHd/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Haschisch. https://drive.google.com/file/d/1jQ4pagNqxCmkHCt0lwmCG-X4GXOpzEJL/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Haschisch. https://drive.google.com/file/d/1J6f0M8MBmVrYKu3XMjxfLzibJYOdyeg9/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Historias desde la soledad y otras narraciones. https://drive.google.com/file/d/1Xa0wFOgFcrn_p58DRXmD0bN_nQR8aGh6/view?usp=drivesdk

Walter Benjamin – Historias verdaderas de perros. https://drive.google.com/file/d/1YZt-vlr1tAd_plFFb_t1LR5YmQI9YDC2/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Illuminations. https://drive.google.com/file/d/1qna8h8_b8otenVXdA8Po11xA0UfcNmwI/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Iluminaciones II. Baudelaire. Poesía y Capitalismo. https://drive.google.com/file/d/1wfL6KPvfHm5gbYooJZ8F6YquojXcGLvN/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Iluminaciones II. Baudelaire. Poesía y Capitalismo. https://drive.google.com/file/d/1K0BQO-ukyewWp5_AVVmnbysjItGHRtBG/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Iluminaciones IV. Para una crítica de la violencia y otros ensayos. https://drive.google.com/file/d/1Ti9W4b4fjrS1n-rI-sNIBU3SQEw1P5fz/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Iluminaciones. https://drive.google.com/file/d/1olkqcjycQSUSDLJATw2CTKi-Khr0SsYD/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Infancia en Berlín hacia 1900. https://drive.google.com/file/d/1XjVl2jlXVzRHuOIEaAqMwiQenVjr4Crn/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Infancia en Berlín hacia 1900. https://drive.google.com/file/d/1LJBHsNIsEYU_KJg7mMv8HW8SDck93fU9/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Informe de 1940 sobre la situación literaria francesa. https://drive.google.com/file/d/1cCL5UUrKhtHU1oVhvC-xadYY4qnbByrV/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Juguetes. https://drive.google.com/file/d/1DllLql0TeKnMPpJb3IAY7gh263jco5hJ/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Juicios a las brujas y otras catástrofeshttps://drive.google.com/file/d/1q_zM-MoB0V3V3v2mgNvR4GQM077MDu-4/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Junto a la chimenea. https://drive.google.com/file/d/1wy1mTfU_-qscpQx0Jalw-s6svUYm9CJK/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Kafka. https://drive.google.com/file/d/1I55Q_TvvZribAKUPcSLwXdt37-9y5C9-/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La dialéctica en suspenso. Fragmentos sobre historia. (Traducción, introducción, notas e índices de Pablo Oyarzún Robles). https://drive.google.com/file/d/1xdcXDaz69NLrgrxNQIOviX8qzsA3fNMS/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. https://drive.google.com/file/d/1JdzPv3R8pY66gRD6O4cHFOwZ-H8mKFyD/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La obra de arte en la época de su reproductibilidad mecánica. https://drive.google.com/file/d/1JsFT0Sgs6Uc7JpazXDhXRoonevbaLkqo/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. https://drive.google.com/file/d/16MFOjURbhL03ZLcImKpm2Z765I6mq1Ci/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. https://drive.google.com/file/d/1JSx-gxjtAShGDJOlvMkHw4543yVlUzwD/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La tarea del traductor. https://drive.google.com/file/d/1GkAZBTGBk6WLwr6ihuZDVFr_lc0r_xAf/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La tarea del traductor. https://drive.google.com/file/d/1LMSyV8ddNKHIcWy8Lk7iAcanYwDiJoSH/view?usp=sharing

Walter Benjamin – La vida de los estudiantes. https://drive.google.com/file/d/1DotyTEyy6UNAPhst63n12n081kBs6tbR/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Libro de los Pasajes. https://drive.google.com/file/d/1ybfA6oXxYqLcnbXzJuJCx02klov8VZr6/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Magia e técnica, arte e política. Ensaios sobre literatura e história da cultura. Obras escolhidas v. 1. https://drive.google.com/file/d/1V201Nj70thbG8sjceGia8h8VYsHme5xo/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Melancolía de izquierdas. Sobre el nuevo libro de poemas de Erich Kästner (1931). https://drive.google.com/file/d/1eLPMX8XUiW7W0ja0zYM8aSMTlcnsA1M0/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Metafísica de la juventud. https://drive.google.com/file/d/1N-S8jArw3ypAygJBPMN5P2A1jJcOKyy9/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Mickey Mouse. https://drive.google.com/file/d/1JZu60Fm0thBckQ6pLl12TtLacogeaxNY/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Notas sobre los cuadros parisinos de Baudelaire. https://drive.google.com/file/d/1LFnHEHBOUCZ47zDgT_XfxtuzGBvXNBNW/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Obras (Libro I, Vol. 1). https://drive.google.com/file/d/1cuB5th46rb5EIGAe4_ZbahVvbPZ_4m2d/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Obras (Libro I, Vol. 2). https://drive.google.com/file/d/1s0XyaU-XZ0W5QSCY3WLzS2ouvsQwwVa5/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Obras (Libro II, Vol. 1). https://drive.google.com/file/d/13t7hzChhhGS7rxunM7eCmVW_lMFQ5sJM/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Obras (Libro IV, Vol. 2). https://drive.google.com/file/d/1iygfcCvdDXyO1hEHVIv51WvsiMqetut6/view?usp=sharing

