por Idelber Avelar
La lógica del “enemigo de mi enemigo es mi amigo” continua haciendo estragos en la izquierda. La mayoría de la izquierda brasileña [española, chilena, global…] continua rechazando ver al régimen de Maduro en Venezuela por lo que es, una tiranía militar que hundió al país en la peor epidemia de hambre de su historia y produjo uno de los mayores éxodos migratorios de la America Latina. Si Trump y Bolsonaro están contra Maduro, lo máximo que se puede hacer es reconocer que “existen problemas” y continuar apoyando, a final de cuentas del otro lado está “el imperialismo”.
Ya no existe ninguna disculpa para no saber lo que ocurre en Venezuela. Las informaciones están ahí. Cámaras de tortura, éxodo en masa, hambre generalizada, colapso de los servicios públicos, inflación record, caída acelerada del PIB, asesinatos políticos, completo copamiento del aparato judicial, prisiones arbitrarias, votos amarrados al cabestro del “carnet de la patria”: todo eso esta bien documentado en cualquier buena fuente que usted escoja, incluyendo los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos. Solo por completa desinformación o mala fe es posible continuar llamando a ese engendro democracia.
Usted puede ver al chavismo como un proyecto que estaba condenado al fracaso desde el inicio o como un proyecto inicialmente positivo que se va degenerando en la medida en que pasa el tiempo. Existen posiciones intermedias entre esos dos polos. Lo que no da puede hacer considerando toda la evidencia disponible es negar que se trata hoy de una tiranía militar sin legitimidad que se sustenta en la pura fuerza bruta, en la represión, en el soborno y en el chantaje.
********
Una breve anécdota personal les da una dimensión de la situación todavía en la época chavista. En una elección de la década pasada, observaba en Caracas, en un barrio chavista, la prisión de líderes de los «colectivos» (brigadas chavistas armadas). «La respuesta no tardó en aparecer: la proliferación de colectivos chavistas armados ya se había salido del control y, como en aquel momento Chávez claramente tenía la mayoría, del país, no era de su interés que ocurriesen incidentes de violencia que pudieran mellar las elecciones. De ahí que el régimen prendía a los capataces que él mismo había armado y los soltaba al día siguiente.
De ahí hasta acá, empeoró muchísimo. Como la distribución de comida subsidiada es controlada por los militares, el mismo soldado que escolta su salida del supermercado puede extorsionar sus compras dos cuadras más allá. La lealtad al régimen hoy se sostiene así: en la administración de la escasez por la fuerza bruta.
********
Usted puede culpar a los Estados Unidos, pero el hecho es que ni el propio régimen lo cree. Como apunta el venezolano Jeudiel Martínez, es el propio Maduro quien responsabiliza al grupo de Rafael Ramírez (compadre de Chávez, colocado allí por él) del colapso de la producción de petróleo. Cito, traduciendo a Jeudiel: «No fue ninguna corporación americana quien obligó a Chávez a colocar en el Tesoro un compadre suyo que lo saqueó en miles de millones de dólares”. «No fue ninguna corporación estadounidense quien obligó a todas las fábricas nacionalizadas por Chávez a no funcionar». En realidad, como apunta Jeudiel, Estados Unidos continuó comprando petróleo venezolano a lo largo de todos estos años.
En cuanto al sistema político, ya no cabe duda de que se trata de una dictadura. Un Tribunal Supremo aparejado que declara nulos los actos de un órgano legislativo electo según las reglas de la propia constitución chavista; los líderes de la oposición son regularmente apresados sin el debido proceso legal; el «carnet de la patria» se transformó en una pura herramienta de intimidación y coacción; proliferan las cámaras de tortura, documentadas por todos los principales organismos de defensa de los derechos humanos; y hasta la lealísima Luisa Ortega Diaz, fiscal general chavista desde 2005-2017, declara los actos de Maduro inconstitucionales. Los resultados están ahí: 87% de la población en la pobreza, adultos perdiendo en promedio 11 kg en un año, inflación de 80.000% y 60% de la población diciendo que ha pasado hambre en los últimos tres meses (fuentes en los comentarios).
¿En serio, izquierda brasileña[española, chilena, argentina…global]? ¿Van a seguir defendiendo esa dictadura con el argumento de que es todo culpa del imperialismo? ¿Van una vez más a negar atrocidades que están ahí a la vista, a los ojos de todos? Cuando un pueblo se levanta contra una tiranía, es con él, y no con ella, que se debe estar – no importa cuán repugnantes sean algunos de los enemigos de esa tiranía en otros países.
Notas:
1.- Corchetes del traductor.
2.- Datos y estadísticas
Traducción: Santiago de Arcos-Halyburton


La cooptacion de los mandos de FFAA, y su ubicacion en los puestos donde hay dinero y como tomarlo, hacen posible las dictaduras en cualquier lugar. dictaduras