Walter Benjamin – On the Concept of History. https://drive.google.com/file/d/1tReEGFx0mbOWceBaeAqC-LAVf5mlb7_Z/view?usp=sharing

Walter Benjamin – On photography. https://drive.google.com/file/d/1BmTEcqpS73-CqcfhkQ41tHXppoRz7uQG/view?usp=drivesdk

Walter Benjamin – One way street. https://drive.google.com/file/d/1Blxe0LgTPTDXvxYQBQT-4NbtA2zUggAW/view?usp=drivesdk

Walter Benjamin – Onirokitsch, 1925. Glosa sobre el surrealismo, publicado en “Walter Benjamin y el surrealismo”. https://drive.google.com/file/d/1U4yueStueDIZ-5-9MDyiAVfRdMcuYJRG/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Opere Complete. I «passages» di Parigihttps://drive.google.com/file/d/10yaCnY6fGBr-PfQlrc0T7bUgMGn4DH-6/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Para una crítica de la violenciahttps://drive.google.com/file/d/1xL90ttxooMqtzB8wM3bBvKERziHgZRLT/view?usp=sharing

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Walter Benjamin – Pequeña Historia de la Fotografía. https://drive.google.com/file/d/1zNsInbkcRBuCpBuZywR44wfcOhX28hzF/view?usp=sharing

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Walter Benjamin – Sobre algunos temas en Baudelaire. https://drive.google.com/file/d/1G76FkNC8Bf3iwaHJEG_0CpOCx_tkMO3n/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Sobre el programa de la filosofía venidera. https://drive.google.com/file/d/1v9Ob1BRgPqNLz7wNkkAblk1RZuLQsYhi/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Sobre la fotografía. https://drive.google.com/file/d/12S9RJUF0CHWEY0L0lEUug41EW9IHKEla/view?usp=drivesdk

Walter Benjamin – Sonnette – Sonnets. https://drive.google.com/file/d/1JbylBsK3JSe5DtJ5yL_KJcGfUvzRrmwJ/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Sueños. https://drive.google.com/file/d/1T0vM1GhNThUHSl-r0M5fimM8l8mekfLN/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Tek Yon. https://drive.google.com/file/d/1Nj_i5MXd-8VWTdKcatdc61u9cfDBmU1S/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Tentativas sobre Brecht. https://drive.google.com/file/d/1-Jzs1witIdh7ku0Fi0hRAcdLI3UUcI12/view?usp=drivesdk

Walter Benjamin – Tesis de filosofía de la historia (1940). https://drive.google.com/file/d/1r2ePyHlMZ3nABclTOTMqDNc2v2RWDFut/view?usp=sharing

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Walter Benjamin – The origin of German tragic drama. https://drive.google.com/file/d/15th73KfjWCc4UEh6uXcQYzFI0ceOT7D4/view?usp=sharing

Walter Benjamin – The Storyteller: Reflections on the works of Nikolai Leskov. https://drive.google.com/file/d/1MStfXva9NYLm7LQ6QxQNBivry0PgiVPv/view?usp=sharing

Walter Benjamin – The storyteller essays. https://drive.google.com/file/d/1BfiN5TP_hEBQIQGpWeUi-e3iM88vN–P/view?usp=drivesdk

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Walter Benjamin – The Work of Art in the Age of Its Technological Reproducibility, and Other Writings on Media. https://drive.google.com/file/d/1tBoQ9YriyahTB8sFpsE9vAZaf6B-TvgO/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Una Imagen de Proust. https://drive.google.com/file/d/1dAdamz9KbYdM2wFCNgpgEts1tXo51L8l/view?usp=sharing

Walter Benjamin – Understanding Brecht. https://drive.google.com/file/d/1Nkb9DaruA1bqG7pchZj-y2YaO1sYwZrc/view?usp=sharing

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Adolfo Gilly – Historia a contrapelo. Una constelación. https://drive.google.com/open?id=1SppuN_veQmIXMnSZAn7dVInnFit-PVgi

Alejandro E. Wills Fonseca – Dirección múltiple. El origen de la producción literaria de “Dirección única”. [(Einbahnstraße) de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1XBVuTUUaA3VF88dMt9DIuTu6T6K-bF7y/view?usp=sharing

Álex Chico – Un final para Benjamin Walter. https://drive.google.com/file/d/1bzfis4MbGViEJvSYP8MKxxo-0RH_tlf0/view?usp=sharing

Álvaro Cuadra – Walter Benjamin. Iluminaciones profanas. https://drive.google.com/file/d/1U06m-64qqrW3oYdmNElRQokzENq5gZ6x/view?usp=sharing

Álvaro Cuadra – Walter Benjamin. Ópticas de la modernidad. (versión resumida). (https://drive.google.com/file/d/1H97fZwpRrRZkBF3DiHWyp-ZuXnF8pgcD/view?usp=sharing

Amira Nayelli Baltézar Rezc – La imagen dialéctica en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1HYGN-vn0qwi4w-PaXjLhW7URYkvvBPJl/view?usp=sharing

Ana María Rodríguez Bulla – La historia como caducidad en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1HYGN-vn0qwi4w-PaXjLhW7URYkvvBPJl/view?usp=sharing

Ana Lanfranconi – Walter Benjamin: infancia y politización. https://drive.google.com/file/d/1j4ZP-jvj0rbEww5uCfvZ4IR__oXAD2ML/view?usp=sharing

Anabella Di Pego – En el umbral del post-humanismo. Walter Benjamin y el reino de las criaturas. https://drive.google.com/file/d/1-Pm5IWY2q3n9Dz_nJqX5_r36y-7XzUZX/view?usp=sharing

Andrew Benjamin – Working with Walter Benjamin. Recovering a political philosophy. https://drive.google.com/file/d/1BrTAYxlYAV6lT-JruY9VBqDpQAoV2Gvo/view?usp=drivesdk

Andrew Benjamin y Charles Rice – Walter Benjamin and the architecture of modernity. https://drive.google.com/file/d/14qz97_pfUQGq4xKuWlDSuUzUii7PnjbZ/view?usp=sharing

Antoni J. Colom y Lluís Ballester – Walter Benjamin. Filosofía y pedagogíahttps://drive.google.com/file/d/1K3g_ZGbR48ef1m36sDJHqXHqwzLxqgHn/view?usp=sharing

Beatriz Sarlo – Siete ensayos sobre Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1866meZMrjqiX-6kn8yP9IlYZ-dytuUwm/view?usp=sharing

Bernd Witte – Walter Benjamin: An intellectual biography. https://drive.google.com/file/d/1nEQwWAkAMtTTqfsLUXzND6BzNB6K0i2q/view?usp=sharing

Bernd Witte – Walter Benjamin una biografíahttps://drive.google.com/file/d/1mj020tCH3yNo4uJfyAl_pP6e7iho-5zH/view?usp=sharing

Bolívar Echeverría (comp.) – La mirada del ángel. En torno a las Tesis sobre la historia de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1iZ7orxQyK3aXNybh0fNd_zN1j4y-4lUn/view?usp=drivesdk

Bolívar Echeverría – Una lección sobre Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1UF0U7EA6I43xIOsLgRNxWYq2XsVhXYw8/view?usp=sharing

Cadernos Benjaminianos – Walter Benjamin: Babárie e memória ética. https://drive.google.com/file/d/1IZqGMrHFhbs-I_7e35waG6SA7XkDj3Fe/view?usp=sharing

Cadernos Walter Benjamin – La huelga general proletaria: un camino hacia «el verdadero estado de excepción». (Discusiones teóricas). https://drive.google.com/file/d/1ITyZ_3xlRPacpqiSh7xbYAP5dwYnISH-/view?usp=sharing

Camilo Andrés Fajardo Gómez – Walter Benjamin: El origen de la obra de arte reproducida tecnicamente. https://drive.google.com/file/d/1HPOcjExY0uyzhoPEHDt0P-m3V3rPP1xf/view?usp=sharing

Carlos Taibo – Walter Benjamin. La vida que se cierra. https://drive.google.com/file/d/1GLgftz1NRDL-nAEcnkfzPc99Y81G1GR3/view?usp=sharing

Clara Lima Romero – La reproductibilidad técnica de la obra de arte como fenómeno social. Una interpretación a partir de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1hCCYXbbJh6MnvCixMx4JAt051YjXFbdx/view?usp=sharing

Daniel Chao – Las condiciones del modo de ver en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1H9AMnDmaN8NY4Ra-sKJ_LxhKJU3v4ZAe/view?usp=sharing

Daniel Chiva Sanz – El lenguaje contra la modernidad. https://drive.google.com/file/d/1U99qX5wp7GAoVA_A8gBaRwGqH8AISPJO/view?usp=sharing

Daniel Lesmes – La vida en juego: estética e historia en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1HTR5MC_yFUL7lsPlFbGIFSOBAWxfWuTb/view?usp=sharing

Daniela Szpilbarg y Ezequiel Saferstein – El concepto industria cultural como problema: una mirada desde Adorno, Horkheimer y Benjamín. https://drive.google.com/file/d/1DhOMVhYJDYP3m65ved4aZfW4-VU1rY3Y/view?usp=sharing

Diego Gerzovich – Walter Benjamin y el lenguaje de la técnica. Ensayos de lectura de los textos sobre arte, fotografía y cine de Walter Benjaminhttps://drive.google.com/file/d/1y5ZlsiWplm6uLxhLCc8G-udBYxuAlg4t/view?usp=sharing

Daniel Mourenza – Walter Benjamin, Film and the ‘Anthropological-Materialist’ Project. https://drive.google.com/file/d/1DMEW7WD-xnCD9m8jPqRac9oDvo3fVfmy/view?usp=sharing

David Viñas Piquer – Historia de la crítica literariahttps://drive.google.com/file/d/1zlUB3vDcy9-dLlwVQMhB-wSctMcbiqC2/view?usp=sharing

Eduardo Cadava – Trazos de Luz. Tesis sobre la fotografía de la historia. https://drive.google.com/file/d/1HkezddmKdulDqGgQ42L8w_RIO9vkZ0QO/view?usp=sharing

Eduardo Maura Zorita – Crítica inmanente, alegoría y mito: La teoría crítica del joven Walter Benjamin (1916-1929). https://drive.google.com/file/d/1ISd9xJY0VK32gp3AQFz1gOSz7I4pczve/view?usp=sharing

Eduardo Subirats – Walter Benjamin: de la reproducción técnica al espectáculo. (Revista Estudios). https://drive.google.com/file/d/1mUT86xQNqRg3e3wbZPZmGet4MGswCCDp/view?usp=sharing

Elizabeth Collingwood-Selby – Walter Benjamin: La lengua del exilio. https://drive.google.com/file/d/1WMxGkGiNQobXk08izEed_V7WztYXK3Jw/view?usp=sharing

Enzo Traverso – Cosmópolis. Figuras del exilio judeo-alemán. https://drive.google.com/file/d/1ppjZZgHABnsKPbtGTlwvmO7zaNlijyTA/view?usp=drivesdk

Erich Auerbach & Walter Benjamin – Correspondencia (1935 – 1937). https://drive.google.com/file/d/1qUe7H45Fs9wGYszTDGi-_0hf4qpLTsKb/view?usp=drivesdk

Esther C., Elsa R. B., Eugenio S. y Marianela S. (Editores) – Walter Benjamin. Fragmentos Críticos. https://drive.google.com/file/d/1bh_-EZWu0GMmK4iFaGub-MnDPRjxoK92/view?usp=sharing

Esther Cohen Dabah – Walter Benjamin. Dirección múltiple. https://drive.google.com/file/d/12eLe1j0UBPsW6iIbS_c-WNcedkdRmxCn/view?usp=sharing

Esther Leslie – Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1Xm953kRfMXPlzcNuhdAVFfk6M8WY7_1D/view?usp=sharing

Eugene Lunn – Marxismo y Modernismo. Un estudio histórico de Lukács, Benjamin y Adorno. https://drive.google.com/file/d/1EOKWSd-VN-OtUhO39s60YVn4NYMtUV3y/view?usp=drivesdk

Eva Natalia Fernández – La transformación del aura benjaminiana. Un encuentro con la imagen. https://drive.google.com/file/d/1I7IeTB1i1HO6aAWAasC4F_OYdHhZCmKY/view?usp=sharing

Felipe Eduardo Roco Zúñiga – Lecciones para mirar y ser visto. Walter Benjamin y el concepto de aura. https://drive.google.com/file/d/1Il8zjmJ99iCVQkrHIjm-f8drdN74aoIe/view?usp=sharing

Fernando Bruno – Experiencia y mito en la teoría estética de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1IyxVJKl8AssMpB_zkdpQ6Kxh91YfUlSN/view?usp=sharing

Fernando Cabrera Parra – La utopía del anarquismo en México. Repensar las ideas libertarias a través de imaginarios, experiencias y constelaciones. https://drive.google.com/file/d/1LhBd5PtAwEjABHb7ehBlx1wruP56Hnux/view?usp=sharing

Frances Cannon – Walter Benjamin reimagined: a graphic translation of poetry, prose, aphorisms and dreams. https://drive.google.com/file/d/1Hc0DaK3GovxAt68vVN07quqXHf-CjIon/view?usp=drivesdk

Francisco Naishtat, Enrique G. Gallegos y Zenia Yébenes – Ráfagas de dirección múltiple. Abordajes de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1qorhJvEhU173CezeLDUZvUtR91V_cjMq/view?usp=sharing

Francisco Pérez Porcel – Transformadas de la percepción. Antropología del paisaje en Pasajes de Dani Karavan en Portbou. https://drive.google.com/file/d/1yYHfKETrubZZu0hQRVxgPdX6q5bWNxGe/view?usp=sharing

Florencia Abadi – Conocimiento y redención en la filosofía de Walter Benjaminhttps://drive.google.com/file/d/1SwDCBpmKKQ45w11unJvVyB3uu5n_gwez/view?usp=sharing

Florencia Abadi – Mímesis y terror. https://drive.google.com/file/d/1j0kNvRjSS0QbX7dMhiAUttkhOdoByd7L/view?usp=drivesdk

Fredric Jamenson – The Benjamin Files. https://drive.google.com/file/d/174ZU-v5zLAlenbq-9c9aGcXpRTF_s2fC/view?usp=sharing

Gabriel Amengual – Ruptura de la tradición. Estudios sobre Walter Benjamin y Martin Heideggerhttps://drive.google.com/file/d/1ZFWvIW9-odC18fx9QGPBUv5MWXohGfZv/view?usp=sharing

Garikoitz Gamarra Quintanilla – Trauma de fundación. Ciudad, estética y cine alrededor de Walter Benjaminhttps://drive.google.com/file/d/11W7bDhQIy7SQTWfxQGPQOcsfpo3ccKt_/view?usp=sharing

Gershom Scholem – Los nombres secretos de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/14h5AlillPILX2sKrPo4E5d31rHT4jx9W/view?usp=drivesdk

Gershom Scholem – Walter Benjamin y su ángel. https://drive.google.com/file/d/1XFIB_WqiFMLLQmU5u8cTqygY0NNogjKP/view?usp=drivesdk

Gershom Scholem – Historia de una amistad. https://drive.google.com/file/d/173pU2PjVSa0l7PjHmqppgay5AX5YbWSH/view?usp=sharing

Gershom Scholem (Edición) – Walter Benjamin Correspondencia (1933-1940). La dicha de enmudecer. https://drive.google.com/file/d/1EdAbT1lWUnZjz1K6XGgk2jyvDaKJmaoW/view?usp=sharing

Graeme Gilloch – Walter Benjamin. Critical Constellations. https://drive.google.com/file/d/1oeyT0hMLxYnK9R1niYQ5a4pnhpOGPjRh/view?usp=sharing

Guido Vespucci – Despertar del sueño: Walter Benjamin y el problema del shock. https://drive.google.com/file/d/1U841JHPaKebpbQDK1oGE1Tp4DYjIg-NZ/view?usp=sharing

Hanna Arendt – Hombres en tiempos de oscuridad. https://drive.google.com/file/d/1ydEyNc4MG7WuyY5ei1HG4S_XIFUsjCk5/view?usp=sharing

Howard Eiland y Kevin McLaughlin – The Arcades Project. Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/197Zf2wVYQMscIqIMCOwbJ93PzwtXlg11/view?usp=sharing

Howard Eiland y Michael W. Jennings – Walter Benjamin. A critical life. https://drive.google.com/file/d/1IczoNBxddCN-HXhgPvRb72uJe6hU6rVA/view?usp=sharing

Hugo Felipe Idárraga Franco – Sensorium e Internet. Una aproximación al fenómeno tecnológico desde la obra de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1Ir8sxW3HNyvTqjeL-MODPk4zjrL3GZGn/view?usp=sharing

Ignacio Alejandro Ramos Rodillo – Experiencia y experiencia histórica en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1ImbysHVLakpgHPWXm7HDH3f7bAH2I7kC/view?usp=sharing

Ilit Ferber – Philosophy and melancholy. Benjamin’s Early Reflections on Theater and Language. https://drive.google.com/file/d/1ri53fkyg_a2sii-8dB1XP7kXPSbUByny/view?usp=sharing

Irene López Martínez – Paseos a Contra-Tiempo: Sophie Calle, W. G. Sebald y Robert Smithson. Caminantes con Ecos de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/18IA8729TU_Jq01pcW3GExReuMSxHRCdQ/view?usp=sharing

Jaeho Kang – Walter Benjamin and the media. The spectacle of modernity. https://drive.google.com/file/d/1BzPpsJvymNqHQWxRqJb5bvd1TGTmXzii/view?usp=drivesdk

Javier Sigüenza – El enigma de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1qJmwhcMjadeWtUecLKnAqT9Jkn8uBg3Q/view?usp=sharing

Javier Sigüenza – Walter Benjamin ante las vanguardias. https://drive.google.com/file/d/1re8dNXT_OwolCY_Yi10bnT-e91OKRswO/view?usp=sharing

João Barrento – Limiares sobre Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1BbHy7x7U5wyX0h7Uz6SRfTCA8PkppHdP/view?usp=drivesdk

Johnatan Eduardo Díaz Rubio – Descripción de la semejanza concepto e imagen en la IX tesis de filosofía de la historia de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1cw8Q1CBuEa7JYIE9Q2jg10D2YM5tfqGr/view?usp=sharing

Jorge Humberto Correa Díaz – Autenticidad y empobrecimiento de la experiencia en Walter Benjamin. Historia, lengua y educación. https://drive.google.com/file/d/19ALQiIRj48aB1xNLX2ZtOOG3nH7Av-WI/view?usp=sharing

Juan Felipe Urueña Calderón – El montaje en Aby Warburg y Walter Benjamin. Un método alternativo para la representación de la violencia. https://drive.google.com/file/d/1GvjbIZHyeivoayww5-UhtNiUWob1dzm2/view?usp=sharing

Juan Manuel Fernández Sánchez – Actualización del pasado y suspensión del progreso. Una lectura de las tesis sobre el concepto de historia de Walter Benjamin articulada en dos colisiones. https://drive.google.com/file/d/1IphxMMoP5G0CKAS-kBLjoqs0AYhNXSZy/view?usp=sharing

Judith Butler – Walter Benjamin y la crítica de la violencia. https://drive.google.com/file/d/1HXaWKqkFfjRfFuD7k3EfmBz6Ev8f1NZ7/view?usp=sharing

Juliane Bambula Díaz – Angelus Novus. Paul Klee y Walter Benjamin. Del arte a la filosofía. https://drive.google.com/file/d/1iKoubeBjF8D4EhgGr1ZeKiKKk6MEVyVs/view?usp=sharing

Julio Alejandro Paez – El pensamiento filosófico desde la marginalidad intelectual. Las identificaciones marginales del discurso benjaminiano. https://drive.google.com/file/d/1HgaJa0FyF2yw4pVN10mpRLGm_xVpXd1V/view?usp=sharing

Kia Lindroos – Now-Time, Image-Space. Temporalization of politics in Walter Benjamin´s philosophy of history and art. https://drive.google.com/file/d/1D5cSpcrmJn-BmEMkiQPtKQ06VQuP7OFl/view?usp=sharing

Lluís Ballester y Antoni J. Colom – Una cata en la biografía de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1HpB0EQIhHU0E_0xpxlP5xJ2UCBd0KaCo/view?usp=sharing

Lorena Acosta Iglesias – Paralelismos entre Ernest Bloch y Walter Benjamin… https://drive.google.com/file/d/1U9gHIe3RGvNgfHFEhMplS6zAtkK58xn7/view?usp=sharing

Lucía Pinto – “La política como una cuestión de fe. Max Weber y Walter Benjamin ante el capitalismo y el derecho moderno”. https://drive.google.com/file/d/1cfdbVKzNNXlaNnZsTRur17JKk1yoGqee/view?usp=sharing

Luis Eduardo Hernández Gutiérrez – La escritura filosófica de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1Kz0h0H_WQ0FQi52L_ZB6CPZm_yXBgzQH/view?usp=sharing

Luis Ignacio García – La crítica entre culturas. Estética, política, recepciónhttps://drive.google.com/file/d/1ONEP7UFFo3JOKRwKLdnPvwLS9YXit5yc/view?usp=sharing

Magali Marlen Maruf Martínez – Excavar y recordar. Una reflexión en torno a las Tesis sobre el concepto de historia de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1wHdKL22fx7KW8ejfbBHzjg5mtr4WAasQ/view?usp=sharing

Magalí Paula Milmaniene – La tradición mesiánica judía y la influencia de Gershom Scholem en la obra de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1kDfS5B4j4tQMiGR8_b2oLibs9KA7MONn/view?usp=sharing

Manuel-Reyes Mate R. – Medianoche en la historia. Comentarios a las tesis de Walter Benjamin «Sobre el concepto de historia». https://drive.google.com/file/d/1OICVzHPZUUSLOfEk39q4Ml1-aF7gT_pJ/view?usp=sharing

Marcos de Miguel García – Theodor W. Adorno y Walter Benjamin. Una crítica compartida. https://drive.google.com/file/d/1YPHAvbgFz80P4C42Nx7zIphmmuGVP1nA/view?usp=sharing

María Belforte – Política de la embriaguez. Infancia, amor y muerte en el proyecto político de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1Hk2-lDWXgIyFpf89uMBawHFsgMkRdQ1g/view?usp=sharing

Martin Emilio Porta – “Perspectiva inconclusa”. Un acercamiento entre epistemología y comunicación desde Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1oBtBqt9PX9CG-V45o6Jhd9n839Q71eIC/view?usp=sharing

Máximo Andrés Piñeiro Mayorga – Walter Benjamin. Influencia de la cultura judía en el concepto de “aura”. https://drive.google.com/file/d/1Lr-6AEMPH4jRFksg8qb4wNnLeDZfjAAP/view?usp=sharing

Micaela Cuesta – Teodicea e interrupción. Diálogos en torno al proyecto de una ‘filosofía de la historia universal’ de Hegel Friedrich Nietzsche, György Lukács, Walter Benjamin y Theodor Adornohttps://drive.google.com/file/d/1FPGzKG44lsVV5wuf_J9C4orxfUEdc4Gl/view?usp=sharing

Michael Löwy – El anarquismo mesiánico de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1xYANA7e-OqjzFZLnxoQu6yXP7BCspcaX/view?usp=drivesdk

Michael Löwy – Walter Benjamin: Aviso de incendio. Una lectura de las tesis sobre el concepto de historia. https://drive.google.com/file/d/1cDVCNj903Y6uh_UTZLP1gBGRhsTK6__z/view?usp=sharing

Michael Löwy – Walter Benjamin: Aviso de incendio. Una lectura de las tesis sobre el concepto de historia. https://drive.google.com/file/d/1JDkGrc4eUYUdYjEmeOZTDNmMOepA1yDD/view?usp=sharing

Michael Löwy – El anarquismo mesiánico de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1RA5rvHTkzeCiewZsYGcwsGw1-AQ4cKBt/view?usp=sharing

Michael Löwy – Redención y Utopía. El judaísmo libertario en Europa Central. Un estudio de afinidad electiva. https://drive.google.com/file/d/1ZXPfp-y5V0y9OLtWWLdykkjHrPXOfwOT/view?usp=drivesdk

Michael Löwy – Redención y Utopía. https://drive.google.com/file/d/1ZNXzhiy0SnB1GX6pfxQ1yHXJp-VVSvVL/view?usp=drivesdk

Michael Opitz y Erdmut Wizisla – Conceptos de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1NKDLK3arknHicXHbYDaETzRjhSxaC1gr/view?usp=sharing

Miguel Koleff (comp.) – La modernidad como infierno. Luis Ruffato desde Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1-EsyGJo6j-MQ2bl839bbDg-Wjfmz0sE1/view?usp=drivesdk

Miriam Hansen – La flor azul en el paisaje tecnológico. Cine y experiencia en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1IO6G5CSUZzmVce114Bx71qh8CPWJo2BB/view?usp=sharing

Nicolás López y Carlos Pérez López (dir.) – Walter Benjamin, materiales antropológicos. Distensiones de lo humano. https://drive.google.com/file/d/1P44ycR55wxuHITo_5II8ylDa4beb2m1S/view?usp=drivesdk

Pablo Andrés Durán Chaparro – Paseando en las ruinas: Walter Benjamin y su concepto de revolución. https://drive.google.com/file/d/1Aj6bjX2Vfm_UjF7aTIIoqR1zkoknOEiu/view?usp=sharing

Paula Kuffer Dinerstein – Escribir historia significa dar su fisonomía a las cifras de los años. De Benjamin a Sebald a través de la historia: en torno al testimonio y la representación. https://drive.google.com/file/d/1hN5wX8h_cGHGo6j1udbhzdkwUqQbOvSx/view?usp=sharing

Pilar Carrera – Walter Benjamin: El paseante y la ciudad. https://drive.google.com/file/d/1XQqPkVXkRiNvyjHZzB3zazbjiLjPd_hO/view?usp=sharing

Rafael Albal García – La relación entre progreso y moral desde Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1KKSYSUOi0eyI4nwAufFSSrg5v9KvTBu7/view?usp=sharing

Revés Histórico – Microcosmos Benjaminiano. https://drive.google.com/file/d/1HrSIyAGrkLitmJlc9RUmSkUY0TQBeXql/view?usp=sharing

Revista Afinidades – Dossier Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1Hy7gcCSGEjL2B5ONXKXe4Ox3h3294268/view?usp=sharing

Revista Cultural Palabra – Benjamin, historia y apocalipsis. https://drive.google.com/file/d/1Hl8fPJpeL-NVWfd8jvPGGQ8ENfUeyvFv/view?usp=sharing

Revista Constelaciones – Walter Benjamin (1940-2010). https://drive.google.com/file/d/1tqHes2DQjNtXj0y2uKSaXT4RmaxOXq5e/view?usp=sharing

Revista Enrahonar – Walter Benjamin: Las formas de la crítica. https://drive.google.com/file/d/1_fxXFeqeSZBUxW66aFw7hwmPEx3-q1Yg/view?usp=sharing

Revista Iluminaciones – Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1vKq6bJuDTwuq-GWH1J8t04WuvNIO_Dno/view?usp=sharing

Ricardo Cano Gaviria – El pasajero Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1ot7zy2BMQD-Xja1i9UigR1a0y4P_j_vi/view?usp=sharing

Ricardo Forster – Los hermeneutas de la noche. De Walter Benjamin a Paul Celan. https://drive.google.com/file/d/1-1qipqfC3o_3vVC6S964rAx3c-te7nKo/view?usp=drivesdk

Ricardo Ibarlucía – Onirokitsch. Walter Benjamin y el surrealismo. https://drive.google.com/file/d/1mt7iz-HuTFZ8mtEBoCgDjS22Q3EwaNg3/view?usp=sharing

Richard Wolin – Walter Benjamin, an aesthetic of redemption. https://drive.google.com/file/d/1LVHe3GlrbiSv9gpyuph7DbdPsYI7gCqf/view?usp=sharing

Roger Bartra – El duelo de los ángeles. Locura sublime, tedio y melancolía en el pensamiento moderno. https://drive.google.com/file/d/109Fod_C872uJcXzdWJAjth9_JipzWYky/view?usp=sharing

Rosa María Moreno Cardona – Ecos en la educación desde una lectura de Walter Benjamin en torno a la experiencia. https://drive.google.com/file/d/1mFalXfkCzGesh3ep33YmFVil1RWVV3cO/view?usp=sharing

Rubén Darío Zapata – Emancipación y redención en la filosofía de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1KLab7tQ5ocNrXjgsbDt4g-TY3WUAeVKZ/view?usp=drivesdk

Salvador Herrera Hernández – Tentativas sobre el tiempo, imagen y narración en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1WluU9Xe01dq-0xLaO_EuCmllv5JpYHgB/view?usp=sharing

Samuel Weber – Benjamin’s – abilities. https://drive.google.com/file/d/1YMMP2wEujVQDe0lQbw2FPTtkfcbcYNw0/view?usp=sharing

Santiago M. Roggerone – Walter Benjamin y Theodor W. Adorno: un contrapunto. https://drive.google.com/file/d/1Cgr7e1P6SIsU8qjt_FQf5cuhCRe8kZL5/view?usp=sharing

Sergio Villalobos-Ruminott – Heterografías de la violenciahistoria, nihilismo, destrucción. https://drive.google.com/file/d/1b1h-3K340pDA6uVskWPmOkLnyvPCorQy/view?usp=drivesdk

Sigrid Weigel – Sobre la significación de la historia de los medios para la teoría de la cultura de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1HFdYAi5QwLZ3cl5wukatkF6xYA_ipGfZ/view?usp=sharing

Stefan Gandler – Mesianismo y materialismo en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1-KFCxUcc_owUa1tqe6U2_yMIuFk6Mo_q/view?usp=drivesdk

Stefan Gandler – Para un concepto de no lineal de Historia. Reflexiones a partir de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/16SigOxj0Kbmjqh5-qUwAuO5I6JiurVRu/view?usp=sharing

Stefan Gandler – ¿Por qué el ángel de la historia mira hacia atrás? Sobre el concepto de historia en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1ivsofneZYKwYOOh-X6NyypVef6P258VE/view?usp=sharing

Stéphane Mosès – El ángel de la historia. Rosenzweig, Benjamin, Scholem. https://drive.google.com/file/d/14Y9yqcYPCIHYPjtepOL17g-GZusyHXCi/view?usp=sharing

Stephanie Graf – Bajo la mirada de los ojos artificiales del ángel. El proyecto de una teología inversa en el pensamiento de Walter Benjamin y Theodor W. Adorno. https://drive.google.com/file/d/1ZTaQuc445K2A17UyPuH6vwCYFUzy-GbU/view?usp=drivesdk

Susan Buck-Morss – Dialéctica de la mirada. Walter Benjamin y el proyecto de los Pasajes. https://drive.google.com/file/d/1emPu7l_MdXmICtn4YTRktklXmBqJ8HNq/view?usp=sharing

Susan Buck-Morss – Origen de la dialéctica negativa. Theodor W. Adorno, Walter Benjamin y el Instituto de Frankfurt. https://drive.google.com/file/d/1WnXR5MSV_U-bUcf1KiEXOw5jT1r6QTcN/view?usp=sharin

Susan Buck-Morss – Walter Benjamin, escritor revolucionario. https://drive.google.com/file/d/14SQVrEA-Dj9jRe5faxwvWkhPEr3I4MQi/view?usp=sharing

Susana Fleisher Kosanoff – La época de Walter Benjamin y una aproximación a su crítica a la modernidad. https://drive.google.com/file/d/1VL9aPXIValTLCvRMHMQTBJJ_C2GmEycC/view?usp=sharing

Tania Castellano San Jacinto – Distracción, shock, interrupción: la recepción de Walter Benjamin en las prácticas artísticas contemporáneas. https://drive.google.com/file/d/1Q1Kmhj9UE_mRqQu70ACdAlULeOVhTGdo/view?usp=sharing

Tara Forrest – The Politics of Imagination. Benjamin, Kracauer, Kluge. https://drive.google.com/file/d/11oRXfxR-hhbakzrv5sbrH0unKpFw6Rua/view?usp=drivesdk

Terry Eagleton – Walter Benjamin or towards a revolutionary criticism. https://drive.google.com/file/d/1CjRfM3bODisM2qXPCHe9kJ2xmW7mmwTv/view?usp=drivesdk

Terry Eagleton – Walter Benjamin rumo a uma crítica revolucionária. https://drive.google.com/file/d/1CcuZJEl0aTcrDthTdrLOLRmmVK4Uxk8T/view?usp=drivesdk

Theodor W. Adorno – Caracterización de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1k2F3TWriwOqulOLW7OZOMmOgQMjJlSji/view?usp=sharing

Theodor W. Adorno – Prismas. La crítica de la cultura y la sociedad. https://drive.google.com/file/d/1v1GCEgq23GgBHegy7OrgQ9y3wjGP_5WE/view?usp=sharing

Theodor. W. Adorno – Sobre Walter Benjamín. Recensiones, artículos, cartas. https://drive.google.com/file/d/1GfDihN_FWU9flWlLbBjgaKWa60mthg6n/view?usp=sharing

Tomás Vera Barros (introducción) – Estética de la imagen. Fotografía, cine y pintura. https://drive.google.com/file/d/1I17MZsoG7JcyiwcPJCOW_un7ZiZYnrjA/view?usp=sharing

Uwe-Karsten Heye – Los Benjamin: Una familia alemana. https://drive.google.com/file/d/1Fv-mxIx5IZ4m_vPpEJrBhq0bfZSHJbMh/view?usp=drivesdk

Vicente Jarque – Imagen y Metáfora. La estética de Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1XqrNFDNtbrf8J5QnJT5U4ISzZ3Sf_6vx/view?usp=drivesdk

Víctor Díaz Sarret – Juego y seriedad en Walter Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1Ds8DVQYhnInro8Syf9KKdp_8abk8CYGQ/view?usp=sharing

Victor Lenarduzzi – Direcciones múltiples. Algunos recorridos por el pensamiento de Benjamin. https://drive.google.com/file/d/1J-sDWn4dOGQ53_1Ka8gXlD7KvJQwJd0T/view?usp=sharing

Wolfram Eilenberger – Tiempo de magos. La gran década de la filosofía 1919-1929https://drive.google.com/file/d/1EWcmwml6I-rneKgofRREsxAHWfq3nRM7/view?usp=sharing